{"id":335052,"date":"2020-01-07T01:00:00","date_gmt":"2020-01-07T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/el-paciente-cardiologico-anciano-tiene-sentido-la-terapia-maxima\/"},"modified":"2020-01-07T01:00:00","modified_gmt":"2020-01-07T00:00:00","slug":"el-paciente-cardiologico-anciano-tiene-sentido-la-terapia-maxima","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/el-paciente-cardiologico-anciano-tiene-sentido-la-terapia-maxima\/","title":{"rendered":"El paciente cardiol\u00f3gico anciano: \u00bftiene sentido la terapia m\u00e1xima?"},"content":{"rendered":"<p><strong>El cambio demogr\u00e1fico tambi\u00e9n plantea nuevos retos a la medicina. Los pacientes polim\u00f3rbidos requieren un enfoque individual y al mismo tiempo hol\u00edstico. \u00bfQu\u00e9 tratamiento es \u00fatil en estos casos y cu\u00e1ndo debe considerarse la terapia m\u00e1xima?<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>La poblaci\u00f3n del &#8220;paciente anciano&#8221; requiere una definici\u00f3n m\u00e1s precisa y esto representa el primer obst\u00e1culo de un tratamiento estructurado del tema. En la literatura se pueden encontrar varias definiciones de la edad. A modo de ejemplo, la vejez se describe como el periodo de la vida comprendido entre la edad adulta media y la muerte [2]. El cambio demogr\u00e1fico de la sociedad es un reto importante. En los \u00faltimos 10 a\u00f1os, la sociedad suiza se ha caracterizado por el crecimiento y el envejecimiento de la poblaci\u00f3n. A finales de 2018, aproximadamente 1,6 millones de personas ten\u00edan 65 a\u00f1os o m\u00e1s, lo que representa algo menos del 20% de la poblaci\u00f3n <strong>(Fig.&nbsp;1)<\/strong> [20]. La esperanza de vida en Suiza sigue aumentando. Desde 1990, la esperanza de vida media ha aumentado 7,5 a\u00f1os para los hombres y 4,5 a\u00f1os para las mujeres. Actualmente tiene 83 a\u00f1os [19]. La Oficina Federal de Estad\u00edstica elabora escenarios para la evoluci\u00f3n de la poblaci\u00f3n suiza. Seg\u00fan estos escenarios, en 2065 la proporci\u00f3n de poblaci\u00f3n mayor de 65 a\u00f1os podr\u00eda rondar el 30% <strong>(Fig.&nbsp;2)<\/strong> [6,11,19]. Los avances m\u00e9dicos son los principales responsables de esta evoluci\u00f3n. Aunque la proporci\u00f3n de muertes por enfermedades cardiovasculares se redujo un 20% en Suiza entre 1995 y 2014, un tercio de la sociedad sigue muriendo por enfermedades cardiovasculares [11]. En el futuro, habr\u00e1 m\u00e1s pacientes mayores espabilados\/sanos, por un lado, pero tambi\u00e9n m\u00e1s pacientes enfermos\/polim\u00f3rbidos, por otro. Cabe suponer una demanda creciente de servicios sanitarios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-12872\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/abb1_2_cv6_s27.png\" style=\"height:340px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"624\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es la terapia m\u00e1xima? Una terapia m\u00e1xima puede incluir todas las posibilidades t\u00e9cnicas y m\u00e9dicas. Pero, \u00bftiene esto sentido? Parece tener m\u00e1s sentido aspirar a una terapia m\u00e1xima relacionada individualmente con la enfermedad subyacente, las comorbilidades y la voluntad del paciente. Un enfoque puramente cardiol\u00f3gico no tiene sentido en este contexto.<\/p>\n<p>Las necesidades y prioridades de las personas mayores de 75 a\u00f1os difieren de las poblaciones de pacientes estudiadas en la mayor\u00eda de los ensayos y directrices cardiol\u00f3gicas (40-75 a\u00f1os). Los deseos de las personas mayores no son los mismos que los de los familiares, los cuidadores o los m\u00e9dicos que les atienden. Mantener la independencia, las funciones cotidianas y las condiciones de vida son fundamentales. Por ejemplo, permanecer en un entorno familiar y evitar el dolor y la preocupaci\u00f3n es una prioridad.