{"id":330426,"date":"2021-01-09T00:00:00","date_gmt":"2021-01-08T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/el-microbioma-en-el-tracto-gastrointestinal-un-fragil-equilibrio\/"},"modified":"2021-01-09T00:00:00","modified_gmt":"2021-01-08T23:00:00","slug":"el-microbioma-en-el-tracto-gastrointestinal-un-fragil-equilibrio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/el-microbioma-en-el-tracto-gastrointestinal-un-fragil-equilibrio\/","title":{"rendered":"El microbioma en el tracto gastrointestinal: un fr\u00e1gil equilibrio"},"content":{"rendered":"<p><strong>Los trastornos gastrointestinales funcionales son una enfermedad multifactorial compleja. Al igual que ocurre con otras enfermedades, cada vez hay m\u00e1s pruebas de que los cambios en la microflora intestinal tienen una importancia patog\u00e9nica. Hasta el momento, no existe ninguna terapia causal para los trastornos gastrointestinales funcionales. Como parte de una estrategia de tratamiento multimodal, diversas directrices recomiendan el uso de preparados fitofarmacol\u00f3gicos cuyo espectro de acci\u00f3n incluya la inhibici\u00f3n selectiva de los microorganismos pat\u00f3genos.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda se dispone de las tecnolog\u00edas de secuenciaci\u00f3n m\u00e1s modernas, que permiten estudiar el microbioma intestinal en su conjunto y no s\u00f3lo en cultivo celular, como ocurr\u00eda anteriormente [1]. El funcionamiento de la microbiota intestinal es comparable al de un \u00f3rgano endocrino; entre otras cosas, se producen metabolitos bioactivos y enzimas que modulan los procesos fisiol\u00f3gicos [2]. Como ocurre con muchas otras enfermedades, tambi\u00e9n se cree que los trastornos gastrointestinales funcionales est\u00e1n influidos por el microbioma [3]. Se supone que una composici\u00f3n alterada de la microflora intestinal y las mol\u00e9culas de se\u00f1alizaci\u00f3n asociadas desempe\u00f1an un papel importante en el patomecanismo. Dado que el microbioma intestinal influye en el sistema inmunitario y la barrera intestinal, as\u00ed como en el eje intestino-cerebro, es l\u00f3gico que existan v\u00ednculos con los trastornos gastrointestinales funcionales [4].<\/p>\n<h2 id=\"barrera-intestinal-perturbada-y-microflora-alterada\">Barrera intestinal perturbada y microflora alterada<\/h2>\n<p>Los trastornos gastrointestinales funcionales son frecuentes y pueden diagnosticarse utilizando los criterios de Roma IV cuando se ha excluido una enfermedad estructural patol\u00f3gica org\u00e1nica [5]. Existen hallazgos emp\u00edricos sobre las correlaciones entre los cambios en la microbiota intestinal y los s\u00edntomas de las enfermedades gastrointestinales funcionales. Por ejemplo, los pacientes con intestino irritable tienen una composici\u00f3n diferente o una diversidad reducida de la microbiota en comparaci\u00f3n con los controles sanos [6]. Los mecanismos espec\u00edficos de las interacciones del microbioma y el s\u00edndrome del intestino irritable a\u00fan no se comprenden del todo, pero existen pruebas de que el subtipo asociado a la diarrea se asocia a un sobrecrecimiento bacteriano intestinal y el subtipo asociado al estre\u00f1imiento a una reducci\u00f3n de las bacterias del metano.<\/p>\n<p>La dispepsia funcional tambi\u00e9n se correlaciona con cambios en la microbiota y una barrera intestinal alterada [7]. Seg\u00fan diversos hallazgos, el duodeno, es decir, la parte del intestino delgado de localizaci\u00f3n m\u00e1s oral, es una regi\u00f3n clave en la fisiopatolog\u00eda de la dispepsia funcional [8]. La integridad reducida de la mucosa duodenal favorece la penetraci\u00f3n del \u00e1cido, la bilis, la microbiota y los ant\u00edgenos alimentarios, y el patr\u00f3n de interacci\u00f3n es complejo en t\u00e9rminos de procesos patogen\u00e9ticos asociados. Un s\u00edntoma com\u00fan de diversos trastornos gastrointestinales funcionales es la flatulencia. Adem\u00e1s de la hipersensibilidad visceral, los hidratos de carbono fermentables mal absorbidos y otros factores, las alteraciones del microbioma tambi\u00e9n desempe\u00f1an un papel, ya que influyen en la formaci\u00f3n de gas y espuma en el intestino, lo que contribuye a la flatulencia [9].