{"id":332265,"date":"2020-12-13T14:00:00","date_gmt":"2020-12-13T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/tiene-el-vsr-una-influencia-causal-en-las-enfermedades-sibilantes\/"},"modified":"2020-12-13T14:00:00","modified_gmt":"2020-12-13T13:00:00","slug":"tiene-el-vsr-una-influencia-causal-en-las-enfermedades-sibilantes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/tiene-el-vsr-una-influencia-causal-en-las-enfermedades-sibilantes\/","title":{"rendered":"\u00bfTiene el VSR una influencia causal en las enfermedades sibilantes?"},"content":{"rendered":"<p><strong>Las infecciones del tracto respiratorio inferior (IRVB) causadas por el virus respiratorio sincitial (VRS) contribuyen de forma significativa a la morbilidad y mortalidad de los lactantes de 0 a 1 a\u00f1o. Aunque existe una asociaci\u00f3n bien documentada entre la IVRS-ITR y la posterior enfermedad sibilante, a\u00fan no est\u00e1 claro si la asociaci\u00f3n es causal.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Cient\u00edficos dirigidos por el Dr. Steven M. Brunwasser, del Centro M\u00e9dico de la Universidad de Vanderbilt, en Nashville (Tennessee), se han encargado de analizar y evaluar la solidez de las pruebas de un efecto causal del VRS-LRTI en las posteriores enfermedades cr\u00f3nicas con sibilancias, como el asma bronquial, las llamadas <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">&#8220;<\/span>enfermedades con sibilancias<span style=\"font-family:franklin gothic demi\">&#8220;<\/span>,&nbsp;. Para ello, llevaron a cabo una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica y un metaan\u00e1lisis de los estudios observacionales que investigaban la asociaci\u00f3n entre el VRS-LRTI y la posterior enfermedad con sibilancias (estudios de exposici\u00f3n), por un lado, y de los estudios que evaluaban la asociaci\u00f3n entre la inmunoprofilaxis del VRS y la posterior enfermedad con sibilancias (estudios de inmunoprofilaxis), por otro. Todas las variantes de las enfermedades sibilantes se combinaron en un \u00fanico resultado que generalmente se refiere al asma o a cualquier otra enfermedad respiratoria con s\u00edntomas sibilantes.<\/p>\n<p>Aunque los metaan\u00e1lisis no pueden resolver la cuesti\u00f3n de la causalidad, pueden ayudar a evaluar el peso de las pruebas de causalidad. Si tiene \u00e9xito, cabr\u00eda esperar que una prevenci\u00f3n eficaz del VRS-ITR podr\u00eda reducir probablemente la carga de enfermedades cr\u00f3nicas.<\/p>\n<h2 id=\"tres-modelos-desarrollados\">Tres modelos desarrollados<\/h2>\n<p>Los investigadores presentaron tres posibles modelos para el v\u00ednculo establecido entre el VRS-ITR y la enfermedad sibilante  <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(Fig.1). <\/span>En el primer modelo, RSV-LRTI es uno de los varios factores causantes de una enfermedad sibilante posterior.  <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(Fig.&nbsp;1A).<\/span>  El segundo es un modelo no causal en el que la susceptibilidad preexistente a la enfermedad respiratoria promueve tanto la infecci\u00f3n por el VRS-LRTI como la posterior enfermedad sibilante.  <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">(Fig.&nbsp;1B).<\/span>  En este modelo, la susceptibilidad a las enfermedades respiratorias preexistentes se debe a factores hereditarios y a influencias ambientales tempranas. Investigaciones anteriores han demostrado que los lactantes que desarrollan la infecci\u00f3n por el VRS-LRTI tienen una funci\u00f3n pulmonar preexistente m\u00e1s deficiente (un rasgo altamente hereditario), lo que podr\u00eda hacerlos susceptibles tanto a enfermedades graves en respuesta a la infecci\u00f3n por el VRS como a enfermedades con sibilancias. En el tercer modelo, la asociaci\u00f3n se debe en parte a un efecto causal y en parte a la influencia de confusi\u00f3n de la susceptibilidad preexistente a las enfermedades respiratorias<span style=\"font-family:franklin gothic demi\"> (Fig. 1C)<\/span>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-15121\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/abb1_pa4_s24_0.png\" style=\"height:235px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"431\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/abb1_pa4_s24_0.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/abb1_pa4_s24_0-800x313.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/abb1_pa4_s24_0-120x47.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/abb1_pa4_s24_0-90x35.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/abb1_pa4_s24_0-320x125.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/abb1_pa4_s24_0-560x219.png 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entre los estudios de exposici\u00f3n al VRS-ITRL, la OR mostr\u00f3 que los ni\u00f1os expuestos al VRS-ITRL ten\u00edan 3,39 veces m\u00e1s probabilidades de padecer una enfermedad sibilante posterior (IC del 95%: 2,72-4,24). La OR sigui\u00f3 siendo positiva cuando el an\u00e1lisis se limit\u00f3 a las estimaciones del efecto de las IVRS-ITR sobre los resultados del asma medidos a partir de los 6 a\u00f1os de edad (41 estimaciones de 14 estudios, OR 2,64; IC del 95%: 1,75-3,98).<\/p>\n<p>En el modelo de los investigadores, las estimaciones del efecto para la asociaci\u00f3n entre el VRS-ITR y la enfermedad sibilante difer\u00edan en funci\u00f3n de si las estimaciones se ajustaban por influencias gen\u00e9ticas (b 0,53; IC del 95%: 0,04-1,02). Como puede verse en <span style=\"font-family:franklin gothic demi\">la figura&nbsp;2 <\/span>, la OR media ajustada (aOR) fue significativamente menor cuando las estimaciones tuvieron en cuenta las influencias gen\u00e9ticas (n=77, aOR 2,45; IC 95%: 1,23-4,88) en comparaci\u00f3n con las que no lo hicieron (n=52, aOR 4,17; IC 95%: 2,36-7,37).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-15122 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/abb2_pa4_s25.