{"id":329377,"date":"2021-04-13T02:00:00","date_gmt":"2021-04-13T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/acne-y-rosacea-tendencias-actuales-de-un-vistazo\/"},"modified":"2021-04-13T02:00:00","modified_gmt":"2021-04-13T00:00:00","slug":"acne-y-rosacea-tendencias-actuales-de-un-vistazo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/acne-y-rosacea-tendencias-actuales-de-un-vistazo\/","title":{"rendered":"Acn\u00e9 y ros\u00e1cea: tendencias actuales de un vistazo"},"content":{"rendered":"<p><strong>Al igual que ocurre con otras enfermedades cut\u00e1neas, la investigaci\u00f3n sobre el papel del microbioma y los factores inmunol\u00f3gicos es uno de los focos actuales de los esfuerzos de investigaci\u00f3n sobre el acn\u00e9 y la ros\u00e1cea. Dado que ambas son dermatosis inflamatorias multifactoriales, tambi\u00e9n existen diferentes enfoques terap\u00e9uticos. Para el tratamiento del acn\u00e9, la aplicaci\u00f3n t\u00f3pica de un inhibidor del receptor de andr\u00f3genos ha demostrado su eficacia en un estudio reciente. Y en la ros\u00e1cea papulopustular grave, un estudio pudo demostrar la superioridad de una combinaci\u00f3n de terapia t\u00f3pica y sist\u00e9mica frente a la monoterapia.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>En la Reuni\u00f3n Anual de la EADV celebrada en octubre de 2020, el Dr. Lajos Kem\u00e9ny, del Departamento de Dermatolog\u00eda de la Universidad de Szeged (Hungr\u00eda), ofreci\u00f3 una actualizaci\u00f3n sobre los avances importantes y los nuevos hallazgos en el campo del acn\u00e9 y la ros\u00e1cea, ambas enfermedades multifactoriales en las que los procesos inflamatorios y la composici\u00f3n del microbioma cut\u00e1neo desempe\u00f1an un papel importante en el patomecanismo y para los enfoques terap\u00e9uticos derivados [1].<\/p>\n<h2 id=\"baja-diversidad-de-filotipos-de-c-acnes-p-acnes\">Baja diversidad de filotipos de&nbsp;<em>C. acnes\/P. acnes<\/em><\/h2>\n<p>El papel del microbioma en las dermatosis inflamatorias est\u00e1 cada vez m\u00e1s en el punto de mira de los expertos. Mientras que la microbiota pat\u00f3gena induce un aumento de la producci\u00f3n de citocinas seguido de reacciones inflamatorias, los microorganismos comensales de la piel apoyan el sistema inmunitario innato mediante la producci\u00f3n de p\u00e9ptidos antimicrobianos, entre otras cosas. En lo que respecta a la dermatitis at\u00f3pica, se ha descubierto que el microbioma cut\u00e1neo de la piel at\u00f3pica es menos diverso que el de la piel no at\u00f3pica. En lo que respecta al acn\u00e9, hoy en d\u00eda tambi\u00e9n se asume que la p\u00e9rdida de diversidad comensal del microbioma cut\u00e1neo desempe\u00f1a un importante papel fisiopatol\u00f3gico. Estudios recientes muestran una p\u00e9rdida de diversidad en los filotipos de C<em>. acnes\/P. acnes<\/em>  es un factor desencadenante de la activaci\u00f3n del sistema inmunitario, que en \u00faltima instancia da lugar a la inflamaci\u00f3n cut\u00e1nea [2].  <em>Cutibacterium acnes (C. acnes) <\/em>es una subforma del g\u00e9nero <em>Propionibacterium acnes (P. acnes<\/em> ), que tambi\u00e9n se da en la piel sana. Tanto <em>las cepas de<\/em> <em>P. acnes<\/em> como las de <em>C. acnes<\/em> pueden clasificarse en los seis filotipos siguientes bas\u00e1ndose en la tipificaci\u00f3n de secuencias multilocus: IA1, IA2, IB, IC, II y III [3,4]. La piel afectada por el acn\u00e9 se caracteriza, entre otras cosas, por una proporci\u00f3n excesivamente alta de tipo IA1 en comparaci\u00f3n con la piel sana. Como se desprende de un art\u00edculo de revisi\u00f3n de Contassot et al. Diferentes cepas de<em> P. acnes <\/em>inducen respuestas inmunitarias Th17 pat\u00f3genas o protectoras [5]. Seg\u00fan esto, los filotipos inflamatorios provocan un aumento de la producci\u00f3n de citocinas mediado por las c\u00e9lulas Th17 -especialmente IFN-\u03b3- seguido de una activaci\u00f3n espec\u00edfica de los queratinocitos y los sebocitos, mientras que los filotipos protectores inducen a las c\u00e9lulas Th17 a producir IL10 [1,5].