{"id":382076,"global_id":"medizinonline.com\/es\/?id=382076","global_id_lineage":["medizinonline.com\/es\/?id=382076"],"author":"17458","status":"publish","date":"2022-10-21 21:52:51","date_utc":"2022-10-21 19:52:51","modified":"2022-10-21 21:52:51","modified_utc":"2022-10-21 19:52:51","url":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/event\/33-symposium-intensivmedizin-intensivpflege-bremen-2023-2\/","rest_url":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/tribe\/events\/v1\/events\/382076","title":"33. Symposium Intensivmedizin + Intensivpflege Bremen 2023","description":"","excerpt":"","slug":"33-symposium-intensivmedizin-intensivpflege-bremen-2023-2","image":false,"all_day":true,"start_date":"2023-02-15 00:00:00","start_date_details":{"year":"2023","month":"02","day":"15","hour":"00","minutes":"00","seconds":"00"},"end_date":"2023-02-17 23:59:59","end_date_details":{"year":"2023","month":"02","day":"17","hour":"23","minutes":"59","seconds":"59"},"utc_start_date":"2023-02-14 23:00:00","utc_start_date_details":{"year":"2023","month":"02","day":"14","hour":"23","minutes":"00","seconds":"00"},"utc_end_date":"2023-02-17 22:59:59","utc_end_date_details":{"year":"2023","month":"02","day":"17","hour":"22","minutes":"59","seconds":"59"},"timezone":"Europe\/Zurich","timezone_abbr":"CET","cost":"EU20 \u2013 EU290","cost_details":{"currency_symbol":"EU","currency_code":"","currency_position":"prefix","values":["20","290"]},"website":"https:\/\/intensivmed.de","show_map":true,"show_map_link":true,"hide_from_listings":false,"sticky":true,"featured":true,"categories":[{"name":"Anesthesiology","slug":"anesthesiology","term_group":0,"term_taxonomy_id":117,"taxonomy":"tribe_events_cat","description":"","parent":0,"count":75,"filter":"raw","id":117,"urls":{"self":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/tribe\/events\/v1\/categories\/117","collection":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/tribe\/events\/v1\/categories"}},{"name":"General practice","slug":"general-practice","term_group":0,"term_taxonomy_id":90,"taxonomy":"tribe_events_cat","description":"","parent":0,"count":748,"filter":"raw","id":90,"urls":{"self":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/tribe\/events\/v1\/categories\/90","collection":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/tribe\/events\/v1\/categories"}},{"name":"Intensiv-care","slug":"intensiv-care","term_group":0,"term_taxonomy_id":119,"taxonomy":"tribe_events_cat","description":"","parent":0,"count":53,"filter":"raw","id":119,"urls":{"self":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/tribe\/events\/v1\/categories\/119","collection":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/tribe\/events\/v1\/categories"}},{"name":"Pain","slug":"pain","term_group":0,"term_taxonomy_id":118,"taxonomy":"tribe_events_cat","description":"","parent":0,"count":162,"filter":"raw","id":118,"urls":{"self":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/tribe\/events\/v1\/categories\/118","collection":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/tribe\/events\/v1\/categories"}}],"tags":[],"venue":{"id":348063,"author":"4","status":"publish","date":"2013-03-08 00:00:00","date_utc":"2013-03-07 23:00:00","modified":"2013-03-08 00:00:00","modified_utc":"2013-03-07 23:00:00","url":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/puede-curar-los-hongos-de-las-unas\/","venue":"Puede curar los hongos de las u\u00f1as","description":"<p><strong>Los hongos en las u\u00f1as no son s\u00f3lo un problema est\u00e9tico, sino una enfermedad infecciosa que es contagiosa y puede propagarse. Del abuelo al nieto, de los pies a la cabeza. Por lo tanto, la onicomicosis debe tratarse &#8211; con la terapia de tres pasos, que es f\u00e1cil de llevar a cabo en la consulta del m\u00e9dico de cabecera, bien tolerada y exitosa.