{"id":328125,"date":"2021-09-09T10:45:00","date_gmt":"2021-09-09T08:45:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/diagnostico-y-terapia-de-los-trastornos-alimentarios\/"},"modified":"2023-01-12T14:09:30","modified_gmt":"2023-01-12T13:09:30","slug":"diagnostico-y-terapia-de-los-trastornos-alimentarios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/diagnostico-y-terapia-de-los-trastornos-alimentarios\/","title":{"rendered":"Diagn\u00f3stico y terapia de los trastornos alimentarios"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El trastorno por atrac\u00f3n es el trastorno alimentario m\u00e1s com\u00fan en las personas obesas. La detecci\u00f3n y el tratamiento precoces son cruciales para el curso y el pron\u00f3stico de una p\u00e9rdida de peso sostenible. Una terapia combinada multimodal con el objetivo de modificar el estilo de vida es la piedra angular del tratamiento. En el caso de comorbilidades psicol\u00f3gicas como la depresi\u00f3n o los trastornos de ansiedad, el uso de t\u00e9cnicas de terapia conductual ha demostrado su eficacia. En pacientes con un IMC &gt;35 kg\/m\u00b2 y superior, debe considerarse la intervenci\u00f3n quir\u00fargica una vez agotadas las opciones de tratamiento conservador.<\/strong><\/p>\n\n<!--more-->\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los trastornos alimentarios se asocian a menudo con el bajo peso y los v\u00f3mitos, pero un gran n\u00famero de personas con sobrepeso tambi\u00e9n padecen un trastorno alimentario. En Suiza, la prevalencia del sobrepeso es del 42% de los adultos, de los cuales el 11% son obesos [1]. Debido a que las personas con sobrepeso son menos conscientes de la existencia de un trastorno alimentario, a menudo se infradiagnostican. Sin embargo, el diagn\u00f3stico es de gran relevancia, ya que un trastorno alimentario, si no se trata, puede dificultar o imposibilitar una p\u00e9rdida de peso sostenible y los afectados est\u00e1n expuestos a una mayor mortalidad, con una TME (&#8220;Tasa de Mortalidad Estandarizada&#8221;) de 1,50 [2]. El trastorno alimentario m\u00e1s com\u00fan es el trastorno por atrac\u00f3n, que tiene una incidencia de m\u00e1s del 50% en las personas obesas. Esto deja claro una vez m\u00e1s que, adem\u00e1s de excluir las causas som\u00e1ticas de la obesidad, las comorbilidades som\u00e1ticas y las consecuencias, siempre debe realizarse una historia estructurada del historial ponderal con una revisi\u00f3n de las &#8220;banderas rojas&#8221; del trastorno alimentario. En <span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">la figura 1<\/span> encontrar\u00e1 una gu\u00eda general de la historia cl\u00ednica y las preguntas de detecci\u00f3n de los trastornos de la conducta alimentaria.<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1100\" height=\"529\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/abb1_hp12_s14.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-15290\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/abb1_hp12_s14.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/abb1_hp12_s14-800x385.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/abb1_hp12_s14-120x58.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/abb1_hp12_s14-90x43.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/abb1_hp12_s14-320x154.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/abb1_hp12_s14-560x269.png 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/figure>\n\n<h2 id=\"diagnostico-de-factores-somaticos\" class=\"wp-block-heading\">Diagn\u00f3stico de factores som\u00e1ticos<\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si existe obesidad, al principio de cada procedimiento diagn\u00f3stico debe realizarse una encuesta estandarizada sobre el peso corporal en ropa interior y una encuesta sobre la altura corporal para calcular el IMC. Adem\u00e1s, las directrices actuales recomiendan medir el per\u00edmetro de la cintura a partir de un IMC de &gt;25 kg\/m\u00b2 en combinaci\u00f3n con los factores de riesgo. Con la determinaci\u00f3n de la distribuci\u00f3n de la grasa en el cuerpo, tambi\u00e9n se pueden extraer conclusiones sobre el riesgo cardiovascular. Para ello, se determinan las circunferencias de las caderas y la cintura y se consideran en relaci\u00f3n entre s\u00ed. A diferencia del an\u00e1lisis por impedancia bioel\u00e9ctrica de la composici\u00f3n corporal, \u00e9ste es pr\u00e1ctico y posible sin grandes esfuerzos [3,4].<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si existen comorbilidades, como diabetes mellitus de tipo 2, enfermedades cardiovasculares o un s\u00edndrome metab\u00f3lico, se recomienda un examen f\u00edsico y neurol\u00f3gico detallado, as\u00ed como diagn\u00f3sticos de laboratorio. Tambi\u00e9n debe preguntarse por los factores de riesgo cardiovascular, como el consumo de nicotina o los antecedentes familiares de enfermedades cardiovasculares [4]. Adem\u00e1s, la ingesta de medicamentos, el consumo de alcohol y drogas y la cantidad diaria de ejercicio deben recogerse en la anamnesis inicial.