{"id":335221,"date":"2019-12-05T01:00:00","date_gmt":"2019-12-05T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/el-sindrome-de-sezary\/"},"modified":"2019-12-05T01:00:00","modified_gmt":"2019-12-05T00:00:00","slug":"el-sindrome-de-sezary","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/el-sindrome-de-sezary\/","title":{"rendered":"El s\u00edndrome de S\u00e9zary"},"content":{"rendered":"<p><strong>Los s\u00edntomas inespec\u00edficos en la fase inicial conducen a una importante latencia diagn\u00f3stica de estos linfomas cut\u00e1neos primarios de c\u00e9lulas T. La fotof\u00e9resis extracorp\u00f3rea y las nuevas terapias dirigidas est\u00e1n mejorando cada vez m\u00e1s el \u00e9xito terap\u00e9utico en el s\u00edndrome de S\u00e9zary.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>El s\u00edndrome de S\u00e9zary es una enfermedad rara, a menudo dif\u00edcil de diagnosticar y agresiva, que pertenece al grupo de los linfomas cut\u00e1neos primarios de c\u00e9lulas T (LCCT) [1,2]. La enfermedad pertenece a los linfomas no Hodgkin extranodales y se caracteriza por la tr\u00edada de eritrodermia pruriginosa, linfadenopat\u00eda generalizada y c\u00e9lulas T neopl\u00e1sicas con n\u00facleos cerebriformes (c\u00e9lulas de S\u00e9zary) en sangre, piel y ganglios linf\u00e1ticos [3,25]. El s\u00edndrome de S\u00e9zary se presenta con una incidencia del 0,1\/100.000 principalmente entre los 40 y los 60&nbsp;a\u00f1os de edad. Los hombres y los afroamericanos se ven afectados con m\u00e1s frecuencia que las mujeres y los cauc\u00e1sicos [4,5].<\/p>\n<p>La definici\u00f3n del s\u00edndrome de S\u00e9zary realizada por la Sociedad Internacional de Linfoma Cut\u00e1neo junto con la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud incluye la eritrodermia como s\u00edntoma apremiante acompa\u00f1ado de al menos dos de las siguientes manifestaciones:  &gt;1000 c\u00e9lulas S\u00e9zary\/\u00b5L en sangre perif\u00e9rica, anomal\u00edas inmunofenot\u00edpicas de las c\u00e9lulas T ratio CD4\/CD8 \u226510, c\u00e9lulas CD4+\/CD7- \u226530%, o c\u00e9lulas CD4+\/CD26- \u2265 40%.  [25], presencia de una poblaci\u00f3n de receptores monoclonales de c\u00e9lulas T (TZR) en la sangre o de clones de c\u00e9lulas T cromos\u00f3micamente alterados [6]. Un estudio de cohortes retrospectivo publicado por Mangold et al. mostraron, sin embargo, que s\u00f3lo el 25,5% de los pacientes presentan como manifestaci\u00f3n inicial el eritroderma t\u00edpico, que afecta al &gt;80% de la superficie corporal. Sin embargo, en el 86,3% de los pacientes, la eritrodermia se desarrolla con el tiempo y est\u00e1 presente como muy tarde en el momento del diagn\u00f3stico. Por lo tanto, la presentaci\u00f3n cl\u00ednica inicial, a menudo inespec\u00edfica, es responsable de un retraso diagn\u00f3stico de entre un mes y 32 a\u00f1os (media de 4,2 a\u00f1os) <strong>(Fig.&nbsp;1)<\/strong> [7]. Otros s\u00edntomas del s\u00edndrome de S\u00e9zary son la alopecia, la onicodistrofia, la hiperqueratosis palmoplantar y el prurito masivo, que ejerce un gran sufrimiento en los pacientes afectados <strong>(Fig.&nbsp;2)<\/strong>. La p\u00e9rdida de integridad cut\u00e1nea conlleva un mayor riesgo de infecci\u00f3n por la flora cut\u00e1nea residente, como el Staphylococcus aureus. Los infiltrados cut\u00e1neos tumorales asociados al edema, as\u00ed como la hipalbuminemia, pueden provocar una p\u00e9rdida de l\u00edquidos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-9203\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/abb1_dp6_s15.png\" style=\"height:427px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"782\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/abb1_dp6_s15.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/abb1_dp6_s15-800x569.