{"id":330223,"date":"2021-01-28T14:00:00","date_gmt":"2021-01-28T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/el-beneficio-supera-el-riesgo\/"},"modified":"2021-01-28T14:00:00","modified_gmt":"2021-01-28T13:00:00","slug":"el-beneficio-supera-el-riesgo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/el-beneficio-supera-el-riesgo\/","title":{"rendered":"El beneficio supera el riesgo"},"content":{"rendered":"<p><strong>Desde su introducci\u00f3n en la d\u00e9cada de 1990, los bifosfonatos han sido el tratamiento de primera l\u00ednea para la osteoporosis. Inhiben la resorci\u00f3n mediada por osteoclastos y la remodelaci\u00f3n \u00f3sea, aumentan la densidad mineral \u00f3sea y reducen el riesgo de fracturas de cadera y vertebrales en un 40-70%. Sin embargo, su reputaci\u00f3n se ha resentido &#8211; si con raz\u00f3n, quer\u00edan averiguarlo investigadores estadounidenses.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Los informes de casos de fracturas por fragilidad inusuales en la regi\u00f3n subtrocant\u00e9rica y a lo largo de la di\u00e1fisis femoral en pacientes tratados con bifosfonatos se conocieron a mediados de la d\u00e9cada de 2000 y fueron seguidos de estudios m\u00e1s amplios sobre estas fracturas (ahora denominadas fractura at\u00edpica de f\u00e9mur) y su relaci\u00f3n con los bifosfonatos. Estos informes y estudios han provocado un descenso significativo en el uso de bifosfonatos a pesar de su eficacia demostrada y su favorable perfil beneficio-riesgo, escriben el profesor Dr. Dennis M. Black del Departamento de Epidemiolog\u00eda y Bioestad\u00edstica de la Universidad de California y sus colegas [1]. Sin embargo, seg\u00fan ellos, a\u00fan existe una incertidumbre considerable sobre el alcance de la asociaci\u00f3n entre los bifosfonatos y las fracturas at\u00edpicas: algunos estudios han demostrado un riesgo m\u00ednimo, mientras que otros han mostrado una asociaci\u00f3n clara, especialmente con el uso prolongado.<\/p>\n<p>Para llegar al fondo de esta cuesti\u00f3n, los investigadores analizaron los datos de los pacientes de una compa\u00f1\u00eda de seguros m\u00e9dicos del sur de California en un estudio prospectivo de cohortes. Su hip\u00f3tesis: El riesgo de fractura at\u00edpica est\u00e1 relacionado con la duraci\u00f3n del uso de bifosfonatos, pero se aten\u00faa tras el ajuste por diversas variables cl\u00ednicas.<\/p>\n<p>Se incluyeron mujeres de 50 a\u00f1os o m\u00e1s que hab\u00edan recibido al menos una prescripci\u00f3n de bifosfonato oral o i.v. para la osteoporosis. El resultado primario fue la aparici\u00f3n de una fractura at\u00edpica de f\u00e9mur, y el periodo de observaci\u00f3n fue de 10 a\u00f1os. Los casos potenciales de fracturas at\u00edpicas se seleccionaron utilizando los c\u00f3digos de diagn\u00f3stico de la CIE (Clasificaci\u00f3n Internacional de Enfermedades) para las fracturas subtrocant\u00e9ricas de f\u00e9mur.<\/p>\n<h2 id=\"el-riesgo-absoluto-de-fractura-atipica-de-femur-siguio-siendo-bajo\">El riesgo absoluto de fractura at\u00edpica de f\u00e9mur sigui\u00f3 siendo bajo<\/h2>\n<p>Entre las 196 129 mujeres, 277 ten\u00edan fracturas at\u00edpicas de f\u00e9mur y 9102 fracturas de cadera. Las mujeres de 65 a 84 a\u00f1os presentaban tasas de fracturas at\u00edpicas m\u00e1s elevadas que las mujeres m\u00e1s j\u00f3venes o las mayores de 85 a\u00f1os, pero la incidencia de fractura de cadera aumentaba con la edad. Con el aumento de la duraci\u00f3n del uso de bifosfonatos, la incidencia de fracturas at\u00edpicas en mujeres con menos de 3 meses de uso aument\u00f3 de 0,07 por 10.000 personas-a\u00f1o a 13,10 en mujeres con 8 a\u00f1os o m\u00e1s. Cuando se suspendi\u00f3 el bifosfonato, la tasa de fracturas at\u00edpicas disminuy\u00f3 con el tiempo <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(Fig.&nbsp;1) <\/span>. El resultado refleja las diferencias \u00e9tnicas. El menor tama\u00f1o corporal y el mayor peso corporal o la terapia adicional con glucocorticoides tambi\u00e9n aumentaron el riesgo de fracturas at\u00edpicas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-15356\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/abb1_hp12_a47.png\" style=\"height:231px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"424\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En las mujeres cauc\u00e1sicas, el n\u00famero de fracturas evitadas para cada tipo de fractura en todos los puntos temporales super\u00f3 con creces las fracturas at\u00edpicas asociadas al bifosfonato. As\u00ed, al cabo de 3 a\u00f1os, se evitaron 149 fracturas de cadera mediante el tratamiento con bifosfonatos, con s\u00f3lo 2 fracturas at\u00edpicas asociadas a esta clase de sustancias. Las mujeres de etnia asi\u00e1tica mostraron un panorama similar, aunque la proporci\u00f3n fue algo menos favorable, con 91 fracturas de cadera o relacionadas con la osteoporosis y 8 fracturas at\u00edpicas asociadas a la medicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los resultados respaldan estudios anteriores que demuestran que el riesgo absoluto de fractura at\u00edpica de f\u00e9mur es muy bajo en comparaci\u00f3n con el mayor n\u00famero de fracturas que previenen eficazmente los bifosfonatos, escriben el profesor Black y sus colegas. El hecho de que las mujeres de m\u00e1s edad, que tienen el mayor riesgo de sufrir fracturas de cadera y de otro tipo, tuvieran el menor riesgo de sufrir fracturas at\u00edpicas es una relaci\u00f3n de riesgo que podr\u00eda utilizarse en el futuro para individualizar las decisiones cl\u00ednicas sobre el tratamiento con bifosfonatos y calcular mejor el riesgo. La diferencia entre grupos \u00e9tnicos tambi\u00e9n afecta a la relaci\u00f3n riesgo-beneficio del tratamiento con bifosfonatos y podr\u00eda influir en las decisiones relativas al inicio y la duraci\u00f3n del tratamiento. Sin embargo, los investigadores advierten que su comparaci\u00f3n de riesgos y beneficios se basa \u00fanicamente en el n\u00famero de fracturas. Una comparaci\u00f3n m\u00e1s completa tambi\u00e9n tendr\u00eda en cuenta los costes m\u00e1s la morbilidad y mortalidad asociadas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Black DM, et al: N Engl J Med 2020; 383: 743-753;&nbsp;doi: 10.1056\/NEJMoa1916525.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2020; 15(12): 47<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde su introducci\u00f3n en la d\u00e9cada de 1990, los bifosfonatos han sido el tratamiento de primera l\u00ednea para la osteoporosis. 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