{"id":327354,"date":"2021-11-24T14:00:00","date_gmt":"2021-11-24T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/efectos-antiinflamatorios-en-la-colitis-probados-experimentalmente-en-animales\/"},"modified":"2021-11-24T14:00:00","modified_gmt":"2021-11-24T13:00:00","slug":"efectos-antiinflamatorios-en-la-colitis-probados-experimentalmente-en-animales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/efectos-antiinflamatorios-en-la-colitis-probados-experimentalmente-en-animales\/","title":{"rendered":"Efectos antiinflamatorios en la colitis probados experimentalmente en animales"},"content":{"rendered":"<p><strong>El hecho de que una combinaci\u00f3n de altas dosis de los aceites esenciales de menta <em> piperita (Mentha\u00d7piperita L.)<\/em> y alcaravea <em>(Carum carvi L.) <\/em>pueda tener un efecto de alivio de los s\u00edntomas en las dolencias gastrointestinales se ha demostrado emp\u00edricamente en varias ocasiones. Existen pruebas de que los pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal (EII) tambi\u00e9n pueden beneficiarse. Para saber m\u00e1s sobre los efectos antiinflamatorios espec\u00edficos, se realiz\u00f3 un estudio en animales. La mentacarina demostr\u00f3 ser superior al grupo de control en t\u00e9rminos de varios marcadores inflamatorios.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Los efectos analg\u00e9sicos, antiespasm\u00f3dicos y antimicrobianos de la mentacarina, una mezcla en altas dosis de aceite de menta y alcaravea, est\u00e1n bien documentados para las dolencias funcionales del tracto gastrointestinal. de El medicamento Carmenthin\u00ae&nbsp;(mentacarina) est\u00e1 autorizado actualmente en Suiza para adultos y adolescentes a partir de 12 a\u00f1os para el tratamiento de c\u00f3licos leves, distensi\u00f3n abdominal, dolor epig\u00e1strico y flatulencia [1,2]. Existen pruebas de que la mentacarina tambi\u00e9n tiene efectos terap\u00e9uticos beneficiosos en las enfermedades inflamatorias intestinales cr\u00f3nicas (EII), como la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn [3]. Varios estudios previos indican efectos antiinflamatorios [4\u20136].<\/p>\n<h2 id=\"en-el-modelo-de-raton-la-mentacarina-muestra-efectos-antiinflamatorios-en-la-colitis\">En el modelo de rat\u00f3n, la mentacarina muestra efectos antiinflamatorios en la colitis<\/h2>\n<p>Para saber m\u00e1s sobre los posibles efectos antiinflamatorios en la colitis, se realiz\u00f3 un estudio en animales [7]. A los ratones C57BL\/6 se les administr\u00f3 mentacarina en dosis de 10, 30, 60 y 120&nbsp;\u00b5g\/g de peso corporal (pc) durante 8&nbsp;d\u00edas, durante los cuales se les indujo colitis con sulfato s\u00f3dico de dextrano (DSS) al 2%; los grupos de control recibieron cada uno agar al 0,2%, 10&nbsp;\u00b5l\/g de pc. La colitis inducida experimentalmente se control\u00f3 midiendo el peso corporal (pc) y mediante colonoscopias. Los animales tratados con mentacarina mostraron una mejora de los par\u00e1metros macrosc\u00f3picos y microsc\u00f3picos y una menor reducci\u00f3n del peso corporal durante el curso de la colitis en comparaci\u00f3n con los controles. El tejido del colon se examin\u00f3 mediante inmunohistoqu\u00edmica y ELISA. Esto demostr\u00f3 que la mentacarina cambiaba el perfil de citoquinas en el colon hacia un fenotipo antiinflamatorio. A continuaci\u00f3n se ofrece una visi\u00f3n general de los resultados m\u00e1s importantes de todos los par\u00e1metros de resultados medidos:<\/p>\n<p><span style=\"font-family:franklin gothic demi\">Cambio en el perfil de citoquinas:<\/span>&nbsp;Las siguientes citoquinas estaban presentes en menor medida en el colon de los animales tratados con mentacarina: TNF-\u03b1, IL-6, IL-1\u03b2, TGF-\u03b2. Por el contrario, la citocina antiinflamatoria\/inmunorreguladora IL-10 estaba presente en concentraciones m\u00e1s elevadas en comparaci\u00f3n con el grupo de control.<\/p>\n<p><span style=\"font-family:franklin gothic demi\">Mejora del da\u00f1o histopatol\u00f3gico:&nbsp;<\/span>El tejido del colon de los animales de los brazos de tratamiento mostr\u00f3 un da\u00f1o histopatol\u00f3gico significativamente menor a dosis de 30 \u00b5g\/g de peso corporal* y superiores en comparaci\u00f3n con los controles (n=14), pero no se observaron diferencias a una dosis de mentacarina de 10&nbsp;\u00b5g\/g de peso corporal (n=8).<\/p>\n<p><span style=\"font-size:11px\"><em>* 30&nbsp;\u00b5g\/g pc (n=10), 60&nbsp;\u00b5g\/g pc (n=14) y 120&nbsp;\u00b5g\/g pc (n=8)<\/em><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-family:franklin gothic demi\">Reducci\u00f3n del<\/span> da\u00f1o macrosc\u00f3pico<span style=\"font-family:franklin gothic demi\">:<\/span>&nbsp;En el intestino grueso de los animales de prueba de los grupos de control, se manifest\u00f3 un deterioro del da\u00f1o macrosc\u00f3pico entre el d\u00eda 4 y el 7, como muestran los ex\u00e1menes miniendosc\u00f3picos. Los ratones tratados con mentacarina mostraron signos de inflamaci\u00f3n significativamente menores en los d\u00edas 4 y 7&nbsp; en comparaci\u00f3n con los controles (p&lt;0,05; n=10-16).