{"id":325376,"date":"2022-07-05T19:00:00","date_gmt":"2022-07-05T17:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/infradiagnosticado-e-infravalorado\/"},"modified":"2023-01-12T14:08:52","modified_gmt":"2023-01-12T13:08:52","slug":"infradiagnosticado-e-infravalorado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/infradiagnosticado-e-infravalorado\/","title":{"rendered":"Infradiagnosticado e infravalorado"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>La enfermedad del h\u00edgado graso no alcoh\u00f3lico (HGNA) es la enfermedad hep\u00e1tica m\u00e1s com\u00fan en el mundo occidental. A diferencia de la enfermedad del h\u00edgado graso alcoh\u00f3lico, el consumo de alcohol en la NAFLD debe situarse en un nivel generalmente seguro, es decir, &lt;20 gramos\/d\u00eda para las mujeres y &lt;30 gramos\/d\u00eda para los hombres. Con el aumento de la prevalencia de la obesidad y de afecciones asociadas como la diabetes mellitus de tipo 2, la dislipidemia, la hipertensi\u00f3n y la apnea obstructiva del sue\u00f1o, la prevalencia de la NAFLD tambi\u00e9n ha aumentado significativamente en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/strong><\/p>\n\n<!--more-->\n\n<h2 id=\"etiologia-y-factores-de-riesgo\" class=\"wp-block-heading\">Etiolog\u00eda y factores de riesgo<\/h2>\n\n<p>La enfermedad del h\u00edgado graso no alcoh\u00f3lico (HGNA) es la enfermedad hep\u00e1tica m\u00e1s com\u00fan en el mundo occidental. A diferencia de la enfermedad del h\u00edgado graso alcoh\u00f3lico, el consumo de alcohol en la NAFLD debe situarse en un nivel generalmente seguro, es decir, &lt;20 gramos\/d\u00eda para las mujeres y &lt;30 gramos\/d\u00eda para los hombres. En los pa\u00edses con una elevada proporci\u00f3n de personas obesas y con sobrepeso, entre un cuarto y un tercio de los adultos padecen HGNA.  <span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">(Fig. 1). <\/span>Con el aumento de la prevalencia de la obesidad y de afecciones asociadas como la diabetes mellitus de tipo 2, la dislipidemia, la hipertensi\u00f3n y la apnea obstructiva del sue\u00f1o, la prevalencia de la NAFLD tambi\u00e9n ha aumentado significativamente en los \u00faltimos a\u00f1os. Por ejemplo, mientras que la NAFLD afectaba al 6% de los adultos en Estados Unidos en 2003, esta cifra aument\u00f3 al 18% en 2011 y actualmente se sit\u00faa justo por debajo del 25% [1]. En las poblaciones de riesgo, es decir, los pacientes con obesidad y diabetes mellitus de tipo 2, la prevalencia de la NAFLD es incluso superior al 50% [2]. El aumento global del consumo de bebidas dulces, especialmente las ricas en fructosa, tambi\u00e9n ha contribuido al incremento de las tasas de prevalencia de la NAFLD. Debido a estos claros factores de riesgo metab\u00f3lico, la NAFLD tambi\u00e9n se denomina la manifestaci\u00f3n hep\u00e1tica del s\u00edndrome metab\u00f3lico. Hay que distinguir otras causas que pueden provocar esteatosis hep\u00e1tica, como la p\u00e9rdida r\u00e1pida de peso, la nutrici\u00f3n parenteral total, la infecci\u00f3n por el genotipo 3 de la hepatitis C, la enfermedad de Wilson y determinados f\u00e1rmacos (por ejemplo, el metotrexato). Las pruebas de los factores de riesgo gen\u00e9ticos proceden de estudios con gemelos monocig\u00f3ticos y estudios en familias, que demostraron que el riesgo de que los familiares de primer grado tambi\u00e9n desarrollen HGNA es de hasta el 50%. Los pacientes de origen asi\u00e1tico y sudamericano se ven especialmente afectados [3]. Adem\u00e1s, existen genes de riesgo como el que contiene el dominio 3 de la fosfolipasa similar a la patatina (PNPLA3), el miembro 2 de la superfamilia 6 transmembrana (TM6SF2), la 17-beta hidroxiesteroide deshidrogenasa 13 (HSD17B13), el que contiene el dominio 7 de la O-aciltransferasa unida a la membrana (MBOAT7) o el canal transmembrana similar al 4 (TMC4) que influyen en el desarrollo de la esteatosis hep\u00e1tica y la fibrosis en algunos pacientes con HGNA. Es posible que la determinaci\u00f3n de variantes gen\u00e9ticas de riesgo pueda utilizarse para la estratificaci\u00f3n del riesgo en el futuro, pero a\u00fan no desempe\u00f1an ning\u00fan papel en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica.<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1303\" height=\"881\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/abb1_hp10_s5.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-17590\"\/><\/figure>\n\n<p>La mayor\u00eda de los pacientes con HGNA presentan esteatosis hep\u00e1tica pura y alrededor del 15-25% de estos casos pueden evolucionar a esteatohepatitis no alcoh\u00f3lica (EHNA) [4].  <span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">(Fig. 1). <\/span>Algunos de estos pacientes desarrollan una fibrosis hep\u00e1tica relevante y hasta un 12% de los pacientes con EHNA desarrollan posteriormente cirrosis hep\u00e1tica [2]. Esto aumenta el riesgo de descompensaci\u00f3n hep\u00e1tica y de carcinoma hepatocelular (CHC), cada uno de los cuales incrementa significativamente la morbilidad y la mortalidad de la HGNA. Por lo tanto, es importante identificar a los pacientes con riesgo de enfermedad progresiva o con fibrosis avanzada para tratarlos precozmente y examinarlos para detectar un CHC. Con una terapia adecuada, es posible la estabilizaci\u00f3n o incluso la regresi\u00f3n de la enfermedad. Esto ilustra una vez m\u00e1s la importancia del diagn\u00f3stico. Sin embargo, datos recientes de una gran base de datos sanitaria alemana muestran que la HGNA est\u00e1 significativamente infradiagnosticada [5].<\/p>\n\n<p>La mortalidad de los pacientes con HGNA viene determinada en gran medida por las enfermedades cardiovasculares, por lo que el riesgo cardiovascular de estos pacientes debe revisarse anualmente, por ejemplo utilizando la calculadora de riesgo AGLA de la Asociaci\u00f3n Suiza para la Prevenci\u00f3n de la Aterosclerosis. La NAFLD es tambi\u00e9n un factor de riesgo independiente de las enfermedades cardiovasculares.<\/p>\n\n<h2 id=\"cribado-diagnostico-y-vigilancia\" class=\"wp-block-heading\">Cribado, diagn\u00f3stico y vigilancia<\/h2>\n\n<p>La sospecha diagn\u00f3stica de HGNA se realiza tras la exclusi\u00f3n de otras causas de enfermedad hep\u00e1tica (especialmente hepatitis v\u00edrica cr\u00f3nica, enfermedad hep\u00e1tica alcoh\u00f3lica o autoinmune) y en presencia de un perfil de riesgo metab\u00f3lico con evidencia concomitante de esteatosis en el examen ecogr\u00e1fico. Las directrices actuales enumeran una biopsia hep\u00e1tica para la detecci\u00f3n de la esteatosis, aunque debido a lo invasiva que resulta y al elevado n\u00famero de pacientes en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica, se ha impuesto el procedimiento antes mencionado mediante ecograf\u00eda [6]. Ecogr\u00e1ficamente, la esteatosis s\u00f3lo puede detectarse a partir de un 20% de degeneraci\u00f3n grasa. El siguiente paso diagn\u00f3stico es evaluar si ya existe fibrosis hep\u00e1tica, ya que esto determinar\u00e1 el pron\u00f3stico del paciente. Independientemente de la presencia de actividad inflamatoria (EHNA), los pacientes con fibrosis hep\u00e1tica existente presentan una mortalidad general y relacionada con el h\u00edgado a largo plazo significativamente mayor que los pacientes sin fibrosis [7].