{"id":327727,"date":"2021-10-15T01:00:00","date_gmt":"2021-10-14T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/es-concebible-una-propagacion-a-europa-en-tiempos-de-cambio-climatico\/"},"modified":"2023-01-12T14:09:27","modified_gmt":"2023-01-12T13:09:27","slug":"es-concebible-una-propagacion-a-europa-en-tiempos-de-cambio-climatico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/es-concebible-una-propagacion-a-europa-en-tiempos-de-cambio-climatico\/","title":{"rendered":"\u00bfEs concebible una propagaci\u00f3n a Europa en tiempos de cambio clim\u00e1tico?"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>En el contexto del cambio clim\u00e1tico antropog\u00e9nico y del calentamiento global, tambi\u00e9n se plantea a menudo la cuesti\u00f3n del consiguiente potencial de propagaci\u00f3n de los vectores tropicales (y de las enfermedades que transmiten) debido al aumento de las temperaturas. Esta pregunta est\u00e1 muy justificada, pero no puede responderse de forma arrolladora y simple. Adem\u00e1s, existen fuertes diferencias regionales, por lo que aqu\u00ed s\u00f3lo se considera Europa.<\/strong><\/p>\n\n<!--more-->\n\n<p>En el contexto del cambio clim\u00e1tico antropog\u00e9nico y del calentamiento global, tambi\u00e9n se plantea a menudo la cuesti\u00f3n del consiguiente potencial de propagaci\u00f3n de los vectores tropicales (y de las enfermedades que transmiten) debido al aumento de las temperaturas. Esta pregunta est\u00e1 muy justificada, pero no puede responderse de forma arrolladora y simple. Adem\u00e1s, existen fuertes diferencias regionales, por lo que aqu\u00ed s\u00f3lo se considera Europa.<\/p>\n\n<p>B\u00e1sicamente, la composici\u00f3n de especies en una regi\u00f3n (por ejemplo, un continente o parte de \u00e9l) nunca es est\u00e1tica, sino que cambia regularmente en el curso de la evoluci\u00f3n. Sin embargo, estos procesos naturales ocurren en una escala de tiempo mucho mayor que la vida humana. Esto contribuye a que percibamos subjetivamente la presencia de ciertas especies animales y vegetales en nuestro entorno como algo est\u00e1tico y etiquetemos a las especies como &#8220;aut\u00f3ctonas&#8221; o &#8220;ex\u00f3ticas\/introducidas&#8221;.<\/p>\n\n<p>En la actualidad, la temperatura media mundial es aproximadamente 1 \u00b0C superior a la de la era preindustrial <span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">(Fig. 1) <\/span>[1]. En Alemania, el valor normal de la temperatura media anual (media de los a\u00f1os 1971-2000) es de unos 10 \u00b0C y var\u00eda bastante a lo largo del a\u00f1o. Por el contrario, las temperaturas medias anuales en los tr\u00f3picos son bastante elevadas (alrededor de 25 a 30 \u00b0C dependiendo de la regi\u00f3n) con poca variaci\u00f3n estacional [2]. El informe actual del IPCC divide sus estimaciones sobre el calentamiento global en tres categor\u00edas: tendencia a corto plazo (2021 a 2040), tendencia a medio plazo (2041 a 2060) y tendencia a largo plazo (2081 a 2100). Esto ya ilustra el mayor horizonte temporal de los procesos climatol\u00f3gicos en comparaci\u00f3n con las escalas humanas. \u00c9stas se definen en un marco temporal completamente distinto al de la percepci\u00f3n y la experiencia humanas, como resulta evidente en la valoraci\u00f3n de un lapso de 20 a\u00f1os como &#8220;a corto plazo&#8221;. Estas diferentes escalas temporales tambi\u00e9n desempe\u00f1an un papel esencial en el tema de este art\u00edculo.<\/p>\n\n<p>Dados los largos horizontes temporales antes mencionados en cuestiones climatol\u00f3gicas, no s\u00f3lo es destacable la tendencia inusualmente pronunciada y constante del aumento de la temperatura global en los \u00faltimos 100 a\u00f1os, sino tambi\u00e9n la aceleraci\u00f3n del establecimiento de especies en nuevas regiones debido al arrastre antropog\u00e9nico -en su mayor parte involuntario- asociado a la globalizaci\u00f3n. Adem\u00e1s, se est\u00e1n produciendo cambios en los patrones de dispersi\u00f3n de los vectores aut\u00f3ctonos de esta zona debido a los actuales cambios en las temperaturas medias.<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1100\" height=\"630\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb1_dp5_s10.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-17460\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb1_dp5_s10.