{"id":329893,"date":"2021-03-07T01:00:00","date_gmt":"2021-03-07T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/estrategias-actuales-de-tratamiento-para-detener-la-progresion\/"},"modified":"2021-03-07T01:00:00","modified_gmt":"2021-03-07T00:00:00","slug":"estrategias-actuales-de-tratamiento-para-detener-la-progresion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/estrategias-actuales-de-tratamiento-para-detener-la-progresion\/","title":{"rendered":"Estrategias actuales de tratamiento para detener la progresi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><strong>En la mayor\u00eda de los casos, la esclerosis m\u00faltiple es recidivante y puede&nbsp;progresar a una fase cr\u00f3nica progresiva con el paso del tiempo. La gesti\u00f3n terap\u00e9utica que se utilice depende no s\u00f3lo de las circunstancias individuales, sino tambi\u00e9n de la eficacia, seguridad y tolerabilidad del tratamiento. Sin embargo, las terapias eficaces para las formas progresivas s\u00f3lo est\u00e1n disponibles de forma limitada.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>En la actualidad, las posibilidades de un tratamiento modificador del curso de la esclerosis m\u00faltiple (EM) progresiva siguen siendo limitadas en comparaci\u00f3n con la forma recidivante de la enfermedad. Porque adem\u00e1s de la inflamaci\u00f3n, tambi\u00e9n influye la neurodegeneraci\u00f3n del sistema nervioso central. Se asocian a la progresi\u00f3n, es decir, a un deterioro irreversible que se produce independientemente de las reca\u00eddas. Aproximadamente la mitad de los pacientes evolucionan de EM recurrente-remitente (EMRR) a EM secundaria progresiva (EMSP) tras 15-20 a\u00f1os de progresi\u00f3n de la enfermedad. Aproximadamente el 15% de las personas con EM presentan al principio una forma de EM primaria progresiva gradual (EMPP), en la que no se producen reca\u00eddas. La progresi\u00f3n de la enfermedad puede ser entonces m\u00e1s r\u00e1pida que en un curso recidivante. Pero las opciones de tratamiento eficaces son escasas.<\/p>\n<p>Muchas de las opciones de tratamiento establecidas para la EMRR no han resultado ser igual de eficaces para la EMPS. Adem\u00e1s del acetato de glatiramero y el fingolimod, tambi\u00e9n se incluyen el natalizumab y la cladribina [1\u20134]. Sin embargo, otros agentes inmunomoduladores o inmunosupresores menos establecidos tampoco han demostrado una eficacia convincente en la EM progresiva [5]. Actualmente, s\u00f3lo hay cuatro sustancias disponibles en Suiza para los pacientes de EM con una forma progresiva. Adem\u00e1s del interfer\u00f3n beta-1b, la mitoxantrona y el ocrelizumab, el siponimod fue aprobado para el SPMS a finales de 2020. Se trata de una evoluci\u00f3n del fingolimod y se une selectivamente a los subtipos de receptores 1 y 5. En el ensayo de registro, se demostr\u00f3 una reducci\u00f3n significativa del riesgo de progresi\u00f3n de la discapacidad al cabo de tres y seis meses en comparaci\u00f3n con el placebo, independientemente de las reca\u00eddas [6]. Tambi\u00e9n hab\u00eda menos actividad inflamatoria en la resonancia magn\u00e9tica y menos p\u00e9rdida de volumen cerebral.<\/p>\n<h2 id=\"spms-en-el-punto-de-mira\">SPMS en el punto de mira<\/h2>\n<p>Una de las pocas sustancias que pueden utilizarse tanto para la EMRR como para la EMPS es el interfer\u00f3n beta-1b. En un estudio controlado con placebo, se demostr\u00f3 un efecto terap\u00e9utico significativo con respecto a la progresi\u00f3n de la discapacidad tras al menos dos a\u00f1os de tratamiento [7]. Por el contrario, un gran metaan\u00e1lisis Cochrane no hall\u00f3 ning\u00fan efecto sobre la progresi\u00f3n cl\u00ednica de la enfermedad [8]. Por ello, los expertos tienden a suponer un peque\u00f1o efecto sobre la progresi\u00f3n.