{"id":335171,"date":"2019-12-11T00:00:00","date_gmt":"2019-12-10T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/la-biorretroalimentacion-se-ha-convertido-en-una-parte-indispensable-de-la-terapia\/"},"modified":"2019-12-11T00:00:00","modified_gmt":"2019-12-10T23:00:00","slug":"la-biorretroalimentacion-se-ha-convertido-en-una-parte-indispensable-de-la-terapia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/la-biorretroalimentacion-se-ha-convertido-en-una-parte-indispensable-de-la-terapia\/","title":{"rendered":"La biorretroalimentaci\u00f3n se ha convertido en una parte indispensable de la terapia"},"content":{"rendered":"<p><strong>Los dolores de cabeza y faciales se encuentran entre las quejas m\u00e1s comunes por las que los pacientes acuden a consulta m\u00e9dica. Un estudio observacional del a\u00f1o 2000 demostr\u00f3 que las cefaleas eran la queja principal en algo menos del 10% de las consultas en atenci\u00f3n primaria. S\u00f3lo el 6% de los hombres y el 1% de las mujeres no han experimentado dolores de cabeza en su vida.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>La cefalea y el dolor facial, junto con el dolor de espalda, se encuentran entre las dolencias m\u00e1s comunes por las que los pacientes acuden a la consulta m\u00e9dica [1]. Un estudio observacional del a\u00f1o 2000 demostr\u00f3 que el dolor de cabeza era la queja principal en algo menos del 10% de las consultas en atenci\u00f3n primaria [2]. S\u00f3lo el 6% de los hombres y el 1% de las mujeres no han sufrido dolores de cabeza en su vida [3]. Cabe se\u00f1alar que un amplio abanico de patolog\u00edas puede manifestarse como cefalea o dolor facial. Adem\u00e1s de los cuadros cl\u00ednicos neurol\u00f3gicos, en el diagn\u00f3stico diferencial deben tenerse en cuenta patolog\u00edas de otras especialidades, como la odontolog\u00eda, la otorrinolaringolog\u00eda, la angiolog\u00eda o la reumatolog\u00eda.  &nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"historial-medico\">Historial m\u00e9dico<\/h2>\n<p>B\u00e1sicamente, la Clasificaci\u00f3n Internacional de los Trastornos de Cefalea (ICHD-3) distingue las cefaleas y neuralgias primarias de las secundarias en tres cap\u00edtulos. La cefalea primaria se define o caracteriza por la ausencia de una etiolog\u00eda demostrable [4]. Por consiguiente, desde un punto de vista cl\u00ednico, la anamnesis desempe\u00f1a un papel central en el diagn\u00f3stico, mientras que la exploraci\u00f3n tiene poca importancia debido a la ausencia de patolog\u00edas detectables. Esto se aplica de forma an\u00e1loga a la neuralgia idiop\u00e1tica. Entre otras cosas, se elicitan la primera aparici\u00f3n, la duraci\u00f3n, el patr\u00f3n temporal, la calidad, los factores desencadenantes y moduladores, as\u00ed como los diagn\u00f3sticos y terapias anteriores.<\/p>\n<p>Dado que la salud general y los factores contextuales psicosociales pueden tener una influencia significativa en la aparici\u00f3n de las dolencias, as\u00ed como en su curso y pron\u00f3stico, deben discutirse en detalle con los afectados desde el principio. A la hora de reflexionar sobre los aspectos psicosociales, se requiere una actitud respetuosa, la garant\u00eda de la intimidad y tiempo suficiente [5].<\/p>\n<p>Los factores contextuales deben indagarse en el marco de una evaluaci\u00f3n multimodal en la entrevista de anamnesis psicosocial previa al tratamiento de biorretroalimentaci\u00f3n. Una base adecuada est\u00e1 formada por la informaci\u00f3n de diferentes cuestionarios para el registro de las quejas orofaciales, as\u00ed como por otros instrumentos de evaluaci\u00f3n. Los dibujos del dolor proporcionan una visi\u00f3n general inicial de la localizaci\u00f3n, extensi\u00f3n e intensidad del dolor. Las pistas sobre el patr\u00f3n de dolor y las parafunciones (por ejemplo, rechinar los dientes, morderse los labios y las mejillas, apretar la lengua) o moduladores (por ejemplo, masticar alimentos duros, estr\u00e9s mental, alta emocionalidad) se obtienen mediante listas de comprobaci\u00f3n orientadas a los s\u00edntomas. Los cuestionarios para quejas som\u00e1ticas (Cuestionario de Salud del Paciente 15; PHQ-15) y el Cuestionario de S\u00edntomas para Trastornos Temporomandibulares (DC-TMD) son adecuados. El Cuestionario de Salud del Paciente 4 (PHQ-4) proporciona indicaciones para la depresi\u00f3n y la ansiedad, el m\u00f3dulo de estr\u00e9s del PHQ para el estr\u00e9s psicosocial.