{"id":335437,"date":"2019-10-13T02:00:00","date_gmt":"2019-10-13T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/vigilar-los-efectos-tardios\/"},"modified":"2019-10-13T02:00:00","modified_gmt":"2019-10-13T00:00:00","slug":"vigilar-los-efectos-tardios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/vigilar-los-efectos-tardios\/","title":{"rendered":"Vigilar los efectos tard\u00edos"},"content":{"rendered":"<p><strong>Incluso si los ni\u00f1os sobreviven a una enfermedad maligna, siguen estando en peligro. Los efectos tard\u00edos derivados de la terapia no deben tomarse a la ligera.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>La probabilidad de supervivencia de los ni\u00f1os y adolescentes que desarrollan un c\u00e1ncer ha aumentado hasta superar el 80% en los \u00faltimos a\u00f1os. Sin embargo, su esperanza de vida se reduce porque no pueden descartarse los efectos tard\u00edos derivados de la terapia contra el c\u00e1ncer. Hasta el 70% de todos los afectados sufren estos problemas de salud 30 a\u00f1os despu\u00e9s de finalizar el tratamiento. \u00c9stas pueden afectar a distintos \u00f3rganos y volver a ser potencialmente mortales, como otro c\u00e1ncer o una insuficiencia cardiaca grave.<\/p>\n<p>En el riesgo de complicaciones influyen factores individuales como las enfermedades previas, la edad, el sexo y la predisposici\u00f3n gen\u00e9tica. Pero, por supuesto, el tipo de terapia oncol\u00f3gica tambi\u00e9n desempe\u00f1a un papel importante. Los expertos abogan por un plan de seguimiento individual, ya que muchas enfermedades pueden tratarse bien en las fases iniciales. Sin embargo, dado que entonces los afectados ya no entran en el \u00e1mbito de responsabilidad de los onc\u00f3logos pedi\u00e1tricos, es necesario un enfoque interdisciplinar.<\/p>\n<h2 id=\"las-complicaciones-mas-frecuentes-de-un-vistazo\">Las complicaciones m\u00e1s frecuentes de un vistazo<\/h2>\n<p>Los efectos tard\u00edos m\u00e1s frecuentes se encuentran en el \u00e1rea endocrina. Las endocrinopat\u00edas se producen porque la radioterapia puede provocar una disfunci\u00f3n de los \u00f3rganos endocrinos. M\u00e1s de una de cada dos personas padece trastornos tiroideos, trastornos del sistema hipotal\u00e1mico-hipofisario o disfunciones gonadales. Estos \u00faltimos se encuentran principalmente despu\u00e9s de la quimioterapia. La radioterapia suele tener m\u00e1s probabilidades de provocar una disfunci\u00f3n tiroidea o una neoplasia.<\/p>\n<p>Las consecuencias m\u00e1s graves y potencialmente mortales incluyen las enfermedades cardiacas. Las miocardiopat\u00edas, las alteraciones valvulares, las arritmias cardiacas o las cardiopat\u00edas coronarias pueden tratarse bien inicialmente, pero a menudo se pierde el momento adecuado y la enfermedad progresa. La probabilidad de complicaciones cardiacas aumenta especialmente con la quimioterapia que contiene antraciclinas y la radioterapia tor\u00e1cica. La probabilidad de mortalidad prematura relacionada con el coraz\u00f3n es de siete a ocho veces mayor en los afectados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-12415\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/ubersicht1_oh4_s22.png\" style=\"height:423px; width:400px\" width=\"755\" height=\"799\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tanto la radioterapia como la quimioterapia pueden aumentar el riesgo de neoplasias malignas. Por ello, muchos supervivientes a largo plazo de un c\u00e1ncer infantil o adolescente vuelven a verse afectados m\u00e1s tarde por una enfermedad hemato-oncol\u00f3gica. En los primeros 15 a\u00f1os tras el final de la terapia, se producen principalmente enfermedades hematol\u00f3gicas, tras las cuales son m\u00e1s frecuentes los carcinomas de mama y de tiroides.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n pueden afectar al paciente otras complicaciones, como la reducci\u00f3n de la funci\u00f3n pulmonar, efectos tard\u00edos neurol\u00f3gicos o neurocognitivos o problemas en el tracto gastrointestinal, los ri\u00f1ones o el sistema musculoesquel\u00e9tico. Al optimizar las opciones terap\u00e9uticas, se intenta reducir el riesgo de efectos tard\u00edos. Sin embargo, a\u00fan no pueden descartarse por completo.<\/p>\n<p>\nPara saber m\u00e1s:<\/p>\n<ul>\n<li>www.awmf.org\/uploads\/tx_szleitlinien\/025-003l_S1_Nachsorge_von_krebskranken_Kindern_Jugendlichen_06-2013-abgelaufen.pdf (\u00faltimo acceso el 14\/09\/2019)<\/li>\n<li>Kaatsch P, Spix C. Registro alem\u00e1n de c\u00e1ncer infantil &#8211; Informe anual 2017 (1980-2016)<\/li>\n<li>Bhakta N, et al: Lancet 2017; 390:2569-2582.<\/li>\n<li>Morton LM, et al: J Natl Cancer inst 2017; 109.<\/li>\n<li>www.kinderkrebsinfo.de\/patienten\/nachsorge\/spaetfolgen___langzeitnachsorge\/einfuehrung\/index_ger.html (\u00faltimo acceso el 14\/09\/2019)<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>InFo ONCOLOG\u00cdA Y HEMATOLOG\u00cdA 2019; 7(4): 22<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Incluso si los ni\u00f1os sobreviven a una enfermedad maligna, siguen estando en peligro. 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