{"id":327069,"date":"2021-12-20T01:00:00","date_gmt":"2021-12-20T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/diagnostico-y-tratamiento-psicoterapeutico\/"},"modified":"2023-01-12T14:09:21","modified_gmt":"2023-01-12T13:09:21","slug":"diagnostico-y-tratamiento-psicoterapeutico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/diagnostico-y-tratamiento-psicoterapeutico\/","title":{"rendered":"Diagn\u00f3stico y tratamiento psicoterap\u00e9utico"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Para la mayor\u00eda de las personas, la muerte de un ser querido es un acontecimiento que cambia la vida y suele ir acompa\u00f1ada de una intensa reacci\u00f3n de duelo.  <\/strong><strong>conectado. El duelo es muy individual, por lo que puede resultar dif\u00edcil generalizarlo entre las personas. El trastorno de duelo persistente se refiere a una reacci\u00f3n de duelo inusualmente larga, grave y debilitante. Aunque existen muchas similitudes, es importante distinguir el ATS del TEPT y la depresi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n<!--more-->\n\n<p>El siguiente art\u00edculo aborda el nuevo diagn\u00f3stico del trastorno de duelo duradero (TDA), con especial atenci\u00f3n a las \u00e1reas relevantes para la pr\u00e1ctica del diagn\u00f3stico y los enfoques terap\u00e9uticos.<\/p>\n\n<h2 id=\"trastorno-de-duelo-persistente-un-nuevo-diagnostico\" class=\"wp-block-heading\">Trastorno de duelo persistente: un nuevo diagn\u00f3stico<\/h2>\n\n<p>Para la mayor\u00eda de las personas, la muerte de un ser querido es un acontecimiento que cambia la vida y suele asociarse a una intensa reacci\u00f3n de duelo. El duelo es muy individual, por lo que puede resultar dif\u00edcil generalizarlo entre las personas. En la mayor\u00eda de los afectados (80-90%), los s\u00edntomas de duelo agudo suelen remitir seis meses despu\u00e9s de la p\u00e9rdida, y los afectados consiguen aceptar la experiencia de la p\u00e9rdida e integrarla en sus vidas [1]. Sin embargo, tambi\u00e9n hay personas que tienen reacciones de duelo inusualmente largas, graves y debilitantes. Estas personas ahora pueden ser tratadas con el nuevo diagn\u00f3stico cient\u00edficamente probado de ETA  <em>Trastorno de Duelo Prolongado (PGD)  <\/em>diagnosticadas en la und\u00e9cima versi\u00f3n de la Clasificaci\u00f3n Estad\u00edstica Internacional de Enfermedades y Problemas Relacionados con la Salud (CIE-11) de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) [2], mientras que antes s\u00f3lo pod\u00edan describirse de forma improvisada con diagn\u00f3sticos como trastorno depresivo [3].<\/p>\n\n<p>Estudios a gran escala estiman que la prevalencia del ETA se sit\u00faa en torno al 10% en todo el mundo [1]. En determinadas poblaciones que se ven afectadas con mayor frecuencia por conflictos, guerras y altas tasas de mortalidad, la prevalencia es mayor, oscilando entre el 54% y el 76% en el ejemplo de los refugiados [4,5].<\/p>\n\n<h2 id=\"criterios-diagnosticos-segun-la-cie-11\" class=\"wp-block-heading\">Criterios diagn\u00f3sticos seg\u00fan la CIE-11<\/h2>\n\n<p>Cualitativamente, el duelo patol\u00f3gico no difiere significativamente del duelo sano (tambi\u00e9n llamado duelo normativo) [6], pero en t\u00e9rminos de<\/p>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Duraci\u00f3n e intensidad de los s\u00edntomas<\/li>\n\n\n\n<li>y el alcance del deterioro experimentado en el funcionamiento en \u00e1reas importantes de la vida.<\/li>\n<\/ul>\n\n<p>Por lo tanto, para el diagn\u00f3stico no son tan decisivas las \u00e1reas sintom\u00e1ticas como la gravedad y la duraci\u00f3n de los s\u00edntomas, as\u00ed como el nivel de sufrimiento cl\u00ednicamente significativo [7].