{"id":322427,"date":"2021-09-22T02:00:00","date_gmt":"2021-09-22T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/manifestaciones-extraintestinales-de-la-enfermedad-inflamatoria-intestinal-eii\/"},"modified":"2023-01-12T14:09:29","modified_gmt":"2023-01-12T13:09:29","slug":"manifestaciones-extraintestinales-de-la-enfermedad-inflamatoria-intestinal-eii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/manifestaciones-extraintestinales-de-la-enfermedad-inflamatoria-intestinal-eii\/","title":{"rendered":"Manifestaciones extraintestinales de la enfermedad inflamatoria intestinal (EII)"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Los principales s\u00edntomas de la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) son la diarrea cr\u00f3nica (&gt;4 semanas), el dolor abdominal, las heces sanguinolentas y la p\u00e9rdida r\u00e1pida de peso. La EII es a menudo intermitente, con fases activas que alternan con fases inactivas, y en otros casos existe un curso cr\u00f3nico-activo. La enfermedad de Crohn (MC) y la colitis ulcerosa (CU) son los principales subtipos de EII: son enfermedades sist\u00e9micas asociadas a manifestaciones extraintestinales y comorbilidades, adem\u00e1s de complicaciones intestinales.<\/strong><\/p>\n\n<!--more-->\n\n<p>Este art\u00edculo de formaci\u00f3n se basa en la serie de formaci\u00f3n &#8220;IBDmatters&#8221;, m\u00f3dulo eLearning 2, &#8220;Manifestaciones extraintestinales y comorbilidades&#8221; [1,2]. El <a href=\"https:\/\/www.medizinonline.com\/artikel\/moderne-state-art-pharmakotherapie-ein-update\">m\u00f3dulo 1 trat\u00f3 sobre la farmacoterapia de vanguardia, el art\u00edculo correspondiente apareci\u00f3 en HAUSARZT PRAXIS 1\/2021<\/a> [1].<\/p>\n\n<p>Los principales s\u00edntomas de la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) son la diarrea cr\u00f3nica (&gt;4 semanas), el dolor abdominal, las heces sanguinolentas y la p\u00e9rdida r\u00e1pida de peso. La EII es a menudo intermitente, con fases activas que alternan con fases inactivas, y en otros casos existe un curso cr\u00f3nico-activo. La enfermedad de Crohn (MC) y la colitis ulcerosa (CU) son los principales subtipos de EII: son enfermedades sist\u00e9micas asociadas a manifestaciones extraintestinales y comorbilidades, adem\u00e1s de complicaciones intestinales. Las manifestaciones fuera del tracto gastrointestinal tambi\u00e9n pueden tener un enorme impacto en la calidad de vida de los pacientes con EII. La cooperaci\u00f3n multidisciplinar es esencial para un tratamiento eficaz. El espectro terap\u00e9utico disponible en la actualidad abarca desde los f\u00e1rmacos convencionales hasta los productos biol\u00f3gicos de \u00faltima generaci\u00f3n y los inhibidores de JAK. Por definici\u00f3n, la EIM es un proceso inflamatorio fuera del tracto gastrointestinal. A diferencia de la MIE propiamente dicha, las complicaciones extraintestinales son consecuencias de procesos inflamatorios. Algunos ejemplos son la osteoporosis, los c\u00e1lculos renales, los c\u00e1lculos biliares y las neuropat\u00edas perif\u00e9ricas. Las comorbilidades asociadas a la EII incluyen la psoriasis, el vit\u00edligo, la diabetes mellitus tipo 1 o la enfermedad tiroidea autoinmune.<\/p>\n\n<h2 id=\"\" class=\"wp-block-heading\">\u00a0<\/h2>\n\n<h2 id=\"-2\" class=\"wp-block-heading\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-17303\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/abb1_hp9_sr.png\" style=\"height:366px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"671\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/abb1_hp9_sr.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/abb1_hp9_sr-800x488.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/abb1_hp9_sr-120x73.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/abb1_hp9_sr-90x55.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/abb1_hp9_sr-320x195.