{"id":328675,"date":"2021-06-29T01:00:00","date_gmt":"2021-06-28T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/estado-de-la-tecnica\/"},"modified":"2023-01-12T14:09:39","modified_gmt":"2023-01-12T13:09:39","slug":"estado-de-la-tecnica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/estado-de-la-tecnica\/","title":{"rendered":"Estado de la t\u00e9cnica"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Carcinoma endometrial, sarcoma uterino, carcinoma cervical: los tumores uterinos son tan diversos como las diferentes c\u00e9lulas que se encuentran en el \u00fatero. En consecuencia, la gesti\u00f3n tambi\u00e9n difiere significativamente. Un diagn\u00f3stico cuidadoso para clasificar y categorizar el riesgo es crucial para garantizar la mejor atenci\u00f3n posible a cada individuo.<\/strong><\/p>\n\n<!--more-->\n\n<p>Los tumores uterinos afectan a mujeres de distintas edades y en diferentes etapas de la vida. El origen de los tumores es variado, al igual que las distintas c\u00e9lulas que se encuentran en el \u00fatero. Los procesos malignos suelen presentarse con el s\u00edntoma com\u00fan de la hemorragia vaginal.<\/p>\n\n<p>En este art\u00edculo de revisi\u00f3n, nos gustar\u00eda hablar de los distintos tumores uterinos y ofrecer una visi\u00f3n general con una perspectiva de las opciones de tratamiento.<\/p>\n\n<h2 id=\"carcinoma-endometrial\" class=\"wp-block-heading\">Carcinoma endometrial<\/h2>\n\n<p>El carcinoma endometrial es uno de los tumores ginecol\u00f3gicos m\u00e1s frecuentes despu\u00e9s del carcinoma de mama, con 4634 casos registrados en el registro na-tio-nal de c\u00e1ncer de Suiza en 2013-2017. En un 75% de los casos, el carcinoma de endometrio se diagnostica en la posmenopausia, despu\u00e9s de que se hayan producido hemorragias posmenop\u00e1usicas frecuentes. El factor de riesgo del carcinoma endometrial hormono-dependiente (tipo I) es el exceso de estr\u00f3genos. As\u00ed lo demuestra el aumento del riesgo con la terapia estrog\u00e9nica sola en la posmenopausia (tibolona, tamoxifeno, dependiendo de la duraci\u00f3n del uso, tambi\u00e9n terapia combinada con progest\u00e1geno, terapias de estimulaci\u00f3n ov\u00e1rica) [1]. La menarquia precoz y la menopausia tard\u00eda tambi\u00e9n pueden favorecer el c\u00e1ncer de endometrio, al igual que la obesidad, el metabolismo alterado de la glucosa y la presencia del s\u00edndrome de ovario poliqu\u00edstico (SOP). Si existen antecedentes familiares positivos de c\u00e1ncer de endometrio en parientes de primer grado, el riesgo de desarrollar la enfermedad a los 70 a\u00f1os aumenta hasta el 3,5%, frente al 3,1% de la poblaci\u00f3n normal [2]. Afortunadamente, el c\u00e1ncer de endometrio suele ser sintom\u00e1tico en las fases iniciales en t\u00e9rminos de hemorragia posmenop\u00e1usica, lo que explica en cierta medida el buen pron\u00f3stico con una probabilidad de supervivencia a 5 a\u00f1os del 80%. En pacientes premenop\u00e1usicas con hemorragias uterinas an\u00f3malas, el riesgo de hiperplasia con atipia o carcinoma es inferior al 1,5%. Sin embargo, tras un intento infructuoso de terapia conservadora, en este caso tambi\u00e9n deber\u00eda realizarse generosamente una biopsia por pipelle o una histeroscopia y legrado para un examen histol\u00f3gico.<\/p>\n\n<p>El patr\u00f3n oro del diagn\u00f3stico sigue siendo la histeroscopia con legrado, que debe realizarse en casos de hemorragia posmenop\u00e1usica con un endometrio \u22653 mm. Las afecciones uterinas locales deben examinarse mediante ecograf\u00eda transvaginal. Si los hallazgos no est\u00e1n claros, una resonancia magn\u00e9tica de la pelvis puede aportar claridad. En estadios avanzados o histolog\u00eda agresiva est\u00e1 indicado realizar m\u00e1s pruebas de imagen mediante tomograf\u00eda computarizada para evaluar las afecciones extrauterinas.