{"id":327965,"date":"2021-09-17T09:20:00","date_gmt":"2021-09-17T07:20:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/un-peso-ligero-con-un-peso-pesado\/"},"modified":"2023-01-12T14:09:30","modified_gmt":"2023-01-12T13:09:30","slug":"un-peso-ligero-con-un-peso-pesado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/un-peso-ligero-con-un-peso-pesado\/","title":{"rendered":"Un peso ligero con un peso pesado"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>La Sociedad Europea de Nutrici\u00f3n Cl\u00ednica y Metabolismo (ESPEN) define la ME como un estado nutricional en el que las deficiencias energ\u00e9ticas, prote\u00ednicas y de micronutrientes provocan una alteraci\u00f3n de la composici\u00f3n corporal (reducci\u00f3n de la masa muscular) y una disminuci\u00f3n de las funciones tanto f\u00edsicas como mentales. En los pa\u00edses industrializados, uno de cada tres pacientes corre el riesgo de padecer ME o tiene ME manifiesta en el momento de su ingreso en el hospital. La EM se describe como &#8220;una de las causas ocultas m\u00e1s importantes del aumento de los costes de la atenci\u00f3n sanitaria&#8221;.<\/strong><\/p>\n\n<!--more-->\n\n<p>Hip\u00f3crates de Kos, el padre de la medicina moderna, atribu\u00eda gran importancia a la nutrici\u00f3n ya en el siglo IV a.C.: &#8220;[&#8230;] que tu alimento sea tu medicina y tu medicina sea tu alimento&#8221;. Hoy en d\u00eda, los efectos cl\u00ednicos negativos de la desnutrici\u00f3n asociada a la enfermedad (ME) est\u00e1n bien estudiados: mayor estancia hospitalaria, menor calidad de vida, mayores tasas de morbilidad y mortalidad. La EM se describe como &#8220;una de las razones ocultas m\u00e1s importantes del aumento de los costes en el sistema sanitario&#8221; [Neue Z\u00fcrcher Zeitung, 11.06.2002].<\/p>\n\n<p>La Sociedad Europea de Nutrici\u00f3n Cl\u00ednica y Metabolismo (ESPEN) define la ME como un estado nutricional en el que las deficiencias energ\u00e9ticas, prote\u00ednicas y de micronutrientes provocan una alteraci\u00f3n de la composici\u00f3n corporal (reducci\u00f3n de la masa muscular) y una disminuci\u00f3n de las funciones tanto f\u00edsicas como mentales [1]. En los pa\u00edses industrializados, uno de cada tres pacientes corre el riesgo de padecer ME o tiene ME manifiesta en el momento de su ingreso en el hospital. Estos pacientes suelen seguir perdiendo peso en el transcurso de la hospitalizaci\u00f3n, lo que empeora su estado nutricional. Los m\u00faltiples factores que influyen en esta p\u00e9rdida de peso progresiva y no deseada incluyen la p\u00e9rdida de apetito, el estado inflamatorio, el catabolismo proteico, la disfunci\u00f3n hormonal, el malestar gastrointestinal, la inactividad f\u00edsica y la fatiga psicol\u00f3gica<span style=\"font-family: franklin gothic demi;\"> (Fig. 1)<\/span>. Por t\u00e9rmino medio, el 2% de la poblaci\u00f3n anciana est\u00e1 desnutrida y el 24% corre el riesgo de padecer ME. En las personas fr\u00e1giles, la prevalencia fue significativamente mayor, del 9% y el 45%, respectivamente [3]. La p\u00e9rdida de apetito es una respuesta fisiol\u00f3gica a una enfermedad aguda, pero puede provocar d\u00e9ficits energ\u00e9ticos y proteicos potencialmente dr\u00e1sticos. La ME y la enfermedad se influyen mutuamente, de modo que, por un lado, la enfermedad puede dar lugar a la ME y, por otro, la ME puede influir negativamente en el curso de la enfermedad. Combinadas con una respuesta endocrina e inflamatoria al estr\u00e9s, las deficiencias energ\u00e9ticas, prote\u00ednicas y de micronutrientes pueden provocar una p\u00e9rdida muscular y de fuerza y una reducci\u00f3n de la funci\u00f3n corporal, especialmente en los enfermos cr\u00f3nicos. En cambio, en las enfermedades agudas, la p\u00e9rdida de apetito puede actuar como mecanismo de protecci\u00f3n y aumentar la autofagia (mecanismo del organismo para descomponer los org\u00e1nulos celulares da\u00f1ados y los productos t\u00f3xicos), lo que puede ayudar a la recuperaci\u00f3n. As\u00ed pues, la supresi\u00f3n de la autofagia por la terapia nutricional en la enfermedad aguda produce efectos potencialmente negativos. Sin embargo, en pacientes cr\u00f3nicamente enfermos, este mecanismo fisiol\u00f3gico de protecci\u00f3n puede conducir a una ME asociada a la enfermedad. En pacientes con m\u00faltiples enfermedades cr\u00f3nicas de gravedad leve y deterioro del estado nutricional, una terapia nutricional adecuada tiene un efecto positivo en el resultado cl\u00ednico. Estos pacientes pueden tener un metabolismo y una utilizaci\u00f3n de los nutrientes m\u00e1s eficientes debido a una baja resistencia a la insulina que los pacientes agudamente enfermos [4]. Para mejorar los resultados cl\u00ednicos y aumentar el bienestar, debe aplicarse una terapia nutricional individualizada y personalizada. Los aspectos importantes son el momento de la terapia nutricional, la forma en que se administra, as\u00ed como la cantidad y la elecci\u00f3n de los nutrientes.