<\/p>\n\n<p>La biopsia hep\u00e1tica es el patr\u00f3n oro para el diagn\u00f3stico de la fibrosis. Histol\u00f3gicamente, se distinguen 5 estadios de fibrosis: F0 = sin fibrosis a F4 = cirrosis. Adem\u00e1s, la histolog\u00eda es la \u00fanica forma de distinguir entre la presencia de HGNA y EHNA. En la NAFLD, m\u00e1s del 5% de los hepatocitos est\u00e1n afectados por esteatosis [6]. En la EHNA tambi\u00e9n se encuentran hepatocitos abombados e infiltrados con c\u00e9lulas inflamatorias [8]. El alcance de estos cambios se resume en la denominada puntuaci\u00f3n de actividad de la NAFLD (NAS). Si esta puntuaci\u00f3n es igual o superior a 5 puntos, se cumplen los criterios diagn\u00f3sticos de la EHNA. Estos cambios favorecen entonces tambi\u00e9n la formaci\u00f3n de fibrosis e incluso de cirrosis. La biopsia hep\u00e1tica suele realizarla un especialista en gastroenterolog\u00eda y hepatolog\u00eda para cuestiones espec\u00edficas. Puede realizarse cuando exista la sospecha de una fibrosis de mayor grado en el diagn\u00f3stico no invasivo de la fibrosis <span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">(Fig. 2) <\/span>o para el diagn\u00f3stico diferencial en caso de una posible otra causa concurrente de enfermedad hep\u00e1tica, ya que es relevante para la terapia y el seguimiento del paciente.<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1292\" height=\"1857\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/abb2_hp10_s6.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-17591 lazyload\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1292px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1292\/1857;\" \/><\/figure>\n\n<p>Adem\u00e1s, existen formas no invasivas de evaluar la presencia y el alcance de la fibrosis hep\u00e1tica. Esto permite a los colegas que tratan con frecuencia a pacientes de las poblaciones de riesgo de NAFLD, como m\u00e9dicos de cabecera, endocrin\u00f3logos y cardi\u00f3logos, realizar un cribado sencillo. En general, se recomienda iniciar el cribado de NAFLD en todos los pacientes que pertenezcan a una de las poblaciones de riesgo mediante un examen ecogr\u00e1fico  <span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">(Fig. 2). <\/span>Si existe la sospecha de esteatosis hep\u00e1tica, debe evaluarse el riesgo de que exista una enfermedad hep\u00e1tica de mayor grado mediante la determinaci\u00f3n de las transaminasas y otros par\u00e1metros cl\u00ednicos, como el \u00edndice de masa corporal, la edad y el hemograma. Existen muchas puntuaciones basadas en valores cl\u00ednicos o s\u00e9ricos que pueden utilizarse principalmente para descartar una enfermedad hep\u00e1tica avanzada. De ellos, el NAFLD Fibrosis Score -(NAFLD-FS) y el Fibrosis-4 (FIB-4) est\u00e1n suficientemente validados para recomendarlos aqu\u00ed <span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">(Tabla 1) <\/span>[9,10]. Los valores de NAFLD-FS y FIB-4 en el rango de fibrosis F0 a F2 casi excluyen una enfermedad hep\u00e1tica grave. Si, sobre la base de estas puntuaciones, existe la sospecha de una fibrosis hep\u00e1tica de mayor grado (puntuaciones en la gama de grises, o en la gama de fibrosis F3 o F4), se recomienda la derivaci\u00f3n a un gastroenter\u00f3logo para un diagn\u00f3stico ampliado mediante elastograf\u00eda transitoria (FibroScan<sup>\u00ae<\/sup>) o elastograf\u00eda de ondas de cizallamiento y, si es necesario, se puede realizar una biopsia hep\u00e1tica  <span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">(Fig. 2).