{"id":325535,"date":"2022-06-18T01:00:00","date_gmt":"2022-06-17T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/ninguna-pildora-le-ayudara\/"},"modified":"2022-06-18T01:00:00","modified_gmt":"2022-06-17T23:00:00","slug":"ninguna-pildora-le-ayudara","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/ninguna-pildora-le-ayudara\/","title":{"rendered":"Ninguna p\u00edldora le ayudar\u00e1&#8230;"},"content":{"rendered":"<p><strong>El t\u00e9rmino enfermedad del h\u00edgado graso no alcoh\u00f3lico abarca un espectro de hallazgos que van desde la simple esteatosis o h\u00edgado graso hasta la esteatohepatitis como forma inflamatoria, pasando por la fibrosis hep\u00e1tica y la cirrosis. Existe una estrecha relaci\u00f3n entre la diabetes de tipo 2 y el s\u00edndrome metab\u00f3lico. Sin embargo, la fisiopatolog\u00eda no se ha aclarado de forma concluyente, por lo que en general no se recomienda el tratamiento farmacol\u00f3gico.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Los valores hep\u00e1ticos elevados como parte de la atenci\u00f3n sanitaria preventiva no son infrecuentes, explica el Prof. Dr. Thomas Berg, Jefe de la Secci\u00f3n de Hepatolog\u00eda y Director en funciones de la Cl\u00ednica de Gastroenterolog\u00eda del Hospital Universitario de Leipzig (UKL) [1]. M\u00e1s del 70% de los pacientes padecen enfermedad del h\u00edgado graso. La causa de la enfermedad del h\u00edgado graso no alcoh\u00f3lico (EHGNA) pueden ser trastornos metab\u00f3licos, enfermedades hereditarias, diabetes o medicaci\u00f3n, adem\u00e1s de la obesidad [2].<\/p>\n<p>La NAFLD se caracteriza por una acumulaci\u00f3n excesiva de grasa hep\u00e1tica. Histol\u00f3gicamente, m\u00e1s del 5% de los hepatocitos muestran esteatosis. Se distingue entre esteatosis sola, es decir, h\u00edgado graso no alcoh\u00f3lico (HGNA), y esteatohepatitis no alcoh\u00f3lica (EHNA). La esteatohepatitis no alcoh\u00f3lica (EHNA) es cuando tambi\u00e9n se producen cambios inflamatorios en el h\u00edgado. La EHNA es la forma progresiva de la HGNA con un mayor riesgo de desarrollar fibrosis, cirrosis y carcinoma hepatocelular (CHC) [3]. En la mayor\u00eda de los casos, los pacientes con NAFL presentan hiperlipidemia o s\u00edndrome metab\u00f3lico, adem\u00e1s de un estilo de vida poco saludable, y tienen un mayor riesgo cardiovascular. Los pacientes con EHNA suelen presentar ya una fibrosis avanzada.<\/p>\n<h2 id=\"indice-fibrosis-4-para-la-fibrosis-hepatica\">\u00cdndice Fibrosis-4 para la fibrosis hep\u00e1tica<\/h2>\n<p>Un enfoque pr\u00e1ctico para la estratificaci\u00f3n del riesgo en la sospecha de NALFD es el denominado \u00cdndice de Fibrosis-4 (FIB-4). Esto permite una evaluaci\u00f3n no invasiva de la fibrosis hep\u00e1tica. La puntuaci\u00f3n FIB4 se calcula seg\u00fan la siguiente f\u00f3rmula:  [Alter \u00d7 Aspartataminotransferase (AST)]  \/  [Thrombozyten \u00d7 Alanin-Aminotransferase (ALT)]; con una puntuaci\u00f3n FIB4 \u22641,30 (&lt;2,0 en pacientes de 65 a\u00f1os o m\u00e1s) existe un menor riesgo de fibrosis hep\u00e1tica, valores  &gt;3,25 indican fibrosis con una fuerte probabilidad, los valores intermedios deben comprobarse en consecuencia (por ejemplo, con elastograf\u00eda transitoria) <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(fig.&nbsp;1)<\/span> [4].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-19086\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/abb1_hp5_s34.png\" style=\"height:549px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"1007\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"tecnicas-de-imagen\">T\u00e9cnicas de imagen<\/h2>\n<p>Los primeros signos de cirrosis hep\u00e1tica pueden detectarse en la ecograf\u00eda B-scan a partir, entre otras cosas, de una textura no homog\u00e9nea del tejido hep\u00e1tico, una superficie irregular del h\u00edgado o un agrandamiento del lobus caudatus. Un signo de enfermedad hep\u00e1tica cr\u00f3nica avanzada con transici\u00f3n a cirrosis es la trombocitopenia. Adem\u00e1s, se aprecian restricciones en la funci\u00f3n de s\u00edntesis hep\u00e1tica y en la desintoxicaci\u00f3n hep\u00e1tica. El equipo de diagn\u00f3stico incluye ecograf\u00eda abdominal superior y gastroscopia. La esofagogastroduodenoscopia (OGD) se utiliza para detectar las varices esof\u00e1gicas y evaluar su riesgo de hemorragia y debe realizarse como parte del diagn\u00f3stico inicial de la cirrosis hep\u00e1tica o de la sospecha de cirrosis. La realizaci\u00f3n de una biopsia hep\u00e1tica est\u00e1 contraindicada si el diagn\u00f3stico de cirrosis hep\u00e1tica puede establecerse claramente de forma cl\u00ednica y con ayuda del diagn\u00f3stico por imagen. La biopsia hep\u00e1tica, por su parte, est\u00e1 indicada en casos de etiolog\u00eda poco clara y cuando el estadio de la enfermedad hep\u00e1tica no puede identificarse claramente sobre la base de los par\u00e1metros ya mencionados.