<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1093\" height=\"1129\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/abb1_hp4_s11.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-16073\"\/><\/figure>\n\n<h2 id=\"situacion-actual-de-las-pruebas\" class=\"wp-block-heading\">Situaci\u00f3n actual de las pruebas<\/h2>\n\n<p>En los \u00faltimos cinco a\u00f1os, varios estudios de gran calidad han aportado nuevos e importantes conocimientos que han hecho avanzar significativamente la medicina nutricional y han trasladado a la pr\u00e1ctica los resultados de la investigaci\u00f3n nutricional<span style=\"color: #ff0000;\"> <\/span>[5]. El estudio PREDIMED (Prevenci\u00f3n con Dieta Mediterr\u00e1nea) proporcion\u00f3 pruebas s\u00f3lidas de que una dieta mediterr\u00e1nea suplementada con aceite de oliva virgen extra o frutos secos mixtos reduc\u00eda el riesgo de enfermedades cardiovasculares y metab\u00f3licas en aproximadamente un 30% a lo largo de cinco a\u00f1os [6]. Dos ensayos controlados aleatorios multic\u00e9ntricos demostraron la gran eficacia de una terapia nutricional adecuada en pacientes desnutridos tanto en el hospital como tras el alta [7,8]. En primer lugar, el ensayo controlado con placebo NOURISH (Nutrition effect On Unplanned Readmissions and Survival in Hospitalized patients) con 652 adultos mayores desnutridos demostr\u00f3 que la suplementaci\u00f3n oral con alto contenido en prote\u00ednas puede reducir significativamente la mortalidad a los 90 d\u00edas con un N\u00famero Necesario a Tratar (NNT) de 20 [7]. Por otro lado, el estudio EFFORT (Effect of early nutritional support on Frailty, Functional Outcomes and Recovery of malnourished medical patients Trial) con 2028 pacientes hospitalizados que sufr\u00edan desnutrici\u00f3n en ocho hospitales suizos demostr\u00f3 la eficacia de una terapia nutricional individualizada y controlada por algoritmos. En comparaci\u00f3n con la nutrici\u00f3n hospitalaria est\u00e1ndar, la terapia nutricional dirigida a alcanzar los objetivos prote\u00ednicos y energ\u00e9ticos redujo significativamente la tasa de complicaciones graves (NNT=25) y la tasa de mortalidad (NNT=37) <span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">(Figs. 2 y 3)<\/span>. Adem\u00e1s, los trastornos funcionales se produjeron con una frecuencia significativamente menor y la calidad de vida mejor\u00f3 notablemente [8]. Un metaan\u00e1lisis reciente, que incluy\u00f3 estos dos estudios, concluy\u00f3 que una terapia nutricional adecuada en pacientes desnutridos reduce el riesgo tanto de mortalidad como de rehospitalizaciones electivas en aproximadamente un 25% [5].<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1286\" height=\"820\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/abb2_hp4_s12.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-16074 lazyload\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1286px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1286\/820;\" \/><\/figure>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1288\" height=\"847\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/abb3_hp4_s12.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-16075 lazyload\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1288px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1288\/847;\" \/><\/figure>\n\n<h2 id=\"gestion-de-la-nutricion\" class=\"wp-block-heading\">Gesti\u00f3n de la nutrici\u00f3n<\/h2>\n\n<p>El objetivo de la terapia nutricional es mantener o mejorar el estado nutricional y la calidad de vida mediante la administraci\u00f3n adecuada de nutrientes. Para evitar un deterioro del estado nutricional, es necesario un tratamiento nutricional r\u00e1pido y eficaz <span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">(Tab. 1<\/span> ). En vista de la creciente necesidad de terapia nutricional en el \u00e1mbito ambulatorio &#8211; m\u00e1s pacientes ancianos y polim\u00f3rbidos que necesitan cuidados &#8211; tiene sentido desarrollar un campo especializado de cuidados para la terapia nutricional en estrecha colaboraci\u00f3n con una Enfermera de Pr\u00e1ctica Avanzada. En nuestra opini\u00f3n, la utilizaci\u00f3n de profesionales sanitarios en funciones de pr\u00e1ctica avanzada, especialmente en la gesti\u00f3n de la nutrici\u00f3n, es prometedora. Poseen profundos conocimientos cl\u00ednicos y act\u00faan de acuerdo con las pruebas cient\u00edficas actuales. As\u00ed, pueden asesorar, tratar o acompa\u00f1ar de forma independiente a pacientes con cuadros cl\u00ednicos complejos. Esto conduce a un desarrollo eficaz y sostenible de la terapia nutricional.<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1100\" height=\"977\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/tab1_hp4_s13_0.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-16076 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/tab1_hp4_s13_0.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/tab1_hp4_s13_0-800x711.