{"id":334415,"date":"2020-04-17T02:00:00","date_gmt":"2020-04-17T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/la-compresion-estricta-es-lo-mas-importante-en-la-terapia\/"},"modified":"2020-04-17T02:00:00","modified_gmt":"2020-04-17T00:00:00","slug":"la-compresion-estricta-es-lo-mas-importante-en-la-terapia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/la-compresion-estricta-es-lo-mas-importante-en-la-terapia\/","title":{"rendered":"La compresi\u00f3n estricta es lo m\u00e1s importante en la terapia"},"content":{"rendered":"<p><strong>Las \u00falceras venosas se basan en la insuficiencia venosa cr\u00f3nica (IVC). La terapia de compresi\u00f3n combate directamente la congesti\u00f3n y el edema, por lo que es el componente m\u00e1s importante de un tratamiento exitoso. La terapia local depende, entre otras cosas, de la cantidad de exudado, el nivel de dolor o los da\u00f1os en el borde de la herida.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Una herida es la separaci\u00f3n del contexto tisular en superficies corporales externas y\/o internas, con o sin p\u00e9rdida de tejido. Si esta herida persiste durante m\u00e1s de 8 semanas, se denomina herida cr\u00f3nica. Las heridas que se desarrollan en relaci\u00f3n con determinadas enfermedades (enfermedades vasculares venosas o arteriales, diabetes mellitus o \u00falcera decubital) se consideran cr\u00f3nicas desde el momento en que se producen. Una \u00falcera es una herida profunda que se extiende al menos hasta la dermis [1].<\/p>\n<p>En Europa, la \u00falcera venosa de la pierna (Ulcus cruris venosum) es la herida cr\u00f3nica m\u00e1s frecuente. Los an\u00e1lisis de datos secundarios (an\u00e1lisis de los datos del seguro de enfermedad en Alemania) han demostrado que entre 810.000 y 1,1&nbsp;millones de personas de nuestros vecinos sufren una herida cr\u00f3nica cada a\u00f1o. Esto corresponde al 0,9-1,2% de la poblaci\u00f3n y coincide con las cifras de otros pa\u00edses centroeuropeos [2]. Las \u00falceras venosas representan aproximadamente el 60% de todas las heridas cr\u00f3nicas. Las \u00falceras venosas son m\u00e1s frecuentes en las poblaciones de mayor edad [3].<\/p>\n<h2 id=\"etiologia\">Etiolog\u00eda<\/h2>\n<p>Las \u00falceras venosas se desarrollan sobre la base de una insuficiencia venosa cr\u00f3nica. La funci\u00f3n de las venas es transportar la sangre pobre en ox\u00edgeno y cargada de productos del metabolismo celular desde la periferia hasta los \u00f3rganos centrales del coraz\u00f3n y los pulmones. Mientras que las arterias pueden utilizar la bomba de presi\u00f3n del coraz\u00f3n para cumplir su cometido, esta presi\u00f3n se ha agotado en la parte venosa de la circulaci\u00f3n, tras atravesar la zona capilar arterio-venosa. Con el cuerpo en posici\u00f3n horizontal, el gradiente de presi\u00f3n desde la regi\u00f3n postcapilar hasta el coraz\u00f3n es justo suficiente para garantizar el flujo inverso. La presi\u00f3n de flujo es entonces de 15-25&nbsp;mmHg en las v\u00e9nulas, de 8-20&nbsp;mmHg en el V.&nbsp;femoralis communis y de 5-7&nbsp;mmHg en la aur\u00edcula derecha. Sin embargo, este &#8220;sistema de baja presi\u00f3n&#8221; contiene el 85% del volumen total de sangre. En 24 horas hay que drenar unos 800 litros de sangre por pierna.<\/p>\n<p>Al estar sentado o de pie, se produce una carga de presi\u00f3n debido a la presi\u00f3n hidrost\u00e1tica resultante de aprox. 80-90&nbsp;mmHg, as\u00ed como un desplazamiento de 300-350&nbsp;ml de sangre de la cavidad tor\u00e1cica a la periferia y, por tanto, una dilataci\u00f3n de los vasos de capacidad venosa. Se necesitan varios mecanismos para mantener el retorno venoso en esta situaci\u00f3n y volver a bajar la presi\u00f3n a 10-20&nbsp;mmHg.