<\/p>\n<p>Los resultados preliminares obtenidos constituyen una base adecuada para la entrevista de anamnesis psicosocial [6]. La ponderaci\u00f3n de las quejas y la influencia de los factores contextuales asociados quedan claras. El estr\u00e9s del trabajo y de las relaciones puede ser un contexto vital estresante con preocupaciones y ansiedades. En consecuencia, el cuadro de dolor presentado debe clasificarse e interpretarse de forma hol\u00edstica bajo la tr\u00edada s\u00edntoma, conflicto y biograf\u00eda. Las conexiones espec\u00edficas entre las quejas y la perspectiva temporal de su aparici\u00f3n se hacen reconocibles. En muchos casos, la conversaci\u00f3n tambi\u00e9n revela que, aunque las causas del dolor no est\u00e1n claras, las emociones tienen una influencia significativa.<\/p>\n<h2 id=\"examen-clinico-y-diagnostico-por-imagen\">Examen cl\u00ednico y diagn\u00f3stico por imagen<\/h2>\n<p>La anamnesis y los hallazgos previos disponibles permiten un diagn\u00f3stico provisional o diferencial. En la cefalea secundaria y el dolor facial, una cuidadosa evaluaci\u00f3n cl\u00ednica sirve para asignar el dolor a patolog\u00edas en tejidos espec\u00edficos. En cuanto a la imagen, hay que tener en cuenta dos aspectos: En primer lugar, las posibilidades de obtener im\u00e1genes de los procesos microestructurales implicados en la g\u00e9nesis del dolor siguen siendo limitadas con los m\u00e9todos de imagen actuales. En segundo lugar, la extensi\u00f3n de los cambios estructurales no se correlaciona necesariamente con el dolor del que se queja [7]. El cap\u00edtulo 11 del ICHD-3 enumera las causas potenciales en diferentes tejidos de la cefalea secundaria: Enfermedades del cr\u00e1neo y del cuello, ojos, orejas, nariz, senos paranasales, dientes, boca y otras estructuras faciales o craneales [4].<\/p>\n<p>Debe evaluarse la relaci\u00f3n temporal entre la primera aparici\u00f3n de una nueva cefalea o el empeoramiento de una cefalea existente (normalmente definida como un aumento de al menos el doble en frecuencia y\/o gravedad) y el trastorno de una de las estructuras mencionadas. Normalmente, una lesi\u00f3n puede detectarse cl\u00ednicamente, por qu\u00edmica de laboratorio y\/o por imagen.<\/p>\n<p>La evaluaci\u00f3n cl\u00ednica comienza ya durante la anamnesis. Se observan la postura, la marcha, la inestabilidad motora general (manos, dedos, extremidades inferiores), el tono muscular facial (expresiones faciales, posici\u00f3n de reposo de la mand\u00edbula inferior, morderse los labios, morderse las u\u00f1as, masticar chicle) y la simetr\u00eda facial (hinchazones, defectos tisulares, engrosamiento de los vasos craneales).<\/p>\n<p>Para el diagn\u00f3stico, los pacientes se colocan en posici\u00f3n vertical de modo que sea posible el movimiento libre de la cabeza en todas las direcciones. Los pacientes deben ser informados de antemano de que el examen tiene por objeto identificar las causas del dolor y, por lo tanto, puede ser doloroso.<\/p>\n<p>La palpaci\u00f3n de la regi\u00f3n sub- y retromandibular, as\u00ed como del cuello, revelar\u00e1 cualquier inflamaci\u00f3n y posiblemente el endurecimiento de los ganglios linf\u00e1ticos. Esto es especialmente importante tenerlo en cuenta en los casos de dificultades para tragar, ya que pueden ser un indicio de procesos malignos en la zona de la cara\/boca\/garganta. A continuaci\u00f3n se examinan los nervios craneales seg\u00fan sea necesario <strong>(tab.&nbsp;1) <\/strong>. En el caso del dolor facial, se presta especial atenci\u00f3n a la funci\u00f3n del nervio trig\u00e9mino (N.V), ya que inerva toda la cara a excepci\u00f3n del \u00e1ngulo mandibular (fibras procedentes del plexo cervical C2). Se registran los s\u00edntomas sensoriales negativos (hipoestesias, hipalgesias, anestesias) y positivos (parestesias, disestesias, alodinia). Se busca ayuda m\u00e9dica principalmente debido a los dolorosos s\u00edntomas. Una lesi\u00f3n, posiblemente una disfunci\u00f3n de las fibras d\u00e9biles o no mielinizadas (fibras finas, A-delta, fibras C) puede evaluarse principalmente mediante pruebas a pie de cama (por ejemplo, la prueba PinPrick). En caso necesario, las llamadas pruebas sensoriales cuantitativas (QST) proporcionan informaci\u00f3n precisa sobre el alcance de la patolog\u00eda nerviosa. Durante un QST, se registran los umbrales de detecci\u00f3n, as\u00ed como los umbrales de dolor a est\u00edmulos t\u00e9rmicos (fr\u00edo, calor, tibieza) y mec\u00e1nicos (tacto, vibraci\u00f3n, pinchazos, presi\u00f3n), as\u00ed como la suma del dolor [8].