{"id":334699,"date":"2020-03-19T01:00:00","date_gmt":"2020-03-19T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/es-necesario-reducir-peso-existe-un-nuevo-remedio-patentado\/"},"modified":"2020-03-19T01:00:00","modified_gmt":"2020-03-19T00:00:00","slug":"es-necesario-reducir-peso-existe-un-nuevo-remedio-patentado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/es-necesario-reducir-peso-existe-un-nuevo-remedio-patentado\/","title":{"rendered":"Es necesario reducir peso: \u00bfexiste un nuevo remedio patentado?"},"content":{"rendered":"<p><strong>La obesidad es un factor de riesgo para la diabetes y otras enfermedades. Adem\u00e1s de la predisposici\u00f3n gen\u00e9tica, tambi\u00e9n influyen los factores relacionados con el estilo de vida. La reducci\u00f3n de peso es fundamental: \u00bfexiste un nuevo remedio patentado?<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>En todo el mundo, la prevalencia de la obesidad ronda el 10%, y en Suiza hay 1 mill\u00f3n de personas afectadas. &#8220;Lo que predispone a la obesidad en t\u00e9rminos de genes y entorno tambi\u00e9n parece tener un efecto sobre la diabetes&#8221;, explica el Dr. Roger Lehmann, del Hospital Universitario de Z\u00farich [1]. Existen pruebas de una correlaci\u00f3n positiva entre la obesidad y la diabetes, aunque los factores demogr\u00e1ficos relacionados con la edad pueden anular esta relaci\u00f3n. Esto se ilustra con el ejemplo de Florida, una regi\u00f3n con un n\u00famero desproporcionado de personas mayores, que es una de las explicaciones de las altas tasas de diabetes a pesar de la baja prevalencia de obesidad. Esto se debe a que la prevalencia de la diabetes aumenta con la edad y es mayor en el grupo de mayores de 65 a\u00f1os.<\/p>\n<h2 id=\"la-tasa-metabolica-basal-disminuye-con-la-edad\">La tasa metab\u00f3lica basal disminuye con la edad<\/h2>\n<p>Los factores gen\u00e9ticos desempe\u00f1an un papel importante en la etiolog\u00eda de la obesidad. En cuanto al estilo de vida, una dieta desequilibrada (mayor ingesta de calor\u00edas) y la falta de ejercicio favorecen la obesidad m\u00f3rbida. Los factores socioculturales y los condicionamientos pueden influir en el estilo de vida (por ejemplo, la era de los ordenadores, la comida r\u00e1pida, los h\u00e1bitos alimentarios, etc.). Ciertos trastornos endocrinol\u00f3gicos (s\u00edndrome de Cushing, hipotiroidismo) son tambi\u00e9n una causa posible, aunque muy rara, de obesidad. Sin embargo, tambi\u00e9n hay personas con obesidad que tienen un metabolismo sano de la insulina y la glucosa y no desarrollan diabetes. Sin embargo, la obesidad m\u00f3rbida es uno de los factores de riesgo de la diabetes, entre otros por la resistencia a la insulina y la descompensaci\u00f3n de las c\u00e9lulas b. Por encima de un IMC de 25, aumenta la incidencia de trastornos cardiovasculares y c\u00e1nceres, as\u00ed como la tasa de mortalidad asociada y relacionada [2].<\/p>\n<p>El hecho de que conseguir una reducci\u00f3n de peso \u00fanicamente mediante el factor del estilo de vida que es el ejercicio es bastante dif\u00edcil se demuestra con el siguiente ejemplo de c\u00e1lculo: Una persona que pesa 100&nbsp;kg quema unas 100&nbsp;kcal caminando 1&nbsp;km. 1&nbsp;kg de grasa corresponde a 7000&nbsp;kcal, extrapolado a la distancia a pie necesaria para la neutralizaci\u00f3n, resulta en 70 km. As\u00ed, para una p\u00e9rdida de peso de 0,5 kg por semana, se requiere una distancia de marcha de 35 km por semana [3,4]. La tasa metab\u00f3lica basal puede calcularse de forma simplificada seg\u00fan la siguiente f\u00f3rmula [1]: Hombres: 24 kcal \u00d7 peso; Mujeres: (24&nbsp;kcal \u00d7 peso) -10%. Para calcular el metabolismo energ\u00e9tico real, debe incluirse el