{"id":330304,"date":"2021-01-11T01:00:00","date_gmt":"2021-01-11T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/terapia-de-la-gota\/"},"modified":"2021-01-11T01:00:00","modified_gmt":"2021-01-11T00:00:00","slug":"terapia-de-la-gota","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/terapia-de-la-gota\/","title":{"rendered":"Terapia de la gota"},"content":{"rendered":"<p><strong>Con una prevalencia del 7% en la poblaci\u00f3n suiza mayor de 60 a\u00f1os, la gota sintom\u00e1tica es un hu\u00e9sped frecuente en la consulta del m\u00e9dico generalista. En los hombres mayores de 40 a\u00f1os, es la enfermedad articular inflamatoria m\u00e1s frecuente. En funci\u00f3n del estadio, existen diferentes enfoques terap\u00e9uticos. Favorecidos por la obesidad, el elevado consumo de carne y la falta de ejercicio, los cambios en el estilo de vida a menudo ya pueden lograr mucho.&nbsp;  Sin embargo, estos factores influenciables pasan a un segundo plano en el tratamiento de la reca\u00edda aguda.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Para tratar la gota adecuadamente, es esencial conocer sus etapas. En principio, se distinguen los cuatro estadios de hiperuricemia asintom\u00e1tica, gota aguda, periodos intercr\u00edticos y gota cr\u00f3nica <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(tab.&nbsp;1)<\/span>. Cuanto m\u00e1s avanza la enfermedad, m\u00e1s se acortan los intervalos asintom\u00e1ticos. Esta es otra raz\u00f3n por la que es importante tratar la hiperuricemia a pesar de la ausencia de s\u00edntomas. Sin embargo, a menudo esto s\u00f3lo se reconoce con el primer brote de gota, que a menudo podr\u00eda evitarse con medidas preventivas adecuadas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-14943\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/tab1_hp11_s29.png\" style=\"height:138px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"253\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"prevencion-y-nutricion\">Prevenci\u00f3n y nutrici\u00f3n<\/h2>\n<p>Aunque la tendencia a la hiperuricemia en la gota primaria sea cong\u00e9nita, los ataques agudos de gota pueden prevenirse mediante cambios en el estilo de vida. Por lo tanto, en caso de antecedentes familiares positivos, la determinaci\u00f3n del nivel de \u00e1cido \u00farico es bastante razonable [2]. Las medidas preventivas que pueden tomarse en caso de niveles elevados de \u00e1cido \u00farico coinciden con las medidas diet\u00e9ticas que se recomiendan tras un primer ataque de gota y tambi\u00e9n apoyan la terapia de la gota con medicaci\u00f3n. Todo paciente de gota debe recibir asesoramiento sobre nutrici\u00f3n y estilo de vida [1]. La obesidad y el aumento de peso son factores de riesgo independientes de la gota, mientras que la reducci\u00f3n de peso es protectora [4]. Por lo tanto, una dieta para la gota tambi\u00e9n se dirige al s\u00edndrome metab\u00f3lico frecuentemente asociado y no s\u00f3lo sirve para reducir el \u00e1cido \u00farico s\u00e9rico. Bas\u00e1ndose en estudios observacionales recientes, ya no se recomienda una dieta tradicional baja en purinas, que adem\u00e1s proh\u00edbe alimentos dif\u00edciles de eliminar del men\u00fa [1,2,5]. As\u00ed, a pesar de su alto contenido en purinas, una dieta vegetal rica en prote\u00ednas parece incluso reducir el riesgo de convulsiones [5,6]. Sin embargo, sigue siendo v\u00e1lido que la carne, el pescado y los despojos deben evitarse en la medida de lo posible [1,2,5]. Otras recomendaciones diet\u00e9ticas incluyen aumentar el consumo de productos l\u00e1cteos, evitar la cerveza y los licores y restringir la ingesta de fructosa <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(tab.&nbsp;2)<\/span>. Adem\u00e1s, es importante beber m\u00e1s de 2 litros al d\u00eda, y el consumo de caf\u00e9 y los suplementos de vitamina C parecen tener un efecto protector [5].