{"id":324297,"date":"2022-11-03T01:00:00","date_gmt":"2022-11-03T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/infecciones-por-dermatofitos-en-ninos-y-adultos\/"},"modified":"2022-11-03T01:00:00","modified_gmt":"2022-11-03T00:00:00","slug":"infecciones-por-dermatofitos-en-ninos-y-adultos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/infecciones-por-dermatofitos-en-ninos-y-adultos\/","title":{"rendered":"Infecciones por dermatofitos en ni\u00f1os y adultos"},"content":{"rendered":"<p><strong>En un estudio multic\u00e9ntrico retrospectivo, un equipo de investigaci\u00f3n alem\u00e1n evalu\u00f3 los resultados de los cultivos micol\u00f3gicos de dermatofitos seg\u00fan el pat\u00f3geno identificado, el cuadro cl\u00ednico y los factores sociodemogr\u00e1ficos. El 2021 en el Journal of the<em> <\/em>Los resultados publicados por la Sociedad Dermatol\u00f3gica Alemana muestran diferencias relacionadas con la edad en cuanto al espectro pat\u00f3geno y el tipo de infecci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Se identificaron un total de 1136 infecciones en los tres hospitales alemanes participantes en el periodo 01\/2014 a 12\/2016 [1]. La edad media en el momento del diagn\u00f3stico fue de 56,5 a\u00f1os, con una mediana de 60,7 a\u00f1os. La distribuci\u00f3n por edades muestra un aumento lineal a partir de una edad de unos 20 a\u00f1os con un pico de edad en torno a los 70 a\u00f1os. Mientras que la distribuci\u00f3n por sexos estaba casi equilibrada entre los ni\u00f1os, el sexo masculino dominaba entre los adultos con aproximadamente 1,86:1 (p=0,001). El 50,8% de todas las dermatofitosis (n=577) se clasificaron cl\u00ednicamente como onicomicosis, seguidas de la tinea pedis (34,6%), la tinea corporis (16,2%), la tinea manus (16,2%), la tinea capitis (2,5%) y la tinea faciei (1,2%). La onicomicosis y la tinea pedis tendieron a diagnosticarse con mayor frecuencia en los meses de verano (de abril a septiembre) que en los de invierno (de octubre a marzo): 57,3% frente a 42,7% y 55,7% frente a 44,3% de diagn\u00f3sticos de onicomicosis y tinea pedis, respectivamente.<\/p>\n<p>El pat\u00f3geno identificado con mayor frecuencia fue <em>Trichophyton (T.) rubrum<\/em> (78,6%), seguido de <em>T.&nbsp;interdigitale<\/em> (14,3%), T. <em>benhamiae<\/em> (3,2%), <em>T.&nbsp;mentagrophytes<\/em> (2,1%), <em>Microsporum (M.)<br \/>\ncanis<\/em> (1,7%), <em>T. tonsurans <\/em>(0,5%) y <em>M.&nbsp;audouinii <\/em>y<em> T. soudanense<\/em> (0,1% cada uno).<\/p>\n<h2 id=\"la-estratificacion-por-edades-muestra-ciertas-diferencias\">La estratificaci\u00f3n por edades muestra ciertas diferencias<\/h2>\n<p>La <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">estratificaci\u00f3n de las formas de infecci\u00f3n seg\u00fan los grupos de edad <\/span>revel\u00f3 diferencias significativas <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(Fig. 1<\/span>)<strong>: <\/strong>Onicomicosis, tinea corporis, tinea capitis, tinea faciei y tinea pedis: cada una p&lt;0,001; tinea manus: p=0,051. En los ni\u00f1os de 0 a 5 a\u00f1os, la tinea capitis fue la infecci\u00f3n m\u00e1s com\u00fan, con un 57,1%, seguida de la tinea corporis y pedis (14,3% cada una) y la onicomicosis y la tinea faciei (7,1% cada una). En los ni\u00f1os de 6 a 9 a\u00f1os, la proporci\u00f3n de tinea capitis en todas las infecciones disminuy\u00f3 al 37,0%, mientras que la tinea corporis (33,3%), la tinea faciei (11,1%) y la onicomicosis (11,1%) fueron m\u00e1s frecuentes. En los adolescentes de 10 a 18 a\u00f1os, la proporci\u00f3n relativa de tinea corporis y onicomicosis aument\u00f3 (38,0% y 34,0%, respectivamente), mientras que la tinea capitis fue menos frecuente (12,0% de todas las dermatofitosis). El ni\u00f1o m\u00e1s joven al que se le diagnostic\u00f3 onicomicosis ten\u00eda casi seis a\u00f1os.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-19678\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/abb1-dp4_s44.png\" style=\"height:785px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"1439\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entre los adultos de 19 a 59 a\u00f1os, la onicomicosis (44,9%) y la tinea pedis (33,7%) fueron las dermatofitosis m\u00e1s frecuentes, seguidas de la tinea corporis (15,0%) y la tinea manus (5,4%), mientras que la tinea faciei y la tinea capitis fueron manifestaciones poco frecuentes (0,6% y 0,4%, respectivamente). En los pacientes de edad \u226560 a\u00f1os, el espectro cl\u00ednico de las dermatofitosis fue en gran medida comparable. A 74 pacientes se les diagnostic\u00f3 tanto onicomicosis como tinea pedis (12,8% de todos los casos de onicomicosis), siendo <em>T.