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/abb1_hp9_sr-560x342.png 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/h2>\n\n<h2 id=\"-3\" class=\"wp-block-heading\">\u00a0<\/h2>\n\n<h2 id=\"eim-procesos-inflamatorios-fuera-del-tracto-gastrointestinal\" class=\"wp-block-heading\">EIM: Procesos inflamatorios fuera del tracto gastrointestinal<\/h2>\n\n<p>La prevalencia de las manifestaciones extraintestinales (MIE) se sit\u00faa en la literatura entre el 6% y el 47% [3]. Los EIM cl\u00e1sicos incluyen s\u00edntomas reum\u00e1ticos, s\u00edntomas oculares, manifestaciones cut\u00e1neas y s\u00edntomas hepatobiliares. En el 25% de los pacientes con EII, las manifestaciones extraintestinales pueden aparecer antes del diagn\u00f3stico, pero en la mayor\u00eda de los pacientes se desarrollan durante el curso de la enfermedad subyacente <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(Fig. 1)<\/span> [3,4]. La presencia de una manifestaci\u00f3n extraintestinal aumenta el riesgo de nuevas EIM [3]. Las formas cl\u00e1sicas de manifestaciones extraintestinales son [5]:<\/p>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><em>Articulaciones y huesos:<\/em> espondiloartritis, artritis<\/li>\n\n\n\n<li><em>Ojos: uve\u00edtis <\/em>, epiescleritis, escleritis<\/li>\n\n\n\n<li><em>Piel: <\/em>Eritema nodoso, Pioderma gangra\u00f1oso<\/li>\n\n\n\n<li><em>H\u00edgado: <\/em>colangitis esclerosante primaria (CEP), hepatitis autoinmune, colangitis biliar primaria<\/li>\n<\/ul>\n\n<p><strong>EIM reumatol\u00f3gica: <\/strong>Seg\u00fan los datos del Estudio Suizo de Cohortes de EII, la artritis es la manifestaci\u00f3n extraintestinal m\u00e1s frecuente. En la enfermedad de Crohn (MC), la incidencia fue de un tercio de los participantes en el estudio, y en la colitis ulcerosa (CU), de aproximadamente un quinto [6]. El tipo 1 (&#8220;pauciarticular&#8221;) afecta principalmente a las articulaciones grandes, menos de 5. Cl\u00e1sicamente se ven afectadas las rodillas, el tobillo o la mu\u00f1eca, a veces tambi\u00e9n los codos o la cadera. Es importante se\u00f1alar que estos s\u00edntomas suelen producirse en paralelo con la actividad de la enfermedad intestinal y suelen ser autolimitados con resoluci\u00f3n en 10 semanas. Otra caracter\u00edstica de la artritis de tipo 1 es que a menudo est\u00e1n presentes otros EIM, como el eritema nodoso y la uve\u00edtis. Por el contrario, los s\u00edntomas de tipo 2 son independientes de la actividad de la enfermedad EII y pueden persistir durante meses o incluso a\u00f1os. Las articulaciones afectadas son principalmente peque\u00f1as, 5 o m\u00e1s en n\u00famero. Afecta principalmente a peque\u00f1as articulaciones de las manos o los dedos (sim\u00e9tricas o asim\u00e9tricas). En la pr\u00e1ctica cl\u00ednica, sin embargo, a menudo se ven pacientes con EIM reumatoide con una forma mixta de artritis tipo 1 y tipo 2.<\/p>\n\n<p><strong>EIM ocular: <\/strong>Las quejas oculares t\u00edpicas son uve\u00edtis, escleritis o epiescleritis. Los s\u00edntomas de la uve\u00edtis pueden incluir dolor ocular, enrojecimiento de los ojos, mouches volantes, p\u00e9rdida de visi\u00f3n o una combinaci\u00f3n de \u00e9stos. La escleritis es una inflamaci\u00f3n grave y destructiva de la escler\u00f3tica que tambi\u00e9n puede poner en peligro la visi\u00f3n. La epiescleritis es una inflamaci\u00f3n del tejido entre la escler\u00f3tica y la conjuntiva, los s\u00edntomas incluyen enrojecimiento, hinchaz\u00f3n e irritaci\u00f3n del ojo. Se ha informado de que la incidencia del EIM ocular es del 2-29%. Los s\u00edntomas pueden manifestarse de forma unilateral o bilateral.