{"id":328153,"date":"2021-09-04T01:00:00","date_gmt":"2021-09-03T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/combinar-la-metformina-con-nuevas-clases-de-sustancias-en-una-fase-temprana\/"},"modified":"2021-09-04T01:00:00","modified_gmt":"2021-09-03T23:00:00","slug":"combinar-la-metformina-con-nuevas-clases-de-sustancias-en-una-fase-temprana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/combinar-la-metformina-con-nuevas-clases-de-sustancias-en-una-fase-temprana\/","title":{"rendered":"Combinar la metformina con nuevas clases de sustancias en una fase temprana"},"content":{"rendered":"<p><strong>La modificaci\u00f3n del estilo de vida por s\u00ed sola no suele ser suficiente para la diabetes de tipo 2. La metformina sigue consider\u00e1ndose el f\u00e1rmaco de primera l\u00ednea. Sin embargo, el SGED y las sociedades profesionales internacionales recomiendan una combinaci\u00f3n precoz con un inhibidor de SGLT-2 y\/o un agonista del receptor de GLP-1. Estas dos nuevas clases de sustancias han demostrado repetidamente beneficios cardiovasculares y nefroprotectores adicionales.<\/strong><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Alrededor del 90% de los diab\u00e9ticos adultos padecen diabetes de tipo 2, es decir, una acci\u00f3n insuficiente de la insulina sobre las c\u00e9lulas del organismo (resistencia a la insulina). Un mensaje clave de los estudios terap\u00e9uticos actuales es que el tratamiento multimodal adaptado individualmente es el m\u00e1s prometedor para la diabetes tipo 2. La eficacia de la terapia debe ser \u00f3ptima y las cargas tan bajas como sea posible. En la actualidad, la HbA1c sigue consider\u00e1ndose el valor objetivo est\u00e1ndar de la glucemia para la gesti\u00f3n del tratamiento a largo plazo. Es importante esforzarse por conseguir un control \u00f3ptimo de la glucemia en los pacientes con diabetes reci\u00e9n diagnosticada, afirma el Prof. Dr. Michael Br\u00e4ndle, m\u00e9dico jefe de la Cl\u00ednica de Medicina Interna General\/Medicina Interna del Hospital Cantonal de San Gall [1]. En concreto, esto significa HbA1c&lt;7% y evitar la hipoglucemia. Sin embargo, en la terapia moderna de la diabetes, adem\u00e1s del control gluc\u00e9mico, se persigue una reducci\u00f3n adicional de las complicaciones micro y macrovasculares, por lo que se ha dado mayor prioridad a nuevas clases de sustancias con los correspondientes perfiles de eficacia. Y por una buena raz\u00f3n. &#8220;La diabetes mellitus es un factor de riesgo cardiovascular relevante&#8221;, subraya el Prof. Br\u00e4ndle [1].<\/p>\n<h2 id=\"\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"-2\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-17030\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/kasten1_hp8_s35.png\" style=\"height:392px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"719\"><\/h2>\n<h2 id=\"-3\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"terapia-multimodal-que-incluye-sglt-2-i-y-o-glp-1-ra\">Terapia multimodal que incluye&nbsp; SGLT-2-i y\/o GLP-1-RA<\/h2>\n<p>Los cambios en el estilo de vida (dieta, actividad f\u00edsica, educaci\u00f3n del paciente) son un componente importante de la terapia moderna de la diabetes tipo 2, pero como medidas aisladas no suelen alcanzar el objetivo. El enfoque farmacoterap\u00e9utico recomendado por las directrices actuales da prioridad a la metformina, los inhibidores SGLT-2 y los an\u00e1logos del GLP-1. En la pr\u00e1ctica cl\u00ednica diaria, se plantea ahora la siguiente cuesti\u00f3n: \u00bfc\u00f3mo proceder para seleccionar el tratamiento farmacol\u00f3gico adecuado? La metformina sigue consider\u00e1ndose la primera opci\u00f3n, aunque ahora se cree que la combinaci\u00f3n precoz con un inhibidor SGLT-2 y\/o un agonista del receptor GLP-1 ayuda a reducir la carga gluc\u00e9mica y a disminuir las secuelas micro y macrovasculares. La metformina (Glucophage\u00ae y gen\u00e9ricos) [2] reduce