<\/p>\n<h2 id=\"ajuste-del-estilo-de-vida\">Ajuste del estilo de vida<\/h2>\n<p>A\u00fan no se dispone de un tratamiento farmacol\u00f3gico causal para la NAFLD. La mejor terapia posible en la actualidad es el cambio de estilo de vida y el aumento de la actividad f\u00edsica, con el objetivo de una reducci\u00f3n de peso de 0,5 a 1 kg\/semana. La reducci\u00f3n de peso debe ser como m\u00ednimo del 7 al 10% del peso corporal, ya que podr\u00eda demostrarse una mejora de todos los componentes histol\u00f3gicos de la EHNA a partir de una reducci\u00f3n del 7% <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(Fig.&nbsp;2)<\/span> [5]. En los pacientes obesos, una reducci\u00f3n de peso del 10% en el plazo de un a\u00f1o ya es suficiente para reducir significativamente la puntuaci\u00f3n de EHNA y el estadio de fibrosis. Sin embargo, incluso en condiciones de estudio estrictamente controladas, s\u00f3lo alrededor del 10% de los pacientes logran la p\u00e9rdida de peso recomendada del 10% en un a\u00f1o. Los f\u00e1rmacos para el tratamiento del s\u00edndrome metab\u00f3lico, como las estatinas y los antidiab\u00e9ticos, tambi\u00e9n desempe\u00f1an un papel nada desde\u00f1able. La posible influencia positiva de la vitamina E, el \u00e1cido ursodesoxic\u00f3lico y la cafe\u00edna sigue siendo controvertida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-19087 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/abb2_hp5_s35.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/895;height:895px; width:1100px\" width=\"1100\" height=\"895\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Prof. Dr. Thomas Berg: Gastroenterolog\u00eda II. Hepatitis, h\u00edgado graso hepatitis, enfermedades raras del h\u00edgado, enfermedades biliares, fresco up Medicina de Familia 11.02.2022.<\/li>\n<li>Brown GT, Kleiner DE: Histopatolog\u00eda de la enfermedad del h\u00edgado graso no alcoh\u00f3lico y la esteatohepatitis no alcoh\u00f3lica. Metabolismo 2016; doi: 10.1016\/j.metabol.2015.11.008.<\/li>\n<li>EASEL, EASD &amp; EASO: Gu\u00edas de pr\u00e1ctica cl\u00ednica para el tratamiento de la enfermedad del h\u00edgado graso no alcoh\u00f3lico. J Hepatolog\u00eda 2016; doi: 10.1016\/j.jhep.2015.11.004.<\/li>\n<li>McPherson S, et al: La edad como factor de confusi\u00f3n para el diagn\u00f3stico no invasivo preciso de la fibrosis NAFLD avanzada. Am J Gastroenterol 2017; doi: 10.1038\/ajg.2016.453.<\/li>\n<li>Romero-G\u00f3mez M, et al.: Tratamiento de la NAFLD&nbsp;con dieta, actividad f\u00edsica y ejercicio.&nbsp;J Hepatology 2017;&nbsp;doi: https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.jhep.2017.05.016.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2022; 17(5): 34-35<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El t\u00e9rmino enfermedad del h\u00edgado graso no alcoh\u00f3lico abarca un espectro de hallazgos que van desde la simple esteatosis o h\u00edgado graso hasta la esteatohepatitis como forma inflamatoria, pasando por&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":121187,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Enfermedad del h\u00edgado graso no alcoh\u00f3lico (NAFLD)","footnotes":""},"category":[11483,11475,11358,11288,11354,11430,11552],"tags":[15455,15247,15453],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-325535","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-el-congreso-informa","category-estudios","category-gastroenterologia-y-hepatologia","category-medicina-interna-general","category-nutricion","category-prevencion-y-asistencia-sanitaria","category-rx-es","tag-higado-graso-no-alcoholico","tag-nafld-es","tag-vitamina-e-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-28 10:10:57","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325535","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=325535"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325535\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/121187"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=325535"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=325535"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=325535"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=325535"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}