{"id":329071,"date":"2021-05-13T02:00:00","date_gmt":"2021-05-13T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/diagnostico-articular-osteocondrosis-disecante-de-la-articulacion-del-tobillo\/"},"modified":"2021-05-13T02:00:00","modified_gmt":"2021-05-13T00:00:00","slug":"diagnostico-articular-osteocondrosis-disecante-de-la-articulacion-del-tobillo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/diagnostico-articular-osteocondrosis-disecante-de-la-articulacion-del-tobillo\/","title":{"rendered":"Diagn\u00f3stico articular: Osteocondrosis disecante de la articulaci\u00f3n del tobillo"},"content":{"rendered":"<p><strong>En una fase avanzada de la enfermedad, puede haber desprendimiento y expulsi\u00f3n de un trozo de cart\u00edlago \u00f3seo (dissekat o rat\u00f3n articular) de su soporte (lecho del rat\u00f3n) al espacio articular. Esto provoca dolorosos atrapamientos y bloqueos articulares. La resonancia magn\u00e9tica (RM) es la forma m\u00e1s fiable de realizar un diagn\u00f3stico. El tratamiento es inicialmente conservador, siendo necesaria la intervenci\u00f3n quir\u00fargica en fases posteriores.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p> <a href=\"https:\/\/www.medizinonline.com\/artikel\/gelenkdiagnostik-osteochondrosis-dissecans-des-kniegelenks\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">HAUSARZT PRAXIS 3\/2021<\/a> inform\u00f3 sobre la osteocondrosis disecante (OD) de la articulaci\u00f3n de la rodilla. En la zona de la articulaci\u00f3n del tobillo, el cuadro cl\u00ednico tambi\u00e9n est\u00e1 determinado por la fragmentaci\u00f3n del cart\u00edlago articular junto con el hueso subcondral. La clasificaci\u00f3n de la OD en cinco estadios (actualmente seg\u00fan Kramer, 1992), tal y como la conocemos de la articulaci\u00f3n de la rodilla<span style=\"font-family:franklin gothic demi\"> (Tab.&nbsp;1)<\/span> y que puede verificarse muy bien mediante resonancia magn\u00e9tica [1,3,5] tambi\u00e9n es v\u00e1lida en esta zona articular y debe mencionarse de nuevo por su relevancia terap\u00e9utica. Las clasificaciones anteriores de Berndt y Harty de 1959, elaboradas mediante estudios cadav\u00e9ricos o seg\u00fan Dipaola (tras artroscopia) de 1991 ya no son relevantes en los diagn\u00f3sticos radiol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-16129\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/tab1_hp4_s36_0.png\" style=\"height:174px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"319\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/tab1_hp4_s36_0.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/tab1_hp4_s36_0-800x232.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/tab1_hp4_s36_0-120x35.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/tab1_hp4_s36_0-90x26.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/tab1_hp4_s36_0-320x93.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/tab1_hp4_s36_0-560x162.png 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los s\u00edntomas de una lesi\u00f3n osteocondral u osteocondrosis disecante de la articulaci\u00f3n superior del tobillo (OSG) suelen ser cl\u00ednicamente ambiguos. Los s\u00edntomas suelen parecerse a los de un esguince o una distorsi\u00f3n de la articulaci\u00f3n del tobillo: la rigidez, la hinchaz\u00f3n y el dolor de tobillo son entonces cl\u00ednicamente superficiales. Los pacientes, a menudo j\u00f3venes, se quejan de dolor en la profundidad de la articulaci\u00f3n superior del tobillo. Este dolor se intensifica despu\u00e9s de un esfuerzo atl\u00e9tico y desemboca en una claudicaci\u00f3n por descarga [4]. Algunos de los pacientes tambi\u00e9n refieren una sensaci\u00f3n de tensi\u00f3n o dolor en reposo en el interior del tobillo. S\u00f3lo en raras ocasiones se producen dolores claramente definibles, bloqueos o una sensaci\u00f3n de &#8220;crujido&#8221; en la articulaci\u00f3n superior del tobillo.<\/p>\n<p>Para un diagn\u00f3stico definitivo, un examen de imagen debe normalmente complementar los hallazgos cl\u00ednicos. No todas las lesiones osteocondrales o los casos de osteocondrosis disecante provocan s\u00edntomas. A veces, las enfermedades osteocondrales s\u00f3lo se descubren como hallazgo incidental. Hasta que se rechaza la disecci\u00f3n, el dolor es menor y los s\u00edntomas cl\u00ednicos son poco caracter\u00edsticos. La sinovitis causada por la degradaci\u00f3n del cart\u00edlago puede provocar hinchaz\u00f3n y derrames articulares en la articulaci\u00f3n del tobillo, as\u00ed como dolor articular. Los s\u00edntomas tard\u00edos t\u00edpicos de la osteocondrosis disecante en la articulaci\u00f3n del tobillo son s\u00edntomas repentinos y cambiantes de atrapamiento hasta el bloqueo articular. Esta afecci\u00f3n tambi\u00e9n puede provocar inestabilidad en la articulaci\u00f3n del tobillo.