{"id":333898,"date":"2020-07-07T00:00:00","date_gmt":"2020-07-06T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/que-debe-tenerse-en-cuenta-en-este-grupo-de-edad\/"},"modified":"2020-07-07T00:00:00","modified_gmt":"2020-07-06T22:00:00","slug":"que-debe-tenerse-en-cuenta-en-este-grupo-de-edad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/que-debe-tenerse-en-cuenta-en-este-grupo-de-edad\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 debe tenerse en cuenta en este grupo de edad?"},"content":{"rendered":"<p><strong>Los pacientes pedi\u00e1tricos son un grupo de pacientes muy heterog\u00e9neo. Los ap\u00f3sitos para heridas deben adaptarse a la estructura cut\u00e1nea del ni\u00f1o afectado. Las heridas de cicatrizaci\u00f3n primaria deben protegerse de la fricci\u00f3n mec\u00e1nica. El potencial de la regeneraci\u00f3n celular r\u00e1pida en la infancia puede aprovecharse de forma \u00f3ptima. Un buen tratamiento del dolor es esencial desde los primeros cuidados de la herida.<\/strong><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>El rango de edad de los pacientes pedi\u00e1tricos abarca desde los reci\u00e9n nacidos (incluidos los beb\u00e9s prematuros) hasta los j\u00f3venes adolescentes de entre 16 y 18 a\u00f1os. La piel de los ni\u00f1os es muy sensible y puede reaccionar muy r\u00e1pidamente a la presi\u00f3n o a un impacto mec\u00e1nico con enrojecimientos leves, en su mayor\u00eda inofensivos, o lesiones cut\u00e1neas superficiales, que suelen volver a desaparecer por s\u00ed solas. sanar.<\/p>\n<p>Tanto despu\u00e9s del nacimiento como durante la pubertad, la piel del ni\u00f1o cambia significativamente. La piel de un beb\u00e9 prematuro, por ejemplo, tiene peculiaridades fisiol\u00f3gicas y anat\u00f3micas que se asocian a los riesgos correspondientes. Al ser el \u00f3rgano m\u00e1s grande del lactante prematuro, la piel representa alrededor del 13% del peso corporal, frente al 3% en los adultos [1]. Ya desde la semana 27-29 En la primera semana de embarazo (SSW), todas las estructuras anat\u00f3micas de la piel est\u00e1n en su sitio, aunque a\u00fan no de forma madura. S\u00f3lo en la semana 32 de gestaci\u00f3n y la posterior maduraci\u00f3n intrauterina hasta la fecha prevista del parto, el estrato c\u00f3rneo forma una protecci\u00f3n suficiente. Tras el nacimiento, se produce un proceso acelerado de maduraci\u00f3n de la piel, de modo que aproximadamente a las dos semanas postnatales, independientemente del grado de prematuridad, la funci\u00f3n protectora de la epidermis est\u00e1 garantizada [2]. No s\u00f3lo despu\u00e9s del nacimiento, sino tambi\u00e9n en la adolescencia, se producen cambios significativos en la piel debido a los cambios hormonales del organismo [1].<\/p>\n<h2 id=\"aspectos-de-la-cicatrizacion-de-heridas\">Aspectos de la cicatrizaci\u00f3n de heridas<\/h2>\n<p>En principio, cabe suponer que los ni\u00f1os tienen heridas que cicatrizan principalmente en la mayor\u00eda de los casos. Debido al crecimiento del ni\u00f1o y a la estructura cambiante de la piel descrita anteriormente, especialmente en la infancia y la adolescencia, el cuidado y el tratamiento de las heridas deben adaptarse siempre en funci\u00f3n de la edad, la piel y las condiciones de las partes del cuerpo afectadas. Los ap\u00f3sitos para heridas no suelen ser probados por los fabricantes en ni\u00f1os y, desde luego, no en diferentes grupos de edad, y las experiencias del tratamiento de heridas en pacientes adultos suelen trasladarse a los ni\u00f1os sin reflexi\u00f3n. Es evidente que no siempre se tienen en cuenta las necesidades y exigencias individuales de los ni\u00f1os a diferentes edades [3].