<\/p>\n\n<h2 id=\"diagnostico-de-trastorno-alimentario\" class=\"wp-block-heading\">Diagn\u00f3stico de trastorno alimentario<\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En principio, es aconsejable considerar un trastorno alimentario en casos de sobrepeso y obesidad, pero tambi\u00e9n en casos de peso fluctuante. Adem\u00e1s del IMC, debe registrarse el historial de peso de los \u00faltimos a\u00f1os. En la anamnesis posterior, es crucial preguntar sobre ciertos temas clave como los atracones, el hambre voraz, la satisfacci\u00f3n con el peso o incluso la p\u00e9rdida de control al comer. Los afectados suelen mostrar una gran verg\u00fcenza, por lo que los ataques alimentarios, por ejemplo, casi nunca se abordan por s\u00ed solos. Las preguntas de selecci\u00f3n enumeradas en el <span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">Panorama<\/span> 1 son adecuadas para este fin. Debe obtenerse una imagen detallada del comportamiento alimentario del paciente, incluida la estructura, el tama\u00f1o y la composici\u00f3n de las comidas. Se deben tener en cuenta los antecedentes familiares de obesidad o trastornos alimentarios, as\u00ed como preguntas sobre el comportamiento a dieta y las medidas de contrarregulaci\u00f3n tras, por ejemplo, un atrac\u00f3n (v\u00f3mitos, laxantes, etc.).<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1257\" height=\"1802\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/ubersicht1_hp12_s9.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-15291 lazyload\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1257px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1257\/1802;\" \/><\/figure>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si se confirma la sospecha de un trastorno alimentario, se recomienda un diagn\u00f3stico mediante los sistemas de clasificaci\u00f3n actuales (DSM o CIE). Para ello es adecuada una anamnesis estructurada acompa\u00f1ada de cuestionarios de diagn\u00f3stico y\/o entrevistas de diagn\u00f3stico validadas. Se trata de cuestionarios objetivos, fiables y v\u00e1lidos, algunos de los cuales tambi\u00e9n est\u00e1n disponibles de forma gratuita. La DIPS (Entrevista Diagn\u00f3stica para los Trastornos Mentales) es una entrevista diagn\u00f3stica validada que proporciona una buena visi\u00f3n general de un posible trastorno alimentario y al mismo tiempo pregunta por las comorbilidades. Mapea bien los criterios diagn\u00f3sticos relevantes orientados al DSM-5, pero capta menos los cursos subcl\u00ednicos. El DIPS es f\u00e1cil de utilizar en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica diaria y tambi\u00e9n puede emplearse en su forma abreviada, el Mini-DIPS. Puede encontrar acceso gratuito en los siguientes enlaces: http:\/\/dips.rub.de; http:\/\/mini-dips.rub.de [4,5].<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como entrevista espec\u00edfica validada, se recomienda el uso del Examen de Trastornos Alimentarios (EDE), que contempla cuatro escalas: 1. Comportamiento alimentario restringido (Escala de restricci\u00f3n); 2. Preocupaciones relacionadas con la alimentaci\u00f3n (Escala de preocupaciones alimentarias); 3. preocupaciones por la forma (Escala de preocupaciones por la forma) y 4. Preocupaciones por el peso (Escala de preocupaciones por el peso). Con la ayuda del EDE, no s\u00f3lo es posible cartografiar la psicopatolog\u00eda actual del comportamiento alimentario, sino tambi\u00e9n mostrar los efectos del tratamiento psicoterap\u00e9utico en el sentido de un diagn\u00f3stico de progresi\u00f3n.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como instrumento espec\u00edfico de cuestionario validado, se recomienda el Cuestionario de exploraci\u00f3n de los trastornos alimentarios (EDE-Q) como herramienta de cribado inicial adecuada. Se trata de un cuestionario de autoevaluaci\u00f3n que est\u00e1 indicado especialmente cuando no es factible realizar una entrevista con un experto (EDE), por ejemplo, por motivos econ\u00f3micos, y que proporciona informaci\u00f3n fiable sobre la presencia de posibles s\u00edntomas de trastornos alimentarios [4].<\/p>\n\n<h2 id=\"trastorno-por-atracon-tea\" class=\"wp-block-heading\">Trastorno por atrac\u00f3n (TEA)<\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El trastorno por atrac\u00f3n (TEA) s\u00f3lo figura como diagn\u00f3stico independiente en el nuevo sistema de clasificaci\u00f3n estadounidense DSM-5. Anteriormente, el trastorno se agrupaba bajo el diagn\u00f3stico F50.8 Otros trastornos alimentarios (CIE-10). Los criterios diagn\u00f3sticos seg\u00fan el DSM-5 incluyen atracones recurrentes (ataques de hambre voraz) (cuadro informativo) acompa\u00f1ados de una sensaci\u00f3n de p\u00e9rdida de control. Existe un alto nivel de sufrimiento, que suele ir acompa\u00f1ado de un sentimiento de verg\u00fcenza y\/o culpabilidad tras el atrac\u00f3n. Se ingieren grandes cantidades de comida en