{"id":334118,"date":"2020-06-07T02:00:00","date_gmt":"2020-06-07T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/lumbargia-hernia-discal-extrusion\/"},"modified":"2020-06-07T02:00:00","modified_gmt":"2020-06-07T00:00:00","slug":"lumbargia-hernia-discal-extrusion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/lumbargia-hernia-discal-extrusion\/","title":{"rendered":"Lumbargia: Hernia discal (extrusi\u00f3n)"},"content":{"rendered":"<p><strong>El dolor de espalda se ha convertido en una enfermedad muy extendida. La marcha erguida, la falta de ejercicio, el sobrepeso y una carga inadecuada sobre la columna vertebral intensifican los procesos fisiol\u00f3gicos de envejecimiento de los discos intervertebrales y la degeneraci\u00f3n de las dem\u00e1s estructuras vertebrales.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>En los adultos en particular, deben tenerse en cuenta los factores psicosociales adem\u00e1s de los aspectos fisiol\u00f3gicos [8]. En funci\u00f3n de los s\u00edntomas cl\u00ednicos y la situaci\u00f3n neurol\u00f3gica, debe seleccionarse para el diagn\u00f3stico por imagen el m\u00e9todo con el mejor valor informativo, el menos invasivo, la disponibilidad, la experiencia del examinador, las posibilidades alternativas (exposici\u00f3n a la radiaci\u00f3n) y una relaci\u00f3n coste-beneficio equilibrada.  <strong>Resumen&nbsp;1<\/strong> enumera los posibles s\u00edntomas de la extrusi\u00f3n discal. Sin embargo, no todas las luxaciones discales detectables mediante diagn\u00f3stico por imagen son sintom\u00e1ticas. Los s\u00edntomas cl\u00ednicos y los hallazgos neurol\u00f3gicos y de diagn\u00f3stico por imagen deben correlacionarse para derivar una consecuencia terap\u00e9utica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-13448\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/ubersicht1_hp3_thiel.png\" style=\"height:228px; width:400px\" width=\"856\" height=\"488\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tras el descubrimiento de los rayos X por W.C. R\u00f6ntgen en 1895, el desarrollo de la tomograf\u00eda computerizada y, sobre todo, de la resonancia magn\u00e9tica (RM) tambi\u00e9n revolucion\u00f3 la obtenci\u00f3n de im\u00e1genes de la columna vertebral. El neuroeje y las estructuras circundantes del canal raqu\u00eddeo y la columna vertebral pudieron visualizarse en detalle de forma no invasiva. Los rayos X convencionales han perdido importancia en el diagn\u00f3stico por imagen rutinario desde la introducci\u00f3n de la TC y la RM. Siguen surgiendo indicaciones en el esclarecimiento de cambios principalmente \u00f3seos degenerativos e inflamatorios, as\u00ed como traum\u00e1ticos, y tambi\u00e9n de anomal\u00edas en el desarrollo y la evoluci\u00f3n. Hoy en d\u00eda, la resonancia magn\u00e9tica es sin duda el m\u00e9todo de diagn\u00f3stico por imagen de la columna vertebral con la informaci\u00f3n m\u00e1s completa, ampliando y mejorando significativamente el contenido informativo del diagn\u00f3stico por rayos X, la mielograf\u00eda y la tomograf\u00eda computarizada (TC). Visualizando la extensi\u00f3n de la degeneraci\u00f3n discal, los cambios que la acompa\u00f1an en las placas terminales vertebrales, las reacciones ligamentarias, as\u00ed como el desgaste de las articulaciones vertebrales y los signos de cualquier inestabilidad y la falsa est\u00e1tica resultante, se pueden asignar causalmente los s\u00edntomas [4].<\/p>\n<p>La tomograf\u00eda computarizada y la resonancia magn\u00e9tica no s\u00f3lo han revolucionado la neuroimagen, sino que tambi\u00e9n han reducido considerablemente o eliminado los riesgos de los procedimientos de examen invasivos. Esto tambi\u00e9n se refleja en la sustituci\u00f3n de las terapias quir\u00fargicas por procedimientos neurorradiol\u00f3gicos m\u00ednimamente invasivos. En el caso de los procedimientos m\u00ednimamente invasivos que pueden realizarse principalmente de forma ambulatoria, el examen de imagen previo a la intervenci\u00f3n no s\u00f3lo tiene la tarea de diagnosticar la causa de las dolencias, sino tambi\u00e9n de confirmar la indicaci\u00f3n o las contraindicaciones. La opci\u00f3n terap\u00e9utica m\u00ednimamente invasiva desde el punto de vista radiol\u00f3gico, la terapia perirradicular (PRT) guiada por TC, ya se mencion\u00f3 en un informe anterior. Una definici\u00f3n conceptual clara del desplazamiento discal deber\u00eda ser universalmente v\u00e1lida y basarse en la versi\u00f3n actual de 2014, elaborada por tres sociedades profesionales: la Sociedad Norteamericana de Columna Vertebral, la Sociedad Norteamericana de Radiolog\u00eda de Columna Vertebral y la Sociedad Norteamericana de Neurorradiolog\u00eda [1].  <strong>La tabla&nbsp;1<\/strong> muestra la versi\u00f3n actual de la nomenclatura, basada en la de 1995 con actualizaci\u00f3n de 2001.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-13449 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/tab1_hp3_thiel.