<\/p>\n<p>Teniendo en cuenta las estructuras de la piel del ni\u00f1o, los siguientes aspectos son de vital importancia en lo que respecta a la cicatrizaci\u00f3n de heridas en ni\u00f1os:<\/p>\n<ul>\n<li>La piel del prematuro\/reci\u00e9n nacido y del lactante en el primer a\u00f1o de vida es un 60% m\u00e1s fina que la de los pacientes adultos y, por tanto, susceptible de sufrir lesiones por ap\u00f3sitos, adherencias a la herida y a los bordes de la herida, y desgarros cut\u00e1neos.<\/li>\n<li>La regeneraci\u00f3n de la piel, especialmente en la fase de granulaci\u00f3n, es significativamente m\u00e1s r\u00e1pida en los ni\u00f1os que en los adultos (mayor n\u00famero de fibroblastos; la producci\u00f3n de col\u00e1geno y elastina es mayor en los ni\u00f1os).<\/li>\n<li>La piel, como \u00f3rgano, crece r\u00e1pidamente, sobre todo en los ni\u00f1os menores de cinco a\u00f1os.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Las cicatrices crecen potencialmente m\u00e1s despacio que la piel circundante no cicatrizada, por lo que pueden provocar limitaciones funcionales al cabo de poco tiempo.<br \/>\nPor lo tanto, los ni\u00f1os no son adultos peque\u00f1os en lo que respecta a la cicatrizaci\u00f3n de heridas y requieren cuidados cualificados adaptados a las necesidades de los pacientes pedi\u00e1tricos. Es evidente que los pacientes pedi\u00e1tricos con enfermedades cr\u00f3nicas o en el contexto de tratamientos intensivos y de mantenimiento de la vida son propensos a sufrir trastornos en la cicatrizaci\u00f3n de heridas o una cicatrizaci\u00f3n cr\u00f3nica. Estos problemas de cicatrizaci\u00f3n m\u00e1s dif\u00edciles requieren la experiencia de un equipo multidisciplinar especializado en el cuidado de heridas pedi\u00e1tricas, por lo que no se destacan en este documento.<\/p>\n<h2 id=\"apositos-para-heridas\">Ap\u00f3sitos para heridas<\/h2>\n<p>Para favorecer de forma ideal la cicatrizaci\u00f3n primaria de las heridas en los ni\u00f1os, \u00e9stas necesitan protecci\u00f3n frente a la fricci\u00f3n mec\u00e1nica. De este modo, no se altera la regeneraci\u00f3n de la herida. Dependiendo de la edad del ni\u00f1o, la localizaci\u00f3n y el tama\u00f1o de la herida, dejar\u00e1 de ser necesario un ap\u00f3sito tras unas 48&nbsp;horas. La desinfecci\u00f3n de la herida poco visible no suele ser necesaria porque el tejido ya est\u00e1 cerrado durante la primera inspecci\u00f3n de la herida.<\/p>\n<p>En general, los ni\u00f1os presentan algunas caracter\u00edsticas especiales en comparaci\u00f3n con los pacientes adultos, que tambi\u00e9n influyen en la elecci\u00f3n de los ap\u00f3sitos adecuados para las heridas [3\u20135]. En primer lugar, los ni\u00f1os suelen necesitar ap\u00f3sitos peque\u00f1os y flexibles. Por lo tanto, el ap\u00f3sito debe estar disponible en tallas peque\u00f1as o debe ser posible cortarlo como corresponda [3]. Los bordes fijos no suelen corresponderse con el contorno de un ni\u00f1o, por lo que s\u00f3lo son adecuados hasta cierto punto. Adem\u00e1s, no suele ser necesario utilizar ap\u00f3sitos con una absorbencia muy alta porque la secreci\u00f3n de la herida en los ni\u00f1os suele ser m\u00ednima y, por tanto, rara vez supone un problema.