{"id":324257,"date":"2022-11-13T01:00:00","date_gmt":"2022-11-13T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/un-companero-inoportuno-de-muchas-entidades\/"},"modified":"2023-01-12T14:08:15","modified_gmt":"2023-01-12T13:08:15","slug":"un-companero-inoportuno-de-muchas-entidades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/un-companero-inoportuno-de-muchas-entidades\/","title":{"rendered":"Un compa\u00f1ero inoportuno de muchas entidades"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>La fatiga aparece en casi todos los pacientes oncol\u00f3gicos durante el curso de la enfermedad. A pesar de dormir lo suficiente, los enfermos est\u00e1n cansados y agotados, una experiencia agotadora. Dado que las molestias pueden seguir produci\u00e9ndose a\u00f1os despu\u00e9s de la terapia, es necesario prestar especial atenci\u00f3n a este punto.<\/strong><\/p>\n\n<!--more-->\n\n<p>La fatiga es un s\u00edndrome com\u00fan que, cuando se busca sistem\u00e1ticamente, afecta a cerca del 80% de todos los pacientes oncol\u00f3gicos en alg\u00fan momento del curso de su enfermedad [1]. Es m\u00e1s que mera fatiga o agotamiento temporal. Las personas que sufren fatiga no pueden recuperar sus fuerzas y su energ\u00eda s\u00f3lo con el sue\u00f1o y el descanso. La sensaci\u00f3n de cansancio o de agotamiento profundo no guarda relaci\u00f3n con los esfuerzos anteriores y es plomiza sobre todas las actividades de la vida cotidiana. Los afectados suelen padecer esta dolencia durante semanas o incluso meses y afirman que es una carga agotadora [2,3]. La Liga Suiza contra el C\u00e1ncer define la fatiga en su folleto correspondiente como un &#8220;cansancio persistente, dif\u00edcil de superar y agobiante que deja una sensaci\u00f3n de total agotamiento emocional, mental y f\u00edsico&#8221;. [4]\n\n<p>Aunque la fatiga como s\u00edndrome acompa\u00f1ante no s\u00f3lo de las enfermedades oncol\u00f3gicas sino tambi\u00e9n de las cr\u00f3nicas ha recibido una atenci\u00f3n creciente desde hace unos 20 a\u00f1os, los mecanismos exactos de su desarrollo a\u00fan no se han descrito por completo. La terapia sigue plagada de muchas incertidumbres. La suposici\u00f3n com\u00fan de que el estado inflamatorio es el desencadenante del estado de fatiga puede ser una falacia seg\u00fan hallazgos recientes [5]. Aunque la inflamaci\u00f3n cr\u00f3nica y la fatiga a menudo se correlacionan entre s\u00ed, no hubo una causalidad estad\u00edsticamente verificable entre ambas variables, al menos en el modelo de rat\u00f3n. La aparici\u00f3n en todos los estadios de los cuadros cl\u00ednicos m\u00e1s diversos y como consecuencia de diferentes terapias sugiere tambi\u00e9n un proceso multifactorial. Diversas publicaciones han postulado diversos factores de riesgo no relacionados directamente con el c\u00e1ncer, como un bajo nivel socioecon\u00f3mico, un mayor IMC o comorbilidades psicol\u00f3gicas o f\u00edsicas para el desarrollo del s\u00edndrome [6\u2009\u2013\u20098]. No obstante, muchos pacientes sin estos factores predisponentes tambi\u00e9n sufren fatiga [9]. Es cierto que tanto el propio c\u00e1ncer como su terapia pueden contribuir a su desarrollo [3]. Por ejemplo, el 80-96% de los pacientes sometidos a quimioterapia y el 60-93% de los pacientes sometidos a radioterapia se ven afectados, muchos de ellos durante varios a\u00f1os despu\u00e9s de finalizar el tratamiento [9\u2009\u201312]. La cronificaci\u00f3n del estado extremo de agotamiento se produce hasta en un 20-50% de los afectados, sin que sea posible predecir qu\u00e9 grupo de pacientes corre un riesgo especial en este sentido [3].