{"id":325488,"date":"2022-06-25T01:00:00","date_gmt":"2022-06-24T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/deteccion-diagnostico-y-tratamiento\/"},"modified":"2022-06-25T01:00:00","modified_gmt":"2022-06-24T23:00:00","slug":"deteccion-diagnostico-y-tratamiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/deteccion-diagnostico-y-tratamiento\/","title":{"rendered":"Detecci\u00f3n, diagn\u00f3stico y tratamiento"},"content":{"rendered":"<p><strong>En las personas mayores, la depresi\u00f3n se pasa por alto incluso con m\u00e1s frecuencia que en los j\u00f3venes, ya que los s\u00edntomas depresivos como la desesperanza y la falta de alegr\u00eda, los trastornos del sue\u00f1o o la sensaci\u00f3n de agotamiento no suelen considerarse una expresi\u00f3n de una enfermedad grave por derecho propio, sino que se interpretan err\u00f3neamente como una consecuencia comprensible de la amargura de la vejez o una expresi\u00f3n de comorbilidades f\u00edsicas. Aunque el tratamiento es m\u00e1s dif\u00edcil debido a las frecuentes enfermedades concomitantes y a los medicamentos concomitantes, no es menos importante debido al mayor riesgo de suicidio en la vejez.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Aunque la incidencia de las enfermedades neurodegenerativas aumenta masivamente con la edad, la depresi\u00f3n sigue siendo la enfermedad mental m\u00e1s com\u00fan entre las personas mayores de 65 a\u00f1os. Dado que muchas personas mayores presentan s\u00edntomas depresivos que no se corresponden con la gravedad de un episodio depresivo, se suele distinguir entre episodio depresivo y depresi\u00f3n subsindr\u00f3mica [1]. Un estudio mostr\u00f3 una prevalencia puntual de alrededor del 7% para un episodio depresivo y una prevalencia del 17% para s\u00edntomas depresivos cl\u00ednicamente relevantes en personas mayores de 75 a\u00f1os [2]. Seg\u00fan los estudios, la prevalencia es probablemente a\u00fan mayor, especialmente entre las personas internadas en instituciones. Por ejemplo, se ha demostrado que la prevalencia de la depresi\u00f3n leve aumenta hasta el 31% en las personas mayores de 75 a\u00f1os, mientras que en los j\u00f3venes se sit\u00faa en torno al 14%. Seg\u00fan esto, los estados depresivos subsindr\u00f3micos son m\u00e1s frecuentes en la vejez que en cohortes m\u00e1s j\u00f3venes debido a circunstancias psicosociales propias de la edad, como la p\u00e9rdida de v\u00ednculos firmes [3].<\/p>\n<h2 id=\"mayor-riesgo-de-suicidio-en-la-vejez\">Mayor riesgo de suicidio en la vejez<\/h2>\n<p>Una caracter\u00edstica especial de la depresi\u00f3n en la vejez es el alto riesgo de suicidio, especialmente en hombres socialmente aislados con comorbilidades som\u00e1ticas cr\u00f3nicas. En general, el riesgo de suicidio en los hombres mayores es unas 20 veces mayor que en las mujeres j\u00f3venes. La depresi\u00f3n es, por tanto, el mayor factor de riesgo de suicidio en la vejez. Alrededor del 55-80% de las personas que se suicidaron sufr\u00edan un episodio depresivo durante el periodo del suicidio. Adem\u00e1s, en contraste con las personas m\u00e1s j\u00f3venes, el resultado de un intento de suicidio es m\u00e1s a menudo fatal en las personas mayores, ya que los llamados m\u00e9todos de suicidio duros, como el ahorcamiento, la estrangulaci\u00f3n o el uso de armas de fuego, son m\u00e1s frecuentes en la vejez que las intoxicaciones por drogas.