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb1_dp5_s10-800x458.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb1_dp5_s10-120x69.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb1_dp5_s10-90x52.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb1_dp5_s10-320x183.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb1_dp5_s10-560x321.png 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/figure>\n\n<h2 id=\"requisitos-para-los-vectores-tropicales\" class=\"wp-block-heading\">Requisitos para los vectores tropicales<\/h2>\n\n<p>El establecimiento de vectores tropicales como los denominados neozoos en el contexto de una transferencia de este tipo presupone que encuentren oportunidades de vida y desarrollo adecuadas, as\u00ed como hu\u00e9spedes apropiados (humanos o animales). Aunque las temperaturas medias en Europa est\u00e1n aumentando debido al cambio clim\u00e1tico, a\u00fan est\u00e1n lejos de alcanzar las de los tr\u00f3picos. As\u00ed pues, los vectores tropicales introducidos tambi\u00e9n deben tener tolerancia a las condiciones clim\u00e1ticas menos favorables para poder establecerse con \u00e9xito aqu\u00ed (la llamada preadaptaci\u00f3n). Esto excluye de entrada a algunos vectores como candidatos a establecerse en Europa. La cuesti\u00f3n de las enfermedades tropicales transmitidas por vectores en Europa est\u00e1 inmersa en un desarrollo global sobre este tema [3\u20135] y cualquier examen m\u00e1s detallado debe tener en cuenta tambi\u00e9n los cambios en otras partes del mundo. La creciente importancia de las enfermedades transmitidas por vectores para la salud p\u00fablica, incluso m\u00e1s all\u00e1 de las regiones &#8220;cl\u00e1sicas&#8221; como el \u00c1frica subsahariana, representa un reto para el futuro que no debe descuidarse [6].<\/p>\n\n<p>Ejemplos internos de enfermedades relevantes asociadas ser\u00edan los arbovirus tropicales como el dengue o la fiebre chikungunya. La enfermedad tropical dermatol\u00f3gica transmitida por vectores m\u00e1s relevante en este contexto es la leishmaniasis cut\u00e1nea.<\/p>\n\n<p>Un caso similar ser\u00eda el retorno de las infecciones transmitidas por vectores que entretanto se han eliminado en Europa. Un ejemplo es la malaria, que fue end\u00e9mica en el noroeste de Alemania hasta finales de los a\u00f1os cuarenta.<\/p>\n\n<p>Se utilizan varios escenarios de ejemplo para destacar el potencial de propagaci\u00f3n de los vectores. Tambi\u00e9n es siempre importante tener en cuenta la influencia del cambio de los vectores en las enfermedades asociadas a ellos. Una mayor presencia de vectores es ciertamente desagradable y molesta, pero sin los pat\u00f3genos necesarios no es ni un problema m\u00e9dico individual relevante ni un problema de salud p\u00fablica.<\/p>\n\n<p>Escenario: Mosquitos (malaria)<\/p>\n\n<p>Este escenario ya es inusual en el contexto de este art\u00edculo, ya que no est\u00e1 relacionado con la introducci\u00f3n de vectores tropicales y las enfermedades que transmiten. La malaria es una enfermedad que sigue causando una morbilidad y una mortalidad especialmente elevadas [7]. Sin embargo, Europa se considera libre de paludismo, pero siempre es posible una introducci\u00f3n a trav\u00e9s de los viajeros que regresan de regiones end\u00e9micas. En los \u00faltimos a\u00f1os, cada a\u00f1o se han notificado al RKI unos 1.000 casos de paludismo asociado a los viajes.<\/p>\n\n<p>En el contexto de este art\u00edculo, la pregunta ahora debe ser si es concebible un <em>retorno de<\/em> esta infecci\u00f3n, que ha sido eliminada en Europa durante d\u00e9cadas. Para ello no es necesario introducir un vector tropical, sino los mosquitos aut\u00f3ctonos de nuestro pa\u00eds que sol\u00edan transmitir la enfermedad (principalmente <em>el Anopheles atroparvus, <\/em>pero tambi\u00e9n otros, como el  <em>Para. messeae)<\/em>  siguen siendo aut\u00f3ctonos y tambi\u00e9n son vector-competentes [8]. Esto conduce al fen\u00f3meno de la &#8220;anofelia sin paludismo&#8221;. <span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">La figura 2<\/span> lo ilustra con la distribuci\u00f3n mundial de los vectores dominantes de la malaria.<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1100\" height=\"712\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb2_dp5_s11.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-17461 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb2_dp5_s11.