un periodo de tiempo definido, normalmente 2 horas, a menudo sin sentir hambre. Debido a la verg\u00fcenza, los atracones suelen hacerse en secreto. Esto puede conducir a un retraimiento social, que al mismo tiempo puede ser perpetuador de la enfermedad, ya que los posibles desencadenantes de un ataque alimentario pueden ser los sentimientos de soledad. A diferencia de los atracones bul\u00edmicos, no van seguidos regularmente de contramedidas inadecuadas, como el v\u00f3mito, que conduce a un aumento de peso a largo plazo si se consumen grandes cantidades de comida [6]. La frecuencia de las convulsiones puede reflejar la gravedad. Por ejemplo, de 1 a 3 episodios de atracones a la semana se consideran leves, de 4 a 7 se consideran moderados, de 8 a 13 se consideran graves y m\u00e1s de 14 episodios de atracones se consideran extremadamente graves. Los criterios diagn\u00f3sticos detallados se resumen una vez m\u00e1s en<span style=\"font-family: franklin gothic demi;\"> la Tabla 1<\/span>.<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1100\" height=\"833\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/tab1_hp12_s9_0.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-15292 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/tab1_hp12_s9_0.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/tab1_hp12_s9_0-800x606.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/tab1_hp12_s9_0-120x90.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/tab1_hp12_s9_0-90x68.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/tab1_hp12_s9_0-320x242.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/tab1_hp12_s9_0-560x424.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/833;\" \/><\/figure>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El SDE suele comenzar en la adolescencia y tiene una prevalencia a lo largo de la vida del 1,6% [7]. Se demostr\u00f3 que el 57% de las chicas y el 35% de los chicos con obesidad extrema que hab\u00edan participado en una intervenci\u00f3n para perder peso ten\u00edan SDE [8]. La proporci\u00f3n de personas que padecen EEB en Suiza es del 2,4% de las mujeres y del 0,7% de los hombres [9].<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se discuten varias teor\u00edas sobre la causa del trastorno. Por un lado, se sospecha de un trastorno de la regulaci\u00f3n afectiva. En este contexto, los atracones representan estrategias de afrontamiento disfuncionales para sentimientos como la ansiedad, la ira o la soledad. Sin embargo, los estudios demuestran que los atracones de comida no reducen objetivamente las sensaciones desagradables [10]. Otra explicaci\u00f3n es la teor\u00eda del escape. La preocupaci\u00f3n por la comida sirve como distracci\u00f3n de los propios pensamientos y sentimientos, alej\u00e1ndose de la autoconciencia y del compromiso con uno mismo [10].<\/p>\n\n<h2 id=\"otros-trastornos-alimentarios\" class=\"wp-block-heading\">Otros trastornos alimentarios<\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>S\u00edndrome de ingesta nocturna (NES): <\/strong>En el s\u00edndrome de ingesta nocturna (NES), se produce una ingesta recurrente de alimentos despu\u00e9s de despertarse del sue\u00f1o o una ingesta excesiva de alimentos despu\u00e9s de la cena, normalmente asociada a una restricci\u00f3n alimentaria a lo largo del d\u00eda [11]. Es importante distinguir entre los cambios en el ritmo individual de sue\u00f1o-noche, como el trabajo nocturno o las influencias socioculturales. El <span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">cuadro 2<\/span> resume los criterios. Los pacientes suelen padecer obesidad y sufrir trastornos del sue\u00f1o. Los estudios tambi\u00e9n han demostrado que la ENS suele ir asociada a una depresi\u00f3n (normalmente grave) [11]. Los pacientes programados para cirug\u00eda bari\u00e1trica, en particular, tienen una alta prevalencia del 2-20% [12]. El Cuestionario de Alimentaci\u00f3n Nocturna (NEC) se utiliza para evaluar los trastornos del comportamiento alimentario. En una muestra de poblaci\u00f3n del CNE, la prevalencia del s\u00edndrome de alimentaci\u00f3n nocturna para Alemania fue del 1,1% [12].<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1063\" height=\"932\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/ubersicht2_hp12_s10.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-15293 lazyload\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1063px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1063\/932;\" \/><\/figure>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Comer emocionalmente: <\/strong>Comer emocionalmente incluye comer tanto durante sentimientos desagradables como agradables. Por regla general, no se producen consecuencias negativas, como cogniciones espec\u00edficas de los trastornos alimentarios o un mal bienestar psicol\u00f3gico, despu\u00e9s de comer debido a sentimientos positivos, como la alegr\u00eda, en contraste con comer debido a sentimientos negativos (tristeza, aburrimiento, etc.) [13].