<\/p>\n<p>La exploraci\u00f3n del suicidio incluye la elicitaci\u00f3n de los factores que tienen m\u00e1s probabilidades de proteger contra el suicidio, como los valores, las creencias, la presencia de hijos y las perspectivas de futuro. Adem\u00e1s de la exploraci\u00f3n del suicidio en una conversaci\u00f3n abierta, existen varias escalas que pueden utilizarse como apoyo, como la Escala de Depresi\u00f3n Geri\u00e1trica, la Pantalla de Ideaci\u00f3n Geri\u00e1trica, el Formulario de Estado Suicida II, la Evaluaci\u00f3n Global del Riesgo de Suicidio de las Enfermeras o el Inventario de Evaluaci\u00f3n del Riesgo de Suicidio. Adem\u00e1s, debe prestarse atenci\u00f3n a los indicios de un mayor riesgo de suicidio, como los intentos de suicidio en la historia o el entorno de la persona afectada; las enfermedades psiqui\u00e1tricas, especialmente la depresi\u00f3n y la adicci\u00f3n; la presencia de ciertos s\u00edntomas psicopatol\u00f3gicos como pensamientos, acciones e impulsos suicidas, sentimientos de desesperanza e impotencia, as\u00ed como s\u00edntomas psic\u00f3ticos; Comorbilidades cr\u00f3nicas y som\u00e1ticas y sus consecuencias como restricciones en la vida diaria, autonom\u00eda limitada y dolor cr\u00f3nico; as\u00ed como factores psicosociales como la p\u00e9rdida de la pareja, la soledad, la falta de apoyo social [1].<\/p>\n<h2 id=\"diagnostico-segun-la-cie-10\">Diagn\u00f3stico seg\u00fan la CIE-10<\/h2>\n<p>El diagn\u00f3stico se basa en una encuesta transversal con determinaci\u00f3n del s\u00edndrome, as\u00ed como una determinaci\u00f3n de la gravedad y una evaluaci\u00f3n del curso. En total, el diagn\u00f3stico del s\u00edndrome debe existir durante al menos 14 d\u00edas para que se cumplan los criterios de un episodio depresivo. Seg\u00fan el enfoque operacionalizado, los s\u00edntomas principales como el estado de \u00e1nimo deprimido, la p\u00e9rdida de inter\u00e9s y la falta de alegr\u00eda, as\u00ed como la disminuci\u00f3n del impulso y el aumento de la fatiga, se distinguen de s\u00edntomas adicionales como el deterioro de la concentraci\u00f3n y la atenci\u00f3n, la disminuci\u00f3n de la autoestima y la confianza en uno mismo, los sentimientos de culpa, los sentimientos de inutilidad, las perspectivas de futuro negativas, los pensamientos o acciones suicidas, los trastornos del sue\u00f1o y la disminuci\u00f3n del apetito. En funci\u00f3n del n\u00famero de s\u00edntomas presentes, se clasifica como episodio leve, moderado o grave. En los episodios graves, tambi\u00e9n puede haber s\u00edntomas psic\u00f3ticos en forma de delirios de pecado, empobrecimiento o enfermedad; m\u00e1s raramente, hay delirios nihilistas. No se excluyen las alucinaciones; suelen presentarse en la depresi\u00f3n psic\u00f3tica como alucinaciones auditivas u olfativas [1].<\/p>\n<p>Sin embargo, la CIE-10 no ofrece una especificaci\u00f3n estandarizada para cuantificar la activaci\u00f3n psicomotriz en la depresi\u00f3n. Sin embargo, desde el punto de vista cl\u00ednico, la depresi\u00f3n en el contexto de la demencia de Alzheimer se asocia a menudo con una necesidad significativamente mayor de cuidados o apoyo social. En el caso de un curso unipolar, se distingue entre un episodio depresivo, si la depresi\u00f3n se produce una sola vez, y un curso recurrente, si se produce varias veces. Si tambi\u00e9n se produce man\u00eda durante el curso de la enfermedad, el paciente padece un trastorno bipolar. Adem\u00e1s, un trastorno de adaptaci\u00f3n con s\u00edntomas depresivos o ansiosos tambi\u00e9n debe tenerse en cuenta en el diagn\u00f3stico diferencial de la depresi\u00f3n en la vejez, especialmente en las reacciones a una enfermedad f\u00edsica grave o en las reacciones de duelo tras la p\u00e9rdida de la pareja. Los pacientes con una reacci\u00f3n de duelo prolongada pueden desarrollar la forma completa de depresi\u00f3n en aproximadamente el 15% de los casos [4].