{"id":335369,"date":"2019-10-19T02:00:00","date_gmt":"2019-10-19T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/el-tae-como-precursor-del-enfisema\/"},"modified":"2019-10-19T02:00:00","modified_gmt":"2019-10-19T00:00:00","slug":"el-tae-como-precursor-del-enfisema","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/el-tae-como-precursor-del-enfisema\/","title":{"rendered":"El TAE como precursor del enfisema"},"content":{"rendered":"<p><strong>La enfermedad de las v\u00edas respiratorias peque\u00f1as (EPM) es una caracter\u00edstica central de la enfermedad pulmonar obstructiva cr\u00f3nica (EPOC). M\u00e1s de la mitad de los pacientes asm\u00e1ticos tambi\u00e9n la padecen. Un equipo de autores analiz\u00f3 estudios recientes sobre la relaci\u00f3n entre el TAE y el enfisema.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Las v\u00edas respiratorias peque\u00f1as y m\u00e1s peque\u00f1as por definici\u00f3n tienen un di\u00e1metro &lt;2&nbsp;mm y se originan en la 4\u00aa-13\u00aa generaci\u00f3n&nbsp;de ramificaci\u00f3n de las v\u00edas respiratorias, con la tr\u00e1quea como 1\u00aa generaci\u00f3n&nbsp;que se extiende hasta el alv\u00e9olo como 23\u00aa generaci\u00f3n. Sin embargo, normalmente s\u00f3lo se dan hasta la octava generaci\u00f3n. Se calcula que alrededor del 20% de las peque\u00f1as v\u00edas respiratorias de menos de 2&nbsp;mm de di\u00e1metro tienen bronquios con elementos cartilaginosos en sus paredes, el resto son bronquiolos o ductus alveolaris.<\/p>\n<h2 id=\"relacion-entre-el-tae-y-el-enfisema\">Relaci\u00f3n entre el TAE y el enfisema<\/h2>\n<p>El enfisema centrilobular est\u00e1 fuertemente asociado al tabaquismo cr\u00f3nico. Ataca a los lobulillos pulmonares secundarios, que son unidades irregulares y poli\u00e9dricas de la estructura pulmonar <strong>(Fig.&nbsp;1)<\/strong>. Los lobulillos pulmonares secundarios contienen entre 3 y 10 acinos, como escriben el Dr. Andrew Higham, de la Universidad de Manchester, y sus colegas en su art\u00edculo de revisi\u00f3n [1]. Cada acino incluye los bronquiolos respiratorios, los conductos alveolares y los espacios alveolares. La destrucci\u00f3n enfisematosa, que suele ser consecuencia del tabaquismo, se origina en el centro del lobulillo. En el centro se sit\u00faan los bronquiolos respiratorios, afectados principalmente por el enfisema centrilobular. En cambio, el enfisema panlobular ataca todas las estructuras, desde los alv\u00e9olos distales hasta los bronquiolos de las v\u00edas respiratorias. El enfisema paraseptal afecta a los alv\u00e9olos y a los ducti alveolaris, pero no a las estructuras proximales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-12458\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb1_pa2_s28.png\" style=\"height:521px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"955\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se relaciona el remodelado de las v\u00edas respiratorias peque\u00f1as, especialmente la fibrosis, con el enfisema? Por un lado, hay un engrosamiento del tejido, pero por otro, hay una p\u00e9rdida de tejido. Como Higham et al. En un estudio [2], se investig\u00f3 la expresi\u00f3n de 54 genes de reparaci\u00f3n tisular en las v\u00edas respiratorias peque\u00f1as y el par\u00e9nquima circundante mediante microdisecciones por captura con l\u00e1ser. Lo que se encontr\u00f3 fue una expresi\u00f3n diferencial de estos genes entre las dos zonas, con una expresi\u00f3n que favorec\u00eda la degradaci\u00f3n del par\u00e9nquima que rodea las v\u00edas respiratorias peque\u00f1as. Los autores del estudio sugieren que algunas peque\u00f1as v\u00edas respiratorias se destruyen de forma similar al par\u00e9nquima, mientras que otras presentan un perfil engrosado.