{"id":327719,"date":"2021-10-13T14:00:00","date_gmt":"2021-10-13T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/la-gestion-en-la-practica\/"},"modified":"2021-10-13T14:00:00","modified_gmt":"2021-10-13T12:00:00","slug":"la-gestion-en-la-practica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/la-gestion-en-la-practica\/","title":{"rendered":"La gesti\u00f3n en la pr\u00e1ctica"},"content":{"rendered":"<p><strong>Antiguamente llamada la &#8220;enfermedad de los reyes&#8221;, la gota es ahora una enfermedad muy extendida debido a la prosperidad. La predisposici\u00f3n gen\u00e9tica al trastorno metab\u00f3lico es hereditaria, pero varias condiciones confluyen para que se produzca un brote. Por ejemplo, la obesidad y una dieta rica en grasas y opulenta favorecen en gran medida su aparici\u00f3n. Por lo tanto, la profilaxis incluye, adem\u00e1s de medidas no medicinales como una dieta sana y mucho ejercicio, el uso de f\u00e1rmacos uricost\u00e1ticos con el objetivo de reducir el nivel de \u00e1cido \u00farico s\u00e9rico por debajo de 360 \u03bcmol\/l.<\/strong><strong>  m\u00e1s bajo.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Por regla general, el exceso de \u00e1cido \u00farico se excreta a trav\u00e9s de los ri\u00f1ones y los intestinos. Sin embargo, si el organismo forma demasiado \u00e1cido \u00farico o excreta demasiado poco, la concentraci\u00f3n en la sangre aumenta y se forman cristales, que se depositan en los tejidos. Con el aumento de la edad, este trastorno metab\u00f3lico se presenta cada vez con m\u00e1s frecuencia. Alrededor del 1-2% de la poblaci\u00f3n la padece, y las mujeres se ven afectadas con mucha menos frecuencia que los hombres. Sin embargo, esta diferencia disminuye con el inicio de la menopausia, ya que a partir de este momento cesa la influencia favorable de los estr\u00f3genos sobre la excreci\u00f3n de \u00e1cido \u00farico.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de una dieta rica en purinas y el alcohol, entre los factores que favorecen la gota se encuentran la hipertrigliceridemia, la obesidad, la hipertensi\u00f3n, la hipercolesterolemia, la diabetes, la insuficiencia renal y diversos medicamentos, como la aspirina o los diur\u00e9ticos, que sin duda deben tenerse en cuenta en una terapia [3]. Adem\u00e1s, la gota se asocia a muchas comorbilidades. Por ejemplo, los pacientes de gota tienen un mayor riesgo de sufrir insuficiencia renal, c\u00e1lculos renales o enfermedades cardiovasculares.<\/p>\n<h2 id=\"el-aumento-del-nivel-de-acido-urico\">El aumento del nivel de \u00e1cido \u00farico<\/h2>\n<p>El \u00e1cido \u00farico se forma a trav\u00e9s del metabolismo de las purinas. Las purinas ingeridas con los alimentos o producidas durante el metabolismo y la descomposici\u00f3n celular se metabolizan en \u00e1cido \u00farico. Los pasos esenciales aqu\u00ed son la degradaci\u00f3n de la xantina y la hipoxantina por la enzima xantina oxidasa. Para convertirlas en alanto\u00edna, que puede excretarse por la orina, es necesaria la enzima uricasa. Los primates y algunos reptiles, sin embargo, han perdido la funcionalidad del gen de la uricasa en el curso de su evoluci\u00f3n. Por eso el 20% del \u00e1cido \u00farico se excreta por los intestinos y el 80% por los ri\u00f1ones, pero una gran parte se reabsorbe en los t\u00fabulos.