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Los hongos en las u\u00f1as son una enfermedad antigua. Ya en 1854, Georg Meissner, estudiante de medicina en Gotinga, consigui\u00f3 &#8220;descubrir la causa f\u00fangica de la enfermedad&#8221;. Rudolf Virchow la denomin\u00f3 &#8220;onicomicosis&#8221;. Lo ingenioso de este t\u00e9rmino es que todos los agentes pat\u00f3genos en cuesti\u00f3n pueden incluirse bajo \u00e9l: Dermatofitos, levaduras y mohos.&nbsp;<\/p>\n<p>Su descripci\u00f3n del cuadro cl\u00ednico fue magistral:&nbsp;<br \/>\n<em>&#8220;Estaba muy claro que el hongo hab\u00eda penetrado en los bordes por delante y luego se hab\u00eda introducido cada vez m\u00e1s profundamente en las grietas de las formaciones de cuernos, tanto hacia el centro como hacia atr\u00e1s, de modo que finalmente, en la parte m\u00e1s trasera, en el borde de la l\u00fanula, se form\u00f3 el gran nido. Todas las manchas amarillas estaban llenas de hongos, y en las grietas yac\u00edan densos montones de esporas. La masa gris amarillenta era tan abundante que si se doblaba la hoja de la u\u00f1a hacia atr\u00e1s y se dejaba que volviera a su posici\u00f3n anterior, se levantaba un fino polvo&#8221;.<\/em><\/p>\n<p>Lo que Virchow no pod\u00eda prever era la propagaci\u00f3n de la onicomicosis hasta convertirse en una enfermedad generalizada y que ser\u00eda posible curarla. A partir de los 65 a\u00f1os, aproximadamente una de cada dos personas la padece en la actualidad. Los ni\u00f1os tambi\u00e9n se ven afectados, lo que era impensable hace a\u00f1os. Los hongos en las u\u00f1as se han convertido en una enfermedad familiar y por este motivo constituyen una de las \u00e1reas de tratamiento m\u00e1s importantes para el m\u00e9dico generalista.<\/p>\n<p>La fuente m\u00e1s com\u00fan de infecci\u00f3n son los padres o los abuelos <strong>(Fig. 1)<\/strong>. No s\u00f3lo transfieren la disposici\u00f3n gen\u00e9tica, sino tambi\u00e9n los receptores para el acoplamiento de los hongos en la piel. Si no se tratan, tambi\u00e9n transmiten el pat\u00f3geno, la causa espec\u00edfica de la infecci\u00f3n. La transmisi\u00f3n es importante. Porque ninguna infecci\u00f3n se desarrolla sin hongos, independientemente de las circunstancias que la acompa\u00f1en, que tambi\u00e9n influyen: piel h\u00fameda, zapatos de pl\u00e1stico, problemas circulatorios, tabaquismo, deporte.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-1196\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Fuss1.jpg-0a90df_572.png\" width=\"1018\" height=\"747\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Fuss1.jpg-0a90df_572.png 1018w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Fuss1.jpg-0a90df_572-800x587.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Fuss1.jpg-0a90df_572-120x88.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Fuss1.jpg-0a90df_572-90x66.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Fuss1.jpg-0a90df_572-320x235.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Fuss1.jpg-0a90df_572-560x411.png 560w\" sizes=\"(max-width: 1018px) 100vw, 1018px\" \/><\/p>\n<p><em>Fig. 1: Onicomicosis en abuela y nieta. Debe eliminarse la sustancia afectada por el hongo. Pat\u00f3geno: T. rubrum.<\/em><\/p>\n<h2 id=\"suministros-para-terapia\">Suministros para terapia<\/h2>\n<p>La necesidad de la terapia resulta del car\u00e1cter de la infecci\u00f3n. Aunque no es amenazador y no puede penetrar en el interior del cuerpo, porque los hongos de la piel pueden desarrollarse muy lentamente y s\u00f3lo de forma \u00f3ptima a temperaturas relativamente fr\u00edas de 25-28 \u00b0C. \u00a1Te encantan los pies fr\u00edos!