<\/p>\n\n<h2 id=\"diagnostico\" class=\"wp-block-heading\">Diagn\u00f3stico<\/h2>\n\n<p>Por desgracia, incluso hoy en d\u00eda, a muchos pacientes que sufren fatiga se les niega una terapia adecuada debido a la falta de conocimiento de sus s\u00edntomas [1]. Es un s\u00edndrome silencioso que rara vez se produce de forma aislada. Adem\u00e1s, la presencia de fatiga severa es considerada con demasiada frecuencia normal por los pacientes, pero tambi\u00e9n por m\u00e9dicos y enfermeras, dada la enfermedad y la terapia intensiva. Por lo tanto, un primer paso decisivo para mejorar el reconocimiento y, por tanto, el tratamiento de la fatiga es ya la aplicaci\u00f3n consecuente de la detecci\u00f3n sistem\u00e1tica. As\u00ed lo recomienda la <em>Sociedad Americana de Oncolog\u00eda Cl\u00ednica (ASCO<\/em> ) desde el momento en que se diagnostica el tumor y, a partir de entonces, al menos una vez al a\u00f1o, incluso despu\u00e9s de haber finalizado el tratamiento [13]. Se sugiere como herramienta inicial una evaluaci\u00f3n sencilla de la gravedad en una escala visual (VAS) o num\u00e9rica (NRS) de 0 -10, con puntuaciones entre 1 y 3 que indiquen fatiga leve, puntuaciones entre 4 y 6 que indiquen fatiga moderada y puntuaciones por encima de 6 que indiquen fatiga grave. Para el cribado deben utilizarse preguntas sencillas y abiertas como <em>&#8220;\u00bfC\u00f3mo se siente de cansado?&#8221;<\/em> o <em>&#8220;\u00bfCu\u00e1nto le molesta el cansancio?&#8221; <\/em>[1]. Los pacientes que se quejen de una manifestaci\u00f3n moderada o grave deben ser remitidos para un esclarecimiento m\u00e1s diferenciado. <strong>\n  <span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">(Fig. 1). <\/span>\n<\/strong> <\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1781\" height=\"1029\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/abb1_oh5_s7.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-14766\"\/><\/figure>\n\n<p>Para facilitar la valoraci\u00f3n de la angustia y evaluar los posibles cofactores, tambi\u00e9n puede realizarse una evaluaci\u00f3n multidimensional, por ejemplo con el <em>Cuestionario b\u00e1sico de calidad de vida de <\/em>la <em>Organizaci\u00f3n Europea para la Investigaci\u00f3n y el Tratamiento del C\u00e1ncer (EORTC QLQ-C30) <\/em>[1,14]. Esta herramienta contiene 30 preguntas y eval\u00faa la calidad de vida de los pacientes oncol\u00f3gicos a trav\u00e9s de 10 subescalas. Permite clasificar la evaluaci\u00f3n subjetiva de la fatiga en relaci\u00f3n con la de otros s\u00edntomas. En el caso de determinados c\u00e1nceres, el cuestionario se desarroll\u00f3 m\u00e1s y se adapt\u00f3 con mayor precisi\u00f3n a la enfermedad respectiva. Por ejemplo, existe <em>el QLQ BR23<\/em> para pacientes con c\u00e1ncer de mama. Existen otros numerosos instrumentos uni y multidimensionales para la cuantificaci\u00f3n y mejor clasificaci\u00f3n de la fatiga, que desgraciadamente a menudo s\u00f3lo est\u00e1n validados cient\u00edficamente en su versi\u00f3n inglesa [15]. Entre ellos se incluyen, por ejemplo, el <em>Inventario Breve de Fatiga (BFI), <\/em>la <em>Escala de Fatiga de Chalder (CFS), <\/em>la <em>Escala de Gravedad de la Fatiga (FSS)<\/em> y el <em>Inventario Multidimensional de Fatiga (MFI)<\/em>. La versi\u00f3n alemana del SFS tambi\u00e9n se valid\u00f3 en una gran cohorte suiza con cuadros cl\u00ednicos diferentes, aunque no oncol\u00f3gicos, y permite una evaluaci\u00f3n de la gravedad a trav\u00e9s de nueve preguntas [16]. En la revisi\u00f3n sistem\u00e1tica de Minton et al. [15] se ofrece una visi\u00f3n general de las herramientas existentes para caracterizar la fatiga.<\/p>\n\n<p>Aunque la autoevaluaci\u00f3n no sea posible, no se debe prescindir por completo del cribado [1]. Un historial de niveles de actividad, somnolencia y horas de sue\u00f1o con familiares puede proporcionar buenas pistas.