{"id":326585,"date":"2022-02-18T01:00:00","date_gmt":"2022-02-18T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/tras-un-ataque-agudo-de-gota-reduccion-a-largo-plazo-de-la-hiperuricemia\/"},"modified":"2022-02-18T01:00:00","modified_gmt":"2022-02-18T00:00:00","slug":"tras-un-ataque-agudo-de-gota-reduccion-a-largo-plazo-de-la-hiperuricemia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/tras-un-ataque-agudo-de-gota-reduccion-a-largo-plazo-de-la-hiperuricemia\/","title":{"rendered":"Tras un ataque agudo de gota: reducci\u00f3n a largo plazo de la hiperuricemia"},"content":{"rendered":"<p><strong>El patr\u00f3n oro para el diagn\u00f3stico de un ataque de gota es la detecci\u00f3n de cristales de urato en el l\u00edquido sinovial mediante microscop\u00eda de luz polarizada. Para el tratamiento agudo se utilizan sustancias antiinflamatorias y analg\u00e9sicas. Sin embargo, el tratamiento a largo plazo de la hiperuricemia tambi\u00e9n es importante para prevenir nuevos brotes de gota y posibles complicaciones. Adem\u00e1s de las medidas diet\u00e9ticas, existen diversos f\u00e1rmacos reductores del \u00e1cido \u00farico para este fin.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>La gota es una de las enfermedades inflamatorias de las articulaciones m\u00e1s comunes. Seg\u00fan la Liga Europea contra el Reumatismo (EULAR), la prevalencia se sit\u00faa en torno al 1-2% en la poblaci\u00f3n adulta occidental [1,2]. Un ataque agudo de gota se manifiesta como un dolor intenso y convulsivo que se produce muy repentinamente y a menudo por la noche, al menos al principio de la enfermedad. Los s\u00edntomas pueden ser similares a los de las dolencias artr\u00edticas cl\u00e1sicas. Pero aunque la artrosis, la artritis y la gota pertenecen al llamado grupo reum\u00e1tico, son enfermedades con causas diferentes [3]. La gota es una enfermedad metab\u00f3lica en la que se acumulan cristales de urato intra y periarticularmente debido a la incapacidad del ri\u00f1\u00f3n para excretar suficiente \u00e1cido \u00farico procedente del metabolismo de las purinas en la orina.<\/p>\n<h2 id=\"hiperuricemia-primaria-posible-tratamiento-causal\">Hiperuricemia primaria: posible tratamiento causal<\/h2>\n<p>Nueve de cada diez pacientes sufren hiperuricemia primaria; mucho m\u00e1s raras son las causas secundarias en las que los s\u00edntomas de la gota se deben a ciertas enfermedades subyacentes (por ejemplo, insuficiencia renal) o a medicamentos (por ejemplo,&nbsp;diur\u00e9ticos) [3]. La hiperuricemia puede ser asintom\u00e1tica durante un largo periodo de tiempo antes de que se manifiesten s\u00edntomas artr\u00edticos agudos como resultado de una reacci\u00f3n inflamatoria local grave con fagocitosis de cristales [4]. La articulaci\u00f3n afectada es extremadamente sensible al tacto, est\u00e1 engrosada y se siente caliente. Los ataques repetidos de gota pueden provocar la destrucci\u00f3n de las articulaciones y da\u00f1os dolorosos permanentes. Por lo tanto, no s\u00f3lo es importante el tratamiento sintom\u00e1tico de un episodio agudo, sino tambi\u00e9n la terapia causal de la hiperuricemia. Los factores de riesgo para el desarrollo de la gota incluyen una dieta rica en purinas, la obesidad, la hipertrigliceridemia, la hipercolesterolemia y la diabetes, as\u00ed como la hipertensi\u00f3n arterial y la insuficiencia renal. El tratamiento de estos factores debe incluirse en la gesti\u00f3n de la enfermedad.