<\/p>\n<p>Sin embargo, la infecci\u00f3n puede extenderse por la piel, de u\u00f1a a u\u00f1a, a la ingle, por las manos, hasta la cara. Adem\u00e1s, existe la presi\u00f3n del sufrimiento. Muchos pacientes se sienten poco atractivos, ya no van a la piscina y se autoexcluyen.<\/p>\n<p>Un estudio de Szepietowski y Reich descubri\u00f3 un grado de estigmatizaci\u00f3n igual de elevado en los pacientes con hongos en las u\u00f1as que en los que padec\u00edan psoriasis. La buena noticia es que el nivel de sufrimiento en el grupo de hongos en las u\u00f1as descendi\u00f3 al 40% del valor de referencia tan s\u00f3lo seis meses despu\u00e9s de iniciar la terapia.<br \/>\nLa onicomicosis es, por tanto, una enfermedad agradecida, porque es curable. Porque tiene una causa espec\u00edfica, un agente pat\u00f3geno que puede y debe ser eliminado. Los requisitos para el \u00e9xito son que el diagn\u00f3stico sea correcto y que la terapia se corresponda con el grado cl\u00ednico de la infestaci\u00f3n.<\/p>\n<h2 id=\"clinica-y-diagnostico\">Cl\u00ednica y diagn\u00f3stico<\/h2>\n<p>La onicomicosis suele ser un diagn\u00f3stico ocular sencillo. La u\u00f1a afectada por el hongo es gruesa <strong>(Fig. 1)<\/strong> o est\u00e1 atrofiada <strong>(Fig. 3)<\/strong>. Las u\u00f1as individuales resisten la enfermedad, algo muy caracter\u00edstico de las infecciones f\u00fangicas. A diferencia de la psoriasis, los efectos secundarios de los medicamentos o el envenenamiento de las u\u00f1as por formalina, que puede estar presente en los esmaltes cosm\u00e9ticos. En este caso, casi siempre se ven afectadas varias u\u00f1as al mismo tiempo. Si hay alguna duda sobre el diagn\u00f3stico cl\u00ednico, debe tomarse una muestra. Incluso si es necesaria una terapia sist\u00e9mica. Para ello, basta con cortar tantas virutas finas como sea posible de las u\u00f1as afectadas en una hoja de papel, doblarla y enviarla a un laboratorio por carta normal, sin desinfecci\u00f3n previa.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-1197\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Fuss3.png-48d623_574.png\" width=\"1022\" height=\"772\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Fuss3.png-48d623_574.png 1022w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Fuss3.png-48d623_574-800x604.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Fuss3.png-48d623_574-120x90.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Fuss3.png-48d623_574-90x68.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Fuss3.png-48d623_574-320x242.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Fuss3.png-48d623_574-560x423.png 560w\" sizes=\"(max-width: 1022px) 100vw, 1022px\" \/><\/p>\n<p><em>Fig. 3: Ni\u00f1o de 8 a\u00f1os con onicomicosis antes y despu\u00e9s de la terapia sist\u00e9mica con fluconazol 150 mg, d\u00eda 1-3 al d\u00eda, 150 mg por semana a partir de entonces. Pat\u00f3geno: T. rubrum.<\/em><\/p>\n<h2 id=\"terapia\">Terapia<\/h2>\n<p>La clave del \u00e9xito reside en la interacci\u00f3n de las terapias externas e internas. El tratamiento se lleva a cabo en dos o tres etapas, dependiendo de la extensi\u00f3n de la enfermedad. Si la u\u00f1a est\u00e1 engrosada (infecci\u00f3n de tipo 1), debe extirparse la masa ungueal infectada <strong>(Fig. 1)<\/strong>. Esto no es necesario para una u\u00f1a que ya ha sido descompuesta por el hongo (infecci\u00f3n de tipo 2) <strong>(Fig. 3)<\/strong>.