<\/p>\n<p>La gota no se desarrolla de la noche a la ma\u00f1ana. Seg\u00fan la doctora Susanna Enderlin Steiger, especialista en reumatolog\u00eda y medicina interna de la RheumaClinic Bethanien de Z\u00farich, se desarrolla durante un periodo de tiempo m\u00e1s largo a partir de un nivel elevado de \u00e1cido \u00farico, la llamada hiperuricemia [1]. Esta fase preliminar de la gota no conlleva ning\u00fan s\u00edntoma f\u00edsico al principio, pero es una primera se\u00f1al de alarma que a menudo se descubre por casualidad durante un an\u00e1lisis de sangre. Como consecuencia del aumento del \u00e1cido \u00farico, se forman cristales conocidos como uratos, que se depositan en el organismo, preferentemente en las articulaciones y los ri\u00f1ones. Con el aumento de las deposiciones, un ataque de gota es inevitable. Sin tratamiento, se desarrolla la gota cr\u00f3nica, en la que el dolor de gota se produce en episodios a intervalos cada vez m\u00e1s cortos.<\/p>\n<h2 id=\"diversas-manifestaciones-clinicas\">Diversas manifestaciones cl\u00ednicas<\/h2>\n<p>La gota puede manifestarse cl\u00ednicamente de diferentes maneras. Adem\u00e1s del ataque agudo de gota y la gota cr\u00f3nica, tambi\u00e9n puede producirse gota multilocular. Pueden observarse cambios multiloculares en diferentes articulaciones y, a diferencia del ataque agudo de gota, pueden provocar artritis cr\u00f3nica y destrucci\u00f3n. Los s\u00edntomas caracter\u00edsticos de la gota aguda suelen ser claros. Adem\u00e1s de hinchaz\u00f3n y enrojecimiento, suele haber dolor intenso y una gran limitaci\u00f3n funcional de la articulaci\u00f3n afectada, a menudo el dedo gordo del pie. Las radiograf\u00edas revelan los da\u00f1os a largo plazo en las articulaciones afectadas: la destrucci\u00f3n articular con usuras muy marcadas en los extremos de los huesos, un espacio articular reducido y cambios en los tejidos blandos, los llamados tofos gotosos, caracterizan a la gota que suele ser ya cr\u00f3nica.<\/p>\n<p>El patr\u00f3n oro sigue siendo la detecci\u00f3n de cristales en el l\u00edquido sinovial o en el punteado de un tofo. Si no hay posibilidad de punci\u00f3n, los procedimientos de imagen tambi\u00e9n pueden ser \u00fatiles para el diagn\u00f3stico. Los dep\u00f3sitos utratales tambi\u00e9n pueden detectarse mediante ecograf\u00eda o tomograf\u00eda computarizada de doble energ\u00eda (TCDE). Aqu\u00ed tambi\u00e9n pueden detectarse los cambios t\u00edpicos del doble contorno o los tofos no homog\u00e9neos. La DECT tiene una sensibilidad del 90% y una especificidad del 80%. Sin embargo, el \u00e1cido \u00farico en el suero no sirve para establecer el diagn\u00f3stico, ya que puede bajar durante un ataque agudo de gota.<\/p>\n<h2 id=\"terapia-del-ataque-agudo-de-gota\">Terapia del ataque agudo de gota<\/h2>\n<p>La EULAR recomienda tratar un brote de gota lo antes posible. Los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) se encuentran entre los medicamentos m\u00e1s utilizados en este caso. El grupo de los analg\u00e9sicos antiinflamatorios incluye, por ejemplo, el diclofenaco, el ibuprofeno, la indometacina, el naproxeno y el etoricoxib. Sin embargo, est\u00e1n contraindicados en caso de deterioro relevante de la funci\u00f3n renal; en caso de deterioro leve de la funci\u00f3n renal o de insuficiencia cardiaca moderada, s\u00f3lo deben administrarse si est\u00e1n estrictamente indicados y durante muy poco tiempo. La colchicina tambi\u00e9n puede aliviar eficazmente el ataque agudo de gota. Un tratamiento consiste en tomar 1&nbsp;mg, al cabo de dos horas se administra otro 0,5&nbsp;mg una vez, en los d\u00edas siguientes 2\u00d7 0,5&nbsp;mg\/d\u00eda hasta que remitan los s\u00edntomas. El probado alcaloide del azafr\u00e1n de oto\u00f1o sigue siendo el f\u00e1rmaco de primera elecci\u00f3n para los ataques agudos de gota, aunque s\u00f3lo puede utilizarse en dosis estrictamente limitadas debido a sus efectos t\u00f3xicos. Si no se respeta, puede provocar una diarrea grave que puede poner en peligro su vida. Adem\u00e1s, pueden producirse hemorragias e insuficiencia cardiaca. Un estudio reciente ha demostrado que el efecto antiinflamatorio de la colchicina reduce el riesgo de eventos cardiovasculares en pacientes con infarto de miocardio reciente. Sin embargo, las pruebas de dicha reducci\u00f3n del riesgo en pacientes con enfermedad coronaria cr\u00f3nica son limitadas [4].