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb2_dp5_s11-800x518.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb2_dp5_s11-120x78.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb2_dp5_s11-90x58.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb2_dp5_s11-320x207.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb2_dp5_s11-560x362.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/712;\" \/><\/figure>\n\n<p>En este caso, los agentes pat\u00f3genos <em>(Plasmodium vivax <\/em>o  <em>Pl. oval)<\/em>  ser reintroducidos y poder establecerse. Sin embargo, la temperatura es s\u00f3lo un factor en este caso. Especialmente para el desarrollo de plasmodios en los mosquitos, la temperatura media es el factor decisivo. En general, tambi\u00e9n deben tenerse en cuenta los siguientes aspectos no asociados al cambio clim\u00e1tico:<\/p>\n\n<p><strong>Preferencia de acogida y condiciones de vida: <\/strong><em>A. atropar-vus<\/em>, como vector importante en Europa, prefiere a los animales como hu\u00e9spedes (zoof\u00edlico), pero tambi\u00e9n pica a los humanos en su ausencia. En el pasado, la gente de las zonas rurales viv\u00eda mucho m\u00e1s cerca del ganado (a veces en el mismo edificio o en edificios cercanos), por lo que era posible un contacto mucho m\u00e1s humano con los mosquitos realmente zoof\u00edlicos.<\/p>\n\n<p><strong>Condiciones ambientales:<\/strong> El cambio medioambiental, con numerosos drenajes de humedales y la gesti\u00f3n de las masas de agua, ha reducido el n\u00famero de zonas de cr\u00eda adecuadas.<\/p>\n\n<p><strong>Medidas de salud p\u00fablica: <\/strong>El tratamiento eficaz de las personas infectadas y las medidas espec\u00edficas de control y prevenci\u00f3n reducen el n\u00famero de hu\u00e9spedes adecuados para los ciclos de transmisi\u00f3n estables.<\/p>\n\n<p>En principio, existe la posibilidad de que los plasmodios introducidos por los viajeros -especialmente en un clima generalmente m\u00e1s c\u00e1lido- puedan ser captados por los mosquitos dom\u00e9sticos y transmitidos a su vez. En este caso, los pa\u00edses del sur de Europa podr\u00edan verse afectados, ya que ofrecen mejores condiciones de desarrollo al menos para los ciclos estacionales en vista del aumento de las temperaturas medias. Sin embargo, siempre que los factores socioecon\u00f3micos (medio ambiente, condiciones de vida y salud p\u00fablica en la lista anterior) que han contribuido a la eliminaci\u00f3n en Europa permanezcan estables, es poco probable que se produzca un retorno permanente de la malaria a Europa. No obstante, la posibilidad de que se produzcan al menos ciclos estacionales en algunas partes de Europa como consecuencia del cambio clim\u00e1tico en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas subraya la importancia de adoptar medidas adecuadas de salud p\u00fablica. Debe realizarse una anamnesis de viaje exhaustiva y, si es necesario, un examen m\u00e9dico. El diagn\u00f3stico y la terapia, tanto para casos individuales como para contribuir a la salud p\u00fablica en su conjunto, son las mejores medidas para prevenir enfermedades o tratarlas a tiempo.<\/p>\n\n<h2 id=\"escenario-mosquitos-arboviros\" class=\"wp-block-heading\">Escenario: Mosquitos (Arboviros)<\/h2>\n\n<p>Los arbovirus son enfermedades v\u00edricas transmitidas por artr\u00f3podos. Por lo tanto, se trata de un nombre colectivo basado en el modo de transmisi\u00f3n y no de un nombre sistem\u00e1tico con respecto a la relaci\u00f3n de estos virus.<\/p>\n\n<p>Entre los arbovirus tropicales, el dengue y la fiebre chikungunya (DEN y CHIK, respectivamente) desempe\u00f1an un papel especialmente importante en relaci\u00f3n con las importaciones y el cambio clim\u00e1tico. Ambas son transmitidas en los tr\u00f3picos principalmente por el mosquito de la fiebre amarilla <em>(Aedes aegypti <\/em>), pero otros mosquitos como el mosquito tigre asi\u00e1tico<em> (Ae. albopictus)<\/em> tambi\u00e9n son vectores adecuados. Mientras que  <em>Ae. aegypti<\/em>  est\u00e1 ligado a un clima tropical c\u00e1lido permanente, es  <em>Ae. albopictus  <\/em>m\u00e1s tolerante a climas m\u00e1s fr\u00edos. Con el comercio internacional (especialmente el comercio de neum\u00e1ticos de desecho), se ha visto desplazada de su \u00e1rea de distribuci\u00f3n original (sudeste asi\u00e1tico) varias veces en todo el mundo. En Europa, esta especie se registr\u00f3 por primera vez en Albania en 1979 (con introducciones probablemente incluso anteriores). En la UE, la evoluci\u00f3n de la poblaci\u00f3n se controla en el marco de la vigilancia de vectores y es publicada por el ECDC. De las <span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">figuras 3 y 4 <\/span>se desprende que Ae. albopictus se ha extendido desde casi exclusivamente Italia a casi toda la regi\u00f3n mediterr\u00e1nea en s\u00f3lo 13 a\u00f1os y ahora tambi\u00e9n puede encontrarse mucho m\u00e1s al norte.