<\/p>\n<p>Por un lado, los ni\u00f1os pueden experimentar una retraumatizaci\u00f3n a trav\u00e9s de un cambio de vendajes, que les recuerde el suceso de su accidente, por ejemplo. Adem\u00e1s, la ansiedad y el dolor durante un cambio de vendaje suelen afectar gravemente al bienestar del ni\u00f1o y de su familia. El miedo y el dolor, como dos fen\u00f3menos que se refuerzan mutuamente, no siempre pueden separarse con claridad. En consecuencia, a menudo es dif\u00edcil distinguir si un ni\u00f1o tiene miedo principalmente al dolor o si realmente siente dolor durante un cambio de ap\u00f3sito. Por lo tanto, es esencial utilizar en pediatr\u00eda ap\u00f3sitos f\u00e1ciles de aplicar, que permitan largos intervalos entre cambios de ap\u00f3sito, que no se adhieran a la herida y que permitan cambios de ap\u00f3sito atraum\u00e1ticos en cualquier momento. Resulta que los ap\u00f3sitos adecuados para ni\u00f1os deben ser una cosa por encima de todo&nbsp;&#8211; flexibles en su uso <strong>(recuadro,<\/strong> <strong>Fig.&nbsp;2)<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-13674\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/kasten_dp2_s17.png\" style=\"height:457px; width:400px\" width=\"883\" height=\"1008\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-13675 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/abb2_dp2_s18.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/803;height:438px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"803\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Existen varias directrices disponibles sobre el tratamiento de heridas en pacientes adultos: directrices generales para heridas cr\u00f3nicas y generales, pero tambi\u00e9n directrices espec\u00edficas para heridas como las \u00falceras por presi\u00f3n [6,7]. Por lo que sabe la autora, a\u00fan no existe ninguna directriz para el tratamiento de heridas que se adapte a las necesidades de los ni\u00f1os de distintas edades. Aunque hay que prestar atenci\u00f3n a los ingredientes de un ali\u00f1o, no est\u00e1n probados para todas las edades. Del mismo modo, se desconocen los efectos a largo plazo de los ap\u00f3sitos que contienen plata en beb\u00e9s prematuros, neonatos y ni\u00f1os peque\u00f1os o los efectos del calcio en los productos de alginato en este grupo de edad.<\/p>\n<h2 id=\"prevenir-la-retraumatizacion-implicar-al-nino\">Prevenir la retraumatizaci\u00f3n, implicar al ni\u00f1o<\/h2>\n<p>Un tratamiento adaptado y adecuado del dolor en torno al cambio de vendajes es obligatorio para contrarrestar la retraumatizaci\u00f3n del ni\u00f1o y de toda su familia.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, es indispensable preparar al ni\u00f1o afectado para un pr\u00f3ximo cambio de vendaje con la participaci\u00f3n de su familia y de forma adecuada a su edad, as\u00ed como implicar al ni\u00f1o durante la intervenci\u00f3n [4,5]. Esto crea unas buenas condiciones para que el ni\u00f1o tolere que uno de sus padres le retire el ap\u00f3sito y \u00e9l mismo se lo vuelva a aplicar. Tiene sentido explicar al ni\u00f1o cada uno de los pasos y luego llevarlos a cabo lentamente.<\/p>\n<p>Del mismo modo, los osos de peluche y las mu\u00f1ecas proporcionan una distracci\u00f3n bienvenida. Tambi\u00e9n pueden actuar como &#8220;pacientes primerizos&#8221; para los que el cambio de ap\u00f3sito puede realizarse inicialmente de forma l\u00fadica y mostr\u00e1rselo as\u00ed al ni\u00f1o <strong>(Fig.&nbsp;1)<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-13676 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/abb1_dp2_s17.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/865;height:472px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"865\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/abb1_dp2_s17.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/abb1_dp2_s17-800x629.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/abb1_dp2_s17-120x94.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/abb1_dp2_s17-90x71.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/abb1_dp2_s17-320x252.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/abb1_dp2_s17-560x440.