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-12738\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/tab1_sg1_s11.png\" style=\"height:485px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"890\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aparte del dolor de muelas, las llamadas disfunciones temporomandibulares, es decir, los trastornos de los m\u00fasculos masticatorios y de la articulaci\u00f3n temporomandibular, son la causa m\u00e1s com\u00fan de dolor facial [9]. Al mismo tiempo, son el segundo trastorno musculoesquel\u00e9tico (despu\u00e9s del dolor de columna lumbar) m\u00e1s frecuente que provoca dolor e incapacidad [10]. En 1992 se public\u00f3 por primera vez un protocolo estandarizado para la evaluaci\u00f3n de los hallazgos en los m\u00fasculos masticatorios y la articulaci\u00f3n temporomandibular, as\u00ed como unos criterios diagn\u00f3sticos, que se revisaron en 2014. Se public\u00f3 bajo las siglas DC-TMD (criterios diagn\u00f3sticos para los trastornos temporomandibulares) [11]. La amplitud de la apertura bucal (distancia entre los bordes incisales de los dientes anteriores) se mide con la ayuda de una regla y se eval\u00faa la simetr\u00eda del movimiento de apertura. A continuaci\u00f3n se mide la apertura pasiva de la boca, es decir, el examinador apoya al paciente para que abra a\u00fan m\u00e1s la boca. Seg\u00fan amplias encuestas de poblaci\u00f3n, la apertura m\u00ednima de la boca es de min. 35 mm y desviaci\u00f3n m\u00e1xima de la l\u00ednea media mandibular \u22642&nbsp;mm. Por \u00faltimo, se miden el avance mandibular y los movimientos laterales (valor est\u00e1ndar \u22657&nbsp;mm). Debido a la gran variabilidad interindividual de la movilidad mandibular, las mediciones son adecuadas sobre todo para controlar el curso de la enfermedad y menos como criterios absolutos para hacer un diagn\u00f3stico. En cada caso, se anota si los movimientos de la mand\u00edbula son dolorosos, d\u00f3nde se localiza el dolor y si el dolor del examen se corresponde con las molestias denunciadas. El cuestionario pregunta sobre los ruidos durante los movimientos de la mand\u00edbula, el tipo de ruido (chasquido, roce) y si el dolor est\u00e1 asociado a los ruidos. Los ruidos de la articulaci\u00f3n temporomandibular tambi\u00e9n pueden auscultarse con un estetoscopio. Tambi\u00e9n se documentan bloqueos y trabas en la apertura de la mand\u00edbula (dificultad para cerrar la boca).<\/p>\n<p>Las mediciones del movimiento van seguidas de la palpaci\u00f3n de los m\u00fasculos masticatorios para identificar el origen tisular del dolor que se queja. Si la exploraci\u00f3n provoca dolor, se pregunta al paciente si el dolor se limita a la zona palpada o si se irradia a otras estructuras (por ejemplo, ojo, o\u00eddo, dientes). Se palpan el m\u00fasculo masetero y las partes del m\u00fasculo temporal a lo largo de la sien. Seg\u00fan las directrices DC-TMD, una presi\u00f3n de m\u00edn. 1&nbsp;kg durante al menos 5 segundos para provocar una posible transmisi\u00f3n del dolor a estructuras distantes. Las articulaciones temporomandibulares se palpan desde el exterior de forma comparable, pero con una presi\u00f3n reducida de 0,5 kg. Por \u00faltimo, se palpan los m\u00fasculos retromandibulares y submandibulares (suelo de la boca), as\u00ed como los m\u00fasculos intraorales (m\u00fasculo pterigoideo lateral y uni\u00f3n del m\u00fasculo temporal al m\u00fasculo coronoides). Para el m\u00fasculo pterigoideo lateral, la palpaci\u00f3n se realiza detr\u00e1s de la tuberosidad maxilar con el paciente moviendo la mand\u00edbula en direcci\u00f3n ipsilateral para crear espacio suficiente para la palpaci\u00f3n <strong>(Fig.&nbsp;1)<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-12739 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/abb1_sg1_s12.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1068px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1068\/1085;height:406px; width:400px\" width=\"1068\" height=\"1085\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La ap\u00f3fisis coronoides se palpa mejor intraoralmente cuando la boca est\u00e1 bien abierta.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de los pasos de exploraci\u00f3n de las directrices DC-TMD, la palpaci\u00f3n bidigital de la enfermedad del masetero (pulgar intraoral, otros dedos extraorales) ha demostrado su eficacia.  <strong>(Fig.2)<\/strong>  as\u00ed como la compresi\u00f3n pasiva y forzada y la traslaci\u00f3n de las articulaciones temporomandibulares resultaron \u00fatiles para el procedimiento de diagn\u00f3stico  <strong>(Fig.3).