{"id":324147,"date":"2022-11-19T14:00:00","date_gmt":"2022-11-19T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/considerar-la-fitoterapia-como-opcion-terapeutica\/"},"modified":"2022-11-19T14:00:00","modified_gmt":"2022-11-19T13:00:00","slug":"considerar-la-fitoterapia-como-opcion-terapeutica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/considerar-la-fitoterapia-como-opcion-terapeutica\/","title":{"rendered":"Considerar la fitoterapia como opci\u00f3n terap\u00e9utica"},"content":{"rendered":"<p><strong>La dispepsia funcional (DF) es un trastorno heterog\u00e9neo tanto en t\u00e9rminos de fisiopatolog\u00eda como de sintomatolog\u00eda. En consecuencia, apenas existe una intervenci\u00f3n que sea eficaz para todos los pacientes. En el marco de una terapia multimodal, la combinaci\u00f3n de medidas de tratamiento farmacol\u00f3gico y no farmacol\u00f3gico puede resultar \u00fatil. Las ventajas de los fitoterap\u00e9uticos residen sobre todo en que despliegan su eficacia seg\u00fan el principio multiobjetivo y son generalmente bien tolerados.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Las molestias recurrentes del abdomen superior son s\u00edntomas frecuentes en la consulta del m\u00e9dico general. Para los pacientes que dan positivo en la prueba del <em>Helicobacter pylori<\/em>, <em>la erradicaci\u00f3n del H.&nbsp;pylori<\/em>se considera la terapia de primera l\u00ednea. Para el resto de pacientes con los s\u00edntomas correspondientes, los inhibidores de la acidez y los procin\u00e9ticos son las opciones de tratamiento de primera l\u00ednea. Si no puede conseguirse un control suficiente de los s\u00edntomas con la monoterapia, se prev\u00e9 la combinaci\u00f3n de inhibidores de la acidez y procin\u00e9ticos en segunda l\u00ednea. Los datos sobre ambos grupos de f\u00e1rmacos son controvertidos y a\u00fan no se han dilucidado los mecanismos exactos de acci\u00f3n. A menudo se utilizan neuromoduladores en dosis bajas en la tercera l\u00ednea. Con el tel\u00f3n de fondo de las abundantes pruebas procedentes de ensayos controlados con placebo, los fitoterap\u00e9uticos son recomendados actualmente por las directrices nacionales e internacionales para la dispepsia funcional y el s\u00edndrome del intestino irritable [1,2]. Las plantas medicinales y las opciones de tratamiento no farmacol\u00f3gico, como la psicoterapia o la acupuntura, pueden utilizarse de forma complementaria en cualquier l\u00ednea terap\u00e9utica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table border=\"1\" cellpadding=\"5\" cellspacing=\"1\" style=\"width:607px\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"width:591px\">\n<p><strong>An\u00e1lisis secundario sobre las opciones de tratamiento para la DF<\/strong><\/p>\n<p>Con una prevalencia del 10-20%, la dispepsia funcional (DF) es uno de los trastornos funcionales m\u00e1s comunes del tracto gastrointestinal [12]. Seg\u00fan los criterios actuales de Roma IV, los dos s\u00edntomas principales de la DF son el dolor epig\u00e1strico (DPE) y el s\u00edndrome de distr\u00e9s postprandial (SDP) [1]. El EPS se caracteriza por un dolor o ardor abdominal superior dominante, mientras que el SDP se caracteriza por una sensaci\u00f3n de plenitud y saciedad prematura. En una revisi\u00f3n publicada en 2019, un equipo de investigaci\u00f3n del Centro de Investigaci\u00f3n Traslacional de Trastornos Gastrointestinales de la Universidad de Lovaina (B\u00e9lgica) ofreci\u00f3 una visi\u00f3n general de las opciones de tratamiento farmacol\u00f3gico y no farmacol\u00f3gico disponibles en la actualidad para la DF [3]. En cuanto a las medidas medicinales, adem\u00e1s de los inhibidores de la bomba de protones (IBP), los antagonistas H2, los procin\u00e9ticos, los neuromoduladores y la erradicaci\u00f3n de <em>H.&nbsp;pylori<\/em>, tambi\u00e9n se incluyeron en el an\u00e1lisis secundario los fitof\u00e1rmacos.<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"trastornos-heterogeneos-tratamiento-individual\">Trastornos heterog\u00e9neos &#8211; tratamiento individual<\/h2>\n<p>Las evaluaciones de un an\u00e1lisis secundario realizado por Masuy et al. <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(recuadro)<\/span> revelaron lo siguiente [3]: la terapia inhibidora de la acidez produjo una reducci\u00f3n de los s\u00edntomas en el 30-70% de los pacientes, y los inhibidores de la bomba de protones (IBP) resultaron m\u00e1s eficaces que los antagonistas H2 para el dolor epig\u00e1strico. Los procin\u00e9ticos, utilizados principalmente para tratar el s\u00edndrome de malestar postprandial, mostraron los siguientes resultados en t\u00e9rminos de eficacia: 59-81% de tasa de respuesta para los antagonistas de los receptores dopamin\u00e9rgicos, 32-91% para los agonistas de los receptores serotonin\u00e9rgicos y 31-80% para los antagonistas de los receptores muscar\u00ednicos. La erradicaci\u00f3n de <em>H.