<\/p>\n\n<p>La nueva definici\u00f3n de ETA seg\u00fan la CIE-11 incluye una reacci\u00f3n de duelo intensa y prolongada, que se caracteriza por una <em>fuerte a\u00f1oranza y\/o apego mental a la persona fallecida<\/em>, acompa\u00f1ada de<em> dolor <\/em>emocional [8]. Los afectados tambi\u00e9n sufren <em>un deterioro significativo en diversas \u00e1reas funcionales <\/em>(por ejemplo, ocupacional, social). M\u00e1s recientemente, la definici\u00f3n de la ATS es muy similar a la revisi\u00f3n del texto del sistema americano DSM-5-TR. En t\u00e9rminos concretos, los criterios pueden manifestarse, por ejemplo, como una preocupaci\u00f3n constante por las circunstancias de la muerte o la conservaci\u00f3n de las posesiones de la persona fallecida. Tambi\u00e9n es posible vacilar entre evitar los pensamientos sobre la persona fallecida y una preocupaci\u00f3n excesiva por ella. Asimismo, los afectados suelen tener problemas para afrontar la vida cotidiana sin la persona fallecida, dificultades para confiar, dificultad para evocar recuerdos positivos del ser querido. Adem\u00e1s, muchas personas afectadas tienen dificultades para participar en actividades (sociales), muestran un mayor retraimiento social y luchan m\u00e1s a menudo con la sensaci\u00f3n de que la vida carece de sentido. Adem\u00e1s, puede producirse un aumento del consumo de sustancias (incluido el tabaco, el alcohol), un aumento de los pensamientos suicidas y un aumento del comportamiento suicida. Significativo para la nueva definici\u00f3n de ETA es tambi\u00e9n el <em>criterio cultural,<\/em> que exige que una reacci\u00f3n de duelo supere la duraci\u00f3n (al menos seis meses) y la intensidad t\u00edpicas en el contexto cultural o social del individuo para ser diagnosticada. Esto significa que las normas culturales, sociales y religiosas, as\u00ed como las circunstancias individuales, son decisivas a la hora de asignar un diagn\u00f3stico. La duraci\u00f3n m\u00ednima de seis meses especificada por la CIE-11 puede entenderse m\u00e1s bien como una orientaci\u00f3n aproximada. Adem\u00e1s, hay que tener en cuenta las diferencias interculturales en la expresi\u00f3n del duelo, ya que en ciertos c\u00edrculos culturales, por ejemplo, las visiones o alucinaciones en las que los afectados ven a la persona fallecida forman parte del proceso normal de duelo, mientras que en otros esto se considerar\u00eda patol\u00f3gico <span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">(Tabla 1) <\/span>[3].<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1100\" height=\"611\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tab1_np6_s7.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-17905\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tab1_np6_s7.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tab1_np6_s7-800x444.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tab1_np6_s7-120x67.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tab1_np6_s7-90x50.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tab1_np6_s7-320x178.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tab1_np6_s7-560x311.png 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/figure>\n\n<h2 id=\"diagnostico-diferencial\" class=\"wp-block-heading\">Diagn\u00f3stico diferencial<\/h2>\n\n<p>De forma improvisada, los estados de duelo que necesitan tratamiento se han descrito a menudo con diagn\u00f3sticos como depresi\u00f3n o trastorno de estr\u00e9s postraum\u00e1tico (TEPT) [2]. Aunque existen muchas similitudes, es importante diferenciar la ETA de \u00e9sta en t\u00e9rminos de diagn\u00f3stico diferencial. Esto es especialmente relevante para acceder a una terapia adaptada al STA, que muestra una eficacia significativamente mayor en el STA que las terapias no espec\u00edficas o las terapias adaptadas a otros diagn\u00f3sticos relacionados con el duelo (por ejemplo, la depresi\u00f3n) [9].<\/p>\n\n<p><strong>Depresi\u00f3n por diferenciaci\u00f3n<\/strong> [2]: Algunos s\u00edntomas, como la tristeza o el retraimiento social, se dan tanto en la depresi\u00f3n como en la ETA. Sin embargo, para distinguir entre los diagn\u00f3sticos, es importante se\u00f1alar que en la ETA los s\u00edntomas se relacionan espec\u00edficamente con la p\u00e9rdida del ser querido, mientras que en la depresi\u00f3n abarcan varias \u00e1reas de la vida. Adem\u00e1s, algunos s\u00edntomas t\u00edpicos de los ETA (por ejemplo, la ira por la p\u00e9rdida, la dificultad para confiar, etc.) no son caracter\u00edsticos de la depresi\u00f3n. Por \u00faltimo, en el caso de la ETA, tambi\u00e9n debe tenerse en cuenta el momento de aparici\u00f3n de los s\u00edntomas en relaci\u00f3n con la p\u00e9rdida.