{"id":334856,"date":"2020-01-25T01:00:00","date_gmt":"2020-01-25T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/la-deteccion-precoz-tiene-importancia-pronostica\/"},"modified":"2020-01-25T01:00:00","modified_gmt":"2020-01-25T00:00:00","slug":"la-deteccion-precoz-tiene-importancia-pronostica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/la-deteccion-precoz-tiene-importancia-pronostica\/","title":{"rendered":"La detecci\u00f3n precoz tiene importancia pron\u00f3stica"},"content":{"rendered":"<p><strong>Aunque las fases iniciales suelen ser asintom\u00e1ticas, en el curso de una cirrosis hep\u00e1tica descompensada pueden producirse diversas complicaciones. La encefalopat\u00eda hep\u00e1tica es una de ellas.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>La determinaci\u00f3n de los valores hep\u00e1ticos deber\u00eda integrarse en los chequeos m\u00e9dicos de los grupos de riesgo, seg\u00fan el Prof. Dr. Peter Galle, de la Medicina Universitaria de Maguncia. &#8220;Los resultados llamativos deben aclararse m\u00e1s con un examen ecogr\u00e1fico&#8221;, afirma el experto [1]. El cribado de la elevaci\u00f3n de la alanina aminotransferasa (ALT) junto con una herramienta no invasiva de riesgo de fibrosis podr\u00eda ser adecuado para aumentar la tasa de diagn\u00f3stico precoz de las enfermedades hep\u00e1ticas tratables, afirma el Prof. Galle, miembro de la direcci\u00f3n del proyecto del estudio SEAL.  <strong>(Recuadro).<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-13032\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/kasten_hp12_s30.png\" style=\"height:685px; width:400px\" width=\"741\" height=\"1269\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"la-cirrosis-hepatica-descompensada-conlleva-riesgos-de-complicaciones\">La cirrosis hep\u00e1tica descompensada conlleva riesgos de complicaciones<\/h2>\n<p>La cirrosis hep\u00e1tica hace referencia a un da\u00f1o grave del par\u00e9nquima hep\u00e1tico, que puede estar inducido por diversos factores (por ejemplo, necrosis, inflamaci\u00f3n, fibrog\u00e9nesis) [3]. Los rasgos histol\u00f3gicos caracter\u00edsticos son la p\u00e9rdida de par\u00e9nquima, la nodularidad y el trastorno de la arquitectura vascular [3]. Es la fase final de un proceso hep\u00e1tico cr\u00f3nico que progresa durante a\u00f1os o d\u00e9cadas. Las enfermedades subyacentes m\u00e1s comunes incluyen la enfermedad del h\u00edgado graso alcoh\u00f3lico y no alcoh\u00f3lico (AFLD\/NAFLD) y la hepatitis v\u00edrica (hepatitis B y C). La cirrosis hep\u00e1tica tambi\u00e9n es frecuente en presencia de ciertas enfermedades de almacenamiento (hemocromatosis, deficiencia de \u03b11-antitripsina, enfermedad de Wilson) y enfermedades autoinmunes. La incidencia anual de muertes relacionadas con la cirrosis en todo el mundo es de &gt;1 mill\u00f3n [4]. Existe una tendencia al aumento de la prevalencia, que se asocia al incremento de la NAFLD [5]. La NAFLD sol\u00eda considerarse la fase final de la enfermedad hep\u00e1tica cr\u00f3nica, pero ahora se cree que la reversibilidad es posible en ciertos casos [6,7]. A menudo, las manifestaciones cl\u00ednicas s\u00f3lo se producen en la fase de descompensaci\u00f3n; la fase compensada suele ser asintom\u00e1tica. Como la cirrosis hep\u00e1tica es una enfermedad multisist\u00e9mica, la morbilidad y la mortalidad est\u00e1n asociadas a las complicaciones debidas a la hipertensi\u00f3n portal (por ejemplo, varices, ascitis, esplenomegalia, encefalopat\u00eda hep\u00e1tica, disfunci\u00f3n inmunol\u00f3gica). Las infecciones y las hemorragias gastrointestinales son las causas m\u00e1s frecuentes de hospitalizaci\u00f3n, descompensaci\u00f3n, fallo hep\u00e1tico y fallo de otros \u00f3rganos (fallo hep\u00e1tico &#8220;agudo-cr\u00f3nico&#8221;, FHA) [8]. Esto se asocia a una elevada mortalidad. Otra complicaci\u00f3n con una elevada tasa de mortalidad es el carcinoma hepatocelular (CHC). Por ello es importante diagnosticar precozmente las enfermedades hep\u00e1ticas y tratarlas lo mejor posible, reconocer la cirrosis y sus posibles complicaciones y tratarlas sintom\u00e1ticamente.