{"id":328220,"date":"2021-08-23T11:00:00","date_gmt":"2021-08-23T09:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/diagnostico-articular-dolor-en-el-talon-dorsal-espolon-calcaneo-dorsal-y-talon-de-haglund\/"},"modified":"2021-08-23T11:00:00","modified_gmt":"2021-08-23T09:00:00","slug":"diagnostico-articular-dolor-en-el-talon-dorsal-espolon-calcaneo-dorsal-y-talon-de-haglund","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/diagnostico-articular-dolor-en-el-talon-dorsal-espolon-calcaneo-dorsal-y-talon-de-haglund\/","title":{"rendered":"Diagn\u00f3stico articular: dolor en el tal\u00f3n dorsal &#8211; espol\u00f3n calc\u00e1neo dorsal y tal\u00f3n de Haglund"},"content":{"rendered":"<p><strong>El tal\u00f3n de Haglund (exostosis de Haglund) es un gangli\u00f3n en el borde superior del hueso del tal\u00f3n. El espol\u00f3n calc\u00e1neo dorsal es una osificaci\u00f3n de la uni\u00f3n del tend\u00f3n de Aquiles al hueso del tal\u00f3n. La presi\u00f3n de la extensi\u00f3n \u00f3sea en el zapato suele causar inflamaci\u00f3n o hinchaz\u00f3n de los tejidos blandos, como la bursa. Mientras que los espolones calc\u00e1neos y el tal\u00f3n de Haglund pueden diferenciarse radiogr\u00e1ficamente, las inflamaciones del tend\u00f3n de Aquiles pueden detectarse sobre todo ecogr\u00e1ficamente.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>El calc\u00e1neo es el hueso del cuerpo humano donde se forman la mayor\u00eda de los espolones \u00f3seos. Ya se ha informado del espol\u00f3n calc\u00e1neo plantar. El an\u00e1lisis de 1027 radiograf\u00edas laterales del tal\u00f3n mostr\u00f3 que los espolones calc\u00e1neos plantares eran ligeramente m\u00e1s frecuentes que los dorsales (11,2% frente a 9,3%) [1]. Con el aumento de la edad, la fibroostitis productiva se manifiesta en ambos sitios. La distribuci\u00f3n a derecha e izquierda es aproximadamente la misma. Las mujeres tienen muchas m\u00e1s probabilidades de padecer espolones plantares que los hombres, pero son m\u00e1s frecuentes en la zona dorsal de los hombres que en las mujeres mayores de 70 a\u00f1os. Tambi\u00e9n es interesante observar que con el aumento de la edad y la mayor frecuencia de cambios osteoartr\u00edticos en las articulaciones de las extremidades, la incidencia de espolones calc\u00e1neos aumenta a\u00fan m\u00e1s [2].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-16858\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/ubersicht1_hp7_s38.png\" style=\"height:199px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"364\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los s\u00edntomas dependen de la carga y del movimiento; en el examen cl\u00ednico, puede provocarse dolor local a la presi\u00f3n. En el caso del tal\u00f3n de Haglund, la irritaci\u00f3n mec\u00e1nica tambi\u00e9n suele deberse al calzado. Los posibles diagn\u00f3sticos diferenciales del espol\u00f3n calc\u00e1neo sintom\u00e1tico dorsal (tambi\u00e9n superior) se muestran en <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">el resumen 1 <\/span>[3].<\/p>\n<p>La exostosis de Haglund y el espol\u00f3n calc\u00e1neo dorsal deben diferenciarse en cuanto a su localizaci\u00f3n. El espol\u00f3n est\u00e1 situado m\u00e1s caudalmente <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(Fig. 1A)<\/span>. Los s\u00edntomas locales se sit\u00faan de 2 a 3 cm caudales al tend\u00f3n de Aquiles, la aquilodinia de 3 a 5 cm craneales a la inserci\u00f3n del tend\u00f3n en el calc\u00e1neo. Mientras que en el tal\u00f3n de Haglund <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(fig. 1B) <\/span>una irritaci\u00f3n mec\u00e1nica del tejido adyacente provoca las molestias, el espol\u00f3n calc\u00e1neo es el resultado de una tracci\u00f3n excesiva del tend\u00f3n de Aquiles, a menudo como consecuencia de un acortamiento de los m\u00fasculos de la pantorrilla.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-16859 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/abb1_hp7_s39.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/362;height:197px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"362\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde el punto de vista terap\u00e9utico, predominan las medidas conservadoras como el alivio, la medicaci\u00f3n analg\u00e9sica y antiflog\u00edstica, la crioterapia y las plantillas acolchadas especiales. La terapia Orthovolt [4] tiene un efecto analg\u00e9sico en m\u00e1s del 80% (6 \u00d7 0,5 Gray en 3 semanas).<\/p>\n<p><em>Las radiograf\u00edas<\/em> en proyecci\u00f3n lateral pueden diferenciar los espolones calc\u00e1neos y el tal\u00f3n de Haglund, pero no dicen nada sobre el proceso inflamatorio. <em>Ecogr\u00e1ficamente<\/em>, se pueden detectar bien las inflamaciones del tend\u00f3n de Aquiles. <em>Los ex\u00e1menes tomogr\u00e1ficos por ordenador<\/em> con la reconstrucci\u00f3n sagital 2D conducen a una informaci\u00f3n similar a la de la imagen radiogr\u00e1fica. Sin embargo, con respecto a la afirmaci\u00f3n sobre las actividades inflamatorias de los tejidos blandos, el m\u00e9todo tambi\u00e9n tiene claras limitaciones. La <em>resonancia magn\u00e9tica<\/em> puede subestimar la extensi\u00f3n de los espolones, pero los cambios locales acompa\u00f1antes como la bursitis, la tendinitis o el edema espongioso se visualizan de forma excelente. As\u00ed, en m\u00e1s del 85% de los pacientes con exostosis de Haglund, el s\u00edndrome de Haglund puede verificarse con bursitis y tendinitis del tend\u00f3n de Aquiles [5].