<\/p>\n<p>Esta visi\u00f3n hol\u00edstica de las necesidades, en el contexto de las opciones e implicaciones m\u00e9dicas, es cada vez m\u00e1s importante. En este contexto, la evaluaci\u00f3n de la edad biol\u00f3gica es m\u00e1s importante [12]. La edad cronol\u00f3gica diverge cada vez m\u00e1s de la edad calend\u00e1rica. Nuevas aclaraciones con evaluaciones m\u00e1s hol\u00edsticas est\u00e1n ganando importancia para objetivar la edad biol\u00f3gica y una terapia significativa. En este sentido, se est\u00e1n realizando esfuerzos tanto en geriatr\u00eda como en cardiolog\u00eda, especialmente para evaluar mejor la edad biol\u00f3gica. En la siguiente secci\u00f3n se presentan a modo de ejemplo algunas \u00e1reas cardiol\u00f3gicas centrales relacionadas con las directrices actuales centradas en el paciente anciano.<\/p>\n<h2 id=\"hipertension-arterial\">Hipertensi\u00f3n arterial<\/h2>\n<p>Los datos de la Encuesta de Salud Suiza de 2012 ilustran de forma impresionante la importancia de la hipertensi\u00f3n arterial a medida que aumenta la edad. Entre las personas de 65-74 a\u00f1os, el 47% de los hombres y el 38% de las mujeres reciben tratamiento antihipertensivo, y entre los mayores de 75 a\u00f1os, m\u00e1s de la mitad [11]. En 2018, la Sociedad Europea de Cardiolog\u00eda (ESC) public\u00f3 nuevas directrices sobre el tratamiento de la hipertensi\u00f3n arterial. Para los pacientes mayores de 65 a\u00f1os, el nuevo objetivo de presi\u00f3n arterial sist\u00f3lica es de 130-139 mmHg. Estos objetivos de presi\u00f3n arterial se aplican independientemente de las comorbilidades. Sin embargo, la fijaci\u00f3n de los valores objetivo de presi\u00f3n arterial debe tener en cuenta la tolerabilidad de la terapia. Tiene sentido realizar un seguimiento m\u00e1s estrecho del paciente anciano para reconocer los posibles efectos adversos en una fase temprana (ejemplos: hipotensi\u00f3n sintom\u00e1tica, molestias ortost\u00e1ticas, deterioro de la funci\u00f3n renal, alteraciones electrol\u00edticas): Hipotensi\u00f3n sintom\u00e1tica, molestias ortost\u00e1ticas, deterioro de la funci\u00f3n renal, alteraciones electrol\u00edticas) [8,9,13].<\/p>\n<h2 id=\"enfermedad-coronaria\">Enfermedad coronaria<\/h2>\n<p>La edad tiene una influencia decisiva en la enfermedad arterial coronaria (EAC) en t\u00e9rminos de presentaci\u00f3n cl\u00ednica, probabilidad previa de estenosis coronaria relevante y recomendaciones tanto diagn\u00f3sticas como terap\u00e9uticas. La presentaci\u00f3n cl\u00ednica de los pacientes ancianos suele ser ambigua y requiere amplias consideraciones de diagn\u00f3stico diferencial. Las directrices de la ESC (2018) exigen la determinaci\u00f3n de la probabilidad previa a la prueba para la estimaci\u00f3n de la estenosis coronaria relevante para la elecci\u00f3n adecuada del diagn\u00f3stico de isquemia (diagn\u00f3stico invasivo frente a no invasivo). Se tienen en cuenta la edad, el sexo, la presentaci\u00f3n cl\u00ednica y el estadio CCS (Canadian Cardiovascular Society, estadificaci\u00f3n de la angina estable) <strong>(tab.&nbsp;1)<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-12873 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/tab1_cv6_s28_0.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/382;height:208px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"382\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/tab1_cv6_s28_0.