{"id":327353,"date":"2021-11-26T08:03:50","date_gmt":"2021-11-26T07:03:50","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/un-defecto-genetico-como-puerta-de-entrada-de-la-inflamacion-bacteriana\/"},"modified":"2021-11-26T08:03:50","modified_gmt":"2021-11-26T07:03:50","slug":"un-defecto-genetico-como-puerta-de-entrada-de-la-inflamacion-bacteriana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/un-defecto-genetico-como-puerta-de-entrada-de-la-inflamacion-bacteriana\/","title":{"rendered":"Un defecto gen\u00e9tico como puerta de entrada de la inflamaci\u00f3n bacteriana"},"content":{"rendered":"<p><strong>Investigadores del Centro de Terapias Regenerativas de Dresde (CRTD) y de la Facultad de Medicina de la Universidad T\u00e9cnica de Dresde han identificado una v\u00eda de se\u00f1alizaci\u00f3n que puede contribuir a la inflamaci\u00f3n intestinal. Muestran c\u00f3mo un defecto gen\u00e9tico humano favorece la susceptibilidad a las bacterias que desencadenan la inflamaci\u00f3n en el intestino. Bas\u00e1ndose en este hallazgo, los investigadores informan de un potencial para nuevas terapias.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p><span style=\"color:rgb(34, 34, 34); font-family:helvetica neue,helveticaneue,helvetica,arial,lucida grande,sans-serif\">A\u00fan se desconocen las causas de la enfermedad inflamatoria intestinal (EII), que incluye la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Aunque se ha demostrado que los genes contribuyen al riesgo de padecer EII, s\u00f3lo una minor\u00eda de las personas portadoras de variantes gen\u00e9ticas de riesgo desarrollan la enfermedad. Esto sugiere que otros factores ambientales desempe\u00f1an un papel importante en la EII. Investigadores del Centro de Terapias Regenerativas de Dresde (CRTD) y de la Facultad de Medicina de la Universidad T\u00e9cnica de Dresde han identificado ahora una v\u00eda de se\u00f1alizaci\u00f3n que puede contribuir a la inflamaci\u00f3n intestinal. Muestran c\u00f3mo un defecto gen\u00e9tico humano favorece la susceptibilidad a las bacterias que desencadenan la inflamaci\u00f3n en el intestino. Bas\u00e1ndose en este hallazgo, los investigadores informan de un potencial para nuevas terapias. Las sustancias activas correspondientes pueden prevenir las enfermedades intestinales inflamatorias cr\u00f3nicas en ratones que presentan el entorno gen\u00e9tico descrito. Los resultados se publicaron en la revista Science Immunology el 5 de noviembre de 2021.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:rgb(34, 34, 34); font-family:helvetica neue,helveticaneue,helvetica,arial,lucida grande,sans-serif\">Se sabe que m\u00e1s de 200 regiones gen\u00f3micas diferentes regulan el riesgo de EII. Sin embargo, a\u00fan se desconocen en gran medida los mecanismos que controlan la interacci\u00f3n de estos genes de riesgo con el medio ambiente y el desarrollo de las enfermedades inflamatorias intestinales. &#8220;La interacci\u00f3n de la gen\u00e9tica y el entorno hace que la EII sea una enfermedad muy compleja y dif\u00edcil de estudiar&#8221;, afirma el Prof. Sebastian Zei\u00dfig, jefe del grupo de investigaci\u00f3n del Centro de Terapias Regenerativas de Dresde (CRTD) de la Universidad T\u00e9cnica de Dresde y catedr\u00e1tico de Gastroenterolog\u00eda Molecular del Hospital Universitario Carl Gustav Carus de Dresde.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:rgb(34, 34, 34); font-family:helvetica neue,helveticaneue,helvetica,arial,lucida grande,sans-serif\">Un equipo dirigido por el Prof. Zei\u00dfig investig\u00f3 las mutaciones en el gen de la prote\u00edna inhibidora de la apoptosis ligada al cromosoma X (XIAP). Alrededor del 30% de todas las personas con este trastorno gen\u00e9tico desarrollan EII, lo que por un lado indica una importante contribuci\u00f3n gen\u00e9tica a la enfermedad, pero por otro tambi\u00e9n muestra que otros factores, hasta ahora desconocidos, contribuyen a la enfermedad. Por ello, el Prof. Zei\u00dfig y su grupo de investigaci\u00f3n han utilizado el ejemplo de las mutaciones de la XIAP para investigar c\u00f3mo las interacciones entre los defectos gen\u00e9ticos y las influencias ambientales pueden conducir al desarrollo de la EII.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:rgb(34, 34, 34); font-family:helvetica neue,helveticaneue,helvetica,arial,lucida grande,sans-serif\">Un defecto gen\u00e9tico que altera la respuesta inmunitaria contra las bacterias<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color:rgb(34, 34, 34); font-family:helvetica neue,helveticaneue,helvetica,arial,lucida grande,sans-serif\">Los cient\u00edficos observaron que la p\u00e9rdida del gen XIAP en humanos y ratones est\u00e1 asociada a defectos en las c\u00e9lulas de Paneth del intestino delgado. &#8220;Las c\u00e9lulas Paneth son cruciales para controlar el microbioma&#8221;, explica el Prof. Zei\u00dfig. &#8220;Estas c\u00e9lulas producen peque\u00f1as mol\u00e9culas que act\u00faan como antibi\u00f3ticos. Cuando estas mol\u00e9culas se segregan en el intestino, matan a las bacterias. De este modo, se controla la composici\u00f3n del microbioma y se impide que las bacterias invadan el tejido intestinal&#8221;. Sin un gen XIAP en funcionamiento, las c\u00e9lulas de Paneth mostraron una producci\u00f3n y liberaci\u00f3n de mol\u00e9culas antimicrobianas deterioradas. Esto, a su vez, provoc\u00f3 un desequilibrio en el microbioma.