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/tab1_hp4_s13_0-120x107.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/tab1_hp4_s13_0-90x80.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/tab1_hp4_s13_0-320x284.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/tab1_hp4_s13_0-560x497.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/977;\" \/><\/figure>\n\n<p><strong>Cribado y evaluaci\u00f3n en el \u00e1mbito ambulatorio:<\/strong> son necesarios procedimientos estandarizados para iniciar una terapia nutricional oportuna y adecuada. Debe realizarse un cribado sistem\u00e1tico del riesgo de ME, seguido de una evaluaci\u00f3n nutricional exhaustiva, que conduzca al desarrollo de un plan nutricional personalizado. El cribado para determinar el riesgo de ME es el primer paso para identificar o, en el mejor de los casos, prevenir el deterioro del estado nutricional en una fase temprana. El cribado debe identificar de forma r\u00e1pida y sensible a las personas que necesitan una evaluaci\u00f3n nutricional.<\/p>\n\n<p>El cribado debe realizarse con instrumentos validados. La ESPEN recomienda el cribado del riesgo nutricional 2002 (NRS 2002,  <span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">Tab. 2).  <\/span>Puede realizarse en pocos minutos y es actualmente el instrumento de cribado mejor validado [9,10]. Fue desarrollado en 2002 por el grupo de Jens Kondrup y es uno de los m\u00e1s utilizados en los hospitales de todo el mundo. Consiste en un examen previo con 4 preguntas. Si se responde afirmativamente a una pregunta, deber\u00e1 realizarse el cribado NRS 2002. Tiene en cuenta la evaluaci\u00f3n del estado nutricional (0-3 puntos), la gravedad de la enfermedad (0-3 puntos) y la edad (1 punto si <span style=\"font-family: times new roman;\">es \u226570<\/span>a\u00f1os). Los puntos se suman a una puntuaci\u00f3n total, en la que <span style=\"font-family: times new roman;\">\u22653<\/span>puntos indican riesgo de ME o ME manifiesta y se indica una evaluaci\u00f3n nutricional.<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1100\" height=\"1513\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/tab2_hp4_s14_1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-16077 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/tab2_hp4_s14_1.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/tab2_hp4_s14_1-800x1100.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/tab2_hp4_s14_1-120x165.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/tab2_hp4_s14_1-90x124.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/tab2_hp4_s14_1-320x440.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/tab2_hp4_s14_1-560x770.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/1513;\" \/><\/figure>\n\n<p>Una evaluaci\u00f3n nutricional es un procedimiento exhaustivo para la evaluaci\u00f3n objetiva del estado nutricional. Incluye historial m\u00e9dico, ex\u00e1menes f\u00edsicos, medidas antropom\u00e9tricas (peso, altura, IMC), pruebas funcionales, calidad de vida, actividad f\u00edsica y valores de laboratorio. En la pr\u00e1ctica, se puede realizar una evaluaci\u00f3n simplificada basada en el peso, la altura, el IMC y los par\u00e1metros subjetivos que se correlacionan con el estado nutricional seg\u00fan la bibliograf\u00eda, como el apetito, el bienestar general y el rendimiento. La forma m\u00e1s sencilla de registrar los par\u00e1metros subjetivos es con una escala anal\u00f3gica visual, similar al registro del dolor (escala 1-10).<\/p>\n\n<p><strong>Plan de nutrici\u00f3n: <\/strong>En l\u00ednea con el desarrollo de la medicina personalizada, el plan de nutrici\u00f3n se adapta siempre a las necesidades individuales. Estas necesidades dependen en gran medida del estado nutricional evaluado en la valoraci\u00f3n, siendo determinantes la enfermedad subyacente, el historial de peso, el apetito y la ingesta actual de alimentos. Problemas como el trastorno de la masticaci\u00f3n, la odinofagia, la disfagia, la xerostom\u00eda, la disgeusia, la mucositis\/soor, las n\u00e1useas\/emesis, el estre\u00f1imiento\/diarrea o el dolor tambi\u00e9n desempe\u00f1an un papel importante en el plan de nutrici\u00f3n. Deben tenerse en cuenta otros aspectos como los h\u00e1bitos alimentarios, las preferencias\/avatares, la situaci\u00f3n psicosocial y la actividad f\u00edsica. Llevar un registro de comidas durante 3-5 d\u00edas es muy \u00fatil para registrar de forma semicuantitativa la cantidad de comida consumida y conocer en detalle los h\u00e1bitos alimentarios (en el caso de los pacientes hospitalizados, tambi\u00e9n puede utilizarse el modelo de tabla de platos). Antes de la terapia nutricional, debe optimizarse la terapia farmacol\u00f3gica, por ejemplo, antiem\u00e9ticos fijos, medidas laxantes, enjuague bucal, sustituto de la saliva, bloqueador de \u00e1cidos, etc.