{"id":334634,"date":"2020-03-25T00:00:00","date_gmt":"2020-03-24T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/a-menudo-hay-problemas-en-la-relacion-medico-paciente-por-ambas-partes\/"},"modified":"2020-03-25T00:00:00","modified_gmt":"2020-03-24T23:00:00","slug":"a-menudo-hay-problemas-en-la-relacion-medico-paciente-por-ambas-partes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/a-menudo-hay-problemas-en-la-relacion-medico-paciente-por-ambas-partes\/","title":{"rendered":"A menudo hay problemas en la relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente &#8211; por ambas partes"},"content":{"rendered":"<p><strong>En el tratamiento de las heridas cr\u00f3nicas, los m\u00e9dicos de cabecera suelen llegar a sus l\u00edmites. Sobre todo porque la interacci\u00f3n con los afectados suele ser dif\u00edcil. Un r\u00e9gimen terap\u00e9utico interdisciplinario, multiprofesional y transectorial puede ayudar.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Las heridas cr\u00f3nicas, aparte de las patolog\u00edas poco frecuentes, se encuentran en tres grandes grupos: \u00dalcera de dec\u00fabito, \u00falcera venosa de la pierna, s\u00edndrome del pie diab\u00e9tico (SPD). Las \u00falceras decubitales se producen en pacientes ancianos e inm\u00f3viles debido a un aumento prolongado de la presi\u00f3n, por lo que deben interpretarse predominantemente como errores de enfermer\u00eda. El problema es, por tanto, social, socioecon\u00f3mico e independiente del comportamiento del paciente: Falta de enfermeras, presi\u00f3n del tiempo, falta de financiaci\u00f3n por parte del sistema sanitario [1]. Las \u00falceras venosas de la pierna y la DFS, por otro lado, dependen de la cooperaci\u00f3n del paciente para su tendencia a la curaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La terapia de las \u00falceras venosas de las piernas est\u00e1 estandarizada: Los problemas surgen debido al dolor, que impide una limpieza adecuada de la herida. Aparte de las deficiencias en las t\u00e9cnicas de vendaje compresivo [2], el principal problema es que los pacientes rara vez o nunca se ponen las medias de compresi\u00f3n. En el caso del DFS, existe inicialmente la creencia generalizada de que existe una &#8220;microangiopat\u00eda oclusiva&#8221; que es la causante de la mala cicatrizaci\u00f3n de las heridas. El hecho de que esta microangiopat\u00eda fantaseada no exista en absoluto refleja un interesante problema epistemol\u00f3gico de las comunidades de estilo de pensamiento que no se puede exponer m\u00e1s aqu\u00ed. Si existiera una macroangiopat\u00eda, hoy en d\u00eda puede remediarse con m\u00e9todos impresionantes. La cronicidad de la DFS se debe a la polineuropat\u00eda diab\u00e9tica: no se mantiene el alivio de presi\u00f3n necesario debido a la anestesia inducida por la polineuropat\u00eda, los pacientes caminan sobre sus heridas y rara vez o nunca llevan los dispositivos de descarga.<\/p>\n<p>Las estrategias de la medicina org\u00e1nica para las tres enfermedades est\u00e1n bien establecidas y tambi\u00e9n ampliamente publicadas en directrices basadas en la evidencia. Sin embargo, la cooperaci\u00f3n del paciente (la llamada conformidad, adherencia) no pudo mejorarse. &#8220;Los esfuerzos de investigaci\u00f3n se centran en un n\u00famero cada vez mayor de intervenciones para promover la adherencia al tratamiento, con resultados de metaan\u00e1lisis que indican s\u00f3lo un \u00e9xito moderado&#8221; [3]. M\u00e1s all\u00e1 de las \u00e1reas problem\u00e1ticas de la tecnolog\u00eda y la cooperaci\u00f3n de los pacientes, es cierto para los tres grupos de enfermedades que el \u00e9xito de la terapia debe ser interdisciplinar, multiprofesional y transectorial, coordinada idealmente por el m\u00e9dico generalista [4,5]. El diagrama ofrece una visi\u00f3n general de los actores implicados <strong>(Fig.