<\/p>\n\n<p>El carcinoma endometrial se divide cl\u00e1sicamente en dos tipos. El tipo I, adenocarcinoma endometrioide, es sensible a las hormonas, mientras que el carcinoma de tipo II es independiente de las hormonas. El grupo de carcinomas de tipo II est\u00e1 compuesto por carcinomas serosos o de c\u00e9lulas claras m\u00e1s agresivos y carcinosarcomas y afecta a una poblaci\u00f3n de mayor edad. Gracias al an\u00e1lisis molecular del grupo TCGA <em>(The Cancer Genome Atlas-Project)<\/em>, fue posible dividir el carcinoma de endometrio en cuatro grupos moleculares, que pueden predecir mejor el pron\u00f3stico y proporcionar una terapia adaptada en el futuro. En la edici\u00f3n de Patolog\u00eda 2020 de la OMS, los c\u00e1nceres de endometrio se clasifican ahora como POLE, MMRd <em>(deficiente en reparaci\u00f3n de emparejamientos err\u00f3neos),<\/em> p53mut y NSMP <em>(perfil molecular no espec\u00edfico)<\/em>. El pron\u00f3stico es muy favorable para el mutante POLE, seguido del tipo inestable por microsat\u00e9lite MMRd; los carcinomas p53mut tienen un pron\u00f3stico significativamente peor y se comportan de forma similar al carcinoma seroso de ovario [3,4].<\/p>\n\n<p>La clasificaci\u00f3n de riesgo ESMO-ESGO-ESTRO ha integrado los marcadores moleculares en su \u00faltima edici\u00f3n 2021, por lo que estos marcadores se incluyen ahora en la cl\u00ednica<span style=\"font-family: franklin gothic demi;\"> (Tabla 1<\/span> ) [5]. En los tumores avanzados, los marcadores moleculares, especialmente el MMRd, permiten nuevas opciones de tratamiento con inhibidores de puntos de control.<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1100\" height=\"805\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/tab1_oh3_s6.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-16701\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/tab1_oh3_s6.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/tab1_oh3_s6-800x585.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/tab1_oh3_s6-120x88.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/tab1_oh3_s6-90x66.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/tab1_oh3_s6-320x234.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/tab1_oh3_s6-560x410.png 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/figure>\n\n<p>Hoy en d\u00eda, la terapia quir\u00fargica debe realizarse mediante una histerectom\u00eda laparosc\u00f3pica con anexectom\u00eda bilateral. En las pacientes premenop\u00e1usicas, los anexos pueden dejarse en su lugar en los estadios iniciales, tras la educaci\u00f3n sobre el riesgo y si no existe mutaci\u00f3n BRCA ni s\u00edndrome de Lynch. La estadificaci\u00f3n se realiza quir\u00fargicamente. Esto puede incluir una secci\u00f3n congelada para evaluar el grosor de la infiltraci\u00f3n. La decisi\u00f3n de realizar una linfonodectom\u00eda p\u00e9lvica y paraa\u00f3rtica y una omentectom\u00eda depende del grupo de riesgo (intermedio-alto y alto riesgo) y del estadio (pT1b, G3, tipo II, L1). La linfonodectom\u00eda debe incluir siempre una linfonodectom\u00eda p\u00e9lvica y paraa\u00f3rtica en funci\u00f3n del drenaje linf\u00e1tico del \u00fatero. Los ganglios linf\u00e1ticos macrosc\u00f3picamente conspicuos tambi\u00e9n deben extirparse en los estadios iniciales de los carcinomas de tipo I.<\/p>\n\n<p>El concepto de escisi\u00f3n del ganglio linf\u00e1tico centinela se ha investigado ya en muchos estudios. El verde de indocianina se aplica cervical o peritumoralmente y puede visualizarse intraoperatoriamente mediante una t\u00e9cnica de imagen en el infrarrojo cercano <span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">(Fig. 1)<\/span>. La t\u00e9cnica no aumenta la morbilidad y la tasa de detecci\u00f3n es superior al 90%, con una tasa de falsos positivos del 5%. La ecograf\u00eda mediante examen inmunohistoqu\u00edmico de los ganglios linf\u00e1ticos centinela negativos puede tener un beneficio adicional al visualizar micromet\u00e1stasis [6\u20138]. Sin embargo, en situaciones de alto riesgo, la escisi\u00f3n del ganglio linf\u00e1tico centinela sigue estando indicada \u00fanicamente en el contexto de estudios.