{"id":334714,"date":"2020-03-21T01:00:00","date_gmt":"2020-03-21T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/del-sintoma-al-diagnostico\/"},"modified":"2020-03-21T01:00:00","modified_gmt":"2020-03-21T00:00:00","slug":"del-sintoma-al-diagnostico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/del-sintoma-al-diagnostico\/","title":{"rendered":"Del s\u00edntoma al diagn\u00f3stico"},"content":{"rendered":"<p><strong>Los meniscos son componentes de las articulaciones y est\u00e1n formados por tejido cartilaginoso. Una funci\u00f3n importante del menisco de la rodilla es la estabilizaci\u00f3n secundaria de la articulaci\u00f3n de la rodilla. El menisco discal es una desviaci\u00f3n de la norma anat\u00f3mica, por lo que se distinguen diferentes subtipos en funci\u00f3n de criterios morfol\u00f3gicos.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>El menisco normal, que tiene forma de media luna en vista en planta, funciona como un absorbedor de presi\u00f3n entre el f\u00e9mur y la tibia en el eje de la pierna y est\u00e1 formado principalmente por material col\u00e1geno de tipo 1 [1]. Iguala el espacio entre las superficies articulares de diferente forma del c\u00f3ndilo femoral y la cabeza tibial y, por tanto, tambi\u00e9n estabiliza secundariamente la articulaci\u00f3n de la rodilla. El menisco medial tiene m\u00e1s forma de C que el menisco lateral y est\u00e1 en contacto con la c\u00e1psula articular. El menisco lateral se mueve con mayor libertad [14].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-13173\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/tab1_hp1_s34_0.png\" style=\"height:387px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"709\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/tab1_hp1_s34_0.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/tab1_hp1_s34_0-800x516.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/tab1_hp1_s34_0-120x77.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/tab1_hp1_s34_0-90x58.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/tab1_hp1_s34_0-320x206.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/tab1_hp1_s34_0-560x361.png 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un menisco discal es un menisco agrandado en forma de disco [2,10,11].  <strong>La tabla&nbsp;1<\/strong> resume los criterios morfol\u00f3gicos de imagen que pueden indicar un menisco discal [13]. Es diez veces m\u00e1s frecuente en el compartimento articular lateral de la rodilla que en el medial, pero tambi\u00e9n puede darse lateral y medialmente, y de forma unilateral o bilateral. Seg\u00fan los informes, la incidencia es del 3 al 5% de la poblaci\u00f3n. Existen publicaciones sobre meniscos discales bilaterales, mediales y laterales [6], pero estas constelaciones son muy raras. Principalmente asintom\u00e1tica, pero existe una mayor predisposici\u00f3n a la degeneraci\u00f3n, ruptura y formaci\u00f3n de ganglios. Otro s\u00edntoma t\u00edpico es el &#8220;s\u00edndrome de la rodilla chasqueante&#8221;, audiblemente perceptible durante un movimiento fuerte. Seg\u00fan Watanabe [7], se distinguen tres tipos de menisco discal <strong>(Tab.&nbsp;2)<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-13174 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/tab2_hp1_s34.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 924px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 924\/680;height:294px; width:400px\" width=\"924\" height=\"680\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los meniscos discales son m\u00e1s frecuentes en los asi\u00e1ticos que en el mundo occidental [8], incluida la anomal\u00eda bilateral. En relaci\u00f3n con el desarrollo de la anomal\u00eda meniscal, tambi\u00e9n se han descrito variantes \u00f3seas acompa\u00f1antes de la articulaci\u00f3n de la rodilla, que afectan a la formaci\u00f3n de las formas de los contornos articulares o a la posici\u00f3n entre ellos [3]. Los meniscos discales pueden aparecer junto con la acondroplasia, la displasia esquel\u00e9tica m\u00e1s com\u00fan [5]. La causa es una mutaci\u00f3n en el gen del receptor 3 del factor de crecimiento de fibroblastos (FGFR3). El diagn\u00f3stico suele realizarse en la infancia en meniscos discales sintom\u00e1ticos, que pueden causar bloqueos, dolor e hinchaz\u00f3n articular [9]. Sin embargo, un menisco discal suele permanecer cl\u00ednicamente silente durante mucho tiempo.<\/p>\n<p>La consecuencia terap\u00e9utica depende del tipo de anomal\u00eda, la edad del paciente, los s\u00edntomas o la estabilidad articular y la presencia de una rotura de menisco. Es m\u00e1s probable que los s\u00edntomas aparezcan con anomal\u00edas bilaterales, y los ni\u00f1os con menisco discal bilateral tratados quir\u00fargicamente son de media m\u00e1s j\u00f3venes que aquellos con hallazgos unilaterales [4,12]. El perfeccionamiento de las t\u00e9cnicas artrosc\u00f3picas tambi\u00e9n ha permitido mejorar los resultados quir\u00fargicos y la evoluci\u00f3n postoperatoria. Cada vez se presta m\u00e1s atenci\u00f3n a la integridad del contorno meniscal mediante la meniscectom\u00eda parcial y, tras la reducci\u00f3n del volumen, tambi\u00e9n a las medidas reparadoras de los desgarros.