{"id":335235,"date":"2019-11-19T09:19:37","date_gmt":"2019-11-19T08:19:37","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/la-ciencia-global-de-primera-mano\/"},"modified":"2019-11-19T09:19:37","modified_gmt":"2019-11-19T08:19:37","slug":"la-ciencia-global-de-primera-mano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/la-ciencia-global-de-primera-mano\/","title":{"rendered":"La ciencia global de primera mano"},"content":{"rendered":"<p><strong>En la reuni\u00f3n anual de la Sociedad Europea de Cardiolog\u00eda (ESC) de este a\u00f1o, adem\u00e1s de los \u00faltimos hallazgos cient\u00edficos, se presentaron cinco nuevas directrices sobre los temas de la diabetes, la embolia pulmonar aguda, la taquicardia supraventricular, el s\u00edndrome coronario cr\u00f3nico y la dislipidemia.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>La hipertensi\u00f3n, la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica o una mala alimentaci\u00f3n son factores que aumentan significativamente el riesgo de sufrir eventos cardiovasculares. Casi el 70% de todas las enfermedades cardiovasculares tienen este origen. Pero eso no es todo. Los cient\u00edficos han detectado un total de 14 de estos factores de riesgo influenciables. Adem\u00e1s de lo anterior, se incluyen la grasa abdominal, el bajo nivel educativo, el consumo de tabaco, la dislipidemia, la diabetes, la baja fuerza de agarre, la escasa actividad f\u00edsica, la depresi\u00f3n, el consumo excesivo de alcohol y la ingesta de sodio superior a 6&nbsp;g al d\u00eda. Por lo tanto, una mejora preventiva de estos puntos podr\u00eda tener un efecto positivo sobre el riesgo de infarto de miocardio e ictus.<\/p>\n<p>Investigadores italianos parecen haber descubierto otro posible desencadenante de un infarto de miocardio. Compararon a pacientes con s\u00edndrome coronario agudo con aquellos con angina de pecho estable y examinaron el microbioma y los microbios de las placas coronarias. Mientras que las bacterias fecales mostraban principalmente Bacteroidetes y Firmicutes, las placas coronarias mostraban principalmente Proteo- y Actinobacterias. Seg\u00fan los cient\u00edficos, estos microbios proinflamatorios podr\u00edan provocar la rotura de la placa, lo que podr\u00eda dar lugar a una oclusi\u00f3n vascular.<\/p>\n<h2 id=\"centrarse-en-las-nuevas-directrices\">Centrarse en las nuevas directrices<\/h2>\n<p>Se presentaron un total de cinco directrices sobre diabetes, embolia pulmonar aguda, taquicardia supraventricular, s\u00edndrome coronario cr\u00f3nico y dislipidemia. Este \u00faltimo recomienda una reducci\u00f3n a\u00fan m\u00e1s agresiva del colesterol LDL hasta niveles inferiores a 55&nbsp;mg\/dl para los grupos de alto riesgo. Entre ellos se incluyen los pacientes con enfermedad cardiovascular ateroscler\u00f3tica (ASCVD) documentada o un riesgo SCORE (Systematic COronary Risk Evaluation) calculado&nbsp; \u226510%, con hipercolesterolemia familiar (HF) en combinaci\u00f3n con ASCVD u otro factor de riesgo significativo, y los pacientes con enfermedad renal cr\u00f3nica grave (TFGe &lt;30&nbsp;ml\/min\/1<sup>,73m2<\/sup>) o diabetes mellitus con da\u00f1o org\u00e1nico terminal.<\/p>\n<p>En las directrices sobre el s\u00edndrome coronario cr\u00f3nico se incluyeron por primera vez recomendaciones para limitar la exposici\u00f3n a la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica y ac\u00fastica. Adem\u00e1s, los cambios en el estilo de vida son un punto importante en el tratamiento de la enfermedad. En este punto, est\u00e1n en consonancia con la nueva directriz sobre el tratamiento de la diabetes y la prediabetes. Una vez m\u00e1s, la modificaci\u00f3n del estilo de vida es una base esencial para la prevenci\u00f3n primaria y la terapia dual de primera l\u00ednea para la hipertensi\u00f3n.