{"id":330508,"date":"2020-12-31T01:00:00","date_gmt":"2020-12-31T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/cambios-vertebrales-espondilodiscitis\/"},"modified":"2020-12-31T01:00:00","modified_gmt":"2020-12-31T00:00:00","slug":"cambios-vertebrales-espondilodiscitis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/cambios-vertebrales-espondilodiscitis\/","title":{"rendered":"Cambios vertebrales: Espondilodiscitis"},"content":{"rendered":"<p><strong>Los cambios inflamatorios de la columna vertebral son m\u00e1s frecuentes en los adultos mayores. Hoy en d\u00eda, la resonancia magn\u00e9tica se considera el patr\u00f3n de oro para el diagn\u00f3stico. La TC multicorte sirve como alternativa en caso de contraindicaciones para la RM. La forma primaria de la espondilodiscitis est\u00e1 causada por la propagaci\u00f3n hemat\u00f3gena de g\u00e9rmenes pat\u00f3genos y tambi\u00e9n puede producirse como consecuencia de intervenciones quir\u00fargicas o acontecimientos traum\u00e1ticos.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Alrededor del 3% de las enfermedades esquel\u00e9ticas inflamatorias se localizan en la columna vertebral con el desarrollo de espondilodiscitis. Las causas son met\u00e1stasis hemat\u00f3genas de focos infecciosos, consecuencias de complicaciones quir\u00fargicas, inyecciones de f\u00e1rmacos o traumatismos. Tambi\u00e9n es posible la propagaci\u00f3n per continuitatem de inflamaciones de tejidos blandos y \u00f3rganos vecinos. Las enfermedades metab\u00f3licas como la diabetes mellitus o un sistema inmunitario debilitado pueden favorecer la propagaci\u00f3n de la infecci\u00f3n [1,8]. Adem\u00e1s de un primer pico en la frecuencia de la osteomielitis en la infancia, con osteomielitis principalmente en la regi\u00f3n de los huesos tubulares largos, hay un segundo pico de la enfermedad en adultos despu\u00e9s de los 50 a\u00f1os, entonces con predominio en la regi\u00f3n de la columna vertebral [6,7]. En los ni\u00f1os, la espondilodiscitis s\u00f3lo representa entre el 2% y el 4% de los cambios esquel\u00e9ticos inflamatorios [10].<\/p>\n<p>Los pat\u00f3genos m\u00e1s comunes se enumeran en <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">la tabla&nbsp;1<\/span>. El Staphylococcus aureus es responsable de m\u00e1s del 50% de las infecciones en las inflamaciones no tuberculosas [3].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-14879\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/tab1_hp10_s46.png\" style=\"height:186px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"341\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Especialmente en lo que se refiere a la morfolog\u00eda de la imagen, deben hacerse consideraciones de diagn\u00f3stico diferencial cuando se sospecha una enfermedad inflamatoria espinal; \u00e9stas se enumeran en <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">el resumen&nbsp;1<\/span> [7].<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda se dispone de numerosos antibi\u00f3ticos y agentes quimioterap\u00e9uticos para el tratamiento de la espondilodiscitis. Sin embargo, como en el caso presentado, la terapia conservadora no garantiza el control de la infecci\u00f3n. La intervenci\u00f3n quir\u00fargica sigue siendo una opci\u00f3n terap\u00e9utica [3].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-14880 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/ubersicht1_hp10_s46.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 900px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 900\/574;height:255px; width:400px\" width=\"900\" height=\"574\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Las im\u00e1genes tomogr\u00e1ficas por ordenador<\/em> han pasado claramente a un segundo plano en el contexto del diagn\u00f3stico de la inflamaci\u00f3n del sistema esquel\u00e9tico tras el establecimiento de la resonancia magn\u00e9tica. Sin embargo, la verdadera extensi\u00f3n de la destrucci\u00f3n \u00f3sea puede determinarse bien en la TC multicorte. En contraindicaciones para la RM (por ejemplo, marcapasos), la inflamaci\u00f3n activa en las series de contraste muestra un realce similar a un velo en la TC. Si los hemocultivos para la determinaci\u00f3n de pat\u00f3genos son negativos, la punci\u00f3n guiada por TC para la recogida de material puede ser \u00fatil desde el punto de vista diagn\u00f3stico [2,4,5].<\/p>\n<p><em>Las exploraciones por resonancia magn\u00e9tica<\/em> ofrecen claras ventajas sobre los dem\u00e1s m\u00e9todos de imagen en el diagn\u00f3stico de la inflamaci\u00f3n cuando el contraste de los tejidos blandos es elevado. Las secuencias asistidas por KM visualizan muy bien la extensi\u00f3n y la actividad de la inflamaci\u00f3n. Si se encuentra predominantemente en la parte ventral de las v\u00e9rtebras y se extiende a lo largo del ligamento longitudinal anterior, puede indicar una infecci\u00f3n tuberculosa [7]. Los cambios de se\u00f1al en T1w y T2w, as\u00ed como en las secuencias supresoras de grasa son t\u00edpicos, tras la aplicaci\u00f3n de un agente de contraste intravenoso se puede detectar con precisi\u00f3n la inflamaci\u00f3n segmentaria de las v\u00e9rtebras, los discos intervertebrales y normalmente tambi\u00e9n la de los tejidos blandos circundantes [9].