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/abb1_dp6_s15-120x85.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/abb1_dp6_s15-90x64.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/abb1_dp6_s15-320x227.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/abb1_dp6_s15-560x398.png 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9204 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/abb2_dp5_s22.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 922px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 922\/822;height:357px; width:400px\" width=\"922\" height=\"822\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"diagnostico\">Diagn\u00f3stico<\/h2>\n<p>Como ocurre con muchas enfermedades cut\u00e1neas eritrod\u00e9rmicas, la falta de marcadores diagn\u00f3sticos claros hace que el diagn\u00f3stico diferencial del s\u00edndrome de S\u00e9zary sea todo un reto [3,8]. El examen cl\u00ednico indispensable incluye la palpaci\u00f3n de todas las regiones de los ganglios linf\u00e1ticos, adem\u00e1s de un estudio muy preciso del estado de la piel. La denominada &#8220;Herramienta modificada de evaluaci\u00f3n ponderada de la piel&#8221; (mSWAT) [8,9] es especialmente adecuada para medir y evaluar la afectaci\u00f3n cut\u00e1nea. Se examinan m\u00faltiples biopsias de lesiones cut\u00e1neas representativas utilizando m\u00e9todos histopatol\u00f3gicos e inmunohistoqu\u00edmicos [3]. Histol\u00f3gicamente, pueden detectarse infiltrados monom\u00f3rficos de c\u00e9lulas T at\u00edpicas, una epidermotrop\u00eda caracter\u00edstica y microabscesos de Pautrier -acumulaciones intraepid\u00e9rmicas de c\u00e9lulas malignas- [8]. Sin embargo, en alrededor del 40% de los casos, los hallazgos histol\u00f3gicos no son concluyentes para el diagn\u00f3stico [10]. Se examina la sangre perif\u00e9rica para detectar la presencia de una poblaci\u00f3n anormal de c\u00e9lulas T CD4+ y de c\u00e9lulas T neopl\u00e1sicas morfol\u00f3gicamente conspicuas (frotis sangu\u00edneo) mediante citometr\u00eda de flujo y m\u00e9todos moleculares o citogen\u00e9ticos. Estas c\u00e9lulas t\u00edpicas de S\u00e9zary (o tambi\u00e9n conocidas como c\u00e9lulas de Lutzner) se caracterizan por una morfolog\u00eda ultraestructural con su n\u00facleo indentado cerebriforme  <strong>(Fig.3).<\/strong>  No s\u00f3lo expresan los receptores de quimioquinas CCR7 y CCR4, sino que tambi\u00e9n muestran una mayor expresi\u00f3n de L-selectina y una deficiencia caracter\u00edstica de los ant\u00edgenos de superficie CD7 y CD26.  <strong>(Fig.4)<\/strong> [3,11].&nbsp;La detecci\u00f3n de la clonalidad del receptor de c\u00e9lulas T tiene un alto valor diagn\u00f3stico  [12]. Su detecci\u00f3n biol\u00f3gica molecular mediante la reacci\u00f3n en cadena de la polimerasa se ha establecido como la norma [13]. El an\u00e1lisis por citometr\u00eda de flujo del ant\u00edgeno V\u03b2 del receptor de c\u00e9lulas T se utiliza de forma rutinaria en centros universitarios especializados [12].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9205 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/abb3_dp5_s22.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 900px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 900\/1013;height:450px; width:400px\" width=\"900\" height=\"1013\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>An\u00e1lisis recientes han demostrado una mayor expresi\u00f3n del ant\u00edgeno de superficie CD164 en el recuento total de c\u00e9lulas T CD4+ en pacientes con s\u00edndrome de S\u00e9zary. Por lo tanto, este marcador podr\u00eda actuar como un prometedor par\u00e1metro de diagn\u00f3stico y una posible diana terap\u00e9utica en el futuro [14,15]. Otros nuevos biomarcadores sangu\u00edneos y cut\u00e1neos, como el PD-1 (CD279) y el KIR3DL2 (CD158k), pueden ayudar a distinguir el s\u00edndrome de S\u00e9zary de las dermatosis inflamatorias eritrod\u00e9rmicas [25].