<\/p>\n<h2 id=\"puncion-articular-y-diagnostico-por-imagen-para-confirmar-el-diagnostico\">Punci\u00f3n articular y diagn\u00f3stico por imagen para confirmar el diagn\u00f3stico<\/h2>\n<p>La aparici\u00f3n repentina de una monoartritis dolorosa es una caracter\u00edstica cl\u00ednica t\u00edpica de un ataque agudo de gota. Adem\u00e1s de la inflamaci\u00f3n y el enrojecimiento, son caracter\u00edsticos el dolor intenso y la grave limitaci\u00f3n funcional de la articulaci\u00f3n afectada. Un ataque agudo de gota suele ir precedido de una comida copiosa el d\u00eda anterior o de una dieta rica en purinas en general. Para confirmar la sospecha diagn\u00f3stica, se recomienda realizar una punci\u00f3n articular para detectar los cristales de \u00e1cido \u00farico [5]. Sin embargo, la determinaci\u00f3n de urato en el suero no es \u00fatil en esta fase, ya que las concentraciones de \u00e1cido \u00farico suelen ser entonces bajas [5]<span style=\"color:rgb(0, 81, 249)\">. <\/span>Los pacientes con la llamada &#8220;pseudogota&#8221; tambi\u00e9n presentan s\u00edntomas similares a los de la gota. Sin embargo, en la pseudogota pueden detectarse cristales de pirofosfato c\u00e1lcico en lugar de cristales de \u00e1cido \u00farico en el l\u00edquido sinovial [6]. Otra diferencia es que la enfermedad de la gota suele aparecer primero en la articulaci\u00f3n metatarsofal\u00e1ngica del dedo gordo del pie o en otras articulaciones peque\u00f1as, mientras que la seudogota aparece en articulaciones grandes como la rodilla. Desde el punto de vista ecogr\u00e1fico, los tofos periarticulares y el signo del doble contorno en el cart\u00edlago articular hialino causado por los dep\u00f3sitos de \u00e1cido \u00farico son hallazgos de alta especificidad para la presencia de gota [4]. La tomograf\u00eda computarizada (TC) de doble energ\u00eda tambi\u00e9n tiene una alta especificidad (80%) as\u00ed como una alta sensibilidad (90%) [5]. Este m\u00e9todo hace visibles los dep\u00f3sitos de \u00e1cido \u00farico en el tejido bas\u00e1ndose en su comportamiento de absorci\u00f3n [4]. Adem\u00e1s, puede utilizarse un examen radiogr\u00e1fico para evaluar cualquier da\u00f1o que ya se haya producido en los huesos.<\/p>\n<h2 id=\"\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"-2\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-18326\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/abb1_hp1_s30.png\" style=\"height:341px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"625\"><\/h2>\n<h2 id=\"-3\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"fase-aguda-inhibir-la-inflamacion-y-aliviar-el-dolor\">Fase aguda: inhibir la inflamaci\u00f3n y aliviar el dolor<\/h2>\n<p>En el tratamiento, se distingue entre la terapia de un ataque agudo de gota y el control de la enfermedad a largo plazo <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(Fig.&nbsp;1) <\/span>. En primer lugar, hay que informar a los pacientes sobre las medidas nutricionales. Si es posible, deben evitarse los alimentos ricos en purinas como la carne, el pescado o el marisco, as\u00ed como el alcohol y las bebidas que contengan fructosa. Sin embargo, un cambio en la dieta por s\u00ed solo no suele ser suficiente. El tratamiento farmacol\u00f3gico de un brote agudo de gota se centra en la antiinflamaci\u00f3n y el alivio del dolor. En general, es importante tratar un brote de gota lo antes posible para reducir el riesgo de da\u00f1os permanentes y mejorar la calidad de vida del paciente. Los beneficios y los riesgos del tratamiento deben sopesarse individualmente. Seg\u00fan las recomendaciones actuales de la EULAR, adem\u00e1s de los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y los esteroides, tambi\u00e9n pueden utilizarse colchizinas y el inhibidor de la interleucina-1 anakinra. Las opciones de tratamiento disponibles en Suiza se resumen en <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">la Tabla 1 <\/span>(la anakinra no est\u00e1 aprobada actualmente en Suiza) [7]. Los esteroides deben dosificarse suficientemente altos (por os 30-35&nbsp;mg durante 5 d\u00edas, si es necesario intraarticularmente). Al igual que los AINE y los esteroides, la colchicina tiene un efecto antiinflamatorio agudo, pero nunca debe administrarse en sobredosis debido a sus efectos secundarios t\u00f3xicos [8]. La insuficiencia hep\u00e1tica y renal son contraindicaciones para el tratamiento con colchicina, y deben tenerse en cuenta las posibles interacciones con otros f\u00e1rmacos (por ejemplo, diltiazem, claritromicina, ciclosporina, medicamentos para reducir el colesterol) [5]. Si los AINE, las colchicinas o los esteroides no resultan eficaces como \u00fanica medida terap\u00e9utica, puede considerarse el uso combinado de estas sustancias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-18327 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/tab1_hp1_s31.