<\/p>\n<h4 id=\"primer-paso-eliminar-la-masa-ungueal-infectada\"><strong>Primer paso: eliminar la masa ungueal infectada<\/strong><\/h4>\n<p>El primer paso es el m\u00e1s importante. Debe retirarse la u\u00f1a afectada por el hongo. La extirpaci\u00f3n es necesaria porque ninguna medicina interna es capaz de llegar a todos los pat\u00f3genos desde el interior. A menudo quedan nidos amarillos despu\u00e9s de la terapia con comprimidos, las temidas &#8220;rayas amarillas&#8221;, que son la causa m\u00e1s importante de reca\u00edda.<\/p>\n<p>Se pueden considerar varias opciones para eliminar el material f\u00fangico de la u\u00f1a:<\/p>\n<ul>\n<li>L\u00e1ser<\/li>\n<li>Fresado<\/li>\n<li>Tratamiento con un 40% de urea.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Este \u00faltimo es el \u00fanico m\u00e9todo que puede realizarse con gran eficacia, sin dolor y sin traumatismos por el propio paciente, normalmente a lo largo de dos semanas hasta que la u\u00f1a enferma se elimina por completo. Si es necesario, puede repetirse tantas veces como se desee.<\/p>\n<p>El rotundo poder y efecto de la urea se muestra en la <strong>figura 2. La<\/strong> parte f\u00fangica de la u\u00f1a se elimina como con un bistur\u00ed. Las partes que no est\u00e1n afectadas permanecen sanas como un bordillo. No hay dolor en el proceso. La capa protectora de las u\u00f1as permanece intacta y la piel circundante tampoco muestra efectos secundarios.<\/p>\n<p>Los preparados de venta sin receta con un 40% de urea contienen urea <sup>(Onyster\u00ae<\/sup>) o urea y la adici\u00f3n de bifonazol <sup>(Canesten\u00ae<\/sup> Extra Nagelset). Tiene un amplio espectro de actividad contra todos los pat\u00f3genos relevantes, lo que significa que el material de la u\u00f1a desprendido de la urea ya no es infeccioso. La urea tambi\u00e9n act\u00faa como agente de transporte y lleva el bifonazol al lecho ungueal, donde tambi\u00e9n puede desarrollar su efecto.<\/p>\n<p>En comparaci\u00f3n con la medicaci\u00f3n con urea, es ilusorio creer que si se aplica un barniz acr\u00edlico como <sup>Loceryl\u00ae<\/sup> o <sup>Batrafen\u00ae<\/sup> sobre la u\u00f1a engrosada una vez a la semana, los principios activos que contiene llegar\u00e1n al lecho ungueal y la u\u00f1a se curar\u00e1 como resultado. Limar la u\u00f1a antes de dicha terapia de laca tambi\u00e9n es motivo de preocupaci\u00f3n, ya que las virutas de la u\u00f1a limada son infecciosas y una fuente grave de infecci\u00f3n. Aparte del peque\u00f1o efecto de esta medida. Alternativamente, las u\u00f1as muy engrosadas pueden ser fresadas est\u00e9rilmente hasta un nivel tolerable por un pod\u00f3logo y tratadas posteriormente con urea.<\/p>\n<p>Igualmente cr\u00edtico es el tratamiento con l\u00e1seres como el de 3 pasos, Pinpoint o Cool Breeze, que no ablacionan la u\u00f1a, sino que s\u00f3lo la atraviesan y la calientan hasta 60 \u00b0C. Esto deber\u00eda hacer que los hongos murieran o se evaporaran. Esto no es muy cre\u00edble, ya que las esporas de los pat\u00f3genos pueden sobrevivir hasta 80 \u00b0C y no contienen agua. El tratamiento tambi\u00e9n es caro. S\u00f3lo son eficaces los l\u00e1seres que ablacionan la u\u00f1a (l\u00e1ser erbium yag). Sin embargo, a diferencia de la terapia con urea, este tratamiento es doloroso, tambi\u00e9n caro y est\u00e1 asociado a efectos secundarios. Existe el riesgo de destrucci\u00f3n del lecho ungueal. Antes del tratamiento debe administrarse una anestesia de conducci\u00f3n.<\/p>\n<p>La extracci\u00f3n quir\u00fargica de las u\u00f1as ya no est\u00e1 de actualidad. Es doloroso y crea un traumatismo en el que no se sabe si la u\u00f1a volver\u00e1 a crecer o penetrar\u00e1 en el tejido, lo que puede dar lugar a una nueva intervenci\u00f3n quir\u00fargica y a la cicatrizaci\u00f3n del lecho ungueal.