<\/p>\n<p>Aunque la p\u00e9rdida de peso en los pacientes de gota suele considerarse positiva, hay que recordar que no s\u00f3lo los festines sino tambi\u00e9n el ayuno pueden desencadenar brotes de gota. En consecuencia, la p\u00e9rdida de peso debe inducirse lentamente y sin una producci\u00f3n excesiva de cuerpos cet\u00f3nicos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-14944 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/tab2_hp11_s30.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/666;height:363px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"666\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"terapia-del-ataque-de-gota\">Terapia del ataque de gota<\/h2>\n<p>Para tratar un ataque agudo de gota se utilizan AINE, corticosteroides orales o intraarticulares, colchicina y anticuerpos contra la interleucina-1\u03b2 (canakinumab) <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(tab.&nbsp;3) <\/span>[7]. Independientemente de la elecci\u00f3n del medicamento, hay algunos principios que deben seguirse en cualquier caso. Esto incluye el tratamiento lo antes posible, la continuaci\u00f3n de la terapia para reducir el \u00e1cido \u00farico si ya est\u00e1 establecida y la aplicaci\u00f3n de medidas de apoyo.<\/p>\n<p>Los ataques de gota pueden durar desde unos pocos d\u00edas hasta varias semanas, dependiendo, entre otras cosas, del momento en que se inici\u00f3 la terapia adecuada [7]. Por lo tanto, el tratamiento precoz es crucial para el curso, tanto para la duraci\u00f3n de la crisis como para el control de los s\u00edntomas. La medicaci\u00f3n antiinflamatoria debe continuarse durante toda la reca\u00edda [7].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-14945 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/tab3_hp11_s30.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/537;height:293px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"537\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Durante un ataque agudo de gota nunca debe interrumpirse una terapia existente para reducir el \u00e1cido \u00farico, ya que una interrupci\u00f3n del tratamiento no aporta ning\u00fan beneficio terap\u00e9utico y su reintroducci\u00f3n una vez superado el ataque puede provocar una nueva exacerbaci\u00f3n [7]. La gota aguda se trata del mismo modo en los pacientes que ya est\u00e1n recibiendo una terapia b\u00e1sica para reducir el \u00e1cido \u00farico que en aquellos pacientes sin medicaci\u00f3n reductora del \u00e1cido \u00farico. Los agentes reductores del \u00e1cido \u00farico no tienen ning\u00fan beneficio en el tratamiento agudo.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la medicaci\u00f3n antiinflamatoria, las medidas de apoyo como el enfriamiento y la inmovilizaci\u00f3n de la articulaci\u00f3n afectada tambi\u00e9n pueden aliviar el dolor. Dado que se dispone de varias clases de sustancias eficaces para el tratamiento de los brotes agudos de gota, la decisi\u00f3n debe tomarse siempre de forma individual en funci\u00f3n del perfil de efectos secundarios y del riesgo del paciente. Si la artritis infecciosa no puede excluirse mediante diagn\u00f3stico diferencial, deben evitarse los glucocorticoides, mientras que los AINE est\u00e1n contraindicados en caso de insuficiencia renal. Mientras que los otros f\u00e1rmacos pueden suspenderse una vez que la reca\u00edda haya remitido, los glucocorticoides orales deben retirarse lentamente para evitar el llamado &#8220;brote de rebote&#8221; [7].  &nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Los AINE y los corticosteroides son los f\u00e1rmacos de elecci\u00f3n [1]. Se recomiendan principalmente el naproxeno y la indometacina. En cambio, la aspirina est\u00e1 contraindicada porque inhibe la excreci\u00f3n de \u00e1cido \u00farico [1]. Si existe un mayor riesgo de hemorragia gastrointestinal, puede administrarse profil\u00e1cticamente un inhibidor de la bomba de protones. En caso de contraindicaci\u00f3n a los AINE, se recomienda la terapia oral con prednisona [1]. Tambi\u00e9n puede realizarse una inyecci\u00f3n intraarticular de esteroides, a menudo con una eficacia muy alta.<\/p>\n<p>La colchicina sigue siendo uno de los f\u00e1rmacos de primera elecci\u00f3n seg\u00fan las directrices internacionales [7], pero no est\u00e1 disponible en Suiza. Tiene el inconveniente de su elevada toxicidad y a menudo provoca efectos secundarios gastrointestinales, especialmente en presencia de una insuficiencia renal o hep\u00e1tica preexistente. Debe administrarse r\u00e1pidamente tras la aparici\u00f3n de los s\u00edntomas, pero es una alternativa a los AINE en este caso, especialmente en pacientes anticoagulados [7]. En los casos en que todas las dem\u00e1s opciones de tratamiento est\u00e9n contraindicadas o fracasen, puede utilizarse un anticuerpo monoclonal contra la interleucina-1 como el canakinumab o la anakinra.<\/p>\n<h2 id=\"profilaxis-medicamentosa-de-las-convulsiones-en-la-gota-cronica\">Profilaxis medicamentosa de las convulsiones en la gota cr\u00f3nica<\/h2>\n<p>Aunque se recomienda modificar el estilo de vida en todos los pacientes con \u00e1cido \u00farico s\u00e9rico elevado, la hiperuricemia asintom\u00e1tica no requiere tratamiento farmacol\u00f3gico [1,9]. El momento \u00f3ptimo para iniciar la terapia de reducci\u00f3n del \u00e1cido \u00farico es controvertido, y tampoco est\u00e1 claro si empezarla durante un ataque es beneficioso [7]. El tratamiento suele iniciarse despu\u00e9s de que haya remitido. Debe tenerse en cuenta que los ataques de gota pueden producirse con mayor frecuencia en las primeras semanas o meses de tratamiento para reducir el \u00e1cido \u00farico. Esta es la raz\u00f3n por la que el tratamiento no debe interrumpirse durante los ataques de gota. Adem\u00e1s, se recomienda la profilaxis antiinflamatoria durante los primeros 6 meses [1,7,10]. Sin embargo, no existen estudios cl\u00ednicos aleatorizados al respecto y, sin duda, este paso puede discutirse con el propio paciente [10]. Para mantener el riesgo de ataques de gota lo m\u00e1s bajo posible, es importante en cualquier caso -con o sin profilaxis antiinflamatoria- introducir lentamente la terapia reductora del \u00e1cido \u00farico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-14946 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/tab4_hp11_s31.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/700;height:382px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"700\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-14947 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/ubersicht1_hp11_s29.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 752px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 752\/486;height:259px; width:400px\" width=\"752\" height=\"486\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cu\u00e1ndo debe administrarse exactamente la medicaci\u00f3n profil\u00e1ctica es un debate delicado. Las indicaciones actuales son al menos dos ataques de gota al a\u00f1o, tofos gotosos existentes, nefrolitiasis de urato recurrente, gota en insuficiencia renal y sobreproducci\u00f3n conocida de \u00e1cido \u00farico <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(resumen&nbsp;1) <\/span>[1]. Existen diversas sustancias para el tratamiento de la gota cr\u00f3nica, todas ellas deben tomarse a largo plazo [2,9]. Entre ellos se encuentran los llamados uricost\u00e1ticos, que inhiben la descomposici\u00f3n de las purinas en \u00e1cido \u00farico, y los uricos\u00faricos, que favorecen la excreci\u00f3n renal. Mucho menos comunes son los uricol\u00edticos, que convierten el \u00e1cido \u00farico en alanto\u00edna, m\u00e1s excretable <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(tab.