metabolismo energ\u00e9tico, que puede expresarse en forma de factor de actividad (tumbado = 1,2; oficina = 1,3-1,6; trabajo pesado = hasta 6). La f\u00f3rmula es entonces la siguiente: Gasto energ\u00e9tico real = tasa metab\u00f3lica basal \u00d7 factor de actividad. Las funciones del h\u00edgado y de los m\u00fasculos esquel\u00e9ticos representan cada una alrededor de una cuarta parte de la tasa metab\u00f3lica basal, las del cerebro alrededor de una quinta parte y las funciones cardiacas alrededor de una d\u00e9cima parte [1]. Con el aumento de la edad, la tasa metab\u00f3lica basal disminuye: para las personas de 60 a\u00f1os, es por t\u00e9rmino medio un 10% inferior a la de las personas de 20 a\u00f1os, lo que est\u00e1 relacionado con una disminuci\u00f3n de la musculatura. En consecuencia, la ingesta de alimentos debe reducirse a medida que aumenta la edad.<\/p>\n<h2 id=\"actividad-fisica-dieta-cirugia-bariatrica-o-una-combinacion\">\u00bfActividad f\u00edsica, dieta, cirug\u00eda bari\u00e1trica o una combinaci\u00f3n?<\/h2>\n<p>Como demuestra un estudio realizado en personas mayores obesas (n=107, rango de edad 65-75, IMC 37), la combinaci\u00f3n de ambas medidas es mucho m\u00e1s eficaz en t\u00e9rminos de reducci\u00f3n de peso que la dieta o el ejercicio por s\u00ed solos [5]. Una combinaci\u00f3n de medidas de estilo de vida y medicaci\u00f3n tambi\u00e9n es aplicable para el tratamiento de casi todos los pacientes con diabetes y resulta especialmente eficaz cuando se utilizan antidiab\u00e9ticos de las clases de sustancias de los agonistas de los receptores GLP-1 y los inhibidores SGLT-2, explica el Prof. Lehmann. Hasta un IMC de 30, se puede conseguir mucho con estas medidas de estilo de vida. La cirug\u00eda bari\u00e1trica tambi\u00e9n es una medida potencialmente muy eficaz, pero s\u00f3lo debe considerarse en pacientes con un IMC superior a 35. Para la cirug\u00eda bari\u00e1trica deben cumplirse, entre otros, los siguientes requisitos: IMC superior a 30, min. 2 a\u00f1os de asesoramiento diet\u00e9tico sin \u00e9xito (12 meses son suficientes para el IMC&gt;50), as\u00ed como el consentimiento por escrito de la disponibilidad para someterse a ex\u00e1menes de seguimiento durante un periodo de cinco a\u00f1os (especialmente para excluir s\u00edntomas de deficiencia). La cirug\u00eda bari\u00e1trica debe realizarse en un centro multidisciplinar (cirujanos, endocrinos, nutricionistas, psiquiatras).<\/p>\n<p>En lo que respecta a la nutrici\u00f3n como factor de estilo de vida, la densidad energ\u00e9tica de los alimentos desempe\u00f1a un papel importante. Una cantidad diaria de calor\u00edas de 2100&nbsp;kcal corresponde a unos 1680&nbsp;g de alimento. Sin embargo, si se consumen alimentos con una alta densidad energ\u00e9tica, entonces la cosa cambia: un men\u00fa de comida r\u00e1pida con hamburguesa, patatas fritas, empanada de manzana y batido da como resultado una densidad energ\u00e9tica de 237 kcal por 100 g. Con una cantidad de calor\u00edas de 2100&nbsp;kcal\/d\u00eda, esto corresponde a s\u00f3lo 886&nbsp;g de alimentos extrapolados. El principal problema nutricional es que, aunque los alimentos con una alta densidad energ\u00e9tica provocan una r\u00e1pida saciedad, la sensaci\u00f3n de hambre persiste de nuevo al cabo de poco tiempo. Por el contrario, las verduras y las frutas son alimentos con una baja densidad energ\u00e9tica, lo que significa que una mayor cantidad corresponde a menos calor\u00edas y, por tanto, tiene un efecto favorable en el balance energ\u00e9tico. Por ejemplo, 100&nbsp;g de manzanas, naranjas, ciruelas o albaricoques s\u00f3lo tienen 41&nbsp;kcal. &#8220;La dieta media occidental es de unas 160&nbsp;kcal por cada 100 g de alimento&#8221;, explica el ponente.