<\/p>\n\n<p><strong>Necesidades de energ\u00eda, prote\u00ednas y l\u00edquidos:<\/strong> La determinaci\u00f3n de las necesidades energ\u00e9ticas es un punto central de la evaluaci\u00f3n nutricional. El consumo total de energ\u00eda se compone del consumo de energ\u00eda en reposo, la termog\u00e9nesis inducida por los alimentos y la energ\u00eda consumida durante la actividad f\u00edsica. Las necesidades energ\u00e9ticas totales pueden calcularse mediante una f\u00f3rmula espec\u00edfica para la edad, el sexo y el peso que tambi\u00e9n tenga en cuenta los factores de actividad y estr\u00e9s (por ejemplo, la f\u00f3rmula de Harris-Benedict [11]). En la vida cotidiana pr\u00e1ctica, puede estimarse aproximadamente mediante una f\u00f3rmula simplificada basada en el peso, de la siguiente manera: 30-35 kcal\/kg\/d\u00eda; m\u00e1s 20% para un NRS 2002 <span style=\"font-family: times new roman;\">\u22653<\/span>o un IMC &lt;20 kg\/m2; menos 20% para un IMC &gt;30 kg\/m2 [12]. Una dieta completa equilibrada para pacientes desnutridos debe cubrir el 40-60% de las necesidades energ\u00e9ticas con hidratos de carbono, el 10-20% con prote\u00ednas y el 30-40% con grasas.<\/p>\n\n<p>Las necesidades prote\u00ednicas de los individuos sanos suelen ser de 0,8 g\/kg\/d\u00eda. En la insuficiencia renal cr\u00f3nica, la ingesta de prote\u00ednas debe reducirse a 0,6 g\/kg\/d\u00eda a menos que se realice di\u00e1lisis. En pacientes ancianos (&gt;65 a\u00f1os) con insuficiencia renal cr\u00f3nica, la ingesta de prote\u00ednas es de 0,8 g\/kg\/d\u00eda. En caso de di\u00e1lisis, la necesidad de prote\u00ednas es la misma que en el caso normal y existe una necesidad adicional de aproximadamente 20 g de prote\u00ednas despu\u00e9s de la di\u00e1lisis (p\u00e9rdida dial\u00edtica). Los pacientes pierden unos 10 g de prote\u00ednas por litro de ascitis durante la paracentesis [4]. Para los pacientes desnutridos con enfermedades agudas o cr\u00f3nicas, las recomendaciones para la ingesta de prote\u00ednas son de 1,0-1,5 g\/kg\/d\u00eda [13]. No existen recomendaciones espec\u00edficas para los pacientes polim\u00f3rbidos con insuficiencia renal cr\u00f3nica. Nuestra experiencia cl\u00ednica demuestra que esta poblaci\u00f3n requiere aproximadamente 1 g\/kg\/d\u00eda [8]. Debe definirse un objetivo individual para cada paciente, ya que otros factores como el hipermetabolismo pueden alterar las necesidades prote\u00ednicas (por ejemplo, factores de estr\u00e9s adicionales como la EPOC subyacente o la enfermedad tumoral).<\/p>\n\n<p>En general, debe asegurarse una ingesta de l\u00edquidos suficiente y adecuada. La regulaci\u00f3n de fluidos debe (i) compensar la p\u00e9rdida imperceptible (500-1000 ml), (ii) proporcionar suficiente agua y electrolitos, (iii) mantener el estado normal de los compartimentos de fluidos corporales; y (iv) Proporcionar suficiente agua para permitir que el ri\u00f1\u00f3n excrete los productos de desecho (500-1500 ml). Las necesidades medias son de 30-35 ml de agua\/kg\/d\u00eda, 1 mmol de sodio\/kg\/d\u00eda y 1 mmol de potasio\/kg\/d\u00eda. La directriz para la ingesta total de agua es de &gt;2 litros al d\u00eda (aproximadamente 1,1 ml de agua por kcal), de los cuales unos 1,4 litros deben consumirse en forma de bebidas. En caso de indicaciones especiales, son posibles cantidades de bebida que se desv\u00eden de este valor orientativo y las determina el m\u00e9dico [14]. Las causas de la deficiencia de l\u00edquidos o deshidrataci\u00f3n son m\u00faltiples y suelen basarse en una ingesta de l\u00edquidos demasiado escasa combinada con una p\u00e9rdida de l\u00edquidos excesiva. Entre las etiolog\u00edas m\u00e1s comunes se encuentran las enfermedades con diarrea, v\u00f3mitos o fiebre (por cada grado por encima de 37 \u00b0C, el cuerpo necesita unos 300 ml adicionales de l\u00edquido al d\u00eda), la ingesta de diur\u00e9ticos o laxantes, la disfagia, la disminuci\u00f3n de la sensaci\u00f3n de sed, las temperaturas exteriores muy c\u00e1lidas y el trabajo o el deporte f\u00edsicamente extenuantes (necesidad adicional de 0,5-1,0 litros de agua por hora de actividad intensa). Cualquier prescripci\u00f3n de fluidos debe cubrir no s\u00f3lo las necesidades diarias de mantenimiento sino tambi\u00e9n las p\u00e9rdidas anormales. En caso de p\u00e9rdidas por el tracto gastrointestinal, por ejemplo debido a una f\u00edstula o a una aspiraci\u00f3n nasog\u00e1strica, la prescripci\u00f3n de l\u00edquidos debe incluir las necesidades diarias de mantenimiento m\u00e1s una reposici\u00f3n equivalente de agua y electrolitos.<\/p>\n\n<p><strong>Necesidades de micronutrientes: <\/strong>En los pacientes polim\u00f3rbidos desnutridos, la necesidad de micronutrientes puede aumentar debido a la reducci\u00f3n de la ingesta de alimentos o a la enfermedad. Los micronutrientes deben suplementarse y\/o sustituirse seg\u00fan la dosis diaria recomendada. Se considera que se cumplen las necesidades diarias de micronutrientes si la alimentaci\u00f3n por sonda enteral es de al menos 1500 mL al d\u00eda. Las soluciones nutritivas parenterales no contienen vitaminas ni oligoelementos y deben suplementarse adicionalmente [4].