<\/p>\n<p>La respiraci\u00f3n act\u00faa como una bomba de presi\u00f3n-succi\u00f3n mediante fluctuaciones de presi\u00f3n intrator\u00e1cica e intraabdominal opuestas.<\/p>\n<p>La acci\u00f3n cardiaca acelera el flujo sangu\u00edneo venoso, por una parte, drenando la sangre de la aur\u00edcula derecha y de los vasos pr\u00f3ximos al coraz\u00f3n hacia el ventr\u00edculo derecho y, por otra, desplazando los planos valvulares durante la fase de expulsi\u00f3n.<\/p>\n<p>Las bombas musculares, especialmente la bomba combinada del m\u00fasculo de la pantorrilla y el tobillo, tienen un papel esencial. En el m\u00fasculo s\u00f3leo, la presi\u00f3n aumenta de unos 13 a unos 85&nbsp;mmHg durante la contracci\u00f3n. &nbsp;Esto exprime las venas musculares (el m\u00fasculo gastrocnemio alcanza un aumento de presi\u00f3n de 11 a 23&nbsp;mmHg y el m\u00fasculo cu\u00e1driceps femoral de 0 a 15&nbsp;mmHg). La p\u00e9rdida de esta bomba m\u00fasculo-articular debido a una movilidad restringida conduce al s\u00edndrome de congesti\u00f3n artr\u00f3gena.<\/p>\n<p>Las v\u00e1lvulas venosas est\u00e1n dise\u00f1adas para impedir el reflujo de la sangre hacia la periferia. Suelen constar de dos, a veces tres, velas que sobresalen en la luz del vaso con un borde convexo [4].<\/p>\n<h2 id=\"consecuencias-de-un-mal-funcionamiento\">Consecuencias de un mal funcionamiento<\/h2>\n<p>Un mal funcionamiento de un sistema de drenaje provoca un aumento del volumen de l\u00edquido (en este caso sangre) que hay que eliminar. El t\u00e9rmino insuficiencia venosa resume los trastornos del retorno venoso de diversos or\u00edgenes. Se distingue entre insuficiencia venosa subfascial y suprafascial seg\u00fan la localizaci\u00f3n de la causa, y entre insuficiencia aguda y cr\u00f3nica seg\u00fan el curso de la enfermedad.<\/p>\n<p>La \u00falcera venosa se desarrolla en el curso de una insuficiencia venosa cr\u00f3nica (IVC), que a su vez puede muy bien haber surgido como resultado de un acontecimiento agudo (trombosis venosa profunda). En la zona subfascial, la IVC se desarrolla como resultado de una trombosis o de una insuficiencia venosa profunda, una degeneraci\u00f3n varicosa de las venas profundas. Las consecuencias de la trombosis venosa profunda vienen determinadas por la localizaci\u00f3n de la trombosis. Mientras que las trombosis aisladas de las venas p\u00e9lvicas pr\u00e1cticamente nunca provocan \u00falceras si las venas distales est\u00e1n intactas, las trombosis de la vena popl\u00edtea o de las venas profundas de la parte inferior de la pierna provocan consecuencias visibles con relativa rapidez.<\/p>\n<p>En la parte suprafascial del sistema venoso, la dilataci\u00f3n de las venas conocida como varicosis con p\u00e9rdida de la funci\u00f3n valvular puede provocar IVC. Aqu\u00ed, la dilataci\u00f3n aislada de las grandes venas tronculares (V.&nbsp;saph. magna y V.&nbsp;saph. parva) tiene consecuencias menos dram\u00e1ticas que la degeneraci\u00f3n varicosa de venas perforantes \u00fanicas o m\u00faltiples.<br \/>\nUna clasificaci\u00f3n de la IVC que sigue en uso es la introducida por Widmer [5] en 1981 y que lleva su nombre:<\/p>\n<ul>\n<li>El estadio I describe la aparici\u00f3n de un edema en el tobillo con un mayor llenado de las peque\u00f1as venas de la zona del tobillo (corona flebect\u00e1sica paraplantar).<\/li>\n<li>En la fase II, el edema se expande y se producen cambios en la piel. Hiperpigmentaci\u00f3n (p\u00farpura amarilla de ocre), dermatitis por estasis y esclerosis de cutis y subcutis (dermatolipoesclerosis). La hipopigmentaci\u00f3n macular se denomina atrofia blanca <strong>(Fig.&nbsp;1)<\/strong>. Las zonas descapilarizadas, que aparecen como \u00e1reas blancas de piel, est\u00e1n rodeadas de capilares gigantes dilatados visibles como puntos rojizos.