{"id":324131,"date":"2022-11-22T01:00:00","date_gmt":"2022-11-22T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/los-glioblastomas-y-sus-estrategias-de-propagacion\/"},"modified":"2022-11-22T01:00:00","modified_gmt":"2022-11-22T00:00:00","slug":"los-glioblastomas-y-sus-estrategias-de-propagacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/los-glioblastomas-y-sus-estrategias-de-propagacion\/","title":{"rendered":"Los glioblastomas y sus estrategias de propagaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><strong>Los glioblastomas son una forma particularmente agresiva de tumor cerebral. A d\u00eda de hoy, son incurables. Pero hay progresos. Se han obtenido nuevos conocimientos, especialmente en lo que respecta a sus estrategias de dispersi\u00f3n. Esto puede permitir derivar nuevos enfoques terap\u00e9uticos.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Cada a\u00f1o se diagnostica un tumor cerebral a unas 600 personas en Suiza [1]. Con un 55%, el glioblastoma es el tumor cerebral maligno m\u00e1s frecuente y todav\u00eda incurable [2]. Surge de las c\u00e9lulas de sost\u00e9n del cerebro, puede producirse en cualquier parte del cerebro y suele afectar a personas de entre 50 y 70 a\u00f1os. Crecen a lo largo de los tractos de fibras del cerebro y se extienden as\u00ed a nivel local, regional y suprarregional. Los rasgos distintivos del glioblastoma en el examen de los tejidos al microscopio son las diminutas neoplasias vasculares, las divisiones celulares y las zonas de muerte celular. Las variantes poco frecuentes del glioblastoma son el gliosarcoma, el glioblastoma de c\u00e9lulas gigantes y el glioblastoma epitelioide [2]. Los factores de riesgo para el desarrollo del glioblastoma a\u00fan no se conocen del todo. S\u00f3lo la irradiaci\u00f3n de la cabeza pudo detectarse como causante. Los factores hereditarios s\u00f3lo desempe\u00f1an un papel subordinado.<\/p>\n<h2 id=\"mucho-ayuda-mucho-pero-no-lo-suficiente-en-estos-casos\">Mucho ayuda mucho &#8211; pero no lo suficiente en estos casos<\/h2>\n<p>Actualmente, los glioblastomas se tratan con una combinaci\u00f3n de cirug\u00eda, radioterapia y quimioterapia: el r\u00e9gimen Stupp. La operaci\u00f3n alivia la masa tumoral principal sin generar d\u00e9ficits. El pron\u00f3stico tambi\u00e9n puede mejorarse de este modo. Pero s\u00f3lo temporalmente, hasta que la masa se haya regenerado. Otra opci\u00f3n de tratamiento es utilizar la radiaci\u00f3n para detener las c\u00e9lulas en una fase de crecimiento del ciclo celular. Esto suele funcionar muy bien. Sin embargo, aqu\u00ed ocurre lo mismo que con la operaci\u00f3n: las c\u00e9lulas profundamente ramificadas no pueden abordarse. Y por \u00faltimo, se puede recurrir a la quimioterapia. Hasta ahora se ha utilizado la temozolomida como terapia de primera l\u00ednea. Con bastante \u00e9xito. Sin embargo, s\u00f3lo en un tercio de los afectados que no muestran resistencia a la quimioterapia alquilante. E incluso con ellas, la enfermedad vuelve a progresar al cabo de cierto tiempo y se produce una reca\u00edda [3].<\/p>\n<p>Ahora, los cient\u00edficos han podido comprobar una nueva estrategia de propagaci\u00f3n de los glioblastomas [4]. Pudieron demostrar que la colonizaci\u00f3n de todo el cerebro est\u00e1 impulsada por c\u00e9lulas de glioblastoma que no tienen conexiones con otras c\u00e9lulas tumorales y astrocitos, pero que reciben la entrada sin\u00e1ptica de las neuronas. Esta subpoblaci\u00f3n corresponde a estados de c\u00e9lulas tumorales neuronales y similares a progenitores neuronales, tal y como se definen mediante transcript\u00f3mica unicelular tanto en modelos de rat\u00f3n como en enfermedades humanas. La invasi\u00f3n de las c\u00e9lulas tumorales se asemej\u00f3 a los mecanismos de migraci\u00f3n neuronal y adopt\u00f3 un patr\u00f3n de movimiento similar al de L\u00e9vy para explorar el entorno. La actividad neuronal indujo una compleja