<\/p>\n<p>Aunque los s\u00edntomas de la depresi\u00f3n en los pacientes mayores no difieran de los de los pacientes m\u00e1s j\u00f3venes, el cuadro cl\u00ednico es diferente. Por ejemplo, s\u00edntomas importantes como la tristeza suelen expresarse menos. En cambio, la depresi\u00f3n suele manifestarse a trav\u00e9s de dolencias f\u00edsicas como trastornos del sue\u00f1o, sensaci\u00f3n de globo o trastornos cardiacos funcionales. Adem\u00e1s, puede producirse un deterioro cognitivo durante los episodios depresivos, que s\u00f3lo mejoran parcialmente incluso durante la remisi\u00f3n. Varios estudios sugieren que el trastorno depresivo recurrente en etapas tempranas de la vida aumenta el riesgo de demencia degenerativa en la vejez.<\/p>\n<h2 id=\"instrumentos-de-grabacion-especificos-para-personas-mayores\">Instrumentos de grabaci\u00f3n espec\u00edficos para personas mayores<\/h2>\n<p>Dado que el registro de los s\u00edntomas depresivos en las personas mayores puede dar lugar a una confusi\u00f3n con los s\u00edntomas, una enfermedad som\u00e1tica o cerebro-org\u00e1nica, as\u00ed como con los efectos adversos de la medicaci\u00f3n [5,6], los instrumentos de registro se han desarrollado y probado especialmente para las personas mayores. Adem\u00e1s, las deficiencias sensoriales pueden dificultar la detecci\u00f3n y, en el caso de las deficiencias cognitivas, los problemas verbales pueden crear una imagen falsa.<\/p>\n<p>Como cuestionario de autoinforme, la escala de depresi\u00f3n geri\u00e1trica (EDG) es el m\u00e1s utilizado [7]. Adem\u00e1s, en el mundo germanoparlante tambi\u00e9n se conoce la escala &#8220;Depresi\u00f3n en la vejez&#8221; (DIA-S) [8]. Se basa en los criterios diagn\u00f3sticos de la CIE-10 y tiene una buena validez. El Inventario de Depresi\u00f3n de Beck II (BDI II), que tambi\u00e9n se utiliza ampliamente a escala internacional y puede emplearse tambi\u00e9n en personas mayores, es adecuado para el cribado en adultos [9]. La <em>Escala de Calificaci\u00f3n de la Depresi\u00f3n de Montgomery-Asberg<\/em> (MADRS) tambi\u00e9n se utiliza independientemente de la edad y tambi\u00e9n ha sido validada en el grupo de mayor edad [10]. En la Escala de Depresi\u00f3n de Hamilton (HAMD), en cambio, predominan los componentes som\u00e1ticos y del s\u00edndrome motor, mientras que los s\u00edntomas motivacionales, afectivos y cognitivos reciben menos consideraci\u00f3n. Por tanto, su uso en pacientes ancianos debe hacerse de forma meditada [11]. Las pruebas de detecci\u00f3n de la depresi\u00f3n en personas con demencia tambi\u00e9n plantean un reto especial. Para este caso se desarroll\u00f3 la Escala de Cornell para la Depresi\u00f3n en la Demencia (CSDD) [12].<\/p>\n<p>En el caso de una depresi\u00f3n de primera aparici\u00f3n en la vejez, deben aclararse las causas cerebrales-org\u00e1nicas o som\u00e1ticas como diagn\u00f3stico diferencial adem\u00e1s del diagn\u00f3stico psiqui\u00e1trico. Adem\u00e1s, las pruebas de laboratorio est\u00e1n indicadas en el seguimiento del tratamiento psicofarmacol\u00f3gico de la depresi\u00f3n en el sentido de seguimiento terap\u00e9utico del f\u00e1rmaco. El diagn\u00f3stico diferencial m\u00e1s importante de la depresi\u00f3n en la vejez es la aparici\u00f3n de demencia, cuya probabilidad aumenta con la edad. Por este motivo, se recomienda una evaluaci\u00f3n adecuada de la demencia para excluir una causa org\u00e1nica de la depresi\u00f3n seg\u00fan las recomendaciones internacionales de tratamiento [13].