<\/p>\n<p><em>Los ex\u00e1menes tomogr\u00e1ficos computerizados<\/em> no son muy \u00fatiles como ex\u00e1menes de la articulaci\u00f3n nativa en el diagn\u00f3stico del menisco discal; s\u00f3lo en combinaci\u00f3n con una aplicaci\u00f3n intraarticular de medio de contraste an\u00e1loga a la artrograf\u00eda radiogr\u00e1fica anterior puede hacerse una afirmaci\u00f3n correspondiente con la reconstrucci\u00f3n multiplanar.<\/p>\n<p>La <em>resonancia magn\u00e9tica<\/em> (RM) sugiere un menisco discal cuando la estructura meniscal hipointensa es detectable en exploraciones sagitales en m\u00e1s de 3 a 5 capas de espesor&nbsp;y el cuerno anterior y posterior del menisco s\u00f3lo est\u00e1n presentes en una o dos capas sagitales cercanas a la fosa intercond\u00edlea [2]. La configuraci\u00f3n c\u00f3nica central est\u00e1 ausente y la altura del menisco discal suele estar entre 1 y 2&nbsp;mm por encima del menisco contralateral normal.<\/p>\n<h2 id=\"estudios-de-caso\">Estudios de caso<\/h2>\n<p>El<em> caso 1 <\/em>muestra un menisco discal lateral <strong>(fig.&nbsp;1 A-D,<\/strong> flechas) en un hombre de 38 a\u00f1os que refer\u00eda dolor de rodilla dependiente de la carga y recurrente en ambos lados desde hac\u00eda varios a\u00f1os. Hab\u00eda un menisco discal lateral bilateral.<\/p>\n<h2 id=\"\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-13175 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/abb1_hp1_s35.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/407;height:222px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"407\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-13176 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/abb2_hp1_s35.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 856px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 856\/506;height:236px; width:400px\" width=\"856\" height=\"506\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"-2\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>El menisco discal es una variante normal y se da con m\u00e1s frecuencia en asi\u00e1ticos.<\/li>\n<li>El menisco discal lateral es diez veces m\u00e1s frecuente que el medial, pero tambi\u00e9n puede producirse medial y lateralmente, as\u00ed como bilateralmente.<\/li>\n<li>Las formas asintom\u00e1ticas no tienen consecuencias; si se presentan s\u00edntomas cl\u00ednicos, est\u00e1 indicado el tratamiento artrosc\u00f3pico.<\/li>\n<li>Pueden producirse anomal\u00edas \u00f3seas acompa\u00f1antes en la articulaci\u00f3n de la rodilla, incluida la acondroplasia.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Birchard Z, Tuck JA: Menisco discoide [Updated 2019 Dec 12]. En: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2019 Ene. Disponible en: www.ncbi.nlm.nih.gov\/books\/NBK470370\/<\/li>\n<li>Burgener FA, Meyers SP, Tan RK, Zaunbauer W: Diagn\u00f3stico diferencial en resonancia magn\u00e9tica. Stuttgart, Nueva York: Georg Thieme Verlag 2002; 393.<\/li>\n<li>Chen XX, Li J, Wang T, Zhao Y, Kang H: Variantes anat\u00f3micas de la rodilla en las roturas de menisco lateral discoide. Chin Med J (Engl) 2017; 130(5): 536-541.<\/li>\n<li>Hagino T, et al: Tratamiento artrosc\u00f3pico del menisco discoide sintom\u00e1tico en ni\u00f1os. Arch Orthop Trauma Surg 2017; 137(1): 89-94.<\/li>\n<li>Hoernschemeyer DG, Atanda A Jr, Dean-Davis E, Gupta SK: Orthopedics 2016; 39(3): e498-503.<\/li>\n<li>Kann H, et al: Meniscos discoidales mediales y laterales de ambas rodillas. Rodilla Surg Relat Re 2016; 28(4): 330-333.<\/li>\n<li>Kelly BT, Green DW: Menisco lateral discoide en ni\u00f1os. Curr Opin Pediatr 2002; 14(1): 54-61.<\/li>\n<li>Kim JG, Han SW, Lee DH: Diagn\u00f3stico y tratamiento del menisco discoide. Knee Surg Relat Res 2016; 28(4): 255-262.<\/li>\n<li>Kushare I, Klingele K, Samora W: Menisco discoide: diagn\u00f3stico y tratamiento. Orthop Clin North Am 2015; 46(4): 533-540.<\/li>\n<li>Liu WX, et al: Prevalencia de la afectaci\u00f3n bilateral en pacientes con menisco lateral discoide: una revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica sist\u00e9mica. Acta Orthop Belg 2016; 83(1): 153-160.<\/li>\n<li>Mahapatra S, Ambasta S: Meniscos mediales discoides bilaterales: Informe de un caso. JBJS Case Connect 2016; 6(3):e53.<\/li>\n<li>Patel NM, Cody SR, Ganley TJ: Meniscos discoides bilaterales sintom\u00e1ticos en ni\u00f1os: comparaci\u00f3n con pacientes sintom\u00e1ticos unilaterales. J Pediatr Orthop 2012; 32(1): 5-8.<\/li>\n<li>Stoller DW: Im\u00e1genes por resonancia magn\u00e9tica en ortopedia y medicina deportiva. Volumen uno: Extremidad inferior. Tercera edici\u00f3n. Baltimore: Lippincott Williams&amp;Wilkins 2007; 440-444.<\/li>\n<li>Thiel HJ: Anomal\u00edas y variantes de la norma: menisco discal. Deutscher \u00c4rzteverlag, MTA Dialog 2018; 19(12): 36-39.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2020; 15(1): 34-35<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los meniscos son componentes de las articulaciones y est\u00e1n formados por tejido cartilaginoso. 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