<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay que distinguir entre el impulso de comer y el acto mismo de comer. Es posible que debido al acto en s\u00ed, las personas que lo padecen caigan en un ataque de alimentaci\u00f3n emocional [14], permitiendo de nuevo una transici\u00f3n hacia los criterios diagn\u00f3sticos de un trastorno por atrac\u00f3n. Con el tiempo, los afectados pierden la capacidad de distinguir entre el hambre emocional y psicol\u00f3gica y la satisfacci\u00f3n de la sensaci\u00f3n de hambre. Se sospechan influencias neurobiol\u00f3gicas de la leptina y el cortisol [12].<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Comportamiento de pastoreo\/recogida:<\/strong> Se trata de comportamientos aislados, pero tambi\u00e9n se dan junto con otros trastornos alimentarios. Una es el pastoreo, o picoteo, comer peque\u00f1os tentempi\u00e9s a lo largo del d\u00eda sin sentir hambre. El pastoreo puede dividirse en tipos con p\u00e9rdida de control, compulsivos y sin p\u00e9rdida de control. En los grupos de pacientes con un trastorno alimentario, la prevalencia es de hasta el 60% [15]. Si se produjeron atracones antes de la cirug\u00eda bari\u00e1trica, los pacientes ten\u00edan m\u00e1s probabilidades de mostrar un comportamiento de pastoreo tras la operaci\u00f3n [12].<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>P\u00e9rdida de control al comer (LOC): <\/strong>La alimentaci\u00f3n con p\u00e9rdida de control (LOC) puede compararse con los atracones, pero se caracteriza por la experiencia subjetiva de haber comido demasiado. Adem\u00e1s, la alimentaci\u00f3n LOC suele ir acompa\u00f1ada de un alto nivel de sufrimiento. Al igual que otros trastornos alimentarios, la alimentaci\u00f3n LOC tambi\u00e9n est\u00e1 asociada a una desregulaci\u00f3n emocional [16].<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los pacientes que se han sometido a cirug\u00eda bari\u00e1trica, el tama\u00f1o reducido del est\u00f3mago significa que s\u00f3lo se puede consumir una peque\u00f1a cantidad de alimentos, por lo que los atracones &#8220;regulares&#8221; no son posibles desde un punto de vista puramente fisiol\u00f3gico. Si los pacientes experimentan una p\u00e9rdida de control sobre su ingesta de alimentos despu\u00e9s de la cirug\u00eda, este grupo de pacientes recibe el nombre de alimentaci\u00f3n LOC. Si en el postoperatorio se produce p\u00e9rdida de apetito y\/o pastoreo, la p\u00e9rdida de peso suele ser menor y se asocia a un mayor estr\u00e9s psicol\u00f3gico percibido [12].<\/p>\n\n<h2 id=\"terapia-para-los-trastornos-alimentarios-sobrepeso-y-obesidad\" class=\"wp-block-heading\">Terapia para los trastornos alimentarios &#8211; sobrepeso y obesidad<\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No todas las personas con sobrepeso necesitan necesariamente tratamiento. Por lo tanto, el diagn\u00f3stico y la indicaci\u00f3n antes de iniciar la terapia para las personas con obesidad y sobrepeso requieren un enfoque interdisciplinar complejo.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La indicaci\u00f3n de iniciar una terapia en personas con sobrepeso u obesidad es el resultado de diversos factores determinados en el proceso de diagn\u00f3stico. Un IMC \u226530 kg\/m\u00b2 o un sobrepeso con un IMC entre 25 y &lt;30 kg\/m\u00b2 en presencia de comorbilidades relacionadas con el sobrepeso (por ejemplo, hipertensi\u00f3n arterial, diabetes mellitus tipo 2), obesidad abdominal o enfermedades agravadas por el sobrepeso o un elevado malestar psicosocial son indicativos de tratamiento [17]. Las contraindicaciones para la terapia son las enfermedades consuntivas y el embarazo [17]. La obesidad debe considerarse siempre como una enfermedad que requiere un tratamiento interdisciplinar y multimodal. Los tres pilares de la terapia de la obesidad son: dieta, ejercicio e intervenci\u00f3n conductual.  [17,18]<span style=\"color: #ff0000; font-family: franklin gothic demi;\"> <\/span><span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">(Tab. 2).<\/span><\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1954\" height=\"641\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/tab2_hp12_s11.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-15294 lazyload\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1954px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1954\/641;\" \/><\/figure>\n\n<h2 id=\"objetivos-del-tratamiento\" class=\"wp-block-heading\">Objetivos del tratamiento<\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tratamiento individual adecuado depende de la gravedad de la obesidad, de los factores de riesgo personales existentes y de las enfermedades concomitantes, as\u00ed como de las comorbilidades psicol\u00f3gicas de los pacientes. Adem\u00e1s, la edad y los deseos individuales de los pacientes desempe\u00f1an un papel importante en la decisi\u00f3n terap\u00e9utica.