<\/p>\n\n<p><strong>Diferenciaci\u00f3n TEPT<\/strong> [2]: Es especialmente importante diferenciarlo del TEPT tras una muerte ocurrida en circunstancias traum\u00e1ticas. Aunque los recuerdos de la muerte desempe\u00f1an un papel en ambos casos, en el TEPT los afectados experimentan la situaci\u00f3n relacionada con la muerte como si estuviera ocurriendo de nuevo en el aqu\u00ed y ahora (flashbacks), mientras que en el ATS los afectados est\u00e1n m\u00e1s preocupados por los recuerdos de las circunstancias de la muerte sin experimentarlos como si estuvieran en el aqu\u00ed y ahora. Adem\u00e1s, el sentimiento de miedo a la reexperimentaci\u00f3n es m\u00e1s fuerte en el TEPT, mientras que la tristeza y la a\u00f1oranza predominan en el STA <span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">(Tab. 2<\/span>).<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1100\" height=\"444\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tab2_np6_s8_0.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-17906 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tab2_np6_s8_0.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tab2_np6_s8_0-800x323.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tab2_np6_s8_0-120x48.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tab2_np6_s8_0-90x36.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tab2_np6_s8_0-320x129.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tab2_np6_s8_0-560x226.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/444;\" \/><\/figure>\n\n<h2 id=\"enfoques-de-tratamiento-psicoterapeutico\" class=\"wp-block-heading\">Enfoques de tratamiento psicoterap\u00e9utico<\/h2>\n\n<p>En el tratamiento psicoterap\u00e9utico de los ETA, debe haber mucho espacio para la valoraci\u00f3n de la persona afectada. La tragedia de la p\u00e9rdida, as\u00ed como el sufrimiento concomitante de los deudos, deben ser siempre reconocidos y validados. Debido al frecuente miedo o sentimiento de culpa al cambiar el v\u00ednculo con la persona fallecida, es esencial un enfoque cauteloso y una actitud b\u00e1sica emp\u00e1tica. El objetivo de la terapia debe ser el procesamiento emocional y la adaptaci\u00f3n a la nueva situaci\u00f3n vital, no la ruptura de la relaci\u00f3n con la persona fallecida. Adem\u00e1s, es importante tener en cuenta los aspectos culturales, como la inclusi\u00f3n de rituales espec\u00edficos de cada cultura. Al final de la terapia, los recuerdos positivos de la persona fallecida y el desarrollo de (nuevos) objetivos vitales deben pasar a primer plano. Los siguientes son enfoques especialmente eficaces para el tratamiento de los ETA (v\u00e9ase tambi\u00e9n [10] para una explicaci\u00f3n m\u00e1s detallada de los diferentes enfoques de tratamiento de los ETA).<\/p>\n\n<h2 id=\"terapia-cognitivo-conductual-segun-1112\" class=\"wp-block-heading\">Terapia cognitivo-conductual seg\u00fan  [11,12]<\/h2>\n\n<p>Seg\u00fan estudios recientes, tres procesos centrales son cruciales para el desarrollo y el mantenimiento de los ETA: 1. Evaluaci\u00f3n negativa de la reacci\u00f3n de duelo o creencias b\u00e1sicas desadaptativas; 2. Estilos de evitaci\u00f3n ansiosos y depresivos (por ejemplo, aislamiento social); 3. baja elaboraci\u00f3n e integraci\u00f3n de la p\u00e9rdida en la memoria autobiogr\u00e1fica <span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">(Fig. 1) <\/span>. La psicoterapia deber\u00eda comenzar con estos tres pilares de ATS.<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1100\" height=\"775\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/abb1_np6_s8.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-17907 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/abb1_np6_s8.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/abb1_np6_s8-800x564.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/abb1_np6_s8-120x85.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/abb1_np6_s8-90x63.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/abb1_np6_s8-320x225.