<\/p>\n<p>El tercero del grupo es el f\u00e1rmaco citost\u00e1tico mitoxantrona, que tiene un efecto inmunomodulador. A ra\u00edz de casos individuales y observaciones, se llev\u00f3 a cabo un estudio controlado con placebo que demostr\u00f3 una diferencia significativa en el n\u00famero de reca\u00eddas y la discapacidad cl\u00ednica al cabo de dos a\u00f1os [9]. La aprobaci\u00f3n en Suiza se limita a pacientes ambulatorios con un curso r\u00e1pidamente progresivo o tras el fracaso o la intolerancia de otros inmunomoduladores.<\/p>\n<h2 id=\"anticuerpo-monoclonal-en-empp\">Anticuerpo monoclonal en EMPP<\/h2>\n<p>El \u00fanico principio activo aprobado para la EMPP es el ocrelizumab, un anticuerpo monoclonal. Est\u00e1 dirigido contra el ant\u00edgeno de diferenciaci\u00f3n CD20 y conduce a una depleci\u00f3n eficaz a largo plazo de los linfocitos, especialmente de las c\u00e9lulas B [10]. Un gran ensayo de fase III demostr\u00f3 un riesgo significativamente menor del 24 y el 25% de progresi\u00f3n de la discapacidad a los tres y seis meses, respectivamente, en comparaci\u00f3n con el placebo [11]. Adem\u00e1s, dio lugar a un menor volumen total de lesiones hipertensivas en T2 por resonancia magn\u00e9tica y a una menor disminuci\u00f3n del volumen cerebral. Tambi\u00e9n hubo un efecto positivo en la capacidad para caminar y en la funci\u00f3n de las extremidades superiores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Wolinsky JS, Narayana PA, O&#8217;Connor P, et al: Ann Neurol 2007; 61: 14-24.<\/li>\n<li>Lublin F, Miller DH, Freedman MS, et al: Lancet 2016; 387: 1075-1084.<\/li>\n<li>Kapoor R, Ho PR, Campbell N, et al: The Lancet Neurology 2018; 17: 405-415.<\/li>\n<li>Sipe J: The Lancet 1994; 344: 9-13.<\/li>\n<li>Filippini G, Del Giovane C, Vacchi L, et al: Disponible en: http:\/\/doi.wiley.com\/10.1002\/14651858.CD008933.pub.2<\/li>\n<li>Kappos L, Bar-Or A, Cree BAC, et al: Lancet 2018; 391: 1263-1273.<\/li>\n<li>Kappos L, Polman C, Pozzili C, et al: Neurology 2004; 57: 1969-1975.<\/li>\n<li>La Mantia L, Vacchi L, Di Pientrantonj C, et al: Disponible en: http:\/\/doi.wiley.com\/10.1002\/14651858CD005181.pub.3<\/li>\n<li>Hartung HP, Gonsette R, K\u00f6nig N, et al: Lancet 2002; 360: 2018-2025.<\/li>\n<li>Graf J, Albrecht P, Goebels N, et al: Der Nervenarzt 2020; 91: 722-734.<\/li>\n<li>Hauser SL, Bar-Or A, Comi G, et al: N Engl J Med 2017; 376: 221-234.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>InFo NEUROLOG\u00edA Y PSIQUIATR\u00cdA 2021; 19(1): 18<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la mayor\u00eda de los casos, la esclerosis m\u00faltiple es recidivante y puede&nbsp;progresar a una fase cr\u00f3nica progresiva con el paso del tiempo. La gesti\u00f3n terap\u00e9utica que se utilice depende&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":103897,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Esclerosis m\u00faltiple","footnotes":""},"category":[11475,11478,11328,11451,11552],"tags":[12343,15591,21540],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-329893","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-estudios","category-formacion-continua","category-neurologia","category-reumatologia","category-rx-es","tag-esclerosis-multiple","tag-ms-es","tag-ppms-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-05 17:23:02","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/329893","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=329893"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/329893\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/103897"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=329893"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=329893"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=329893"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=329893"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}