{"id":332518,"date":"2020-12-09T01:00:00","date_gmt":"2020-12-09T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/riesgo-calculable-con-la-radioterapia-moderna\/"},"modified":"2023-01-15T11:10:43","modified_gmt":"2023-01-15T10:10:43","slug":"riesgo-calculable-con-la-radioterapia-moderna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/riesgo-calculable-con-la-radioterapia-moderna\/","title":{"rendered":"Riesgo calculable con la radioterapia moderna"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>La radioterapia de los tumores tor\u00e1cicos, en especial el carcinoma de pulm\u00f3n, se debate entre el objetivo de lograr la mayor probabilidad de control tumoral posible y la evitaci\u00f3n de toxicidades. Un efecto secundario relevante es la neumonitis radiog\u00e9nica. Esto ocurre con una latencia temporal de semanas a meses tras la finalizaci\u00f3n del tratamiento.<\/strong><\/p>\n\n<!--more-->\n\n<p>La radioterapia de los tumores tor\u00e1cicos, en especial el carcinoma de pulm\u00f3n, se debate entre el objetivo de lograr la mayor probabilidad de control tumoral posible y la evitaci\u00f3n de toxicidades.<\/p>\n\n<p>Un efecto secundario relevante es la neumonitis radiog\u00e9nica. Esto ocurre con un tiempo de latencia de semanas a meses tras la finalizaci\u00f3n del tratamiento, con la mayor\u00eda de los casos apareciendo en las primeras 8 semanas post radiaci\u00f3nem [1]. Cl\u00ednicamente, suele haber una tr\u00edada sintom\u00e1tica de disnea de esfuerzo, tos no productiva e hipoxia, que contribuyen a la pronunciada sensaci\u00f3n subjetiva de enfermedad del paciente. A diferencia de las infecciones bacterianas o v\u00edricas, las febr\u00edculas son m\u00e1s bien raras, pero tambi\u00e9n pueden ser secundarias a sobreinfecciones. En la fase aguda, la morfolog\u00eda del TAC muestra un edema intersticial. Esta afecci\u00f3n inflamatoria aguda puede curarse posteriormente de forma espont\u00e1nea o mediante intervenci\u00f3n farmacol\u00f3gica. Sin embargo, a largo plazo, tambi\u00e9n es posible la fibrosis del tejido pulmonar afectado con el consiguiente encogimiento. Dependiendo de su extensi\u00f3n en relaci\u00f3n con el pulm\u00f3n a\u00fan funcional, los trastornos restrictivos de la funci\u00f3n pulmonar pueden quedar como residuos irreversibles. Afortunadamente, los cursos mortales de la enfermedad son raros y en la literatura se informa de menos del 2% [2].<\/p>\n\n<p>El patomecanismo subyacente de la radiopneumonitis a\u00fan no ha sido descifrado en toda su complejidad. El sistema alveolar est\u00e1 compuesto por neumocitos de tipo I y II. Mientras que los neumocitos de tipo I, como c\u00e9lulas diferenciadas, proporcionan alrededor del 90% de la superficie alveolar, las c\u00e9lulas de tipo II sintetizan surfactante y sirven como reserva de repoblaci\u00f3n para las c\u00e9lulas de tipo I da\u00f1adas [3]. El agotamiento de estas c\u00e9lulas inducido por la radiaci\u00f3n provoca la p\u00e9rdida de la funci\u00f3n de barrera en el alv\u00e9olo y la reducci\u00f3n de la integridad microvascular. Estos procesos conducen a la formaci\u00f3n de edema y desencadenan, entre otras cosas, la migraci\u00f3n de macr\u00f3fagos y la liberaci\u00f3n de citoquinas proinflamatorias [4]. Los neumocitos supervivientes tambi\u00e9n pueden diferenciarse en miofibroblastos y secretar el factor de crecimiento transformante beta (TGF-beta), que en \u00faltima instancia promueve el desarrollo de la fibrosis.<\/p>\n\n<h2 id=\"clasificacion-de-la-neumonitis\" class=\"wp-block-heading\">Clasificaci\u00f3n de la neumonitis<\/h2>\n\n<p>La gravedad de la neumonitis se clasifica seg\u00fan los Criterios Terminol\u00f3gicos Comunes para Efectos Adversos (CTCAE), versi\u00f3n 4.0: asintom\u00e1tica (grado 1); sintom\u00e1tica, necesidad de medicaci\u00f3n, deterioro de las actividades diarias (grado 2), s\u00edntomas graves, necesidad de ox\u00edgeno, deterioro de las actividades diarias (grado 3) o disfunci\u00f3n respiratoria potencialmente mortal (grado 4). En los estudios cl\u00ednicos, el riesgo de neumonitis de grado 2 \u00f3 3 es especialmente relevante.