<\/p>\n\n<p>EIM hepatobiliar<strong>: <\/strong>Las enfermedades hep\u00e1ticas autoinmunes (PSC, hepatitis autoinmune, colangitis biliar primaria) en particular se subsumen en el EIM hepatobiliar. Otras complicaciones de la EII pueden ser la esteatosis o la colelitiasis [5]. Tambi\u00e9n hay que tener en cuenta los valores anormales de la funci\u00f3n hep\u00e1tica asociados a la medicaci\u00f3n para la EII. El EIM hepatobiliar m\u00e1s importante es la colangitis esclerosante primaria (CEP) [7,8]. Para la CU, la prevalencia media se sit\u00faa en torno al 5%, para la MC en torno al 3-4%. Los hombres se ven afectados con m\u00e1s frecuencia que las mujeres. El 90% de los pacientes con CEP padecen EII. El procedimiento de diagn\u00f3stico est\u00e1ndar es la resonancia magn\u00e9tica (CPRM), a veces tambi\u00e9n la CPRE. La medici\u00f3n de las fosfatasas alcalinas tambi\u00e9n puede ser informativa. En un estudio sueco de cohortes, se descubri\u00f3 que el 85% de los pacientes con CU y fosfatasas alcalinas s\u00e9ricas elevadas ten\u00edan CEP [7]. El prurito y el letargo son s\u00edntomas asociados comunes, y alrededor del 40-50% de los pacientes con CEP son asintom\u00e1ticos en el momento del diagn\u00f3stico (edad media: 40-50 a\u00f1os). El CEP es un factor de riesgo importante para el colangiocarcinoma y el c\u00e1ncer colorrectal. Las estenosis dominantes (\u00a1CAVE!) pueden ser un indicio de colangiocarcinoma.<\/p>\n\n<p>EIM cut\u00e1neas<strong>:<\/strong> el pioderma gangraenosum y el eritema nodoso son las EIM cut\u00e1neas m\u00e1s comunes. El pioderma gangraenosum es una necrosis cut\u00e1nea neutrof\u00edlica, cr\u00f3nica y progresiva de etiolog\u00eda desconocida que suele producirse en el contexto de una enfermedad sist\u00e9mica. Al principio, suele haber una p\u00e1pula, p\u00fastula o n\u00f3dulo eritematoso inflamado. La lesi\u00f3n acaba ulcer\u00e1ndose y se expande r\u00e1pidamente para formar una base necr\u00f3tica hinchada con m\u00e1rgenes elevados de color rojo oscuro a l\u00edvido. Las \u00falceras son en su mayor\u00eda est\u00e9riles, no se forman sobreinfecciones bacterianas. El subtipo ulceroso es el m\u00e1s frecuente. En los pacientes de la cohorte suiza de EII, las extremidades se vieron afectadas con mayor frecuencia. Pero tambi\u00e9n pueden verse afectadas otras localizaciones como el tronco o la cara. Una forma especial de pioderma gangraenosum es la pioestomatitis vegetante, que se manifiesta inguino-axilar y oral. Su aparici\u00f3n es independiente de la actividad de la enfermedad EII, se ha informado de que su prevalencia es del 1-12%, tendiendo a ser m\u00e1s com\u00fan en la CU. El eritema nodoso se asocia a n\u00f3dulos o placas rojas, blandas y dolorosas a la presi\u00f3n, especialmente en la regi\u00f3n pretibial. Las manifestaciones cut\u00e1neas pueden ir precedidas de fiebre, malestar y dolor articular, y a veces estos s\u00edntomas acompa\u00f1antes est\u00e1n presentes al mismo tiempo. El eritema nodoso se produce paralelamente a la actividad de la EII [3].<\/p>\n\n<h2 id=\"-4\" class=\"wp-block-heading\">\u00a0<\/h2>\n\n<h2 id=\"-5\" class=\"wp-block-heading\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-17304 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/kasten_hp9_abkuerzungen.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 888px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 888\/1515;height:682px; width:400px\" width=\"888\" height=\"1515\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/kasten_hp9_abkuerzungen.png 888w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/kasten_hp9_abkuerzungen-800x1365.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/kasten_hp9_abkuerzungen-120x205.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/kasten_hp9_abkuerzungen-90x154.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/kasten_hp9_abkuerzungen-320x546.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/kasten_hp9_abkuerzungen-560x955.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 888px) 100vw, 888px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/h2>\n\n<h2 id=\"-6\" class=\"wp-block-heading\">\u00a0<\/h2>\n\n<h2 id=\"en-que-fase-de-la-eii-se-producen-los-eim-y-cuales-son-los-factores-de-riesgo\" class=\"wp-block-heading\">\u00bfEn qu\u00e9 fase de la EII se producen los EIM y cu\u00e1les son los factores de riesgo?