&nbsp;1)<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-13198\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/abb1_hp2_s9.png\" style=\"height:420px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"770\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la dicci\u00f3n de la teor\u00eda de juegos, existe una &#8220;cooperaci\u00f3n de ego\u00edstas racionales&#8221; [6], una constelaci\u00f3n que est\u00e1 condenada al fracaso sin un control externo. No existe una coordinaci\u00f3n general en el cuidado de las heridas cr\u00f3nicas. Lo que es objetivamente necesario es, por tanto, subjetivamente aleatorio y dependiente de las respectivas relaciones de transferencia y contratransferencia de los terapeutas implicados. Por tanto, los problemas surgen en el contexto psicosocial.<\/p>\n<h2 id=\"cumplimiento-e-incumplimiento\">Cumplimiento e incumplimiento<\/h2>\n<p>&#8220;Cumplimiento&#8221; se refiere a la adherencia de los pacientes a las medidas de comportamiento prescritas m\u00e9dicamente. En la mayor\u00eda de los casos, estas medidas conductuales incluyen un cambio m\u00e1s o menos intensivo en el estilo de vida del paciente. Los intentos de conseguir que la gente haga cambios en su estilo de vida han resultado en gran medida infructuosos. El &#8220;incumplimiento&#8221; se traduce en malos resultados del tratamiento. Esto provoca diversas reacciones por parte de los terapeutas en un espectro que oscila entre la frustraci\u00f3n, la impotencia y la agresividad (&#8220;paciente desmotivado&#8221;). Encontramos otra reacci\u00f3n t\u00edpica ante el comportamiento de las personas con DFS: el desconcierto o la perplejidad, provocados por el cambio de matriz antropol\u00f3gica en la polineuropat\u00eda diab\u00e9tica (&#8220;atrofia de la isla corporal&#8221;).<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino &#8220;incumplimiento&#8221; suele codificarse negativamente, implica la posibilidad de la formaci\u00f3n del libre albedr\u00edo por parte del paciente o la falta de voluntad de \u00e9ste para comportarse de forma adecuada para la salud y, por lo tanto, se refiere a un complejo de problemas filos\u00f3ficos que no ha sido debatido con mucha profundidad por la medicina de \u00f3rganos. El mandato, la evaluaci\u00f3n y el estado del paciente (DeShazer) deben aclararse de antemano para evitar decepciones o incluso la interrupci\u00f3n de la terapia.<br \/>\nUn estudio temprano [7] de pacientes con heridas cr\u00f3nicas descubri\u00f3 los siguientes factores que influyen en el cumplimiento:<\/p>\n<ol>\n<li>Grado de comprensi\u00f3n de las medidas de los terapeutas<\/li>\n<li>Comprender la gravedad de la enfermedad y la vulnerabilidad del paciente<\/li>\n<li>Dolor<\/li>\n<li>Alcance de los cambios necesarios en el estilo de vida<\/li>\n<li>Alcance de las molestias causadas por la enfermedad en contraste con el beneficio que cabe esperar de las medidas terap\u00e9uticas<\/li>\n<li>La complejidad de las medidas que debe tomar el paciente<\/li>\n<\/ol>\n<p>En consecuencia, la norma de expertos para el cuidado de personas con heridas cr\u00f3nicas formula los siguientes principios [8]:<\/p>\n<ol>\n<li>Estrecha colaboraci\u00f3n con los afectados, sus familiares y los grupos profesionales implicados.<\/li>\n<li>Los cuidados de tipo agudo no son apropiados, ya que no son compatibles con la naturaleza cr\u00f3nica de la enfermedad ni con las necesidades cotidianas de los pacientes\/residentes.<\/li>\n<li>Estas experiencias tienen un impacto considerable en la cooperaci\u00f3n de los afectados con los actores profesionales, pero tambi\u00e9n en el tipo y el alcance de la autogesti\u00f3n. Los pacientes\/residentes que se describen como &#8220;incumplidores&#8221; con respecto a la terapia de compresi\u00f3n, por ejemplo, suelen hacer caso omiso de las prescripciones no por falta de comprensi\u00f3n o de voluntad de cooperar, sino por ideas divergentes sobre la terapia y su relevancia.