<\/p>\n\n<p>La terapia de preservaci\u00f3n de la fertilidad s\u00f3lo se considera en el estadio IA una vez excluida la infiltraci\u00f3n miometrial. Tras una informaci\u00f3n expl\u00edcita, se administra una terapia con progest\u00e1genos (minip\u00edldora o DIU progest\u00e1geno) durante seis meses, tras lo cual se desea tener un hijo. Una vez cumplido esto, debe procederse a la estadificaci\u00f3n quir\u00fargica.<\/p>\n\n<h2 id=\"\" class=\"wp-block-heading\">\u00a0<\/h2>\n\n<h2 id=\"-2\" class=\"wp-block-heading\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-16702 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/847;height: 462px; width: 600px;\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/abb1_oh3_s12.png\" alt=\"\" width=\"1100\" height=\"847\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/abb1_oh3_s12.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/abb1_oh3_s12-800x616.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/abb1_oh3_s12-120x92.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/abb1_oh3_s12-90x68.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/abb1_oh3_s12-320x246.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/abb1_oh3_s12-560x431.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/h2>\n\n<h2 id=\"-3\" class=\"wp-block-heading\">\u00a0<\/h2>\n\n<h2 id=\"sarcomas-uterinos\" class=\"wp-block-heading\">Sarcomas uterinos<\/h2>\n\n<p>Con una incidencia de 1,5-3\/100.000, los sarcomas son mucho menos frecuentes que los carcinomas endometriales, con una mortalidad significativamente mayor. La tasa de supervivencia a 5 a\u00f1os es inferior al 50%. Los sarcomas pueden originarse en el miometrio, el tejido conectivo uterino o el estroma endometrial. La OMS distingue entre el leiomiosarcoma (60-70%), el sarcoma del estroma endometrial de bajo o alto grado (10% cada uno), el sarcoma uterino indiferenciado (10%), el adenosarcoma y la variante maligna del PEComa<em> (tumor de c\u00e9lulas epitelioides perivasculares <\/em>) (ambos bastante menos frecuentes). Los factores de riesgo incluyen la ascendencia africana, la toma de tamoxifeno y una mutaci\u00f3n germinal en el gen TP53, tambi\u00e9n llamado <em>s\u00edndrome de Li-Fraumeni<\/em>.<\/p>\n\n<p>Cl\u00ednicamente, los sarcomas suelen presentarse con hemorragias vaginales, pero un \u00fatero que crece r\u00e1pidamente tambi\u00e9n puede ser un signo de la presencia de un sarcoma. La histeroscopia, as\u00ed como otros procedimientos de diagn\u00f3stico por imagen como una resonancia magn\u00e9tica, pueden dar indicios de un sarcoma, pero no pueden excluirlo. Los sarcomas se encuentran a menudo como hallazgo incidental durante miomectom\u00edas o histerectom\u00edas, que conllevan el riesgo de distribuci\u00f3n de c\u00e9lulas malignas y empeoran as\u00ed el pron\u00f3stico. Informar al paciente antes de cada operaci\u00f3n es la norma hoy en d\u00eda. Si se sospecha cl\u00ednicamente, la t\u00e9cnica quir\u00fargica debe ajustarse en consecuencia.<\/p>\n\n<p>La terapia del leiomiosarcoma incluye una histerectom\u00eda total. Una anexectom\u00eda y una linfonodectom\u00eda sistem\u00e1tica p\u00e9lvica y para\u00f3rtica no est\u00e1n indicadas en primer lugar en caso de baja incidencia de met\u00e1stasis en esta zona, a menos que existan anomal\u00edas intraoperatorias [9]. A\u00fan no hay pruebas suficientes para la terapia adyuvante tras la resecci\u00f3n R0. La quimioterapia adyuvante con doxorrubicina o una combinaci\u00f3n de gemcitabina y docetaxel son opciones individuales sin recomendaciones claras. La radioterapia adyuvante debe discutirse en caso de resecci\u00f3n quir\u00fargica incompleta. En situaciones metast\u00e1sicas primarias, se utiliza la doxorrubicina. La administraci\u00f3n de inhibidores de la aromatasa puede prolongar la supervivencia libre de progresi\u00f3n tras la confirmaci\u00f3n de la expresi\u00f3n de receptores hormonales.