<\/p>\n\n<p>La probabilidad de neumonitis de cualquier grado en el tratamiento primario definitivo del c\u00e1ncer de pulm\u00f3n avanzado se cifra entre el 15 y el 40%, dependiendo de la fuente bibliogr\u00e1fica [1]. Sin embargo, este efecto secundario relacionado con la terapia tambi\u00e9n desempe\u00f1a un papel en la irradiaci\u00f3n de otras entidades. Un metaan\u00e1lisis de Tonison et al. [5], por ejemplo, identific\u00f3 19 estudios con 874 pacientes que recibieron radioterapia para el c\u00e1ncer de es\u00f3fago. Se encontr\u00f3 una tasa de neumonitis de grado \u22652 del 6,6%. Un an\u00e1lisis retrospectivo de Pinnix et al. [6] registraron la toxicidad pulmonar de 150 pacientes sometidos a radioterapia de consolidaci\u00f3n o de rescate que inclu\u00eda el mediastino debido a un linfoma. La incidencia de neumonitis independiente del estadio fue del 14%, con grados \u22652 cl\u00ednicamente relevantes en el 8% de los pacientes. La radioterapia adyuvante del carcinoma de mama tambi\u00e9n puede provocar una exposici\u00f3n relevante de los pulmones a la radiaci\u00f3n, especialmente durante la radiaci\u00f3n electiva de los ganglios linf\u00e1ticos mamarios internos paraesternales. El ensayo EORTC 22922\/10925 [7] compar\u00f3 los resultados del tratamiento de radioterapia adyuvante s\u00f3lo en la gl\u00e1ndula mamaria o la pared tor\u00e1cica con el tratamiento adicional de las v\u00edas de drenaje linf\u00e1tico mamario interno y supraclavicular medial. El an\u00e1lisis de la toxicidad muestra un aumento de la tasa de neumonitis del 0,7% frente al 0,1% (p&lt;0,0012) con la irradiaci\u00f3n prolongada. Aunque estos valores parezcan num\u00e9ricamente bajos, hay que tener en cuenta que la radioterapia adyuvante para el c\u00e1ncer de mama es una indicaci\u00f3n est\u00e1ndar absoluta en muchas instituciones de radiooncolog\u00eda. S\u00f3lo en Alemania, cada a\u00f1o se diagnostica c\u00e1ncer de mama a 70.000 mujeres, una gran parte de las cuales se somete a irradiaci\u00f3n como parte del concepto terap\u00e9utico.<\/p>\n\n<p>Existen relaciones dosis-respuesta tanto para el control del tumor como para la neumonitis radiog\u00e9nica. En teor\u00eda, los carcinomas bronquiales grandes y locorregionalmente avanzados, en particular, requieren una dosis de radiaci\u00f3n elevada en el volumen diana, cuya aplicaci\u00f3n, sin embargo, tambi\u00e9n se asocia a un aumento de las dosis en el tejido pulmonar sano y a un mayor riesgo de neumonitis. Tradicionalmente, los onc\u00f3logos radioter\u00e1picos utilizan los datos de la revisi\u00f3n QUANTEC (Quantitative Analysis of Normal Tissue Effects in the Clinic) como pauta para evaluar la seguridad de un plan de radiaci\u00f3n [8]. Para ello, se revis\u00f3 sistem\u00e1ticamente la bibliograf\u00eda sobre la reacci\u00f3n a la radiaci\u00f3n inducida por la terapia en los tejidos normales. Para la evaluaci\u00f3n del \u00f3rgano pulmonar de riesgo, se recomienda limitar la dosis pulmonar media a 20 Gy para mantener la tasa de neumonitis cl\u00ednicamente manifiesta por debajo del 20%.