<\/li>\n<li>Los pacientes que sufren o han sufrido una \u00falcera florida, designada a o b seg\u00fan Marshall [6], se asignan al estadio III.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-13389\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/abb1_hp3_s10_0.jpg\" style=\"height:586px; width:400px\" width=\"905\" height=\"1326\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/abb1_hp3_s10_0.jpg 905w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/abb1_hp3_s10_0-800x1172.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/abb1_hp3_s10_0-120x176.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/abb1_hp3_s10_0-90x132.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/abb1_hp3_s10_0-320x469.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/abb1_hp3_s10_0-560x821.jpg 560w\" sizes=\"(max-width: 905px) 100vw, 905px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El esquema CEAP [7] describe en detalle la<\/p>\n<ul>\n<li>Signos <strong>cl\u00ednicos<\/strong>en los estadios 1-6 (donde 6 denota la \u00falcera florida)<\/li>\n<li>Clasificaci\u00f3n <strong>etiol\u00f3gica<\/strong>(primaria, secundaria)<\/li>\n<li>Distribuci\u00f3n <strong>anat\u00f3mica<\/strong>(superficial, profunda, perforantes, desconocida)<\/li>\n<li>Disfunci\u00f3n <strong>fisiopatol\u00f3gica<\/strong>(reflujo, obstrucci\u00f3n, reflujo y obstrucci\u00f3n, desconocida)<\/li>\n<\/ul>\n<p>La causa exacta de la transici\u00f3n de la IVC, que no es en absoluto inevitable en todos los pacientes y que tambi\u00e9n puede entenderse como una consecuencia de la \u00fanica ca\u00edda de presi\u00f3n limitada o eliminada en el sistema venoso al caminar (hipertensi\u00f3n venosa ambulatoria), a las \u00falceras venosas de las piernas no se ha aclarado de forma concluyente. Las enzimas proteol\u00edticas y los mediadores inflamatorios desempe\u00f1an un papel. Las \u00falceras pueden aparecer espont\u00e1neamente o como resultado de un traumatismo menor.<\/p>\n<h2 id=\"diagnostico\">Diagn\u00f3stico<\/h2>\n<p>El \u00e9xito del tratamiento de las \u00falceras venosas requiere un diagn\u00f3stico correcto. El historial general debe incluir enfermedades previas, operaciones, ocupaci\u00f3n, disposici\u00f3n familiar, alergias conocidas (sensibilizaci\u00f3n por contacto), medicaci\u00f3n actual y tensiones especiales.<\/p>\n<p>Deben formularse preguntas espec\u00edficas sobre acontecimientos tromb\u00f3ticos, \u00falceras previas, posibles traumatismos que afecten a las piernas, el inicio de los cambios cut\u00e1neos, la primera vez que se advierte el defecto cut\u00e1neo. La mejor forma de demostrar la intensidad del dolor es que el paciente utilice una escala de 11 d\u00edgitos (de 0 a 10, escala anal\u00f3gica visual, EAV).<\/p>\n<p>Durante la inspecci\u00f3n, busque varices visibles, edema, cambios en las articulaciones, diferencia en la circunferencia de las piernas, localizaci\u00f3n de la \u00falcera, estado de la piel circundante, estado de los bordes de la herida. Debe registrarse el estado de la superficie de la herida y la cantidad de exudado (+, ++, +++). La palpaci\u00f3n se utiliza para evaluar el estado del pulso, la inflamaci\u00f3n edematosa, los cambios dermatoescler\u00f3ticos y los puntos dolorosos. El signo de Stemmer describe la incapacidad para levantar un pliegue de piel de la parte posterior del segundo dedo del pie con dos dedos y es seminal en el diagn\u00f3stico del linfedema. El equipo de diagn\u00f3stico incluye<\/p>\n<ul>\n<li>Ecograf\u00eda Doppler direccional (cw) de las arterias con determinaci\u00f3n del \u00edndice tobillo-brazo (ABI),<\/li>\n<li>Ecograf\u00eda Doppler direccional (cw) de las venas con diagn\u00f3stico de reflujo,<\/li>\n<li>un procedimiento de examen funcional como la reograf\u00eda por reflexi\u00f3n de la luz (LRR) o la fotopletismograf\u00eda digital (DPPG), y<\/li>\n<li>Procedimientos de diagn\u00f3stico por imagen como la ecograf\u00eda B-scan (posiblemente de compresi\u00f3n), la ecograf\u00eda d\u00faplex codificada por colores y, s\u00f3lo en casos excepcionales justificados, la flebograf\u00eda.