<\/strong>  Mientras se utiliza una mano para estabilizar el cr\u00e1neo y palpar la articulaci\u00f3n temporomandibular, la mano libre se emplea para guiar el cuerpo mandibular cranealmente (compresi\u00f3n) o ventrocaudalmente (traslaci\u00f3n\/tracci\u00f3n). El dolor por compresi\u00f3n suele indicar una inflamaci\u00f3n activa y erosiva de la ATM, mientras que el dolor por traslaci\u00f3n es m\u00e1s caracter\u00edstico de las discopat\u00edas. El dolor de la ATM suele ir acompa\u00f1ado de mialgia de los m\u00fasculos masticatorios e irradia tanto a la mand\u00edbula inferior como a la superior (a veces hasta el ojo). Los pacientes suelen referir un aumento de la intensidad del dolor al masticar alimentos duros, tanto de etiolog\u00eda muscular como articular. A partir de los 50 a\u00f1os, debe considerarse el diagn\u00f3stico diferencial de la arteritis de c\u00e9lulas gigantes con el s\u00edntoma principal de la llamada claudicaci\u00f3n masticatoria. El diagn\u00f3stico debe ampliarse para incluir una medici\u00f3n de la velocidad de eritrosedimentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-12740 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/abb2_sg1_s12.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 915px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 915\/1183;height:517px; width:400px\" width=\"915\" height=\"1183\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-12741 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/abb3_sg1_s13.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/847;height:308px; width:400px\" width=\"1100\" height=\"847\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Durante el examen intraoral, la hinchaz\u00f3n, el enrojecimiento, las f\u00edstulas y el dolor en la cresta alveolar indican una causa dental del dolor. La mordedura, la percusi\u00f3n y posiblemente el dolor a la presi\u00f3n son t\u00edpicos de la inflamaci\u00f3n aguda en la zona de las puntas de las ra\u00edces de los dientes. Las marcas de rechinamiento en los dientes, as\u00ed como los cambios en la mucosa bucal (la llamada l\u00ednea intercalar) y las hendiduras en la lengua suelen ser signos de parafunciones en el sentido de apretar\/ rechinar los dientes o apretar la lengua, as\u00ed como morderse los labios. Las parafunciones orales, as\u00ed como mascar chicle a diario o morderse las u\u00f1as, pueden provocar cefaleas miog\u00e9nicas que se asemejan a las cefaleas de tipo tensional [12]. Adem\u00e1s, las grietas del esmalte y las marcas de molienda causadas por las parafunciones pueden provocar hipersensibilidad al fr\u00edo, al calor o al \u00e1cido, que los pacientes describen como &#8220;envolvente&#8221;, &#8220;punzante&#8221; y &#8220;parecida a un ataque&#8221;. La diferenciaci\u00f3n con la neuralgia del trig\u00e9mino puede resultar dif\u00edcil.<\/p>\n<h2 id=\"conexion-entre-la-carga-de-estres-el-tono-muscular-y-el-dolor\">Conexi\u00f3n entre la carga de estr\u00e9s, el tono muscular y el dolor<\/h2>\n<p>Pocas personas conocen las parafunciones orales. Por lo tanto, la reproducci\u00f3n del dolor que se queja durante el examen cl\u00ednico sirve a menudo a los pacientes como primer indicio de la etiolog\u00eda de una dolencia muscular. El dolor muscular masticatorio se presta a una tensi\u00f3n muscular inconsciente en un contexto de estr\u00e9s. La referencia a los cambios persistentes de tono durante los estados emocionales negativos constituye, por tanto, un puente hacia la tematizaci\u00f3n del modelo bio-psico-social. La demostraci\u00f3n del m\u00fasculo masetero doloroso en la regi\u00f3n temporal facilita la comprensi\u00f3n de la conexi\u00f3n entre el estr\u00e9s y las cefaleas. Adem\u00e1s, suele haber tensi\u00f3n en los m\u00fasculos de los hombros y el cuello y, como mucho, molestias en la articulaci\u00f3n temporomandibular (ruidos, restricci\u00f3n de la apertura de la boca, artralgia). A las personas afectadas se les puede decir que los sentimientos de sentirse abrumadas, la p\u00e9rdida de control o el miedo a la presi\u00f3n por tener \u00e9xito dificultan la capacidad de relajarse. A continuaci\u00f3n, pueden introducirse t\u00e9cnicas para fomentar la capacidad de relajaci\u00f3n. A menudo, aprender un m\u00e9todo de relajaci\u00f3n f\u00e1cil de aplicar, preferiblemente la Relajaci\u00f3n Muscular Progresiva de Jacobson, ya ayuda. El alivio del sistema masticatorio es posible aprendiendo a mejorar la conciencia corporal con una postura relajada de la mand\u00edbula inferior. Cuando est\u00e1 disponible, el m\u00e9todo de biorretroalimentaci\u00f3n es un complemento terap\u00e9utico \u00fatil, especialmente para los dolores de cabeza persistentes y el dolor facial.