&nbsp;rubrum<\/em> el pat\u00f3geno identificado con mayor frecuencia (90,5%), seguido de <em>T. interdigitale <\/em>(9,5%).<\/p>\n<p>Como puede verse en <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">la figura 2<\/span>, la <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">estratificaci\u00f3n del espectro de pat\u00f3genos f\u00fangicos por grupos de edad <\/span>tambi\u00e9n revel\u00f3 diferencias significativas<em>  (T. rubrum, T. benhamiae, M.&nbsp;canis, T. mentagrophytes:<\/em>  p&lt;0,001 cada uno,  <em>T.&nbsp;tonsurans:  <\/em>p=0,010,  <em>T. interdigitale:<\/em> p=0,022) Mientras que en los ni\u00f1os de hasta cinco a\u00f1os de edad  <em>M.&nbsp;canis<\/em>  y  <em>T. rubrum<\/em> (35,7% cada uno) fueron los pat\u00f3genos predominantes, seguidos de  T. <em>mentagrophytes<\/em> (28,6%), <em>T. benhamiae <\/em>se detect\u00f3 con mayor frecuencia en el grupo de edad de seis a nueve a\u00f1os (56,0%), seguido de <em>T.&nbsp;rubrum<\/em> (12,0%), <em>M. canis <\/em>y <em>T. mentagrophytes<\/em> (8,0% cada uno). En los adolescentes de 10 a 18 a\u00f1os, se identific\u00f3 <em>T. rubrum<\/em> en la mitad de las muestras (51,0%), seguido de <em>T. benhamiae <\/em>(14,3%) y <em>T. mentagrophytes<\/em> (12,2%). En los adultos, <em>T. rubrum <\/em>fue con diferencia el pat\u00f3geno detectado con mayor frecuencia (82,6% y 80,7% en los grupos de edad de 19 a 59 a\u00f1os y \u226560 a\u00f1os, respectivamente), seguido de <em>T. interdigitale<\/em> (11,4% y 17,8%, respectivamente). Raramente se encontraron otros dermatofitos en adultos.<\/p>\n<h2 id=\"\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"-2\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-19679 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/abb2-dp4_s44.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/1454;height:793px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"1454\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/h2>\n<h2 id=\"-3\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"la-onicomicosis-la-infeccion-mas-comun-en-adultos\">La onicomicosis, la infecci\u00f3n m\u00e1s com\u00fan en adultos<\/h2>\n<p>Aunque la onicomicosis es poco frecuente en ni\u00f1os menores de 6 a\u00f1os, afectando s\u00f3lo al 0,2-2,6% de los ni\u00f1os &lt;16 a\u00f1os, seg\u00fan una revisi\u00f3n publicada anteriormente, se considera una infecci\u00f3n f\u00fangica com\u00fan en adultos con una prevalencia del 20-40% [2\u20134]. Como razones de las diferencias de prevalencia en funci\u00f3n de la edad, los autores del estudio sospechan de varios factores: la estructura de la placa ungueal, la exposici\u00f3n a traumatismos, la tasa de crecimiento lineal de las u\u00f1as, la exposici\u00f3n a dermatofitos en lugares p\u00fablicos, el deterioro de la circulaci\u00f3n sangu\u00ednea y\/o comorbilidades como la diabetes mellitus [3]. En la presente cohorte, las infecciones fueron causadas sin excepci\u00f3n por los dermatofitos antropof\u00edlicos <em>T. rubrum<\/em> (84,3%) y <em>T. interdigitale <\/em>(15,7%). En otros estudios de Alemania (91,0% y 7,7%) [5] y Suecia (93,4% y 5,4%) [6] se comunicaron resultados similares en cuanto al espectro de pat\u00f3genos, mientras que en Norteam\u00e9rica  <em>T. rubrum  <\/em>se aisl\u00f3 con una frecuencia ligeramente menor (70,9%) [7] y la detecci\u00f3n de<em>  T. rubrum<\/em>  en \u00c1frica variaba mucho seg\u00fan la regi\u00f3n geogr\u00e1fica (46-84%) [8].<\/p>\n<h2 id=\"conclusiones\">Conclusiones<\/h2>\n<p>De acuerdo con un amplio estudio epidemiol\u00f3gico sobre dermatomicosis en Jap\u00f3n con 1634 casos de onicomicosis y&nbsp;  3314 casos de ti\u00f1a pedis, en los que la frecuencia en el grupo de edad de 0 a 19 a\u00f1os fue del 1,1% y del 4,0%, respectivamente, el presente estudio mostr\u00f3 un aumento de la prevalencia con el incremento de la edad, con el pico de edad entre los 60 y los 79 a\u00f1os [9]. Los autores del presente estudio se\u00f1alan que los cl\u00ednicos deben conocer no s\u00f3lo los pat\u00f3genos comunes, sino tambi\u00e9n los raros, que causan infecciones f\u00fangicas en los distintos grupos de edad para seleccionar el r\u00e9gimen de tratamiento m\u00e1s adecuado.  <em>T. tonsurans<\/em> s\u00f3lo se detect\u00f3 en raras ocasiones en el presente estudio, pero debe considerarse siempre como un pat\u00f3geno para el diagn\u00f3stico diferencial.  <em>T. tonsurans<\/em> es actualmente el principal agente causante de la ti\u00f1a de la cabeza en EE.UU., Canad\u00e1 y el Reino Unido, por lo que podr\u00eda aumentar tambi\u00e9n en Europa debido a la globalizaci\u00f3n. Lo mismo ocurre con <em>el T. violaceum<\/em>, que es end\u00e9mico de \u00c1frica pero ahora se observa con frecuencia en la ti\u00f1a corporal, y ya se considera el agente causal m\u00e1s com\u00fan de la ti\u00f1a de la cabeza en Suecia, seg\u00fan los autores. Es conveniente realizar m\u00e1s estudios epidemiol\u00f3gicos para captar las tendencias futuras de las infecciones f\u00fangicas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Kromer C, et al.: Infecciones por dermatofitos en ni\u00f1os y adultos en Alemania &#8211; un estudio multic\u00e9ntrico retrospectivo. J Dtsch Dermatol Ges 2021; 19(7): 993-1002.<\/li>\n<li>Abeck D, et al: Onicomicosis: Datos actuales sobre epidemiolog\u00eda, espectro pat\u00f3geno, factores de riesgo e influencia en la calidad de vida. Dt \u00c4rztebl 2000; 97: 1984-1986.<\/li>\n<li>Solis-Arias MP, Garcia-Romero MT: Onicomicosis en ni\u00f1os. Una revisi\u00f3n. Int J Dermatol 2017; 56: 123-130.<\/li>\n<li>Haneke E, Roseeuw D: El alcance de la onicomicosis: epidemiolog\u00eda y caracter\u00edsticas cl\u00ednicas. Int J Dermatol 1999; 38(Suppl 2): 7-12.<\/li>\n<li>M\u00fcgge C, Haustein UF, Nenoff P: Agentes causantes de la onicomicosis &#8211; un estudio retrospectivo. J Dtsch Dermatol Ges 2006; 4: 218-228.<\/li>\n<li>Drakensjo IT, Chryssanthou E: Epidemiolog\u00eda de las infecciones por dermatofitos en Estocolmo, Suecia: un estudio retrospectivo de 2005-2009. Med Mycol 2011; 49: 484-488.<\/li>\n<li>Ghannoum MA, et al: Un estudio norteamericano a gran escala de hongos aislados de las u\u00f1as: la frecuencia de la onicomicosis, la distribuci\u00f3n de los hongos y los patrones de susceptibilidad a los antif\u00fangicos. J Am Acad Dermatol 2000; 43: 641-648.<\/li>\n<li>Coulibaly O, et al: Epidemiolog\u00eda de las dermatofitosis humanas en \u00c1frica. Med Mycol 2018; 56: 145-161.<\/li>\n<li>Shimoyama H, Sei Y: Encuesta epidemiol\u00f3gica de 2016 sobre las dermatomicosis en Jap\u00f3n. Med Mycol J 2019; 60: 75- 82.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA DERMATOL\u00d3GICA 2022; 32(4): 44-45<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En un estudio multic\u00e9ntrico retrospectivo, un equipo de investigaci\u00f3n alem\u00e1n evalu\u00f3 los resultados de los cultivos micol\u00f3gicos de dermatofitos seg\u00fan el pat\u00f3geno identificado, el cuadro cl\u00ednico y los factores sociodemogr\u00e1ficos.&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":124609,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Estudio epidemiol\u00f3gico  ","footnotes":""},"category":[11298,11310,11475,11478,11372,11552],"tags":[12425,13237,13233,13242],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-324297","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-alergologia-e-inmunologia-clinica","category-dermatologia-y-venereologia","category-estudios","category-formacion-continua","category-infectologia","category-rx-es","tag-biologicos-es","tag-dermatofitos","tag-dermatomicosis","tag-tina","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-06 08:19:21","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324297","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=324297"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324297\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/124609"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=324297"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=324297"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=324297"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=324297"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}