{"id":332384,"date":"2020-12-01T01:00:00","date_gmt":"2020-12-01T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/la-hiperalgesia-visceral-como-importante-patomecanismo\/"},"modified":"2020-12-01T01:00:00","modified_gmt":"2020-12-01T00:00:00","slug":"la-hiperalgesia-visceral-como-importante-patomecanismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/la-hiperalgesia-visceral-como-importante-patomecanismo\/","title":{"rendered":"La hiperalgesia visceral como importante patomecanismo"},"content":{"rendered":"<p><strong>Se sospecha que la hipersensibilidad visceral y los trastornos de la motilidad son factores centrales de las molestias gastrointestinales recurrentes sin evidencia de una causa patol\u00f3gica org\u00e1nica. El tracto gastrointestinal est\u00e1 muy inervado y cuenta con un gran n\u00famero de fibras nerviosas aferentes y circuitos reflejos. Las interacciones entre los sistemas nerviosos perif\u00e9rico y central se describen en el concepto del &#8220;eje cerebro-intestino&#8221;.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Si se producen s\u00edntomas como flatulencia, dolor o calambres abdominales, distensi\u00f3n abdominal, diarrea o estre\u00f1imiento durante un periodo de al menos 6 meses, puede diagnosticarse un trastorno gastrointestinal funcional seg\u00fan los criterios ROM IV&nbsp;[1,2]. Estos s\u00edntomas del tracto gastrointestinal superior e inferior, que causan un sufrimiento considerable a los afectados, a menudo se solapan. Las molestias gastrointestinales m\u00e1s frecuentes son la dispepsia funcional y el s\u00edndrome del intestino irritable&nbsp;[3]. Seg\u00fan los conocimientos actuales, se trata de enfermedades multifactoriales, por lo que el mecanismo etiol\u00f3gico exacto a\u00fan no se ha aclarado del todo. El tubo digestivo humano es un sistema muy inervado, con multitud de fibras nerviosas aferentes que generan informaci\u00f3n sobre el contenido intestinal y los procesos reguladores de la digesti\u00f3n, la absorci\u00f3n y la defensa inmunitaria&nbsp;[4]. Estas conexiones se describen en el modelo explicativo del eje intestino-cerebro<span style=\"font-family:franklin gothic demi\"> (recuadro)<\/span>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table border=\"1\" cellpadding=\"5\" cellspacing=\"1\" style=\"width:575px\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"width:559px\">\n<p><strong>Eje intestino-cerebro (&#8220;Brain-Gut-Axis&#8221;)<\/strong><\/p>\n<p>El eje intestino-cerebro es un concepto para la interacci\u00f3n de los sistemas nerviosos perif\u00e9rico y central que implica procesos neuroendocrinos y neuroinmunol\u00f3gicos [16]. Esto tambi\u00e9n afecta a los factores psicosociales (por ejemplo, la gesti\u00f3n del estr\u00e9s) y proporciona una explicaci\u00f3n parcial al hecho de que los problemas psicol\u00f3gicos se den con mayor frecuencia en pacientes con dispepsia funcional o s\u00edndrome del intestino irritable [17]. Otro factor patog\u00e9nico cada vez m\u00e1s importante seg\u00fan los \u00faltimos descubrimientos es el microbioma y el micobioma [7,18].<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"el-aumento-de-la-vigilancia-de-los-estimulos-intestinales-nociceptivos-es-caracteristico\">El aumento de la vigilancia de los est\u00edmulos intestinales nociceptivos es caracter\u00edstico<\/h2>\n<p>El mecanismo de la hipersensibilidad visceral se refiere a un aumento de la vigilancia de sensaciones espec\u00edficas en el tracto gastrointestinal y se ha discutido durante mucho tiempo como un factor patogen\u00e9tico importante de las dolencias digestivas funcionales [5]. Se cree que un umbral perceptivo y de dolor m\u00e1s bajo a los est\u00edmulos intestinales contribuye a la sensibilizaci\u00f3n nerviosa central. La hipersensibilidad visceral es un mecanismo nociceptivo esencial tanto en el SII como en la dispepsia funcional [6]. La dispepsia funcional se caracteriza, entre otras cosas, por dolor epig\u00e1strico. El s\u00edndrome del intestino irritable se asocia a una microflora gastrointestinal alterada y a un umbral de dolor bajo cuando la pared intestinal se dilata. Seg\u00fan el consenso ROM-IV, tras descartar las causas org\u00e1nicas, debe llevarse a cabo una terapia orientada a los s\u00edntomas, individual y limitada en el tiempo. El objetivo principal del tratamiento es reducir los s\u00edntomas y mejorar la calidad de vida [1].