{"id":333585,"date":"2020-08-22T02:00:00","date_gmt":"2020-08-22T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/dolor-lumbar-espondilolisis\/"},"modified":"2020-08-22T02:00:00","modified_gmt":"2020-08-22T00:00:00","slug":"dolor-lumbar-espondilolisis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/dolor-lumbar-espondilolisis\/","title":{"rendered":"Dolor lumbar: espondilolisis"},"content":{"rendered":"<p><strong>La causa de la formaci\u00f3n de fisuras \u00f3seas verdaderas en la columna vertebral en la zona de la porci\u00f3n interarticular, la espondilolisis y la espondilolistesis vera consecutiva, es un defecto \u00f3seo cong\u00e9nito de las ap\u00f3fisis articulares de las v\u00e9rtebras. Entre la poblaci\u00f3n blanca, alrededor del 7% de las personas est\u00e1n afectadas.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>La lisis domina en los segmentos L4\/5 y especialmente L5\/S1 [1,2,16]. Entre los nativos de Alaska, cerca del 34% de la poblaci\u00f3n est\u00e1 afectada. En raras ocasiones, la anomal\u00eda ya es llamativa en ni\u00f1os peque\u00f1os [10,15]. Esta anomal\u00eda fue descrita por primera vez por Herbinaux ya en 1782 [9]. Seg\u00fan los informes, la incidencia es de tan s\u00f3lo un 4-5% a la edad de 6 a\u00f1os. Hasta el 50% de los afectados no muestran ning\u00fan aumento de la lisis o la lisitis a lo largo de su vida, y alrededor del 80% son asintom\u00e1ticos. La espondilolisis unilateral puede ir acompa\u00f1ada de una leve desrotaci\u00f3n de la v\u00e9rtebra. <strong> Resumen&nbsp;1<\/strong> enumera las posibles causas de la espondilolisis [2].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-13859\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/ubersicht1_hp5_s43.png\" style=\"height:253px; width:400px\" width=\"877\" height=\"555\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si la espondilolisis y la listesis resultante se vuelven sintom\u00e1ticas [13], entonces normalmente en la edad adulta. Debido a la carga mec\u00e1nica, la edad, el sexo, el \u00edndice de masa corporal y la degeneraci\u00f3n de los discos y las articulaciones vertebrales, la presentaci\u00f3n cl\u00ednica puede variar desde peque\u00f1as molestias inespec\u00edficas hasta importantes problemas neurol\u00f3gicos <strong>(resumen 2)<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-13860 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/ubersicht2_hp5_s43.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 879px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 879\/566;height:258px; width:400px\" width=\"879\" height=\"566\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La espondilolisis y la espondilolistesis ya pueden detectarse con las radiograf\u00edas en 2 planos. Otros diagn\u00f3sticos por imagen se realizan con TC y RM. De este modo tambi\u00e9n se evaluar\u00e1n los cambios degenerativos concomitantes y se obtendr\u00e1 toda la informaci\u00f3n necesaria para estadificar la listesis [7,12]. La estadificaci\u00f3n establecida por Meyerding ya en 1932, basada en la extensi\u00f3n del desplazamiento vertebral en relaci\u00f3n con la placa de terminaci\u00f3n vertebral subyacente, ha resistido la prueba del tiempo [2,3,8,13].<\/p>\n<p>Las consecuencias terap\u00e9uticas se derivan de los s\u00edntomas neurol\u00f3gicos correspondientes. Si los s\u00edntomas no pueden controlarse de forma conservadora o si se documentan alteraciones estructurales progresivas, est\u00e1 indicado el tratamiento quir\u00fargico. Debe favorecerse la fusi\u00f3n m\u00ednimamente invasiva [11]. Radiogr\u00e1ficamente, la listesis se aprecia sobre todo en proyecci\u00f3n lateral, prueba directa de la formaci\u00f3n de la hendidura \u00f3sea en las radiograf\u00edas oblicuas (&#8220;Scotch-Terrier&#8221;) practicadas durante d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Los ex\u00e1menes por tomograf\u00eda computerizada detectan la espondilolisis, especialmente en la gammagraf\u00eda \u00f3sea. Las reconstrucciones sagitales muestran de forma reproducible la lisis y determinan el grado de lisis [4]. Debe diferenciarse una artrosis hipertr\u00f3fica de la articulaci\u00f3n facetaria en caso de aumento de las reacciones \u00f3seas en la brecha \u00f3sea.<\/p>\n<p>Las im\u00e1genes de resonancia magn\u00e9tica tambi\u00e9n muestran muy bien la lisis y la listesis, preferiblemente en secuencias T1w o PDW [11].