&nbsp;4)<\/span>. El objetivo del tratamiento es conseguir un nivel de \u00e1cido \u00farico por debajo del umbral cr\u00edtico a partir del cual el \u00e1cido \u00farico empieza a formar cristales. Si existen tofos gotosos, el \u00e1cido \u00farico debe reducirse a\u00fan m\u00e1s, por debajo de 300 \u00b5mol\/l. Sin embargo, debido a las propiedades neuroprotectoras del \u00e1cido \u00farico, debe procurarse que el nivel no descienda por debajo de 180 \u00b5mol\/l [1]. Se recomienda un control del \u00e1cido \u00farico s\u00e9rico entre 2 y 4 semanas despu\u00e9s del ajuste de la dosis y, en caso contrario, anualmente [1]. El tratamiento farmacol\u00f3gico de la gota cr\u00f3nica es una terapia a largo plazo que debe interrumpirse como muy pronto al cabo de cinco a\u00f1os [2]. El tratamiento continuo con alopurinol ha demostrado ser m\u00e1s eficaz que la terapia intermitente [11] y, por desgracia, la gota suele reaparecer tras la interrupci\u00f3n de la medicaci\u00f3n continua. A pesar de las buenas opciones terap\u00e9uticas, esta enfermedad no es curable, pero una terapia adecuada permite a los pacientes tener una buena calidad de vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Huber F, Sajdl H, Beise U: Gu\u00eda medix Gota 2017 [updated 12\/2017], www.medix.ch\/media\/gl_gicht_2017_28.5.19_mh.pdf.<\/li>\n<li>Rheumaliga Schweiz: Gota.&nbsp;www.rheumaliga.ch\/rheuma-von-a-z\/gicht.<\/li>\n<li>Sch\u00e4ffler A: Diagn\u00f3stico funcional en endocrinolog\u00eda, diabetolog\u00eda y metabolismo: indicaci\u00f3n, preparaci\u00f3n y realizaci\u00f3n de la prueba, interpretaci\u00f3n. Springer 2015, 3\u00aa edici\u00f3n.<\/li>\n<li>Choi HK, et al: Obesidad, cambio de peso, hipertensi\u00f3n, uso de diur\u00e9ticos y riesgo de gota en hombres: estudio de seguimiento de profesionales sanitarios. Arch Intern Med 2005; 165(7): 742-748.<\/li>\n<li>Forster A, Krebs A: Gota: la dieta tradicional baja en purinas est\u00e1 descartada. Revista suiza de medicina nutricional 2013; 01\/2013: 20(4).<\/li>\n<li>Teng GG, et al: Fuentes alimentarias de prote\u00ednas y riesgo de gota incidente en el Estudio de Salud Chino de Singapur. Artritis Reumatol 2015; 67(7): 1933-1942.<\/li>\n<li>Gaffo AL: Tratamiento de los brotes de gota UpToDate 2020, www.uptodate.com\/contents\/treatment-of-gout-flares.<\/li>\n<li>Terkeltaub RA, et al: Dosis alta frente a dosis baja de colchicina oral para el brote agudo precoz de gota: Resultado a las 24 horas del primer estudio multic\u00e9ntrico, aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo, de grupos paralelos y de comparaci\u00f3n de dosis de colchicina. Arthritis Rheum 2010; 62(4): 1060-1068.<\/li>\n<li>P\u00e9rez-Ruiz F: Terapia farmacol\u00f3gica reductora del \u00e1cido \u00farico y tratamiento de los tofos en pacientes con gota UpToDate 2020, www.uptodate.com\/contents\/pharmacologic-urate-lowering-therapy-and-treatment-of-tophi-in-patients-with-gout.<\/li>\n<li>Richette P, et al: Recomendaciones EULAR actualizadas de 2016 basadas en la evidencia para el tratamiento de la gota. Ann Rheum Dis 2017; 76(1): 29-42.<\/li>\n<li>Bull PW, Scott JT: Control intermitente de la hiperuricemia en el tratamiento de la gota. J Rheumatol 1989; 16(9): 1246-1248.<\/li>\n<li>DocCheck Flexikon, https:\/\/flexikon.doccheck.com\/de\/Gicht<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2020; 15(11): 29-31<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con una prevalencia del 7% en la poblaci\u00f3n suiza mayor de 60 a\u00f1os, la gota sintom\u00e1tica es un hu\u00e9sped frecuente en la consulta del m\u00e9dico generalista. 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