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/443;height:242px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"443\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"-4\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-18328 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/tab2_hp1_s31.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/847;height:462px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"847\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/h2>\n<h2 id=\"-5\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"terapia-a-largo-plazo-con-farmacos-reductores-del-acido-urico\">Terapia a largo plazo con f\u00e1rmacos reductores del \u00e1cido \u00farico<\/h2>\n<p>Para controlar la enfermedad a largo plazo, es importante reducir la concentraci\u00f3n de \u00e1cido \u00farico a un valor inferior a 360&nbsp;\u00b5mol\/l o, en el caso de los tofos, a menos de 300&nbsp;\u00b5mol\/l [5]. La reducci\u00f3n permanente y constante del \u00e1cido \u00farico sirve para prevenir nuevos ataques de gota y evitar as\u00ed da\u00f1os estructurales [9]. Un cambio en la dieta (evitar los alimentos ricos en purinas) es importante, pero a menudo no es suficiente. Los ataques de gota recurrentes, la nefrolitiasis manifiesta y los tofos gotosos, as\u00ed como la gota cr\u00f3nica activa, se mencionan como criterios para la indicaci\u00f3n de medicamentos reductores del \u00e1cido \u00farico [10]. En particular, si los pacientes afectados son menores de 40 a\u00f1os, los niveles de \u00e1cido \u00farico son &gt;480&nbsp;\u00b5mol\/l, hay tofos y se documentan al menos una comorbilidad y &gt;2 reca\u00eddas, se recomienda iniciar un tratamiento reductor del \u00e1cido \u00farico despu\u00e9s de que haya remitido una reca\u00edda aguda. Dado que esto debe continuar durante a\u00f1os, las ventajas y desventajas respectivas deben sopesarse individualmente. En Suiza, las opciones terap\u00e9uticas para reducir el \u00e1cido \u00farico incluyen los inhibidores de la xantoxidasa (alopurinol y febuxostat), la pegloticasa\/rasburicasa y, en casos especiales, los uricos\u00faricos <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(tab.&nbsp;2) <\/span>. La terapia debe iniciarse lentamente despu\u00e9s de que la reca\u00edda se haya curado. La primera opci\u00f3n es<span style=\"font-family:franklin gothic demi\"> <\/span>Alopurinol, se recomienda aumentar la dosis cada 2-4 semanas, si no se alcanzan los niveles objetivo de \u00e1cido \u00farico, se puede subir la dosis, en insuficiencia renal ajustar la dosis. S\u00edndrome de CAVE Lyell: se trata de un efecto secundario al\u00e9rgico grave que puede poner en peligro la vida (prevalencia 0,7:1000, tasa de mortalidad 25%). La reacci\u00f3n al\u00e9rgica tambi\u00e9n conocida como necr\u00f3lisis epid\u00e9rmica t\u00f3xica se caracteriza por la formaci\u00f3n progresiva de ampollas en la piel con epiderm\u00f3lisis consecutiva. Los pacientes con el alelo HLA-B*5801 tienen un riesgo mayor. El alopurinol no se recomienda en pacientes de ascendencia asi\u00e1tica o africana [5]. Si la respuesta al alopurinol es insuficiente, o si existen contraindicaciones, puede utilizarse febuxostat como alternativa. Se recomienda una dosis de 40&nbsp;mg al principio, y luego aumentar lentamente hasta 80&nbsp;mg. Las contraindicaciones son la insuficiencia hep\u00e1tica o renal grave (aclaramiento &lt;30 ml\/min). Son posibles interacciones con la azatioprina o las rosiglitazonas, entre otras. Entre los uricos\u00faricos, el probenecid es el \u00fanico aprobado actualmente en Suiza.