<\/p>\n<h2 id=\"los-estudios-apoyan-la-conexion\">Los estudios apoyan la conexi\u00f3n<\/h2>\n<p>Varios estudios recientes han demostrado una reducci\u00f3n del n\u00famero total de bronquiolos terminales y respiratorios de primer orden (de transici\u00f3n) en pacientes con EPOC en comparaci\u00f3n con los controles mediante tomograf\u00eda microcomputarizada. El 90% de los bronquiolos terminales estaban obliterados en los pulmones con EPOC en estadio IV. En los pacientes GOLD 1, la reducci\u00f3n en los bronquiolos terminales y respiratorios fue del 29 y el 41%, respectivamente, y en los pacientes GOLD 2, del 40 y el 53%, respectivamente. Las peque\u00f1as v\u00edas respiratorias restantes presentaban paredes engrosadas y l\u00famenes estrechos causados por obstrucciones mucoides y dep\u00f3sitos col\u00e1genos. La p\u00e9rdida y remodelaci\u00f3n de los bronquiolos terminales y transitorios en el tejido pulmonar no afectado por el enfisema proporciona m\u00e1s pruebas de que el DUA precede a las lesiones enfisematosas.<\/p>\n<p>El TAE, seg\u00fan el Dr. Higham y sus colegas, est\u00e1 presente en todas las fases de la EPOC. En la actualidad, cada vez se tiene m\u00e1s en cuenta el hecho de que tambi\u00e9n es de gran importancia en las primeras fases de la enfermedad. Las nuevas investigaciones y los hallazgos resultantes permiten comprender mejor la progresi\u00f3n de la enfermedad de las v\u00edas respiratorias peque\u00f1as, as\u00ed como la importancia de las exacerbaciones en la promoci\u00f3n de los procesos inflamatorios y de remodelaci\u00f3n asociados a la enfermedad de las v\u00edas respiratorias peque\u00f1as. El TAE parece ser un precursor del desarrollo del enfisema, y las estrategias terap\u00e9uticas dirigidas a las v\u00edas respiratorias peque\u00f1as en la EPOC podr\u00edan reducir la tasa de progresi\u00f3n del enfisema. Bas\u00e1ndose en esto, los investigadores aconsejan el uso de la orientaci\u00f3n farmacol\u00f3gica m\u00e1s temprano que tarde en el desarrollo de la EPOC.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Higham A, et al: La patolog\u00eda de la enfermedad de las v\u00edas respiratorias peque\u00f1as en la EPOC: aspectos hist\u00f3ricos y direcciones futuras. Investigaci\u00f3n respiratoria 2019; 20: 49<br \/>\n  (https:\/\/doi.org\/10.1186\/s12931-019-1017-y)<\/li>\n<li>Gosselink JV, Hayashi S, Elliott WM, et al: Expresi\u00f3n diferencial de los genes de reparaci\u00f3n tisular en la patog\u00e9nesis de la enfermedad pulmonar obstructiva cr\u00f3nica. Am J Respir Crit Care Med. 2010; 181(12): 1329-1335.<br \/>\n\t&nbsp;<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>InFo NEUMOLOG\u00cdA Y ALERGOLOG\u00cdA 2019; 1(2): 28<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La enfermedad de las v\u00edas respiratorias peque\u00f1as (EPM) es una caracter\u00edstica central de la enfermedad pulmonar obstructiva cr\u00f3nica (EPOC). M\u00e1s de la mitad de los pacientes asm\u00e1ticos tambi\u00e9n la padecen.&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":91497,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Enfermedad de las v\u00edas respiratorias peque\u00f1as  ","footnotes":""},"category":[11478,11424,11552],"tags":[27363,27358,12125,27368],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-335369","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-formacion-continua","category-neumologia","category-rx-es","tag-enfermedad-de-las-vias-respiratorias-pequenas","tag-enfisema","tag-epoc","tag-sad-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-06-15 07:20:51","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/335369","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=335369"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/335369\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/91497"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=335369"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=335369"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=335369"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=335369"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}