<\/h2>\n\n<p>Existe un amplio espectro de genes implicados en la EII, ya que m\u00e1s del 50% de los loci de genes asociados a la EII est\u00e1n relacionados con otras enfermedades autoinmunes [9]. En cuanto a los patomecanismos de las manifestaciones extraintestinales (MIE), existen principalmente las dos hip\u00f3tesis siguientes: 1) Extensi\u00f3n de las respuestas inmunitarias desde el tracto intestinal, por ejemplo la reacci\u00f3n cruzada desencadenada por ant\u00edgenos microbianos, 2) Procesos inflamatorios independientes debidos a un estado proinflamatorio. El 25% de los EIM se producen de media 5 meses (intervalo: 0-25) antes del diagn\u00f3stico de EII, el 75% despu\u00e9s [3,10] <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(Fig. 1 <\/span>). La implicaci\u00f3n cl\u00ednica de esto es que los pacientes con s\u00edntomas extraintestinales apropiados deber\u00edan someterse a un cribado de la EII. Tambi\u00e9n se sabe que la prevalencia de EIM se correlaciona positivamente con la actividad de la enfermedad de EII.<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1100\" height=\"454\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/tab1_hp9_s6_1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-17305 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/tab1_hp9_s6_1.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/tab1_hp9_s6_1-800x330.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/tab1_hp9_s6_1-120x50.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/tab1_hp9_s6_1-90x37.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/tab1_hp9_s6_1-320x132.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/tab1_hp9_s6_1-560x231.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/454;\" \/><\/figure>\n\n<p>Uno de los factores de riesgo m\u00e1s importantes para la aparici\u00f3n de EIM es la presencia de EII activa. En el Estudio Suizo de Cohortes, la incidencia de artritis entre los pacientes con MC fue del 45% en aquellos con EII activa frente al 31% en aquellos con enfermedad inactiva (p=0,016). Las diferencias relativas a la uve\u00edtis (12% frente a 5%, p=0,024) tambi\u00e9n resultaron significativas [6].  <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">La tabla 1<\/span> muestra qu\u00e9 EIM tienden a producirse en paralelo con la EII activa o m\u00e1s bien independientemente de ella [3]. Adem\u00e1s de que la EII activa es el mayor factor de riesgo (OR 1,95; IC 95%: 1,17-3,23; p=0,01) de EIM, los antecedentes familiares positivos de EII (OR 1,77; IC 95%: 1,07-2,92; p=0,025) tambi\u00e9n aumentan la probabilidad de manifestaciones extraintestinales. Tambi\u00e9n se observ\u00f3 una tendencia a que el EIM y el MC afectaran al tracto gastrointestinal superior (zona perianal). No se encontr\u00f3 ninguna asociaci\u00f3n entre el tabaquismo y el MIE [6].<\/p>\n\n<h2 id=\"-7\" class=\"wp-block-heading\">\u00a0<\/h2>\n\n<h2 id=\"-8\" class=\"wp-block-heading\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-17306 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/tab2_hp9_s6.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/738;height:403px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"738\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/tab2_hp9_s6.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/tab2_hp9_s6-800x537.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/tab2_hp9_s6-120x81.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/tab2_hp9_s6-90x60.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/tab2_hp9_s6-320x215.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/tab2_hp9_s6-560x376.