<\/p>\n\n<p><strong>Los cinco pasos de la terapia nutricional<\/strong><span style=\"font-family: franklin gothic demi;\"> (Fig. 4) <\/span>: El primer paso es informar a los pacientes sobre la nutrici\u00f3n rica en energ\u00eda y prote\u00ednas, as\u00ed como sobre los ritmos de las comidas (comidas frecuentes a lo largo del d\u00eda), abordar cualquier problema existente que impida una ingesta adecuada de alimentos y evaluar las medidas de optimizaci\u00f3n. La nutrici\u00f3n oral con energ\u00eda natural y alimentos ricos en prote\u00ednas debe ser la primera opci\u00f3n de terapia nutricional. Incluye adaptaciones de la textura de los alimentos (temperatura, sabor, consistencia, color), preferencias individuales, elecci\u00f3n de alimentos con poco olor, tama\u00f1o adaptado de las raciones, as\u00ed como una preparaci\u00f3n suave de las comidas y el uso de ayudas (cuchara, taza, tetina, etc.). Adem\u00e1s, las comidas pueden enriquecerse con alimentos naturales como aceite vegetal de alta calidad, mantequilla, nata, reques\u00f3n, queso rallado, huevo o con productos especiales como prote\u00ednas o carbohidratos en polvo (maltodrextrina). En el programa diario pueden incluirse tentempi\u00e9s adicionales de alta densidad energ\u00e9tica (por ejemplo, batidos caseros, canap\u00e9s, cremas).<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1293\" height=\"491\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/abb4_hp4_s16.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-16078 lazyload\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1293px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1293\/491;\" \/><\/figure>\n\n<p>La siguiente etapa es la administraci\u00f3n de alimentos comerciales totalmente equilibrados para sorber, que pueden servirse de forma atractiva y creativa. Ya en 1990, el estudio de Delmi et al. demostraron que la administraci\u00f3n vespertina de un alimento bebible totalmente equilibrado (20 g de prote\u00ednas, 254 kcal) aumentaba la ingesta de energ\u00eda en un 23% y la de prote\u00ednas en un 62% en pacientes geri\u00e1tricos con fractura de cuello femoral. Esta intervenci\u00f3n redujo significativamente las tasas de complicaciones, la duraci\u00f3n de la estancia en hospitales y unidades de rehabilitaci\u00f3n y la mortalidad [16]. Otros estudios demostraron que la administraci\u00f3n complementaria de sorbos de pienso como tentempi\u00e9 no reduce el apetito, pero provoca un aumento significativo de la ingesta total de energ\u00eda y prote\u00ednas. Varios estudios y metaan\u00e1lisis han demostrado que la alimentaci\u00f3n sip puede preservar la masa muscular y mejorar la calidad de vida, adem\u00e1s de reducir significativamente las tasas de complicaciones, mortalidad y rehospitalizaci\u00f3n [7,8,17\u201321]. En general, varios estudios, que se basan principalmente en an\u00e1lisis retrospectivos de costes, indican que el uso de alimentaci\u00f3n sip en el \u00e1mbito ambulatorio conlleva un beneficio global en t\u00e9rminos de costes. Esto se asocia a menudo con resultados cl\u00ednicamente relevantes, lo que indica una relaci\u00f3n coste-eficacia [22].<\/p>\n\n<p>Si la nutrici\u00f3n oral es insuficiente (&lt;75% de las necesidades de energ\u00eda y prote\u00ednas) o no es posible, debe considerarse la nutrici\u00f3n enteral y, si es necesario, la parenteral. La nutrici\u00f3n enteral es preferible en pacientes con un tracto gastrointestinal parcialmente funcional debido al menor riesgo de complicaciones infecciosas y no infecciosas. Ambas dietas artificiales e invasivas deben ser complementarias y no competitivas. Si no hay necesidades especiales, se recomienda empezar con una alimentaci\u00f3n est\u00e1ndar por sonda o una soluci\u00f3n nutritiva. En caso necesario, existe una amplia gama de productos m\u00e1s espec\u00edficos para ambas dietas.<\/p>\n\n<p>La ingesta de energ\u00eda y prote\u00ednas debe evaluarse unas 2-3 veces por semana en el caso de los pacientes con enfermedades agudas, en funci\u00f3n de los recursos de personal disponibles, y cada dos o cuatro semanas en el caso de los pacientes con enfermedades cr\u00f3nicas en la consulta del m\u00e9dico de cabecera como parte de una reevaluaci\u00f3n. En funci\u00f3n de la evoluci\u00f3n, deben definirse otros objetivos e intervenciones nutricionales y, si es necesario, deben tomarse otras medidas terap\u00e9uticas. El contacto regular m\u00e9dico-paciente y los contactos con el asesor nutricional o las enfermeras de pr\u00e1ctica avanzada ofrecen una buena oportunidad para revisar las recomendaciones terap\u00e9uticas y mejorar su aplicaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p><strong>Nutrici\u00f3n para estados de enfermedad espec\u00edficos:<\/strong> En pacientes con insuficiencia renal, a menudo es necesario restringir la ingesta de potasio y fosfato. Los pacientes con insuficiencia card\u00edaca pueden beneficiarse de una restricci\u00f3n de sodio y agua o de un suplemento regular de tiamina y hierro en determinados casos. Existen escasas pruebas sobre el uso de suplementos nutricionales orales espec\u00edficos o soluciones nutricionales enterales en pacientes hospitalizados polim\u00f3rbidos. La arginina, la glutamina y el beta-hidroxi-beta-metilbutirato (HMB) pueden utilizarse en pacientes con \u00falceras por presi\u00f3n. Una mezcla de fibras solubles e insolubles puede utilizarse en pacientes cr\u00f3nicos alimentados con nutrici\u00f3n enteral y que sufren diarrea o estre\u00f1imiento, las complicaciones m\u00e1s comunes de la nutrici\u00f3n enteral. Debe prestarse especial atenci\u00f3n al estado de hidrataci\u00f3n, ya que la deshidrataci\u00f3n puede provocar estre\u00f1imiento [4].