<\/p>\n\n<p>En el sarcoma estromal endometrial de bajo grado, el pron\u00f3stico es bueno con una tasa de supervivencia a 5 a\u00f1os del 80-90%. Si el estado de los receptores hormonales es positivo, puede mejorarse mediante anexectom\u00eda bilateral o terapia endocrina adyuvante a partir del estadio III.<\/p>\n\n<p>El sarcoma estromal endometrial de alto grado y los sarcomas uterinos indiferenciados tienen un pron\u00f3stico inadecuado, con una supervivencia global media de 1-3 a\u00f1os. Existe una recomendaci\u00f3n terap\u00e9utica clara para la histerectom\u00eda total con anexectom\u00eda bilateral. Se recomienda la radioterapia percut\u00e1nea para los estadios I y II. No se dispone de datos suficientes sobre la quimioterapia o la terapia endocrina.<\/p>\n\n<h2 id=\"carcinoma-cervical\" class=\"wp-block-heading\">Carcinoma cervical<\/h2>\n\n<p>En Suiza se producen unos 250 nuevos casos de carcinoma de cuello de \u00fatero al a\u00f1o. Gracias al cribado y, en el futuro, tambi\u00e9n a la vacunaci\u00f3n contra el VPH, esperamos que estas cifras sigan disminuyendo. Por desgracia, el c\u00e1ncer de cuello de \u00fatero sigue representando alrededor del 1% de todas las muertes por c\u00e1ncer. El estadio tumoral seg\u00fan FIGO en el momento del diagn\u00f3stico tiene una gran influencia en la supervivencia global a 5 a\u00f1os. Este porcentaje es del 21% en el estadio IV y del 95% en el estadio I. Los factores de riesgo incluyen la persistencia de una infecci\u00f3n por VPH de alto riesgo con posible displasia cervical, as\u00ed como la inmunosupresi\u00f3n, el abuso de nicotina, una higiene sexual deficiente, el cambio de pareja sexual y el uso prolongado de anticonceptivos orales. Cl\u00ednicamente, esta neoplasia tambi\u00e9n suele manifestarse a trav\u00e9s de hemorragias t\u00edpicas (postcoitales) o alteraciones del fl\u00faor vaginal.<\/p>\n\n<p>El carcinoma de c\u00e9lulas escamosas dependiente del VPH representa hasta el 80% de los casos de carcinoma de cuello uterino. El 20% restante est\u00e1 compuesto en gran parte por carcinomas adenoescamosos y adenocarcinomas. Los subtipos histol\u00f3gicos menos comunes son los carcinomas mixtos, neuroendocrinos, serosos, papilares y de c\u00e9lulas claras.<\/p>\n\n<p>El diagn\u00f3stico se realiza tras una citolog\u00eda vaginal anormal mediante confirmaci\u00f3n histol\u00f3gica en forma de biopsia portio o legrado endocervical. Las condiciones locales pueden evaluarse mediante ecograf\u00eda transvaginal, ecograf\u00eda renal para excluir la hidronefrosis, y resonancia magn\u00e9tica o examen anest\u00e9sico mediante cistoscopia y\/o rectoscopia. La PET-TC se utiliza en la sospecha primaria de met\u00e1stasis a distancia o en situaciones de recidiva. La estadificaci\u00f3n cl\u00ednica primaria en el c\u00e1ncer de cuello uterino se complement\u00f3 en 2018 con una combinaci\u00f3n de im\u00e1genes y afectaci\u00f3n de los ganglios linf\u00e1ticos en la clasificaci\u00f3n FIGO actualizada [10]. La afectaci\u00f3n de los ganglios linf\u00e1ticos paraa\u00f3rticos no puede diagnosticarse con suficiente sensibilidad mediante PET-TC, por lo que el estado ganglionar debe determinarse principalmente de forma quir\u00fargica en el curso de una linfonodectom\u00eda centinela, que tiene una sensibilidad del 91,4% con una especificidad del 100%. En caso de tumor en estadio T1a1 sin invasi\u00f3n linfovascular, extirpaci\u00f3n completa por conizaci\u00f3n y carcinoma microinvasivo, la linfonodectom\u00eda centinela no es necesaria. En estos casos, una simple conizaci\u00f3n o histerectom\u00eda puede ser suficiente.