<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1100\" height=\"783\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb3_dp5_s12.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-17462 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb3_dp5_s12.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb3_dp5_s12-800x569.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb3_dp5_s12-120x85.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb3_dp5_s12-90x64.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb3_dp5_s12-320x228.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb3_dp5_s12-560x399.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/783;\" \/><\/figure>\n\n<p>Aunque tanto el DEN como el CHIK no son end\u00e9micos en Europa, los viajeros lo traen aqu\u00ed repetidamente. Esto conduce repetidamente a la aparici\u00f3n de casos aut\u00f3ctonos de DEN y CHIK en la regi\u00f3n mediterr\u00e1nea, porque las personas que viven aqu\u00ed  <em>Ae. albopictus<\/em>  son vectores competentes y transmiten el virus a nuevos hu\u00e9spedes. En este sentido  <em>Ae. albopictus<\/em>  que ya se ha establecido firmemente en Europa. Sin embargo, es especialmente importante se\u00f1alar que esto ya ocurr\u00eda cuando el cambio clim\u00e1tico antropog\u00e9nico a\u00fan no era un fen\u00f3meno ampliamente debatido.<\/p>\n\n<p>La competencia de  <em>Ae. albopictus<\/em>  como vector de diversas arbovirosis es la raz\u00f3n por la que el ECDC lleva a cabo la vigilancia peri\u00f3dica sobre su aparici\u00f3n mencionada anteriormente. La especie es tambi\u00e9n un buen ejemplo de c\u00f3mo la presencia de un vector adecuado por s\u00ed sola no es un problema, pero es sin embargo un requisito previo esencial para el establecimiento de DEN o CHIK, siempre que se importen con la frecuencia suficiente para establecer ciclos end\u00e9micos estables en el futuro. Para las condiciones europeas, es especialmente importante tener en cuenta que DEN a trav\u00e9s de  <em>Ae. albopictus  <\/em>pueden transmitirse por v\u00eda transov\u00e1rica (es decir, verticalmente) y sobrevivir as\u00ed a condiciones desfavorables para los vectores (por ejemplo, estaciones m\u00e1s fr\u00edas que no permiten la actividad de los mosquitos).<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1100\" height=\"796\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb4_dp5_s13.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-17463 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb4_dp5_s13.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb4_dp5_s13-800x579.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb4_dp5_s13-120x87.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb4_dp5_s13-90x65.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb4_dp5_s13-320x232.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb4_dp5_s13-560x405.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/796;\" \/><\/figure>\n\n<p>La aparici\u00f3n de otro neozoo -el mosquito japon\u00e9s de los arbustos <em>(Aedes japonicus)<\/em> como vector id\u00f3neo de la fiebre del Nilo Occidental- tambi\u00e9n debe mencionarse en este contexto. Subraya el especial potencial que tienen los arbovirus para una mayor propagaci\u00f3n tambi\u00e9n en Europa. No obstante, la gama europea de  <em>Ae. japonicus<\/em>  en comparaci\u00f3n con  <em>Ae. albopictus<\/em>  todav\u00eda bastante peque\u00f1o. Sin embargo, esto tambi\u00e9n puede cambiar significativamente en el transcurso de los pr\u00f3ximos a\u00f1os y d\u00e9cadas. Cabe se\u00f1alar aqu\u00ed que no es realista pretender la eliminaci\u00f3n de tales neozoos, como han demostrado las experiencias de otras campa\u00f1as de eliminaci\u00f3n a gran escala -y en su mayor\u00eda infructuosas- de