<\/p>\n<h2 id=\"\">&nbsp;<\/h2>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9206 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/abb4_dp6_s17.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/906;height:494px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"906\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<h2 id=\"-2\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"estadificacion-y-pronostico\">Estadificaci\u00f3n y pron\u00f3stico<\/h2>\n<p>Para la estadificaci\u00f3n tumoral del CTCL se utiliza la clasificaci\u00f3n TNM, reconocida internacionalmente<strong> (Tab.&nbsp;1)<\/strong>. Adem\u00e1s de la afectaci\u00f3n cut\u00e1nea &#8211; tumor primario (T), afectaci\u00f3n de los ganglios linf\u00e1ticos (N) y met\u00e1stasis a distancia, incluye (M) &#8211; tambi\u00e9n la detecci\u00f3n de c\u00e9lulas de S\u00e9zary en la sangre perif\u00e9rica (B), por lo que se denomina clasificaci\u00f3n TNMB <strong>(tab.&nbsp;1)<\/strong>. Esta clasificaci\u00f3n se utiliza para clasificar las etapas <strong>(Tab.&nbsp;2)<\/strong>. Por tanto, el s\u00edndrome de S\u00e9zary con su obligatoria afectaci\u00f3n sangu\u00ednea corresponde siempre al estadio IV [16]. En consecuencia, la enfermedad tiene un mal pron\u00f3stico con una mediana de supervivencia de &lt;3 a\u00f1os. Adem\u00e1s de la afectaci\u00f3n de la sangre perif\u00e9rica, se han identificado otros factores pron\u00f3sticos negativos: fenotipos at\u00edpicos as\u00ed como la p\u00e9rdida caracter\u00edstica de los rasgos de superficie CD7 y CD26 [17].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9207 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/tab1_dp6_s16_0.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/2403;height:1311px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"2403\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/tab1_dp6_s16_0.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/tab1_dp6_s16_0-800x1748.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/tab1_dp6_s16_0-120x262.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/tab1_dp6_s16_0-90x197.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/tab1_dp6_s16_0-320x699.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/tab1_dp6_s16_0-560x1223.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los ex\u00e1menes de imagen como la TC de cuerpo entero y la ecograf\u00eda de los ganglios linf\u00e1ticos como parte de la estadificaci\u00f3n inicial del tumor se recomiendan para todos los pacientes a partir del estadio T2 [8,20]. La PET-TC y la biopsia de ganglios linf\u00e1ticos deben realizarse en pacientes con sospecha de linfadenopat\u00eda y\/o diseminaci\u00f3n sist\u00e9mica [8,16]. Los pacientes con anomal\u00edas hematol\u00f3gicas deben someterse a una biopsia de m\u00e9dula \u00f3sea. Puede considerarse el diagn\u00f3stico avanzado y las biopsias de \u00f3rganos viscerales si se sospecha una afectaci\u00f3n extracut\u00e1nea [8]. Lo ideal es que los pacientes con s\u00edndrome de S\u00e9zary sean tratados tanto diagn\u00f3stica como terap\u00e9uticamente por un equipo multidisciplinar formado por dermat\u00f3logos, onc\u00f3logos, dermatopat\u00f3logos y radi\u00f3logos [16].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9208 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/tab2_dp6_s16.