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dado que la obesidad es una enfermedad cr\u00f3nica con una alta tasa de recurrencia, el objetivo general del tratamiento debe ser reducir permanentemente el peso corporal, mantener la capacidad de trabajo y mejorar la calidad de vida de los afectados. Hay que tener en cuenta que la mayor\u00eda de las personas que buscan tratamiento para sus problemas de peso ya han llevado a cabo diversas medidas de reducci\u00f3n de peso e intentos de dieta en su historia anterior sin ning\u00fan efecto duradero. Esto tambi\u00e9n significa que los objetivos de la terapia deben ser realistas y adaptarse a las condiciones y necesidades individuales de los pacientes para contrarrestar la frustraci\u00f3n renovada. Es \u00fatil que los profesionales tengan en cuenta las comorbilidades individuales, as\u00ed como los riesgos, las expectativas y los recursos del paciente m\u00e1s que la reducci\u00f3n de peso por s\u00ed sola.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La p\u00e9rdida de peso permanente y a largo plazo reduce el riesgo de comorbilidades f\u00edsicas, como la diabetes mellitus tipo 2, las enfermedades cardiovasculares y un mayor riesgo de neoplasias [17,18]. Seg\u00fan el consenso de expertos de la directriz interdisciplinar S3 &#8220;Prevenci\u00f3n y terapia de la obesidad&#8221; de 2014, que se est\u00e1 revisando actualmente, debe aspirarse a una p\u00e9rdida de peso de &gt;5% del peso inicial en un plazo de seis a doce meses para un IMC de 25 a 35 kg\/m\u00b2 y de &gt;10% del peso inicial para un IMC &gt;35 kg\/m\u00b2.  [17]. En el Consenso Suizo sobre Obesidad de 2016, se establece como objetivo realista una p\u00e9rdida de peso de entre el 5 y el 15% durante al menos 6 meses. Si el IMC es &gt;35 kg\/m\u00b2, debe aspirarse a una p\u00e9rdida de peso superior al 20%, para lo cual los objetivos deben discutirse de forma individual y realista con el paciente y ser evaluados por el profesional [18].<\/p>\n\n<h2 id=\"terapia\" class=\"wp-block-heading\">Terapia<\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las opciones de tratamiento y la necesidad de seguimiento m\u00e9dico terap\u00e9utico dependen de la gravedad de la obesidad y de las comorbilidades que la acompa\u00f1en. Hasta un IMC de 35 kg\/m\u00b2 sin enfermedades concomitantes significativas, el seguimiento de la terapia m\u00e9dica no es necesariamente necesario. Esto significa que, en estos casos, un programa de terapia tambi\u00e9n puede llevarse a cabo bajo la direcci\u00f3n de un proveedor comercial. En caso de un IMC m\u00e1s elevado y\/o la presencia de afecciones m\u00e9dicas concomitantes, es aconsejable o necesaria la supervisi\u00f3n m\u00e9dica [17].<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al inicio de cualquier terapia para personas con sobrepeso u obesidad, la base del tratamiento suele ser una combinaci\u00f3n de cambios diet\u00e9ticos, la integraci\u00f3n de una mayor actividad f\u00edsica y un tratamiento psicoterap\u00e9utico en forma de terapia conductual. La conexi\u00f3n en red de los componentes de la terapia mencionados ha demostrado ser claramente superior a un enfoque paso a paso y, por lo tanto, tambi\u00e9n es el estado del arte para el tratamiento basado en directrices [17,18]. As\u00ed, con una combinaci\u00f3n de los distintos elementos de la terapia, se podr\u00eda conseguir una reducci\u00f3n de peso adicional de 6,3 kg al cabo de 12-18 meses en comparaci\u00f3n con la terapia de ejercicio sola [19].<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras una reducci\u00f3n de peso satisfactoria, el objetivo debe ser siempre la estabilizaci\u00f3n del peso a largo plazo. Se trata de un componente de la terapia que no debe descuidarse y que debe abordarse y planificarse con alta prioridad en una fase temprana, ya que la estabilizaci\u00f3n del peso suele ser la mayor dificultad para las personas con sobrepeso y obesas.<\/p>\n\n<h2 id=\"terapia-nutricional-para-la-obesidad\" class=\"wp-block-heading\">Terapia nutricional para la obesidad<\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las recomendaciones para los cambios diet\u00e9ticos en personas con obesidad deben adaptarse individualmente a los objetivos de la terapia, as\u00ed como al perfil de riesgo respectivo, y tener en cuenta los recursos existentes de los afectados. El asesoramiento nutricional es posible tanto en contacto individual como en el marco de una terapia de grupo, y ambos conducen a una reducci\u00f3n significativa del peso, siendo los efectos de la terapia de grupo superiores a los del tratamiento individual [19]. Para fomentar el cumplimiento a corto y largo plazo y mejorar los resultados de los programas de p\u00e9rdida de peso, tambi\u00e9n es \u00fatil implicar al entorno privado del paciente [20,21]. Para reducir el peso corporal, se recomienda seguir una dieta mixta de valor energ\u00e9tico reducido con un d\u00e9ficit energ\u00e9tico diario de &gt;500 kcal\/d, en casos individuales incluso superior, o una dieta de f\u00f3rmula baja en calor\u00edas (tambi\u00e9n como sustitutivo de una comida) [17].