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/h2>\n\n<h2 id=\"-9\" class=\"wp-block-heading\">\u00a0<\/h2>\n\n<h2 id=\"estrategia-de-tratamiento-multidisciplinar-para-gestionar-con-exito-la-enfermedad\" class=\"wp-block-heading\">Estrategia de tratamiento multidisciplinar para gestionar con \u00e9xito la enfermedad<\/h2>\n\n<p>La EII es una enfermedad recidivante y destructiva que, dependiendo de su extensi\u00f3n y gravedad, provoca con el tiempo da\u00f1os irreversibles en la mucosa intestinal. En consecuencia, los objetivos m\u00e1s importantes del tratamiento de la EII son la remisi\u00f3n cl\u00ednica, la ausencia de esteroides, la mejora de la calidad de vida, la curaci\u00f3n de la mucosa y la prevenci\u00f3n de las manifestaciones extraintestinales, as\u00ed como de las complicaciones a largo plazo. En este sentido, el tratamiento pretende curar los cambios inflamatorios del tracto gastrointestinal de la forma m\u00e1s completa posible. Para el tratamiento de los pacientes con EII que presentan s\u00edntomas extraintestinales, es indispensable la cooperaci\u00f3n multidisciplinar entre diferentes disciplinas. Para la selecci\u00f3n del m\u00e9todo de tratamiento adecuado, una regla b\u00e1sica es: aunque haya muchas opciones terap\u00e9uticas posibles, primero debe tratarse la actividad de la enfermedad intestinal. Las diferentes opciones de tratamiento se muestran en <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">la tabla 2<\/span> [11]. Seg\u00fan los datos actuales, existen diferentes pruebas de eficacia para los distintos EIM y recomendaciones para las distintas terapias sist\u00e9micas modernas basadas en estas pruebas <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(Tab. 3 <\/span>). Un an\u00e1lisis de muestras de tejido demostr\u00f3 que en el EIM cut\u00e1neo (eritema nodoso, pioderma gangraenoso) interviene el TNF, por lo que los anti-TNF son una buena opci\u00f3n de tratamiento en estos casos [12].<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1100\" height=\"812\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/tab3_hp9_s7.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-17307 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/tab3_hp9_s7.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/tab3_hp9_s7-800x591.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/tab3_hp9_s7-120x90.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/tab3_hp9_s7-90x66.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/tab3_hp9_s7-320x236.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/tab3_hp9_s7-560x413.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/812;\" \/><\/figure>\n\n<p>Siempre debe preguntarse por <em>los s\u00edntomas reumatol\u00f3gicos<\/em> en el momento del diagn\u00f3stico y durante el curso de la enfermedad inflamatoria intestinal. Si est\u00e1n presentes, primero es necesario aclarar si son o no molestias que se producen en paralelo con la actividad de la enfermedad intestinal. Si es as\u00ed, la EII subyacente debe tratarse de forma que el EIM se vea influido lo m\u00e1s positivamente posible [11] <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(Fig. 2) <\/span>. Para ello pueden utilizarse anti-TNF, alternativamente tofactinib en la CU y ustekinumab o vedolizumab cuando la artritis se manifiesta como EIM. Los AINE s\u00f3lo deben utilizarse durante poco tiempo. Si los EIM reumatol\u00f3gicos no se producen en paralelo con la actividad de la enfermedad intestinal, pueden utilizarse anti-TNF adem\u00e1s de agentes convencionales (sulfasalazina o alternativamente MTX en la artritis) o NSAR a corto plazo, y en la CU, tofacitinib si es necesario. Ustekinumab puede considerarse como un EIM para la artritis. La colaboraci\u00f3n interdisciplinar con un reumat\u00f3logo es muy recomendable para los pacientes de EII con afectaci\u00f3n articular.<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1100\" height=\"899\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/abb2_hp9_s7.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-17308 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/abb2_hp9_s7.