<\/p>\n\n<h2 id=\"riesgo-con-carboplatino-paclitaxel\" class=\"wp-block-heading\">Riesgo con carboplatino\/paclitaxel<\/h2>\n\n<p>Sin embargo, adem\u00e1s de estos valores orientativos dosim\u00e9tricos, existen otros factores de riesgo relacionados con el paciente y la terapia que son relevantes. En un metaan\u00e1lisis exhaustivo realizado por Palma et al. [2], se incluyeron datos de un total de 836 pacientes de 12 estudios y se analizaron con respecto a los factores predictivos de la aparici\u00f3n de penumonitis de grado \u22652. Todos los pacientes recibieron radioquimioterapia simult\u00e1nea al diagn\u00f3stico de CPNM (c\u00e1ncer de pulm\u00f3n no microc\u00edtico) y la dosis mediana aplicada fue de 60 Gy. El volumen pulmonar que recibi\u00f3 \u226520 Gy (denominado V20) pudo identificarse como un par\u00e1metro dosim\u00e9trico relevante. Esto mostr\u00f3 una OR de 1,03 por cada 1 por ciento de aumento en V20 (p=0,008). Se pudo demostrar un aumento significativo del riesgo en el caso de la quimioterapia simult\u00e1nea combinada con las sustancias carboplatino y paclitaxel (OR 3,33 en comparaci\u00f3n con la quimioterapia con cisplatino\/etop\u00f3sido, p&lt;0,001). En cuanto a la edad de los pacientes, s\u00f3lo se observ\u00f3 una tendencia al aumento del riesgo (OR 1,24 por d\u00e9cada de vida, p=0,09). Sin embargo, el an\u00e1lisis multivariante mostr\u00f3 que el mayor riesgo de desarrollar neumonitis (&gt;50%) correspond\u00eda a la combinaci\u00f3n de edad &gt;65 a\u00f1os y administraci\u00f3n simult\u00e1nea de carboplatino\/paclitaxel.<\/p>\n\n<p>En una moderna comparaci\u00f3n aleatoria de dos niveles de dosis para la radioterapia del c\u00e1ncer de pulm\u00f3n no microc\u00edtico (CPNM), se produjeron neumonitis \u2265 grado 3 en el 7% (brazo terap\u00e9utico de 60 Gy) y del 4% (brazo terap\u00e9utico de 74 Gy) [9]. La supervivencia significativamente menor en el brazo de dosis altas no se explica, por tanto, por una tasa de neumonitis documentada m\u00e1s elevada, pero sugiere, no obstante, una influencia de las consecuencias no registradas de la terapia en combinaci\u00f3n con las comorbilidades.<\/p>\n\n<p>Las t\u00e9cnicas de radiaci\u00f3n modernas, especialmente los m\u00e9todos de radioterapia de intensidad modulada (IMRT), permiten una reducci\u00f3n relevante de la dosis pulmonar con una dosis constante en el volumen diana en comparaci\u00f3n con la planificaci\u00f3n conformada 3D convencional. En un estudio prospectivo de fase 1 realizado por Boyle et al.  [10]  Se trat\u00f3 a 24 pacientes con IMRT definitiva en el momento del diagn\u00f3stico de CPNM avanzado y se calcul\u00f3 un plan de radiaci\u00f3n correspondiente con t\u00e9cnica conformada 3D para su comparaci\u00f3n. Esto demostr\u00f3 una ventaja dosim\u00e9trica de la IMRT tanto en t\u00e9rminos de dosis pulmonar media (11,9 frente a 14,9 Gy, p<\/p>\n\n<p>Otra posibilidad para reducir la dosis en el tejido sano normal es la planificaci\u00f3n del volumen diana basada en la PET\/TC <sup>con 18F-fluorodeoxiglucosa<\/sup>&#8211;<sup>(18F-FDG<\/sup>). Este procedimiento se ha convertido en un est\u00e1ndar para la estadificaci\u00f3n del CPNM y detecta con gran sensibilidad la actividad biol\u00f3gica de un primario, pero tambi\u00e9n posibles ganglios linf\u00e1ticos mediast\u00ednicos afectados. En la planificaci\u00f3n convencional de la radiaci\u00f3n, dependiendo de la localizaci\u00f3n del tumor, las estaciones de los ganglios linf\u00e1ticos mediast\u00ednicos drenantes suelen irradiarse tambi\u00e9n de forma electiva, lo que a veces da lugar a grandes vol\u00famenes diana. Del mismo modo, a veces es dif\u00edcil diferenciar entre el tumor primario y la atelectasia consecutiva en las im\u00e1genes de TC convencionales (por ejemplo, en caso de obstrucci\u00f3n de las v\u00edas respiratorias), por lo que, en caso de duda, el contorneado suele ser algo m\u00e1s generoso.<\/p>\n\n<p>Un estudio de planificaci\u00f3n italiano [11] compar\u00f3 la exposici\u00f3n a la dosis en los \u00f3rganos de riesgo de 18 pacientes que iban a recibir radioterapia primaria para el CPNM localmente avanzado. Se crearon varios planes de tratamiento individuales para cada paciente, en los que una versi\u00f3n inclu\u00eda s\u00f3lo las estructuras positivas para la PET y otra versi\u00f3n irradiaba tambi\u00e9n los niveles de ganglios linf\u00e1ticos electivos. En el 33% de los pacientes se logr\u00f3 una reducci\u00f3n de la estadificaci\u00f3n sobre la base de las im\u00e1genes PET, en particular porque ya no se pod\u00eda detectar la afectaci\u00f3n del Ln mediast\u00ednico. Al centrar la radioterapia en los focos positivos para la PET, la dosis pulmonar media pudo reducirse de 20,5 a 15,5 Gy. Lo mismo ocurre con el V20, que cay\u00f3 del 34 al 26%.