los niveles de glucosa en sangre tras su administraci\u00f3n oral en diab\u00e9ticos de forma dependiente de la dosis debido a la inhibici\u00f3n de la glucogen\u00f3lisis y la gluconeog\u00e9nesis en el h\u00edgado y conduce a una mejor utilizaci\u00f3n de la glucosa en los tejidos perif\u00e9ricos. Aunque la metformina no mostr\u00f3 una reducci\u00f3n significativa de los episodios cardiovasculares en un metaan\u00e1lisis publicado recientemente, sigue siendo el f\u00e1rmaco de primera l\u00ednea preferido, ya que todos los estudios modernos sobre resultados cardiovasculares se basan en el tratamiento con metformina [3,4]. Seg\u00fan las recomendaciones del SGED, la metformina puede utilizarse en dosis reducidas hasta una tasa de filtraci\u00f3n glomerular estimada (TFGe) de 30 ml\/min. Sin embargo, no debe prescribirse de nuevo con una TFGe &lt;45 ml\/min, y las dosis existentes deben reducirse a la mitad [6].<\/p>\n<h2 id=\"-4\">&nbsp;<\/h2>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-17031 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/kasten2_hp8_s35.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/723;height:394px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"723\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<h2 id=\"-5\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"las-nuevas-clases-de-sustancias-protegen-el-corazon-y-los-rinones\">Las nuevas clases de sustancias protegen el coraz\u00f3n y los ri\u00f1ones<\/h2>\n<p>Los estudios demuestran que el uso de inhibidores de SGLT-2 y\/o agonistas de los receptores de GLP-1 puede reducir significativamente los acontecimientos cardiovasculares<span style=\"font-family:franklin gothic demi\"> (recuadro) <\/span>. Especialmente en la insuficiencia cardiaca cr\u00f3nica o la insuficiencia renal, los inhibidores de SGLT-2 deben iniciarse precozmente. &#8220;Los inhibidores de SGLT-2 reducen la albuminuria, estabilizan la TFGe y reducen la progresi\u00f3n de la insuficiencia renal&#8221;, explica el profesor Br\u00e4ndle.<\/p>\n<p>Incluso los pacientes sin diabetes con insuficiencia cardiaca y\/o renal se benefician de los efectos cardioprotectores y nefroprotectores de esta clase de sustancias. Si la metformina est\u00e1 contraindicada o es intolerable, puede considerarse desde el principio el uso de un inhibidor de SGLT-2 o un an\u00e1logo de GLP-1, sobre todo si existe un riesgo cardiovascular elevado <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(Fig. 1) <\/span>. Las alternativas posibles son los inhibidores de la DPP-4 o las sulfonilureas (Gliclazid retard) [5]. El GLP-1-RA, al igual que la incretina end\u00f3gena GLP-1, se une a los receptores GLP-1 y provoca un aumento de la secreci\u00f3n de insulina y una inhibici\u00f3n de la secreci\u00f3n de glucag\u00f3n. Adem\u00e1s, inhiben el apetito, por lo que son especialmente adecuadas para los pacientes diab\u00e9ticos con sobrepeso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-17032 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/abb1_hp8_s34.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/747;height:407px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"747\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"que-pacientes-necesitan-tratamiento-con-insulina\">\u00bfQu\u00e9 pacientes necesitan tratamiento con insulina?<\/h2>\n<p>Adem\u00e1s de la enfermedad cardiovascular y la insuficiencia renal\/nefropat\u00eda, la presencia de deficiencia de insulina es el tercer criterio importante para la indicaci\u00f3n de la terapia seg\u00fan las recomendaciones del SGED. El tratamiento con insulina debe considerarse a partir de una HbA1c de 8,5-9% [5]. Que el control gluc\u00e9mico (HbA1c 7-7,5%) sigue siendo relevante a largo plazo tanto en los pacientes diab\u00e9ticos reci\u00e9n diagnosticados como en los de larga evoluci\u00f3n con complicaciones queda demostrado, entre otras cosas, por un an\u00e1lisis de los datos del registro sueco. En este estudio, la mortalidad cardiovascular se calcul\u00f3 en funci\u00f3n del control gluc\u00e9mico (HbA1c) y la edad. Se observ\u00f3 una correlaci\u00f3n positiva entre el nivel de los valores de HbA1c&nbsp; (&lt;6,9% a &gt;9,7%) y el riesgo cardiovascular en los grupos de edad estudiados (&lt;55- a &gt;75 a\u00f1os). Esta cifra fue m\u00e1s elevada en el grupo de pacientes diab\u00e9ticos menores de 55 a\u00f1os [7].