<\/p>\n<h2 id=\"el-oxigeno-no-tiene-por-que-ser\">El ox\u00edgeno no tiene por qu\u00e9 ser<\/h2>\n<p>La crema agria se utiliza habitualmente en pacientes con infarto de miocardio. Pero esta medida no es muy eficaz, como ha demostrado un estudio a gran escala con m\u00e1s de 40.000 pacientes. Los pacientes con infarto de miocardio presunto o real fueron examinados con respecto a su mortalidad a los 30 d\u00edas. Se demostr\u00f3 que la administraci\u00f3n de ox\u00edgeno no es ni perjudicial ni beneficiosa. Por ello, los investigadores recomiendan la administraci\u00f3n de ox\u00edgeno s\u00f3lo cuando la saturaci\u00f3n de ox\u00edgeno haya ca\u00eddo por debajo del 90%.<\/p>\n<h2 id=\"detectar-la-fibrilacion-auricular-no-detectada\">Detectar la fibrilaci\u00f3n auricular no detectada<\/h2>\n<p>Especialmente tras los ataques isqu\u00e9micos transitorios (AIT), en los que se sospecha de una embolia como factor causal, o un ictus poco claro, la monitorizaci\u00f3n continua puede permitir sacar conclusiones sobre la fibrilaci\u00f3n auricular no detectada, seg\u00fan los resultados de un an\u00e1lisis de un registro. En los 500 pacientes con ictus o AIT, la resonancia magn\u00e9tica o la tomograf\u00eda computarizada cerebrales fueron sugestivas de un patr\u00f3n de origen tromboemb\u00f3lico t\u00edpico. Se les proporcion\u00f3 una monitorizaci\u00f3n continua del ritmo (grabadora de bucle implantable). En el transcurso de 12 meses, al 26,8% de los participantes se les diagnostic\u00f3 fibrilaci\u00f3n auricular. Era irrelevante si los pacientes hab\u00edan sufrido previamente un ictus o un AIT.<\/p>\n<h2 id=\"prevencion-secundaria-tras-un-bypass-coronario\">Prevenci\u00f3n secundaria tras un bypass coronario<\/h2>\n<p>El cumplimiento terap\u00e9utico de los pacientes tras una cirug\u00eda de bypass coronario deja mucho que desear con el paso del tiempo. Esta fue la conclusi\u00f3n de un estudio que analiz\u00f3 la prevenci\u00f3n secundaria en Suecia. Si la ingesta de medicamentos segu\u00eda siendo regular en los primeros seis meses, disminu\u00eda significativamente con el tiempo. Despu\u00e9s de ocho a\u00f1os, la adherencia era s\u00f3lo del 77,3%. Sin embargo, la prevenci\u00f3n secundaria est\u00e1 estrechamente relacionada con la mortalidad. Las estatinas pueden reducir el riesgo relativo de muerte en un 44%, los inhibidores plaquetarios en un 26% y los inhibidores del RAAS en un 22%. Por lo tanto, los pacientes mayores de 75 a\u00f1os, que se ha demostrado que reciben medicaci\u00f3n de prevenci\u00f3n secundaria con menos frecuencia, no deben ser tratados de forma diferente a los pacientes m\u00e1s j\u00f3venes.<\/p>\n<p>\n<em>Fuente: Reuni\u00f3n anual 2019 de la Sociedad Europea de Cardiolog\u00eda (ESC)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>CARDIOVASC 2019; 18(5): 28 (publicado el 10\/10\/19, antes de impresi\u00f3n).<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la reuni\u00f3n anual de la Sociedad Europea de Cardiolog\u00eda (ESC) de este a\u00f1o, adem\u00e1s de los \u00faltimos hallazgos cient\u00edficos, se presentaron cinco nuevas directrices sobre los temas de la&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":91937,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Nuevas directrices","footnotes":""},"category":[11324,11483,11552],"tags":[12554,27079,27087],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-335235","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-cardiologia","category-el-congreso-informa","category-rx-es","tag-directrices-es","tag-directrices-del-ces-es","tag-informe-del-congreso","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-03 17:13:13","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/335235","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=335235"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/335235\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/91937"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=335235"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=335235"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=335235"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=335235"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}