vectores en el pasado. Incluso en los casos en los que tuvo \u00e9xito (por ejemplo, la erradicaci\u00f3n del <em>Anopheles gambiae<\/em> introducido accidentalmente en Brasil en los a\u00f1os 30 y principios de los 40), se asoci\u00f3 a un elevado gasto de tiempo y recursos, que s\u00f3lo puede financiarse y realizarse si existe un problema agudo de salud p\u00fablica identificable. Sin embargo, otras especies de mosquitos aut\u00f3ctonas de nuestro pa\u00eds tambi\u00e9n son capaces de transmitir la fiebre del Nilo Occidental, por lo que su propagaci\u00f3n se ve ciertamente favorecida por el cambio clim\u00e1tico, pero no es un requisito indispensable para ello.<\/p>\n\n<h2 id=\"escenario-moscas-de-arena-leishmaniasis\" class=\"wp-block-heading\">Escenario: Moscas de arena (Leishmaniasis)<\/h2>\n\n<p>En cuanto a la leishmaniasis, la situaci\u00f3n es similar a la del DEN o el CHIK en el sentido de que los vectores adecuados ya son aut\u00f3ctonos de Europa y no es necesario introducirlos con el cambio clim\u00e1tico. Varios fleb\u00f3tomos pueden ser responsables de la transmisi\u00f3n de la enfermedad. A modo de ejemplo, cabe mencionar aqu\u00ed al <em>Phlebotomus perniciosus<\/em> como vector de<em> la Leishmania infantum, <\/em>el agente causante de la leishmaniasis cut\u00e1nea y visceral en la regi\u00f3n mediterr\u00e1nea. Ya es responsable de infecciones regulares en perros importados de la regi\u00f3n mediterr\u00e1nea, incluso a Alemania. Tambi\u00e9n hay que tener en cuenta un factor social, ya que los perros no pueden curarse y siempre mueren a causa de la enfermedad. En particular, las iniciativas que importan perros callejeros vagabundos de la regi\u00f3n mediterr\u00e1nea por razones \u00e9ticas y de bienestar animal pueden, por tanto, introducir tambi\u00e9n un problema infeccioso. <em>P. papatasi<\/em> es un vector competente de <em>L. tropica,<\/em> agente causante de la leishmaniasis cut\u00e1nea en el norte de \u00c1frica [10] y Asia, y tambi\u00e9n est\u00e1 presente en la regi\u00f3n mediterr\u00e1nea.<\/p>\n\n<p>Los fleb\u00f3tomos tienen unos requisitos bastante espec\u00edficos, sobre todo de temperatura, pero tambi\u00e9n de humedad, por lo que son buenos ejemplos de posibles beneficiarios de un calentamiento general en Europa. Los modelos sugieren que cabe esperar que tanto los fleb\u00f3tomos como la leishmaniosis aparezcan en Europa central a finales del siglo XXI. <span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">La figura 5<\/span> lo muestra en t\u00e9rminos de la propagaci\u00f3n prevista de las <em>especies<\/em>relevantes <em>de Phlebotomus<\/em>en Europa para 2070. Tambi\u00e9n en este caso se puede observar el periodo de tiempo relativamente largo para tales cambios en la din\u00e1mica de la poblaci\u00f3n seg\u00fan los est\u00e1ndares humanos.<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1100\" height=\"1186\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb5_dp5_s14.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-17464 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb5_dp5_s14.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb5_dp5_s14-800x863.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb5_dp5_s14-120x129.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb5_dp5_s14-90x97.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb5_dp5_s14-320x345.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb5_dp5_s14-560x604.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/1186;\" \/><\/figure>\n\n<p>En este sentido, tampoco se trata de un caso de propagaci\u00f3n de vectores tropicales a Europa, sino de una ampliaci\u00f3n de la gama de especies que ya residen aqu\u00ed y que, sin embargo, son capaces de transmitir una enfermedad tropical (la leishmaniosis) tanto a perros como a humanos.