<\/p>\n<h2 id=\"\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"-2\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-16860 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/abb2_hp7_s39.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/336;height:183px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"336\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/h2>\n<h2 id=\"-3\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"estudios-de-caso\">Estudios de caso<\/h2>\n<p>El <strong>caso 1 <\/strong>muestra la radiograf\u00eda lateral <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(Fig.&nbsp;1A)<\/span> de un hombre de 57 a\u00f1os con s\u00edntomas de dolor dorsal provocado por la dorsiflexi\u00f3n del pie, un fuerte espol\u00f3n calc\u00e1neo dorsal y un peque\u00f1o plantar. La radiograf\u00eda de una paciente de 54 a\u00f1os con dolor en la parte superior del tal\u00f3n muestra un tal\u00f3n de Haglund con el correspondiente s\u00edndrome de Haglund <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(fig. 1B) <\/span>. La calcificaci\u00f3n del tend\u00f3n de Aquiles distal sugiere una tendinosis avanzada con tendinitis cr\u00f3nica recurrente. En los ejemplos de im\u00e1genes <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(2A, B) <\/span>del <strong>caso 2<\/strong><span style=\"font-family:franklin gothic demi\"> <\/span>de dos hombres de 48 y 59&nbsp;a\u00f1os, respectivamente, se puede delinear en la TC un peque\u00f1o espol\u00f3n dorsal del tal\u00f3n (otra pregunta, exclusi\u00f3n de fractura), tambi\u00e9n una exostosis inicial de Haglund <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(Fig.&nbsp;2B)<\/span> y una tendinosis del tend\u00f3n de Aquiles.  El <strong>caso 3<\/strong><span style=\"font-family:franklin gothic demi\"> (Fig.&nbsp;3A,B) <\/span>documenta mediante IRM una considerable degeneraci\u00f3n y tendinitis del tend\u00f3n de Aquiles de un hombre de 54 a\u00f1os (atleta de resistencia de larga duraci\u00f3n, distensi\u00f3n tras sobreestiramiento del tend\u00f3n), el peque\u00f1o espol\u00f3n calc\u00e1neo es m\u00e1s dif\u00edcil de delimitar en la IRM que en la TC.<\/p>\n<h2 id=\"-4\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"-5\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-16861 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/abb3_hp7_s39.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/361;height:197px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"361\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/h2>\n<h2 id=\"-6\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>Las radiograf\u00edas laterales pueden detectar muy bien los espolones calc\u00e1neos dorsales, pero no detectan los cambios inflamatorios de los tejidos blandos que suelen acompa\u00f1arlos&nbsp;en la fase aguda.<\/li>\n<li>Los s\u00edntomas de dolor dorsal pueden ser muy similares en los espolones dorsales del tal\u00f3n y en el tal\u00f3n de Haglund, pero la localizaci\u00f3n difiere.<\/li>\n<li>La tomograf\u00eda computarizada es superior a la resonancia magn\u00e9tica a la hora de delinear los contornos \u00f3seos.<\/li>\n<li>Los cambios inflamatorios \u00f3seos y de los tejidos blandos pueden identificarse muy bien en la resonancia magn\u00e9tica; la aplicaci\u00f3n intravenosa de Gd-DTPA puede profundizar el diagn\u00f3stico.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Riepert T, et al: Incidencia, dependencia de la edad y distribuci\u00f3n por sexos del espol\u00f3n calc\u00e1neo. Un an\u00e1lisis de la morfolog\u00eda radiogr\u00e1fica en 1027 pacientes de la poblaci\u00f3n centroeuropea. Rofo 1995; 162(6): 502-505.<\/li>\n<li>Weiss E: Espolones calc\u00e1neos: examen de la etiolog\u00eda mediante restos esquel\u00e9ticos prehist\u00f3ricos para comprender el dolor de tal\u00f3n actual. Pie (Edinb) 2012; 22(3): 125-129.<\/li>\n<li>Orthopaedic Joint Clinic: www.gelenk-klinik.de (\u00faltima consulta: 07.06.2021).<\/li>\n<li>M\u00fccke R, et al: Radioterapia de baja dosis para el espol\u00f3n calc\u00e1neo doloroso. Estudio retrospectivo de 117 pacientes. Strahlenther Onkol 2003; 179(11): 774-778.<\/li>\n<li>Debus F, et al: IRM en pacientes con deformidad de Haglund y su influencia en la terapia. Arch Ortop Trauma Surg 2019; 139(7): 903-906.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>PR\u00c1CTICA GP 2021; 16(7): 38-39<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El tal\u00f3n de Haglund (exostosis de Haglund) es un gangli\u00f3n en el borde superior del hueso del tal\u00f3n. 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