<\/span>  Utilizando la velocidad de propagaci\u00f3n de un pulso de ultrasonidos en el h\u00edgado, se puede estimar de forma no invasiva el grado de fibrosis hep\u00e1tica con ayuda de la elastograf\u00eda transitoria o de onda de cizallamiento, y tambi\u00e9n se puede realizar un diagn\u00f3stico de progresi\u00f3n durante la terapia. En general, los pacientes con obesidad, diabetes tipo 2 o prediabetes y transaminasas elevadas deben ser remitidos a un especialista en gastroenterolog\u00eda y hepatolog\u00eda para que les realice una ecograf\u00eda abdominal con elastograf\u00eda debido a la elevada prevalencia de NAFLD en esta poblaci\u00f3n [11,6]. En el contexto de la elastograf\u00eda transitoria, tambi\u00e9n se determina al mismo tiempo un sustituto de la esteatosis hep\u00e1tica mediante el par\u00e1metro de atenuaci\u00f3n controlada (PAC). Este valor de PAC puede indicar esteatosis si se eleva por encima de 275 dB\/m, pero este m\u00e9todo no se recomienda actualmente para el \u00fanico diagn\u00f3stico inicial de esteatosis hep\u00e1tica debido a la insuficiencia de datos [12].<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1757\" height=\"856\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/tab1_hp10_s5.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-17592 lazyload\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1757px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1757\/856;\" \/><\/figure>\n\n<p>Los pacientes con cirrosis corren un mayor riesgo de desarrollar un CHC y, por lo tanto, deben someterse a un cribado semestral de CHC. Si la visibilidad ecogr\u00e1fica es buena, se realiza mediante ecograf\u00eda, y tambi\u00e9n debe determinarse la alfafetoprote\u00edna (AFP) como marcador tumoral. Si la visibilidad es dif\u00edcil, por ejemplo debido a la obesidad concomitante, puede realizarse una resonancia magn\u00e9tica del h\u00edgado (alternativamente si es necesario). En una proporci\u00f3n de pacientes, el CHC se produce antes de que se desarrolle la cirrosis, pero el cribado general del CHC en pacientes con HGNA sin cirrosis no se considera rentable debido al gran n\u00famero de pacientes. En general, el cribado del CHC se recomienda a partir de la presencia de fibrosis F3 (&#8220;fibrosis puente&#8221;).<\/p>\n\n<h2 id=\"opciones-terapeuticas\" class=\"wp-block-heading\">Opciones terap\u00e9uticas<\/h2>\n\n<p>La terapia de la NAFLD\/NASH tiene como objetivo prevenir la progresi\u00f3n de la enfermedad o lograr la regresi\u00f3n de la fibrosis y tambi\u00e9n reducir el riesgo cardiovascular de los pacientes. En los \u00faltimos a\u00f1os se han realizado numerosos estudios sobre terapias farmacol\u00f3gicas, incluidos estudios de fase 3, pero a\u00fan no se ha aprobado una terapia espec\u00edfica. Las sustancias estudiadas incluyen enfoques terap\u00e9uticos metab\u00f3licos, antiinflamatorios y antifibr\u00f3ticos. El \u00e1cido obetich\u00f3lico, un agonista del receptor X farnesoide (FXR), ha demostrado mejorar la fibrosis hep\u00e1tica en el \u00fanico ensayo positivo de fase 3 realizado hasta la fecha (REGENERATE) [13]. Esta sustancia ya est\u00e1 en el mercado para el tratamiento de la colangitis biliar primaria (Ocaliva\u00ae), y est\u00e1 pendiente su aprobaci\u00f3n con la indicaci\u00f3n EHNA. Los estudios actuales tambi\u00e9n investigan la combinaci\u00f3n de diferentes preparados. La prevenci\u00f3n de la progresi\u00f3n de la enfermedad parece m\u00e1s f\u00e1cil de conseguir que la regresi\u00f3n de la fibrosis hep\u00e1tica. Especialmente para los pacientes con la enfermedad avanzada, la terapia farmacol\u00f3gica podr\u00eda ser \u00fatil, pero hasta ahora todav\u00eda no es posible una cura farmacol\u00f3gica [6].