<\/p>\n\n<p><strong>Momento de la terapia nutricional: <\/strong>Se recomienda el inicio precoz de la terapia nutricional (en el hospital en las 48 horas siguientes al ingreso) para prevenir el deterioro del estado nutricional y funcional y la sarcopenia. Aunque la duraci\u00f3n \u00f3ptima de la terapia nutricional a\u00fan no est\u00e1 clara, las pruebas actuales recomiendan el tratamiento m\u00e1s all\u00e1 del alta hospitalaria [13].<\/p>\n\n<p><strong>Seguimiento <\/strong>de la terapia nutricional: Los equipos de nutrici\u00f3n cl\u00ednica experimentados (en el \u00e1mbito hospitalario) y los asesores en nutrici\u00f3n o las enfermeras de pr\u00e1ctica avanzada (en el \u00e1mbito ambulatorio) deben revisar a intervalos regulares la indicaci\u00f3n, la v\u00eda de administraci\u00f3n, los riesgos, los beneficios y los objetivos de la terapia nutricional. La duraci\u00f3n de este intervalo depende del paciente y de los par\u00e1metros que deban controlarse (por ejemplo, par\u00e1metros nutricionales, antropom\u00e9tricos, bioqu\u00edmicos, estado cl\u00ednico) y puede prolongarse si el estado del paciente mejora con la terapia nutricional. Por ejemplo, se recomienda controlar la ingesta de nutrientes a trav\u00e9s de la nutrici\u00f3n oral, enteral o parenteral en el \u00e1mbito hospitalario o al iniciar la terapia artificial, inicialmente a diario y dos veces por semana cuando el estado sea estable (por ejemplo, cuando exista un alto riesgo de desarrollar el s\u00edndrome de realimentaci\u00f3n). Del mismo modo, los par\u00e1metros de laboratorio (por ejemplo, potasio, magnesio, fosfato, sodio, urea, creatinina) deben controlarse diariamente al principio, y m\u00e1s tarde 1-2 veces por semana. Adem\u00e1s de los par\u00e1metros utilizados para controlar la respuesta a la terapia nutricional, deben recogerse regularmente \u00edndices funcionales (por ejemplo, la fuerza de cierre del pu\u00f1o) para evaluar otros resultados cl\u00ednicos (por ejemplo, la supervivencia, la calidad de vida) [4]. Los intervalos entre las visitas de seguimiento en el sector ambulatorio son significativamente m\u00e1s largos que en el sector hospitalario.<\/p>\n\n<h2 id=\"sensibilizacion-sobre-la-prevencion-la-identificacion-y-el-tratamiento-de-la-malnutricion\" class=\"wp-block-heading\">Sensibilizaci\u00f3n sobre la prevenci\u00f3n, la identificaci\u00f3n y el tratamiento de la malnutrici\u00f3n<\/h2>\n\n<p>La EM deber\u00eda abordarse con m\u00e1s frecuencia en la educaci\u00f3n y formaci\u00f3n del personal m\u00e9dico, tanto en los hospitales como en el sector ambulatorio. Es necesario aumentar la concienciaci\u00f3n sobre la EM y considerar el tratamiento nutricional como parte del tratamiento m\u00e9dico multimodal. La EM sigue sin identificarse con demasiada frecuencia, est\u00e1 infradiagnosticada y, en consecuencia, no se trata.<\/p>\n\n<p>Se necesitan protocolos y responsabilidades claramente definidos para abordar esta cuesti\u00f3n tanto en el \u00e1mbito hospitalario (en el momento del ingreso) como en el ambulatorio (en las consultas iniciales o de seguimiento). Esto comienza con la introducci\u00f3n de un cribado nutricional sistem\u00e1tico, seguido de una evaluaci\u00f3n nutricional r\u00e1pida y sencilla para los pacientes de riesgo. Un estudio reciente demostr\u00f3 que alrededor del 80% de los hospitales y residencias de ancianos de Suiza no han implantado un proceso sistem\u00e1tico de detecci\u00f3n del riesgo de ME y que s\u00f3lo el 25% de los hospitales examinan a los pacientes si sospechan que existe alg\u00fan problema. Adem\u00e1s, el 56% de los centros controla la ingesta de alimentos y el 50% supervisa y documenta el estado nutricional de sus pacientes [23].<\/p>\n\n<p>Dado que la etiolog\u00eda de la EM suele ser multifactorial (desde la depresi\u00f3n a la p\u00e9rdida de apetito, pasando por la incapacidad para alimentarse), debe garantizarse una comunicaci\u00f3n y cooperaci\u00f3n \u00f3ptimas entre el equipo de tratamiento hospitalario, el equipo\/red de tratamiento ambulatorio (m\u00e9dico de cabecera, Spitex, atenci\u00f3n domiciliaria, asesoramiento nutricional, etc.) y el paciente. Esto permite abordar los posibles problemas de forma eficiente y eficaz.