<\/p>\n<p> <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">Resumen&nbsp;1<\/span> resume los aspectos morfol\u00f3gicos de la imagen y&nbsp; cl\u00ednicos de la osteocondrosis disecante del tobillo. En caso de traumatismo reciente, debe considerarse una fractura osteocondral como diagn\u00f3stico diferencial. Tanto la historia cl\u00ednica, como el examen cl\u00ednico y la evidencia de otros da\u00f1os, por ejemplo ligamentarios, son \u00fatiles para el diagn\u00f3stico. La resonancia magn\u00e9tica es entonces diagn\u00f3sticamente m\u00e1s avanzada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-16130 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/ubersicht1_hp4_s38.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1081px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1081\/769;height:285px; width:400px\" width=\"1081\" height=\"769\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como en el caso de la articulaci\u00f3n de la rodilla, <em>las radiograf\u00edas<\/em> s\u00f3lo son \u00fatiles en caso de cambios tard\u00edos en el OD con la representaci\u00f3n de una &#8220;cama de rat\u00f3n&#8221; o &#8220;rat\u00f3n articular&#8221;, pero pueden descartar otros cambios \u00f3seos.<\/p>\n<p><em>Los ex\u00e1menes por tomograf\u00eda computarizada <\/em>pueden detectar focos de OD libre como en otras articulaciones y localizar de forma fiable los cuerpos libulares densos en calcio y hueso, incluidos los defectos \u00f3seos. Sin embargo, el m\u00e9todo es claramente inferior a la IRM en la detecci\u00f3n de fragmentos cartilaginosos libres intraarticulares.<\/p>\n<p>Los distintos estadios de la OD <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(Fig.&nbsp;2 a 6)<\/span> pueden determinarse muy bien mediante <em>resonancia magn<\/em> \u00e9tica, al igual que la localizaci\u00f3n y la extensi\u00f3n, la estabilidad y la vitalidad del fragmento subcondral. El seguimiento durante o despu\u00e9s de la terapia tambi\u00e9n es competencia de la resonancia magn\u00e9tica. La aplicaci\u00f3n de contraste intravenoso puede verificar de forma fiable la vitalidad de las estructuras \u00f3seas y los cambios inflamatorios intraarticulares acompa\u00f1antes.<\/p>\n<h2 id=\"\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"-2\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-16131 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/abb1-hp4_s37.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/353;height:193px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"353\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/h2>\n<h2 id=\"-3\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"estudios-de-caso\">Estudios de caso<\/h2>\n<p>En el <em>caso 1<\/em> <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(Fig.&nbsp;1A y B)<\/span>, una paciente de 23 a\u00f1os con dolor dependiente de la carga e inflamaci\u00f3n de la articulaci\u00f3n muestra un estadio II de OD de las partes mediales de la tr\u00f3clea taliana, localmente en secci\u00f3n sagital tambi\u00e9n un aplanamiento inicial de la tr\u00f3clea. Una OD en estadio III tras el alivio inicial (estadio inicial I, 16 a\u00f1os de evoluci\u00f3n, m\u00faltiples cirug\u00edas) en el caso 2 en un hombre que ahora tiene 62 a\u00f1os condujo finalmente a una pr\u00f3tesis articular, que no pudo evaluarse en la RM debido a los fuertes artefactos met\u00e1licos  <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(Fig. 2A y B).  <\/span>En comparaci\u00f3n, en el estudio de caso 3 tras la pr\u00f3tesis articular de la articulaci\u00f3n superior del tobillo en la radiograf\u00eda no hay artefactos. Esto fue precedido por varios a\u00f1os de osteoartritis significativa en un hombre de 66 a\u00f1os con una fractura distal de tibia y roturas del ligamento capsular, activaci\u00f3n inflamatoria con subluxaci\u00f3n de los componentes articulares (sin evidencia de OD en el diagn\u00f3stico cl\u00ednico) y un pronunciado edema del ligamento capsular, as\u00ed como osteonecrosis inicial en la OSG <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(Fig.