<\/p>\n\n<p>El objetivo de la terapia para la NAFLD es, por tanto, la p\u00e9rdida de peso con cambios en el estilo de vida. Los estudios han demostrado efectos significativos en el grado de degeneraci\u00f3n grasa e inflamaci\u00f3n del h\u00edgado y, en algunos casos, regresi\u00f3n de la fibrosis. Este enfoque terap\u00e9utico tambi\u00e9n tiene un efecto positivo sobre las comorbilidades relevantes, como la diabetes, el s\u00edndrome de apnea del sue\u00f1o o el aumento del riesgo cardiovascular. La Sociedad Alemana de Enfermedades Digestivas y Metab\u00f3licas y la Sociedad Europea de Enfermedades Hep\u00e1ticas recomiendan una reducci\u00f3n de peso del 7 al 10%, que debe conseguirse mediante cambios en la dieta (evitando los alimentos que favorecen el desarrollo de HGNA) y aumentando la actividad f\u00edsica, v\u00e9ase tambi\u00e9n <span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">la tabla 2 <\/span>[6,14]. Tanto el entrenamiento de resistencia como el de fuerza son eficaces, por lo que puede dise\u00f1arse seg\u00fan las preferencias del paciente. Por lo tanto, se dispone de una terapia eficaz para la NAFLD, pero la aplicaci\u00f3n de las recomendaciones y el logro de una reducci\u00f3n de peso permanente suele ser dif\u00edcil para el paciente en la vida cotidiana. Un enfoque multidisciplinar, especialmente para pacientes con riesgo de enfermedad progresiva o ya avanzada, que incluya asesoramiento nutricional y endocrinolog\u00eda con una consulta sobre obesidad, tiene sentido.<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1791\" height=\"999\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/tab2_hp10_s7.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-17593 lazyload\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1791px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1791\/999;\" \/><\/figure>\n\n<p>En este sentido, la cirug\u00eda bari\u00e1trica tambi\u00e9n figura como una posible opci\u00f3n terap\u00e9utica si existe una indicaci\u00f3n quir\u00fargica con respecto a una obesidad presente. Se ha demostrado que tras la cirug\u00eda bari\u00e1trica se produce una disminuci\u00f3n significativa de la actividad inflamatoria en una mayor\u00eda de pacientes y tambi\u00e9n es posible la regresi\u00f3n de la fibrosis [15].<\/p>\n\n<p>Si existen comorbilidades, deben tratarse seg\u00fan las recomendaciones actuales de las respectivas sociedades profesionales. Actualmente no existen recomendaciones para el uso de hipolipemiantes, estatinas, biguanidas, inhibidores de SGLT2 o agonistas de GLP1 en pacientes con NAFLD sin la comorbilidad correspondiente, pero hay datos que demuestran un beneficio, es decir, una regresi\u00f3n de la esteatosis y la inflamaci\u00f3n, en pacientes con NAFLD [16,17]. Si la administraci\u00f3n de estatinas est\u00e1 indicada en funci\u00f3n del perfil lip\u00eddico, tambi\u00e9n pueden utilizarse en pacientes con HGNA sin riesgo aumentado siempre que exista una funci\u00f3n hep\u00e1tica compensada. Si ya existe cirrosis infantil A, puede haber un aumento significativo de la biodisponibilidad en funci\u00f3n del preparado, por lo que debe evaluarse un ajuste de la dosis y realizar un seguimiento regular de la creatina nasa, ya que el riesgo de rabdomi\u00f3lisis aumenta ligeramente.<\/p>\n\n<p>Los pacientes con h\u00edgado graso y s\u00edndrome metab\u00f3lico suelen presentar tambi\u00e9n niveles elevados de ferritina s\u00e9rica en presencia de una saturaci\u00f3n normal de transferrina o la ausencia de una mutaci\u00f3n gen\u00e9tica compatible con la hemocromatosis. En estos pacientes, el beneficio de la flebotom\u00eda para agotar las reservas de hierro es controvertido y no puede recomendarse debido a la escasez de datos [6]. La hiperferritinemia en estos pacientes es una expresi\u00f3n de esteatohepatitis.<\/p>\n\n<p>En caso de progresi\u00f3n de la EHNA a cirrosis descompensada, existe la posibilidad de evaluar un trasplante de h\u00edgado. Mientras tanto, la cirrosis NASH es ya la causa m\u00e1s frecuente de trasplante de h\u00edgado en EE UU.<\/p>\n\n<h2 id=\"mafld-que-es\" class=\"wp-block-heading\"><em>MAFLD<\/em>&#8211; \u00bfqu\u00e9 es?