<\/p>\n<h2 id=\"la-inhibicion-selectiva-de-germenes-patogenos-como-principio-de-accion-terapeutica\">La inhibici\u00f3n selectiva de g\u00e9rmenes pat\u00f3genos como principio de acci\u00f3n terap\u00e9utica<\/h2>\n<p>Hasta ahora no se han dilucidado las causas exactas de los trastornos gastrointestinales funcionales. Se supone que existe una estructura de interacci\u00f3n multifactorial, en la que intervienen otros aspectos adem\u00e1s de la microbiota intestinal. Por ello, actualmente no existe una estrategia de tratamiento causal, sino que la atenci\u00f3n se centra en el tratamiento de s\u00edntomas como la flatulencia, el dolor epig\u00e1strico, los retortijones, la hinchaz\u00f3n, la diarrea o el estre\u00f1imiento. Bas\u00e1ndose en un gran n\u00famero de pruebas procedentes de ensayos controlados con placebo, los fitoterap\u00e9uticos son recomendados actualmente por las directrices nacionales e internacionales para los trastornos gastrointestinales funcionales, especialmente la dispepsia funcional y el s\u00edndrome del intestino irritable [5,10]. Una combinaci\u00f3n de altas dosis de aceite de menta piperita y aceite de alcaravea (Carmenthin\u00ae) es un remedio eficaz para los trastornos digestivos, especialmente los retortijones, la flatulencia y la hinchaz\u00f3n. Los dos aceites esenciales tienen efectos analg\u00e9sicos y antiinflamatorios, as\u00ed como antibacterianos. Al hacerlo, combaten espec\u00edficamente las bacterias intestinales pat\u00f3genas sin afectar a las comensales. En particular, el aceite de alcaravea (Carvi aetheroleum) inhibe selectivamente el crecimiento de g\u00e9rmenes pat\u00f3genos (por ejemplo, Bacteroides fragilis, Candida albicans, Clostridium spp.) sin afectar a las bacterias beneficiosas (por ejemplo, Lactobacilos, Bifidobacterias, E.coli). Esto conduce a una menor formaci\u00f3n de gas por parte de los microorganismos [11]. El aceite de menta tambi\u00e9n tiene propiedades antibacterianas, entre otras [12]. Debido al principio multiobjetivo, el preparado combinado Carmenthin\u00ae alivia varios complejos de dolencias al mismo tiempo [13]. El fitof\u00e1rmaco est\u00e1 autorizado en Suiza para adultos y adolescentes mayores de 12 a\u00f1os para el tratamiento de la dispepsia funcional con dolor epig\u00e1strico, calambres leves, flatulencia y distensi\u00f3n abdominal, y ha demostrado ser bien tolerado incluso con un uso frecuente y prolongado [14]. Se recomienda utilizar fitoterap\u00e9uticos para el tratamiento de los trastornos gastrointestinales funcionales como parte de un concepto de terapia multimodal.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Shin A, et al: El microbioma intestinal en los trastornos gastrointestinales funcionales adultos y pedi\u00e1tricos. Clin Gastroenterol Hepatol 2019; 17(2): 256-274.<\/li>\n<li>Meng X, et al.: Disbacteriosis intestinal y enfermedad intestinal: mecanismo y tratamiento. J Appl Microbiol 2020; 129(4): 787-805.<\/li>\n<li>Layer P, et al.: S\u00edndrome del intestino irritable: directrices de consenso alemanas sobre definici\u00f3n, fisiopatolog\u00eda y tratamiento. Z Gastroenterol 2011; 49: 237-293.<\/li>\n<li>Pimentel M, Lembo A: El microbioma y su papel en el s\u00edndrome del intestino irritable. Dig Dis Sci 2020; 65(3): 829-839.<\/li>\n<li>Stanghellini V, et al: Roma IV &#8211; Trastornos gastroduodenales. Gastroenterolog\u00eda 2016 pii: S0016-5085(16)00177-3.<\/li>\n<li>Enck P, et al: S\u00edndrome del intestino irritable. Nat Rev Dis Primers 2016; 2: 16014<\/li>\n<li>Madisch A, et al: Diagn\u00f3stico y terapia de la dispepsia funcional. https:\/\/cdn.aerzteblatt.de\/pdf\/115\/13\/m222.pdf<\/li>\n<li>Wauters L, et al: Conceptos novedosos en la fisiopatolog\u00eda y el tratamiento de la dispepsia funcional. Gut 2020; 69(3): 591-600.<\/li>\n<li>Mari A, et al: Hinchaz\u00f3n y distensi\u00f3n abdominal: enfoque cl\u00ednico y manejo. Adv Ther 2019; 36(5): 1075-1084.<\/li>\n<li>Talley NJ, Walker MM, Holtmann G: Dispepsia funcional. Curr Opin Gastroenterol 2016; 32: 467-473.<\/li>\n<li>Hawrelak JA, et al: Aceites esenciales en el tratamiento de la disbiosis intestinal: Un estudio preliminar in vitro. Altern Med Rev 2009; 14(4): 380-384.<\/li>\n<li>Shams EC, et al: Aceite de menta: usos cl\u00ednicos en el tratamiento de enfermedades gastrointestinales. JSM Gastroenterol Hepatol 2015; 3(1), www.jscimedcentral.com\/Gastroenterology\/gastroenterology-3-1036.pdf<\/li>\n<li>Madisch A, et al: Internist 2015; 56, (Suppl. 1): 28.<\/li>\n<li>Compendio suizo de medicamentos: www.compendium.ch<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2020; 15(10): 31<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los trastornos gastrointestinales funcionales son una enfermedad multifactorial compleja. 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