<\/p>\n<p>La administraci\u00f3n peroral de esteroides tambi\u00e9n se ha establecido en el tratamiento de los ataques agudos de gota. Pueden administrarse hasta 30-35&nbsp;mg en cinco d\u00edas. Tambi\u00e9n es posible una combinaci\u00f3n de los medicamentos mencionados. En los ataques agudos de gota, tambi\u00e9n se recomiendan los inhibidores de la interleucina-1 (IL-1) anakinra y canakinumab, aunque la anakinra no est\u00e1 autorizada en Suiza. Ambos inhibidores de la IL-1 act\u00faan de forma r\u00e1pida y segura sobre el mecanismo inflamatorio directo en el ataque de gota, pero no est\u00e1n cubiertos por el seguro m\u00e9dico. Un tratamiento consiste en 100&nbsp;mg durante 3 d\u00edas.<\/p>\n<h2 id=\"profilaxis-antiinflamatoria-de-nuevos-ataques-de-gota\">&nbsp;Profilaxis antiinflamatoria de nuevos ataques de gota<\/h2>\n<p>Tras la fase aguda, el tratamiento a largo plazo de la gota tiene como objetivo normalizar y mantener estables los niveles de \u00e1cido \u00farico y prevenir los ataques repetidos de gota y la progresi\u00f3n posterior de la enfermedad. Sin embargo, en las primeras semanas o meses tras iniciar una terapia reductora del \u00e1cido \u00farico, pueden producirse ataques de gota con mayor frecuencia. Para la profilaxis de nuevos brotes de gota, puede prescribirse un AINE de dosis baja, esteroides de dosis baja 5 mg o colchicina 2 x 0,5 mg\/d\u00eda durante 6 meses. Para mantener el riesgo de ataques de gota lo m\u00e1s bajo posible, se recomienda introducir gradualmente la terapia reductora del \u00e1cido \u00farico.<\/p>\n<h2 id=\"reduccion-de-la-concentracion-de-acido-urico-en-el-suero\">Reducci\u00f3n de la concentraci\u00f3n de \u00e1cido \u00farico en el suero<\/h2>\n<p>El tratamiento farmacol\u00f3gico para reducir el \u00e1cido \u00farico est\u00e1 indicado en casos de m\u00e1s de dos ataques al a\u00f1o, gota tofos, insuficiencia renal, destrucci\u00f3n articular o c\u00e1lculos de urato. El objetivo es reducir el nivel s\u00e9rico de \u00e1cido \u00farico por debajo de 360&nbsp;\u03bcmol\/l o, en el caso de los tofos, por debajo de 300&nbsp;\u03bcmol\/l. En la terapia farmacol\u00f3gica, existe la posibilidad de inhibir la xantina oxidasa, que impide la formaci\u00f3n de \u00e1cido \u00farico, por un lado, y el uso de probenecid, que inhibe la reabsorci\u00f3n de \u00e1cido \u00farico en el ri\u00f1\u00f3n, por otro. Un m\u00e9todo poco utilizado consiste en administrar como f\u00e1rmaco la enzima uricasa que falta, que convertir\u00eda el \u00e1cido \u00farico en alanto\u00edna. Sin embargo, dado que la uricasa no es tolerada por la mayor\u00eda de las personas, s\u00f3lo se utiliza si los medicamentos habituales en la dosis m\u00e1s alta permitida no tienen un efecto suficientemente fuerte o no se toleran.<\/p>\n<p>El alopurinol, un inhibidor de la xantina oxidasa, se considera el tratamiento farmacol\u00f3gico b\u00e1sico de primera elecci\u00f3n. La terapia debe iniciarse despu\u00e9s de que se haya curado una reca\u00edda, porque la influencia medicamentosa sobre el nivel de \u00e1cido \u00farico puede provocar una nueva reca\u00edda. Si la creatinina es normal, empiece con una dosis inicial de 50-100&nbsp;mg\/d\u00eda. A esto le sigue un aumento gradual cada tres o cuatro semanas hasta alcanzar el valor objetivo de un m\u00e1ximo de 600-800&nbsp;mg\/d\u00eda. En