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Los centros especializados est\u00e1n reservados a la ultrasonograf\u00eda cut\u00e1nea de 20 MHZ, la tomograf\u00eda computerizada, la resonancia magn\u00e9tica, el Doppler l\u00e1ser, la microscop\u00eda capilar y la medici\u00f3n de la presi\u00f3n parcial transcut\u00e1nea de ox\u00edgeno.<\/p>\n<p>Los diagn\u00f3sticos de laboratorio se conforman con una gama modesta: recuento sangu\u00edneo diferenciado, VSG y PCR como par\u00e1metros de inflamaci\u00f3n, as\u00ed como az\u00facar en sangre, \u00e1cido \u00farico, colesterol como par\u00e1metros metab\u00f3licos forman parte de la rutina. Si se sospecha una sensibilizaci\u00f3n por contacto, puede ser \u00fatil realizar un diagn\u00f3stico de alergia. El diagn\u00f3stico de la coagulaci\u00f3n debe realizarse si se prev\u00e9n consecuencias para el paciente o sus familiares. Las \u00falceras resistentes a la terapia deben aclararse histol\u00f3gicamente, aunque s\u00f3lo sea para detectar cualquier causa maligna subyacente. Las torundas para heridas tienen un valor limitado, pero deben realizarse siempre.<\/p>\n<p>En la documentaci\u00f3n de la herida, se miden la mayor longitud y la mayor anchura de la herida. Los contornos de las \u00falceras pueden trazarse con ayuda de l\u00e1minas. En algunas diapositivas, se puede obtener una indicaci\u00f3n del tama\u00f1o contando el n\u00famero de casillas. Los programas de documentaci\u00f3n adecuados permiten la evaluaci\u00f3n planim\u00e9trica de las l\u00e1minas. Debe utilizarse una c\u00e1mara digital para hacer una foto de la herida con la medida en cent\u00edmetros al lado. Las fotos digitales pueden integrarse f\u00e1cilmente en el software de la consulta o cl\u00ednica. Las reglas deben contener el c\u00f3digo del paciente, la fecha de ingreso y el lado del cuerpo. Los aspectos jur\u00eddicos son cada vez m\u00e1s importantes. La documentaci\u00f3n fotogr\u00e1fica requiere el consentimiento por escrito de las personas afectadas al menos si existe la posibilidad de un uso p\u00fablico de las fotos con fines de formaci\u00f3n. El pie de foto no debe contener nombres ni informaci\u00f3n reanonimizable, como fechas de nacimiento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-13390 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/abb2_hp3_s11.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 913px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 913\/1261;height:552px; width:400px\" width=\"913\" height=\"1261\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La terapia causal debe dirigirse a eliminar la congesti\u00f3n del sistema venoso y prevenir su reaparici\u00f3n. La terapia de compresi\u00f3n es la medida m\u00e1s importante y eficaz para combatir las \u00falceras venosas. Aumenta la velocidad del flujo en los capilares, reduce el di\u00e1metro de las grandes venas, provoca la reabsorci\u00f3n del l\u00edquido del tejido conjuntivo en los vasos e impide la formaci\u00f3n de nuevos edemas por sus efectos sobre las paredes de los vasos. Los efectos sobre la respuesta inflamatoria local, como la reducci\u00f3n de las citocinas implicadas, pueden estar implicados en el alivio del dolor y la curaci\u00f3n. Se pueden encontrar tasas de curaci\u00f3n impresionantes tras s\u00f3lo 12 semanas de compresi\u00f3n adecuada.