<\/p>\n<h2 id=\"\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"-2\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-15725\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/abb1_dp1_s39.jpg\" style=\"height:258px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"473\"><\/h2>\n<h2 id=\"-3\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"un-nuevo-inhibidor-topico-de-los-receptores-androgenicos-reduce-las-lesiones-del-acne\">Un nuevo inhibidor t\u00f3pico de los receptores androg\u00e9nicos reduce las lesiones del acn\u00e9<\/h2>\n<p>Bas\u00e1ndose en estos y otros avances en la comprensi\u00f3n de las bases fisiopatol\u00f3gicas, en el futuro podr\u00edan surgir nuevas opciones terap\u00e9uticas que complementen las opciones de tratamiento actualmente establecidas [6]. Hay varios nuevos f\u00e1rmacos candidatos que se est\u00e1n investigando actualmente, afirma el profesor Kem\u00e9ny. Entre las sustancias antiinflamatorias, se encuentran los antiIL17A y los antiIL1-beta, as\u00ed como los inhibidores de la PDE [1]. Otro punto de partida terap\u00e9utico es influir en la  <em>C.&nbsp;acnes<\/em>  colonizaci\u00f3n, que es el objetivo de antibi\u00f3ticos m\u00e1s recientes como el pentobra, la sarecyclina o la rifampicina, as\u00ed como de p\u00e9ptidos antimicrobianos, bacteri\u00f3fagos o vacunas contra el  <em>C. acnes.  <\/em>Otro foco de investigaci\u00f3n se sit\u00faa en el \u00e1mbito de las sustancias activas que reducen la producci\u00f3n de sebo, como las sustancias con efectos sobre la producci\u00f3n de sebo dependiente de andr\u00f3genos o la alfa-MSH, los moduladores PPAR, los inhibidores de la acetilcolina, los inhibidores de la acetil coenzima A carboxilasa, el extracto vegetal de lupeol o los inhibidores de la 5-alfa reductasa.<\/p>\n<p>Un ejemplo de nuevo enfoque terap\u00e9utico muy avanzado en su desarrollo es la aplicaci\u00f3n t\u00f3pica de antiandr\u00f3genos. La clascoterona es un novedoso inhibidor t\u00f3pico de los receptores androg\u00e9nicos y se est\u00e1 investigando para el acn\u00e9 en forma de crema a una concentraci\u00f3n del 1% [7,8]. El metabolito clascoterona cortexolona, formado por procesos de remodelaci\u00f3n de la piel, interviene en la patog\u00e9nesis del acn\u00e9 en varios puntos diferentes e inhibe la transducci\u00f3n de se\u00f1ales de los receptores de andr\u00f3genos estimulada por la dihidrotestosterona. En dos ensayos de fase III en los que participaron un total de 1.440 pacientes con acn\u00e9 de edades comprendidas entre los 9 y los 50 a\u00f1os, se observ\u00f3 una reducci\u00f3n de las lesiones no inflamatorias del 29,8%, frente al 18,9% del grupo del veh\u00edculo, tras 12 semanas de tratamiento una vez al d\u00eda con 1 g de crema de clascoterona al 1%. En las lesiones inflamatorias, se pudo medir una reducci\u00f3n del 46,2% en la cohorte tratada con clascoterona durante el mismo periodo, mientras que en la sustancia portadora se observ\u00f3 una reducci\u00f3n del 32,7%. Los par\u00e1metros de resultado utilizados fueron una puntuaci\u00f3n IGA de 0 (libre de lesiones) o 1 (casi libre de lesiones), una mejora de la sintomatolog\u00eda de al menos 2 puntos desde el inicio y un cambio absoluto en las lesiones no inflamatorias e inflamatorias en la semana 12. El tratamiento con clascoterona crema 1% no s\u00f3lo result\u00f3 eficaz, sino que el perfil de seguridad tambi\u00e9n fue favorable [7,8].<\/p>\n<h2 id=\"-4\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"-5\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-15726 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/kasten_dp1_s40.