<\/p>\n<h2 id=\"\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"-2\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-14881 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/abb1_hp10_s47.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/1275;height:695px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"1275\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/h2>\n<h2 id=\"-3\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"estudio-de-caso\">Estudio de caso<\/h2>\n<p>El caso documentado en el curso de una paciente multim\u00f3rbida de 63 a\u00f1os en el momento del diagn\u00f3stico es bastante impresionante. La mujer se encontraba en un estado general reducido y depend\u00eda de una silla de ruedas tras haber sufrido una apoplej\u00eda a\u00f1os atr\u00e1s. Padec\u00eda diabetes mellitus insulinodependiente desde hac\u00eda tiempo. El marido la cuid\u00f3, apoyado por un servicio de atenci\u00f3n ambulatoria. Dado que su habla era arrastrada incluso despu\u00e9s del insulto cerebral, los s\u00edntomas iniciales con dolor de espalda sin radiaci\u00f3n radicular, dominantemente en la columna lumbar inferior, obviamente no fueron advertidos por la comunidad circundante al principio. El dolor aument\u00f3 y el estado general empeor\u00f3 con las temperaturas subfebriles. La resonancia magn\u00e9tica solicitada para su aclaraci\u00f3n revel\u00f3 una espondilodiscitis en el segmento L3\/4 en una disco- y espondiloartropat\u00eda degenerativa multisegmentaria.<span style=\"font-family:franklin gothic demi\"> (Fig. 1A<\/span><span style=\"color:rgb(255, 0, 0); font-family:franklin gothic demi\"> <\/span><span style=\"font-family:franklin gothic demi\">a 1D). <\/span>Con los antibi\u00f3ticos orales iniciados inmediatamente, las dolencias aumentaron y la resonancia magn\u00e9tica de control 10 d\u00edas despu\u00e9s del diagn\u00f3stico inicial tambi\u00e9n mostr\u00f3 una clara expansi\u00f3n de la inflamaci\u00f3n <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(Fig.&nbsp;2A a 2C)<\/span>. La terapia se llev\u00f3 a cabo entonces mediante neurocirug\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-14882 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/abb2_hp10_s48.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/1137;height:620px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"1137\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A principios de 2018, la paciente fue sometida a un tratamiento quir\u00fargico de un carcinoma de mama y, en caso de sinterizaci\u00f3n e inestabilidad vertebral intervenidas, a una espondilodesis con fijador interno <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(Fig.&nbsp;3)<\/span>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-14883 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/abb3_hp10_s48.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 890px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 890\/1301;height:585px; width:400px\" width=\"890\" height=\"1301\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Burgener FA, et al: Diagn\u00f3stico diferencial en resonancia magn\u00e9tica. Georg Thieme Verlag Stuttgart, Nueva York 2002; 322.<\/li>\n<li>Cottle R, Riordan T: Espondilodiscitis infecciosa. J Infect 2008, abr. 26.<\/li>\n<li>Gouliouris T, Aliyu SH, Brown NM: Espondilodiscitis: Actualizaci\u00f3n sobre diagn\u00f3stico y tratamiento. J Antimicrob Chemother 2010; 65 Suppl 3: iii11-24.<\/li>\n<li>Grumme T, et al: Tomograf\u00eda computarizada cerebral y espinal. 3\u00aa edici\u00f3n completamente revisada y ampliada. Blackwell Wissenschafts-Verlag Berl\u00edn, Viena 1998: 258.<\/li>\n<li>Kauffmann GW, Rau WS, Roeren T, Sartor K, (eds). Cartilla de rayos X. 3\u00aa edici\u00f3n revisada. Springer-Verlag Berl\u00edn, Heidelberg, Nueva York 2001; 531-532.<\/li>\n<li>Sartor K (ed.): Neurorradiolog\u00eda. 2\u00aa edici\u00f3n completamente revisada y ampliada. Georg Thieme Verlag Stuttgart, Nueva York 2001: 316-317.<\/li>\n<li>Tali ET: Infecciones espinales. Eur J Radiol 2004; 50(2): 120-133.<\/li>\n<li>Thiel HJ: Diagn\u00f3stico transversal de la columna vertebral: cambios inflamatorios (3.1): Espondilodiscitis de la columna lumbar. Di\u00e1logo MTA 2008; 11(9): 918-920.<\/li>\n<li>Uhlenbrock D (ed.): Resonancia magn\u00e9tica de la columna vertebral y el canal medular. Georg Thieme Verlag Stuttgart, Nueva York 2001: 360.<\/li>\n<li>V\u00f6lker A, Schubert S, Heyde C: Espondilodiscitis en ni\u00f1os y adolescentes. Orthopaed 2016; 45(6): 491-499.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2020; 15(10): 46-48<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los cambios inflamatorios de la columna vertebral son m\u00e1s frecuentes en los adultos mayores. Hoy en d\u00eda, la resonancia magn\u00e9tica se considera el patr\u00f3n de oro para el diagn\u00f3stico. 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