{"id":327351,"date":"2021-11-24T09:49:57","date_gmt":"2021-11-24T08:49:57","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/el-primer-ingrediente-activo-contra-la-perdida-de-masa-muscular\/"},"modified":"2021-11-24T09:49:57","modified_gmt":"2021-11-24T08:49:57","slug":"el-primer-ingrediente-activo-contra-la-perdida-de-masa-muscular","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/el-primer-ingrediente-activo-contra-la-perdida-de-masa-muscular\/","title":{"rendered":"El primer ingrediente activo contra la p\u00e9rdida de masa muscular"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color:rgb(34, 34, 34); font-family:helvetica neue,helveticaneue,helvetica,arial,lucida grande,sans-serif\"><br \/>\n  <strong>La apoplej\u00eda, la esclerosis m\u00faltiple o las lesiones medulares son algunas de las enfermedades neurol\u00f3gicas m\u00e1s comunes en las que puede producirse una par\u00e1lisis permanente y atrofia muscular debido a un trastorno en el sistema nervioso central.<\/strong><br \/>\n  &nbsp;<br \/>\n<\/span><strong>Cient\u00edficos del Centro M\u00e9dico Universitario de Gotinga y de Berl\u00edn&nbsp;han podido<span style=\"color:rgb(34, 34, 34); font-family:helvetica neue,helveticaneue,helvetica,arial,lucida grande,sans-serif\">demostrar<\/span> ahora<span style=\"color:rgb(34, 34, 34); font-family:helvetica neue,helveticaneue,helvetica,arial,lucida grande,sans-serif\">por primera vez<\/span>&nbsp;<span style=\"color:rgb(34, 34, 34); font-family:helvetica neue,helveticaneue,helvetica,arial,lucida grande,sans-serif\">que la toxina tet\u00e1nica puede mejorar significativamente<\/span> la atrofia muscular.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p><span style=\"color:rgb(34, 34, 34); font-family:helvetica neue,helveticaneue,helvetica,arial,lucida grande,sans-serif\">Hasta el momento, no existe ning\u00fan f\u00e1rmaco eficaz para el tratamiento de la par\u00e1lisis permanente y la atrofia muscular,&nbsp;causadas por un trastorno del sistema nervioso central,&nbsp;. Por lo tanto, la terapia se centra en la fisioterapia y la terapia ocupacional.<\/span>&nbsp;<span style=\"color:rgb(34, 34, 34); font-family:helvetica neue,helveticaneue,helvetica,arial,lucida grande,sans-serif\">Con el fin de poder cerrar la brecha terap\u00e9utica, los cient\u00edficos de Gotinga y Berl\u00edn, dirigidos por el neur\u00f3logo Prof. Dr. David Liebetanz, del Departamento de Neurolog\u00eda del Centro M\u00e9dico Universitario de Gotinga (UMG), llevan unos diez a\u00f1os investigando una novedosa terapia farmacol\u00f3gica. La atenci\u00f3n se centra en la toxina tet\u00e1nica altamente t\u00f3xica, conocida como el desencadenante del t\u00e9tanos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:rgb(34, 34, 34); font-family:helvetica neue,helveticaneue,helvetica,arial,lucida grande,sans-serif\">Ahora los investigadores han logrado alcanzar un hito importante hacia la aplicaci\u00f3n cl\u00ednica. Junto con los socios de la cooperaci\u00f3n berlinesa, el neur\u00f3logo Prof. Dr. Stephan Hesse de la Cl\u00ednica Humboldtm\u00fchle del Parque M\u00e9dico de Berl\u00edn y el veterinario Dr. Martin Deutschland de la Consulta Neurol\u00f3gica de Referencia para Mascotas de Berl\u00edn, Liebetanz y su equipo realizaron un estudio controlado con placebo y a doble ciego en perros que sufr\u00edan paraplejia debido a una hernia discal. Bas\u00e1ndose en sus resultados, los investigadores pudieron demostrar por primera vez que la toxina tet\u00e1nica puede mejorar significativamente la atrofia muscular en la paraplejia.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:rgb(34, 34, 34); font-family:helvetica neue,helveticaneue,helvetica,arial,lucida grande,sans-serif\">Antecedentes y resultados<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color:rgb(34, 34, 34); font-family:helvetica neue,helveticaneue,helvetica,arial,lucida grande,sans-serif\">La idea de utilizar la toxina tet\u00e1nica, en realidad muy t\u00f3xica, como posible terapia para la par\u00e1lisis se remonta al neur\u00f3logo moldavo Boris Sharapov. Sharapov inform\u00f3 de tres pacientes heridos de bala durante la Segunda Guerra Mundial, dos con paraplejia y uno con hemiplejia. Los tres tambi\u00e9n desarrollaron una infecci\u00f3n de t\u00e9tanos por casualidad. En este caso, la bacteria Clostridum tetani produce grandes cantidades de toxina tet\u00e1nica a partir de la herida infectada. Esto provoca calambres musculares que afectan m\u00e1s o menos a todo el cuerpo, el llamado t\u00e9tanos. A medida que los pacientes de Sharapov progresaban, se produc\u00eda tanto un aumento del tono muscular como movimientos activos en las extremidades anteriormente paralizadas. Al cabo de unos d\u00edas, Sharapov observ\u00f3 que el paciente hemipl\u00e9jico ya no mostraba ninguna par\u00e1lisis. A partir de sus observaciones de estas infecciones accidentales por t\u00e9tanos, lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que la toxina tet\u00e1nica