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/abb1_np6_s8-560x395.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/775;\" \/><\/figure>\n\n<p>Al inicio de la terapia, el proceso de diagn\u00f3stico examina cu\u00e1l de los tres procesos mencionados est\u00e1 m\u00e1s implicado en el mantenimiento de la ETA y lo selecciona como foco del tratamiento. En el caso de una falta de integraci\u00f3n en la memoria autobiogr\u00e1fica, la exposici\u00f3n graduada in sensu (en la imaginaci\u00f3n) y las tareas de escritura son adecuadas, mientras que en el caso de un comportamiento ansioso de evitaci\u00f3n, se aconseja la exposici\u00f3n in vivo (en la realidad o en relaci\u00f3n con situaciones estresantes). Adem\u00e1s, la activaci\u00f3n conductual tiene lugar en el caso de la sintomatolog\u00eda de evitaci\u00f3n depresiva, mientras que la reestructuraci\u00f3n cognitiva seg\u00fan Beck es adecuada en el caso de las cogniciones disfuncionales y las creencias b\u00e1sicas. En esta \u00faltima, los pensamientos inadaptados o poco \u00fatiles (por ejemplo, &#8220;\u00a1Nunca volver\u00e9 a ser feliz!&#8221;) se sustituyen sistem\u00e1ticamente por pensamientos agradables y \u00fatiles, que tambi\u00e9n pueden lograr un cambio a nivel emocional. Las t\u00e9cnicas cognitivas o de exposici\u00f3n tambi\u00e9n son buenas cuando existe una fuerte preocupaci\u00f3n mental por el suceso o la p\u00e9rdida.<\/p>\n\n<p>En un estudio de Boelen et al. (2007), se investig\u00f3 la eficacia de la terapia cognitivo-conductual (TCC) aqu\u00ed presentada en 54 personas en duelo. En este caso, la intervenci\u00f3n de Boelen et al. (2007) se compar\u00f3 con la terapia de apoyo, es decir, el apoyo no espec\u00edfico a las personas que sufren un duelo. La TC fue significativamente superior a la terapia de apoyo en t\u00e9rminos de s\u00edntomas de duelo y malestar psicol\u00f3gico general, que persistieron hasta la catamnesis, lo que indica un efecto a largo plazo de la intervenci\u00f3n. Los estudios sobre el procedimiento de Boelen et al. (2006; 2007) pudieron ilustrar que la psicoterapia adaptada a los ETA es significativamente m\u00e1s eficaz y tiene un impacto a largo plazo en comparaci\u00f3n con el apoyo no espec\u00edfico a las personas en duelo.<\/p>\n\n<h2 id=\"terapia-cognitivo-conductual-integradora-segun-13\" class=\"wp-block-heading\">Terapia cognitivo-conductual integradora seg\u00fan  [13]<\/h2>\n\n<p>La terapia cognitivo-conductual integradora en tres fases (PG-CBT) integra elementos de diferentes enfoques terap\u00e9uticos. Adem\u00e1s de las t\u00e9cnicas de la KVT, las intervenciones de la terapia Gestalt tambi\u00e9n se entretejen en el proceso de tratamiento. Adem\u00e1s, se utilizan diversas intervenciones de arteterapia en el \u00e1mbito hospitalario. En la primera fase de la terapia, la atenci\u00f3n se centra en establecer una buena relaci\u00f3n, discutir las ambivalencias sobre el cambio y examinar los recuerdos en relaci\u00f3n con la p\u00e9rdida. Los s\u00edntomas individuales se clasifican con la ayuda de modelos sobre el desarrollo y el mantenimiento del duelo y las intervenciones se derivan de ellos. A la fase 2 le sigue el procesamiento del foco de duelo m\u00e1s presente. Dependiendo de la persona, la atenci\u00f3n aqu\u00ed puede centrarse en los sentimientos de culpa, la adaptaci\u00f3n al cambio de las condiciones de vida, el duelo como medio de mantener el v\u00ednculo con la persona fallecida o la explicaci\u00f3n y el tratamiento de los s\u00edntomas de evitaci\u00f3n. Independientemente de esto, se llevan a cabo confrontaciones sobre los aspectos m\u00e1s dolorosos de la p\u00e9rdida, exposiciones in vivo sobre los desencadenantes relacionados con el duelo y t\u00e9cnicas de reestructuraci\u00f3n cognitiva. El trabajo en silla de la terapia Gestalt, en el que se mantiene una conversaci\u00f3n con la persona fallecida, tambi\u00e9n puede ser un complemento eficaz. Por \u00faltimo, en la fase 3, se redefine la relaci\u00f3n con la persona fallecida y se posibilita una reorientaci\u00f3n hacia una vida sin esa persona mediante la formulaci\u00f3n de objetivos vitales y nuevas actividades <span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">(Fig. 2)<\/span>.