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/tab1_cv6_s28_0-800x278.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/tab1_cv6_s28_0-120x42.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/tab1_cv6_s28_0-90x31.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/tab1_cv6_s28_0-320x111.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/tab1_cv6_s28_0-560x194.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si la probabilidad previa a la prueba es intermedia (15% a 85%, <strong>tab.&nbsp;1:<\/strong> amarillo), deber\u00e1 realizarse primero un diagn\u00f3stico de isquemia no invasivo. Si la probabilidad previa a la prueba es alta (&gt;85%, <strong>Tab.&nbsp;1:<\/strong> rojo) o en caso de s\u00edntomas pectanginales muy intensos y t\u00edpicos (CCS &gt; III), se recomienda una evaluaci\u00f3n invasiva mediante angiograf\u00eda coronaria. Adem\u00e1s de la elecci\u00f3n adecuada del diagn\u00f3stico de isquemia, la estimaci\u00f3n de la probabilidad previa a la prueba ayuda a evitar investigaciones invasivas innecesarias, a justificar las investigaciones invasivas necesarias y a utilizar los recursos de forma m\u00e1s \u00f3ptima.<\/p>\n<p>La indicaci\u00f3n de una angiograf\u00eda coronaria no debe hacerse a la ligera. Sin embargo, ocultarlo tambi\u00e9n puede hacer que se pasen por alto hallazgos potencialmente tratables y potencialmente mortales. La decisi\u00f3n de buscar finalmente la revascularizaci\u00f3n debe basarse en factores pron\u00f3sticos y\/o sintom\u00e1ticos. Los m\u00e9todos invasivos se mejoran constantemente. El riesgo periintervencionista puede reducirse y las posibilidades de intervenci\u00f3n aumentan constantemente. Esto conlleva un aumento de la angiograf\u00eda coronaria diagn\u00f3stica y terap\u00e9utica. Si la indicaci\u00f3n de revascularizaci\u00f3n coronaria no se da, no se desea o no es t\u00e9cnicamente posible, el objetivo es conseguir un tratamiento farmacol\u00f3gico antiisqu\u00e9mico \u00f3ptimo. En este sentido, puede satisfacerse el deseo del paciente anciano de no someterse a m\u00e1s intervenciones y la terapia antiisqu\u00e9mica puede aliviar los s\u00edntomas. Sin embargo, tambi\u00e9n hay muchos pacientes mayores que prefieren someterse a una intervenci\u00f3n antes que tener que tomar m\u00e1s medicaci\u00f3n. En \u00faltima instancia, es necesaria una terapia individual en estrecha consulta con el paciente [1,16].<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la situaci\u00f3n en la situaci\u00f3n aguda? De hecho, los pacientes de edad avanzada suelen acudir al servicio de urgencias con un infarto de miocardio sin elevaci\u00f3n del ST (IAMEST) o una angina inestable y, m\u00e1s raramente, con un infarto de miocardio con elevaci\u00f3n del ST (IAMEST). Muchos de estos pacientes suelen recibir un tratamiento m\u00e1s bien cauteloso con medicaci\u00f3n \u00f3ptima o invasivo. Los estudios demuestran que los pacientes de 80 a\u00f1os siguen benefici\u00e1ndose m\u00e1s de las intervenciones invasivas que de una estrategia basada exclusivamente en f\u00e1rmacos. En los pacientes mayores de 90 a\u00f1os, no se encontraron diferencias entre un procedimiento invasivo frente a uno medicinal [21].