<\/p>\n<h4 id=\"segundo-paso-antimicoticos-topicos\"><strong>Segundo paso: antimic\u00f3ticos t\u00f3picos<\/strong><\/h4>\n<p>La &#8220;herida ungueal&#8221; expuesta por la urea, o la u\u00f1a ya descompuesta principalmente por el hongo (infecci\u00f3n de tipo 2), debe tratarse sistem\u00e1ticamente con antimic\u00f3ticos t\u00f3picos. Para ello, entran en cuesti\u00f3n los preparados sin urea con bifonazol <sup>(Canesten\u00ae<\/sup> Extra spray o crema), que, a diferencia de las cremas con terbinafina <sup>(Lamisil\u00ae<\/sup>), tambi\u00e9n tienen un efecto protector antibacteriano y antiinflamatorio. Una gran ventaja del bifonazol es su aprobaci\u00f3n ilimitada en ni\u00f1os y mujeres embarazadas.<\/p>\n<h2 id=\"con-barniz-contra-los-hongos-de-las-unas\">Con barniz contra los hongos de las u\u00f1as<\/h2>\n<p>Otra opci\u00f3n es la terapia diaria con <sup>Ciclopoli\u00ae<\/sup> contra los hongos de las u\u00f1as. Es un barniz l\u00edquido e hidrosoluble que contiene ciclopirox. Esta sustancia tiene un efecto esporicida, lo que garantiza que no puedan producirse recidivas originadas por las esporas f\u00fangicas que permanecen en el tejido de la u\u00f1a. A diferencia de las lacas acr\u00edlicas cl\u00e1sicas, que se aplican con un pincel sobre la superficie de la u\u00f1a, Ciclopoli cuenta con un sistema de transporte especial que permite que la sustancia activa penetre incluso en las capas m\u00e1s profundas de la u\u00f1a. Es aconsejable continuar la terapia local hasta que la u\u00f1a est\u00e9 cl\u00ednicamente completamente sana para crecer. El barniz esporocida debe seguir aplic\u00e1ndose de forma profil\u00e1ctica durante alg\u00fan tiempo despu\u00e9s de finalizar la terapia interna <strong>(Fig. 4)<\/strong>.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-1198\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Fuss4.jpg-505a5a_575.png\" width=\"993\" height=\"771\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Fuss4.jpg-505a5a_575.png 993w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Fuss4.jpg-505a5a_575-800x621.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Fuss4.jpg-505a5a_575-120x93.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Fuss4.jpg-505a5a_575-90x70.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Fuss4.jpg-505a5a_575-320x248.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Fuss4.jpg-505a5a_575-560x435.png 560w\" sizes=\"(max-width: 993px) 100vw, 993px\" \/><\/p>\n<p><em>Fig. 4: Var\u00f3n de 35 a\u00f1os con onicomicosis antes y despu\u00e9s de la terapia sist\u00e9mica con terbinafina 250 mg, d\u00eda 1-14 al d\u00eda, a partir de entonces 250 mg a la semana. Pat\u00f3geno: T. rubrum. Terapia profil\u00e1ctica adicional con barniz Ciclopoli.<\/em><\/p>\n<h2 id=\"tratamiento-del-calzado\">Tratamiento del calzado<\/h2>\n<p>La profilaxis de las recidivas tambi\u00e9n incluye la desinfecci\u00f3n del calzado, ya que las esporas f\u00fangicas que contiene pueden sobrevivir m\u00e1s de seis meses.<\/p>\n<h4 id=\"tercer-paso-terapia-sistemica\"><strong>Tercer paso: terapia sist\u00e9mica<\/strong><\/h4>\n<p>La terapia interna se a\u00f1ade al tratamiento local cuando una u\u00f1a est\u00e1 afectada en m\u00e1s de un 50% o m\u00e1s de tres u\u00f1as est\u00e1n afectadas al mismo tiempo. Siempre debe basarse en un tratamiento local exhaustivo, ya que los \u00e9xitos curativos son m\u00e1s bien modestos, con una tasa del 40-70% con la administraci\u00f3n de comprimidos \u00fanicamente.