<\/p>\n<p>En resumen, estos resultados demuestran que la colitis inducida experimentalmente en ratones de laboratorio se ve atenuada por el tratamiento con mentacarina, tal y como evidencian diversos estudios inmunopatol\u00f3gicos e histopatol\u00f3gicos. Los autores sugieren que la mentacarina podr\u00eda ser una opci\u00f3n de tratamiento complementario \u00fatil para las personas con EII.<\/p>\n<h2 id=\"\">&nbsp;<\/h2>\n<table border=\"1\" cellpadding=\"5\" cellspacing=\"1\" style=\"width:611px\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"width:595px\">\n<p><strong>CED: Los fitopreparados como opci\u00f3n terap\u00e9utica complementaria bien tolerada<\/strong><\/p>\n<p>La incidencia de C. ulcerosa y de la enfermedad de Crohn ha aumentado en la \u00faltima d\u00e9cada en Europa y en todo el mundo [9]. La patog\u00e9nesis de la EII no se comprende del todo y actualmente no se dispone de ning\u00fan tratamiento curativo. Se utilizan diversos agentes antiinflamatorios (por ejemplo, cortisona, aminosalicilato) y f\u00e1rmacos inmunosupresores (por ejemplo, azatioprina, metotrexato y ciclosporina) para reducir los s\u00edntomas y mantener la remisi\u00f3n, y se dispone de varios anticuerpos nuevos dirigidos. Sin embargo, estas opciones de tratamiento a veces van acompa\u00f1adas de efectos secundarios considerables. Adem\u00e1s, hay pacientes que no responden suficientemente a las terapias correspondientes o que desarrollan resistencia a determinadas sustancias activas [8,10]. En resumen, existen &#8220;necesidades insatisfechas&#8221;&nbsp; y se requieren estrategias de tratamiento innovadoras. Existen pruebas procedentes de diversos estudios de que los pacientes pueden beneficiarse de los medicamentos fitofarmacol\u00f3gicos como complementos [8\u201310].<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<h2 id=\"-2\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"experimento-en-humanos-la-mentacarina-mejora-la-calidad-de-vida-en-la-eii\">Experimento en humanos&nbsp;La mentacarina mejora la calidad de vida en la EII<\/h2>\n<p>Los principales s\u00edntomas de la EII son la diarrea, as\u00ed como las deposiciones mucosas y sanguinolentas, y los dolores y calambres abdominales. En uno de los&nbsp;<em>United European Gastrology Journal<\/em>&nbsp;, un tratamiento de 4 semanas con mentacarina (2\u00d71 c\u00e1psulas\/d) como complemento de la terapia est\u00e1ndar conllev\u00f3 una mejora significativa de la calidad de vida relacionada con la salud (CVRS) en pacientes con EII en una comparaci\u00f3n con placebo [3]. La CVRS se evalu\u00f3 mediante el Cuestionario de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (IBDQ) [11] al inicio y despu\u00e9s de la semana 4. El tratamiento con mentacarina (n=61) mostr\u00f3 una mejora significativa en la puntuaci\u00f3n total del IBDQ de 25,6\u00b130,2 puntos en comparaci\u00f3n con los 11,0\u00b122,5 puntos del grupo placebo (n=64) (p=0,0012).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Informaci\u00f3n tem\u00e1tica: www.compendium.ch, (\u00faltima consulta: 15.10.2021)<\/li>\n<li>Madisch A, et al: Internist 2015; 56, (Suppl. 1): 28.<\/li>\n<li>Engel MA, Stracke B: Revista Europea de Gastroenterolog\u00eda 2016; 4(5), A618<\/li>\n<li>Da Rocha ML, et al:. J Nat Med 2013; 67, 743-749.<\/li>\n<li>Liu Z, et al: Food Chem Toxicol 2015; 82: 12-18<\/li>\n<li>Rozza AL, et al.: El efecto gastroprotector del mentol: implicaci\u00f3n de las actividades antiapopt\u00f3tica, antioxidante y antiin\ufb02amatoria. PLoS One 2014,&nbsp;https:\/\/doi.org\/10.1371\/journal.pone.0086686<\/li>\n<li>Alliger K, et al: Fitomedicina 2020; 77, octubre 2020, 153212<\/li>\n<li>Curr\u00f2 D, Pugliese D, Armuzzi A: Front Pharmacol 2017; 8: 1-19.<\/li>\n<li>Mak WY, et al: J Gastroenterol Hepatol 2019, https:\/\/doi.org\/10.1111\/ jgh.14872<\/li>\n<li>Fakhoury M, et al: J In\ufb02amm Res 2014; 7: 113-120.<\/li>\n<li>Guyatt G: Gastroenterolog\u00eda 1989; 96: 804-810.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2021; 16(10): 25<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El hecho de que una combinaci\u00f3n de altas dosis de los aceites esenciales de menta piperita (Mentha\u00d7piperita L.) y alcaravea (Carum carvi L.) pueda tener un efecto de alivio de&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":113000,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Mentacarina","footnotes":""},"category":[11478,11358,11288,11552],"tags":[16062,12787],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-327354","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-formacion-continua","category-gastroenterologia-y-hepatologia","category-medicina-interna-general","category-rx-es","tag-colitis-es","tag-mentacarina","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-15 16:12:51","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/327354","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=327354"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/327354\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/113000"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=327354"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=327354"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=327354"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=327354"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}