<\/p>\n<h2 id=\"cardiopatia-valvular\">Cardiopat\u00eda valvular<\/h2>\n<p>La prevalencia de la cardiopat\u00eda valvular aumenta bruscamente con la edad. En nuestro art\u00edculo, nos centraremos en la estenosis de la v\u00e1lvula a\u00f3rtica (EA) y la regurgitaci\u00f3n de la v\u00e1lvula mitral (IM). Las valvulopat\u00edas requieren un estudio estructurado. Adem\u00e1s de los s\u00edntomas del paciente, deben comprenderse y registrarse la etiolog\u00eda, la gravedad y el mecanismo de una afecci\u00f3n valvular. Deben tenerse en cuenta los efectos fisiopatol\u00f3gicos, como el tama\u00f1o de los ventr\u00edculos, la fracci\u00f3n de eyecci\u00f3n o la presi\u00f3n arterial pulmonar. La principal modalidad de examen es la ecocardiograf\u00eda. Los factores extracard\u00edacos, las enfermedades concomitantes, el estado general y la voluntad del paciente son fundamentales para el tratamiento de la cardiopat\u00eda valvular y deben tenerse en cuenta a la hora de determinar la indicaci\u00f3n de la evaluaci\u00f3n y el tratamiento de la valvulopat\u00eda. Si se da la indicaci\u00f3n de sustituci\u00f3n valvular, los pacientes deben tener una discusi\u00f3n previa a la intervenci\u00f3n en el equipo cardiaco [3\u20135].<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es importante se\u00f1alar que el paciente cardiol\u00f3gico anciano es una especialidad peri y postoperatoria. La movilidad reducida (objetivada mediante una prueba de marcha de 6 minutos) o la dependencia del ox\u00edgeno se consideran los principales factores de aumento de la mortalidad postoperatoria. Adem\u00e1s, existe una correlaci\u00f3n entre la gravedad de la insuficiencia renal y la mortalidad tras las intervenciones valvulares. Las comorbilidades como la enfermedad arterial coronaria, la enfermedad cerebrovascular o la enfermedad arterial perif\u00e9rica son predictores negativos de la supervivencia. Todos estos factores deben ser analizados por el equipo de tratamiento [3\u20135].<\/p>\n<h2 id=\"estenosis-de-la-valvula-aortica\">Estenosis de la v\u00e1lvula a\u00f3rtica<\/h2>\n<p>Las terapias conservadoras, como la toma de estatinas, no pueden influir en la progresi\u00f3n de una EA ya moderadamente grave. En consecuencia, los pacientes asintom\u00e1ticos con EA grave, o los que a\u00fan no re\u00fanen los requisitos para una sustituci\u00f3n valvular, deben ser objeto de un estrecho seguimiento cl\u00ednico y ecocardiogr\u00e1fico. Para los pacientes con EA grave asintom\u00e1tica, se recomienda un intervalo de examen semestral.<\/p>\n<p>Como intervenciones valvulares se utilizan procedimientos quir\u00fargicos (sustituci\u00f3n de la v\u00e1lvula a\u00f3rtica, SVA) o basados en cat\u00e9teres (implantaci\u00f3n transcat\u00e9ter de la v\u00e1lvula a\u00f3rtica, TAVI). La elecci\u00f3n del m\u00e9todo de intervenci\u00f3n (SLF frente a TAVI) se encuentra en un estado de gran agitaci\u00f3n y requiere un debate interdisciplinar en el equipo de cardiolog\u00eda. Las directrices de 2017 son \u00fatiles para elegir el m\u00e9todo de intervenci\u00f3n, pero ya est\u00e1n desfasadas con respecto a los \u00faltimos avances cient\u00edficos. Las intervenciones en la v\u00e1lvula a\u00f3rtica s\u00f3lo deben realizarse en centros con departamentos de cardiolog\u00eda y cirug\u00eda cardiaca. La elecci\u00f3n de la intervenci\u00f3n debe basarse en una evaluaci\u00f3n cuidadosa e individual.<\/p>\n<p>La sustituci\u00f3n quir\u00fargica de la v\u00e1lvula a\u00f3rtica se recomienda en pacientes con un riesgo quir\u00fargico bajo. En los pacientes de m\u00e1s edad se implantan casi exclusivamente pr\u00f3tesis valvulares biol\u00f3gicas. Las principales ventajas de este procedimiento son los muchos a\u00f1os de experiencia y los buenos resultados a largo plazo.