deb\u00eda haber estimulado positivamente las c\u00e9lulas nerviosas a\u00fan conservadas. En su informe de 1946, Boris Sharapov postul\u00f3 un posible uso terap\u00e9utico de la toxina tet\u00e1nica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:rgb(34, 34, 34); font-family:helvetica neue,helveticaneue,helvetica,arial,lucida grande,sans-serif\">&#8220;Hoy sabemos que la toxina tet\u00e1nica, cuando se inyecta en el m\u00fasculo, desactiva las neuronas inhibidoras a nivel de la m\u00e9dula espinal. Esto reactiva las c\u00e9lulas nerviosas motoras que controlan directamente los m\u00fasculos afectados. Gracias a este modo de acci\u00f3n \u00fanico, se puede conseguir un aumento de la masa muscular de m\u00fasculos previamente paralizados&#8221;, afirma la Dra. Anna Kutschenko, una de las primeras autoras de la publicaci\u00f3n. El doctor del Departamento de Neurolog\u00eda de la UMG lleva diez a\u00f1os trabajando en el proyecto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:rgb(34, 34, 34); font-family:helvetica neue,helveticaneue,helvetica,arial,lucida grande,sans-serif\">Se invit\u00f3 a 25 perros parapl\u00e9jicos a G\u00f6ttingen para el estudio a trav\u00e9s de un anuncio en una revista para propietarios de perros. Adem\u00e1s de pruebas cl\u00ednicas exhaustivas, se realiz\u00f3 una medici\u00f3n ecogr\u00e1fica del grosor muscular en los pacientes caninos. &#8220;Cuatro semanas despu\u00e9s de la inyecci\u00f3n de toxina tet\u00e1nica en los m\u00fasculos afectados por la atrofia muscular, la nueva medici\u00f3n mostr\u00f3 un aumento significativo del grosor muscular en comparaci\u00f3n con los perros inyectados con placebo&#8221;, afirma la Dra. Anja Manig, tambi\u00e9n primera autora de la publicaci\u00f3n y m\u00e9dico del Departamento de Neurolog\u00eda de la UMG.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:rgb(34, 34, 34); font-family:helvetica neue,helveticaneue,helvetica,arial,lucida grande,sans-serif\">Con este estudio, los investigadores de Gotinga y Berl\u00edn pudieron demostrar por primera vez que la toxina tet\u00e1nica puede mejorar significativamente la pronunciada atrofia muscular de la paraplejia. &#8220;Es la primera vez que un tratamiento farmacol\u00f3gico ha sido capaz de construir m\u00fasculo en m\u00fasculos paralizados&#8221;, afirma el profesor Liebetanz, director del proyecto y autor principal de la publicaci\u00f3n. &#8220;Aunque la toxina tet\u00e1nica tiene una gran similitud con la toxina botul\u00ednica, tiene exactamente el efecto contrario. Mientras que la toxina botul\u00ednica provoca par\u00e1lisis y atrofia muscular, la toxina tet\u00e1nica provoca un aumento del tono muscular y de la masa muscular&#8221;, afirma el profesor Liebetanz.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:rgb(34, 34, 34); font-family:helvetica neue,helveticaneue,helvetica,arial,lucida grande,sans-serif\">Hasta ahora, la toxina tet\u00e1nica nunca se ha utilizado para el tratamiento en humanos. Antes de dar este paso, el equipo de investigadores de Gotinga y Berl\u00edn llevar\u00e1 a cabo algunas investigaciones m\u00e1s. \u00c9stas se refieren principalmente a la seguridad y la dosificaci\u00f3n del agente nervioso en los seres humanos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Publicaci\u00f3n original: La neurotoxina tet\u00e1nica intramuscular revierte la atrofia muscular: un ensayo controlado aleatorizado en perros con lesi\u00f3n medular. Anna Kutschenko, Anja Manig, Angelika M\u00f6nnich, Beatrice Bryl, C\u00e9cile-Simone Alexander, Martin Deutschland, Stefan Hesse y David Liebetanz (2021). Revista de caquexia, sarcopenia y musculatura. J Caquexia Sarcopenia Muscular. 2021 Oct 27. doi: 10.1002\/jcsm.12836. En l\u00ednea antes de impresi\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La apoplej\u00eda, la esclerosis m\u00faltiple o las lesiones medulares son algunas de las enfermedades neurol\u00f3gicas m\u00e1s comunes en las que puede producirse una par\u00e1lisis permanente y atrofia muscular debido a&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":113640,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Toxina tet\u00e1nica","footnotes":""},"category":[11475,11328,11552],"tags":[],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-327351","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-estudios","category-neurologia","category-rx-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-09 08:13:35","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/327351","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=327351"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/327351\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/113640"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=327351"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=327351"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=327351"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=327351"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}