<\/p>\n\n<h2 id=\"terapia-de-ejercicios-para-la-obesidad\" class=\"wp-block-heading\">Terapia de ejercicios para la obesidad<\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una terapia de ejercicio adecuada no s\u00f3lo tiene un efecto positivo con respecto a una serie de enfermedades asociadas a la obesidad y a menudo mejora la depresi\u00f3n com\u00f3rbida, sino que tambi\u00e9n aumenta la calidad de vida y conduce a un balance energ\u00e9tico negativo debido al mayor consumo de energ\u00eda. Para lograr una p\u00e9rdida de peso eficaz, se debe hacer ejercicio &gt;150 min\/semana con un gasto energ\u00e9tico de 1200 a 1800 kcal\/semana. El entrenamiento de fuerza por s\u00ed solo es insuficiente para una p\u00e9rdida de peso eficaz  [22]. Para las personas con un IMC &gt;35 kg\/m\u00b2, debe tenerse cuidado de elegir un tipo de deporte que no sea estresante para el sistema musculoesquel\u00e9tico, como la nataci\u00f3n [17].<\/p>\n\n<h2 id=\"tratamiento-farmacologico-de-la-obesidad\" class=\"wp-block-heading\">Tratamiento farmacol\u00f3gico de la obesidad<\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tanto en Suiza como en Alemania, s\u00f3lo los dos f\u00e1rmacos orlistat y liraglutida est\u00e1n aprobados para la reducci\u00f3n de peso. Ambos reducen el peso y los factores de riesgo concomitantes. Los resultados de un estudio con prediab\u00e9ticos obesos mostraron una reducci\u00f3n de peso de 4,4 kg al cabo de un a\u00f1o y de 2,8 kg al cabo de cuatro a\u00f1os con 3x 120 mg de orlistat ajustado al placebo [23]. El f\u00e1rmaco liraglutida redujo el peso corporal 5,6 kg m\u00e1s que el placebo en 56 semanas a una dosis de 3,0 mg\/d [24]. En general, el apoyo farmacol\u00f3gico con liraglutida es especialmente \u00fatil si, por ejemplo, ya existe prediabetes o diabetes mellitus, ya que influye positivamente en el metabolismo de la glucosa [25]. El apoyo farmacol\u00f3gico para la reducci\u00f3n de peso debe considerarse siempre de forma cr\u00edtica y nunca debe ser la \u00fanica terapia, sino que debe considerarse siempre en combinaci\u00f3n con otros componentes terap\u00e9uticos.<\/p>\n\n<h2 id=\"psicoterapia-para-la-obesidad\" class=\"wp-block-heading\">Psicoterapia para la obesidad<\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si el diagn\u00f3stico de sobrepeso u obesidad revela la presencia de un trastorno alimentario, como el trastorno por atrac\u00f3n (TEA), o si existen comorbilidades psicol\u00f3gicas acompa\u00f1antes como depresi\u00f3n o trastornos de ansiedad, se recomienda buscar un tratamiento psicoterap\u00e9utico m\u00e1s intensivo, ya que pueden dificultar tanto la reducci\u00f3n de peso deseada como el mantenimiento del peso, independientemente de los factores biol\u00f3gicos y ambientales.  [26]. Cabe mencionar aqu\u00ed que, seg\u00fan las directrices, la terapia conductual es un componente terap\u00e9utico igual en el tratamiento de la obesidad, junto con los componentes de la nutrici\u00f3n y la terapia de ejercicio, independientemente de si existe o no un trastorno alimentario acompa\u00f1ante. Esto convierte a la terapia cognitivo-conductual en el m\u00e9todo psicoterap\u00e9utico de elecci\u00f3n en el tratamiento de personas con sobrepeso u obesidad [17,18].<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una modificaci\u00f3n del comportamiento mediante intervenciones de terapia conductual<span style=\"color: #ff0000;\"> <\/span><span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">(Tab. 2),  <\/span>como la autoobservaci\u00f3n, llevando un diario de alimentos, pes\u00e1ndose regularmente y visualizando el cambio en una curva de peso, el control de est\u00edmulos y la reestructuraci\u00f3n cognitiva en combinaci\u00f3n con el entrenamiento mediante asesoramiento nutricional, que debe incluir el entorno personal de los pacientes, apoyan un cambio en la dieta y el ejercicio en la vida diaria y mejoran los resultados de los programas de p\u00e9rdida de peso  [27,28]. Adem\u00e1s, es \u00fatil ayudar a los pacientes a reaprender la sensaci\u00f3n fisiol\u00f3gica de hambre y saciedad. Es una buena idea documentar estas sensaciones en un diario de alimentos antes y despu\u00e9s de cada comida [18].