<\/p>\n<p>La TAVI se recomienda a los pacientes con mayor riesgo de cirug\u00eda o que no son aptos para una intervenci\u00f3n quir\u00fargica. La principal ventaja para el paciente es la menor invasividad, pero tambi\u00e9n la r\u00e1pida movilizaci\u00f3n tras la intervenci\u00f3n. Los estudios han demostrado buenos resultados en pacientes de riesgo bajo, medio y alto. Faltan estudios que prueben la durabilidad a largo plazo, aunque los resultados hasta los 5 a\u00f1os parecen muy prometedores. Se est\u00e1 invirtiendo mucho en el desarrollo de nuevos materiales y t\u00e9cnicas, y la cirug\u00eda es cada vez m\u00e1s segura. La poblaci\u00f3n de pacientes de TAVI se ampliar\u00e1. En el futuro, es probable que cada vez m\u00e1s pacientes de edad avanzada\/polim\u00f3rbidos y pacientes m\u00e1s j\u00f3venes con bajo riesgo quir\u00fargico puedan beneficiarse de la TAVI [3\u20135,18].<\/p>\n<h2 id=\"insuficiencia-de-la-valvula-mitral\">Insuficiencia de la v\u00e1lvula mitral<\/h2>\n<p>La regurgitaci\u00f3n de la v\u00e1lvula mitral (IM) es la segunda indicaci\u00f3n m\u00e1s frecuente de cirug\u00eda valvular. El IM primario y el secundario son completamente diferentes, sobre todo en cuanto al tratamiento (quir\u00fargico frente al basado en cat\u00e9teres) [3\u20135].<\/p>\n<p><strong>Insuficiencia primaria de la v\u00e1lvula mitral: <\/strong>En la IM primaria, uno o m\u00e1s componentes del aparato valvular mitral est\u00e1n directamente afectados. Las causas m\u00e1s comunes son los cambios degenerativos (prolapso, rotura de hilos tendinosos), seguidos de la endocarditis. La cirug\u00eda valvular es la terapia causal del IM primario. Si es posible, debe preferirse la reconstrucci\u00f3n de la v\u00e1lvula a su sustituci\u00f3n. La edad no influye en la indicaci\u00f3n de la cirug\u00eda. Se debe prescribir un inhibidor de la ECA y un tratamiento adecuado de la insuficiencia cardiaca a los pacientes que a\u00fan no re\u00fanan los requisitos o que no re\u00fanan las condiciones para someterse a una intervenci\u00f3n quir\u00fargica. Lo mismo se aplica a las molestias persistentes a pesar de la cirug\u00eda. El tratamiento del IM primario cr\u00f3nico grave se describe en las Directrices de la ESC 2017 [3\u20135].<\/p>\n<p><strong>Regurgitaci\u00f3n mitral secundaria:<\/strong> La IM secundaria es el resultado de un desequilibrio entre las fuerzas de cierre y retenci\u00f3n de la v\u00e1lvula mitral, como consecuencia de un trastorno de la geometr\u00eda del ventr\u00edculo izquierdo. La etiolog\u00eda m\u00e1s com\u00fan es la cardiopat\u00eda dilatada e isqu\u00e9mica. La fibrilaci\u00f3n auricular tambi\u00e9n puede provocar una dilataci\u00f3n de la aur\u00edcula izquierda y una dilataci\u00f3n consecutiva del anillo de la v\u00e1lvula mitral. Muchos de los pacientes cardiol\u00f3gicos de edad avanzada se ven afectados por un IM secundario.<\/p>\n<p>La farmacoterapia es esencial en la IM secundaria y es siempre el primer paso del tratamiento. Esto se basa en las recomendaciones para una terapia \u00f3ptima de la insuficiencia cardiaca. Si los s\u00edntomas persisten a pesar de un tratamiento farmacol\u00f3gico \u00f3ptimo, debe evaluarse la intervenci\u00f3n valvular. Tambi\u00e9n es deseable una evaluaci\u00f3n estructurada en el equipo de cardiolog\u00eda antes de una intervenci\u00f3n en la v\u00e1lvula mitral. La cardiopat\u00eda isqu\u00e9mica es una causa frecuente de IM secundario. La situaci\u00f3n de la circulaci\u00f3n sangu\u00ednea resp. la vitalidad del miocardio es de vital importancia. Si existe una opci\u00f3n de revascularizaci\u00f3n y el miocardio se considera vital, debe discutirse la cirug\u00eda de la v\u00e1lvula mitral. Si no es necesaria una terapia de revascularizaci\u00f3n, el paciente recibe un tratamiento \u00f3ptimo con medicaci\u00f3n y la fracci\u00f3n de eyecci\u00f3n del ventr\u00edculo izquierdo &gt;es del 30%, puede considerarse la cirug\u00eda.