<\/li>\n<li>Los estudios sobre el tema de las &#8220;enfermedades cr\u00f3nicas&#8221; muestran que las personas afectadas no siempre aspiran a una gesti\u00f3n \u00f3ptima de la enfermedad en sus cuidados, sino principalmente a la &#8220;normalidad&#8221; en la vida cotidiana.<\/li>\n<li>La comunicaci\u00f3n apreciativa y la planificaci\u00f3n de los cuidados orientados a las necesidades, la formaci\u00f3n y la orientaci\u00f3n de los afectados deben considerarse requisitos importantes para el \u00e9xito del tratamiento de las personas con heridas cr\u00f3nicas.<\/li>\n<\/ol>\n<p>El lado de los terapeutas: Si los terapeutas sospechan que el paciente no sigue las instrucciones, la llamada &#8220;relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente&#8221; suele verse alterada. La falta de \u00e9xito en la terapia conduce entonces a diferentes recciones seg\u00fan la organizaci\u00f3n del car\u00e1cter del terapeuta, por ejemplo<\/p>\n<ol>\n<li>Frustraci\u00f3n<\/li>\n<li>Dimisi\u00f3n<\/li>\n<li>Agresi\u00f3n<\/li>\n<li>Cinismo<\/li>\n<li>Validaci\u00f3n<\/li>\n<\/ol>\n<p>Las dificultades con el incumplimiento surgen cuando los m\u00e9dicos se malinterpretan a s\u00ed mismos como &#8220;l\u00edderes&#8221; de los pacientes. Los terapeutas susceptibles a ello hablan sin reparos de &#8220;gesti\u00f3n de pacientes&#8221; y de &#8220;mi(s) paciente(s)&#8221;. En un campo sem\u00e1ntico as\u00ed, tanto las exigencias excesivas como la decepci\u00f3n son inevitables. La incomprensi\u00f3n del liderazgo necesario por parte del m\u00e9dico se basa en la formaci\u00f3n m\u00e9dica tradicional y en la socializaci\u00f3n sobre los pacientes agudamente enfermos. Aqu\u00ed es necesaria la actuaci\u00f3n del m\u00e9dico y el \u00e9xito de la terapia depende de su cualificaci\u00f3n, conocimientos y habilidad. La situaci\u00f3n cambia radicalmente para los enfermos cr\u00f3nicos. &#8220;Si (la medicina cient\u00edfica) est\u00e1 en el centro de las enfermedades agudas, s\u00f3lo es una parte, aunque indispensable, del proceso terap\u00e9utico en las enfermedades cr\u00f3nicas. Proporciona la base de los instrumentos y medidas diagn\u00f3sticas y terap\u00e9uticas (&#8230;). Sin embargo, en el curso a largo plazo de la enfermedad, la calidad del tratamiento y, por tanto, el pron\u00f3stico dependen en gran medida del paciente y de c\u00f3mo afronte la enfermedad, es decir, de lo bien que se adapten las medidas terap\u00e9uticas necesarias a su vida diaria [9].<\/p>\n<h2 id=\"aclaracion-de-pedidos-y-estado-del-paciente\">Aclaraci\u00f3n de pedidos y estado del paciente<\/h2>\n<p>Las terapias con enfermos cr\u00f3nicos fracasan si no existe un acuerdo al principio sobre las estrategias que deben adoptarse conjuntamente. Aclarar el mandato puede llevar tiempo al principio, pero en el curso posterior es \u00fatil para todos los implicados. La determinaci\u00f3n del estatus del paciente (visitante, denunciante, cliente) y la aclaraci\u00f3n de la orden son requisitos indispensables para un curso de terapia sin problemas de incumplimiento o incluso enga\u00f1o [10]. La aclaraci\u00f3n fundada de la orden depende a su vez de la evaluaci\u00f3n del paciente bajo la pregunta: \u00bfQu\u00e9 puede hacer el paciente? Aqu\u00ed, los factores psicopatol\u00f3gicos influyentes adquieren una importancia fundamental. La evoluci\u00f3n epidemiol\u00f3gica actual se aplica a todos los grupos de pacientes, con un aumento de la demencia en edades avanzadas, en parte acelerado por la diabetes mellitus [11].