<\/p>\n<h2 id=\"difusion-de-la-informacion\">Difusi\u00f3n de la informaci\u00f3n<\/h2>\n<p>Al inicio de un tratamiento de biorretroalimentaci\u00f3n, se proporciona informaci\u00f3n [13]. Se ofrece informaci\u00f3n sobre el curso del tratamiento, el trasfondo te\u00f3rico y las funciones corporales derivadas. Es necesario elaborar un modelo explicativo psicofisiol\u00f3gico. Se diagnostica el aumento de la tensi\u00f3n muscular en la mand\u00edbula y los m\u00fasculos faciales. Se registran las correlaciones entre la tensi\u00f3n muscular, el estr\u00e9s y el dolor facial y de cabeza percibido. Los par\u00e1metros adecuados son la EMG, la temperatura, la conductancia cut\u00e1nea, la frecuencia del pulso y la frecuencia o amplitud respiratoria. Las localizaciones habituales de los cables para la EMG son los m\u00fasculos frontal, masetero y trapecio. Se hace hincapi\u00e9 en que la retroalimentaci\u00f3n de los par\u00e1metros fisiol\u00f3gicos de la tensi\u00f3n muscular, que a menudo no se percibe con precisi\u00f3n, tiene como objetivo percibir conscientemente la actividad muscular para luego aprender a reducirla de forma selectiva <strong>(Fig.&nbsp;4)<\/strong>. La mejora del autocontrol permite influir en futuros episodios de dolor. Esto tiene el efecto de distanciar y distraer el dolor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-12742 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/abb4_sg1_s13.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/762;height:416px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"762\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La respuesta inmediata demuestra al paciente que las funciones corporales cambian en funci\u00f3n del estr\u00e9s y que se puede influir positivamente en ellas mediante la relajaci\u00f3n y la atenci\u00f3n. Esto aumenta la expectativa de autoeficacia. As\u00ed pues, los ejercicios se consideran elementos motivadores importantes para comprender los mecanismos del dolor. El estado de dolor se reconoce como diametralmente opuesto a la respuesta de relajaci\u00f3n. Los \u00e9xitos del entrenamiento pueden notificarse en t\u00e9rminos de relajaci\u00f3n mandibular en el transcurso de la sesi\u00f3n en forma de reducci\u00f3n de las activaciones EMG (en \u00b5V). El valor con una toma de conciencia de una postura suelta de la mand\u00edbula inferior se compara con el valor normal de \u22643&nbsp;\u00b5V. Esto corresponde a la activaci\u00f3n media durante la postura &#8220;cotidiana&#8221; del maxilar inferior.<\/p>\n<h2 id=\"perfil-de-estres\">Perfil de estr\u00e9s<\/h2>\n<p>Para iniciar un tratamiento de biorretroalimentaci\u00f3n, es conveniente crear un perfil de estr\u00e9s con fines de diagn\u00f3stico del estr\u00e9s. Los patrones de reacci\u00f3n psicofisiol\u00f3gica pueden demostrarse v\u00edvidamente. El estr\u00e9s se manifiesta por una reducci\u00f3n del flujo sangu\u00edneo perif\u00e9rico y central, un aumento de la actividad simp\u00e1tica y una reducci\u00f3n de la vagotona. Se puede responder a preguntas como \u00bfQu\u00e9 sistema corporal reacciona m\u00e1s claramente al estr\u00e9s psicol\u00f3gico, cu\u00e1l muestra un retraso en la recuperaci\u00f3n tras un factor estresante y qu\u00e9 contenidos desencadenan la reacci\u00f3n fisiol\u00f3gica m\u00e1s fuerte en el paciente?<\/p>\n<p>Se pueden utilizar diferentes pruebas de resistencia como factores de estr\u00e9s: Se puede registrar la capacidad de relajarse antes y despu\u00e9s de un factor estresante. Se utilizan tareas de memoria o de c\u00e1lculo mental (por ejemplo, &#8220;cuente hacia atr\u00e1s desde 2000 en pasos de 17 lo m\u00e1s r\u00e1pido posible&#8221;), exposiciones a sonidos, imaginar situaciones problem\u00e1ticas y pruebas de hiperventilaci\u00f3n. Estos \u00faltimos se utilizan para comprobar el comportamiento bajo estr\u00e9s y corregir posteriormente la falsa atribuci\u00f3n existente de causas a enfermedades org\u00e1nicas. Se demuestra c\u00f3mo las dolencias som\u00e1ticas (por ejemplo, tensi\u00f3n, palpitaciones, mareos) son producidas por el propio comportamiento o por una provocaci\u00f3n deliberada.<\/p>\n<h2 id=\"entrenamiento-respiratorio\">Entrenamiento respiratorio<\/h2>\n<p>El primer ejercicio de la escuela respiratoria asistida por biorretroalimentaci\u00f3n es la demostraci\u00f3n de la influencia voluntaria de la funci\u00f3n respiratoria. El objetivo del entrenamiento de la espiraci\u00f3n hacia una frecuencia objetivo es reducir el comportamiento respiratorio desfavorable<strong> (Fig.