<\/p>\n\n<p>La cirug\u00eda o la radioquimioterapia pueden considerarse como terapia primaria. Hasta el estadio tumoral FIGO IIA, se recomienda la resecci\u00f3n quir\u00fargica primaria mediante histerectom\u00eda radical abierta. La indicaci\u00f3n de una ovariectom\u00eda depende del tipo histol\u00f3gico y del estado menop\u00e1usico.<\/p>\n\n<p>El estudio prospectivo y aleatorizado LACC publicado en 2018 compar\u00f3 el resultado tras la histerectom\u00eda radical m\u00ednimamente invasiva con el de la laparotom\u00eda. El tama\u00f1o del tumor \u22652 cm mostr\u00f3 un peor resultado en t\u00e9rminos de intervalo libre de recidiva, una mayor tasa de recidiva locorregional y tambi\u00e9n una supervivencia global significativamente inferior en comparaci\u00f3n con la histerectom\u00eda radical abierta. El estudio [11] no aclar\u00f3 si las c\u00e9lulas tumorales son dispersadas por el manipulador uterino utilizado durante la laparoscopia o por el<sub>inflado con CO2<\/sub>.<\/p>\n\n<p>La radioquimioterapia es el tratamiento est\u00e1ndar a partir del estadio IIB o si hay indicios de prolapso de los ganglios linf\u00e1ticos tras una linfonodectom\u00eda paraa\u00f3rtica. La radioterapia percut\u00e1nea con administraci\u00f3n simult\u00e1nea de quimioterapia con cisplatino como radiosensibilizador se realiza antes de la braquiterapia intravaginal. Los estudios sobre la histerectom\u00eda secundaria tras la quimioterapia neoadyuvante no mostraron ninguna ventaja.<\/p>\n\n<p>En casos seleccionados, se recomienda la radioterapia adyuvante con quimioterapia tras el tratamiento quir\u00fargico primario. Esto se aplica a las resecciones R1, las infiltraciones parametriales, las met\u00e1stasis en los ganglios linf\u00e1ticos y los factores de riesgo (L1, V1, G3, tama\u00f1o del tumor &gt;4 cm). La indicaci\u00f3n de la braquiterapia vaginal debe discutirse en casos de infiltraci\u00f3n vaginal, tumores grandes, as\u00ed como en situaciones de L1 extensa. La terapia paliativa consiste principalmente en quimioterapia con carboplatino y taxol, combinada con bevacizumab. Los inhibidores de los puntos de control tambi\u00e9n pueden utilizarse en este caso.<\/p>\n\n<h2 id=\"conclusion\" class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n\n<p>En resumen, los tumores uterinos incluyen entidades bastante diferentes y se tratan de forma distinta en consecuencia. Un diagn\u00f3stico preciso para la clasificaci\u00f3n es crucial. Los marcadores moleculares son cada vez m\u00e1s importantes, tanto para la clasificaci\u00f3n del riesgo como para el ajuste de las terapias adyuvantes.<\/p>\n\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\" class=\"wp-block-heading\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Los tumores uterinos comprenden entidades diversas cuyo tratamiento difiere significativamente. Un diagn\u00f3stico cuidadoso para clasificar y categorizar el riesgo es crucial para garantizar la mejor atenci\u00f3n posible a cada individuo.<\/li>\n\n\n\n<li>La importancia cl\u00ednica de los marcadores moleculares es cada vez mayor; desde este a\u00f1o, forman parte de la clasificaci\u00f3n de riesgo ESMO-ESGO-ESTRO del carcinoma endometrial. Los marcadores moleculares permiten no s\u00f3lo una evaluaci\u00f3n m\u00e1s precisa del pron\u00f3stico, sino tambi\u00e9n el uso selectivo de opciones de tratamiento innovadoras como los inhibidores de puntos de control, especialmente para tumores avanzados.