<\/p>\n\n<h2 id=\"terapia-para-el-trastorno-por-atracon-tea-y-el-sindrome-de-alimentacion-nocturna-sne\" class=\"wp-block-heading\">Terapia para el trastorno por atrac\u00f3n (TEA) y el s\u00edndrome de alimentaci\u00f3n nocturna (SNE)<\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s de los elementos del tratamiento de la obesidad enumerados anteriormente, que deben complementar la psicoterapia de acuerdo con las directrices, la integraci\u00f3n de conceptos de tratamiento psicoterap\u00e9utico es necesaria desde el principio de la terapia para este grupo de pacientes si existe un trastorno alimentario com\u00f3rbido como el TEB. Para comprender mejor los mecanismos psicopatol\u00f3gicos centrales subyacentes de los trastornos alimentarios, resulta \u00fatil adoptar una perspectiva transdiagn\u00f3stica <span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">(Fig. 1<\/span> ). S\u00f3lo la combinaci\u00f3n de una comprensi\u00f3n de los mecanismos de la patolog\u00eda del trastorno alimentario y un diagn\u00f3stico espec\u00edfico conducir\u00e1n en \u00faltima instancia a una terapia exitosa. En este caso, es importante que las intervenciones psicoterap\u00e9uticas incluyan, adem\u00e1s de la conducta alimentaria y el control del peso, las \u00e1reas de regulaci\u00f3n de las emociones, imagen corporal, competencia social y autoestima, y que se normalicen las expectativas demasiado elevadas con respecto a la reducci\u00f3n de peso. Por lo tanto, el ciclo de atracones, experiencia de insuficiencia, estado de \u00e1nimo depresivo y frustraci\u00f3n por el autosacrificio debe interrumpirse en una fase temprana. El tratamiento de la psicopatolog\u00eda debe considerarse prioritario frente a la p\u00e9rdida de peso [4]. Los objetivos del tratamiento psicoterap\u00e9utico del BES o NES incluyen la reducci\u00f3n de los atracones, la ense\u00f1anza de la psicopatolog\u00eda espec\u00edfica de los trastornos alimentarios y la prevenci\u00f3n de reca\u00eddas en forma de psicoeducaci\u00f3n, la ense\u00f1anza de habilidades, pero tambi\u00e9n el trabajo sobre los conflictos de autoestima y los problemas de verg\u00fcenza, as\u00ed como la regulaci\u00f3n del afecto y el fortalecimiento de las habilidades sociales [4]. Si otras comorbilidades psicol\u00f3gicas, como la depresi\u00f3n o los trastornos de ansiedad, acompa\u00f1an al trastorno alimentario, esto tambi\u00e9n requiere un tratamiento conjunto [4]. La forma de psicoterapia m\u00e1s utilizada y mejor establecida en el tratamiento del SDE es la terapia cognitivo-conductual. Se ha demostrado que es especialmente eficaz para identificar y modificar los patrones de pensamiento y comportamiento desfavorables, reduciendo los atracones y los s\u00edntomas relacionados con los trastornos alimentarios [4]. Sin embargo, los resultados fueron inconsistentes con respecto a una mejora de los s\u00edntomas depresivos concomitantes mediante intervenciones de terapia conductual. Adem\u00e1s, se podr\u00eda lograr una estabilizaci\u00f3n del peso, pero no una reducci\u00f3n significativa del mismo. Se pudo demostrar una duraci\u00f3n del efecto de hasta 4 a\u00f1os tras el final del tratamiento tanto para la TCC como para la psicoterapia interpersonal [29].<\/p>\n\n<h2 id=\"\" class=\"wp-block-heading\">\u00a0<\/h2>\n\n<h2 id=\"-2\" class=\"wp-block-heading\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-15295 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 905px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 905\/525;height: 232px; width: 400px;\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/kasten_essanfall_hp12_s10.png\" alt=\"\" width=\"905\" height=\"525\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/h2>\n\n<h2 id=\"-3\" class=\"wp-block-heading\">\u00a0<\/h2>\n\n<h2 id=\"cirugia-de-la-obesidad\" class=\"wp-block-heading\">Cirug\u00eda de la obesidad<\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las intervenciones de cirug\u00eda bari\u00e1trica han demostrado su eficacia a trav\u00e9s de un gran n\u00famero de estudios cl\u00ednicos. Dependiendo del procedimiento, la p\u00e9rdida de peso oscila entre 21 y 38 kg al cabo de un a\u00f1o y entre 15 y 28 kg al cabo de 10 a\u00f1os [30].<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En pacientes con obesidad extrema (IMC \u226540 kg\/m\u00b2) sin o con un IMC de &gt;35 kg\/m\u00b2 con comorbilidades que hayan logrado una reducci\u00f3n de peso inferior al 10% con 6 meses de medidas conservadoras de reducci\u00f3n de peso, la indicaci\u00f3n de cirug\u00eda bari\u00e1trica debe realizarse y considerarse de forma interdisciplinar [17]. Debido a la considerable invasividad de una medida de cirug\u00eda de la obesidad, es importante discutir de antemano con el paciente una consulta individual y una ponderaci\u00f3n de los posibles beneficios frente a los da\u00f1os posiblemente irreversibles. Para la evaluaci\u00f3n previa a una operaci\u00f3n de este tipo, tambi\u00e9n deber\u00eda acudir a una cl\u00ednica psicosom\u00e1tica ambulatoria para pacientes sometidos a cirug\u00eda bari\u00e1trica o a un psicoterapeuta con experiencia en cirug\u00eda bari\u00e1trica. En este contexto, es importante determinar las condiciones psicopatol\u00f3gicas inestables en una evaluaci\u00f3n, especialmente la presencia de un trastorno alimentario grave con atracones muy frecuentes o incluso v\u00f3mitos autoinducidos. Los v\u00f3mitos autoinducidos regulares son una contraindicaci\u00f3n para dicha intervenci\u00f3n y requieren un tratamiento psicoterap\u00e9utico antes de que dicha medida pueda considerarse [31]. Los pacientes sometidos a cirug\u00eda bari\u00e1trica deben recibir un seguimiento interdisciplinar de por vida [17].