&nbsp;3A a C)<\/span>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-16132 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/abb2-hp4_s37.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/319;height:174px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"319\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-16133 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/abb3-hp4_s37.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/504;height:275px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"504\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El <em>informe del caso 4<\/em> muestra el defecto \u00f3seo en un estadio II de OD<span style=\"font-family:franklin gothic demi\"> ( <\/span>confirmado en una resonancia magn\u00e9tica externa<span style=\"font-family:franklin gothic demi\"> ) <\/span>en una EM-TC<span style=\"font-family:franklin gothic demi\"> (Fig.&nbsp;4 <\/span>) de un joven de 17 a\u00f1os.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-16134 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/abb4-hp4_s37.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/434;height:237px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"434\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>La articulaci\u00f3n superior del tobillo es uno de los principales lugares de manifestaci\u00f3n de la&nbsp;Osteocondrosis disecante.<\/li>\n<li>El diagn\u00f3stico por imagen de elecci\u00f3n es la resonancia magn\u00e9tica.<\/li>\n<li>Los s\u00edntomas dependen del estadio y pueden provocar bloqueos articulares recurrentes, dolor intenso e hinchaz\u00f3n debido al derrame, as\u00ed como una capacidad de carga limitada de la articulaci\u00f3n.<\/li>\n<li>Las lesiones articulares traum\u00e1ticas deben diferenciarse anamn\u00e9sica, cl\u00ednica y morfol\u00f3gicamente.<\/li>\n<li>El tratamiento de la OD es conservador en la fase inicial, y quir\u00fargico a m\u00e1s tardar cuando se forma un fragmento osteocondral completamente aislado o luxado.<\/li>\n<li>La resonancia magn\u00e9tica es tambi\u00e9n el patr\u00f3n oro para los controles posterap\u00e9uticos.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Breitenseher M: El entrenador de RM. Miembro inferior. Georg Thieme Verlag: Stuttgart, Nueva York 2003, 88.<\/li>\n<li>Burgener FA, Meyers SP, Tan RK, Zaunbauer W: Diagn\u00f3stico diferencial en resonancia magn\u00e9tica. Georg Thieme Verlag: Stuttgart, Nueva York 2002, 407.<\/li>\n<li>Reiser M, N\u00e4gele M. (eds.): Aktuelle Gelenkdiagnostik. Georg Thieme Verlag: Stuttgart, Nueva York 1992, 39-42.<\/li>\n<li>https:\/\/gelenk-klinik.de\/sprunggelenk\/osteochondrosis-dissecans.html, (\u00faltima consulta: 15.03.2021)<\/li>\n<li>Thiel H-J:  <a href=\"https:\/\/www.medizinonline.com\/artikel\/gelenkdiagnostik-osteochondrosis-dissecans-des-kniegelenks\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Del s\u00edntoma al diagn\u00f3stico: Diagn\u00f3stico articular: Osteocondrosis disecante de la articulaci\u00f3n de la rodilla. PR\u00c1CTICA GP 2021; 3: 35-37.<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2021; 16(4): 36-38<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una fase avanzada de la enfermedad, puede haber desprendimiento y expulsi\u00f3n de un trozo de cart\u00edlago \u00f3seo (dissekat o rat\u00f3n articular) de su soporte (lecho del rat\u00f3n) al espacio&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":106179,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Del s\u00edntoma al diagn\u00f3stico","footnotes":""},"category":[11493,11346,11478,11288,11398,11441,11552],"tags":[20534,20535],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-329071","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-casos","category-cirugia","category-formacion-continua","category-medicina-interna-general","category-ortopedia","category-radiologia","category-rx-es","tag-articulacion-del-tobillo","tag-osteocondrosis","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-08 06:10:38","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/329071","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=329071"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/329071\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/106179"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=329071"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=329071"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=329071"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=329071"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}