<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1100\" height=\"224\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/abb2_np6_s9.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-17908 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/abb2_np6_s9.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/abb2_np6_s9-800x163.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/abb2_np6_s9-120x24.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/abb2_np6_s9-90x18.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/abb2_np6_s9-320x65.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/abb2_np6_s9-560x114.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/224;\" \/><\/figure>\n\n<p>La PG-CBT se prob\u00f3 en un entorno ambulatorio con 51 personas (Rosner et al., 2014; 2015a) y mostr\u00f3 una gran mejor\u00eda de los s\u00edntomas en una comparaci\u00f3n controlada con la condici\u00f3n de lista de espera, que tambi\u00e9n fue evidente tras un periodo de catamnesis de 1,5 a\u00f1os [13,14].<\/p>\n\n<h2 id=\"tratamiento-del-duelo-complicado-segun-15\" class=\"wp-block-heading\">Tratamiento del duelo complicado seg\u00fan  [15]<\/h2>\n\n<p>El Tratamiento del Duelo Complicado (TDC) tiene tres objetivos principales: la aceptaci\u00f3n de la p\u00e9rdida, la reorganizaci\u00f3n del v\u00ednculo con la persona fallecida y la construcci\u00f3n de nuevos objetivos vitales. Se distinguen cuatro fases terap\u00e9uticas: la fase 1 es el examen introductorio de los s\u00edntomas, las circunstancias de la muerte, la relaci\u00f3n con la persona fallecida as\u00ed como el establecimiento de objetivos individuales. La ambivalencia respecto a la terapia, que puede producirse, por ejemplo, por la confrontaci\u00f3n con recuerdos estresantes, se trata mediante m\u00e9todos de entrevista motivacional a lo largo de todo el proceso terap\u00e9utico. En la fase 2, la atenci\u00f3n se centra en el tratamiento activo de los s\u00edntomas principales, por ejemplo con ayuda de la exposici\u00f3n in sensu. Lo caracter\u00edstico de este enfoque es que las exposiciones se repiten a menudo a intervalos cortos, de modo que la tensi\u00f3n emocional en relaci\u00f3n con las situaciones de p\u00e9rdida disminuye cada vez m\u00e1s. Pero el objetivo aqu\u00ed tambi\u00e9n es crear una narrativa coherente de la p\u00e9rdida. Dado que los afectados suelen ser m\u00e1s capaces de categorizar la p\u00e9rdida tras este proceso, tambi\u00e9n se establece la aceptaci\u00f3n de lo ocurrido y se posibilita la formulaci\u00f3n de nuevos objetivos vitales. En la fase 3, la prioridad es hacer balance de la terapia hasta el momento y compararla con los objetivos fijados. En la fase 4, pueden realizarse m\u00e1s exposiciones, por ejemplo, si la reducci\u00f3n de los s\u00edntomas no ha alcanzado el nivel deseado.<\/p>\n\n<h2 id=\"terapia-cognitiva-con-confrontacion-segun-16\" class=\"wp-block-heading\">Terapia cognitiva con confrontaci\u00f3n seg\u00fan  [16]<\/h2>\n\n<p>La terapia cognitiva con componentes de confrontaci\u00f3n dura 10 semanas e incluye sesiones de grupo de dos horas y cuatro sesiones de confrontaci\u00f3n en un entorno individual. En las dos primeras sesiones, los afectados reciben informaci\u00f3n detallada sobre los aspectos del duelo. A continuaci\u00f3n tienen lugar las cuatro sesiones de confrontaci\u00f3n individual, que consisten principalmente en la exposici\u00f3n in sensu. La reestructuraci\u00f3n cognitiva y las tareas de escritura tienen lugar en las sesiones de grupo tres a ocho. A partir de la 8\u00aa sesi\u00f3n, la atenci\u00f3n se centra en la construcci\u00f3n de recuerdos positivos y en la discusi\u00f3n de nuevos objetivos vitales. Mediante la configuraci\u00f3n de grupo combinado de esta intervenci\u00f3n, Bryant et al. (2014) una intervenci\u00f3n eficaz, limitada en el tiempo y flexible para el tratamiento de los ETA <span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">(Tab. 3)<\/span>.