<\/p>\n\n<p>Tras una caracterizaci\u00f3n m\u00e1s detallada de las dolencias, deben excluirse las posibles causas tratables. No existe un algoritmo generalmente v\u00e1lido para ello, sino que los ex\u00e1menes posteriores deben basarse en la situaci\u00f3n respectiva [1]. El pron\u00f3stico, las terapias oncol\u00f3gicas previas y previstas, el plan de vida del paciente y los objetivos de la terapia desempe\u00f1an un papel, as\u00ed como las comorbilidades conocidas y otros factores de riesgo descritos. B\u00e1sicamente, antes de tomar nuevas medidas diagn\u00f3sticas y terap\u00e9uticas, el m\u00e9dico debe aclarar si el paciente se encuentra en una situaci\u00f3n claramente curativa o si la paliaci\u00f3n ocupa ya un amplio espacio. En fases muy avanzadas de la enfermedad, los diagn\u00f3sticos detallados y sobre todo los intentos farmacol\u00f3gicos para remediar la fatiga pueden dejar de estar indicados o incluso ser contraproducentes [2,17]. Algunos efectos secundarios comunes de las enfermedades oncol\u00f3gicas como la depresi\u00f3n, los trastornos del sue\u00f1o, la malnutrici\u00f3n y la anemia suelen provocar fatiga y agotamiento y pueden diferenciarse y tratarse. Adem\u00e1s, las reacciones adversas a los f\u00e1rmacos son co-desencadenantes frecuentes de la fatiga.<\/p>\n\n<h2 id=\"terapia\" class=\"wp-block-heading\">Terapia<\/h2>\n\n<p>El tratamiento sintom\u00e1tico de la fatiga se basa en los tres pilares de la informaci\u00f3n, las medidas no farmacol\u00f3gicas y las intervenciones farmacol\u00f3gicas. De acuerdo con la g\u00e9nesis multicausal, en la terapia tambi\u00e9n debe adoptarse por regla general un enfoque multidimensional. Es poco probable que la correcci\u00f3n de un solo factor potencialmente causal conduzca a una mejora relevante, especialmente en el caso de los pacientes en situaci\u00f3n paliativa [17]. No obstante, es primordial el tratamiento de las afecciones que se sabe que causan fatiga grave, como la anemia, el hipotiroidismo, la deshidrataci\u00f3n o el estado inflamatorio agudo <span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">(Fig. 2)<\/span> [1,2]. La evaluaci\u00f3n continua de las medidas adoptadas es importante. Por ejemplo, si se inicia la administraci\u00f3n de ox\u00edgeno bas\u00e1ndose en la hip\u00f3tesis de que la hipoxemia causa fatiga, y no hay mejor\u00eda de los s\u00edntomas, la terapia no debe continuarse acr\u00edticamente [17]. La experiencia subjetiva de los pacientes es decisiva para el control del \u00e9xito con respecto a la eficacia de las medidas terap\u00e9uticas adoptadas [1]. El registro regular de la gravedad de la fatiga mediante los instrumentos utilizados tambi\u00e9n al inicio de la terapia ayuda a documentar la evoluci\u00f3n de la enfermedad y la comprensibilidad de las decisiones terap\u00e9uticas.<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1100\" height=\"739\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/abb2-oh5_s8_0.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-14767 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/abb2-oh5_s8_0.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/abb2-oh5_s8_0-800x537.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/abb2-oh5_s8_0-120x81.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/abb2-oh5_s8_0-90x60.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/abb2-oh5_s8_0-320x215.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/abb2-oh5_s8_0-560x376.