<\/p>\n<p><em>Congreso:&nbsp;Jornadas de formaci\u00f3n FomF GP<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Br\u00e4ndle M: Diabetes mellitus tipo 2 &#8211; retos en la pr\u00e1ctica diaria, Hausarzt Fortbildungstage St.&nbsp;Gallen, 11.03.2021<\/li>\n<li>Informaci\u00f3n sobre medicamentos, www.swissmedicinfo.ch, (\u00faltimo acceso 19.07.2021)<\/li>\n<li>Griffin SJ, Leaver JK, Irving G: Diabetologia 2017; 60(9): 1620-1629.<\/li>\n<li>Schneider L, Lehmann R: Swiss Med Forum 2021; 21(1516): 251-256.<\/li>\n<li>Kohler S, Beise U, Huber F: Diabetes mellitus, MediX, \u00daltima actualizaci\u00f3n: 02\/2021 Diabetes mellitus,&nbsp;www.medix.ch (\u00faltima consulta: 19.07.2021)<\/li>\n<li>Lehmann R, et al.: Recomendaciones de la Sociedad Suiza de Endocrinolog\u00eda y Diabetolog\u00eda (SGED\/SSED) para el tratamiento de la diabetes mellitus tipo 2 2020, www.sgedssed.ch&nbsp;(\u00faltima consulta: 19.07.2021).<\/li>\n<li>Tancredi M, et al. NEJM 2015; 373: 1720-1732.<\/li>\n<li>Zinman B, et al: NEJM 2015; 373(22): 2117-2128.<\/li>\n<li>Neal B, et al: NEJM 2017; 377(7): 644-657.<\/li>\n<li>Wiviott SD, et al: NEJM 2019; 380(4): 347-357.<\/li>\n<li>McMurray JJV, et al: NEJM 2019; 381(21): 1995-2008.<\/li>\n<li>Cannon CP, et al: NEJM 2020; 383(15): 1425-1435.<\/li>\n<li>Wanner C, et al: NEJM 2016; 375(4): 323-334.<\/li>\n<li>Perkovic V, et al: NEJM 2019; 380(24): 2295-2306.<\/li>\n<li>Mann JFE, et al: NEJM 2017; 377(9): 839-848.<\/li>\n<li>Marso SP, et al: NEJM 2016; 375(4): 311-322.<\/li>\n<li>Marso SP, et al: NEJM 2016; 375(19): 1834-1844.<\/li>\n<li>Husain M, et al: NEJM 2019; 381(9): 841-851.<\/li>\n<li>Pratley R, et al: Lancet 2019; 394(10192): 39-50.<\/li>\n<li>Gerstein HC, et al: Lancet 2019; 394(10193): 121-130.<\/li>\n<li>Gerstein HC, et al: Lancet 2019; 394(10193): 131-138.<\/li>\n<li>Holman RR, al: NEJM 2017; 377(13): 1228-1239.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>HAUSARZT PRAXIS 2021; 16(8): 34-35 (publicado el 18.8.21, antes de impresi\u00f3n).<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La modificaci\u00f3n del estilo de vida por s\u00ed sola no suele ser suficiente para la diabetes de tipo 2. La metformina sigue consider\u00e1ndose el f\u00e1rmaco de primera l\u00ednea. Sin embargo,&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":110635,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Tratamiento moderno de la diabetes de tipo 2","footnotes":""},"category":[11296,11483,11352,11475,11288,11552],"tags":[11662,12033,11666],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-328153","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-contenido-para-socios","category-el-congreso-informa","category-endocrinologia-y-diabetologia","category-estudios","category-medicina-interna-general","category-rx-es","tag-diabetes-es","tag-diabetes-tipo-2-es-2","tag-metformina","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-03 13:34:39","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/328153","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=328153"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/328153\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/110635"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=328153"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=328153"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=328153"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=328153"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}