<\/p>\n<h2 id=\"\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"-2\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-13163\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/kasten_hp1_s27.png\" style=\"height:265px; width:400px\" width=\"747\" height=\"494\"><\/h2>\n<h2 id=\"-3\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"la-adherencia-desempena-un-papel-importante\">La adherencia desempe\u00f1a un papel importante<\/h2>\n<p>&#8220;No es el tipo de dieta sino la adherencia lo que determina la p\u00e9rdida de peso corporal&#8221;, explica el Prof. Lehmann. Con la m\u00e1xima adherencia, se consigue la mayor reducci\u00f3n de peso independientemente de la dieta, como muestran los datos de un estudio comparativo [6]. En el estudio DIRECT, un estudio longitudinal con un largo periodo de seguimiento, los efectos de las diferentes dietas var\u00edan con el tiempo. Al cabo de un a\u00f1o, la dieta baja en carbohidratos demostr\u00f3 ser la m\u00e1s eficaz, al cabo de dos a\u00f1os los resultados son comparables a los de la dieta mediterr\u00e1nea y al cabo de seis a\u00f1os esta \u00faltima es finalmente superior. La dieta baja en grasas fue la que obtuvo peores resultados en todo momento [7]. El m\u00e9todo denominado &#8220;PronoKal&#8221; consiste en una dieta muy hipocal\u00f3rica, rica en prote\u00ednas y con pocos hidratos de carbono y grasas, que ha demostrado ser muy eficaz en t\u00e9rminos de reducci\u00f3n de peso (media de 19,9&nbsp;kg al cabo de 12 meses), por lo que este programa tambi\u00e9n incluye un aumento de la actividad f\u00edsica adem\u00e1s del cambio de dieta [8].  &nbsp;<\/p>\n<p><em>Fuente: FOMF 2019, Z\u00farich  <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\nLiteratura:<\/p>\n<ol>\n<li>Lehmann R: Presentaci\u00f3n de diapositivas, Prof. Roger Lehmann, MD, Terapia nutricional de la diabetes mellitus. FOMF Medicina Interna &#8211; Puesta al d\u00eda. 04.12.2019, Z\u00farich.<\/li>\n<li>Calle EE, et al: \u00cdndice de masa corporal y mortalidad en una cohorte prospectiva de adultos estadounidenses. N Engl J Med 1999; 341(15): 1097-1105.<\/li>\n<li>Weinsier RL, et al: Gasto energ\u00e9tico en actividades de vida libre en mujeres con \u00e9xito y sin \u00e9xito en el mantenimiento de un peso corporal normal. Am J Clin Nutr 2002; 75(3): 499-504.<\/li>\n<li>Schoeller DA, et al: \u00bfCu\u00e1nta actividad f\u00edsica se necesita para minimizar el aumento de peso en mujeres previamente obesas? Am J Clin Nutr 1997; 66(3): 551-556.<\/li>\n<li>Villareal DT, et al: P\u00e9rdida de peso, ejercicio o ambos y funci\u00f3n f\u00edsica en adultos mayores obesos. N Engl J Med 2011; 364(13): 1218-1229.<\/li>\n<li>Dansinger ML, et al: Comparaci\u00f3n de las dietas Atkins, Ornish, Weight Watchers y Zone para la p\u00e9rdida de peso y la reducci\u00f3n del riesgo de enfermedad cardiaca: un ensayo aleatorizado. JAMA 2005; 293(1): 43-53.<\/li>\n<li>Schwarzfuchs D, et al: Seguimiento de cuatro a\u00f1os tras intervenciones diet\u00e9ticas de dos a\u00f1os.N Engl J Med 2012; 367: 1373-1374.<\/li>\n<li>Moreno B, et al.: Comparaci\u00f3n de una dieta muy hipocal\u00f3rica-cetog\u00e9nica con una dieta hipocal\u00f3rica est\u00e1ndar en el tratamiento de la obesidad. Endocrino 2014; 47(3): 793-805.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>HAUSARZT PRAXIS 2020; 15(1): 26-27 (publicado el 27.1.20, antes de impresi\u00f3n).<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La obesidad es un factor de riesgo para la diabetes y otras enfermedades. Adem\u00e1s de la predisposici\u00f3n gen\u00e9tica, tambi\u00e9n influyen los factores relacionados con el estilo de vida. 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