<\/p>\n<p>Siempre debe realizarse un control ecogr\u00e1fico Doppler del suministro arterial antes de aplicar una terapia de compresi\u00f3n consistente. Las presiones arteriales de 60-80&nbsp;mmHg (correspondientes a un \u00edndice tobillo-brazo de 0,5 en la mayor\u00eda de los casos) apenas permiten la compresi\u00f3n, bajo observaci\u00f3n, aunque debe se\u00f1alarse expl\u00edcitamente que tales presiones corresponden ya a una isquemia cr\u00edtica y la terapia de compresi\u00f3n que se considera absolutamente necesaria en este caso requiere una vigilancia cuidadosa. Del mismo modo, debe descartarse una causa cardiaca del edema antes de iniciar la compresi\u00f3n para evitar un cambio de volumen potencialmente mortal. En las inflamaciones agudas (por ejemplo, la erisipela), debe evitarse la compresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Existen en el mercado diversos sistemas de terapia de compresi\u00f3n para las \u00falceras floridas. \u00c9stos van desde los simples vendajes bicapa de corta elasticidad &#8220;P\u00fctter&#8221; hasta los vendajes multicapa, las medias para \u00falceras y los vendajes adaptables. El vendaje de doble capa con vendas de corta elasticidad es el m\u00e1s utilizado en el tratamiento de las \u00falceras venosas de la pierna en los pa\u00edses de habla alemana. Su eficacia y tolerabilidad se basan en que apenas ejerce presi\u00f3n sobre el sistema venoso en reposo, pero s\u00ed una presi\u00f3n \u00f3ptima en movimiento (baja presi\u00f3n en reposo, alta presi\u00f3n de trabajo). Los vendajes cortos deben estar acolchados por debajo.<\/p>\n<p>Especialmente en los pa\u00edses anglosajones, se utilizan con \u00e9xito los vendajes multicapa (combinaciones de, por ejemplo, algod\u00f3n, vendas cortas y\/o largas). Pero tambi\u00e9n en Europa Central han aparecido en el mercado en los \u00faltimos a\u00f1os varios sistemas, en su mayor\u00eda de dos capas. Ofrecen una mayor comodidad para pacientes y profesionales con presiones de compresi\u00f3n garantizadas durante varios d\u00edas.<\/p>\n<p>Los vendajes adaptables pueden ajustarse individualmente al paciente. Adem\u00e1s, pueden responder bien a una reducci\u00f3n del edema mediante un vendaje m\u00e1s apretado. Tambi\u00e9n son adecuados para la autoinversi\u00f3n. Las medias de una o dos capas para la terapia de \u00falceras se han introducido con \u00e9xito Representan un alivio higi\u00e9nicamente impecable y significativo para la vida de los pacientes. La terapia de compresi\u00f3n intermitente basada en aparatos est\u00e1 destinada a acelerar la cicatrizaci\u00f3n de las \u00falceras floridas. Se dice que los sistemas multic\u00e1mara son superiores a los sistemas monoc\u00e1mara.<\/p>\n<p>Especialmente para prevenir las recidivas, se prescriben medias de compresi\u00f3n de punto redondo despu\u00e9s de que las \u00falceras venosas hayan cicatrizado. Por regla general, aqu\u00ed se utilizan medias de compresi\u00f3n de clase II (23-32&nbsp;mmHg de presi\u00f3n en la zona del tobillo). Si el edema es m\u00e1s pronunciado, tambi\u00e9n puede estar indicada la compresi\u00f3n de clase III (34-46&nbsp;mmHg). El drenaje linf\u00e1tico manual y la fisioterapia son formas muy eficaces de descongesti\u00f3n y complementan la terapia de compresi\u00f3n.<\/p>\n<h2 id=\"terapia-quirurgica\">Terapia quir\u00fargica<\/h2>\n<p>El objetivo de las intervenciones quir\u00fargicas en la terapia de \u00falceras puede ser eliminar el reflujo venoso, reducir las presiones intracompartimentales o extirpar la \u00falcera. El prop\u00f3sito de las medidas de terapia quir\u00fargica:<\/p>\n<ol>\n<li>Eliminaci\u00f3n de secciones venosas epi- y transfasciales insuficientes<\/li>\n<li>Terapia local de \u00falceras (terapia de afeitado)<\/li>\n<li>Procedimientos que afectan a la fascia crural (fasciotom\u00eda, fasciectom\u00eda)<\/li>\n<\/ol>\n<p>Los procedimientos endovenosos como la terapia con l\u00e1ser, la terapia de radiofrecuencia y la escleroterapia con espuma son buenas alternativas [8].