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/739;\" \/><\/figure>\n\n<p><strong>Informaci\u00f3n y asesoramiento: <\/strong>Informar a los pacientes y familiares sobre la fatiga es de gran importancia y est\u00e1 al principio de todo tratamiento exitoso [1]. Deben abordarse los factores causales potenciales y los posibles cursos, as\u00ed como las manifestaciones y las estrategias de afrontamiento. Es importante animar a los afectados a adoptar un enfoque consciente de sus propias fuerzas y a conocer sus recursos. De este modo, los momentos con mucha energ\u00eda deben utilizarse de forma eficaz [1]. Merece la pena subrayar que la fatiga puede ser una consecuencia del tratamiento oncol\u00f3gico -por lo dem\u00e1s exitoso- y no se debe necesariamente a la progresi\u00f3n de la enfermedad [13]. Para facilitar la educaci\u00f3n se puede utilizar la informaci\u00f3n existente para pacientes, como el folleto de la Liga Suiza contra el C\u00e1ncer o la publicaci\u00f3n correspondiente de la Ayuda Alemana contra el C\u00e1ncer [4,18]. \u00c9stas pueden ayudar a los enfermos y a los profesionales a encontrar un lenguaje com\u00fan. Tambi\u00e9n contienen cuestionarios que pueden utilizarse para la reevaluaci\u00f3n durante el curso. Establecer conjuntamente objetivos de tratamiento realistas evita la decepci\u00f3n y la interrupci\u00f3n del tratamiento y reduce la presi\u00f3n sobre los afectados [1,17]. Los pacientes suelen necesitar espacio para sus emociones; para poder entender y aceptar la fatiga como un s\u00edndrome, se necesita tiempo y comprensi\u00f3n por parte del profesional, adem\u00e1s de informaci\u00f3n suficiente [1].<\/p>\n\n<p>Es importante que los asesores sepan que la fatiga en los pacientes oncol\u00f3gicos puede mejorar significativamente mediante la conservaci\u00f3n de la energ\u00eda y la gesti\u00f3n de la actividad [20]. Las estrategias correspondientes incluyen la conservaci\u00f3n de la energ\u00eda mediante la delegaci\u00f3n y el establecimiento de prioridades, as\u00ed como una cantidad adecuada de fases de descanso y actividad en una estructura diaria fija con un ritmo de sue\u00f1o regular [13]. Para aplicar estos enfoques con \u00e9xito, es esencial implicar y educar a la comunidad circundante. El asesoramiento social puede ser \u00fatil para la coordinaci\u00f3n de redes, as\u00ed como para cuestiones financieras y de derecho laboral. Dependiendo de la situaci\u00f3n, tambi\u00e9n se puede recurrir a los servicios de relevo.<\/p>\n\n<p><strong>Tratamiento no farmacol\u00f3gico: <\/strong>Los enfoques basados en el ejercicio y la terapia nutricional, las intervenciones psicosociales y los m\u00e9todos de medicina complementaria forman parte de la estrategia de tratamiento multidimensional [1,2]. Existen m\u00e1s pruebas de la eficacia del entrenamiento f\u00edsico aer\u00f3bico [2,21\u201323]. Se ha demostrado que las sesiones de ejercicio estructurado mejoran la fatiga. Sin embargo, ponerlas en pr\u00e1ctica no es nada f\u00e1cil, ya que primero hay que romper la espiral descendente del agotamiento creciente, que refuerza la resistencia a la activaci\u00f3n. La mayor\u00eda de los pacientes reaccionan comprensiblemente a su fatiga con mayores periodos de descanso y una menor necesidad de ejercicio, lo que con el tiempo intensifica a\u00fan m\u00e1s las molestias y no las mejora [24]. Lo ideal ser\u00eda completar varias sesiones de entrenamiento a la semana de al menos 30 minutos cada una, especialmente en forma de entrenamiento de resistencia. Una combinaci\u00f3n con ejercicios de musculaci\u00f3n parece ser \u00fatil y existen pruebas de que la supervisi\u00f3n por parte de profesionales cualificados, como los terapeutas deportivos, es beneficiosa [3,23]. El programa de activaci\u00f3n debe adaptarse a la capacidad y las necesidades de la persona afectada. As\u00ed, dependiendo del estadio de la enfermedad, incluso las actividades m\u00e1s peque\u00f1as, como sentarse a la hora de comer, suponen un beneficio cl\u00ednico [1,3]. El ejercicio en grupo puede tener un beneficio psicosocial adicional y aumentar la motivaci\u00f3n. Para evitar el c\u00edrculo vicioso del desacondicionamiento y la fatiga, deber\u00eda recomendarse la actividad f\u00edsica a todos los pacientes oncol\u00f3gicos en el momento del diagn\u00f3stico.