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/abb2_hp9_s7-800x654.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/abb2_hp9_s7-120x98.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/abb2_hp9_s7-90x74.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/abb2_hp9_s7-320x262.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/abb2_hp9_s7-560x458.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/899;\" \/><\/figure>\n\n<p>En caso de <em>s\u00edntomas cut\u00e1neos<\/em> como EIM, es aconsejable la colaboraci\u00f3n con un dermat\u00f3logo. Sin embargo, en el eritema nodoso, el tratamiento de la EII subyacente tambi\u00e9n puede conducir a la mejora de los s\u00edntomas cut\u00e1neos. Para ello, es adecuado el uso de anti-TNF o, si \u00e9ste no resulta eficaz, es posible cambiar a tofacitinib (s\u00f3lo CU) [11] <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(Fig. 3) <\/span>. En caso necesario, debe considerarse el uso de vedolizumab y ustekinumab. Adem\u00e1s, los s\u00edntomas cut\u00e1neos deben tratarse con esteroides t\u00f3picos. En el pioderma gangraenoso, puede considerarse el uso precoz de anti-TNF (infliximab). El cambio a tofacitinib s\u00f3lo es aconsejable en presencia de inflamaci\u00f3n intestinal o contraindicaciones a los anti-TNF y\/o si la CU desarrolla una p\u00e9rdida de eficacia durante el tratamiento con anti-TNF. Se recomienda precauci\u00f3n con respecto al uso de vedolizumab y ustekinumab en pacientes con EII con pioderma gangraenoso, ya que no se dispone de datos suficientes.<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1100\" height=\"826\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/abb3_hp9_s8.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-17309 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/abb3_hp9_s8.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/abb3_hp9_s8-800x600.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/abb3_hp9_s8-320x240.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/abb3_hp9_s8-300x225.png 300w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/abb3_hp9_s8-120x90.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/abb3_hp9_s8-90x68.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/abb3_hp9_s8-560x420.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/826;\" \/><\/figure>\n\n<p>La uve\u00edtis es la <em>manifestaci\u00f3n ocular<\/em> m\u00e1s frecuente. En un curso leve de uve\u00edtis, pueden utilizarse esteroides t\u00f3picos, y el tratamiento de la EII subyacente tambi\u00e9n puede conducir al alivio de la inflamaci\u00f3n ocular. Para ello, se indican los biol\u00f3gicos no anti-TNF o &#8220;peque\u00f1as mol\u00e9culas&#8221; [11] <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(Fig. 4) <\/span>. Si el curso es grave, se requieren esteroides sist\u00e9micos, agentes inmunosupresores o anti-TNF. Se recomienda la derivaci\u00f3n a un <em>oftalm\u00f3logo<\/em> para las <em>manifestaciones oculares<\/em>.<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1100\" height=\"821\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/abb4_hp9_s8.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-17310 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/abb4_hp9_s8.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/abb4_hp9_s8-800x597.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/abb4_hp9_s8-320x240.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/abb4_hp9_s8-300x225.png 300w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/abb4_hp9_s8-120x90.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/abb4_hp9_s8-90x68.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/abb4_hp9_s8-560x418.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/821;\" \/><\/figure>\n\n<p>En los pacientes con EII y <em>colangitis esclerosante primaria<\/em> (CEP) deben utilizarse procedimientos est\u00e1ndar, que se resumen en el <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">recuadro <\/span> [13]. Seguir las recomendaciones de detecci\u00f3n y seguimiento adecuadas es extremadamente importante, ya que el CEP aumenta enormemente el riesgo de c\u00e1ncer colorrectal.