<\/p>\n\n<h2 id=\"escenario-garrapatas-tbe-enfermedad-de-lyme-fhcc\" class=\"wp-block-heading\">Escenario: Garrapatas (TBE, enfermedad de Lyme, FHCC)<\/h2>\n\n<p>Las garrapatas son artr\u00f3podos hemat\u00f3fagos presentes en casi todo el mundo. La aparici\u00f3n de la TBE y la enfermedad de Lyme no es nada inusual en Alemania, as\u00ed como en muchos otros pa\u00edses europeos, y se conoce desde hace mucho tiempo. Por lo tanto, estos vectores pueden no encajar tampoco en el tema de este art\u00edculo, pero si se examinan m\u00e1s de cerca, tambi\u00e9n pueden reconocerse aqu\u00ed los mismos mecanismos que, por ejemplo, los fleb\u00f3tomos: Tambi\u00e9n en este caso, el calentamiento global (y por tanto tambi\u00e9n europeo) tiene que ver con el cambio de las zonas de dispersi\u00f3n de las especies aut\u00f3ctonas. Los modelos realizados hasta finales de este siglo sugieren que el vector m\u00e1s importante de la EET y la enfermedad de Lyme en Europa -la garrapata com\u00fan de la madera <em>(Ixodes ricinus)- <\/em>podr\u00eda extenderse m\u00e1s hacia el norte en el futuro.  <span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">(Fig. 6)  <\/span>Tambi\u00e9n es probable que esto vaya acompa\u00f1ado de un descenso de la incidencia en la Europa m\u00e1s meridional, ya que all\u00ed hace m\u00e1s calor y, sobre todo, es m\u00e1s seca.<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1100\" height=\"1216\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb6_dp5_s15.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-17465 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb6_dp5_s15.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb6_dp5_s15-800x884.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb6_dp5_s15-120x133.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb6_dp5_s15-90x99.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb6_dp5_s15-320x354.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb6_dp5_s15-560x619.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/1216;\" \/><\/figure>\n\n<p>Ya se aprecia un cambio en la presencia de <em>I. ricinus <\/em>, ya que la especie tambi\u00e9n se ha encontrado a mayor altitud en los \u00faltimos a\u00f1os. Esto se ve respaldado tanto por el mayor n\u00famero de garrapatas encontradas a mayor altitud como por los estudios gen\u00e9ticos que no muestran diferencias entre las variantes de TBE de altitudes m\u00e1s bajas y m\u00e1s altas [13]. Este fen\u00f3meno se interpreta como una consecuencia del aumento de las temperaturas medias, pero tambi\u00e9n de los cambios en el uso del suelo y de la alteraci\u00f3n de los patrones de residencia de los animales salvajes hu\u00e9spedes (por ejemplo, el ciervo rojo o el corzo).<\/p>\n\n<p>El <em>Hyalomma marginatum,<\/em> principal vector de la fiebre hemorr\u00e1gica de Crimea-Congo (FHCC), tambi\u00e9n se ver\u00e1 afectado por el cambio clim\u00e1tico en Europa. Se prev\u00e9 que el \u00e1rea de distribuci\u00f3n actual <span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">(Fig. 7 <\/span>) se desplace ligeramente hacia el norte, aunque tambi\u00e9n es probable que se reduzca en las regiones meridionales (por ejemplo, Espa\u00f1a). En general, no cabe esperar una expansi\u00f3n significativa del \u00e1rea de distribuci\u00f3n en Europa debido a los cambios clim\u00e1ticos. Sin embargo, los registros actuales tambi\u00e9n en Alemania muestran el potencial de dispersi\u00f3n de la especie a grandes distancias. Aqu\u00ed, diversas especies de aves (especialmente los gorriones) o las migraciones de la fauna silvestre desempe\u00f1an un papel y subrayan los factores no clim\u00e1ticos en la propagaci\u00f3n o dispersi\u00f3n de vectores ya mencionados en otros contextos. El largo tiempo de residencia de <em>H. marginatum<\/em> en un hospedador, de hasta 30 d\u00edas, favorece este tipo de propagaci\u00f3n, por lo que las garrapatas, que no son muy m\u00f3viles debido a su falta de capacidad de vuelo, tambi\u00e9n pueden propagarse con relativa rapidez a grandes distancias -de forma pasiva- de esta manera.<\/p>\n\n<h2 id=\"\" class=\"wp-block-heading\">\u00a0<\/h2>\n\n<h2 id=\"-2\" class=\"wp-block-heading\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-17466 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/788;height: 430px; width: 600px;\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb7_dp5_s16.png\" alt=\"\" width=\"1100\" height=\"788\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb7_dp5_s16.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb7_dp5_s16-800x573.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb7_dp5_s16-120x86.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb7_dp5_s16-90x64.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb7_dp5_s16-320x229.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/abb7_dp5_s16-560x401.