&nbsp; La carga mec\u00e1nica correspondiente y la sobrecarga en el segmento con inestabilidad dan lugar a un edema espongioso subdiscal de las v\u00e9rtebras (Modic 1) con cambios de se\u00f1al reconocibles en las secuencias T1w, T2w y de supresi\u00f3n de grasa [1]. La administraci\u00f3n de contraste no es obligatoria, pero provocar\u00eda un aumento de la se\u00f1al en las zonas de edema. El derrame irritante simult\u00e1neo frecuente en las peque\u00f1as articulaciones vertebrales es hiperintenso en T2w [12]. Esto tambi\u00e9n puede ocurrir con la pseudoespondilolistesis, que se encuentra principalmente en el segmento L4\/5.<\/p>\n<h2 id=\"estudios-de-caso\">Estudios de caso<\/h2>\n<p>En los casos aqu\u00ed presentados, la inestabilidad lumbar se manifestaba por dolor en las piernas dependiente de la distancia recorrida (claudicaci\u00f3n espinal), acompa\u00f1ado de radiculopat\u00eda con lumbalgia dependiente del movimiento. No exist\u00edan d\u00e9ficits neurol\u00f3gicos con alteraciones sensoriales y par\u00e1lisis o p\u00e9rdida de la continencia vesical y rectal. En el caso de la reacci\u00f3n edematosa acompa\u00f1ante de las v\u00e9rtebras (Modic 1), la lumbalgia se intensific\u00f3 con el aumento de la tensi\u00f3n durante el d\u00eda.<\/p>\n<p>El <strong>estudio de caso&nbsp;1<\/strong> muestra una espondilolisis y una espondilolistesis \u00b01 seg\u00fan Meyerding en un hombre de 52 a\u00f1os que fue remitido para ser examinado debido a un dolor de espalda profundo <strong>(Fig. 1)<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-13861 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/abb1_hp5_s44.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 597px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 597\/994;height:666px; width:400px\" width=\"597\" height=\"994\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-13862 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/abb2_hp5_s44.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/677;height:369px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"677\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La documentaci\u00f3n de espondilolisis y espondilolistesis en el informe del caso 2 ( <strong>Fig<\/strong>. <strong>&nbsp;2) en la resonancia magn\u00e9tica lumbar de un hombre de 48 a\u00f1os demuestra un \u00b01 sin edema espongioso subdiscal, la resonancia magn\u00e9tica en el informe del caso<\/strong>&nbsp;3&nbsp; con un disco intervertebral considerablemente degenerado demuestra un \u00b01 a 2 en una paciente de 49 a\u00f1os con edema espongioso (Modic&nbsp;1 <strong>) (Fig.&nbsp;3)<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-13863 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/abb3_hp5_s44.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/723;height:394px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"723\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el <strong>estudio de caso&nbsp;4 <\/strong>, se observa una espondilolistesis vera&nbsp;\u00b04 <strong>(Fig.&nbsp;4)<\/strong> con desplazamiento ventral completo de LWK5 a SWK1 en la reconstrucci\u00f3n sagital de una tomograf\u00eda computarizada lumbar. La espondilodesis parcial cubre L4-S1. En discrepancia con la morfolog\u00eda de la imagen, los s\u00edntomas cl\u00ednicos de la paciente obesa de 58 a\u00f1os eran s\u00f3lo leves con lumbalgia moderada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-13864 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/abb4_hp5_s44.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 755px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 755\/951;height:504px; width:400px\" width=\"755\" height=\"951\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>La espondilolisis es una alteraci\u00f3n cong\u00e9nita con formaci\u00f3n de hendiduras \u00f3seas en la porci\u00f3n interarticular de las v\u00e9rtebras.<\/li>\n<li>En muchos casos, la anomal\u00eda es asintom\u00e1tica. Con la edad, los s\u00edntomas pueden desarrollarse en combinaci\u00f3n con otros cambios degenerativos, dependiendo de la carga.<\/li>\n<li>La TC y la RM pueden verificar la totalidad de los cambios segmentarios como procedimientos de imagen transversales, y las radiograf\u00edas en 2 planos ya pueden demostrar la espondilolistesis.