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 878px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 878\/929;height:423px; width:400px\" width=\"878\" height=\"929\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"etiologia\">Etiolog\u00eda<\/h2>\n<p>Aunque la causa de esta compleja enfermedad a\u00fan no se conoce del todo, cabe suponer que la fisiopatolog\u00eda del s\u00edndrome de S\u00e9zary puede explicarse, por un lado, por una disfunci\u00f3n inmunol\u00f3gica y, por otro, por cambios epigen\u00e9ticos [21]. Hasta hace poco, se pensaba que el cariotipo del s\u00edndrome de S\u00e9zary se caracterizaba por deleciones que afectaban a los cromosomas 10q y 17p e inserciones de los cromosomas 8q, 10p y 17q [8]. Un estudio de Izykowska et al. muestra que los cambios malignos, sin embargo, se producen en una amplia variedad de niveles gen\u00e9ticos [21,22].&nbsp;Al igual que en la mayor\u00eda de los CTCL leuc\u00e9micos, en el s\u00edndrome de S\u00e9zary existe una respuesta inmunitaria predominantemente Th2-pesada [23]. Las citocinas t\u00edpicas Th2 interleucina 4 (IL-4), IL-5, IL-13, IL-21 e IL-31, que se liberan en grandes cantidades, suprimen la respuesta inmunitaria mediada por Th1 y tambi\u00e9n sirven como dianas farmacol\u00f3gicas [3,21].<\/p>\n<h2 id=\"diagnostico-diferencial\">Diagn\u00f3stico diferencial<\/h2>\n<p>Diferencialmente, el s\u00edndrome de S\u00e9zary es particularmente dif\u00edcil de distinguir de la micosis fungoide (MF), el m\u00e1s com\u00fan de todos los CTCL. Desde el punto de vista cl\u00ednico y diagn\u00f3stico, ambas enfermedades presentan muchas similitudes. Campbell et al. Sin embargo, pudieron demostrar que el s\u00edndrome de S\u00e9zary y la MF surgen de subconjuntos funcionales de c\u00e9lulas T diferentes y que, por tanto, deben considerarse linfomas distintos [3,24]. Mientras que la afectaci\u00f3n sangu\u00ednea est\u00e1 ausente o es m\u00ednima en la MF, es un componente esencial en el s\u00edndrome de S\u00e9zary [7]. Otros diagn\u00f3sticos diferenciales no neopl\u00e1sicos del s\u00edndrome de S\u00e9zary incluyen la eritrodermia psori\u00e1sica, la dermatitis at\u00f3pica u otras formas de dermatitis, la pitiriasis rubra pilaris, las reacciones a f\u00e1rmacos y la eritrodermia idiop\u00e1tica. Distinguir entre el s\u00edndrome de S\u00e9zary en fase inicial y las dermatosis inflamatorias eritrod\u00e9rmicas puede resultar complicado.<\/p>\n<h2 id=\"terapia\">Terapia<\/h2>\n<p>El tratamiento del s\u00edndrome de S\u00e9zary, que todav\u00eda no suele conducir a una curaci\u00f3n completa, se basa principalmente en la extensi\u00f3n de la enfermedad, la influencia en la calidad de vida, los factores pron\u00f3sticos y la edad o las comorbilidades del paciente [16]. Seg\u00fan la \u00faltima actualizaci\u00f3n terap\u00e9utica del s\u00edndrome de S\u00e9zary del JDDG, la fotof\u00e9resis extracorp\u00f3rea (FEC), que tiene pocos efectos secundarios, es una de las medidas de tratamiento de primera elecci\u00f3n. La PAE puede utilizarse como monoterapia o en combinaci\u00f3n con corticosteroides t\u00f3picos, fototerapia mediante psoralenos con UV-A (PUVA), o sist\u00e9micamente con interfer\u00f3n alfa (INF-\u03b1) o bexaroteno [19,26].<\/p>\n<p>Como terapia de &#8220;segunda l\u00ednea&#8221; se recomiendan dosis bajas del antagonista del \u00e1cido f\u00f3lico metotrexato, retinoides administrados sist\u00e9micamente (bexaroteno; ambos tambi\u00e9n combinados con PUVA y ECP), el citost\u00e1tico activo clorambucil en combinaci\u00f3n con una dosis baja de glucocorticoides, y la irradiaci\u00f3n de electrones en toda la piel [19,20,26]. En los estadios avanzados del s\u00edndrome de S\u00e9zary, la monoquimioterapia con gemcitabina o doxorrubicina liposomal pegilada se encuentran entre las terapias de segunda l\u00ednea.<br \/>\nEn los \u00faltimos a\u00f1os, el \u00e9xito terap\u00e9utico ha mejorado cada vez m\u00e1s gracias a la terapia dirigida contra el c\u00e1ncer. El alemtuzumab, un anticuerpo monoclonal humanizado anti-CD52, se estudi\u00f3 en un ensayo de fase II en 22 pacientes con MF\/SS avanzada, con tasas de respuesta del 55% [27].