<\/p>\n<h2 id=\"encefalopatia-hepatica-indicador-de-la-progresion-de-la-cirrosis-hepatica\">Encefalopat\u00eda hep\u00e1tica: indicador de la progresi\u00f3n de la cirrosis hep\u00e1tica<\/h2>\n<p>Una gran proporci\u00f3n de los afectados por una enfermedad hep\u00e1tica cr\u00f3nica desarrollan una encefalopat\u00eda hep\u00e1tica m\u00ednima. Esto puede convertirse en una encefalopat\u00eda hep\u00e1tica manifiesta, una afecci\u00f3n que tambi\u00e9n se asocia a una alta tasa de mortalidad. Un an\u00e1lisis de C\u00f3rdoba et al. [9] utilizando datos de 1348 pacientes con cirrosis hospitalizados por descompensaci\u00f3n llegaron a las siguientes conclusiones:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-13033 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/tab1_hp12_s30_0.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/849;height:463px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"849\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/tab1_hp12_s30_0.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/tab1_hp12_s30_0-800x617.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/tab1_hp12_s30_0-120x93.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/tab1_hp12_s30_0-90x68.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/tab1_hp12_s30_0-320x247.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/tab1_hp12_s30_0-560x432.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-13034 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/abb1_hp12_s31.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/825;height:450px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"825\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los antecedentes de encefalopat\u00eda hep\u00e1tica son un factor de riesgo de recurrencia de esta complicaci\u00f3n. El pron\u00f3stico de la encefalopat\u00eda hep\u00e1tica con ACLF es muy malo en comparaci\u00f3n con la encefalopat\u00eda hep\u00e1tica sin ACLF. La encefalopat\u00eda hep\u00e1tica sin ACLF es frecuente en pacientes cirr\u00f3ticos de edad avanzada, alcoh\u00f3licos abstinentes, ausencia de insuficiencia hep\u00e1tica grave, entre otros. La encefalopat\u00eda hep\u00e1tica con ACLF es frecuente en pacientes cirr\u00f3ticos j\u00f3venes, alcoh\u00f3licos consumidores activos, en insuficiencia hep\u00e1tica grave. Los factores de riesgo independientes para la mortalidad fueron la edad, la bilirrubina, el INR, la creatinina, el sodio y la gravedad de la encefalopat\u00eda hep\u00e1tica. La encefalopat\u00eda hep\u00e1tica m\u00ednima es un indicador precoz de una mayor progresi\u00f3n de la cirrosis hep\u00e1tica, explic\u00f3 el doctor Tobias M\u00fcller, de la Charit\u00e9 Universit\u00e4tsmedizin Berlin [10,11]. Desde el punto de vista patog\u00e9nico, el aumento de la ingesti\u00f3n de amon\u00edaco provoca la disfunci\u00f3n e inflamaci\u00f3n de los astrocitos cerebrales a trav\u00e9s de la degradaci\u00f3n de las prote\u00ednas end\u00f3genas y\/o intestinales. La encefalopat\u00eda hep\u00e1tica empeora el pron\u00f3stico de los afectados. Los &#8220;Criterios de West Haven&#8221; pueden utilizarse para clasificar esta complicaci\u00f3n neuropsiqui\u00e1trica <strong>(Tab. 1)<\/strong> [10]. Los cuidados m\u00e9dicos intensivos est\u00e1n indicados para la gravedad 3 y 4. El tratamiento de un episodio agudo de encefalopat\u00eda hep\u00e1tica se realiza principalmente con lactulosa, al igual que la profilaxis secundaria<strong> (Fig.