&nbsp;pylori,<\/em> recomendada en pacientes infectados, result\u00f3 eficaz en un 24-82%. Los s\u00edntomas refractarios suelen tratarse con neuromoduladores. Sin embargo, los autores del an\u00e1lisis secundario se\u00f1alan que su eficacia en la dispepsia funcional a\u00fan no se ha aclarado del todo. Los datos disponibles muestran una reducci\u00f3n de los s\u00edntomas en el 27-71% de los pacientes. Entre los agentes fitoterap\u00e9uticos, el aceite de menta redujo los s\u00edntomas en un 66-91%, el rikkunshito en un 29-34% y el iberogast en un 20-95%. Por \u00faltimo, la acupuntura, la terapia cognitivo-conductual y la hipnoterapia tambi\u00e9n pueden ayudar a controlar los s\u00edntomas, pero hay pocas investigaciones sobre su eficacia. A continuaci\u00f3n, se comentan con m\u00e1s detalle los resultados obtenidos en el an\u00e1lisis secundario sobre los efectos del aceite de menta y de alcaravea <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(tab.&nbsp;1) <\/span>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-20158\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/tab1_hp10_s30_0.png\" style=\"height:861470px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"861\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/tab1_hp10_s30_0.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/tab1_hp10_s30_0-800x626.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/tab1_hp10_s30_0-120x94.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/tab1_hp10_s30_0-90x70.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/tab1_hp10_s30_0-320x250.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/tab1_hp10_s30_0-560x438.png 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"aceite-de-menta-efectos-relajantes-sobre-los-musculos-intestinales\">Aceite de menta: efectos relajantes sobre los m\u00fasculos intestinales<\/h2>\n<p>Las hierbas medicinales se han utilizado durante muchas d\u00e9cadas para tratar dolencias gastrointestinales. En los \u00faltimos a\u00f1os, la investigaci\u00f3n en fitoterapia ha experimentado un auge en relaci\u00f3n con la eficacia limitada y el perfil de efectos secundarios a veces desfavorable de las terapias est\u00e1ndar [3]. Los preparados de las hojas de menta piperita <em>(Mentha \u00d7 piperita <\/em>) se han utilizado durante muchos a\u00f1os para tratar dolencias digestivas. De las hojas se extrae un aceite esencial que contiene mentol y otros monoterpenos, as\u00ed como taninos labiados, flavonoides y triterpenos. El aceite de menta tiene un efecto relajante sobre las c\u00e9lulas musculares lisas del intestino, que puede explicarse, entre otras cosas, por la influencia sobre la afluencia de calcio a la c\u00e9lula, similar a los antagonistas del calcio de la clase de las dihidropiridinas [4,5].<\/p>\n<h2 id=\"combinacion-de-menta-piperita-y-aceite-de-alcaravea-se-ha-demostrado-que-alivia-los-sintomas-de-la-fiebre-aftosa\">Combinaci\u00f3n de menta piperita y aceite de alcaravea: se ha demostrado que alivia los s\u00edntomas de la fiebre aftosa<\/h2>\n<p>Se ha demostrado que el aceite de menta reduce la presi\u00f3n intrag\u00e1strica y la motilidad gastroduodenal poco despu\u00e9s de su ingesti\u00f3n [5,7]. Los estudios mejor documentados se refieren al uso de aceite de menta piperita en combinaci\u00f3n con aceite de alcaravea. Esta combinaci\u00f3n mostr\u00f3 una eficacia terap\u00e9utica comparable a la de la cisaprida en pacientes con FD [8\u201310]. En tres ensayos aleatorios controlados con placebo, la combinaci\u00f3n de menta piperita y aceite de alcaravea demostr\u00f3 ser superior al placebo en la reducci\u00f3n de los s\u00edntomas de la DF <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(Tab.&nbsp;1) <\/span>. May et al informaron de una mejora significativa en el 66% de los pacientes tratados con menta piperita\/aceite de alcaravea frente al 20,9% con placebo [8]. Adem\u00e1s, Rich et al. El 88% de los pacientes que recibieron la combinaci\u00f3n de menta piperita y aceite de alcaravea mostraron una mejor\u00eda de m\u00e1s del 10% en los s\u00edntomas de la DF. Con placebo, esta proporci\u00f3n fue s\u00f3lo del 55,4% [11]. En un estudio de Chey et al. Se consigui\u00f3 una mejor\u00eda de los s\u00edntomas en el 78% de los pacientes con SDP y en el 72% de los que padec\u00edan EPS, en comparaci\u00f3n con el 50% y el 40% respectivamente con placebo [10]. Los efectos de alivio de los s\u00edntomas se atribuyen a los efectos sin\u00e9rgicos y aditivos de los dos aceites esenciales. Una combinaci\u00f3n patentada de ingredientes activos de menta y aceite de alcaravea es Carmenthin\u00ae (Menthacarin\u00ae) [13].