&nbsp;5) <\/strong>. En situaciones de estr\u00e9s, es caracter\u00edstico un aumento de la respiraci\u00f3n tor\u00e1cica y de los hombros, as\u00ed como un aumento de la frecuencia respiratoria con pausas demasiado cortas o ausentes en la respiraci\u00f3n. Se sensibiliza a los pacientes para el control consciente de la respiraci\u00f3n con una t\u00e9cnica respiratoria correcta en relaci\u00f3n con los siguientes aspectos: Aumentar la profundidad de la respiraci\u00f3n (amplitud respiratoria), reducir la frecuencia respiratoria (por debajo de 8 respiraciones por minuto), aumentar la respiraci\u00f3n abdominal relajada reduciendo al mismo tiempo la respiraci\u00f3n tor\u00e1cica y la de los hombros, optimizar la relaci\u00f3n del tiempo respiratorio alargando la fase espiratoria (inhalaci\u00f3n normal con el doble de tiempo de exhalaci\u00f3n) y alargar las pausas entre la inhalaci\u00f3n y la exhalaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-12743 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/abb5_sg1_s14.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/689;height:376px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"689\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para entrenar un patr\u00f3n respiratorio redondo y tranquilo con una respiraci\u00f3n lenta y profunda, es conveniente prescribir el ritmo respiratorio \u00f3ptimo. El ritmo respiratorio desfavorable del paciente se representa mediante el patr\u00f3n ondulatorio de un pez nadando. Utilizando el principio del ritmo, el objetivo del ejercicio es alinear el propio ritmo respiratorio con el ritmo \u00f3ptimo. El paciente debe &#8220;trazar&#8221; el patr\u00f3n \u00f3ptimo lo mejor posible con la curva respiratoria.<\/p>\n<h2 id=\"cefalea-primaria\">Cefalea primaria<\/h2>\n<p>Para las cefaleas primarias como la cefalea tensional, el dolor facial at\u00edpico y la migra\u00f1a, la biorretroalimentaci\u00f3n se considera el tratamiento no farmacol\u00f3gico m\u00e1s eficaz para el dolor de cabeza [14]. Un metaan\u00e1lisis de 55 estudios [15] identific\u00f3 exhaustivamente los factores eficaces de las terapias de biorretroalimentaci\u00f3n para la migra\u00f1a. Se demostraron efectos s\u00f3lidos medios y estables para la mejora duradera y a largo plazo de los s\u00edntomas en el dolor severamente cr\u00f3nico. Las mejoras estaban relacionadas con la frecuencia y duraci\u00f3n de las crisis de migra\u00f1a, la intensidad del dolor, el uso de medicaci\u00f3n y variables psicol\u00f3gicas como la depresi\u00f3n, la ansiedad y la autoeficacia. Los predictores del \u00e9xito fueron la combinaci\u00f3n con el ejercicio en casa, as\u00ed como el sexo femenino y la edad joven. A partir de las recomendaciones de tratamiento para la migra\u00f1a, la atenci\u00f3n se centra claramente en la retroalimentaci\u00f3n del pulso de volumen y la retroalimentaci\u00f3n de la temperatura en extensi\u00f3n con la relajaci\u00f3n. Un aspecto importante para el \u00e9xito del entrenamiento con biorretroalimentaci\u00f3n es el momento de la aplicaci\u00f3n del control vascular adquirido. De forma profil\u00e1ctica, la vasodilataci\u00f3n debe utilizarse durante las fases sin dolor para controlar el estr\u00e9s. La vasoconstricci\u00f3n es eficaz justo antes o durante los ataques de migra\u00f1a.<\/p>\n<h2 id=\"musculos-faciales\">M\u00fasculos faciales<\/h2>\n<p>El entrenamiento dirigido de los m\u00fasculos faciales puede realizarse mediante la relajaci\u00f3n muscular progresiva, seg\u00fan Jacobson. Se aplica el principio de la contracci\u00f3n y relajaci\u00f3n sistem\u00e1ticas de diferentes m\u00fasculos. El objetivo del ejercicio es reducir la tensi\u00f3n en la zona de la frente y la mand\u00edbula. Tensando y relajando la frente y la mand\u00edbula, se alcanzar\u00e1n sucesivamente niveles de tensi\u00f3n predeterminados (umbrales: 3, 9, 20&nbsp;\u03bcV). Se trata de observar de cerca la tensi\u00f3n y la relajaci\u00f3n musculares y prestar atenci\u00f3n a c\u00f3mo la tensi\u00f3n y la relajaci\u00f3n se sienten de forma diferente. Como modo de retroalimentaci\u00f3n, un nen\u00fafar se hace visible como recompensa por alcanzar con \u00e9xito los valores fijados.<\/p>\n<p>En el caso de los trastornos temporomandibulares y el bruxismo, es adecuado el entrenamiento de discriminaci\u00f3n selectiva de los m\u00fasculos de la mand\u00edbula: se entrenan diferentes niveles de tensi\u00f3n en diferentes l\u00edneas de horquilla en niveles de tensi\u00f3n decrecientes (22, 17, 12, 7, 10, 10, 10, 10, 10, 10, 10, 10, 10, 10, 10).