<\/p>\n<p>Existen manuales de diagn\u00f3stico apropiados para operacionalizar los diagn\u00f3sticos [12], en [13] se puede encontrar una introducci\u00f3n cl\u00ednica para organoterapeutas sin formaci\u00f3n psiqui\u00e1trica previa. M\u00e1s all\u00e1 del diagn\u00f3stico psiqui\u00e1trico, la evaluaci\u00f3n incluye tambi\u00e9n las dimensiones psicomotoras, por ejemplo, la pregunta de si el paciente es capaz de ver sus pies en absoluto si ya le han aplicado l\u00e1ser, o la pregunta de hasta qu\u00e9 punto el dolor existente limita su capacidad para actuar [13].<\/p>\n<p>Un \u00e1rea problem\u00e1tica cada vez m\u00e1s relevante, que ha recibido poca atenci\u00f3n hasta ahora, es la adaptaci\u00f3n de las estrategias terap\u00e9uticas al trasfondo cultural de los pacientes. Las im\u00e1genes corporales determinadas culturalmente, la corporalidad habitual y las influencias religiosas y \u00e9tnicas deben abordarse e incluirse en la planificaci\u00f3n. Aqu\u00ed hay un desconocimiento considerable. Se puede encontrar una aproximaci\u00f3n al tema de forma rudimentaria y no se puede profundizar m\u00e1s aqu\u00ed [14,15].<\/p>\n<h2 id=\"\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"-2\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-13199 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/abb2_hp2_s10.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/448;height:244px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"448\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/h2>\n<h2 id=\"-3\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"la-cuestion-de-la-voluntariedad-razonable\">La cuesti\u00f3n de la voluntariedad razonable<\/h2>\n<p>&#8220;Incumplimiento&#8221; es a menudo la codificaci\u00f3n de la falta de voluntad del paciente para seguir los consejos m\u00e9dicos, las \u00f3rdenes m\u00e9dicas. Esta connotaci\u00f3n est\u00e1 especialmente extendida en el \u00e1mbito de las recomendaciones nutricionales y las dietas de reducci\u00f3n, pero tambi\u00e9n se encuentra en el campo de las heridas cr\u00f3nicas, por ejemplo hacia los pacientes que no llevan sus medias de compresi\u00f3n o, en el caso del s\u00edndrome del pie diab\u00e9tico, no cumplen con sus medidas de alivio de la presi\u00f3n. En este contexto, surgen regularmente contaminaciones moralizantes de las recomendaciones o incluso acusaciones abiertas.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n fundamental de la posibilidad del libre albedr\u00edo no se ha resuelto a lo largo de siglos de discusi\u00f3n filos\u00f3fica [16] y, por lo tanto, no debe asumirse a la ligera, como suele ocurrir en el discurso m\u00e9dico [17]. Obviamente, la libertad de voluntad est\u00e1 completamente retirada en los pacientes con demencia, por lo que faltan aspectos morales y moralizantes en el problema de las \u00falceras por presi\u00f3n. Obviamente, la libertad de voluntad tambi\u00e9n est\u00e1 completamente retirada en pacientes con enfermedades psiqui\u00e1tricas y problemas sociales considerables en su entorno. Casi todos los terapeutas tienen claro que la adherencia estricta no se da con los trastornos depresivos subyacentes. La evaluaci\u00f3n de los llamados pacientes artefacto ya es dif\u00edcil.  [18]es decir, en personas que -m\u00e1s o menos- mantienen conscientemente sus heridas cr\u00f3nicas.&nbsp;  Tambi\u00e9n aqu\u00ed se encuentran a menudo comentarios poco cr\u00edticos y desvalorizadores, como el t\u00e9rmino mal empleado de &#8220;s\u00edndrome de Munchausen&#8221;, que refleja la frustraci\u00f3n y la agresividad del terapeuta m\u00e1s que un enfoque racional y sensato del complejo problema somatops\u00edquico del incumplimiento.<\/p>\n<p>En definitiva, el complejo de problemas aqu\u00ed descrito se refiere al \u00e1mbito antropol\u00f3gica y ontol\u00f3gicamente fascinante de la &#8220;voluntad y la volici\u00f3n&#8221; [19] y, por tanto, fundamentalmente al problema cuerpo-alma [20] y tambi\u00e9n deber\u00eda debatirse en esta dimensi\u00f3n entre terapeutas con ocasi\u00f3n de cada paciente individual.