<\/p>\n<h2 id=\"psicoterapia-farmacoterapia-y-medidas-sociales-de-alivio\">Psicoterapia, -farmacoterapia y medidas sociales de alivio<\/h2>\n<p>Dependiendo de la gravedad, el tratamiento de la depresi\u00f3n consiste en intervenciones psicosociales individuales, tratamiento psicoterap\u00e9utico y psicofarmacoterapia para los afectados, con la implicaci\u00f3n de sus familiares. Adem\u00e1s, las enfermedades som\u00e1ticas com\u00f3rbidas tambi\u00e9n deben tenerse en cuenta y tratarse en la vejez. La farmacoterapia de elecci\u00f3n es tambi\u00e9n el uso de antidepresivos en pacientes de edad avanzada con depresi\u00f3n de moderada a grave. Sin embargo, algunos metaan\u00e1lisis sugieren que el tama\u00f1o de su efecto puede disminuir con la edad [14,15]. Adem\u00e1s de la eficacia general, en la selecci\u00f3n de un antidepresivo adecuado intervienen otros factores, como el diagn\u00f3stico exacto, el cuadro cl\u00ednico-fenomenol\u00f3gico y las caracter\u00edsticas del f\u00e1rmaco, como el perfil de efectos secundarios y el riesgo de interacciones. En los pacientes de edad avanzada, a menudo multim\u00f3rbidos, la indicaci\u00f3n debe sopesarse con especial cuidado en lo que respecta a la evaluaci\u00f3n de riesgos de la polifarmacia. Esto tambi\u00e9n incluye una comprobaci\u00f3n de la interacci\u00f3n para la evaluaci\u00f3n de riesgos.<\/p>\n<p>En principio, las recomendaciones de tratamiento suizas para la depresi\u00f3n unipolar tambi\u00e9n se aplican a la depresi\u00f3n en la vejez [16]. En principio, no deben utilizarse sustancias con propiedades anticolin\u00e9rgicas centrales, ya que pueden reducir el rendimiento cognitivo, provocar disfunciones urinarias e intestinales, as\u00ed como problemas card\u00edacos y, en el peor de los casos, delirio. Tambi\u00e9n deben evitarse las sustancias tensioactivas con ortostatismo. Adem\u00e1s, con los antidepresivos serotonin\u00e9rgicos debe tenerse en cuenta el s\u00edndrome de secreci\u00f3n inadecuada de ADH (SIADH) con hiponatremia y sus consecuencias. La posible prolongaci\u00f3n del tiempo QTC tambi\u00e9n debe tenerse en cuenta con los inhibidores selectivos de la recaptaci\u00f3n de serotonina (ISRS).<\/p>\n<h2 id=\"efectos-combinados-de-las-covariables\">Efectos combinados de las covariables<\/h2>\n<p>En este contexto, un metaan\u00e1lisis bayesiano en red ha investigado la dosis \u00f3ptima de antidepresivos en el trastorno depresivo mayor (TDM) en funci\u00f3n de la edad. Los resultados sugieren que el efecto covariable combinado de la dosis y la edad proporciona una base mejor para evaluar los beneficios cl\u00ednicos de los antidepresivos que considerar la dosis o la edad por separado y, por lo tanto, puede informar a los responsables de la toma de decisiones para determinar con precisi\u00f3n las recomendaciones de dosificaci\u00f3n de los antidepresivos en el MDD [17].<\/p>\n<p>Seg\u00fan el an\u00e1lisis, la agomelatina y el escitalopram resultaron ser antidepresivos equilibrados beneficiosos, lo que puede explicarse por sus perfiles farmacol\u00f3gicos. La agomelatina, una combinaci\u00f3n de desinhibici\u00f3n de la norepinefrina y la dopamina (NDDI) y agonismo melaton\u00e9rgico, tiene un perfil de efectos secundarios favorable, debido principalmente a que no perjudica la funci\u00f3n sexual, el aumento de peso ni el s\u00edndrome metab\u00f3lico y regula positivamente la calidad del sue\u00f1o. Sin embargo, la ventaja de equilibrio para la agomelatina observada en el an\u00e1lisis se debe a una tolerabilidad relativamente buena y no a una eficacia superior. La eficacia comparativamente baja podr\u00eda ser una de las razones por las que la agomelatina sigue siendo uno de los antidepresivos menos utilizados.