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/496;height:271px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"496\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/h2>\n<h2 id=\"-6\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"la-produccion-de-catelicidina-y-la-actividad-de-la-proteasa-aumentan-en-la-rosacea\">La producci\u00f3n de catelicidina y la actividad de la proteasa aumentan en la ros\u00e1cea<\/h2>\n<p>La ros\u00e1cea es tambi\u00e9n una dermatosis inflamatoria multifactorial compleja. Como se sabe por los estudios de gemelos, los determinantes gen\u00e9ticos y los factores ambientales est\u00e1n implicados casi a partes iguales en la patog\u00e9nesis [9]. En cuanto a la desregulaci\u00f3n inmunol\u00f3gica, se ha descubierto que los enfermos de ros\u00e1cea presentan patrones espec\u00edficos y concentraciones cut\u00e1neas de p\u00e9ptidos de catelicidina, concretamente la catelicidina LL-37, que son p\u00e9ptidos antimicrobianos segregados por el sistema inmunol\u00f3gico innato. El aumento de la producci\u00f3n de catelicidina y la actividad de la proteasa son inducidos por el receptor tipo Toll 2 (TLR2), entre otros, y contribuyen a un estado de inflamaci\u00f3n <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(Fig.&nbsp;2)<\/span> [10,11]. Tambi\u00e9n existen diferentes enfoques terap\u00e9uticos para la ros\u00e1cea. Las recomendaciones de tratamiento del panel ROSCO se basan en un diagn\u00f3stico basado en el fenotipo, asumiendo que una terapia individualizada orientada principalmente a los s\u00edntomas es la m\u00e1s prometedora. Los principales s\u00edntomas incluyen rubor, eritema persistente, telangiectasia, p\u00e1pulas con\/sin p\u00fastulas, cambios fimatosos de la piel y manifestaciones oculares [10].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-15727 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/abb2_dp1_s40.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/852;height:465px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"852\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"el-tratamiento-de-la-rosacea-ocular-sigue-siendo-un-reto\">El tratamiento de la ros\u00e1cea ocular sigue siendo un reto<\/h2>\n<p>Se calcula que hasta el 50% de los enfermos de ros\u00e1cea desarrollan afectaci\u00f3n ocular. Como los s\u00edntomas cut\u00e1neos y oculares no se correlacionan necesariamente, a menudo se pasa por alto [12]. Los s\u00edntomas t\u00edpicos de la ros\u00e1cea ocular est\u00e1n asociados a la inflamaci\u00f3n del p\u00e1rpado e incluyen sensaci\u00f3n de cuerpo extra\u00f1o, sequedad, ardor o lagrimeo ocular y enrojecimiento de los m\u00e1rgenes del p\u00e1rpado. Debe indagarse sobre la posible afectaci\u00f3n ocular en cada paciente. La blefaritis y la conjuntivitis son las manifestaciones m\u00e1s comunes de la ros\u00e1cea ocular. Si la pel\u00edcula lagrimal est\u00e1 muy alterada, pueden aparecer problemas como visi\u00f3n borrosa o mayor sensibilidad a la luz. El tratamiento de la ros\u00e1cea ocular suele ser dif\u00edcil, explica el ponente [1]. El algoritmo de tratamiento del panel ROSCO recomienda el siguiente enfoque [1,13]: La higiene de los p\u00e1rpados es esencial para todos los niveles de gravedad. Para las formas moderadas, se aconseja el uso de ciclosporina, y para las formas graves, preparados t\u00f3picos que contengan cortisona. La terapia sist\u00e9mica recomendada, independientemente de la gravedad, es doxiciclina 40&nbsp;mg con liberaci\u00f3n modificada (MR); en casos graves, puede considerarse una dosis mayor. La higiene del margen del p\u00e1rpado puede reducir el riesgo de inflamaci\u00f3n, por lo que es extremadamente importante. Adem\u00e1s, el ojo debe mantenerse siempre h\u00famedo, por ejemplo utilizando sustitutos lagrimales que contengan l\u00edpidos.<\/p>\n<p><em>Fuente:&nbsp;Reuni\u00f3n anual de la EADV 2020<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Kem\u00e9ny L: Actualizaci\u00f3n sobre el acn\u00e9 y la ros\u00e1cea. Prof. Lajos Kem\u00e9ny, MD, Reuni\u00f3n anual de la EADV 2020 (Virtual), 30.10.2020.<\/li>\n<li>Dagnelie M-A, et al.: P\u00e9rdida de diversidad de los filotipos de Cutibacterium acnes: un desencadenante del proceso inflamatorio cut\u00e1neo. JEADV 2019; 33(12): 2340-2348.<\/li>\n<li>Teramoto K, et al.: Clasificaci\u00f3n de Cutibacterium acnes a nivel de filotipo mediante proteotipado MALDI-MS. Proc Jpn Acad Ser B Phys Biol Sci 2019; 95(10): 612-623.