<\/p>\n\n<p>Existen menos recomendaciones claras sobre el papel de la nutrici\u00f3n en el tratamiento de la fatiga. Si la malnutrici\u00f3n es tambi\u00e9n una causa potencial, es m\u00e1s probable que repercuta en la fuerza f\u00edsica [1]. No obstante, el asesoramiento nutricional tambi\u00e9n puede ser \u00fatil para formar y educar a los familiares. A menudo, se sobrestima la importancia de la nutrici\u00f3n en el contexto de la lucha contra las c\u00e9lulas tumorales, lo que puede causar una enorme presi\u00f3n sobre los afectados [1]. Un enfoque estructurado permite contrarrestar las expectativas poco realistas con informaci\u00f3n y medidas concretas. En la medida de lo posible, deben tenerse en cuenta las preferencias individuales. Para el tratamiento de la fatiga, adem\u00e1s de la prevenci\u00f3n de los s\u00edntomas carenciales, debe prestarse especial atenci\u00f3n a un equilibrio electrol\u00edtico y a una ingesta suficiente de l\u00edquidos [13].<\/p>\n\n<p>A pesar de la intensificaci\u00f3n de los esfuerzos de investigaci\u00f3n en este campo en los \u00faltimos a\u00f1os, actualmente no existe una amplia base de datos sobre intervenciones psicosociales para la fatiga. Sin embargo, ciertos enfoques parecen estar surtiendo efecto. Entre ellas se incluyen la terapia cognitivo-conductual, la psicoeducaci\u00f3n, la reestructuraci\u00f3n cognitiva, la meditaci\u00f3n basada en la atenci\u00f3n plena y el aprendizaje sistem\u00e1tico de estrategias de afrontamiento [25\u2009\u201328]. La terapia de grupo y los grupos de autoayuda tambi\u00e9n pueden ser muy beneficiosos para los enfermos [1,29].<\/p>\n\n<p>Entre los enfoques de tratamiento complementarios se incluyen el masaje terap\u00e9utico, la acupuntura, el yoga, la terapia de luz y otros procedimientos mente-cuerpo [30\u2009\u201335]. Un metaan\u00e1lisis reciente compar\u00f3 la eficacia de diferentes intervenciones no farmacol\u00f3gicas para la fatiga [32]. En el an\u00e1lisis global de las medidas individuales, la terapia cognitivo-conductual y el qigong tuvieron los mejores efectos. Sin embargo, la superioridad de cada m\u00e9todo depend\u00eda del instrumento de cribado elegido (v\u00e9ase m\u00e1s arriba). No se puede dar una recomendaci\u00f3n de validez general sobre la mejor elecci\u00f3n de medidas no farmacol\u00f3gicas bas\u00e1ndose en un metaan\u00e1lisis. Ciertamente, las preferencias y las situaciones iniciales de las personas afectadas influyen de forma decisiva en el posible \u00e9xito.<\/p>\n\n<p><strong>Tratamiento farmacol\u00f3gico: <\/strong>El metilfenidato (Ritalin\u00ae) y el modafinilo (Modasomil\u00ae) se han utilizado durante mucho tiempo para el tratamiento farmacol\u00f3gico de la fatiga, tanto en uso fuera de indicaci\u00f3n como con pruebas no concluyentes [2]. Adem\u00e1s, existen datos positivos para el uso de esteroides y ginseng [1]. Por otra parte, la eficacia de otros f\u00e1rmacos estimulantes como el donepezilo es muy controvertida y se desaconseja el uso rutinario de amantadina, paroxetina, Remeron, megestrol y L-carnitina [1,2]. Al igual que en el tratamiento espec\u00edfico de los factores desencadenantes, aqu\u00ed tambi\u00e9n se aplica el principio de que la medicaci\u00f3n debe suspenderse de nuevo con suficiente antelaci\u00f3n si no se alcanzan los objetivos de la terapia [1]. Adem\u00e1s, debe tenerse en cuenta que en los pacientes con fatiga tambi\u00e9n se ha demostrado en los ECA una mejora significativa de los s\u00edntomas en el grupo placebo correspondiente [36]. Esto relativiza la importancia de los resultados de los estudios que atribuyen efectos a determinadas sustancias y aclara por qu\u00e9 hasta ahora no hay pruebas claras de la existencia de una sustancia activa.