<\/p>\n\n<p>En un estudio prospectivo aleatorizado, Nestle et al.  [12]si la radioterapia sola de las estructuras positivas al PET tambi\u00e9n conduce a los mismos resultados oncol\u00f3gicos. Un total de 205 pacientes con CPNM localmente avanzado fueron asignados aleatoriamente a la planificaci\u00f3n basada en PET o convencional de la radioquimioterapia primaria. Con una mediana de tiempo de seguimiento de 29 meses, no se pudo demostrar ninguna desventaja de la radioterapia basada en PET en t\u00e9rminos de supervivencia libre de progresi\u00f3n. El riesgo de progresi\u00f3n local al cabo de un a\u00f1o fue s\u00f3lo del 14% frente al 29% en el brazo est\u00e1ndar (HR 0,57; IC 0,3-1,06). Por lo tanto, es seguro adaptar el volumen diana para un paciente de forma individual sobre la base de la PET-TC y, por lo tanto, reducirlo significativamente si es necesario.<\/p>\n\n<p>En \u00faltima instancia, se plantea la cuesti\u00f3n de si la mejora de los par\u00e1metros dosism\u00e9tricos se traduce realmente en una reducci\u00f3n de la tasa de expresi\u00f3n cl\u00ednica de la neumonitis. En el estudio de comparaci\u00f3n de dosis ya mencionado de Bradley et al. [9], se permiti\u00f3 la IMRT as\u00ed como la t\u00e9cnica conformada 3D m\u00e1s antigua en ambos brazos. La IMRT se utiliz\u00f3 en pacientes con mayores vol\u00famenes tumorales diana (mediana de 486 frente a 427 ml), pero se asoci\u00f3 a una menor tasa de neumonitis \u2265 grado 3 (3,5% frente a 7,9%) y tendi\u00f3 a tener una supervivencia global a los 2 a\u00f1os a\u00fan mejor (53,2% frente a 49,4%) [13].<\/p>\n\n<h2 id=\"reduccion-de-las-costuras-de-seguridad-gracias-a-la-compuerta\" class=\"wp-block-heading\">Reducci\u00f3n de las costuras de seguridad gracias a la compuerta<\/h2>\n\n<p>Otra innovaci\u00f3n t\u00e9cnica en el campo de la radioterapia es la aplicaci\u00f3n de procedimientos de gating. Al registrar y\/o corregir la movilidad respiratoria del tumor, permiten reducir los m\u00e1rgenes de seguridad del volumen diana de planificaci\u00f3n (PTV), que tiene en cuenta no s\u00f3lo la extensi\u00f3n cl\u00ednica de un primario sino tambi\u00e9n las imprecisiones posicionales diarias. Este enfoque se utiliza, por ejemplo, en la Esto es posible realizando la irradiaci\u00f3n en inspiraci\u00f3n profunda, lo que a menudo se denomina en la literatura DIBH (Deep Inspiration Breath Hold). Para ello, la curva respiratoria del paciente se registra digitalmente mediante un espir\u00f3metro o con esc\u00e1neres de superficie y se hace visible en una pantalla. A continuaci\u00f3n, se indica a los pacientes que respiren profundamente mediante una se\u00f1al visual o ac\u00fastica. Si se supera un valor umbral previamente definido, el aire se detiene en esta posici\u00f3n durante unos 15 segundos. S\u00f3lo durante este tiempo el aparato de tratamiento, el llamado acelerador lineal, recibe el visto bueno para la irradiaci\u00f3n, por lo que los propios pacientes pueden interrumpir la terapia en cualquier momento. Tras una breve &#8220;pausa respiratoria&#8221;, el procedimiento contin\u00faa hasta el final de la sesi\u00f3n diaria de tratamiento. Tras una breve fase de familiarizaci\u00f3n, muchos pacientes est\u00e1n tan familiarizados con el manejo del procedimiento que inspiran de forma independiente en el momento adecuado por encima del umbral. As\u00ed aprenden, por as\u00ed decirlo, a controlar ellos mismos la radiaci\u00f3n con su propia respiraci\u00f3n. Un estudio comparativo de Josipovic et al.  [14]  investigaron las diferencias dosim\u00e9tricas entre el tratamiento de &#8220;respiraci\u00f3n libre&#8221; y el DIBH en 10 pacientes con CPNM avanzado y radioterapia primaria. Dependiendo de la t\u00e9cnica de irradiaci\u00f3n utilizada, tanto la dosis pulmonar media como la V20 podr\u00edan reducirse significativamente en aproximadamente un 20% cada una mediante la DIBH. En otro an\u00e1lisis, el mismo grupo de trabajo investig\u00f3 la cuesti\u00f3n de si los pacientes con CPNM avanzado son aptos para el tratamiento con parada respiratoria a pesar de su enfermedad subyacente y posiblemente otras enfermedades pulmonares secundarias (por ejemplo, EPOC) [15]. En un an\u00e1lisis provisional de un estudio prospectivo, usted lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que aproximadamente el 70% de los pacientes examinados son capaces de realizar una DIBH de m\u00e1s de 20 segundos y adem\u00e1s se benefician dosim\u00e9tricamente de esta t\u00e9cnica.<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1284\" height=\"2053\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/abb1-2_pa4_s8.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15053\"\/><\/figure>\n\n<p>La t\u00e9cnica DIBH tambi\u00e9n desempe\u00f1a un papel decisivo en la radioterapia adyuvante del c\u00e1ncer de mama, especialmente en el caso de los tumores del lado izquierdo, para evitar dosis de radiaci\u00f3n innecesarias en los \u00f3rganos circundantes de riesgo. En este caso, el efecto de la insipraci\u00f3n profunda se utiliza principalmente para preservar las estructuras cardiacas al levantar la pared tor\u00e1cica del pericardio y bajar el coraz\u00f3n caudalmente. Sin embargo, como efecto secundario positivo, el aumento y el desplazamiento del volumen tambi\u00e9n protegen los pulmones. Bas\u00e1ndose en un estudio de planificaci\u00f3n de la Universidad T\u00e9cnica de M\u00fanich, que tuvo en cuenta a 31 pacientes con c\u00e1ncer de mama, se demostr\u00f3 que la DIBH puede reducir la dosis media para el pulm\u00f3n izquierdo en un 19 \u00b1 9% y la V20 en un 24 \u00b1 10% [16]. Mientras que en el CPNM estadio III, los grandes vol\u00famenes pulmonares est\u00e1n expuestos a dosis m\u00e1s altas e intermedias  <span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">(Fig. 1 y 2),  <\/span>En la radioterapia estereot\u00e1ctica del CPNM en fase inicial, s\u00f3lo peque\u00f1as secciones del pulm\u00f3n se exponen a dosis de radiaci\u00f3n relevantes.  <span style=\"font-family: franklin gothic demi;\">(Fig. 3),  <\/span>por lo que el m\u00e9todo se utiliza principalmente para pacientes internamente inoperables -a menudo con EPOC de alto grado y a veces O<sub>2<\/sub>-obligaci\u00f3n- se utiliza. Incluso en este grupo de pacientes seleccionados negativamente, s\u00f3lo se observaron tasas de neumonitis de grado 2 y 3 del 7% y el 2%, respectivamente, con los reg\u00edmenes de dosis est\u00e1ndar [17].<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1308\" height=\"1006\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/abb3_pa4_s9.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15054 lazyload\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1308px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1308\/1006;\" \/><\/figure>\n\n<h2 id=\"la-inmunoterapia-abre-nuevas-perspectivas\" class=\"wp-block-heading\">La inmunoterapia abre nuevas perspectivas<\/h2>\n\n<p>La introducci\u00f3n de la inmunoterapia en el tratamiento del CPNM ha abierto nuevas perspectivas cl\u00ednicas en los \u00faltimos a\u00f1os, que han contribuido a una mejora significativa del pron\u00f3stico. Por ejemplo, en el caso de la combinaci\u00f3n secuencial de radioquimioterapia seguida de durvalumab como terapia primaria, tal y como se investig\u00f3 en el ensayo PACIFIC, fue posible mostrar una reducci\u00f3n significativa del n\u00famero de pacientes tratados con