<\/p>\n<h2 id=\"heridas-cronicas-en-personas-con-diabetes-mellitus\">Heridas cr\u00f3nicas en personas con diabetes mellitus<\/h2>\n<p>Mientras que las consideraciones descritas anteriormente se aplican a las \u00falceras por presi\u00f3n, las \u00falceras de las piernas y las heridas cr\u00f3nicas de etiolog\u00edas poco frecuentes, la cuesti\u00f3n de la relaci\u00f3n psicosom\u00e1tica entre el comportamiento del paciente y el curso de la terapia en la diabetes mellitus es completamente diferente. La polineuropat\u00eda diab\u00e9tica como \u00fanica condici\u00f3n necesaria y al mismo tiempo suficiente para la aparici\u00f3n y frecuencia de recurrencia de las lesiones implica un cambio radical en toda la matriz antropol\u00f3gica del paciente, que no es comprensible ni explicable con los m\u00e9todos constelacionistas habituales de la psicolog\u00eda y la premisa del dualismo antropol\u00f3gico. Debido a la &#8220;atrofia de la isla corporal&#8221; causada neurop\u00e1ticamente [21], los pies se convierten en los llamados &#8220;componentes ambientales&#8221; de los que se sustrae la subjetividad. Mientras que los terapeutas se encuentran con el paciente y la herida en el nivel de la m\u00e1quina corporal, el paciente act\u00faa en el nivel de la facticidad subjetiva [22].<br \/>\nEsto conduce a tres fen\u00f3menos:<\/p>\n<ol>\n<li>El paciente acude al m\u00e9dico demasiado tarde<\/li>\n<li>El m\u00e9dico tratante subestima la gravedad de la enfermedad debido a la falta de s\u00edntomas<\/li>\n<li>Algunas de las lesiones que conducen a la hospitalizaci\u00f3n son grotescas:<\/li>\n<\/ol>\n<p>En consecuencia, los problemas de comunicaci\u00f3n son obligatorios. Al igual que el s\u00edndrome de polineuropat\u00eda de la lepra o la s\u00edfilis, los pacientes carecen de mecanismos protectores reflejos, por lo que las lesiones son inevitables, incluso cuando la capacidad cognitiva est\u00e1 intacta. La importancia categ\u00f3rica de la polineuropat\u00eda y la constante &#8220;atrofia de la isla corporal&#8221; que provoca se pasa por alto en casi todos los estilos de pensamiento m\u00e9dico.<\/p>\n<p>Los autores de la monograf\u00eda pionera sobre el DFS, Hochlenert, Engels, Morbach [23], ofrecen una primera aproximaci\u00f3n a este tema tan olvidado: &#8220;La caracter\u00edstica central del s\u00edndrome del pie diab\u00e9tico es el menor desarrollo del dolor con el da\u00f1o inicial. Tambi\u00e9n se denomina &#8220;p\u00e9rdida de sensibilidad protectora&#8221; y es consecuencia de la p\u00e9rdida de fibras nerviosas finas. Por lo tanto, si el comportamiento normal de evitaci\u00f3n y petici\u00f3n de ayuda no se produce en la medida adecuada, pueden producirse grandes da\u00f1os. El grado de despreocupaci\u00f3n mostrado por los afectados resulta asombroso para quienes no tienen experiencia en el trato con personas de sensibilidad reducida.&#8221;<\/p>\n<p>Ambos trastornos juntos, la atrofia de la isla corporal y la falta de reflejos protectores, conducen autom\u00e1ticamente a un comportamiento involuntario del paciente con frecuentes recidivas y una sobrecarga permanente de presi\u00f3n en las heridas. Los terapeutas que est\u00e1n cerca del cuerpo, como los que se ocupan de las heridas, los pod\u00f3logos o las enfermeras, est\u00e1n m\u00e1s familiarizados con estos comportamientos que los terapeutas m\u00e9dicos que act\u00faan a distancia del cuerpo. El t\u00e9rmino &#8220;cumplimiento&#8221; como medida de la capacidad del paciente para seguir \u00f3rdenes m\u00e9dicas es, por tanto, inadecuado en este contexto porque carece de sentido. El contexto del problema descrito en esta forma condensada, que parece abstracto y es dif\u00edcil de comprender en una primera aproximaci\u00f3n, se ha presentado con m\u00e1s detalle en muchos lugares [24]. Puede ayudar a mejorar o incluso relajar la perturbada relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente al comprender la base corporal.