<\/p>\n\n<p>El metilfenidato es una de las sustancias que han sido probadas en varios estudios como eficaces en el tratamiento de la fatiga [37\u2013\u200940]. Sin embargo, tambi\u00e9n hay datos que cuestionan el efecto positivo de este principio activo [41,42]. Para el tratamiento de la fatiga, se recomienda empezar con una dosis de prueba matinal de 5 mg y, si se tolera bien, administrar la misma dosis al mediod\u00eda. Posteriormente, puede aumentarse a una dosis diaria m\u00e1xima de 60 mg, pero rara vez es necesario. <strong>\n  <span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">(Tab. 1)<\/span>\n<\/strong> [1]. Dado que la mayor\u00eda de los pacientes que responden al metilfenidato lo hacen en la primera hora, la fatiga debe evaluarse mediante la EVA una hora despu\u00e9s de la administraci\u00f3n de la primera dosis adecuada. El modafinilo tambi\u00e9n podr\u00eda aliviar potencialmente los s\u00edntomas asociados a la fatiga, pero todav\u00eda hay menos estudios al respecto con resultados igualmente contradictorios [40,43,44]. En consecuencia, se desaconseja el uso de modafinilo, por ejemplo en el Documento de Consenso de Bigorio del Grupo Suizo de Expertos en Cuidados Paliativos [1].<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1100\" height=\"461\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/tab1_oh5_s9_0.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-14768 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/tab1_oh5_s9_0.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/tab1_oh5_s9_0-800x335.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/tab1_oh5_s9_0-120x50.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/tab1_oh5_s9_0-90x38.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/tab1_oh5_s9_0-320x134.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/tab1_oh5_s9_0-560x235.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/461;\" \/><\/figure>\n\n<p>Por otra parte, los corticosteroides se utilizan ampliamente para aliviar temporalmente la fatiga, sobre todo en las fases avanzadas de la enfermedad, y de hecho algunos estudios muestran efectos positivos sobre los s\u00edntomas [45\u2009\u2013\u200947]. Sin embargo, la situaci\u00f3n de los datos en este caso tambi\u00e9n sigue sin pruebas claras, especialmente en lo que se refiere a un beneficio a m\u00e1s largo plazo. Dado que los corticosteroides tambi\u00e9n tienen un perfil de efectos secundarios desfavorable, s\u00f3lo deben utilizarse de forma selectiva y no durante m\u00e1s de dos o tres semanas para la indicaci\u00f3n de fatiga [1]. Se recomienda administrar 25 &#8211; 50 mg equivalentes de prednisona o 4 &#8211; 8 mg de dexametasona una vez al d\u00eda, preferiblemente por la ma\u00f1ana. <strong><span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">(Ficha 1).<\/span> <\/strong>Si no se detecta ning\u00fan efecto al cabo de cinco d\u00edas, debe interrumpirse la terapia [1].<\/p>\n\n<p>El ginseng es un enfoque farmacol\u00f3gico menos conocido para aliviar la fatiga. Algunos estudios han demostrado los beneficios tanto del ginseng americano como del asi\u00e1tico [48\u2009\u201350]. Sin embargo, se necesitan m\u00e1s estudios metodol\u00f3gicamente s\u00f3lidos para hacer recomendaciones claras [50]. El perfil de riesgo favorable es sin duda una ventaja de este agente.<\/p>\n\n<h2 id=\"la-situacion-paliativa\" class=\"wp-block-heading\">La situaci\u00f3n paliativa<\/h2>\n\n<p>En las fases avanzadas, paliativas y, sobre todo, concretas de la enfermedad al final de la vida, un alivio relevante de la fatiga ya no puede ser el objetivo del tratamiento. Hay autores que ven la fatiga pronunciada como una funci\u00f3n protectora para reducir el sufrimiento al final de la vida [2,17]. A menudo, en esta situaci\u00f3n, la presi\u00f3n del sufrimiento de los afectados por el agotamiento disminuye, ya que las exigencias internas y externas relativas al funcionamiento en la vida cotidiana ya no existen o apenas existen, y detr\u00e1s de ellos queda un largo camino de ajuste psicol\u00f3gico y mental y, si es necesario, de aceptaci\u00f3n. Sin embargo, el momento oportuno para un ajuste adecuado de la estrategia en el tratamiento de la fatiga no siempre es f\u00e1cil y s\u00f3lo puede identificarse con la ayuda de los pacientes. No debe perderse [17].