{"id":328340,"date":"2021-08-13T02:00:00","date_gmt":"2021-08-13T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/lugar-de-proyeccion-corazon-cuando-los-conflictos-psicologicos-influyen-en-el-cuerpo\/"},"modified":"2021-08-13T02:00:00","modified_gmt":"2021-08-13T00:00:00","slug":"lugar-de-proyeccion-corazon-cuando-los-conflictos-psicologicos-influyen-en-el-cuerpo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/lugar-de-proyeccion-corazon-cuando-los-conflictos-psicologicos-influyen-en-el-cuerpo\/","title":{"rendered":"Lugar de proyecci\u00f3n coraz\u00f3n: Cuando los conflictos psicol\u00f3gicos influyen en el cuerpo"},"content":{"rendered":"<p><strong>Ya en el antiguo Egipto exist\u00eda una enfermedad del coraz\u00f3n, cuya causa se denominaba miedo de la mente. Por tanto, la interacci\u00f3n entre la psique y el coraz\u00f3n se conoce desde hace mucho tiempo, pero durante mucho tiempo no se le dio gran importancia. Mientras tanto, las cosas son diferentes, porque los pacientes con cardiopat\u00edas sufren a menudo comorbilidades psicol\u00f3gicas. Y \u00e9stas, a su vez, influyen en la evoluci\u00f3n de los problemas card\u00edacos.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>La psicocardiolog\u00eda es una disciplina comparativamente joven que se ocupa de la interacci\u00f3n de las enfermedades cardiacas y los cambios psicol\u00f3gicos. Esto se debe a que la depresi\u00f3n, la ansiedad y el trastorno de estr\u00e9s postraum\u00e1tico (TEPT), en particular, pueden aumentar las tasas de hospitalizaci\u00f3n, morbilidad y mortalidad de los pacientes con cardiopat\u00edas. El estr\u00e9s psicosocial y el estr\u00e9s cr\u00f3nico tambi\u00e9n pueden aumentar los riesgos. La salud mental est\u00e1 estrechamente ligada a la funcionalidad del coraz\u00f3n. Pueden aparecer en diferentes momentos del curso de la enfermedad y contribuir al desarrollo de la misma como factor de riesgo independiente, influir negativamente en el curso como enfermedad com\u00f3rbida o ser desencadenadas por la enfermedad cardiaca.<\/p>\n<p>Por ejemplo, se ha descubierto que las cardiopat\u00edas coronarias son m\u00e1s probables en personas con un bajo nivel socioecon\u00f3mico y estr\u00e9s laboral cr\u00f3nico. Los s\u00edntomas depresivos como los sentimientos de bajo \u00e1nimo, la desesperanza y la desgana se dan en un 20-50% de los pacientes con cardiopat\u00eda coronaria. En un 15-20% de los casos, se trata de s\u00edntomas cl\u00ednicos pronunciados de depresi\u00f3n. Afecta sobre todo a mujeres menores de 60 a\u00f1os tras un infarto de miocardio. Viceversa, los s\u00edntomas depresivos aumentan el riesgo de cardiopat\u00eda coronaria e influyen negativamente en la evoluci\u00f3n de la enfermedad. Esto se explica, por una parte, por cambios fisiopatol\u00f3gicos como disfunciones del sistema endocrino y un aumento cr\u00f3nico de la actividad del sistema nervioso simp\u00e1tico, que pueden conducir a una progresi\u00f3n de la aterosclerosis. Por otro lado, la depresi\u00f3n est\u00e1 estrechamente asociada a procesos inflamatorios, que dan lugar a un aumento de las concentraciones de interleucina-6 y prote\u00edna C reactiva, as\u00ed como de la actividad plaquetaria.<\/p>\n<h2 id=\"corazon-fuera-del-tiempo\">Coraz\u00f3n fuera del tiempo<\/h2>\n<p>Una situaci\u00f3n similar puede darse con las arritmias cardiacas. Tambi\u00e9n en este caso existe una conexi\u00f3n bidireccional entre los s\u00edntomas psicol\u00f3gicos y los f\u00edsicos. Los trastornos mentales como la ansiedad y el trastorno de p\u00e1nico pueden desencadenar arritmias cardiacas tanto como ser causados por ellas. Entre las arritmias comunes asociadas a los trastornos mentales se incluyen las extras\u00edstoles, la taquicardia supraventricular (TSV), la fibrilaci\u00f3n auricular y las arritmias ventriculares. Con los trastornos de p\u00e1nico, puede desarrollarse un verdadero c\u00edrculo vicioso de miedo. Durante un ataque, se perciben cambios f\u00edsicos que, a su vez, provocan una ansiedad intensa <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(Fig.&nbsp;1) <\/span>.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-16779\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/abb1_cv2_s30.png\" style=\"height:506px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"927\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"diagnosticos-diferenciales-en-la-insuficiencia-cardiaca\">Diagn\u00f3sticos diferenciales en la insuficiencia card\u00edaca<\/h2>\n<p>La proporci\u00f3n de pacientes con insuficiencia cardiaca con depresi\u00f3n com\u00f3rbida es extremadamente alta, del 21,5%. Tambi\u00e9n aumenta con el incremento de la gravedad. Adem\u00e1s de un deterioro significativo de la calidad de vida, los s\u00edntomas depresivos conllevan un aumento de la tasa de hospitalizaci\u00f3n y duplican el riesgo de eventos cl\u00ednicos posteriores y de mortalidad. Sin embargo, a menudo se pasa por alto esta preocupaci\u00f3n, ya que los pacientes se retraen y muestran sus emociones de forma menos evidente. Otra indicaci\u00f3n puede ser el deterioro cognitivo, cuyo riesgo suele aumentar en los pacientes con insuficiencia cardiaca y parece intensificarse a\u00fan m\u00e1s con la depresi\u00f3n. Los s\u00edntomas se manifiestan como d\u00e9ficits de memoria, disfunci\u00f3n ejecutiva y disminuci\u00f3n de la velocidad de procesamiento. Por lo tanto, si un paciente tiene problemas de comprensi\u00f3n o adherencia, las disfunciones cognitivas deben aclararse como diagn\u00f3stico diferencial.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para saber m\u00e1s:<\/p>\n<ul>\n<li>Hermann-Lingen C: Fundaci\u00f3n Alemana del Coraz\u00f3n 2020. Disponible en: www.herzstiftung.de\/sites\/default\/files\/media\/SD39-Seele-kraenkt-Herz-2020\/SD39-Seele-kraenkt-Herz-2020.pdf (fecha de \u00faltimo acceso: 22.06.2021)<\/li>\n<li>Lozano R, Naghavi M, Foreman K, et al: Lancet 2013; 380: 2095-2128.<\/li>\n<li>Ladwig K-H, Lederbogen F, Albus C, et al: Der Kardiologe 2013; 7: 7-27.<\/li>\n<li>Roest AM, Martens EJ, de Jonge P, et al: J Am Coll Cardiol 2010; 56: 38-46.<\/li>\n<li>Mallik S, Spertus JA, Reid KJ, et al: Arch Intern Med 2006; 166: 876-883.<\/li>\n<li>Bunz M, Kindermann I, Karbach J, et al: Dtsch Med Wochenschr 2015; 140: 117-124.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>CARDIOVASC 2021; 20(2): 26<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ya en el antiguo Egipto exist\u00eda una enfermedad del coraz\u00f3n, cuya causa se denominaba miedo de la mente. 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