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"conclusiones-y-recomendaciones-para-la-practica-clinica\">Conclusiones y recomendaciones para la pr\u00e1ctica cl\u00ednica<\/h2>\n<p>Para la pr\u00e1ctica cl\u00ednica, es imprescindible tener presentes los diferentes aspectos que influyen en el cuidado de las heridas en los ni\u00f1os. Por lo tanto, la elecci\u00f3n correcta del ap\u00f3sito de la herida es importante para contrarrestar la retraumatizaci\u00f3n de la piel y de la psique del ni\u00f1o. La actividad y la libertad de movimientos del ni\u00f1o tienen la m\u00e1xima prioridad y, sin embargo, la herida debe protegerse de la irritaci\u00f3n mec\u00e1nica. Los ni\u00f1os deben participar en el cambio de ap\u00f3sitos y el cuidado de las heridas de forma l\u00fadica y de acuerdo con su edad y posibilidades, y no se debe frenar su impulso de realizar acciones por s\u00ed mismos. Tambi\u00e9n es importante ganarse la confianza de la familia para poder acompa\u00f1ar al ni\u00f1o de la mejor manera posible. La consideraci\u00f3n de las particularidades de cada grupo de edad, la estructura de la piel y las necesidades de los ni\u00f1os de un m\u00ednimo de manipulaci\u00f3n gu\u00edan la elecci\u00f3n del ap\u00f3sito ideal.<\/p>\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>Los pacientes pedi\u00e1tricos son un grupo de pacientes muy heterog\u00e9neo.<\/li>\n<li>Los ap\u00f3sitos para heridas deben adaptarse a la estructura cut\u00e1nea del ni\u00f1o afectado.<\/li>\n<li>Las heridas de cicatrizaci\u00f3n primaria deben protegerse de la fricci\u00f3n mec\u00e1nica.El potencial de regeneraci\u00f3n celular r\u00e1pida en la infancia puede aprovecharse de forma \u00f3ptima.<\/li>\n<li>Un buen tratamiento del dolor es esencial desde los primeros cuidados de la herida.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Butler CT: Cuidados pedi\u00e1tricos de la piel: directrices para su evaluaci\u00f3n, prevenci\u00f3n y tratamiento. Enfermer\u00eda Dermatol\u00f3gica 2007; 19(5): 471-486.<\/li>\n<li>Blume-Peytavi U, et al: Pr\u00e1cticas de cuidado de la piel en reci\u00e9n nacidos y lactantes: revisi\u00f3n de las pruebas cl\u00ednicas de las mejores pr\u00e1cticas. Dermatolog\u00eda pedi\u00e1trica 2012; 29(1): 1-14.<\/li>\n<li>Bahasterani MM: Una visi\u00f3n general de los conocimientos y consideraciones sobre el cuidado de heridas neonatales y pedi\u00e1tricas. Tratamiento de heridas de ostom\u00eda 2007; 53(6): 34-55.<\/li>\n<li>Bahasterani MM, et al: Terapia V.A.C. en el tratamiento de heridas pedi\u00e1tricas: revisi\u00f3n cl\u00ednica y experiencia. Revista internacional sobre heridas 2009; 6(1): 1-26.<\/li>\n<li>Gabriel A, et al: Resultados del cierre asistido por vac\u00edo para el tratamiento de heridas en una poblaci\u00f3n pedi\u00e1trica: serie de casos de 58 pacientes. Journal of Plastic, Reconstructive &amp; Aesthetic Surgery 2009; 62: 1428-1436.<\/li>\n<li>Fan K, et al: Estado actual de los productos t\u00f3picos para la cicatrizaci\u00f3n de heridas. Cirug\u00eda Pl\u00e1stica Reconstructiva 2011; 127(Suppl 1): 44S-59S.<\/li>\n<li>Warriner RA III, Carter MJ: El estado actual de los protocolos basados en pruebas en el cuidado de heridas. Cirug\u00eda Pl\u00e1stica Reconstructiva 2011; 127 (Suppl 1): 144S-153S.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA DERMATOL\u00d3GICA 2020; 30(2): 16-18<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los pacientes pedi\u00e1tricos son un grupo de pacientes muy heterog\u00e9neo. Los ap\u00f3sitos para heridas deben adaptarse a la estructura cut\u00e1nea del ni\u00f1o afectado. 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