<\/p>\n\n<p>Si se desea y es \u00fatil tratar la fatiga, se aplican los mismos principios terap\u00e9uticos que para los pacientes en fase de terapia oncol\u00f3gica activa o de remisi\u00f3n. En general, sin embargo, la situaci\u00f3n de los datos para los afectados en fases terminales de la enfermedad es menos s\u00f3lida. Tambi\u00e9n en este caso, educar a los pacientes y familiares sobre el s\u00edndrome desempe\u00f1a un papel importante. Tambi\u00e9n hay algunos estudios que demuestran que los programas de actividad f\u00edsica adaptada tambi\u00e9n pueden tener un beneficio en la situaci\u00f3n paliativa [51,52]. Otros m\u00e9todos no farmacol\u00f3gicos, como las intervenciones psicosociales que pueden ayudar a infundir un sentimiento de dignidad, tambi\u00e9n han demostrado su eficacia [53,54]. El uso de terapias complementarias y medicinales debe adaptarse a las necesidades y reevaluarse continuamente.<\/p>\n\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\" class=\"wp-block-heading\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>La fatiga es un s\u00edndrome com\u00fan entre los pacientes oncol\u00f3gicos con graves efectos sobre la calidad de vida que a menudo no se trata adecuadamente. Las molestias pueden permanecer incluso a\u00f1os despu\u00e9s de haber finalizado la terapia contra el c\u00e1ncer.<\/li>\n\n\n\n<li>Es un s\u00edndrome multidimensional con componentes f\u00edsicos, emocionales y cognitivos. Todos los componentes deben tenerse en cuenta en el diagn\u00f3stico y la terapia.<\/li>\n\n\n\n<li>Se recomienda el cribado en el momento del diagn\u00f3stico del c\u00e1ncer y, a partir de entonces, al menos una vez al a\u00f1o, utilizando una escala anal\u00f3gica visual (EAV) o una escala de valoraci\u00f3n num\u00e9rica (NRS), una vez finalizado el tratamiento. Si el valor es &gt;4, deben realizarse diagn\u00f3sticos adicionales.<\/li>\n\n\n\n<li>Una terapia adecuada consiste en informaci\u00f3n, intervenciones no farmacol\u00f3gicas y, si es necesario, farmacol\u00f3gicas. La psicoeducaci\u00f3n y la actividad f\u00edsica regular, en particular, desempe\u00f1an un papel importante. Las limitadas opciones farmacol\u00f3gicas incluyen el metilfenidato, los esteroides y el ginseng.<\/li>\n\n\n\n<li>La fatiga tiene una cierta funci\u00f3n protectora en las fases terminales de la enfermedad. Una terapia forzada, especialmente farmacol\u00f3gica, no est\u00e1 indicada en esta situaci\u00f3n e incluso puede ser contraproducente.<\/li>\n<\/ul>\n\n<p>Literatura:<\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Ducret S, et al.: Bigorio 2013 &#8211; &#8220;Fatiga&#8221;. Consenso sobre las &#8220;mejores pr\u00e1cticas&#8221; para los cuidados paliativos en Suiza &#8211; grupo de expertos en cuidados paliativos. www.palliative.ch\/2013<\/li>\n\n\n\n<li>Radbruch L, et al: Fatiga en pacientes de cuidados paliativos: un enfoque de EAPC. Paliat Med 2008; 22(1): 13-32.<\/li>\n\n\n\n<li>von Kieseritzky K: Fatiga en el c\u00e1ncer. www.krebsgesellschaft.de\/2018. Actualizado el 05.07.2018. Disponible en: www.krebsgesellschaft.de\/onko-internetportal\/basis-informationen-krebs\/basis-informationen-krebs-allgemeine-informationen\/fatigue-bei-krebs.html.<\/li>\n\n\n\n<li>Bachmann-Mettler I, Lanz S, Lienhard A: Cansado por todas partes: la fatiga en el c\u00e1ncer. Folleto informativo de la Liga Suiza contra el C\u00e1ncer 2014.