&nbsp;1) <\/strong>. En caso de intolerancia o ineficacia de los disac\u00e1ridos no absorbibles, puede pasarse a la rifaximina sola o en combinaci\u00f3n con lactulosa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Galle PR: Tratamiento de las enfermedades hep\u00e1ticas &#8211; Estado de la t\u00e9cnica. Presentaci\u00f3n de diapositivas Univ.-Prof. Dr. Peter R. Galle, Universit\u00e4tsmedizin Mainz (D), Industriesymposium, DGIM 6 de mayo de 2019.<\/li>\n<li>Nagel M, et al.: Programa de cribado hep\u00e1tico SEAL: Cribado de la poblaci\u00f3n general para la detecci\u00f3n precoz estructurada de la fibrosis hep\u00e1tica y la cirrosis. Z Gastroenterol 2019; 57(09): e246.<\/li>\n<li>Tsochatzis EA, Bosch J, Burroughs AK: Cirrosis hep\u00e1tica. Lancet Lond Engl 2014; 383: 1749-1761.<\/li>\n<li>Mokdad AA, et al: Mortalidad por cirrosis hep\u00e1tica en 187 pa\u00edses entre 1980 y 2010: un an\u00e1lisis sistem\u00e1tico. BMC Med 2014; 12: 145.<\/li>\n<li>Goosens M: Enfermedad del h\u00edgado graso no alcoh\u00f3lico: \u00a1deje de trivializarla! Swiss Med Forum 2018; 18(1-2): 10-12.<\/li>\n<li>Marcelino P, et al: Regresi\u00f3n de la cirrosis durante el tratamiento con tenofovir disoproxil fumarato para la hepatitis B cr\u00f3nica: un estudio de seguimiento abierto de 5 a\u00f1os. Lancet Lond Engl 2013; 381: 468-475.<\/li>\n<li>Lee YA, Wallace MC, Friedman SL: Patobiolog\u00eda de la fibrosis hep\u00e1tica: una historia de \u00e9xito traslacional. Gut 2015; 64: 830-841.<\/li>\n<li>Gustot T, Moreau R: Insuficiencia hep\u00e1tica aguda cr\u00f3nica frente a la descompensaci\u00f3n aguda tradicional de la cirrosis. J Hepatol 2018. doi:10.1016\/j.jhep.2018.08.024.<\/li>\n<li>Cordoba J, et al: Caracter\u00edsticas, factores de riesgo y mortalidad de los pacientes cirr\u00f3ticos hospitalizados por encefalopat\u00eda hep\u00e1tica con y sin insuficiencia hep\u00e1tica aguda cr\u00f3nica (ICA). J Hepatol 2014; 60(2): 275-281.<\/li>\n<li>M\u00fcller T: Tratamiento de las enfermedades hep\u00e1ticas &#8211; Estado de la t\u00e9cnica. Presentaci\u00f3n de diapositivas PD Dr. med. Tobias M\u00fcller, Charit\u00e9 Universit\u00e4tsmedizin Berlin (D). Simposio de la industria, DGIM 6 de mayo de 2019.<\/li>\n<li>Ampuero J: La encefalopat\u00eda hep\u00e1tica m\u00ednima identifica a los pacientes con riesgo de progresi\u00f3n m\u00e1s r\u00e1pida de la cirrosis. Revista de Gastroenterolog\u00eda y Hepatolog\u00eda 2018; 33(3): 718-725.<\/li>\n<li>Conn H.O. Encefalopat\u00eda hep\u00e1tica. En: Schiff L, Schiff ER, Eds. Enfermedades del h\u00edgado. 7\u00aa ed. Filadelfia: Lippicott 1993, pp. 1036-1060.<\/li>\n<li>Gerbes AL, et al.: Actualizaci\u00f3n de la directriz S2k de la Sociedad Alemana de Gastroenterolog\u00eda y Enfermedades Digestivas y Metab\u00f3licas (DGVS) &#8220;Complicaciones de la cirrosis hep\u00e1tica&#8221;. AWMF N\u00ba: 021-017 Versi\u00f3n noviembre 2018, www.awmf.org<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2019; 14(12): 30-31<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aunque las fases iniciales suelen ser asintom\u00e1ticas, en el curso de una cirrosis hep\u00e1tica descompensada pueden producirse diversas complicaciones. 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