{"id":329333,"date":"2021-04-16T14:00:00","date_gmt":"2021-04-16T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/sobrevivio-a-un-ataque-al-corazon-y-ahora-gestion-postinfarto-al-dia\/"},"modified":"2021-04-16T14:00:00","modified_gmt":"2021-04-16T12:00:00","slug":"sobrevivio-a-un-ataque-al-corazon-y-ahora-gestion-postinfarto-al-dia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/sobrevivio-a-un-ataque-al-corazon-y-ahora-gestion-postinfarto-al-dia\/","title":{"rendered":"Sobrevivi\u00f3 a un ataque al coraz\u00f3n &#8211; \u00bfy ahora? Gesti\u00f3n postinfarto al d\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><strong>Tras un infarto agudo de miocardio, el manejo postinfarto es el centro del tratamiento. Para prevenir otro acontecimiento coronario, es esencial reconocer y tratar los factores de riesgo adecuados. Las intervenciones no farmacol\u00f3gicas est\u00e1n tan justificadas como los &#8220;Cinco Grandes&#8221; de la prevenci\u00f3n secundaria.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>El pron\u00f3stico de un infarto de miocardio ha mejorado notablemente en los \u00faltimos a\u00f1os. Mientras que el 30% mor\u00eda en el hospital hasta los a\u00f1os 60, la monitorizaci\u00f3n en unidades de cuidados intensivos, la terapia de lisis y, en \u00faltima instancia, la ACTP aguda redujeron la tasa de mortalidad al 5%. Sin embargo, la tasa de mortalidad hasta el ingreso hospitalario sigue siendo del 35-40%, advirti\u00f3 el Dr.&nbsp;med. Gregor Fahrni, Basilea. Por esta raz\u00f3n, el tratamiento postinfarto debe comenzar ya con el infarto. El hito que puede reducir la mortalidad es la monitorizaci\u00f3n con posibilidad de desfibrilaci\u00f3n. Esto debe mantenerse hasta la llegada al hospital. Para mejorar los s\u00edntomas y controlar el dolor, pueden administrarse 2&nbsp;mg de morfina iv. Debe administrarse ox\u00edgeno si la saturaci\u00f3n de ox\u00edgeno es inferior al 90%. La nitroglicerina, por otra parte, debe evitarse, ya que el vaso no se abre en el IAMCEST. En cambio, en los pacientes con un infarto derecho, el pron\u00f3stico puede empeorar por un aumento de la vasodilataci\u00f3n, un shock cardiog\u00e9nico o una disminuci\u00f3n de la precarga. La administraci\u00f3n de betabloqueantes o NOAK tambi\u00e9n carece de buenas pruebas en este contexto.<\/p>\n<h2 id=\"nomenclatura-del-infarto-de-miocardio\">Nomenclatura del infarto de miocardio<\/h2>\n<p>El infarto de miocardio cl\u00e1sico se divide en tipo 1 y tipo 2, medido por la subida o bajada de los niveles de troponina en combinaci\u00f3n con s\u00edntomas de isquemia o cambios en el ECG. El infarto de miocardio de tipo 1 corresponde al s\u00edndrome coronario agudo. Existe una ruptura de la placa subyacente que provoca la oclusi\u00f3n parcial del vaso. Normalmente, este &#8220;infarto cl\u00e1sico&#8221; se presenta como un IAMSEST. Si el vaso est\u00e1 completamente ocluido, puede detectarse un IAMCEST en el ECG. En el infarto de miocardio de tipo 2, existe un desajuste entre el suministro de ox\u00edgeno y su demanda. Suelen presentarse en combinaci\u00f3n con anemia grave, hipotensi\u00f3n, descarrilamiento hipertensivo, taquiarritmia o espasmo coronario. En estos casos, el tratamiento postinfarto no sirve de nada. Una parte del 6-8% de todos los infartos se atribuye a la MINOCA. Esto corresponde a un infarto cl\u00e1sico con vasos coronarios normales. Las causas van desde la erosi\u00f3n de la placa sin estenosis hasta el tromboembolismo, pasando por la disecci\u00f3n espont\u00e1nea.<\/p>\n<h2 id=\"los-cinco-grandes-de-la-prevencion-secundaria\">Los cinco grandes de la prevenci\u00f3n secundaria<\/h2>\n<p>Los Cinco Grandes de la prevenci\u00f3n secundaria tienen algo en com\u00fan: han demostrado que se puede garantizar una vida prolongada y reducir el riesgo de sufrir un nuevo infarto de miocardio. Entre ellos se encuentran la aspirina, las estatinas, los betabloqueantes, los inhibidores de la ECA y los antagonistas P2Y12. La terapia antiplaquetaria dual (DAPT) se utiliz\u00f3 originalmente para tratar la trombosis del stent. Gracias a las mejoras en los stents, esto es ya casi cosa del pasado. No obstante, el DAPT sigue utiliz\u00e1ndose, mientras tanto para el tratamiento de los episodios isqu\u00e9micos, afirma Fahrni. El gran arte consiste en acertar con la estrecha ventana terap\u00e9utica. Esto se debe a que el riesgo de hemorragia aumenta con el incremento de la anticoagulaci\u00f3n activa, mientras que se previenen los acontecimientos isqu\u00e9micos secundarios. Y viceversa: si se inhibe menos la coagulaci\u00f3n, el riesgo de hemorragia sigue siendo bajo, pero aumenta el riesgo de un segundo infarto. En consecuencia, el riesgo de hemorragia y el riesgo de isquemia deben sopesarse entre s\u00ed.<\/p>\n<p>Las estatinas pueden administrarse indefinidamente a todos los pacientes, independientemente de su nivel de colesterol. El valor objetivo de LDL es &lt;1,4&nbsp;mmol\/l. Si no se consigue despu\u00e9s de cuatro a seis semanas, debe a\u00f1adirse ezetimiba y\/o un inhibidor de PCSK9. Los inhibidores de la ECA tambi\u00e9n pueden administrarse a dosis m\u00e1ximas en todos los pacientes. Se centra principalmente en los pacientes con diabetes mellitus o insuficiencia renal. En el caso de los betabloqueantes, tambi\u00e9n debe aspirarse a la dosis m\u00e1xima tolerada. Todos los pacientes pueden beneficiarse de ellas, especialmente en casos de revascularizaci\u00f3n incompleta.<\/p>\n<h2 id=\"fumar-perjudica-la-salud\">Fumar perjudica la salud<\/h2>\n<p>Las intervenciones no farmacol\u00f3gicas incluyen, sobre todo, dejar de fumar. Los estudios han demostrado que el riesgo de una recidiva puede reducirse en un 36% con s\u00f3lo dejar de fumar. La rehabilitaci\u00f3n tras un infarto tambi\u00e9n es de enorme importancia. De este modo no s\u00f3lo se puede mejorar masivamente la calidad de vida. Asimismo, el riesgo de mortalidad puede reducirse significativamente en un 13%, la mortalidad cardiovascular en un 26% y la rehospitalizaci\u00f3n en un 31%.<\/p>\n<p><em>Fuente:&nbsp;Foro de Educaci\u00f3n M\u00e9dica Continua<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>CARDIOVASC 2021; 20(1): 29 (publicado el 2.3.21, antes de impresi\u00f3n).<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras un infarto agudo de miocardio, el manejo postinfarto es el centro del tratamiento. Para prevenir otro acontecimiento coronario, es esencial reconocer y tratar los factores de riesgo adecuados. 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