<\/p>\n<h2 id=\"la-combinacion-de-menta-piperita-y-aceite-de-alcaravea-tiene-efectos-analgesicos-y-antimicrobianos\">La combinaci\u00f3n de menta piperita y aceite de alcaravea tiene efectos analg\u00e9sicos y antimicrobianos<\/h2>\n<p>La menta piperita (Mentha\u00d7piperita L.) y el comino (Carum carvi L.) son plantas medicinales con una larga tradici\u00f3n. La eficacia analg\u00e9sica del aceite de menta y sus efectos relajantes sobre los m\u00fasculos del tracto gastrointestinal se deben a la uni\u00f3n del ingrediente mentol al receptor del fr\u00edo (TRPM8) [8]. El aceite de alcaravea tiene un efecto carminativo y antiespasm\u00f3dico, alivia la sensaci\u00f3n de plenitud y posee propiedades antimicrobianas y antioxidantes. Se inhibe el crecimiento de g\u00e9rmenes pat\u00f3genos sin ejercer efectos negativos sobre las bacterias intestinales deseables. <sup>Carmenthin\u00ae<\/sup> (principio activo: mentacarina) es un preparado fitofarmacol\u00f3gico a base de una mezcla en altas dosis de aceite de menta y alcaravea. Este medicamento bien tolerado est\u00e1 autorizado por el sistema suizo de seguro de enfermedad para adultos y adolescentes a partir de 12&nbsp;a\u00f1os para el tratamiento de c\u00f3licos leves, distensi\u00f3n abdominal, dolor epig\u00e1strico y flatulencia [9,10]. Gracias al efecto sin\u00e9rgico de la combinaci\u00f3n de altas dosis de los dos aceites esenciales, la mentacarina reduce la hiperalgesia visceral postinflamatoria hasta en un 50% en una comparaci\u00f3n con placebo [11]. Gracias a sus propiedades antif\u00fangicas y antibacterianas, el preparado fitofarmacol\u00f3gico contrarresta un umbral de dolor profundo asociado a menudo a la hiperalgesia visceral.<\/p>\n<h2 id=\"eficacia-probada-para-las-dolencias-gastrointestinales-funcionales\">Eficacia probada para las dolencias gastrointestinales funcionales<\/h2>\n<p>Un ensayo multic\u00e9ntrico aleatorizado doble ciego controlado con placebo (n=114) demostr\u00f3 la eficacia de la mentacarina (2x\/d&nbsp;1&nbsp;c\u00e1psula) en pacientes con dispepsia funcional cr\u00f3nica o recurrente [12]. El alivio del dolor y las molestias fue un factor importante en este sentido. En los puntos temporales de medici\u00f3n, 2&nbsp;semanas y 4 semanas despu\u00e9s del inicio, la reducci\u00f3n de los s\u00edntomas fue significativamente mayor en el brazo de tratamiento que en el de placebo (p&lt;0,001). Tambi\u00e9n existen pruebas emp\u00edricas sobre el s\u00edndrome del intestino irritable. Por ejemplo, un metaan\u00e1lisis basado en la evaluaci\u00f3n de cinco estudios experimentales aleatorizados en humanos controlados con placebo demostr\u00f3 que el aceite de menta es eficaz para aliviar los s\u00edntomas del s\u00edndrome del intestino irritable y el dolor abdominal [13]. En la directriz S3 S\u00edndrome del Intestino Irritable de la Sociedad Alemana de Enfermedades Digestivas y Metab\u00f3licas hay una recomendaci\u00f3n de Mentacarina [14]. Estudios recientes tambi\u00e9n abordan la eficacia de este tratamiento combinado fitofarmacol\u00f3gico. Entre otras cosas, se ha demostrado en modelos animales que la mentacarina reduce de forma demostrable la hipersensibilidad visceral [15].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Cremonini F: Neurogastroenterol Motil 2014; 26: 893-900<\/li>\n<li>Drossman DA: Gastroenterolog\u00eda 2016; 150: 1262-1279.<\/li>\n<li>Stanghellini V: Dig Dis 2017; 35(suppl 1): 14-17.<\/li>\n<li>Brookes SJH, et al: Nat Rev Gastroenterol Hepatol 2013; 10(5): 286-296.<\/li>\n<li>Madisch A, et al: Dtsch Arztebl Int 2018; 115: 222-232.<\/li>\n<li>Madisch A, et al: Wiener Medizinische Wochenschrift 2019; 169: 149-155.<\/li>\n<li>van Thiel IAM, et al: Am J Physiol Gastrointest Liver Physiol 2020; 318(6): G1034-G1041.<\/li>\n<li>Deutsche Apothekerzeitung (DAZ): DAZ 2018 (9): 73, 01.03.2018.<\/li>\n<li>Informaci\u00f3n tem\u00e1tica: www.compendium.ch<\/li>\n<li>Madisch A, et al: Internist 2015; 56, (Suppl. 1): 28.<\/li>\n<li>Adam B, et al: Revista Escandinava de Gastroenterolog\u00eda 2006; 41: 155-160.<\/li>\n<li>Rich G, et al: Neurogastroenterol Motil 2017; 29(11).<\/li>\n<li>Khanna R, MacDonald JK, Levesque BG: J Clin Gastroenterol 2014; 48: 505-512.<\/li>\n<li>Layer P, et al.: N\u00famero de registro AWMF: 021\/016. Z Gastroenterol 2011; 49: 237-293.<\/li>\n<li>Botschuijver S, et al: Neurogastroenterol Motil 2018; 30(6): e13299.<\/li>\n<li>Matricon J, et al: Aliment Pharmacol Ther 2012; 36(11-12): 1009-1031.<\/li>\n<li>Koloski NA, Jones M, Talley NJ: Aliment Pharmacol Ther 2016; 44: 592-600.<\/li>\n<li>Directriz DGVS, actualmente en revisi\u00f3n, www.dgvs.de\/wissen-kompakt\/leitlinien\/dgvs-leitlinien\/reizdarmsyndrom<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2020; 15(11): 43<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se sospecha que la hipersensibilidad visceral y los trastornos de la motilidad son factores centrales de las molestias gastrointestinales recurrentes sin evidencia de una causa patol\u00f3gica org\u00e1nica. 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