se\u00f1alizaci\u00f3n de calcio en las c\u00e9lulas del glioblastoma, seguida de la formaci\u00f3n de nuevos TM y de un aumento de la tasa de invasi\u00f3n. La superposici\u00f3n de datos moleculares y funcionales de c\u00e9lulas individuales revel\u00f3 que los mecanismos neuronales controlan la invasi\u00f3n de c\u00e9lulas de glioblastoma a m\u00faltiples niveles. Esto explica c\u00f3mo la propagaci\u00f3n del glioblastoma y la heterogeneidad celular est\u00e1n estrechamente relacionadas. En otras palabras, un glioblastoma no crece solo como una masa s\u00f3lida, sino que todo el cerebro se ve afectado por esta enfermedad.<\/p>\n<h2 id=\"ralentizar-el-crecimiento-celular\">Ralentizar el crecimiento celular<\/h2>\n<p>Este nuevo hallazgo podr\u00eda proporcionar un nuevo punto de partida para una estrategia de tratamiento. Las c\u00e9lulas tumorales copian o conservan propiedades de las c\u00e9lulas precursoras de las c\u00e9lulas nerviosas, que son m\u00f3viles en un grado muy elevado. El sistema nervioso maduro ya no utiliza estos programas, que eran necesarios para el movimiento de las c\u00e9lulas durante el desarrollo, y los desconecta. En las c\u00e9lulas tumorales, sin embargo, se reactivan o se mantienen activas. Este proceso espec\u00edfico podr\u00eda utilizarse potencialmente para dirigirse a las c\u00e9lulas tumorales y ralentizar su crecimiento.<\/p>\n<p>Otra posibilidad podr\u00eda encontrarse en la interacci\u00f3n espec\u00edfica entre las c\u00e9lulas nerviosas y las tumorales. Los pacientes con tumores cerebrales sufren m\u00e1s ataques epil\u00e9pticos. La comunicaci\u00f3n entre el tumor y las c\u00e9lulas nerviosas tiene lugar, entre otras cosas, a trav\u00e9s del neurotransmisor glutamato. Si esta comunicaci\u00f3n se interrumpe, el movimiento de esta c\u00e9lula y tambi\u00e9n su proliferaci\u00f3n pueden llegar a inhibirse.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>www.krebsliga.ch\/ueber-krebs\/krebsarten\/hirntumoren-und-hirnmetastasen (fecha de acceso: 20.10.2022)<\/li>\n<li>https:\/\/neurochirurgie.insel.ch\/erkrankungen-spezialgebiete\/hirntumoren\/glioblastom (fecha de acceso: 20.10.2022)<\/li>\n<li>Estrategias de propagaci\u00f3n descubiertas en los glioblastomas: \u00bfenfoques para nuevas terapias? &#8211; Medscape &#8211; 6.&nbsp;Oct 2022.<\/li>\n<li>Venkataramani V, Yang Y, Schubert MC, et al: El glioblastoma secuestra los mecanismos neuronales para la invasi\u00f3n cerebral. Cell 2022; 185(16): 2899-2917.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>InFo ONcOLOG\u00edA &amp; HEMATOLOG\u00edA 2022: 10(5): 34<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los glioblastomas son una forma particularmente agresiva de tumor cerebral. A d\u00eda de hoy, son incurables. Pero hay progresos. Se han obtenido nuevos conocimientos, especialmente en lo que respecta a&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":126286,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Tumores cerebrales","footnotes":""},"category":[11346,11478,11328,11336,11552],"tags":[12701,12696],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-324131","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-cirugia","category-formacion-continua","category-neurologia","category-oncologia","category-rx-es","tag-glioblastoma-es","tag-tumor-cerebral","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-07-13 17:08:59","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324131","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=324131"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324131\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/126286"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=324131"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=324131"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=324131"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=324131"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}