<\/li>\n\n\n\n<li>El carcinoma endometrial es una de las neoplasias ginecol\u00f3gicas m\u00e1s frecuentes y se diagnostica en el 75% de los casos en la posmenopausia. Suele manifestarse por hemorragias vaginales y se ve favorecida por un exceso de estr\u00f3genos, entre otras cosas con la terapia con tamoxifeno. En caso de hemorragia posmenop\u00e1usica y un endometrio \u22653 mm, debe realizarse en cualquier caso una pipelle o una histeroscopia con legrado para la confirmaci\u00f3n histol\u00f3gica.<\/li>\n\n\n\n<li>Los sarcomas uterinos son m\u00e1s raros que los carcinomas endometriales pero tienen peor pron\u00f3stico. El uso de tamoxifeno tambi\u00e9n es uno de los factores de riesgo en este caso. Las miomectom\u00edas y las histerectom\u00edas conllevan el riesgo de distribuci\u00f3n de c\u00e9lulas malignas, por lo que la t\u00e9cnica quir\u00fargica debe adaptarse en consecuencia en caso de sospecha cl\u00ednica.<\/li>\n\n\n\n<li>El pron\u00f3stico del carcinoma de cuello uterino var\u00eda mucho en funci\u00f3n del estadio del tumor.<\/li>\n\n\n\n<li>En los estadios iniciales hasta FIGO IIA, la histerectom\u00eda radical abierta con o sin ovariectom\u00eda es el tratamiento de primera elecci\u00f3n. A partir del estadio IIB o si hay indicios de prolapso de los ganglios linf\u00e1ticos, se utiliza principalmente la radioquimioterapia. Una histerectom\u00eda secundaria no aporta ninguna ventaja.<\/li>\n<\/ul>\n\n<p>Literatura:<\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Allen NE, et al: Menopausal hormone therapy and risk of endometrial carcinoma among postmenopausal women in the European Prospective Investigation Into Cancer and Nutrition. Am J Epidemiol. 2010; 172(12): 1394-1403.<\/li>\n\n\n\n<li>Win AK, Reece JC, Ryan S: Antecedentes familiares y riesgo de c\u00e1ncer de endometrio: una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica y metaan\u00e1lisis. Obstet Gynecol. 2015; 125(1): 89-98.<\/li>\n\n\n\n<li>Kandoth C, et al: Paisaje mutacional e importancia en 12 tipos principales de c\u00e1ncer. Nature, 2013; 502(7471): 333-339.<\/li>\n\n\n\n<li>Morice P, et al: C\u00e1ncer de endometrio. Lancet. 2016 ; 387(10023): 1094-1108.<\/li>\n\n\n\n<li>Concin N, et al: Directrices ESGO \/ ESTRO \/ ESP para el tratamiento de pacientes con carcinoma endometrial. Virchows Arch. 2021; 478(2): 153-190.<\/li>\n\n\n\n<li>Rossi EC, et al: Comparaci\u00f3n de la biopsia del ganglio linf\u00e1tico centinela con la linfadenectom\u00eda para la estadificaci\u00f3n del c\u00e1ncer de endometrio (ensayo FIRES): un estudio multic\u00e9ntrico, prospectivo y de cohortes. Lancet Oncol. 2017; 18(3): 384-92.<\/li>\n\n\n\n<li>Papadia A, et al: Mapeo laparosc\u00f3pico del ganglio linf\u00e1tico centinela con verde de indocianina en el c\u00e1ncer de endometrio. Ann Surg Oncol. 2016; 23(7): 2206-2211.<\/li>\n\n\n\n<li>Imboden S, et al: Seguridad oncol\u00f3gica y morbilidad perioperatoria en el c\u00e1ncer de endometrio de bajo riesgo con disecci\u00f3n del ganglio linf\u00e1tico centinela. Eur J Surg Oncol. 2019; 45(9): 1638-1643.<\/li>\n\n\n\n<li>Kapp DS, Shin JY, Chan JK: Factores pron\u00f3sticos y supervivencia en 1396 pacientes con leiomiosarcomas uterinos: \u00e9nfasis en el impacto de la linfadenectom\u00eda y la ooforectom\u00eda. C\u00e1ncer. 2008; 112(4): 820-830.<\/li>\n\n\n\n<li>Bhatla N, et al: Estadificaci\u00f3n FIGO revisada para el carcinoma de cuello uterino. Int J Gynecol Obstet. 2019; 145(1): 129-135.<\/li>\n\n\n\n<li>Ram\u00edrez PT, et al: Histerectom\u00eda radical m\u00ednimamente invasiva frente a histerectom\u00eda radical abdominal para el c\u00e1ncer de cuello uterino. N Engl J Med 2018; 379(20): 1895-1904.<\/li>\n<\/ol>\n\n<p><em>InFo ONCOLOG\u00cdA Y HEMATOLOG\u00cdA 2021; 9(3): 10-13<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carcinoma endometrial, sarcoma uterino, carcinoma cervical: los tumores uterinos son tan diversos como las diferentes c\u00e9lulas que se encuentran en el \u00fatero. 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