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las operaciones valvulares, cada vez se utilizan m\u00e1s los procedimientos percut\u00e1neos. El procedimiento denominado &#8220;de borde a borde&#8221;, tambi\u00e9n conocido como MitraClip, es adecuado para pacientes que no requieren revascularizaci\u00f3n y el riesgo quir\u00fargico es mayor. Tambi\u00e9n en estos casos, los s\u00edntomas persistentes son el requisito previo a pesar de un tratamiento farmacol\u00f3gico \u00f3ptimo y de morfolog\u00edas valvulares ecocardiogr\u00e1ficamente adecuadas [3\u20135].<\/p>\n<h2 id=\"fibrilacion-auricular\">Fibrilaci\u00f3n auricular<\/h2>\n<p>La fibrilaci\u00f3n auricular (FA) es, con diferencia, la arritmia cardiaca m\u00e1s com\u00fan. Se calcula que el 25% de las personas de 40 a\u00f1os actuales desarrollar\u00e1n FA a lo largo de su vida. Existe una correlaci\u00f3n directa entre la prevalencia de la FA y la edad. La FA se asocia a una mayor mortalidad y es responsable del 20-30% de todos los ictus. La prevalencia de la FA en pacientes mayores de 65 a\u00f1os es de aproximadamente el 5%; con un 1,4% sin diagnosticar [15]. Las directrices de la ESC de 2016 recomiendan un cribado &#8220;oportunista&#8221; en pacientes mayores de 65 a\u00f1os. El tratamiento debe tener en cuenta diferentes \u00e1mbitos, que se presentan de forma ejemplar utilizando el ejemplo del paciente cardiol\u00f3gico anciano.<\/p>\n<p><strong>Factores predisponentes:<\/strong> Las enfermedades cardiovasculares aumentan el riesgo de FA, FA recurrente o complicaciones asociadas a la FA. La hipertensi\u00f3n, las cardiopat\u00edas valvulares, la diabetes mellitus, la obesidad, las enfermedades pulmonares y las enfermedades renales cr\u00f3nicas suelen asociarse a la FA [15]. Factores como la edad, el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol se consideran otros factores predisponentes. La modificaci\u00f3n del estilo de vida puede reducir la frecuencia y la duraci\u00f3n de los episodios de fibrilaci\u00f3n auricular. reducirse [17].<\/p>\n<p><strong>Prevenci\u00f3n del ictus:<\/strong> Para evaluar la anticoagulaci\u00f3n, se determina el riesgo de ictus mediante la puntuaci\u00f3n CHA2DS2-VASc. La edad tiene aqu\u00ed una influencia decisiva. Los hombres con \u22652 puntos y las mujeres con \u22653 puntos se benefician de la anticoagulaci\u00f3n. El riesgo individual de hemorragia y los deseos del paciente deben tenerse en cuenta a la hora de decidir la anticoagulaci\u00f3n. Especialmente en la vejez, el riesgo de ictus debe contrastarse siempre con el riesgo de hemorragia. Diversas puntuaciones ayudan a evaluar el riesgo de hemorragia (por ejemplo, la puntuaci\u00f3n HAS- BLED). Los factores de riesgo de ictus y hemorragia se solapan. Suelen preferirse los DOAK por su perfil de efectos secundarios m\u00e1s favorable y las opciones de administraci\u00f3n m\u00e1s sencillas. Si existe una contraindicaci\u00f3n clara para la anticoagulaci\u00f3n, especialmente en pacientes polim\u00f3rbidos de edad avanzada, puede considerarse el cierre de la orejuela auricular izquierda.<\/p>\n<p><strong>Regulaci\u00f3n de la frecuencia cardiaca:<\/strong> Se distingue entre control de la frecuencia y del ritmo. En los pacientes ancianos, el mero control de la frecuencia bien puede conducir a la liberaci\u00f3n de los s\u00edntomas. La ablaci\u00f3n con cat\u00e9ter (aislamiento de la vena pulmonar) es un m\u00e9todo elegante para aliviar los s\u00edntomas, sobre todo cuando el paciente sigue siendo muy activo. En un paciente mayor que ya no es muy activo, uno se limitar\u00e1 m\u00e1s bien al control de la frecuencia. Si no tiene \u00e9xito con la medicaci\u00f3n, la ablaci\u00f3n del nodo AV y la implantaci\u00f3n de un marcapasos tambi\u00e9n pueden ayudar [7].