<br \/>\nLa terapia t\u00f3pica compensa este d\u00e9ficit y es, por tanto, el componente b\u00e1sico de cualquier tratamiento de la onicomicosis. En muchos casos, s\u00f3lo ambas formas de terapia en combinaci\u00f3n permiten un \u00e9xito curativo. Si las u\u00f1as individuales est\u00e1n ligeramente afectadas, el tratamiento local suele ser suficiente.<\/p>\n<p><strong>La tabla 1<\/strong> contiene la informaci\u00f3n sobre la dosificaci\u00f3n y las indicaciones de uso de los preparados sist\u00e9micos. El fluconazol (por ejemplo, <sup>Diflucan\u00ae<\/sup>) debe utilizarse en ni\u00f1os por su excelente tolerabilidad y la terbinafina (por ejemplo, <sup>Lamisil\u00ae<\/sup>) debe utilizarse en ancianos por su falta de interacciones. El valor del itraconazol reside en la terapia de pat\u00f3genos especiales como S. brevicaulis.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-1199\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Sysss.jpg-95be9f_577.jpg\" width=\"997\" height=\"992\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Sysss.jpg-95be9f_577.jpg 997w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Sysss.jpg-95be9f_577-800x796.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Sysss.jpg-95be9f_577-80x80.jpg 80w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Sysss.jpg-95be9f_577-120x120.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Sysss.jpg-95be9f_577-90x90.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Sysss.jpg-95be9f_577-320x318.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Sysss.jpg-95be9f_577-560x557.jpg 560w\" sizes=\"(max-width: 997px) 100vw, 997px\" \/><\/p>\n<p>Las diferencias en la eficacia de cada uno de los f\u00e1rmacos enumerados en la tabla son un motivo para determinar el pat\u00f3geno antes de la terapia. En los ni\u00f1os, no debe llevarse a cabo ninguna terapia sin determinar el agente pat\u00f3geno, ya que las u\u00f1as de los ni\u00f1os tambi\u00e9n pueden infectarse con g\u00e9rmenes procedentes de animales dom\u00e9sticos. En los adultos, puede utilizarse una terapia emp\u00edrica con terbinafina, ya que M. canis y C. albicans se dan con relativa poca frecuencia.<\/p>\n<h2 id=\"nuevas-opciones-terapeuticas\">Nuevas opciones terap\u00e9uticas<\/h2>\n<p>Una innovaci\u00f3n significativa en la terapia de la onicomicosis es el tratamiento a largo plazo con una dosis de 250 mg de terbinafina a la semana hasta la curaci\u00f3n cl\u00ednica, en combinaci\u00f3n con la terapia local. Difiere fundamentalmente de la terapia aprobada recomendada en las directrices con 250 mg diarios de terbinafina durante tres meses.<\/p>\n<p>En vista de la alta eficacia de la Terbinafina, para el Trichophyton rubrum ya 0,001 \u00b5g\/ml son letales, una terapia de dosis tan alta ya no es apropiada y, adem\u00e1s, demasiado corta, ya que despu\u00e9s de tres meses no ha vuelto a crecer ninguna u\u00f1a completamente infectada. Esto lleva al menos un a\u00f1o. Tras una breve fase de reagudizaci\u00f3n diaria, en los ni\u00f1os es de s\u00f3lo tres d\u00edas, basta con tomar los antimic\u00f3ticos sist\u00e9micos s\u00f3lo una vez a la semana a partir de entonces, mientras se contin\u00faa con la terapia t\u00f3pica hasta que la u\u00f1a haya crecido de forma saludable.<\/p>\n<p>Una terapia de este tipo est\u00e1 casi exenta de efectos secundarios, es c\u00f3moda para el paciente y econ\u00f3mica. El \u00e9xito de la sinergia de la terapia local e interna queda patente en los procesos de curaci\u00f3n de las<strong> figuras 3 y 4<\/strong>. Un efecto secundario de la terapia interna es la r\u00e1pida cicatrizaci\u00f3n de la piel de los pies, los espacios interdigitales o las manos, que a menudo tambi\u00e9n se ven afectados <strong>(Fig. 5<\/strong>).