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/967;height:527px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"967\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/abb2_pa4_s25.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/abb2_pa4_s25-800x703.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/abb2_pa4_s25-120x105.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/abb2_pa4_s25-90x79.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/abb2_pa4_s25-320x281.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/abb2_pa4_s25-560x492.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta diferencia alcanz\u00f3 significaci\u00f3n estad\u00edstica y demuestra que las influencias gen\u00e9ticas deben tenerse definitivamente en cuenta en el an\u00e1lisis de la causalidad potencial. No es sorprendente que estos parezcan desempe\u00f1ar un papel en el desarrollo de la enfermedad sibilante con o sin infecci\u00f3n adicional por VRS. Probablemente nunca ser\u00e1 posible separar completamente las diversas causas del desarrollo del asma bronquial, por ejemplo, y su importancia respectiva, debido al sesgo de confusi\u00f3n que tambi\u00e9n describen los autores del estudio.<\/p>\n<h2 id=\"resultado-aleccionador\">Resultado aleccionador<\/h2>\n<p>Aunque no puede excluirse un efecto causal del VRS-ITR en la posterior enfermedad sibilante, ninguno de los modelos apoy\u00f3 la hip\u00f3tesis de causalidad. En primer lugar, los estudios de exposici\u00f3n al VRS-ITRL que controlaron las influencias gen\u00e9ticas arrojaron estimaciones del efecto menores. Esto ser\u00eda coherente con lo que cabr\u00eda esperar si la ITR-RSV fuera, al menos en parte, un marcador de susceptibilidad gen\u00e9tica, en lugar de una asociaci\u00f3n puramente causal. Como consecuencia, los modelos probablemente han subestimado la influencia de la adaptaci\u00f3n en la gen\u00e9tica, admiten Brunwasser y sus colegas. En segundo lugar, los estudios existentes sobre inmunoprofilaxis no proporcionaron pruebas convincentes de que la inmunoprofilaxis contra el VRS proteja contra la enfermedad sibilante posterior. Aunque los ni\u00f1os sin inmunoprofilaxis frente al VRS tend\u00edan a tener un mayor riesgo de desarrollar enfermedades sibilantes en los estudios incluidos, este efecto no fue estad\u00edsticamente significativo (OR 1,21; IC del 95%: 0,73-1,99). Por supuesto, esto tambi\u00e9n podr\u00eda deberse al reducido n\u00famero de s\u00f3lo ocho estudios incluidos en el an\u00e1lisis de los investigadores. ECA adicionales, preferiblemente de gran tama\u00f1o, mejorar\u00edan la precisi\u00f3n.<\/p>\n<p>En resumen, este estudio, en combinaci\u00f3n con los an\u00e1lisis anteriores, sugiere que los datos existentes no apoyan bien la evidencia de un efecto causal de la IVRS-ITR sobre las enfermedades sibilantes posteriores. Adem\u00e1s, las pruebas actuales no pueden reforzar la suposici\u00f3n de que unas estrategias eficaces de prevenci\u00f3n del VRS-ITR reducir\u00edan las enfermedades sibilantes posteriores. Es probable que los futuros estudios observacionales que eval\u00faen la asociaci\u00f3n entre el VRS-LRTI y la enfermedad sibilante sean \u00fatiles para resolver la cuesti\u00f3n de la causalidad s\u00f3lo si tienen en cuenta con precisi\u00f3n las influencias gen\u00e9ticas, seg\u00fan Brunwasser et al. Con respecto a los estudios de inmunoprofilaxis del VRS, los ECA probablemente proporcionar\u00edan estimaciones menos sesgadas que los estudios observacionales.<\/p>\n<p>No se pudieron incluir todas las pruebas relevantes para evaluar si el VRS-ITR causa enfermedad sibilante porque algunos estudios importantes no cumpl\u00edan los criterios de inclusi\u00f3n de los investigadores. Adem\u00e1s, todos los estudios de inmunoprofilaxis frente al VRS se realizaron en poblaciones de alto riesgo, lo que puede limitar la generalizabilidad. Por \u00faltimo, casi todos los datos incluidos proced\u00edan de pa\u00edses de renta alta, lo que significa que los resultados pueden no ser representativos de los pa\u00edses de renta baja y media.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente:<\/p>\n<ol>\n<li>Brunwasser SM, Snyder BM, Driscoll AJ, et al: Assessing the strength of evidence for a causal effect of respiratory syncytial virus lower respiratory tract infections on subsequent wheezing illness: a systematic review and meta-analysis. Lancet Respiratory Medicine 2020; 8(8): 795-806; doi: 10.1016\/S2213-2600(20)30109-0.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>InFo NEUMOLOG\u00cdA Y ALERGOLOG\u00cdA 2020; 2(4): 24-25<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las infecciones del tracto respiratorio inferior (IRVB) causadas por el virus respiratorio sincitial (VRS) contribuyen de forma significativa a la morbilidad y mortalidad de los lactantes de 0 a 1&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":102377,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Infecciones de las v\u00edas respiratorias inferiores","footnotes":""},"category":[11478,11372,11424,11402,11552],"tags":[22804,22797,22803,22800],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-332265","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-formacion-continua","category-infectologia","category-neumologia","category-pediatria","category-rx-es","tag-enfermedad-sibilante","tag-lrti-es","tag-rsv-es","tag-virus-respiratorio-sincitial","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-26 21:27:55","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/332265","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=332265"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/332265\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/102377"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=332265"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=332265"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=332265"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=332265"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}