<\/li>\n\n\n\n<li>Grossberg AJ, et al: La fatiga asociada al tumor en pacientes con c\u00e1ncer se desarrolla independientemente de la se\u00f1alizaci\u00f3n de la IL1. Cancer Res 2018; 78(3): 695-705.<\/li>\n\n\n\n<li>Bower JE, et al: Fatiga en supervivientes de c\u00e1ncer de mama: aparici\u00f3n, correlatos e impacto en la calidad de vida. J Clin Oncol 2000; 18(4): 743-753.<\/li>\n\n\n\n<li>Donovan KA, et al: Utilidad de un modelo cognitivo-conductual para predecir la fatiga tras el tratamiento del c\u00e1ncer de mama. Health Psychol 2007; 26(4): 464-472.<\/li>\n\n\n\n<li>Mitchell SA: Fatiga relacionada con el c\u00e1ncer: estado de la ciencia. PM R 2010; 2(5): 364-383.<\/li>\n\n\n\n<li>Bower JE: Fatiga relacionada con el c\u00e1ncer: mecanismos, factores de riesgo y tratamientos. Nat Rev Clin Oncol 2014; 11(10): 597-609.<\/li>\n\n\n\n<li>Stasi R, et al: Fatiga relacionada con el c\u00e1ncer: evoluci\u00f3n de los conceptos de evaluaci\u00f3n y tratamiento. C\u00e1ncer 2003; 98(9): 1786-1801.<\/li>\n\n\n\n<li>Reinertsen KV, et al: Fatiga durante y despu\u00e9s de la terapia del c\u00e1ncer de mama: un estudio prospectivo. J Pain Symptom Manage 2017; 53(3): 551-560.<\/li>\n\n\n\n<li>Ebede CC, Jang Y, Escalante CP: Fatiga relacionada con el c\u00e1ncer en la supervivencia al c\u00e1ncer. Med Clin North Am 2017; 101(6): 1085-1097.<\/li>\n\n\n\n<li>Bower JE, et al: Screening, assessment, and management of fatigue in adult survivors of cancer: an American Society of Clinical oncology clinical practice guideline adaptation. J Clin Oncol 2014; 32(17): 1840-1850.<\/li>\n\n\n\n<li>Aaronson NK, et al: The European Organization for Research and Treatment of Cancer QLQ-C30: a quality-of-life instrument for use in international clinical trials in oncology. 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J Pain Symptom Manage 2017; 54(1): 74-84.<\/li>\n\n\n\n<li>Gok Metin Z, et al: Efectos de la relajaci\u00f3n muscular progresiva y la meditaci\u00f3n de atenci\u00f3n plena sobre la fatiga, los estilos de afrontamiento y la calidad de vida en pacientes con c\u00e1ncer de mama en fase inicial: Un ensayo controlado aleatorio de tres brazos, ciego para el evaluador. Eur J Oncol Nurs 2019; 42: 116-125.<\/li>\n\n\n\n<li>Spiegel D, Bloom JR, Yalom I.: Apoyo en grupo para pacientes con c\u00e1ncer metast\u00e1sico. Un estudio de resultados aleatorizado. Arch Gen Psychiatry 1981; 38(5): 527-533.<\/li>\n\n\n\n<li>Khanghah AG, et al: Efectos de la acupresi\u00f3n sobre la fatiga en pacientes con c\u00e1ncer sometidos a quimioterapia. J Acupunct Meridian Stud 2019; 12(4): 103-110.<\/li>\n\n\n\n<li>Miller KR, et al: Acupuntura para el tratamiento del dolor y los s\u00edntomas del c\u00e1ncer en una cl\u00ednica de medicina paliativa. 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Psicooncolog\u00eda 2014; 23(12): 1431-1434.<\/li>\n\n\n\n<li>de la Cruz M, et al: Efectos placebo y nocebo en ensayos cl\u00ednicos aleatorizados doble ciego de agentes para el tratamiento de la fatiga en pacientes con c\u00e1ncer avanzado. C\u00e1ncer 2010; 116(3): 766-774.<\/li>\n\n\n\n<li>Pedersen L, et al: Metilfenidato necesario para la fatiga en pacientes con c\u00e1ncer avanzado. Un estudio prospectivo, doble ciego y controlado con placebo. J Pain Symptom Manage 2020. DOI: 10.1016\/j.jpainsymman.2020.05.023. Publicaci\u00f3n electr\u00f3nica antes de impresi\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li>Sugawara Y, et al: Eficacia del metilfenidato para la fatiga en pacientes con c\u00e1ncer avanzado: un estudio preliminar. Palliat Med 2002; 16(3): 261-263.<\/li>\n\n\n\n<li>Sarhill N, et al: Metilfenidato para la fatiga en el c\u00e1ncer avanzado: un estudio piloto prospectivo abierto. 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