<\/li>\n<li>McDowell A, et al.: El pat\u00f3geno oportunista Propionibacterium acnes: conocimientos sobre tipificaci\u00f3n, enfermedad humana, diversificaci\u00f3n clonal y evoluci\u00f3n del factor CAMP. PLoS One 2013; 8(9): e70897.<\/li>\n<li>Contassot E, French LE: Las cepas de Propionibacterium acnes regulan de forma diferencial el destino de las respuestas Th17 en la piel. J Invest Dermatol 2018; 138(2): 251-253.<\/li>\n<li>Nast A, et al: Directriz europea basada en la evidencia (S3) para el tratamiento del acn\u00e9 &#8211; actualizaci\u00f3n 2016 &#8211; versi\u00f3n abreviada. JEADV 2016; 30(8) : 1261-1268.<\/li>\n<li>Hebert AA: https:\/\/aadhighlights2019.com\/articles\/clascoterone-topical-cream-1\/read (\u00faltima consulta: 17.2.2021)<\/li>\n<li>Hebert A, et al. Eficacia y seguridad de la crema t\u00f3pica de clascoterona, 1%, para el tratamiento en pacientes con acn\u00e9 facial. Dos ensayos cl\u00ednicos aleatorios de fase 3. JAMA Dermatol 2020;156(6):621-630.<\/li>\n<li>Aldrich N, et al: Factores gen\u00e9ticos frente a ambientales que se correlacionan con la ros\u00e1cea: un estudio de cohortes de gemelos. JAMA Dermatol. 2015; 151: 1213-1219<\/li>\n<li>Reinholz M, et al: JDDG 2016; 14(S6): https:\/\/doi.org\/10.1111\/ddg.13139_g<\/li>\n<li>Reinholz M, Ruzicka T, Schauber J: Cathelicidin LL-37: an antimicrobial peptide with a role in inflammatory skin disease. Ann Dermatol 2012; 24: 126-135.<\/li>\n<li>Russ V: Ros\u00e1cea: el peligro rojo, Pharmazeutische Zeitung (Online), 15.02.2016<\/li>\n<li>Schaller M, et al: Recomendaciones para el diagn\u00f3stico, la clasificaci\u00f3n y el tratamiento de la ros\u00e1cea: actualizaci\u00f3n del panel mundial ROSacea COnsensus 2019. Revista Brit\u00e1nica de Dermatolog\u00eda 2020; 182(5): 1269-1276.<\/li>\n<li>McDowell A: M\u00e1s de una d\u00e9cada de tipificaci\u00f3n de secuencias gen\u00e9ticas recA y tly de la bacteria cut\u00e1nea Propionibacterium acnes: \u00bfQu\u00e9 hemos aprendido? Microorganismos 2018, 6(1): 1.<\/li>\n<li>Schaller M, et al: Actualizaci\u00f3n del tratamiento de la ros\u00e1cea: recomendaciones del panel mundial ROSacea COnsensus (ROSCO). Revista Brit\u00e1nica de Dermatolog\u00eda 2017; 176(2): 465-471.<\/li>\n<li>Schaller M et al: A randomized phase 3b\/4 study to evaluate concomitant use of topical ivermectin 1% cream and doxycycline 40-mg modified-release capsules, versus topical ivermectin 1% cream and placebo in the treatment of severe rosacea J Am Acad Dermatol 2020; 82: 336-343.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>DERMATOLOGIE PRAXIS 2021; 31(1): 39-40 (publicado el 22.2.21, antes de impresi\u00f3n).<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al igual que ocurre con otras enfermedades cut\u00e1neas, la investigaci\u00f3n sobre el papel del microbioma y los factores inmunol\u00f3gicos es uno de los focos actuales de los esfuerzos de investigaci\u00f3n&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":104664,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Dermatosis inflamatorias  ","footnotes":""},"category":[11310,11483,11475,11552],"tags":[14464,13642],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-329377","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-dermatologia-y-venereologia","category-el-congreso-informa","category-estudios","category-rx-es","tag-acne-es","tag-rosacea-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-21 12:42:32","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/329377","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=329377"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/329377\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/104664"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=329377"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=329377"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=329377"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=329377"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}