<\/h2>\n\n<p>La distinci\u00f3n entre la enfermedad del h\u00edgado graso alcoh\u00f3lico y no alcoh\u00f3lico suele ser dif\u00edcil. Como ya se ha mencionado, el HGNA es un diagn\u00f3stico de exclusi\u00f3n. Sin embargo, a menudo no es posible distinguir el papel del consumo de alcohol o de otra enfermedad hep\u00e1tica coexistente del HGNA, por ejemplo en un paciente con obesidad, diabetes y hepatitis B cr\u00f3nica. Por este motivo, se est\u00e1 intentando utilizar el t\u00e9rmino <em>enfermedad del h\u00edgado graso asociada al metabolismo<\/em> (MAFLD)<em> <\/em>Introducir nueva terminolog\u00eda haciendo hincapi\u00e9 en la etiolog\u00eda. Esta definici\u00f3n tiene en cuenta las enfermedades metab\u00f3licas concomitantes y la presencia de otras enfermedades hep\u00e1ticas no es una contraindicaci\u00f3n para el diagn\u00f3stico [18]. La MAFLD puede diagnosticarse cuando existe esteatosis hep\u00e1tica (imagen o biopsia) con obesidad adicional (\u00edndice de masa corporal <span style=\"font-family: times new roman;\">\n  <em>\u2265<\/em>\n<\/span>25 kg\/m\u00b2) o diabetes de tipo 2. Los individuos con un peso normal tambi\u00e9n deben tener 2 factores de s\u00edndrome metab\u00f3lico (per\u00edmetro de la cadera &gt;101 y 87 cm en hombres y mujeres respectivamente, hipertensi\u00f3n &gt;130\/85 mmHg, hipertrigliceridemia &gt;1,7 mmol\/l, colesterol HDL &lt;1,0 y 1,3 mmol\/l en hombres y mujeres respectivamente, prediabetes con HbA1c de 5,7 a 6,4%, PCR &gt;2 mg\/l). Esta definici\u00f3n se utiliza en cierta medida, pero a\u00fan no se ha establecido en las directrices vigentes de las sociedades profesionales ni en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica diaria.<\/p>\n\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\" class=\"wp-block-heading\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>La prevalencia de la NAFLD ha aumentado significativamente en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/li>\n\n\n\n<li>Los pacientes con obesidad y s\u00edndrome metab\u00f3lico tienen un alto riesgo de desarrollar HGNA.<\/li>\n\n\n\n<li>El cribado de estas poblaciones de riesgo por parte de sus m\u00e9dicos de atenci\u00f3n primaria para detectar la presencia de HGNA y estimar el estadio de la enfermedad es importante para detectar precozmente la enfermedad hep\u00e1tica avanzada e iniciar el tratamiento.<\/li>\n\n\n\n<li>La puntuaci\u00f3n de fibrosis NAFLD y el FIB-4 son m\u00e9todos de cribado para la evaluaci\u00f3n de la fibrosis y pueden realizarse sin necesidad de equipamiento.<\/li>\n\n\n\n<li>Los pacientes con HGNA deben someterse regularmente a pruebas de detecci\u00f3n de enfermedades cardiovasculares.<\/li>\n\n\n\n<li>La base de la terapia es un cambio en el estilo de vida con un aumento de la actividad f\u00edsica y un cambio en la dieta con el objetivo de reducir el peso entre un 7 y un 10%.<\/li>\n\n\n\n<li>Se est\u00e1n investigando terapias farmacol\u00f3gicas en ensayos, pero hasta ahora no hay ning\u00fan f\u00e1rmaco aprobado para el tratamiento de la NAFLD.<\/li>\n<\/ul>\n\n<p>Literatura:<\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Arshad T, Golabi P, Henry L, Younossi ZM: Epidemiolog\u00eda de la enfermedad del h\u00edgado graso no alcoh\u00f3lico en Norteam\u00e9rica. Curr Pharm Des 2020; 26: 993-997.<\/li>\n\n\n\n<li>Vieira Barbosa J, Lai M: Detecci\u00f3n de la enfermedad del h\u00edgado graso no alcoh\u00f3lico en pacientes con diabetes mellitus tipo 2 en el \u00e1mbito de la atenci\u00f3n primaria. Hepatol Commun 2021; 5: 158-167.<\/li>\n\n\n\n<li>Eslam M, Valenti L, Romeo S: Gen\u00e9tica y epigen\u00e9tica de la NAFLD y la NASH: Impacto cl\u00ednico. J Hepatol 2018; 68: 268-279.