&nbsp;\u03bcV). Hay fases de pr\u00e1ctica con fases a ciegas con los ojos cerrados. La instrucci\u00f3n es la siguiente: &#8220;A continuaci\u00f3n, aprender\u00e1 primero a &#8216;trazar&#8217; un patr\u00f3n de fondo dado con la tensi\u00f3n de su mand\u00edbula&#8221;. La l\u00ednea muestra la tensi\u00f3n de su mand\u00edbula. Detr\u00e1s de la l\u00ednea de su tensi\u00f3n muscular actual se ve un patr\u00f3n de l\u00edneas determinado. Debe encontrar una posici\u00f3n que haga que la l\u00ednea se desplace hacia abajo. Active su tensi\u00f3n muscular para que siga la l\u00ednea dada. Observe c\u00f3mo se siente esta tensi\u00f3n. Respire tranquila y uniformemente mientras lo hace&#8221;. Se recita la instrucci\u00f3n &#8220;Tensar &#8211; Soltar&#8221;. En la fase ciega, hay que reproducir el mismo patr\u00f3n con los ojos cerrados. La tensi\u00f3n muscular practicada previamente debe producirse al mismo ritmo. Hay que recordar la sensaci\u00f3n de los m\u00fasculos percibida anteriormente.<\/p>\n<h2 id=\"musculos-del-hombro-y-del-cuello\">M\u00fasculos del hombro y del cuello<\/h2>\n<p>Se recomienda la respiraci\u00f3n guiada y la relajaci\u00f3n muscular para reducir la implicaci\u00f3n de los m\u00fasculos de los hombros y el cuello y desarrollar la respiraci\u00f3n abdominal. Se explica que una respiraci\u00f3n incorrecta permanente con una implicaci\u00f3n pronunciada de los m\u00fasculos de los hombros y el cuello en el patr\u00f3n respiratorio conduce a una tensi\u00f3n cr\u00f3nica en esta zona. Estas tensiones se hacen visibles en el aumento de los valores EMG del m\u00fasculo trapecio. Las visualizaciones en l\u00ednea (primero los valores EMG de los m\u00fasculos del hombro, luego el comportamiento respiratorio y finalmente ambos) sirven como modos de retroalimentaci\u00f3n. Se aconseja una respiraci\u00f3n abdominal tranquila y uniforme. Es importante que la pared abdominal suba y baje al respirar y que el pecho y los hombros permanezcan lo m\u00e1s relajados posible.<\/p>\n<p>Para reducir la implicaci\u00f3n de los m\u00fasculos de los hombros y el cuello y la expansi\u00f3n de la respiraci\u00f3n abdominal, es adecuada la escuela de respiraci\u00f3n con control EMG y relajaci\u00f3n de los hombros: se dan instrucciones para mantener la actividad de los m\u00fasculos de los hombros por debajo de un umbral determinado. Superarlo es una indicaci\u00f3n de una implicaci\u00f3n pronunciada de los m\u00fasculos de los hombros durante la respiraci\u00f3n. Instruido para respirar sin la participaci\u00f3n de los hombros. En la mitad superior de la pantalla se ve una curva que refleja la respiraci\u00f3n abdominal actual. En la mitad inferior de la pantalla se muestra la tensi\u00f3n muscular de los hombros en forma de l\u00ednea. Debe conseguirse una respiraci\u00f3n abdominal tranquila.<\/p>\n<p>Como conclusi\u00f3n de una terapia de biorretroalimentaci\u00f3n, se recomienda un viaje de relajaci\u00f3n con un v\u00eddeo costero, m\u00fasica de relajaci\u00f3n y lectura simult\u00e1nea del nivel de relajaci\u00f3n con recompensa al caer por debajo de un valor umbral.<\/p>\n<h2 id=\"conclusion\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n<p>El diagn\u00f3stico diferencial del dolor craneal\/facial requiere el conocimiento de una amplia gama de patolog\u00edas de diferentes especialidades m\u00e9dicas. Las dolencias del aparato de movimiento de la mand\u00edbula se caracterizan por una elevada prevalencia y pueden obtenerse mediante un diagn\u00f3stico cuidadoso. El uso de la biorretroalimentaci\u00f3n para controlar e influir en el dolor facial y las cefaleas se ha convertido en una parte integral del tratamiento. Se ha demostrado que la biorretroalimentaci\u00f3n aumenta la eficacia de las t\u00e9cnicas habituales de relajaci\u00f3n. Como ocurre con todos los m\u00e9todos, la eficacia s\u00f3lo se despliega tras un cierto periodo de pr\u00e1ctica. Siempre se debe instruir a los pacientes para que practiquen en casa de forma regular, utilizando las instrucciones de relajaci\u00f3n proporcionadas. De este modo, se puede lograr el distanciamiento del dolor y, por regla general, una mejor forma de afrontarlo. Incorporar conscientemente fases de relajaci\u00f3n y regeneraci\u00f3n a la rutina diaria resulta muy beneficioso para este tipo de dolencias con el fin de aumentar la autoeficacia.<\/p>\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>Las disfunciones temporomandibulares son un cuadro cl\u00ednico frecuente.<\/li>\n<li>La extensi\u00f3n de los cambios estructurales en la articulaci\u00f3n temporomandibular se correlaciona s\u00f3lo hasta cierto punto con la intensidad del dolor.<\/li>\n<li>La biorretroalimentaci\u00f3n es un componente de apoyo muy bueno dentro de las intervenciones de psicolog\u00eda del dolor para la cefalea y el dolor facial.<\/li>\n<li>La biorretroalimentaci\u00f3n aumenta la eficacia de los m\u00e9todos habituales de relajaci\u00f3n (por ejemplo, la Relajaci\u00f3n Muscular Progresiva de Jacobson) al incrementar de forma demostrable la motivaci\u00f3n de los pacientes.