<\/p>\n\n<p>El ME tambi\u00e9n es un problema com\u00fan en el \u00e1mbito ambulatorio. El papel de los m\u00e9dicos de cabecera y las enfermeras de pr\u00e1ctica avanzada, los especialistas de la pr\u00e1ctica privada, los nutricionistas y las enfermeras es esencial para detectar precozmente los signos de la EM (cribado\/precribado NRS 2002) y tratarlos adecuadamente. La terapia nutricional suele iniciarse durante la hospitalizaci\u00f3n y continuarse en el \u00e1mbito ambulatorio, revis\u00e1ndose peri\u00f3dicamente. Bas\u00e1ndose en muchos a\u00f1os de experiencia cl\u00ednica y en los resultados del estudio EFFORT, se ha planificado ahora el estudio de seguimiento &#8220;Effect of Nutritional Therapy on Frailty, Functional Outcomes and Recovery of Undernourished Medical Patients at Discharge Trial&#8221; (EFFORT II) en el \u00e1mbito ambulatorio &#8211; un suizo  <em>iniciada por el investigador,<\/em>  ensayo controlado aleatorio multic\u00e9ntrico no comercial, que comenzar\u00e1 en el segundo semestre de 2021. El objetivo general de este estudio es demostrar el beneficio sostenido de la terapia nutricional domiciliaria individualizada en t\u00e9rminos de mortalidad, complicaciones graves, rehospitalizaciones no electivas y funcionalidad seg\u00fan un algoritmo de aplicaci\u00f3n sobre la nutrici\u00f3n habitual en pacientes polim\u00f3rbidos desnutridos.<\/p>\n\n<h2 id=\"conclusion\" class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n\n<p>Una terapia nutricional adecuada e individualizada ha demostrado ser una opci\u00f3n terap\u00e9utica muy eficaz en la prevenci\u00f3n y terapia de la EM. Reduce significativamente las tasas de morbilidad y mortalidad. Tambi\u00e9n mejora significativamente la calidad de vida y la funcionalidad f\u00edsica. En vista de la complejidad de la EM y para poder lograr un \u00e9xito terap\u00e9utico a largo plazo de las intervenciones nutricionales, deber\u00edan integrarse medidas adicionales como la actividad f\u00edsica y el apoyo psicol\u00f3gico regular en el sentido de un enfoque terap\u00e9utico multimodal. Durante los contactos regulares con los pacientes, se debe preguntar sobre los problemas nutricionales y recoger datos antropom\u00e9tricos sencillos. Es importante incorporar los nuevos conocimientos presentados en esta revisi\u00f3n a la pr\u00e1ctica cl\u00ednica para garantizar que los pacientes reciban una atenci\u00f3n \u00f3ptima, de alta calidad y segura.<\/p>\n\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\" class=\"wp-block-heading\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>La desnutrici\u00f3n es frecuente y est\u00e1 asociada a una mayor morbilidad y mortalidad.<\/li>\n\n\n\n<li>Es crucial identificar precozmente a los pacientes desnutridos con una sencilla herramienta de cribado (NRS 2002).<\/li>\n\n\n\n<li>La terapia nutricional debe planificarse, aplicarse, controlarse y ajustarse peri\u00f3dicamente.<\/li>\n\n\n\n<li>Las intervenciones nutricionales espec\u00edficas y adecuadas son eficaces y reducen las tasas de complicaciones y mortalidad.<\/li>\n\n\n\n<li>Una gesti\u00f3n nutricional eficaz est\u00e1 orientada a los objetivos y garantiza una alta calidad del tratamiento.<\/li>\n<\/ul>\n\n<p>Literatura:<\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>de van der Schueren MAE, Soeters PB, Reijven PLM, et al: Diagn\u00f3stico de la malnutrici\u00f3n &#8211; Detecci\u00f3n y evaluaci\u00f3n. En: Sobotka L, Allison SP, Forbes A, Meier RF, Schneider SM, Soeters PB, et al: Conceptos b\u00e1sicos en nutrici\u00f3n cl\u00ednica. 5 ed. Praga: Gal\u00e9n 2019; 18-27.<\/li>\n\n\n\n<li>Schindlegger W: Causas de la anorexia en la vejez. Revista de Medicina Nutricional (N\u00famero para Suiza) 2001; 3(3): 20-23.<\/li>\n\n\n\n<li>Guigoz Y: La revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica de la minievaluaci\u00f3n nutricional (MNA) &#8211; \u00bfQu\u00e9 nos dice? The journal of nutrition, health &amp; aging 2006; 10(6): 466-485; discusi\u00f3n 85-87.<\/li>\n\n\n\n<li>Reber E, Gomes F, Bally L, et al: Tratamiento nutricional de los pacientes m\u00e9dicos ingresados. Revista de medicina cl\u00ednica 2019; 8(8).<\/li>\n\n\n\n<li>Gomes F, Baumgartner A, Bounoure L, et al: Association of Nutritional Support With Clinical Outcomes Among Medical Inpatients Who Are Malnourished or at Nutritional Risk: An Updated Systematic Review and Meta-analysis. Red JAMA abierta 2019; 2(11): e1915138.<\/li>\n\n\n\n<li>Estruch R, Ros E, Salas-Salvado J, et al: Prevenci\u00f3n primaria de las enfermedades cardiovasculares con una dieta mediterr\u00e1nea suplementada con aceite de oliva virgen extra o frutos secos. The New England journal of medicine 2018; 378(25): e34.<\/li>\n\n\n\n<li>Deutz NE, Matheson EM, Matarese LE, et al: Readmisi\u00f3n y mortalidad en adultos desnutridos, mayores y hospitalizados tratados con un suplemento nutricional oral especializado: Un ensayo cl\u00ednico aleatorizado. Nutrici\u00f3n cl\u00ednica 2016; 35(1): 18-26.