durvalumab. se demostr\u00f3 una mejora de la supervivencia a 2 a\u00f1os del 55,6% al 66,3% (p=0,005) [18]. Sin embargo, especialmente en lo que respecta a la toxicidad adicional de la inmunoterapia, en la actualidad s\u00f3lo se est\u00e1 recopilando experiencia bien fundamentada a largo plazo. En la evaluaci\u00f3n del ensayo PACIFIC, s\u00f3lo se notific\u00f3 una baja tasa de neumonitis \u2265 grado 3 del 3,4%, frente al 2,6% en el brazo de control (radioquimioterapia seguida de placebo) [18]. En el tratamiento combinado del CPNM con radioterapia e inmuno-oncolog\u00eda, la neumonitis debe considerarse una toxicidad solapada. Los datos iniciales de un estudio de fase II sobre la administraci\u00f3n simult\u00e1nea de nivolumab con radioquimioterapia mostraron una tasa de neumonitis de grado 3 del 10,3%, considerada aceptable por los autores, pero probablemente aumentada en comparaci\u00f3n con la radioquimioterapia sola [19].<\/p>\n\n<h2 id=\"opciones-terapeuticas\" class=\"wp-block-heading\">Opciones terap\u00e9uticas<\/h2>\n\n<p>Seg\u00fan las recomendaciones para la terapia de la neumonitis radiog\u00e9nica de la actual directriz S3 &#8220;Supportive Therapy in Oncological Patients&#8221; [20], el tratamiento debe ser con esteroides. Los reg\u00edmenes de dosificaci\u00f3n t\u00edpicos incluyen una dosis diaria de prednisona de 60-100 mg\/tgl. inicial, que se reduce lentamente durante un periodo de 8-12 semanas [1]. Se trata de una terapia sintom\u00e1tica de la fase inflamatoria aguda de la enfermedad, que presumiblemente no influye en el desarrollo posterior de la fibrosis [21]. Tras una decisi\u00f3n caso por caso (por ejemplo, en caso de alivio insuficiente), la administraci\u00f3n de esteroides puede complementarse o sustituirse por azatioprina o ciclosporina. La administraci\u00f3n profil\u00e1ctica de antibi\u00f3ticos s\u00f3lo se recomienda en pacientes con factores de riesgo (por ejemplo, inmunodepresi\u00f3n, procesos estenosantes, etc.). Si la fiebre es pronunciada, puede administrarse una terapia antibi\u00f3tica calculada. Si esto no surte efecto, debe buscarse la confirmaci\u00f3n microbiol\u00f3gica, por ejemplo mediante un lavado bronquial, para iniciar una terapia basada en el resistograma o para excluir una neumon\u00eda f\u00fangica. En la profilaxis farmacol\u00f3gica, se est\u00e1 debatiendo la administraci\u00f3n de amifostina, que act\u00faa como captador de radicales. Seg\u00fan la directriz, la aplicaci\u00f3n puede llevarse a cabo como uso fuera de indicaci\u00f3n en pacientes con radioquimioterapia planificada. Actualmente no existe ninguna opci\u00f3n de tratamiento eficaz para la fibrosis preexistente.<\/p>\n\n<p>En resumen, la neumonitis radiog\u00e9nica es un efecto secundario relevante de la radioterapia, que puede conducir a una fibrosis pulmonar cr\u00f3nica y, por tanto, a una carga a largo plazo para el paciente. Sin embargo, el conocimiento de las relaciones dosis-efecto pertinentes y de los factores de riesgo relacionados con el paciente, junto con la constante innovaci\u00f3n t\u00e9cnica en el campo de la oncolog\u00eda radioter\u00e1pica, ha llevado a que se pueda hablar de un riesgo calculable.<\/p>\n\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\" class=\"wp-block-heading\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>La neumonitis radiog\u00e9nica es un efecto secundario relevante tras la irradiaci\u00f3n de tumores tor\u00e1cicos y suele aparecer s\u00f3lo despu\u00e9s de varias semanas o meses.<\/li>\n\n\n\n<li>Adem\u00e1s de una fase inflamatoria aguda, en el curso de la enfermedad puede desarrollarse una fibrosis con s\u00edntomas cr\u00f3nicos acompa\u00f1antes.