<\/p>\n<h2 id=\"posibles-soluciones-25\">Posibles soluciones  [25]<\/h2>\n<ol>\n<li>Como ocurre con todas las enfermedades cr\u00f3nicas y su terapia, la &#8220;aclaraci\u00f3n del orden&#8221; est\u00e1 al principio (y se echa categ\u00f3ricamente en falta en la realidad).<\/li>\n<li>La evaluaci\u00f3n sistem\u00e1tica debe preceder a la terapia de la herida.<\/li>\n<li>El contexto biogr\u00e1fico y la organizaci\u00f3n del car\u00e1cter del paciente deben aceptarse como una limitaci\u00f3n de las terapias org\u00e1nicas.<\/li>\n<li>El psicos\u00edndrome cerebro-org\u00e1nico como uno de los trastornos acompa\u00f1antes m\u00e1s frecuentes deber\u00eda poder diagnosticarse por competencia psicopatol\u00f3gica.<\/li>\n<li>El entorno terap\u00e9utico tambi\u00e9n debe incluir la posibilidad de una comunicaci\u00f3n abierta en la terapia de las heridas cr\u00f3nicas.<\/li>\n<li>Una comunicaci\u00f3n abierta significa tambi\u00e9n que se informa detalladamente a los pacientes sobre la terapia y que se les hace transparente el significado de los cambios de comportamiento. Sin embargo, el problema de la falta de transparencia parece cobrar cada vez m\u00e1s importancia en tiempos de creciente aceleraci\u00f3n de los procesos y de gran reducci\u00f3n de los tiempos de espera.<\/li>\n<li>Los efectos contratransferenciales del terapeuta, como la frustraci\u00f3n, la resignaci\u00f3n o la agresividad, son signos de las excesivas exigencias del propio terapeuta, ya sean debidas a unas expectativas excesivas del paciente, a un concepto inadecuado de la enfermedad o a una construcci\u00f3n antropol\u00f3gica distorsionada. Antes de culpar al paciente con t\u00e9rminos como &#8220;incumplimiento&#8221;, la autorreflexi\u00f3n deber\u00eda ser la norma aqu\u00ed.<\/li>\n<li>Por \u00faltimo, la lucha por la adhesi\u00f3n a la terapia exige tambi\u00e9n y esencialmente el cumplimiento y la adhesi\u00f3n de los terapeutas a las terapias establecidas. Incluso este requisito previo banal no siempre parece darse.<\/li>\n<\/ol>\n<h2 id=\"para-los-pacientes-con-dfs\">Para los pacientes con DFS<\/h2>\n<ul>\n<li>Cambio radical de la econom\u00eda corporal y, por tanto, de la totalidad del ser humano y de su mundo vital. Se trata de un cambio radical de la econom\u00eda corporal y, por tanto, de la totalidad del ser humano y de su mundo vital, provocado por la &#8220;atrofia de la isla corporal&#8221;.<\/li>\n<li>Se\u00f1alizaci\u00f3n de la comprensi\u00f3n por parte de los terapeutas: Los pacientes con atrofia <em>de los islotes del cuerpo<\/em> debido a una polineuropat\u00eda diabet\u00f3gena sufren incluso sin s\u00edntomas prominentes. Ya no pueden &#8220;sostenerse con ambos pies en la vida&#8221;. Los terapeutas deben mostrarse siempre comprensivos y, si es necesario, preguntar tambi\u00e9n por los pensamientos suicidas.<\/li>\n<li>Si se detectan signos de polineuropat\u00eda durante la exploraci\u00f3n, debe pedirse al paciente que describa lo que siente &#8220;alrededor&#8221; de los pies. Para ejemplos de tales sensaciones y del sufrimiento causado por la insensibilidad, v\u00e9ase Risse [24].<\/li>\n<\/ul>\n<h2 id=\"terapeutas-saludables\">Terapeutas saludables<\/h2>\n<p>Los terapeutas sanos est\u00e1n \u00f3ptimamente preparados para las emergencias agudas\/medidas intervencionistas sin fantas\u00edas de omnipotencia mediante la educaci\u00f3n y la formaci\u00f3n continuas. Esto tambi\u00e9n se aplica a la organizaci\u00f3n y la interacci\u00f3n del equipo de la unidad de tratamiento.