caso de insuficiencia renal existente, debe ajustarse la dosis. En raras ocasiones, puede producirse el s\u00edndrome de Lyell con el alopurinol. El riesgo es mayor con dosis iniciales m\u00e1s altas, insuficiencia renal existente y terapia diur\u00e9tica concomitante, as\u00ed como en pacientes de edad avanzada o mujeres, y el marcador gen\u00e9tico HLA B5801. Como alternativa al alopurinol, puede utilizarse el inhibidor de la xantina oxidasa febuxostat. La dosis inicial es de 40&nbsp;mg\/d\u00eda, aumentando a 80&nbsp;mg\/d\u00eda al cabo de cuatro semanas. Las contraindicaciones en este caso son las insuficiencias hep\u00e1ticas y renales graves.<\/p>\n<p>Actualmente s\u00f3lo se dispone de probenecid como uricos\u00farico. La dosis es de 250-1000&nbsp;mg 2\u00d7 al d\u00eda hasta la normalizaci\u00f3n de los niveles s\u00e9ricos de \u00e1cido \u00farico, seguida de una reducci\u00f3n gradual de la dosis. El probenecid puede tomarse adem\u00e1s de los inhibidores de la xantina oxidasa. Tambi\u00e9n en este caso, el uricos\u00farico s\u00f3lo debe utilizarse en pacientes con ri\u00f1ones sanos. S\u00f3lo en casos excepcionales, en caso de gota incontrolable o de pacientes con tumores, se realiza un tratamiento con uricol\u00edticos como la pegloticasa o la rasburicasa. Las posibles terapias concomitantes con efectos uricos\u00faricos son la losartona, el amlodipino y el fenofibrato. Si es posible, debe suspenderse el tratamiento con diur\u00e9ticos.<\/p>\n<h2 id=\"evite-los-alimentos-ricos-en-purinas\">Evite los alimentos ricos en purinas<\/h2>\n<p>Como medida no medicamentosa, debe seguirse una dieta para la gota. Los pacientes de gota deben evitar los alimentos que contengan purinas y debe producirse un cambio general del consumo de carne y pescado al de m\u00e1s verduras y productos l\u00e1cteos. Adem\u00e1s, debe consumirse suficiente l\u00edquido, pero no bebidas con un alto contenido en fructosa, como los zumos de frutas y las bebidas dulces. Adem\u00e1s, debe evitarse el alcohol, especialmente la cerveza.<\/p>\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>Diagn\u00f3stico de fuerza: Punci\u00f3n, ecograf\u00eda, TC de doble energ\u00eda<\/li>\n<li>Tratamiento del ataque: AINE, colchicina, esteroides, inhibidores de la (IL-1).<\/li>\n<li>Terapia reductora del \u00e1cido \u00farico desde el primer episodio: inhibidores de la xantina oxidasa, uricos\u00farica<\/li>\n<li>Tratar hasta el objetivo: nivel de \u00e1cido \u00farico &lt;360&nbsp;\u03bcmol\/l o &lt;300&nbsp;\u03bcmol\/l<\/li>\n<li>Trate las enfermedades concomitantes: Obesidad, l\u00edpidos, hipertensi\u00f3n arterial, diabetes, etc.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\n<em>Congreso:&nbsp;FomF 2021<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Enderlin Steiger S: Gota una actualizaci\u00f3n. Actualizaci\u00f3n en Medicina Interna General, Foro de Educaci\u00f3n M\u00e9dica Continua, 21.08.2021.<\/li>\n<li>D\u00f6rner K: Klinische Chemie und H\u00e4matologie (ISBN 9783131297181), 2013 Georg Thieme Verlag.<\/li>\n<li>Chen JH: La gravedad de los diferentes riesgos metab\u00f3licos repercute en la incidencia de la gota. Eularp op-0290.<\/li>\n<li>Nidorf SM, et al: Colchicina en pacientes con enfermedad coronaria cr\u00f3nica. N Engl J Med 2020;&nbsp;doi: 10.1056\/NEJMoa2021372.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>HAUSARZT PRAXIS 2021; 16(9): 36-37 (publicado el 19.9.21, antes de impresi\u00f3n).<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antiguamente llamada la &#8220;enfermedad de los reyes&#8221;, la gota es ahora una enfermedad muy extendida debido a la prosperidad. 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