<\/li>\n\n\n\n<li>Adem\u00e1s de la carga pulmonar radiog\u00e9nica (dosis pulmonar media y V20), los factores relacionados con el paciente (edad, comorbilidades) y la aplicaci\u00f3n de terapias sist\u00e9micas simult\u00e1neas tambi\u00e9n influyen en la probabilidad de expresi\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li>Las t\u00e9cnicas modernas de radioterapia, como la radioterapia de intensidad modulada (IMRT), la sincronizaci\u00f3n de la respiraci\u00f3n y la planificaci\u00f3n basada en PET, permiten una reducci\u00f3n significativa de la dosis no deseada en la zona pulmonar.<\/li>\n<\/ul>\n\n<p>Literatura:<\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Jain V, et al: Neumonitis por radiaci\u00f3n: viejo problema, nuevos trucos. Cancers 2018; 10 (7).<\/li>\n\n\n\n<li>Palma DA, et al: Predicci\u00f3n de la neumonitis por radiaci\u00f3n tras la quimiorradioterapia para el c\u00e1ncer de pulm\u00f3n: un metaan\u00e1lisis internacional de datos de pacientes individuales. Int J Radiat Oncol Biol Phys 2013; 85 (2): 444-450.<\/li>\n\n\n\n<li>Giuranno L, et al: Lesi\u00f3n pulmonar inducida por radiaci\u00f3n (RILI). Front Oncol 2019; 9: 877.<\/li>\n\n\n\n<li>Citrin DE, et al: Papel de la senescencia neumoc\u00edtica de tipo II en la fibrosis pulmonar inducida por radiaci\u00f3n. J Natl Cancer Inst 2013; 105 (19): 1474-1484.<\/li>\n\n\n\n<li>Tonison JJ, et al: Neumonitis por radiaci\u00f3n tras la radioterapia de intensidad modulada para el c\u00e1ncer de es\u00f3fago: datos institucionales y una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica. Sci Rep 2019; 9 (1): 2255.<\/li>\n\n\n\n<li>Pinnix CC, et al: Predictores de neumonitis por radiaci\u00f3n en pacientes que reciben radioterapia de intensidad modulada para el linfoma Hodgkin y no Hodgkin. Int J Radiat Oncol Biol Phys 2015; 92 (1): 175-182.<\/li>\n\n\n\n<li>Matzinger O et al: Toxicidad a los tres a\u00f1os con y sin irradiaci\u00f3n de la cadena linf\u00e1tica mamaria interna y supraclavicular medial en el c\u00e1ncer de mama en estadio I a III (ensayo EORTC 22922\/10925). Acta Oncol 2010; 49 (1): 24-34.<\/li>\n\n\n\n<li>Bentzen, et al: Quantitative Analyses of Normal Tissue Effects in the Clinic (QUANTEC): an introduction to the scientific issues. Int J Radiat Oncol Biol Phys 2010; 76 (3 Suppl): 3-9.<\/li>\n\n\n\n<li>Bradley JD, et al: Radioterapia conformada de dosis est\u00e1ndar frente a radioterapia conformada de dosis alta con carboplatino m\u00e1s paclitaxel concurrente y de consolidaci\u00f3n con o sin cetuximab para pacientes con c\u00e1ncer de pulm\u00f3n no microc\u00edtico en estadio IIIA o IIIB (RTOG 0617): un estudio de fase 3 aleatorizado y factorial de dos por dos. Lancet Oncol 2015; 16 (2): 187-199.<\/li>\n\n\n\n<li>Boyle J, et al: Ventajas dosim\u00e9tricas de la radioterapia de intensidad modulada en el c\u00e1ncer de pulm\u00f3n localmente avanzado. Adv Radiat Oncol 2017; 2 (1): 6-11.<\/li>\n\n\n\n<li>Ceresoli GL, et al.: Papel de la fusi\u00f3n de im\u00e1genes de tomograf\u00eda computarizada y tomograf\u00eda por emisi\u00f3n de positrones con fluorodesoxiglucosa [18F] en la radioterapia conformada del c\u00e1ncer de pulm\u00f3n de c\u00e9lulas no peque\u00f1as: comparaci\u00f3n con t\u00e9cnicas est\u00e1ndar con y sin irradiaci\u00f3n ganglionar electiva. Tumori 2007; 93 (1): 88-96.<\/li>\n\n\n\n<li>Nestle U, et al: Reducci\u00f3n del volumen diana basada en im\u00e1genes en la quimiorradioterapia para el c\u00e1ncer de pulm\u00f3n no microc\u00edtico localmente avanzado (PET-Plan): un ensayo multic\u00e9ntrico, abierto, aleatorizado y controlado. Lancet Oncol 2020; 21 (4): 581-592.<\/li>\n\n\n\n<li>Chun SG, et al: Impacto de la t\u00e9cnica de radioterapia de intensidad modulada para el c\u00e1ncer de pulm\u00f3n no microc\u00edtico localmente avanzado: un an\u00e1lisis secundario del ensayo cl\u00ednico aleatorizado RTOG 0617 de NRG Oncology. J Clin Oncol 2017; 35 (1): 56-62.