<\/li>\n<li>En la mayor\u00eda de los pacientes sintom\u00e1ticos, el tratamiento conservador es suficiente; la estabilizaci\u00f3n quir\u00fargica se reserva para los cursos graves.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\nLiteratura:<\/p>\n<ol>\n<li>Burgener FA, Meyers SP, Tan RK, Zaunbauer W: Diagn\u00f3stico diferencial en resonancia magn\u00e9tica. Stuttgart, Nueva York: Georg Thieme Verlag 2002; 316.<\/li>\n<li>Dihlmann W: Articulaciones &#8211; conexiones vertebrales. 3\u00aa edici\u00f3n revisada y ampliada. Stuttgart, Nueva York: Georg Thieme Verlag 1987: 494-501.<\/li>\n<li>Fatyga M, Majcher P, Krupski W, Gawda P: Valor de las evaluaciones por TC y RM en el diagn\u00f3stico de pacientes con espondilolistesis. Ortop Traumatol Rehabil 2002; 4(5): 575-581.<\/li>\n<li>Galanski M, Prokop M: Tomograf\u00eda computarizada de cuerpo entero. Stuttgart, Nueva York: Georg Thieme Verlag 1998: 482.<\/li>\n<li>Kalpakcioglu B, Altinbilek T, Senel K: Determinaci\u00f3n de la espondilolistesis en la lumbalgia mediante evaluaci\u00f3n cl\u00ednica. J Back Musculoskelet Rehabil 2009; 22(1): 27-32.<\/li>\n<li>Kim MW, Lee KY, Lee S: Factores asociados a los s\u00edntomas de los adultos j\u00f3venes con espondilolisis L5. Asian Spine J 2018; 12(3): 476-483.<\/li>\n<li>Krupski W, Majcher P: Diagn\u00f3stico radiol\u00f3gico de la espondilolisis lumbar. Ortop Traumatol Rehabil 2004; 6(6): 809-818.<\/li>\n<li>Lasserre A: Radiodiagn\u00f3stico Memorix. Weinheim: Chapman&amp;Hall GmbH 1997: 287-288.<\/li>\n<li>Logroscino G, et al: Espondilolisis y espondilolistesis en la poblaci\u00f3n pedi\u00e1trica y adolescente. Childs Nerv Syst 2001; 17(11): 644-655.<\/li>\n<li>O&#8217;Donnell M, Lavelle WF, Sun MH. Espondilolistesis con espondilolisis en un ni\u00f1o de 17 meses: informe de un caso. J Spine Surg 2017; 3(4): 689-692.<\/li>\n<li>Park Y, Seok SO, Lee SB, Ha JW: La fusi\u00f3n lumbar m\u00ednimamente invasiva es m\u00e1s eficaz que la fusi\u00f3n abierta: un metaan\u00e1lisis. Yonsei Med J 2018; 59(4): 524-538.<\/li>\n<li>Schinnerer KA, Katz LD, Grauer JN: Los hallazgos por RM del l\u00edquido exagerado&nbsp; en las articulaciones facetarias predicen la inestabilidad. J Spinal Disord Tech 2008; 21(7): 468-472.<\/li>\n<li>Standaert CJ, Herring SA, Halpern B, King O: Espondilolisis. Phys Med Rehabil Clin N Am 2000; 11(4): 785-803.<\/li>\n<li>Thiel HJ: Diagn\u00f3stico por imagen seccional de la columna vertebral (1.8). Cambios degenerativos: Espondilolistesis. Di\u00e1logo MTA 2010; 11(5): 386-388.<\/li>\n<li>Thiel HJ: Espondilolisis. Di\u00e1logo MTA 2019; 20 (8): 18-21.<\/li>\n<li>Uhlenbrock D (ed.): Resonancia magn\u00e9tica de la columna vertebral y el canal medular. Stuttgart, Nueva York: Georg Thieme Verlag 2001: 213-214.<\/li>\n<li>Ulmer JL, et al: Im\u00e1genes por RM de la espondilosis lumbar: la importancia de las observaciones auxiliares. AJR 1997; 169(1): 233-239.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2020; 15(5): 43-44<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La causa de la formaci\u00f3n de fisuras \u00f3seas verdaderas en la columna vertebral en la zona de la porci\u00f3n interarticular, la espondilolisis y la espondilolistesis vera consecutiva, es un defecto&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":96855,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Del s\u00edntoma al diagn\u00f3stico","footnotes":""},"category":[11493,11478,11288,11398,11441,11552],"tags":[24237,24242],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-333585","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-casos","category-formacion-continua","category-medicina-interna-general","category-ortopedia","category-radiologia","category-rx-es","tag-espondilolisis","tag-estabilizacion","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-14 23:23:43","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/333585","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=333585"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/333585\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/96855"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=333585"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=333585"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=333585"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=333585"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}