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/759;height:414px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"759\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la pr\u00e1ctica diaria, la descripci\u00f3n del desplazamiento discal como protrusi\u00f3n discal o disco abultado y prolapso o extrusi\u00f3n discal es habitual y, sobre todo para muchos remisores, la nomenclatura comprensible y a la postre tambi\u00e9n com\u00fan durante muchos a\u00f1os. La diferenciaci\u00f3n de los s\u00edntomas de dolor vertebral figura en <strong>la tabla&nbsp;2<\/strong> [6,7,9].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-13450 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/tab2_thiel_hp3.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/356;height:194px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"356\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p> <strong>La tabla&nbsp;3 <\/strong>[2,8] ofrece informaci\u00f3n sobre la realizaci\u00f3n de procedimientos de diagn\u00f3stico por imagen en funci\u00f3n de la duraci\u00f3n de los s\u00edntomas vertebrog\u00e9nicos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-13451 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/tab3_thiel_hp3.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/437;height:238px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"437\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"estudios-de-caso\">Estudios de caso<\/h2>\n<p>El caso 1 muestra una hernia discal cervical en una paciente de 39 a\u00f1os que se quejaba de parestesia en los dedos de la mano izquierda y dolor irradiado al brazo, asociado a rigidez de nuca y cefalea. La tomograf\u00eda por resonancia magn\u00e9tica revel\u00f3 una hernia discal en el segmento C6\/7 izquierdo <strong>(Fig.&nbsp;1)<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-13452 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/abb1_hp3_thiel.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/411;height:224px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"411\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>\nEn el caso cl\u00ednico 2 <strong>(Fig.&nbsp;2)<\/strong>, una hernia discal derecha recesiva en un hombre de 29 a\u00f1os en el segmento L5\/S1 es la causa de la lumboisquialgia derecha, tambi\u00e9n confirmada por resonancia magn\u00e9tica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-13453 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/abb2-3_thiel_hp3.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/476;height:260px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"476\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el caso 3, una peque\u00f1a extrusi\u00f3n subligamentosa dorsomedial del disco ligamentoso L5\/S1 (TC multicorte lumbar) es la causa de las quejas mutuas.<\/p>\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>Las extrusiones discales espinales pueden ser cl\u00ednicamente silenciosas, no todas las dislocaciones discales son relevantes.<\/li>\n<li>Los s\u00edntomas son variables; rara vez<\/li>\n<li>&#8220;emergencia neurol\u00f3gica&#8221;, que tambi\u00e9n puede requerir una intervenci\u00f3n neuroquir\u00fargica inmediata.<\/li>\n<li>El uso del diagn\u00f3stico por imagen depende de la extensi\u00f3n y duraci\u00f3n de los s\u00edntomas.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Breitenseher JB, Pones M, Breitenseher MJ: Nomenclatura de los discos intervertebrales (lumbares). Radiology up2date 2017; 17: 63-77.<\/li>\n<li>Bundes\u00e4rztekammer (B\u00c4K), Kassen\u00e4rztliche Bundesvereinigung (KBV), Arbeitsgemeinschaft der Wissenschaftlichen Medizinischen Fachgesellschaften (AWMF): Nationale VersorgungsLeitlinie Kreuzschmerz &#8211; Langfassung. Versi\u00f3n 1.X.2010.<\/li>\n<li>Casazza BA: Diagn\u00f3stico y tratamiento de la lumbalgia aguda. Am Fam Physician 2012; 85(4): 343-350.<\/li>\n<li>Emch TM, Modic MT: Imagen de la enfermedad degenerativa discal lumbar: historia y estado actual. Radiol esquel\u00e9tico 2011; 40(9): 1175-1189.<\/li>\n<li>Gr\u00f6nemeyer DHW, Seibel RMM: Tomograf\u00eda computarizada intervencionista. Viena, Berl\u00edn: Ueberreuter Wissenschaft, 1989 (3-4): 94-103.<\/li>\n<li>Gr\u00f6nemeyer DHW, Thiel H.-J, Moser C: Microterapia perirradicular tomogr\u00e1fica. Berl\u00edn: ABW Wissenschaftsverlag GmbH, 2013; pp. 16-20, pp. 40-43, pp. 79-81, pp. 93-104, pp. 119-143.<\/li>\n<li>Junker U, Nolte T: Fundamentos de la terapia especial del dolor. Munich: Urban &amp; Vogel, 2005.<\/li>\n<li>Kloska S, Freund M: Diagn\u00f3stico radiol\u00f3gico de las lesiones discales intervertebrales. Radiology up2date 2003; 1: 37-55.<\/li>\n<li>Thiel HJ: PRT guiada por TC para MTRA. Berl\u00edn: ABW Wissenschaftsverlag, 2014.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2020; 15(3): 36-38<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El dolor de espalda se ha convertido en una enfermedad muy extendida. 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