<\/li>\n\n\n\n<li>Josipovic M, et al: Radioterapia de contenci\u00f3n de la respiraci\u00f3n en inspiraci\u00f3n profunda para el c\u00e1ncer de pulm\u00f3n localmente avanzado: comparaci\u00f3n de diferentes t\u00e9cnicas de tratamiento en la cobertura del objetivo, la dosis pulmonar y el tiempo de administraci\u00f3n del tratamiento. Acta Oncol 2013; 52 (7): 1582-1586.<\/li>\n\n\n\n<li>Persson GF, et al: Deep Inspiration Breath Hold Compliance in Radiation Therapy for Locally Advanced Lung Cancer. Int J Radiat Oncol Biol Phys 2017; 99 (2): Suplemento 2017: E491.<\/li>\n\n\n\n<li>Oechsner M, et al.: Retenci\u00f3n de la respiraci\u00f3n en inspiraci\u00f3n profunda para la irradiaci\u00f3n mamaria del lado izquierdo: An\u00e1lisis de los histogramas dosis-masa y del impacto de la expansi\u00f3n pulmonar. Radiat Oncol 2019; 14 (1): 109.<\/li>\n\n\n\n<li>Guckenberger M, et al.: \u00bfExiste un l\u00edmite inferior de funci\u00f3n pulmonar pretratamiento para una radioterapia corporal estereot\u00e1ctica segura y eficaz para el c\u00e1ncer de pulm\u00f3n de c\u00e9lulas no peque\u00f1as en estadio inicial? J Thorac Oncol 2012; 7 (3): 542-551.<\/li>\n\n\n\n<li>Antonia SJ, et al: Supervivencia global con Durvalumab tras quimiorradioterapia en CPNM estadio III. N Engl J Med 2018; 379 (24): 2342-2350.<\/li>\n\n\n\n<li>Peters S, et al: Safety evaluation of nivolumab added concurrently to radiotherapy in a standard first line chemo-radiotherapy regimen in stage III non-small cell lung cancer-The ETOP NICOLAS trial. C\u00e1ncer de pulm\u00f3n 2019; 133: 83-87.<\/li>\n\n\n\n<li>Programa de directrices oncol\u00f3gicas (Sociedad Alemana contra el C\u00e1ncer, Ayuda Alemana contra el C\u00e1ncer, AWMF): Terapia de apoyo en pacientes oncol\u00f3gicos &#8211; versi\u00f3n larga 1.3, 2020, n\u00famero de registro AWMF: 032\/054OL, www.leitlinienprogramm-onkologie.de\/leitlinien\/supportive-therapie; fecha de acceso: 24.08.2020.<\/li>\n\n\n\n<li>Sekine I, et al: An\u00e1lisis retrospectivo de la terapia con esteroides para la lesi\u00f3n pulmonar inducida por la radiaci\u00f3n en pacientes con c\u00e1ncer de pulm\u00f3n. Radiother Oncol 2006; 80 (1): 93-97.<\/li>\n<\/ol>\n\n<p><em>InFo NEUMOLOG\u00cdA Y ALERGOLOG\u00cdA 2020; 2(4): 6-10<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La radioterapia de los tumores tor\u00e1cicos, en especial el carcinoma de pulm\u00f3n, se debate entre el objetivo de lograr la mayor probabilidad de control tumoral posible y la evitaci\u00f3n de&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":102006,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Neumonitis radiog\u00e9nica","footnotes":""},"category":[11475,22619,11478,11381,11424,11336,11441,11552],"tags":[23288,19487,11758,23291,13555,23284,23282,23290,23286],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-332518","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-estudios","category-formacion-cme","category-formacion-continua","category-medicina-nuclear","category-neumologia","category-oncologia","category-radiologia","category-rx-es","tag-compuerta","tag-fibrosis","tag-formacion-cme","tag-imrt-es","tag-inmunoterapia","tag-neumonitis-radiogenica","tag-radioterapia-es-2","tag-radioterapia-de-intensidad-modulada","tag-toxicidades-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-13 19:51:40","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/332518","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=332518"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/332518\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":332522,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/332518\/revisions\/332522"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/102006"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=332518"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=332518"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=332518"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=332518"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}