<\/p>\n<h2 id=\"prevencion-de-enfermedades-cardiovasculares\">Prevenci\u00f3n de enfermedades cardiovasculares<\/h2>\n<p>Cada vez m\u00e1s, nos enfrentamos a apasionantes debates sobre la prevenci\u00f3n primaria y secundaria en pacientes de edad avanzada. Las evaluaciones de riesgo habituales, como la puntuaci\u00f3n AGLA (Grupo de Trabajo sobre L\u00edpidos y Aterosclerosis) para la prevenci\u00f3n primaria de episodios cardiovasculares, no tienen en cuenta a los pacientes mayores de 75 a\u00f1os. Debido a la escasez de datos en pacientes de edad avanzada, s\u00f3lo existen unas pocas recomendaciones para la profilaxis primaria en pacientes mayores de 75 a\u00f1os. Un estudio publicado recientemente mostr\u00f3 una reducci\u00f3n potencial del riesgo cardiovascular en pacientes de 75 a\u00f1os que continuaron con el tratamiento profil\u00e1ctico primario con estatinas [10]. La interrupci\u00f3n del tratamiento con estatinas en este grupo de edad dio lugar a hospitalizaciones m\u00e1s frecuentes debidas a acontecimientos cardiovasculares. La terapia con estatinas tambi\u00e9n est\u00e1 indicada como profilaxis secundaria en la vejez [10]. La toma de aspirina como profilaxis primaria, en pacientes sanos mayores de 70 a\u00f1os, no mostr\u00f3 ninguna ventaja para la supervivencia libre de enfermedad frente al placebo. Se registraron m\u00e1s muertes, sobre todo asociadas a tumores, en el grupo de la aspirina [14]. La importancia de las modificaciones del estilo de vida (dieta equilibrada, actividad f\u00edsica) y el tratamiento conjunto de las comorbilidades son fundamentales e independientes de la edad.<\/p>\n<h2 id=\"resumen\">Resumen<\/h2>\n<p>En resumen, la pregunta de si la terapia m\u00e1xima es \u00fatil en un paciente anciano no puede responderse en t\u00e9rminos generales. En principio, la terapia sintom\u00e1tica se llevar\u00e1 a cabo a una edad m\u00e1s avanzada. Los aspectos pron\u00f3sticos est\u00e1n menos en primer plano. Criterios como la calidad de vida, la comunicaci\u00f3n abierta o la red social son cada vez m\u00e1s importantes para los pacientes mayores. No puede centrarse \u00fanicamente en el \u00f3rgano &#8220;coraz\u00f3n&#8221;. Debe practicarse la medicina hol\u00edstica y un enfoque interdisciplinar. La consideraci\u00f3n individual del paciente anciano es cada vez m\u00e1s importante para proporcionarle una terapia \u00f3ptima, aunque no siempre m\u00e1xima. La comunicaci\u00f3n con el paciente y sus familiares desempe\u00f1a un papel decisivo en este sentido.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son las necesidades y las circunstancias? \u00bfEl anciano paciente de cardiolog\u00eda sigue siendo un activo excursionista de monta\u00f1a, su radio m\u00e1ximo es la tienda del pueblo o incluso s\u00f3lo la residencia de ancianos? En un caminante de monta\u00f1a activo, por ejemplo, se evaluar\u00e1 el aislamiento de las venas pulmonares incluso a una edad superior a los 75 a\u00f1os, mientras que en un paciente de una residencia de ancianos, la fibrilaci\u00f3n auricular se tratar\u00e1 principalmente mediante el control de la frecuencia. La situaci\u00f3n es m\u00e1s dif\u00edcil en las emergencias cardiacas. \u00bfDebe hospitalizarse y revascularizarse a un paciente de una residencia de ancianos con un infarto