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-1200\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Haende1.png-8da8d4_576.png\" width=\"993\" height=\"723\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Haende1.png-8da8d4_576.png 993w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Haende1.png-8da8d4_576-800x582.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Haende1.png-8da8d4_576-120x87.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Haende1.png-8da8d4_576-90x66.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Haende1.png-8da8d4_576-320x233.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Haende1.png-8da8d4_576-560x408.png 560w\" sizes=\"(max-width: 993px) 100vw, 993px\" \/><\/p>\n<p><em>Fig. 5: El mismo paciente de la Fig. 4. Cicatrizaci\u00f3n de la piel bajo terapia con terbinafina dos semanas despu\u00e9s del inicio de la terapia.<\/em><\/p>\n<p>Esto demuestra que el pie de atleta y los hongos de las u\u00f1as van juntos, est\u00e1n causados por los mismos pat\u00f3genos, son dos fases de la misma enfermedad y los hongos de las u\u00f1as son casi siempre el resultado de una micosis pedis tratada inadecuadamente. Asimismo, debido al diverso espectro de pat\u00f3genos, la ti\u00f1a podal tambi\u00e9n debe tratarse con cremas que contengan sustancias con un efecto de amplio espectro: Bifonazol y ciclopirox. Esto debe hacerse a fondo durante dos o tres semanas para que los hongos de los pies no se conviertan en hongos de las u\u00f1as.<\/p>\n<h4 id=\"conclusion-para-la-practica\"><strong>CONCLUSI\u00d3N PARA LA PR\u00c1CTICA<\/strong><\/h4>\n<ul>\n<li>La interacci\u00f3n de las terapias externas e internas es necesaria para la curaci\u00f3n. El agente pat\u00f3geno es as\u00ed atacado y eliminado desde el interior y el exterior.<\/li>\n<li>El diagn\u00f3stico correcto, la cooperaci\u00f3n del paciente y la terapia bilateral consecuente son decisivos para el \u00e9xito de la curaci\u00f3n hasta que la u\u00f1a haya crecido tambi\u00e9n de forma visualmente sana. De este modo, cualquier onicomicosis puede curarse de forma permanente.<\/li>\n<\/ul>\n<p><em><strong>Prof. Dr. med.&nbsp;Hans-J\u00fcrgen Tietz<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em>Posibles conflictos de intereses: ninguno<\/em><\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2013; 8(3): 29-33<\/em><\/p>","slug":"puede-curar-los-hongos-de-las-unas","image":{"url":"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/1494.jpg","id":31591,"extension":"jpg","width":1400,"height":537,"filesize":378141,"sizes":{"medium":{"width":800,"height":307,"mime-type":"image\/png","filesize":457343,"url":"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/1494-800x307.jpg"},"large":{"width":1160,"height":445,"mime-type":"image\/png","filesize":939570,"url":"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/1494-1160x445.jpg"},"thumbnail":{"width":320,"height":240,"mime-type":"image\/png","filesize":149812,"url":"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/1494-320x240.jpg"},"medium_large":{"width":800,"height":307,"mime-type":"image\/png","filesize":457343,"url":"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/1494-800x307.jpg"},"cnvs-small":{"width":80,"height":80,"mime-type":"image\/png","filesize":14878,"url":"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/1494-80x80.jpg"},"cnvs-thumbnail":{"width":300,"height":225,"mime-type":"image\/png","filesize":132905,"url":"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/1494-300x225.jpg"},"pk-small":{"width":80,"height