<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1100\" height=\"437\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tab3_np6_s9_0.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-17909 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tab3_np6_s9_0.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tab3_np6_s9_0-800x318.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tab3_np6_s9_0-120x48.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tab3_np6_s9_0-90x36.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tab3_np6_s9_0-320x127.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tab3_np6_s9_0-560x222.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/437;\" \/><\/figure>\n\n<h2 id=\"pruebas-generales-de-eficacia\" class=\"wp-block-heading\">Pruebas generales de eficacia<\/h2>\n\n<p>La eficacia de todos los enfoques terap\u00e9uticos aqu\u00ed presentados est\u00e1 cient\u00edficamente bien estudiada y probada. En general, Currier et al. (2008) [17] y Wittouck et al. (2011) [18] demuestran tama\u00f1os del efecto medio-altos (aprox. d=0,53) para las terapias de ETA comunes. Estudios recientes tambi\u00e9n dan fe de los grandes tama\u00f1os de los efectos de las intervenciones de ETA bien estudiadas [v\u00e9anse, por ejemplo, 14,15,19,20]. As\u00ed pues, la psicoterapia para los ETA se considera de moderada a altamente eficaz.<\/p>\n\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\" class=\"wp-block-heading\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>El trastorno de duelo persistente se refiere a una reacci\u00f3n de duelo inusualmente prolongada, grave y debilitante, en la que las normas culturales, sociales y religiosas, as\u00ed como las circunstancias individuales de la<\/li>\n\n\n\n<li>La siguiente tabla muestra los resultados del diagn\u00f3stico.<\/li>\n\n\n\n<li>Aunque existen muchas similitudes, es importante distinguir el TEA del TEPT y la depresi\u00f3n. Esto es relevante para acceder a una terapia espec\u00edfica de ETA, que es significativamente m\u00e1s eficaz que las terapias no espec\u00edficas o las terapias adaptadas a otros diagn\u00f3sticos relacionados con el duelo.<\/li>\n\n\n\n<li>Los procedimientos psicoterap\u00e9uticos establecidos para los ETA se consideran globalmente de moderada a altamente eficaces.<\/li>\n<\/ul>\n\n<p>Literatura:<\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Lundorff M, Holmgren H, Zachariae R, et al: Prevalencia del trastorno por duelo prolongado en el duelo en adultos: revisi\u00f3n sistem\u00e1tica y metaan\u00e1lisis. Revista de Trastornos Afectivos 2017; 212, 138-149.<\/li>\n\n\n\n<li>Killikelly C, Maercker A: Trastorno de duelo persistente. En A. Maercker (Ed.), Trastornos derivados del trauma 2019, (pp. 61-77). Springer.<\/li>\n\n\n\n<li>Augsburger M, Maercker A: Trastornos mentales espec\u00edficos relacionados con el estr\u00e9s en la nueva CIE-11: Una visi\u00f3n general. Progreso en Neurolog\u00eda &#8211; Psiquiatr\u00eda 2018, 86(3): 156-162.<\/li>\n\n\n\n<li>Craig C, Sossou MA, Schnak M, Essex H: El duelo complicado y su relaci\u00f3n con la salud mental y el bienestar entre los refugiados bosnios tras su reasentamiento en Estados Unidos: Implicaciones para la pr\u00e1ctica, la pol\u00edtica y la investigaci\u00f3n. Traumatolog\u00eda 2008, 14(4): 103-115.<\/li>\n\n\n\n<li>Killikelly C, Bauer S, Maercker A: La evaluaci\u00f3n del duelo en refugiados y supervivientes de conflictos: una revisi\u00f3n narrativa de la investigaci\u00f3n etic y emic. Fronteras de la Psicolog\u00eda 2018(9); 1957.<\/li>\n\n\n\n<li>Holland JM, Neimeyer RA, Boelen PA, Prigerson HG (2009): La estructura subyacente del duelo: Una investigaci\u00f3n taxom\u00e9trica de las reacciones prolongadas y normales a la p\u00e9rdida. Revista de psicopatolog\u00eda y evaluaci\u00f3n conductual, 31(3), 190-201.<\/li>\n\n\n\n<li>Maercker A, Brewin CR, Bryant RA, et al: Diagn\u00f3stico y clasificaci\u00f3n de los trastornos espec\u00edficamente asociados al estr\u00e9s: Propuestas para la CIE-11. World Psychiatry 2013; 12(3), 198-206.