<\/li>\n\n\n\n<li>Tacke F, Weiskirchen R: Fibrosis hep\u00e1tica relacionada con la enfermedad del h\u00edgado graso no alcoh\u00f3lico (EHGNA)\/esteatohepatitis no alcoh\u00f3lica (EHNA): mecanismos, tratamiento y prevenci\u00f3n. Ann Transl Med 2021; 9(8): 729.<\/li>\n\n\n\n<li>Canbay A, Kachru N, Haas JS, et al: Patrones y predictores de mortalidad y progresi\u00f3n de la enfermedad entre los pacientes con enfermedad del h\u00edgado graso no alcoh\u00f3lico. Aliment Pharmacol Ther 2020; 52: 1185-1194.<\/li>\n\n\n\n<li>Asociaci\u00f3n Europea para el Estudio de la L, Asociaci\u00f3n Europea para el Estudio de la D y Asociaci\u00f3n Europea para el Estudio de la O. EASL-EASD-EASO Clinical Practice Guidelines for the management of non-alcoholic fatty liver disease. J Hepatol 2016; 64: 1388-1402.<\/li>\n\n\n\n<li>Angulo P, Kleiner DE, Dam-Larsen S, et al: La fibrosis hep\u00e1tica, pero no otras caracter\u00edsticas histol\u00f3gicas, se asocia con los resultados a largo plazo de los pacientes con enfermedad del h\u00edgado graso no alcoh\u00f3lico. Gastroenterolog\u00eda 2015; 149: 389-397.<\/li>\n\n\n\n<li>Kleiner DE, Brunt EM, Van Natta M, et al: Dise\u00f1o y validaci\u00f3n de un sistema de puntuaci\u00f3n histol\u00f3gica para la enfermedad del h\u00edgado graso no alcoh\u00f3lico. Hepatolog\u00eda 2005; 41: 1313-1321.<\/li>\n\n\n\n<li>Angulo P, Hui JM, Marchesini G, et al: La puntuaci\u00f3n de fibrosis NAFLD: un sistema no invasivo que identifica la fibrosis hep\u00e1tica en pacientes con NAFLD. Hepatolog\u00eda 2007; 45: 846-854.<\/li>\n\n\n\n<li>Sterling RK, Lissen E, Clumeck N, et al: Desarrollo de un \u00edndice no invasivo sencillo para predecir la fibrosis significativa en pacientes con coinfecci\u00f3n por VIH\/VHC. Hepatolog\u00eda 2006; 43: 1317-1325.<\/li>\n\n\n\n<li>American Diabetes A. 4. Evaluaci\u00f3n m\u00e9dica integral y valoraci\u00f3n de comorbilidades: Normas de atenci\u00f3n m\u00e9dica en diabetes-2021. Diabetes Care 2021; 44: 40-52.<\/li>\n\n\n\n<li>European Association for the Study of the L, List of panel m, Berzigotti A, Boursier J, Castera L, et al: Easl Clinical Practice Guidelines (Cpgs) On Non-Invasive Tests For Evaluation Of Liver Disease Severity And Prognosis &#8211; 2020 Update. J Hepatol 2021.<\/li>\n\n\n\n<li>Younossi ZM, Ratziu V, Loomba R, et al: \u00c1cido obetich\u00f3lico para el tratamiento de la esteatohepatitis no alcoh\u00f3lica: an\u00e1lisis provisional de un ensayo de fase 3 multic\u00e9ntrico, aleatorizado y controlado con placebo. Lancet 2019; 394: 2184-2196.<\/li>\n\n\n\n<li>Roeb E, Steffen HM, Bantel H, et al: [S2k Guideline non-alcoholic fatty liver disease]. Z Gastroenterol 2015; 53: 668-723.<\/li>\n\n\n\n<li>Lassailly G, Caiazzo R, Ntandja-Wandji LC, et al: La cirug\u00eda bari\u00e1trica proporciona una resoluci\u00f3n a largo plazo de la esteatohepatitis no alcoh\u00f3lica y una regresi\u00f3n de la fibrosis. Gastroenterolog\u00eda 2020; 159: 1290-1301.<\/li>\n\n\n\n<li>Lai LL, Vethakkan SR, Nik Mustapha NR, et al: Empagliflozina para el tratamiento de la esteatohepatitis no alcoh\u00f3lica en pacientes con diabetes mellitus tipo 2. Dig Dis Sci 2020; 65: 623-631.<\/li>\n\n\n\n<li>Newsome PN, Buchholtz K, Cusi K, et al: Ensayo controlado con placebo de semaglutida subcut\u00e1nea en la esteatohepatitis no alcoh\u00f3lica. N Engl J Med 2021; 384: 1113-1124.<\/li>\n\n\n\n<li>Eslam M, Sanyal AJ, George J, International Consensus P: MAFLD: A Consensus-Driven Proposed Nomenclature for Metabolic Associated Fatty Liver Disease. Gastroenterolog\u00eda 2020; 158: 1999-2014.<\/li>\n<\/ol>\n\n<p><em>CARDIOVASC 2022; 21(2): 6-10<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La enfermedad del h\u00edgado graso no alcoh\u00f3lico (HGNA) es la enfermedad hep\u00e1tica m\u00e1s com\u00fan en el mundo occidental. 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