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:rgb(34, 34, 34); font-family:helvetica neue,helveticaneue,helvetica,arial,lucida grande,sans-serif\">Interacciones gen-ambiente en el desarrollo de la EII<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color:rgb(34, 34, 34); font-family:helvetica neue,helveticaneue,helvetica,arial,lucida grande,sans-serif\">&#8220;La observaci\u00f3n fascinante fue que los ratones no desarrollaron inflamaci\u00f3n a pesar de estos defectos intestinales&#8221;, afirma el Prof. Zei\u00dfig. S\u00f3lo tras la introducci\u00f3n de una bacteria espec\u00edfica que es inofensiva para los ratones normales, los ratones con defectos en XIAP desarrollaron una inflamaci\u00f3n intestinal parecida a la EII. &#8220;Esto podr\u00eda explicar por qu\u00e9 la mayor\u00eda de los pacientes que tienen mutaciones en este gen no desarrollan la enfermedad inflamatoria intestinal. Aunque esta constelaci\u00f3n gen\u00e9tica conduce a un entorno m\u00e1s susceptible, es el contacto con determinadas bacterias lo que desencadena finalmente la inflamaci\u00f3n&#8221;, explica el Prof. Zei\u00dfig.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:rgb(34, 34, 34); font-family:helvetica neue,helveticaneue,helvetica,arial,lucida grande,sans-serif\">Potencial para nuevas terapias<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color:rgb(34, 34, 34); font-family:helvetica neue,helveticaneue,helvetica,arial,lucida grande,sans-serif\">Tras observar que la p\u00e9rdida del gen XIAP provocaba da\u00f1os en las c\u00e9lulas de Paneth y una alteraci\u00f3n del microbioma, los cient\u00edficos probaron una posible intervenci\u00f3n. Para ello, reintrodujeron en ratones con el defecto gen\u00e9tico mol\u00e9culas antimicrobianas similares a las que producen las c\u00e9lulas de Paneth sanas. &#8220;Observamos que estas mol\u00e9culas antimicrobianas pod\u00edan prevenir la inflamaci\u00f3n intestinal incluso cuando las bacterias causantes de la enfermedad estaban presentes&#8221;.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:rgb(34, 34, 34); font-family:helvetica neue,helveticaneue,helvetica,arial,lucida grande,sans-serif\">Estos resultados apuntan a nuevas posibilidades para las terapias personalizadas de la EII. &#8220;Queda por ver si las mol\u00e9culas antimicrobianas podr\u00edan ser una opci\u00f3n terap\u00e9utica potencial, no s\u00f3lo para las personas con mutaciones en XIAP, sino tambi\u00e9n para las personas con otros trastornos gen\u00e9ticos que pueden provocar defectos en las c\u00e9lulas Paneth y EII&#8221;, a\u00f1ade el profesor Zei\u00dfig.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color:rgb(34, 34, 34); font-family:helvetica neue,helveticaneue,helvetica,arial,lucida grande,sans-serif\">Publicaci\u00f3n original: A. Strigli, S. Gopalakrishnan, Y. Zeissig, M. Basic, Jun Wang, T. Schwerd, S. Doms, K. Peuker, J. Hartwig, J. Harder, P. H\u00f6nscheid, P. Arnold, T. Kurth, F. Rost, B.-S. Petersen, M. Forster, A. Franke, J. R. Kelsen, M. Rohlfs, C. Klein, A. M. Muise, N. Warner, R. Nambu, J. Mayerle, H.-P. T\u00f6r\u00f6k, A. Linkermann, M. H. Muders, G. B. Baretton, J. Hampe, D. E. Aust, J. F. Baines, A. Bleich, S. Zeissig: La deficiencia en la prote\u00edna inhibidora de la apoptosis ligada al cromosoma X favorece la susceptibilidad a los desencadenantes microbianos de la inflamaci\u00f3n intestinal, Science Immunology (noviembre de 2021),&nbsp;<\/span><span style=\"color:rgb(34, 34, 34); font-family:helvetica neue,helveticaneue,helvetica,arial,lucida grande,sans-serif\">Enlace:&nbsp;<\/span><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1126\/sciimmunol.abf7473\" target=\"_new\" rel=\"noopener\"><br \/>\n  <span style=\"color:#000000\">https:\/\/doi.org\/10.1126\/sciimmunol.abf7473<\/span><br \/>\n<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Investigadores del Centro de Terapias Regenerativas de Dresde (CRTD) y de la Facultad de Medicina de la Universidad T\u00e9cnica de Dresde han identificado una v\u00eda de se\u00f1alizaci\u00f3n que puede contribuir&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":113700,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Enfermedad inflamatoria intestinal cr\u00f3nica (EIC)","footnotes":""},"category":[11358,11552],"tags":[],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-327353","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-gastroenterologia-y-hepatologia","category-rx-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-06-20 01:13:01","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/327353","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=327353"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/327353\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/113700"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=327353"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=327353"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=327353"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=327353"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}