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/h2>\n\n<h2 id=\"-3\" class=\"wp-block-heading\">\u00a0<\/h2>\n\n<h2 id=\"resumen\" class=\"wp-block-heading\">Resumen<\/h2>\n\n<p>Los ejemplos anteriores ilustran que el cambio clim\u00e1tico antropog\u00e9nico es un factor importante, pero no necesariamente decisivo, a la hora de evaluar la presencia actual y futura de artr\u00f3podos como vectores de enfermedades infecciosas en Europa. Aunque las temperaturas m\u00e1s elevadas son b\u00e1sicamente favorables para los artr\u00f3podos como animales de sangre fr\u00eda, la relevancia m\u00e9dica s\u00f3lo surge en el contexto de la transmisi\u00f3n de enfermedades asociadas a los vectores, as\u00ed como de aspectos del comportamiento del hu\u00e9sped (humano o animal). Sin agentes pat\u00f3genos, el aumento de la incidencia de artr\u00f3podos hemat\u00f3fagos puede ser extremadamente molesto, pero no constituye un problema m\u00e9dico individual, ni siquiera de salud p\u00fablica.<\/p>\n\n<p>Los retos actuales previsibles de Europa con respecto a los vectores no se refieren tanto al riesgo de introducci\u00f3n de nuevas especies en Europa, sino al comportamiento y la propagaci\u00f3n de las especies ya establecidas aqu\u00ed. La \u00fanica especie actualmente relevante a gran escala que puede describirse como neozoo fue introducida en Europa hace m\u00e1s de 40 a\u00f1os. Todos los dem\u00e1s vectores relevantes son aut\u00f3ctonos de Europa. El aumento de las temperaturas tambi\u00e9n tiene un impacto mensurable en los patrones de distribuci\u00f3n de estas especies, que aumentar\u00e1n en el futuro.<\/p>\n\n<p>La influencia humana sobre otros factores importantes, como los cambios medioambientales, las condiciones de vida y las intervenciones de salud p\u00fablica, desempe\u00f1a un papel decisivo a la hora de determinar si el aumento de la aparici\u00f3n de vectores conlleva tambi\u00e9n un aumento de las enfermedades asociadas.<\/p>\n\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\" class=\"wp-block-heading\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Los vectores y su aparici\u00f3n por s\u00ed solos son un elemento esencial en la evaluaci\u00f3n de riesgos, pero no el \u00fanico.<\/li>\n\n\n\n<li>El cambio clim\u00e1tico provoca cambios en la presencia de especies que ya est\u00e1n establecidas aqu\u00ed, por lo que conviene consultar regularmente la informaci\u00f3n especializada correspondiente (por ejemplo, en el RKI o el ECDC).<\/li>\n\n\n\n<li>El cambio clim\u00e1tico no es el \u00fanico factor que determina un aumento del riesgo de los vectores tropicales y de las enfermedades que transmiten. Otros factores importantes son: Aspectos entomol\u00f3gicos (preferencias de hospedadores, competencia de los vectores); Aspectos ecol\u00f3gicos (presencia de h\u00e1bitats adecuados); Intervenci\u00f3n humana (las medidas de salud p\u00fablica y de medicina individual modifican la disponibilidad de hospedadores adecuados y de reservorios de pat\u00f3genos).<\/li>\n\n\n\n<li>Factores sociales (los patrones de asentamiento y comportamiento de la poblaci\u00f3n humana modifican la probabilidad de entrar en contacto con vectores y pat\u00f3genos).<\/li>\n\n\n\n<li>Los grandes cambios previstos en la aparici\u00f3n de vectores y enfermedades tropicales (hasta ahora) tienen lugar en periodos de tiempo muy largos, medidos en t\u00e9rminos de experiencia humana individual. Es probable que se produzcan cambios significativos en el riesgo de estas enfermedades a partir de mediados del siglo XXI.<\/li>\n\n\n\n<li>La aparici\u00f3n de vectores competentes (esp.  <em>Ae. albopictus)<\/em>  para diversas arbovirosis en amplias zonas de Europa desempe\u00f1a un papel importante en la medicina del viajero: los viajeros que regresan a su pa\u00eds pueden traer consigo pat\u00f3genos y provocar casos aut\u00f3ctonos aqu\u00ed cuando les pica un vector de este tipo. Es aconsejable una educaci\u00f3n adecuada sobre c\u00f3mo comportarse antes, durante y despu\u00e9s de un viaje a regiones de riesgo para dichas enfermedades.<\/li>\n<\/ul>\n\n<p>Literatura:<\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Delmotte V, Zhai P, Piran A, et al.: Resumen para responsables pol\u00edticos. Cambio clim\u00e1tico 2021: La base cient\u00edfica f\u00edsica. Contribuci\u00f3n del Grupo de Trabajo I al Sexto Informe de Evaluaci\u00f3n del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim\u00e1tico 2021; 42.