<\/li>\n<li>La biorretroalimentaci\u00f3n ha demostrado tener una gran aceptaci\u00f3n entre los pacientes.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\nLiteratura:<\/p>\n<ol>\n<li>Observatorio Suizo de la Salud: Frecuencia de los dolores de espalda o de cabeza 2019; www.obsan.admin.ch\/de\/indikatoren\/ruecken-oder-kopfschmerzen.<\/li>\n<li>Bigal ME, Bordini CA, Speciali JG: Etiolog\u00eda y distribuci\u00f3n de las cefaleas en dos unidades de atenci\u00f3n primaria brasile\u00f1as. Cefalea 2000; 40: 241-247.<\/li>\n<li>Rasmussen BK, Jensen R, Schroll M, Olesen J: Epidemiolog\u00eda del dolor de cabeza en una poblaci\u00f3n general &#8211; Un estudio de prevalencia. Revista de Epidemiolog\u00eda Cl\u00ednica 1991; 44: 1147-1157.<\/li>\n<li>Comit\u00e9 de Clasificaci\u00f3n de Cefaleas de la Sociedad Internacional de Cefaleas. La Clasificaci\u00f3n Internacional de los Trastornos de Cefalea, 3\u00aa edici\u00f3n. Cefalalgia 2018; 38: 1-211.<\/li>\n<li>Zakrzewska JM: Multidimensionalidad del dolor cr\u00f3nico de la cavidad oral y la cara. J Dolor de cabeza 2013; 14: 37.<\/li>\n<li>Ettlin D, Gallo L (eds.): Das Kiefergelenk in Funktion und Dysfunktion, Georg Thieme Verlag 2019.<\/li>\n<li>Bakke M, Petersson A, Wiesel M, et al: Desviaciones \u00f3seas reveladas por tomograf\u00eda computarizada de haz c\u00f3nico de la articulaci\u00f3n temporomandibular en sujetos sin dolor continuo. J Oral Facial Pain Headache 2014; 28: 331-337.<\/li>\n<li>Rolke R, Baron R, Maier C, et al: Pruebas sensoriales cuantitativas en la Red Alemana de Investigaci\u00f3n sobre el Dolor Neurop\u00e1tico (DFNS): protocolo estandarizado y valores de referencia. Dolor 2006; 123: 231-243.<\/li>\n<li>Manfredini D, Guarda-Nardini L, Winocur E, et al: Criterios diagn\u00f3sticos de investigaci\u00f3n para los trastornos temporomandibulares: una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica de los hallazgos epidemiol\u00f3gicos del eje I. Oral Surg Oral Med Oral Pathol Oral Radiol Endod 2011; 112: 453-462.<\/li>\n<li>Jensen R, Stovner LJ: Epidemiolog\u00eda y comorbilidad de la cefalea. Lancet Neurol. 2008; 7: 354-361.<\/li>\n<li>Schiffman E, Ohrbach R, et al: Diagnostic Criteria for Temporomandibular Disorders (DC\/TMD) for Clinical and Research Applications: recommendations of the International RDC\/TMD Consortium Network and Orofacial Pain Special Interest Group. J Oral Dolor Facial Cefalea 2014; 28: 6-27.<\/li>\n<li>Conti PCR, Costa YM, Gon\u00e7alves DA, Svensson P: Cefaleas y trastornos miofasciales temporomandibulares: \u00bfentidades superpuestas, tratamientos separados? J Oral Rehabil 2016; 43: 702-715.<\/li>\n<li>Brenz M: Evaluaci\u00f3n de una intervenci\u00f3n cognitivo-conductual basada en biorretroalimentaci\u00f3n para el tinnitus cr\u00f3nico. Tubinga 2008.<\/li>\n<li>Rief W, Bernius P: Biorretroalimentaci\u00f3n: fundamentos, indicaciones, comunicaci\u00f3n, procedimiento pr\u00e1ctico en terapia. Stuttgart, Schattauer 2011.<\/li>\n<li>Nestoriuc Y, Martin A: Eficacia de la biorretroalimentaci\u00f3n para la migra\u00f1a: un metaan\u00e1lisis. Dolor 2007; 128: 111-127.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>InFo DOLOR Y GERIATURA 2019; 1(1): 10-15<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los dolores de cabeza y faciales se encuentran entre las quejas m\u00e1s comunes por las que los pacientes acuden a consulta m\u00e9dica. Un estudio observacional del a\u00f1o 2000 demostr\u00f3 que&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":92617,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Exploraci\u00f3n y biorretroalimentaci\u00f3n para la cefalea y el dolor facial","footnotes":""},"category":[11475,11478,11288,11328,11498,11393,11552],"tags":[26954,26957,11590],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-335171","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-estudios","category-formacion-continua","category-medicina-interna-general","category-neurologia","category-odontologia","category-orl-es","category-rx-es","tag-biorretroalimentacion","tag-dolor-facial","tag-terapia-del-dolor","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-20 06:54:20","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/335171","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=335171"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/335171\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/92617"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=335171"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=335171"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=335171"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=335171"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}