<\/p>\n<p>Los terapeutas sanos que asesoran y atienden a personas con enfermedades cr\u00f3nicas respetan el plan de vida personal del paciente y tambi\u00e9n pueden darse por satisfechos con soluciones sub\u00f3ptimas desde el punto de vista m\u00e9dico. La actitud interior se refiere aqu\u00ed a la calidad de los conocimientos que se imparten como norma de calidad y medida de autoevaluaci\u00f3n. En consecuencia, los terapeutas sanos no pueden hablar de &#8220;gesti\u00f3n de pacientes&#8221;. La conversaci\u00f3n entre el terapeuta sano y el paciente, junto con una evaluaci\u00f3n cualificada (\u00bfQu\u00e9 puede hacer el paciente?), conduce primero a la clarificaci\u00f3n de la tarea [13], y despu\u00e9s a la soluci\u00f3n del problema en el contexto individual. Por lo tanto, un &#8220;cumplimiento deficiente&#8221; o un &#8220;paciente desmotivado&#8221; no pueden considerarse en absoluto un problema en estas circunstancias.<\/p>\n<h2 id=\"pacientes-sanos-y-sus-terapeutas-sanos\">Pacientes sanos y sus terapeutas sanos<\/h2>\n<p>Conocidos desde hace d\u00e9cadas, pero desapercibidos en la medicina de \u00f3rganos, incluida la diabetolog\u00eda, son los resultados de la investigaci\u00f3n en terapia familiar y asesoramiento sist\u00e9mico. Al final de un tratamiento, los pacientes no quedan satisfechos con su m\u00e9dico si no se aclar\u00f3 al principio en qu\u00e9 se iba a trabajar. Esto significa que al inicio de un tratamiento de enfermedades cr\u00f3nicas siempre existe la aclaraci\u00f3n del orden, una t\u00e9cnica que es f\u00e1cil de aprender y que ya se ha trabajado y publicado en detalle para cuestiones diabetol\u00f3gicas [13]. Las mismas estrategias se aplican a la aclaraci\u00f3n de \u00f3rdenes en el tratamiento de heridas cr\u00f3nicas.<\/p>\n<p>En el contexto de las heridas cr\u00f3nicas, pueden distinguirse tres tipos de estado del paciente:<\/p>\n<ol>\n<li>El cliente tiene un problema (altos valores de BG) e ideas claras de una soluci\u00f3n (gesti\u00f3n de heridas, instituci\u00f3n certificada, etc.).<\/li>\n<li>El denunciante tiene un problema (dolor, fiebre, olor) pero no una soluci\u00f3n.<\/li>\n<li>El visitante no tiene ning\u00fan problema (polineuropat\u00eda, atrofia de la isla corporal) y por lo tanto no solicita ayuda.<\/li>\n<\/ol>\n<p>El visitante es ahora el que causa grandes problemas al organoterapeuta. Las posibilidades t\u00e9cnicas tambi\u00e9n se conocen desde hace mucho tiempo y, desgraciadamente, tampoco se han tenido en cuenta. Una primera pista con \u00e1nimos para seguir leyendo: Si el paciente no tiene ninguna queja, entonces De Shazer sugiere &#8220;que el terapeuta se limite a hacer cumplidos&#8221;. [&#8230;] Puesto que no hay ninguna queja que tratar, la terapia no puede comenzar [&#8230;] y por lo tanto ser\u00eda un error que el terapeuta intentara intervenir aunque el &#8220;problema&#8221; sea&nbsp;  es evidente para un observador&#8221; [10].<\/p>\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>El tratamiento de las heridas cr\u00f3nicas es fundamentalmente interdisciplinar, multiprofesional y transectorial: cooperaci\u00f3n de ego\u00edstas racionales.<\/li>\n<li>El tratamiento de las heridas cr\u00f3nicas requiere siempre el consentimiento del paciente.<\/li>\n<li>El t\u00e9rmino &#8220;conformidad&#8221; no debe utilizarse en el tratamiento de las heridas cr\u00f3nicas.<\/li>\n<li>Desde una perspectiva antropol\u00f3gica, la polineuropat\u00eda diab\u00e9tica significa &#8220;atrofia de la isla corporal&#8221;.<\/li>\n<li>Por ello, el comportamiento de los pacientes con DFS suele suscitar perplejidad o incluso agresividad a los inexpertos.<\/li>\n<\/ul>\n<p>\nLiteratura:<\/p>\n<ol>\n<li>Risse A: Limitaciones y deficiencias: \u00bfCu\u00e1les son las limitaciones del tratamiento de las heridas cr\u00f3nicas? Comentarios sociopol\u00edticos 2016; 57, N\u00famero especial n\u00ba 2: 22-24.<\/li>\n<li>Protz K, Timm JH: Cuidados modernos de las heridas; 9\u00aa edici\u00f3n, Urban &amp; Fischer 2019.