<span style=\"font-family:franklin gothic demi\"> <\/span>Sin embargo, el uso de uricos\u00faricos s\u00f3lo est\u00e1 indicado si los inhibidores de la xantina oxidasa no se toleran o est\u00e1n contraindicados. La dosis recomendada es de 250-1000&nbsp;mg, 2\u00d7\/d\u00eda [5]. El probenecid aumenta la excreci\u00f3n renal de \u00e1cido \u00farico al inhibir la reabsorci\u00f3n de iones de urato en el t\u00fabulo proximal. La insuficiencia renal es una contraindicaci\u00f3n. En casos excepcionales (por ejemplo, pacientes con tumores), la pegloticasa (uricasa recombinante pegilada) o el uricol\u00edtico rasburicasa pueden utilizarse como alternativa para la gota incontrolable.<span style=\"font-family:franklin gothic demi\"> <\/span>ser utilizado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Zhang W, et al: Anales de las enfermedades reum\u00e1ticas 2006; 65(10): 1312-1324.<\/li>\n<li>Richette P, et al: Ann Rheum Dis 2017; 76(1): 29-42.<\/li>\n<li>Gota, https:\/\/gelenk-klinik.de\/gelenke\/gicht.html, (\u00faltimo acceso 21.12.2021)<\/li>\n<li>Forster A, Krebs A: Swiss Med Forum 2017;17(17): 387-390.<\/li>\n<li>Enderlin Steiger S: Gota &#8211; una actualizaci\u00f3n, Susanna Enderlin Steiger MD, FomF 20.11.2021<\/li>\n<li>Rheumaliga Schweiz, www.rheumaliga.ch\/assets\/doc\/ZH_Dokumente\/Broschueren-Merkblaetter\/Gicht-und-Pseudogicht.pdf (\u00faltimo acceso 21.12.2021)<\/li>\n<li>B\u00fcrge S, Gross P: La gota bajo control, Rheumatologie in der Praxis, 25.1.2017, www.stgag.ch (\u00faltima consulta: 21.12.2021)&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/li>\n<li>Kantonsspital Winterthur: Gota, www.ksw.ch\/gesundheitsthemen\/gicht-arthritis-urica (fecha de acceso: 21.12.2021)<\/li>\n<li>Kiltz U, et al: Zeitschr Rheumatol 2016; 75(S2): 11-60.<\/li>\n<li>Artropat\u00eda cristalina, www.sciencedirect.com\/topics\/clinicalkey\/now\/de\/kristallarthropathie.html (\u00faltimo acceso 21.12.2021)<\/li>\n<li>Centro Nacional de Prevenci\u00f3n de Enfermedades Cr\u00f3nicas y Promoci\u00f3n de la Salud, www.cdc.gov\/arthritis\/basics\/gout.htm, (\u00faltimo acceso 21.12.2021)<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El patr\u00f3n oro para el diagn\u00f3stico de un ataque de gota es la detecci\u00f3n de cristales de urato en el l\u00edquido sinovial mediante microscop\u00eda de luz polarizada. Para el tratamiento&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":115714,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Gota  ","footnotes":""},"category":[11478,11316,11288,11354,11451,11552],"tags":[17199,17167,17172,17164,17179,17177,17173,17181,17186,17170,17171,17183,11991,17175,13060,17189,17195,17191,17197,17193],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-326585","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-formacion-continua","category-geriatria","category-medicina-interna-general","category-nutricion","category-reumatologia","category-rx-es","tag-adenurico","tag-aguda","tag-alopurinol","tag-ciclosporina-es-2","tag-claritromicina-es","tag-diltiazem-es","tag-disminucion-del-acido-urico","tag-farmaco-reductor-del-colesterol","tag-febuxostat-es","tag-gota-es","tag-hiperuricemia-es","tag-inhibidor-de-la-xantoxidasa","tag-medicamentos-es","tag-monoartritis","tag-nutricion","tag-pegloticasa","tag-probenecid-es","tag-rasburicase-es","tag-santuril-es","tag-uricosuricos","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-01 02:02:09","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/326585","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=326585"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/326585\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/115714"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=326585"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=326585"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=326585"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=326585"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}