<\/p>\n<p>Debido al riesgo significativamente mayor de complicaciones infecciosas, se estudi\u00f3 la administraci\u00f3n subcut\u00e1nea del f\u00e1rmaco a una dosis baja en una cohorte de 14 pacientes con SS refractario&nbsp;, con tasas de respuesta superiores al 80% [28]. El conjugado anticuerpo-f\u00e1rmaco brentuximab vedotin a\u00fan no est\u00e1 aprobado para el s\u00edndrome de S\u00e9zary, pero puede utilizarse como preparado fuera de indicaci\u00f3n para las variantes CD30+ del s\u00edndrome de S\u00e9zary. El antagonista del \u00e1cido f\u00f3lico pralatrexato est\u00e1 aprobado para el linfoma perif\u00e9rico de c\u00e9lulas T. Un ensayo cl\u00ednico aleatorizado de fase III en el que se compar\u00f3 el anticuerpo monoclonal CCR4 mogamulizumab frente a vorinostat (MAVORIC) mostr\u00f3 una mejora significativa de la supervivencia sin progresi\u00f3n en los pacientes con MF \/ SS aleatorizados a mogamulizumab. Los pacientes con s\u00edndrome de S\u00e9zary tuvieron la mayor respuesta global (37%) [29].<\/p>\n<p>Varios inhibidores de la histona deacetilasa (HDAC) que interfieren en la regulaci\u00f3n epigen\u00e9tica de la transcripci\u00f3n ya han sido aprobados fuera de Europa para el tratamiento del s\u00edndrome de S\u00e9zary [20]. En Europa, el inhibidor de la HDAC resminostat se est\u00e1 probando actualmente en ensayos cl\u00ednicos como terapia de mantenimiento para pacientes con SS avanzado y MF frente a placebo. Los inhibidores de los puntos de control inmunitarios anti-PD1 y anti-CTLA4 ya est\u00e1n aprobados para el tratamiento de m\u00faltiples tumores s\u00f3lidos, incluido el melanoma. Los datos preliminares de un ensayo de fase II de pembrolizumab (anticuerpo monoclonal anti-PD1) en MF y SS recidivantes\/refractarios parecen prometedores, con una tasa de respuesta del 33%, incluso en pacientes con enfermedad avanzada [30].<\/p>\n<p>Actualmente, la \u00fanica opci\u00f3n de tratamiento con potencial curativo es el trasplante alog\u00e9nico de c\u00e9lulas madre. Aunque pueden observarse remisiones a largo plazo con esta terapia, no deben subestimarse el aumento de la mortalidad y la morbilidad asociadas al trasplante [16,20]. A pesar de todos los avances cient\u00edficos, el tratamiento del s\u00edndrome de S\u00e9zary, aparte del trasplante de c\u00e9lulas madre, sigue siendo paliativo a d\u00eda de hoy.<\/p>\n<p>A pesar del mal pron\u00f3stico actual de esta enfermedad, existe la esperanza de que los recientes hallazgos con respecto al s\u00edndrome de S\u00e9zary como cuadro cl\u00ednico independiente y los avances diagn\u00f3sticos y terap\u00e9uticos asociados mejoren las posibilidades de recuperaci\u00f3n y la calidad de vida de los afectados.<\/p>\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>S\u00f3lo el 25,5% de los pacientes con s\u00edndrome de S\u00e9zary presentan eritrodermia cl\u00e1sica como manifestaci\u00f3n inicial.<\/li>\n<li>La afectaci\u00f3n sangu\u00ednea es un componente esencial del s\u00edndrome de S\u00e9zary y lo distingue de otros linfomas cut\u00e1neos primarios.<\/li>\n<li>Los s\u00edntomas inespec\u00edficos de la enfermedad en las primeras fases provocan una importante latencia diagn\u00f3stica.<\/li>\n<li>La fotof\u00e9resis extracorp\u00f3rea y las nuevas terapias dirigidas (por ejemplo, mediante anticuerpos monoclonales humanizados) est\u00e1n mejorando cada vez m\u00e1s el \u00e9xito terap\u00e9utico en el s\u00edndrome de S\u00e9zary.<\/li>\n<li>El trasplante alog\u00e9nico de c\u00e9lulas madre es actualmente la \u00fanica opci\u00f3n de tratamiento con potencial curativo.<\/li>\n<\/ul>\n<p>\nLiteratura:<\/p>\n<ol>\n<li>Swerdlow SH, Campo E, et al: La revisi\u00f3n de 2016 de la clasificaci\u00f3n de neoplasias linfoides de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud. 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