<\/p>\n<p>El escitalopram, uno de los antidepresivos m\u00e1s utilizados despu\u00e9s del citalopram, tiene un mecanismo \u00fanico, seg\u00fan el an\u00e1lisis, por lo que parece ser m\u00e1s eficaz que el citalopram. Seg\u00fan esto, existe una interacci\u00f3n sin\u00e1ptica para el citalopram racemato (que consiste en los enanti\u00f3meros S- y R-citalopram) en que la presencia de R-citalopram inhibe al S-citalopram m\u00e1s activo de unirse al sitio de la serotonina (5-hidroxitriptamina [5-HT]) del transportador de serotonina (SERT). Por esta raz\u00f3n, el escitalopram, que consiste \u00fanicamente en el enanti\u00f3mero S-citalopram, tiene un rango terap\u00e9utico farmacol\u00f3gicamente m\u00e1s amplio y un modo de acci\u00f3n m\u00e1s r\u00e1pido. As\u00ed pues, a diferencia de la agomelatina, el balance favorable observado aqu\u00ed para el escitalopram se debe por igual a la eficacia y a la tolerabilidad.<\/p>\n<h2 id=\"antidepresivos-y-actividad-fisica\">Antidepresivos y actividad f\u00edsica<\/h2>\n<p>Varios estudios han demostrado que el ejercicio aer\u00f3bico (EA) tambi\u00e9n puede ser una estrategia no farmacol\u00f3gica para mejorar el tratamiento de la depresi\u00f3n al tiempo que reduce la carga de comorbilidad som\u00e1tica de esta patolog\u00eda [18,19]. La actividad f\u00edsica estimula la neurog\u00e9nesis y la plasticidad sin\u00e1ptica a trav\u00e9s de la s\u00edntesis y liberaci\u00f3n del factor neurotr\u00f3fico derivado del cerebro (BDNF), induce cambios fisiol\u00f3gicos en los niveles de endorfinas y monoaminas, aumenta las concentraciones plasm\u00e1ticas del factor de crecimiento transformante-\u03b21 (TGF-\u03b21) y disminuye los niveles de cortisol; Tambi\u00e9n puede actuar como factor antiinflamatorio al aumentar los niveles de IL-10 y suprimir la producci\u00f3n de TNF-\u03b1, ejerciendo as\u00ed efectos antidepresivos.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, la actividad f\u00edsica modula muchos mecanismos y sistemas implicados en la fisiopatolog\u00eda de la depresi\u00f3n. Tambi\u00e9n puede actuar sobre los s\u00edntomas centrales de la depresi\u00f3n reduciendo la tristeza, la anhedonia y los trastornos del sue\u00f1o, mejorando el control metab\u00f3lico y las funciones cognitivas como la atenci\u00f3n y la concentraci\u00f3n, y reduciendo el riesgo de desarrollar depresi\u00f3n y demencia. Por \u00faltimo, varios ensayos cl\u00ednicos han destacado el efecto de la actividad f\u00edsica como tratamiento complementario para pacientes con depresi\u00f3n de moderada a grave y han subrayado el efecto sin\u00e9rgico existente entre la actividad f\u00edsica y el tratamiento farmacol\u00f3gico convencional. Este efecto sin\u00e9rgico podr\u00eda ser especialmente importante en pacientes ancianos con mayor riesgo de demencia [20].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Hatzinger M, et al: Recomendaciones para el diagn\u00f3stico y la terapia de la depresi\u00f3n en la vejez. www.sgap-sppa.ch\/fileadmin\/user_upload\/2018_Depression_im_Alter_M._Hatzinger.pdf. Visitado el: 27.04.2022.<\/li>\n<li>Luppa M, et al.: Prevalencia espec\u00edfica por edad y sexo de la depresi\u00f3n en los \u00faltimos a\u00f1os de vida. Revisi\u00f3n sistem\u00e1tica y metaan\u00e1lisis. J Affect Disord 2012, doi: 10.1016\/j.jad.2010.11.033.<\/li>\n<li>Baer N, et al: Depresi\u00f3n en la poblaci\u00f3n suiza. Observatorio Suizo de la Salud, Informe Obsan 1998: 56.<\/li>\n<li>Galatzer-Levy IR, Bonanno GA: M\u00e1s all\u00e1 de la normalidad en el estudio del duelo: heterogeneidad en los resultados de la depresi\u00f3n tras la p\u00e9rdida en adultos mayores. 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