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Stanghellini V, et al: Roma IV &#8211; Trastornos gastroduodenales. Gastroenterolog\u00eda 2016 pii: S0016-5085(16)00177-3.<\/li>\n<li>Talley NJ, Walker MM, Holtmann G: Dispepsia funcional. Curr Opin Gastroenterol 2016; 32: 467-473.<\/li>\n<li>Masuy I, Van Oudenhove L, Tack J: Art\u00edculo de revisi\u00f3n: opciones de tratamiento para la dispepsia funcional. Aliment Pharmacol Ther 2019; 49(9): 1134-1172.<\/li>\n<li>Hills JM, Aaronson PI: Mecanismo de acci\u00f3n del aceite de menta sobre el m\u00fasculo liso gastrointestinal. Un an\u00e1lisis mediante electrofisiolog\u00eda de patch clamp y farmacolog\u00eda de tejido aislado en conejo y cobaya. Gastroenterolog\u00eda 1991; 101: 55-65.<\/li>\n<li>Papathanasopoulos A, et al. Efecto de la administraci\u00f3n aguda de aceite de menta sobre la funci\u00f3n sensoriomotora g\u00e1strica y la tolerancia a los nutrientes en la salud. Neurogastroenterol Motil 2013; 25: e263-271.<\/li>\n<li>Chey WD, et al: Tratamiento a largo plazo con tegaserod para la dispepsia funcional similar a la dismotilidad: resultados de dos estudios de cohortes id\u00e9nticos de 1 a\u00f1o de duraci\u00f3n. Dig Dis Sci 2010; 55: 684-697.<\/li>\n<li>Micklefield G, et al.: Efectos de la aplicaci\u00f3n intraduodenal de aceite de menta (WS(R) 1340) y aceite de alcaravea (WS(R) 1520) sobre la motilidad gastroduodenal en voluntarios sanos. Phytother Res 2003; 17: 135-140.<\/li>\n<li>May B, Kohler S, Schneider B: Eficacia y tolerabilidad de una combinaci\u00f3n fija de aceite de menta y aceite de alcaravea en pacientes con dispepsia funcional. Aliment Pharmacol Ther 2000; 14: 1671-1677.<\/li>\n<li>Madisch A, et al.: Tratamiento de la dispepsia funcional con un preparado combinado fijo de aceite de menta y aceite de alcaravea en comparaci\u00f3n con la cisaprida. Un estudio de equivalencia doble ciego, multic\u00e9ntrico y controlado por referencia. Arzneimittelforschung 1999; 49: 925-932.<\/li>\n<li>Chey WD, et al: Sa1619 &#8211; eficacia del aceite de alcaravea\/l-mentol m\u00e1s cuidados habituales frente a placebo m\u00e1s cuidados habituales, en pacientes con dispepsia funcional con malestar postprandial (SPP) o s\u00edndromes de dolor epig\u00e1strico (DPE): resultados de un ECA de EE UU. Gastroenterolog\u00eda 2017; 152:S307.<\/li>\n<li>Rich G, et al.: Ensayo aleatorizado controlado con placebo sobre los efectos de la mentacarina, un preparado patentado de menta y aceite de alcaravea, en los s\u00edntomas y la calidad de vida de los pacientes con dispepsia funcional. Neurogastroenterol Motil 2017; 29. https:\/\/doi.org\/10.1111\/nmo.13132<\/li>\n<li>Madisch A, et al: Diagn\u00f3stico y tratamiento de la dispepsia funcional. Dtsch Arztebl Int 2018; 115(13): 222-232.<\/li>\n<li>Compendio suizo de medicamentos: www.compendium.ch (\u00faltima consulta: 11.10.2022)<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2022, 17(10): 30-31<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La dispepsia funcional (DF) es un trastorno heterog\u00e9neo tanto en t\u00e9rminos de fisiopatolog\u00eda como de sintomatolog\u00eda. En consecuencia, apenas existe una intervenci\u00f3n que sea eficaz para todos los pacientes. En&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":126531,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Dispepsia funcional ","footnotes":""},"category":[11475,11408,11478,11358,11288,11552],"tags":[12778,11992,12762,12767,11637,12787,12791,12772,11810,12782],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-324147","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-estudios","category-farmacologia-y-toxicologia","category-formacion-continua","category-gastroenterologia-y-hepatologia","category-medicina-interna-general","category-rx-es","tag-carmenthin-es","tag-dispepsia-funcional-es","tag-estomago","tag-fitoterapeuticos","tag-intestino","tag-mentacarina","tag-multiobjetivo","tag-sintomatologia","tag-terapia-es","tag-trastornos-gastrointestinales-funcionales","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-20 15:38:13","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324147","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=324147"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324147\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/126531"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=324147"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=324147"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=324147"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=324147"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}