<\/p>\n\n<h2 id=\"resumen\" class=\"wp-block-heading\">Resumen<\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las comorbilidades comunes de la obesidad y el sobrepeso son los trastornos alimentarios, como los TBI, los TNE o los trastornos alimentarios inespec\u00edficos. A menudo se descuidan o no se reconocen suficientemente en los diagn\u00f3sticos. Las razones son la falta de familiaridad de los diagnosticadores, as\u00ed como la verg\u00fcenza y el silencio de los pacientes. Por lo tanto, una anamnesis estructurada del historial ponderal, as\u00ed como una revisi\u00f3n de las &#8220;se\u00f1ales de alarma&#8221; del trastorno alimentario y las preguntas iniciales de cribado sobre el comportamiento alimentario disfuncional deber\u00edan aplicarse regularmente en el trabajo diario con pacientes obesos.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una terapia basada en directrices para el sobrepeso y la obesidad consiste en un concepto de tratamiento multimodal. Esto implica una combinaci\u00f3n de los tres elementos de dieta, ejercicio y comportamiento<span style=\"color: #ff0000;\"> <\/span><span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">(Tab. 2).<\/span>  Los enfoques terap\u00e9uticos medicinales actualmente disponibles desempe\u00f1an un papel m\u00e1s bien subordinado. El objetivo de la reducci\u00f3n de peso esperada debe fijarse de forma individual y realista. S\u00f3lo una reducci\u00f3n de peso permanente y a largo plazo disminuye el riesgo de comorbilidades f\u00edsicas y ayuda a los afectados a conseguir una mejora permanente de su calidad de vida. En el caso de trastornos alimentarios com\u00f3rbidos, como el TES o los trastornos afectivos, la terapia cognitivo-conductual es el m\u00e9todo de tratamiento psicoterap\u00e9utico de elecci\u00f3n y debe iniciarse desde el principio de la terapia. Si existe obesidad extrema (IMC \u226540 kg\/m\u00b2) sin o un IMC de &gt;35 kg\/m\u00b2 con comorbilidades, y s\u00f3lo se ha conseguido una reducci\u00f3n de peso inferior al 10% con 6 meses de medidas conservadoras de reducci\u00f3n de peso, la indicaci\u00f3n de cirug\u00eda bari\u00e1trica debe realizarse y considerarse de forma interdisciplinar. En el seguimiento postoperatorio de este grupo de pacientes, seguir\u00e1 siendo importante evaluar de cerca el comportamiento alimentario, especialmente en caso de p\u00e9rdida de peso menor.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Literatura:<\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Oficina Federal de Salud P\u00fablica: www.bag.admin.ch\/bag\/de\/home\/gesund-leben\/gesundheitsfoerderung-und-praevention\/koerpergewicht\/uebergewicht-und-adipositas.html.<\/li>\n\n\n\n<li>Fichter MM, Quadflieg N: Mortalidad en los trastornos alimentarios &#8211; Resultados de un gran estudio cl\u00ednico longitudinal prospectivo. 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G\u00f6ttingen: Hogrefe.).<\/li>\n\n\n\n<li>Swanson SA, et al: Prevalencia y correlatos de los trastornos alimentarios en adolescentes: Resultados del suplemento para adolescentes de la r\u00e9plica de la encuesta nacional de comorbilidad. Archivos de Psiquiatr\u00eda General 2011; 68: 714-723.<\/li>\n\n\n\n<li>Ackard DM, Fulkerson JA, Neumark-Sztainer D: Prevalencia y utilidad de los criterios diagn\u00f3sticos de los trastornos alimentarios del DSM-IV entre los j\u00f3venes. The International Journal of Eating Disorders 2007; 40: 409-417.<\/li>\n\n\n\n<li>Schnyder U, et al.: Prevalencia de los trastornos alimentarios en Suiza. Encargado por la Oficina Federal de Salud P\u00fablica (OFSP) 2012.<\/li>\n\n\n\n<li>McCuen-Wurst C, Ruggieri M, Allison KC: Trastornos alimentarios y obesidad: asociaciones entre el trastorno por atrac\u00f3n, el s\u00edndrome del comedor nocturno y las comorbilidades relacionadas con el peso. 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Psiquiatr\u00eda Gen Hosp 2010; 32: 132-140.<\/li>\n\n\n\n<li>Palavras MA, et al: &#8220;The Efficacy of Psychological Therapies in Reducing Weight and Binge Eating in People with Bulimia Nervosa and Binge Eating Disorder Who Are Overweight or Obese-A Critical Synthesis and Meta-Analyses&#8221; (La eficacia de las terapias psicol\u00f3gicas para reducir el peso y los atracones en personas con bulimia nerviosa y trastorno por atrac\u00f3n con sobrepeso u obesidad: s\u00edntesis cr\u00edtica y metaan\u00e1lisis). Nutrientes 2017; 9(3): 299.<\/li>\n\n\n\n<li>Johns DJ, et al: Intervenciones de dieta o ejercicio frente a programas combinados de control de peso conductual. Una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica y un metaan\u00e1lisis de comparaciones directas. Revista de la Academia de Nutrici\u00f3n y Diet\u00e9tica 2014; 114(10): 1557-1568.<\/li>\n\n\n\n<li>Hilbert A, et al: Eficacia a largo plazo de los tratamientos psicol\u00f3gicos para el trastorno por atrac\u00f3n. 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