<\/li>\n\n\n\n<li>Schuetz P, Fehr R, Baechli V, et al: Apoyo nutricional individualizado en pacientes hospitalizados con riesgo nutricional: un ensayo cl\u00ednico aleatorizado. Lancet 2019; 393(1088): 2312-2321.<\/li>\n\n\n\n<li>Kondrup J, Allison SP, Elia M, et al: Directrices ESPEN para el cribado nutricional 2002. Nutrici\u00f3n cl\u00ednica 2003; 22(4): 415-421.<\/li>\n\n\n\n<li>Kondrup J, Rasmussen HH, Hamberg O, Stanga Z: Cribado del riesgo nutricional (NRS 2002): un nuevo m\u00e9todo basado en un an\u00e1lisis de ensayos cl\u00ednicos controlados. Nutrici\u00f3n cl\u00ednica 2003; 22(3): 321-336.<\/li>\n\n\n\n<li>Harris JA, Benedict FG: Un estudio biom\u00e9trico del metabolismo basal humano. Actas de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos de Am\u00e9rica 1918; 4(12): 370-373.<\/li>\n\n\n\n<li>Reber E, Strahm R, Bally L, et al: Eficacia y eficiencia de los equipos de apoyo nutricional. Revista de medicina cl\u00ednica 2019; 8(9).<\/li>\n\n\n\n<li>Gomes F, Schuetz P, Bounoure L, et al: Directrices ESPEN sobre el soporte nutricional para pacientes polim\u00f3rbidos de medicina interna. Nutrici\u00f3n cl\u00ednica 2018; 37(1): 336-353.<\/li>\n\n\n\n<li>Padhi S, Bullock I, Li L, Stroud M: Fluidoterapia intravenosa para adultos hospitalizados: resumen de las orientaciones del NICE. BMJ 2013; 347: f7073.<\/li>\n\n\n\n<li>Aubry E, Mareschal J, Gschweitl M, et al: Datos sobre la gesti\u00f3n de la nutrici\u00f3n cl\u00ednica &#8211; una encuesta en l\u00ednea. Medicina Nutricional Actual 2018; 42(06): 452-460.<\/li>\n\n\n\n<li>Delmi M, Rapin CH, Bengoa JM, et al: Suplementaci\u00f3n diet\u00e9tica en pacientes ancianos con fractura de cuello de f\u00e9mur. Lancet 1990; 335(8696): 1013-1016.<\/li>\n\n\n\n<li>Norman K, Pirlich M, Smoliner C, et al: Rentabilidad de una intervenci\u00f3n de 3 meses con suplementos nutricionales orales en la malnutrici\u00f3n relacionada con la enfermedad: un estudio piloto aleatorizado y controlado. Revista europea de nutrici\u00f3n cl\u00ednica 2011; 65(6): 735-742.<\/li>\n\n\n\n<li>Stratton RJ, Elia M: Una revisi\u00f3n de las revisiones: Una nueva mirada a las pruebas de los suplementos nutricionales orales en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica. Nutrici\u00f3n cl\u00ednica 2007; 2(1): 5-23.<\/li>\n\n\n\n<li>Instituto Nacional para la Excelencia Sanitaria y Asistencial. Apoyo nutricional para adultos: apoyo nutricional oral, alimentaci\u00f3n enteral por sonda y nutrici\u00f3n parenteral (CG32)2006; \u00faltima actualizaci\u00f3n 2017.<\/li>\n\n\n\n<li>Chew STH, Tan NC, Cheong M, et al: Impacto del suplemento nutricional oral especializado en los resultados cl\u00ednicos, nutricionales y funcionales: Un ensayo aleatorizado y controlado con placebo en adultos mayores residentes en la comunidad con riesgo de desnutrici\u00f3n. Nutrici\u00f3n cl\u00ednica 2020.<\/li>\n\n\n\n<li>Milne AC, Avenell A, Potter J: Metaan\u00e1lisis: suplementaci\u00f3n proteica y energ\u00e9tica en personas mayores. Anales de medicina interna 2006; 144(1): 37-48.<\/li>\n\n\n\n<li>Elia M, Normand C, Laviano A, Norman K: Una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica del coste y la rentabilidad del uso de suplementos nutricionales orales est\u00e1ndar en entornos comunitarios y de atenci\u00f3n domiciliaria. Nutrici\u00f3n cl\u00ednica 2016; 35(1): 125-137.<\/li>\n<\/ol>\n\n<p><em>CARDIOVASC 2021; 20(3): 6-12<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Sociedad Europea de Nutrici\u00f3n Cl\u00ednica y Metabolismo (ESPEN) define la ME como un estado nutricional en el que las deficiencias energ\u00e9ticas, prote\u00ednicas y de micronutrientes provocan una alteraci\u00f3n de&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":111305,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Malnutrici\u00f3n","footnotes":""},"category":[11475,22619,11478,11288,11354,11552],"tags":[11758,19491,13061,19489],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-327965","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-estudios","category-formacion-cme","category-formacion-continua","category-medicina-interna-general","category-nutricion","category-rx-es","tag-formacion-cme","tag-gestion-de-la-nutricion","tag-malnutricion","tag-terapia-nutricional","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-29 09:15:40","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/327965","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=327965"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/327965\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":327978,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/327965\/revisions\/327978"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/111305"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=327965"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=327965"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=327965"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=327965"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}