<\/li>\n\n\n\n<li>Sobel AH: Clima tropical. Conocimientos sobre educaci\u00f3n en la naturaleza 2012; 3: 2.<\/li>\n\n\n\n<li>Caminade C, McIntyre KM, Jones AE: Impacto del cambio clim\u00e1tico reciente y futuro en las enfermedades transmitidas por vectores. Anales de la Academia de Ciencias de Nueva York 2019; 1436: 157-173.<\/li>\n\n\n\n<li>Watts N, Amann M, Arnell N, et al: El informe 2020 de The Lancet Countdown sobre salud y cambio clim\u00e1tico: respuesta a las crisis convergentes. The Lancet 2021; 397: 129-170.<\/li>\n\n\n\n<li>Fouque F, Reeder JC: Impacto de los cambios pasados y actuales del clima y el tiempo en la transmisi\u00f3n de enfermedades transmitidas por vectores: una mirada a las pruebas. Enfermedades Infecciosas de la Pobreza 2019; 8: 51.<\/li>\n\n\n\n<li>Rockl\u00f6v J, Dubrow R: El cambio clim\u00e1tico: un reto permanente para la prevenci\u00f3n y el control de las enfermedades transmitidas por vectores. Nature Immunology 2020; 21: 479-483.<\/li>\n\n\n\n<li>OMS: Informe mundial sobre el paludismo 2020: 20 a\u00f1os de avances y retos mundiales. Ginebra 2020.<\/li>\n\n\n\n<li>Hertig E: Distribuci\u00f3n de los vectores del Anopheles y estabilidad potencial de la transmisi\u00f3n de la malaria en Europa y la zona mediterr\u00e1nea bajo un futuro cambio clim\u00e1tico. Par\u00e1sitos y vectores 2019: 12: 18.<\/li>\n\n\n\n<li>Sinka ME, Bangs MJ, Manguin S, et al: Un mapa global de los vectores dominantes de la malaria. Par\u00e1sitos y vectores 2012; 5: 69.<\/li>\n\n\n\n<li>Aoun K, Bouratbine A: Leishmaniasis cut\u00e1nea en el norte de \u00c1frica: una revisi\u00f3n. Par\u00e1sito 2014; 21: 14.<\/li>\n\n\n\n<li>Tr\u00e1jer A, Bede-Fazekas \u00c1, Hufnagel L, et al.: El efecto del cambio clim\u00e1tico en la distribuci\u00f3n potencial de las especies europeas de Phlebotomus. Ecolog\u00eda aplicada e investigaci\u00f3n medioambiental 2013; 11: 189-208.<\/li>\n\n\n\n<li>Williams HW, Cross DE, Crump HL, et al.: Idoneidad clim\u00e1tica para las garrapatas europeas: evaluaci\u00f3n de los modelos de distribuci\u00f3n de especies frente a los modelos nulos y proyecci\u00f3n bajo el clima AR5. Par\u00e1sitos y vectores 2015; 8: 440.<\/li>\n\n\n\n<li>Lemh\u00f6fer G, Chitimia-Dobler L, Dobler G, Bestehorn-Willmann M: Comparaci\u00f3n de genomas completos del virus de la encefalitis transmitida por garrapatas de regiones alpinas monta\u00f1osas y de regiones de menor altitud. Virus Genes 2021; 57: 217-221.<\/li>\n<\/ol>\n\n<p><em>PR\u00c1CTICA DERMATOL\u00d3GICA 2021; 31(5): 10-16<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el contexto del cambio clim\u00e1tico antropog\u00e9nico y del calentamiento global, tambi\u00e9n se plantea a menudo la cuesti\u00f3n del consiguiente potencial de propagaci\u00f3n de los vectores tropicales (y de las&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":112220,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Vectores tropicales","footnotes":""},"category":[11298,22619,11478,11372,11288,11456,11430,11552],"tags":[19250,19248,11758,19246,19247,19249],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-327727","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-alergologia-e-inmunologia-clinica","category-formacion-cme","category-formacion-continua","category-infectologia","category-medicina-interna-general","category-medicina-tropical-y-de-viajes","category-prevencion-y-asistencia-sanitaria","category-rx-es","tag-cambio-climatico-es","tag-cambio-climatico","tag-formacion-cme","tag-malaria-es","tag-mosquitos-es","tag-vectores-tropicales","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-02 05:57:26","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/327727","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=327727"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/327727\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":327728,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/327727\/revisions\/327728"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/112220"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=327727"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=327727"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=327727"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=327727"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}