<\/li>\n<li>Petrak F,&nbsp; Meier JJ, Albus C, et al.: Motivaci\u00f3n y diabetes &#8211; \u00bfEs hora de un cambio de paradigma? Un documento de posici\u00f3n. Diabetolog\u00eda y Metabolismo 2019; 14(03): 193-203.<\/li>\n<li>Storck M, Dissemond J, Gerber V, Augustin M: Expertenrat Strukturentwicklung Wundmanagement: Kompetenzlevel in der Wundbehandlung. Recomendaciones para mejorar la estructura asistencial de las personas con heridas cr\u00f3nicas en Alemania. Cirug\u00eda vascular 2019; 24: 388-398.<\/li>\n<li>Risse A: El s\u00edndrome del pie diab\u00e9tico: un problema interdisciplinar. Hemostaseolog\u00eda 2007; 2: 1-6.<\/li>\n<li>Raub W. La estructura social de la cooperaci\u00f3n de los ego\u00edstas racionales. Z.f.Soziologie 1986; 5: 309-323.<\/li>\n<li>Morrison M, Moffartt C, Bridel-Nixon J, Bale S: Tratamiento de enfermer\u00eda de las heridas cr\u00f3nicas. Londres, Filadelfia, Mosby 1997; 140-141.<\/li>\n<li>Red alemana para el desarrollo de la calidad en enfermer\u00eda (DNQP (ed.): Expertenstandard Pflege von Menschen mit chronischen Wunden. Osnabr\u00fcck, autoeditado 2008; 9.<\/li>\n<li>Burger W: La contribuci\u00f3n de la nueva fenomenolog\u00eda a la comprensi\u00f3n de la enfermedad cr\u00f3nica. Manuscritos fenomenol\u00f3gicos de Rostock. Grossheim M (ed.) Rostock 2012.<\/li>\n<li>De Shazer S: El giro. Giros y soluciones sorprendentes en la terapia a corto plazo, 4\u00aa ed. Heidelberg, C. Auer 1995.<\/li>\n<li>Fatke B, F\u00f6rstl H: Diabetes mellitus y demencia. El Diabet\u00f3logo 2013; 3: 1-8.<\/li>\n<li>Sa\u00df H, Wittchen HU, Zaudig M, Houben I: Criterios diagn\u00f3sticos &#8211; DSM-IV-TR, G\u00f6ttingen, Hochgrefe 2003.<\/li>\n<li>Siebolds M, Risse A: Aspectos epistemol\u00f3gicos y sist\u00e9micos en la diabetolog\u00eda moderna, Berl\u00edn, Nueva York 2002; 36-37; 119-125.<\/li>\n<li>Kalvelage B, Kofahl C: Tratamiento de inmigrantes con diabetes. En F. Petrak, &amp; S. Herpertz (Eds.), Psicodiabetolog\u00eda. Berl\u00edn, Heidelberg: Springer 2013; 73-91.<\/li>\n<li>Gillessen A, Golsabahi-Broclawski S, Biakowski A, Broclawski A (eds.): Intercultural Communication in Medicine; Springer 2020; en prensa.<\/li>\n<li>Keil G: Libertad de la voluntad. Berl\u00edn, Nueva York: De Gruyter 2007; Schmitz H: Freiheit. Friburgo, M\u00fanich, Karl Alber 2007.<\/li>\n<li>Foerster K, Drei\u00dfing H: El &#8220;esfuerzo razonable de voluntad&#8221; en la evaluaci\u00f3n sociom\u00e9dica.&nbsp;  Neur\u00f3logo. 2010; 81: 1092-1096.<\/li>\n<li>Rehbein J: M\u00e9dico &#8211; Pacientes &#8211; Comunicaci\u00f3n. Berl\u00edn, Nueva York: De Gruyter 1993; 136-146.<\/li>\n<li>Janzarik W: Voluntad y volici\u00f3n. Neur\u00f3logo 2008; 79: 567-570.<\/li>\n<li>Br\u00fcntrup G: Das Leib-Seele-Problem. 3\u00aa ed. Stuttgart: Kohlhammer 2008.<\/li>\n<li>Schmitz H: System der Philosophie Vol. 2,1. El cuerpo. Bonn, Bouvier 1965, 165-167.<\/li>\n<li>Schmitz H: Nuevos fundamentos de la epistemolog\u00eda. Bonn, Bouvier 1994, 59-60 u. 168.<\/li>\n<li>Hochlenert D, Engels G, Morbach S: Das diabetische Fusssyndrom; Springer 2014; 7.<\/li>\n<li>Risse A: Importancia antropol\u00f3gica de las polineuropat\u00edas para los pacientes y los cuidados. Contribuci\u00f3n cualitativa y neofenomenol\u00f3gica. El Diabet\u00f3logo 2006; 125-131.<\/li>\n<li>Hasenbein U, Wallesch CW, R\u00e4biger J: Cumplimiento de las directrices por parte de los m\u00e9dicos. Una visi\u00f3n general en el contexto de la introducci\u00f3n de programas de gesti\u00f3n de enfermedades. Gesundh \u00f6kon Qual manag. 2003; 8: 363-375.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2020; 15(2): 8-13<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el tratamiento de las heridas cr\u00f3nicas, los m\u00e9dicos de cabecera suelen llegar a sus l\u00edmites. Sobre todo porque la interacci\u00f3n con los afectados suele ser dif\u00edcil. 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