<\/li>\n\n\n\n<li>Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS). (2021). Estad\u00edsticas de mortalidad y morbilidad de la CIE-11. https:\/\/icd.who.int\/browse11\/l-m\/en<\/li>\n\n\n\n<li>Shear MK, Reynolds CF, Simon NM, et al: Optimizaci\u00f3n del tratamiento del duelo complicado: Un ensayo cl\u00ednico aleatorizado. JAMA Psiquiatr\u00eda 2016; 73(7): 685-694.<\/li>\n\n\n\n<li>Rosner R, Comtesse H: Terapia del trastorno de duelo persistente. En: A. Maercker (ed.). Trastornos con consecuencias traum\u00e1ticas 2019, 379-391. Springer.<\/li>\n\n\n\n<li>Boelen PA, de Keijser J, van den Hout MA, van den Bout J: Tratamiento del duelo complicado: Una comparaci\u00f3n entre la terapia cognitivo-conductual y el asesoramiento de apoyo. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 2007; 75(2), 277-284.<\/li>\n\n\n\n<li>Boelen PA, van den Hout MA, van den Bout J: Una con-ceptualizaci\u00f3n cognitivo-conductual del duelo complicado. Psicolog\u00eda cl\u00ednica Ciencia y pr\u00e1ctica 2006, 13(2): 109-128.<\/li>\n\n\n\n<li>Rosner R, Pfoh G, Rojas R, et al: Trastorno de duelo persistente: manuales para terapia individual y de grupo. Hogrefe 2015b.<\/li>\n\n\n\n<li>Rosner R, Bartl H, Pfoh G, et al: Eficacia de una TCC integradora para el trastorno de duelo prolongado: Un seguimiento a largo plazo. Revista de Trastornos Afectivos 2015a, 183: 106-112.<\/li>\n\n\n\n<li>Shear K, Frank E, Houck PR, Reynolds CF: Tratamiento del duelo complicado: Un ensayo controlado aleatorizado. JAMA 2005; 293(21): 2601-2608.<\/li>\n\n\n\n<li>Bryant RA, Kenny L, Joscelyne A, et al: Tratamiento del trastorno de duelo prolongado: un ensayo cl\u00ednico aleatorizado. JAMA Psiquiatr\u00eda 2014; 71(12), 1332-1339.<\/li>\n\n\n\n<li>Currier JM, Neimeyer RA, Berman JS: La eficacia de las intervenciones psicoterap\u00e9uticas para personas en duelo: Una revisi\u00f3n cuantitativa exhaustiva. Bolet\u00edn Psicol\u00f3gico 2008; 134(5), 648-661.<\/li>\n\n\n\n<li>Wittouck C, van Autreve S, de Jaegere E, et al: La prevenci\u00f3n y el tratamiento del duelo complicado: Un metaan\u00e1lisis. Revista de psicolog\u00eda cl\u00ednica 2011, 31(1): 69-78.<\/li>\n\n\n\n<li>Papa A, Sewell MT, Garrison-Diehn C, Rummel C: Un ensayo abierto aleatorizado que eval\u00faa la viabilidad de la activaci\u00f3n conductual para la respuesta al duelo patol\u00f3gico. Terapia conductual 2013, 44(4): 639-650.<\/li>\n\n\n\n<li>Rosner R, Pfoh G, Kotou\u010dov\u00e1 M, Hagl M: Eficacia de un tratamiento ambulatorio para el trastorno de duelo prolongado: Un ensayo cl\u00ednico controlado aleatorizado. Revista de trastornos afectivos 2014, 167: 56-63.<\/li>\n<\/ol>\n\n<p><em>InFo NEUROLOG\u00edA Y PSIQUIATR\u00cdA 2021; 19(6): 6-10.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para la mayor\u00eda de las personas, la muerte de un ser querido es un acontecimiento que cambia la vida y suele ir acompa\u00f1ada de una intensa reacci\u00f3n de duelo. conectado.&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":113925,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Trastorno de duelo persistente","footnotes":""},"category":[22619,11478,11435,11552],"tags":[18197,11758,18196,18198],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-327069","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-formacion-cme","category-formacion-continua","category-psiquiatria-y-psicoterapia","category-rx-es","tag-ats-es","tag-formacion-cme","tag-luto-es","tag-trastorno-de-duelo-persistente","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-04 10:56:39","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/327069","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=327069"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/327069\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":327071,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/327069\/revisions\/327071"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/113925"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=327069"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=327069"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=327069"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=327069"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}