<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1100\" height=\"455\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/kasten_hp9_s7.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-17311 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/kasten_hp9_s7.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/kasten_hp9_s7-800x331.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/kasten_hp9_s7-120x50.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/kasten_hp9_s7-90x37.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/kasten_hp9_s7-320x132.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/kasten_hp9_s7-560x232.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/455;\" \/><\/figure>\n\n<p>Tambi\u00e9n se recomienda el <em>cribado <\/em>peri\u00f3dico <em>de la anemia <\/em>en los pacientes con EII, ya que la anemia es una comorbilidad frecuente [14,15]. Los diagn\u00f3sticos de laboratorio deben incluir el recuento de eritrocitos (incluido el VCM), el nivel de ferritina, la saturaci\u00f3n de transferrina y la PCR. Para los pacientes que se encuentran actualmente en remisi\u00f3n o que s\u00f3lo padecen una EII leve, estos par\u00e1metros deben comprobarse cada 6-12 meses, y para los que padecen una EII activa, cada 3 meses. Los niveles de hemoglobina (Hb) por debajo de 12 g\/dl (mujeres) o por debajo de 13 g\/dl (hombres) son anemia, que debe tratarse con suplementos de hierro intravenoso [2]. El objetivo es un valor de ferritina &gt;30 ng\/ml. Seg\u00fan la directriz ECCO, la terapia de sustituci\u00f3n de hierro debe llevarse a cabo en la EII activa con un nivel de ferri-tin &lt;100 ng\/ml.<\/p>\n\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\" class=\"wp-block-heading\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Muchos pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal (EII) sufren s\u00edntomas asociados a la enfermedad fuera del tracto gastrointestinal.<\/li>\n\n\n\n<li>Las manifestaciones extraintestinales (MIE) cl\u00e1sicas que pueden aparecer asociadas a la EII incluyen dolencias reumatol\u00f3gicas, oculares, cut\u00e1neas y hepatobiliares. Esta \u00faltima incluye la colangitis esclerosante primaria (CEP), que es un importante factor de riesgo de colangiocarcinoma y c\u00e1ncer de colon. Los EIM m\u00e1s comunes son las dolencias reumatol\u00f3gicas (artritis perif\u00e9rica, espondiloartritis).<\/li>\n\n\n\n<li>Debido a las diversas morbilidades que pueden producirse en diferentes sistemas org\u00e1nicos, la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn requieren a menudo un enfoque interdisciplinar en t\u00e9rminos de diagn\u00f3stico y terapia. Las opciones de tratamiento van desde las terapias convencionales hasta las terap\u00e9uticas de sistemas modernos, como los productos biol\u00f3gicos y los inhibidores de JAK.<\/li>\n\n\n\n<li>La anemia es una de las comorbilidades m\u00e1s comunes en los pacientes con EII. Por lo tanto, esto tambi\u00e9n debe aclararse durante los ex\u00e1menes de seguimiento y, si es necesario, tratarse con terapia de sustituci\u00f3n de hierro.<\/li>\n<\/ul>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1100\" height=\"478\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/kasten_sponsor_hp9.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-17312 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/kasten_sponsor_hp9.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/kasten_sponsor_hp9-800x348.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/kasten_sponsor_hp9-120x52.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/kasten_sponsor_hp9-90x39.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/kasten_sponsor_hp9-320x139.