<\/p>\n<p>La terapia de vac\u00edo ha demostrado ser especialmente eficaz en la cl\u00ednica, sobre todo junto con un injerto de malla posterior. En Alemania&nbsp; tambi\u00e9n ser\u00e1 reembolsado por los pagadores en el sector ambulatorio a partir de 2019.<\/p>\n<h2 id=\"resumen\">Resumen<\/h2>\n<p>Las \u00falceras venosas de la pierna se desarrollan sobre la base de una insuficiencia venosa cr\u00f3nica, que a su vez puede tener causas tanto en el sistema venoso profundo como en el superficial o en el sistema de perforantes. Seg\u00fan la causa, el principio terap\u00e9utico m\u00e1s importante es la compresi\u00f3n rigurosa. Siempre que sea posible, deben incluirse medidas quir\u00fargicas en la terapia para lograr una curaci\u00f3n acelerada y prevenir la aparici\u00f3n de recidivas. Otros m\u00e9todos de fisioterapia han demostrado su eficacia.<\/p>\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>Las heridas cr\u00f3nicas se desarrollan en el contexto de enfermedades subyacentes.<\/li>\n<li>Las \u00falceras venosas est\u00e1n causadas por la insuficiencia venosa cr\u00f3nica (IVC).<\/li>\n<li>Dado que la terapia de compresi\u00f3n combate directamente las consecuencias de la IVC (congesti\u00f3n, edema), es el componente m\u00e1s importante de una terapia exitosa.<\/li>\n<li>La terapia local de la herida depende de las necesidades del momento, como la cantidad de exudado, el nivel de dolor o los da\u00f1os en los bordes de la herida.<\/li>\n<\/ul>\n<p>\nLiteratura:<\/p>\n<ol>\n<li>Dissemond J, B\u00fcltemann A, Gerber V, et al: Aclaraci\u00f3n de t\u00e9rminos para el tratamiento de heridas: recomendaciones de la&nbsp; Initiative Chronische Wunden (ICW)e.V. Hautarzt 2018; 69: 708-782.<\/li>\n<li>Grupo de Investigaci\u00f3n PMV Universidad de Colonia. Epidemiolog\u00eda y cuidados de los pacientes con heridas cr\u00f3nicas. Un an\u00e1lisis basado en la muestra de asegurados AOK Hessen\/KV Hessen 4\/2016.<\/li>\n<li>Rabe E, Pannier-Fischer F, Bromen K, et al: Bonner Venenstudie der Deutschen Gesellschaft f\u00fcr Phlebologie 2003.<\/li>\n<li>K\u00fcgler C: Enfermedades venosas. ABW Wissenschaftsverlag GmbH 2011; 11-21.<\/li>\n<li>Widmer LK, Kamber V, da Silva A, Madar G. [Panorama general: varicosis (traducci\u00f3n del autor)]. Langenbeck&#8217;s Arch Chir 1978 Nov; 347: 203-207.<\/li>\n<li>Marshall M. Praktische Phlebologie, en: Ludwig M. (ed.) Gef\u00e4\u00dfmedizin in Klinik und Praxis, 3\u00aa edici\u00f3n 2010; 82-87, Thieme Verlag. .<\/li>\n<li>Ludwig M, Rieger J, Ruppert V: Gef\u00e4\u00dfmedizin in Klinik und Praxis, Georg Thieme Verlag, 2\u00aa edici\u00f3n 2010; 284.<\/li>\n<li>Carmel JE, Bryant RA: \u00dalceras venosas en heridas agudas y cr\u00f3nicas. Elsevier 2016; 204-225.<\/li>\n<li>Terapia de compresi\u00f3n m\u00e9dica de las extremidades con medias de compresi\u00f3n m\u00e9dica (MKS), vendajes de compresi\u00f3n flebol\u00f3gica (PKV) y sistemas de compresi\u00f3n m\u00e9dica adaptable (MAK), Registro AWMF n\u00ba 037-005, v\u00e1lido hasta el 31.12.2023, Sociedad Alemana de Flebolog\u00eda.<\/li>\n<li>Stoffels I: Sistem\u00e1tica de las terapias quir\u00fargicas en Dissemond J, Kr\u00f6ger K. Heridas cr\u00f3nicas. Elsevier GmbH 2019.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2020; 15(3): 9-12<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las \u00falceras venosas se basan en la insuficiencia venosa cr\u00f3nica (IVC). 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