":80,"mime-type":"image\/png","filesize":14878,"url":"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/1494-80x80.jpg"},"pk-thumbnail":{"width":300,"height":225,"mime-type":"image\/png","filesize":132905,"url":"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/1494-300x225.jpg"},"csco-120":{"width":120,"height":46,"mime-type":"image\/png","filesize":13240,"url":"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/1494-120x46.jpg"},"csco-120-landscape":{"width":120,"height":90,"mime-type":"image\/png","filesize":24538,"url":"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/1494-120x90.jpg"},"csco-120-portrait":{"width":120,"height":160,"mime-type":"image\/png","filesize":40032,"url":"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/1494-120x160.jpg"},"csco-120-square":{"width":120,"height":120,"mime-type":"image\/png","filesize":31588,"url":"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/1494-120x120.jpg"},"csco-90":{"width":90,"height":35,"mime-type":"image\/png","filesize":7786,"url":"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/1494-90x35.jpg"},"csco-90-landscape":{"width":90,"height":68,"mime-type":"image\/png","filesize":14428,"url":"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/1494-90x68.jpg"},"csco-90-portrait":{"width":90,"height":120,"mime-type":"image\/png","filesize":23617,"url":"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/1494-90x120.jpg"},"csco-90-square":{"width":90,"height":90,"mime-type":"image\/png","filesize":18544,"url":"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/1494-90x90.jpg"},"csco-320":{"width":320,"height":123,"mime-type":"image\/png","filesize":82588,"url":"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/1494-320x123.jpg"},"csco-320-landscape":{"width":320,"height":240,"mime-type":"image\/png","filesize":149812,"url":"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/1494-320x240.jpg"},"csco-320-portrait":{"width":320,"height":427,"mime-type":"image\/png","filesize":251461,"url":"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/1494-320x427.jpg"},"csco-320-square":{"width":320,"height":320,"mime-type":"image\/png","filesize":193496,"url":"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/1494-320x320.jpg"},"csco-560":{"width":560,"height":215,"mime-type":"image\/png","filesize":233946,"url":"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/1494-560x215.jpg"},"csco-560-landscape":{"width":560,"height":420,"mime-type":"image\/png","filesize":434091,"url":"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/1494-560x420.jpg"},"csco-560-portrait":{"width":560,"height":537,"mime-type":"image\/png","filesize":443612,"url":"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/1494-560x537.jpg"},"csco-560-square":{"width":560,"height":537,"mime-type":"image\/png","filesize":443612,"url":"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/1494-560x537.jpg"},"csco-800":{"width":800,"height":307,"mime-type":"image\/png","filesize":457343,"url":"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/1494-800x307.jpg"},"csco-800-landscape":{"width":800,"height":537,"mime-type":"image\/png","filesize":657689,"url":"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/1494-800x537.jpg"},"csco-800-portrait":{"width":800,"height":537,"mime-type":"image\/png","filesize":657689,"url":"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/1494-800x537.jpg"},"csco-800-square":{"width":800,"height":537,"mime-type":"image\/png","filesize":657689,"url":"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/1494-800x537.jpg"},"csco-1160":{"width"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