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/kasten_sponsor_hp9-560x243.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/478;\" \/><\/figure>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1400\" height=\"537\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/ibd-logo_0.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-17313 lazyload\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1400px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1400\/537;\" \/><\/figure>\n\n<p>Literatura:<\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Biedermann L: Enfermedad inflamatoria intestinal cr\u00f3nica (EII).  <a href=\"https:\/\/www.medizinonline.com\/artikel\/moderne-state-art-pharmakotherapie-ein-update\">Farmacoterapia moderna &#8220;de vanguardia&#8221; &#8211; una puesta al d\u00eda. PR\u00c1CTICA GP 1\/2021<\/a>, 15-19.<\/li>\n\n\n\n<li>Vavricka S, Greuter T: Manifestaciones extraintestinales y comorbilidades. eLearning IBDmatters, M\u00f3dulo 2, Prof. Dr. med. Stephan Vavricka, PD Dr. med. Thomas Greuter, Presentaci\u00f3n de diapositivas, Simposio 2021<\/li>\n\n\n\n<li>Vavricka S, et al: Inflamm Bowel Dis 2015; 21(8): 1982-1992.<\/li>\n\n\n\n<li>Harbord M, et al: J Crohns Colitis 2016; 10(3): 239-254.<\/li>\n\n\n\n<li>Hedin CRH, et al: J Crohns Colitis 2019: 13(5): 541-554.<\/li>\n\n\n\n<li>Vavricka SR, et al: Am J Gastroenterol 2011; 106(1): 110-119.<\/li>\n\n\n\n<li>Olsson R, et al: Gastroenterology 1991; 100: 1319-1323.<\/li>\n\n\n\n<li>Saich R, Chapman R: World J Gastroenterol 2008; 14: 331-337.<\/li>\n\n\n\n<li>Khor B, Gardet A, Xavier RJ: Gen\u00e9tica y patogenia de la enfermedad inflamatoria intestinal. Naturaleza 2011; 474(7351): 307-317.<\/li>\n\n\n\n<li>Vavricka S, et al: Inflamm Bowel Dis 2015; 1794-1800<\/li>\n\n\n\n<li>Greuter T, et al: Gut 2021; 70(4): 796-802.<\/li>\n\n\n\n<li>Vavricka S, et al: J Crohns Colitis 2018; 12(3): 347-354.<\/li>\n\n\n\n<li>Lindor K, et al: Am J Gastroenterol 2015; 110(5): 654-659.<\/li>\n\n\n\n<li>Niepel D, et al: Therap Adv Gastroenterol 2018; 11: 1756284818769074.<\/li>\n\n\n\n<li>Kaitha S, et al: World J Gastrointest Pathophysiol 2015 6(3): 62-72.<\/li>\n<\/ol>\n\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2021; 16(9): 4-9<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los principales s\u00edntomas de la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) son la diarrea cr\u00f3nica (&gt;4 semanas), el dolor abdominal, las heces sanguinolentas y la p\u00e9rdida r\u00e1pida de peso. La EII es&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":111620,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"\"La EII importa\"","footnotes":""},"category":[11296,22619,11699,11478,11358,11288,11552],"tags":[11811,11812,11758,11814,11813,11810],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-322427","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-contenido-para-socios","category-formacion-cme","category-formacion-con-pareja","category-formacion-continua","category-gastroenterologia-y-hepatologia","category-medicina-interna-general","category-rx-es","tag-ced-es","tag-enfermedad-intestinal","tag-formacion-cme","tag-la-eii-importa","tag-manifestaciones-extraintestinales","tag-terapia-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-14 00:09:24","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/322427","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=322427"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/322427\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":322428,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/322427\/revisions\/322428"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/111620"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=322427"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=322427"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=322427"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=322427"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}