agudo de miocardio? Aqu\u00ed es muy importante que estos pacientes ya lo hayan pensado junto con su m\u00e9dico de cabecera y sus familiares y tambi\u00e9n lo formulen. Un testamento vital ayuda en este caso. Esto tambi\u00e9n se aplica a la estenosis de la v\u00e1lvula a\u00f3rtica, cuya indicaci\u00f3n rara vez es repentina y sorprendente. Si el paciente y el m\u00e9dico de cabecera elaboran juntos un posible plan de tratamiento en una fase temprana, se podr\u00e1n tener en cuenta los deseos del paciente en el momento de la indicaci\u00f3n de la sustituci\u00f3n valvular y se podr\u00e1 consultar a los especialistas pertinentes (cardiolog\u00eda y cirug\u00eda cardiaca). La previsi\u00f3n puede ayudar a proporcionar una terapia \u00f3ptima en lugar de m\u00e1xima.<\/p>\n<p>\nLiteratura:<\/p>\n<ol>\n<li>Achenbach S, Naber C, Levenson B, et al: Indicaciones para el diagn\u00f3stico coronario invasivo y la revascularizaci\u00f3n. Der Kardiologe 2017; 11(4): 272-284.<\/li>\n<li>Balducci L, Bennett J. Anemia en los ancianos. Springer. 2007<\/li>\n<li>Baumgartner H, Cremer J, Eggebrecht H, et al: Comentario a las directrices ESC\/EACTS (2017) sobre el tratamiento de las cardiopat\u00edas valvulares. El Cardi\u00f3logo, 2018; 12(3): 184-193.<\/li>\n<li>Baumgartner H, Falk V, Bax JJ, et al: 2017 ESC\/EACTS Guidelines for the Management of Valvular Heart Disease. Rev Esp Cardiol (Engl Ed) 2017; 71(2): 110.<\/li>\n<li>Baumgartner H, Falk V, Bax JJ, et al: (2017b). Gu\u00eda de bolsillo: Tratamiento de las cardiopat\u00edas valvulares (versi\u00f3n 2017). Sociedad Europea de Cardiolog\u00eda (ESC) y Sociedad Alemana de Cardiolog\u00eda (DGK).<\/li>\n<li>Despotovic D, Schmied CH: Importancia creciente de los biomarcadores card\u00edacos. info@coraz\u00f3n+vaso, 2019; 2.<\/li>\n<li>Eckardt L, Deneke T, Diener HC, et al: Comentario a las directrices de la Sociedad Europea de Cardiolog\u00eda (ESC) de 2016 sobre el tratamiento de la fibrilaci\u00f3n auricular. El Cardi\u00f3logo 2017; 11(3): 193-204.<\/li>\n<li>Emrich IE, Bohm M, Mahfoud F (2018): Gu\u00eda de bolsillo: Tratamiento de la hipertensi\u00f3n arterial (versi\u00f3n 2018). Sociedad Europea de Cardiolog\u00eda (ESC) y Sociedad Alemana de Cardiolog\u00eda (DGK).<\/li>\n<li>Emrich IE, Bohm M, Mahfoud F. Las directrices ESC\/ESH de 2018 para el tratamiento de la hipertensi\u00f3n arterial: un punto de vista alem\u00e1n. Eur Heart J 2019; 40(23): 1830-1831.<\/li>\n<li>Giral P, Neumann A, Weill A, Coste J: Efecto cardiovascular de la interrupci\u00f3n de las estatinas para la prevenci\u00f3n primaria a la edad de 75 a\u00f1os: un estudio de cohortes poblacional a escala nacional en Francia. Eur Heart J 2019; 40(43): 3516-3525.<\/li>\n<li>Fundaci\u00f3n del Coraz\u00f3n S. Cifras y datos sobre las enfermedades cardiovasculares en Suiza. Edici\u00f3n de 2016. Fundaci\u00f3n Suiza del Coraz\u00f3n.<\/li>\n<li>Jia L, Zhang W, Chen X: M\u00e9todos comunes de estimaci\u00f3n de la edad biol\u00f3gica. Clin Interv Aging 2017; 12: 759-772.<\/li>\n<li>Mahfoud F, B\u00f6hm M, Bongarth CM, et al: Comentario sobre las directrices (2018) de la Sociedad Europea de Cardiolog\u00eda (ESC) y la Sociedad Europea de Hipertensi\u00f3n (ESH) para el tratamiento de la hipertensi\u00f3n arterial. 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Lancet 2016; 387(10023): 1057-1065.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>CARDIOVASC 2019; 18(6): 26-29<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El cambio demogr\u00e1fico tambi\u00e9n plantea nuevos retos a la medicina. 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