{"id":335555,"date":"2019-10-28T11:25:23","date_gmt":"2019-10-28T10:25:23","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/terapia-de-vanguardia\/"},"modified":"2019-10-28T11:25:23","modified_gmt":"2019-10-28T10:25:23","slug":"terapia-de-vanguardia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/terapia-de-vanguardia\/","title":{"rendered":"Terapia de vanguardia"},"content":{"rendered":"<p><strong>Los carcinomas tiroideos pueden diagnosticarse bien hoy en d\u00eda gracias a las modernas t\u00e9cnicas de diagn\u00f3stico por imagen y suelen tener un buen pron\u00f3stico. Sin embargo, la estratificaci\u00f3n del riesgo postoperatorio deber\u00eda realizarse en un centro con una junta especializada en tiroides.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Con las modernas t\u00e9cnicas de diagn\u00f3stico por imagen, los n\u00f3dulos tiroideos se diagnostican cada vez con m\u00e1s frecuencia. La mayor\u00eda de estos bultos son benignos. Por lo tanto, es indispensable realizar un estudio y un an\u00e1lisis precisos para evitar intervenciones quir\u00fargicas innecesarias. En el caso de n\u00f3dulos tiroideos sospechosos, la biopsia con aguja fina y el estudio citol\u00f3gico son el patr\u00f3n oro para el diagn\u00f3stico. Si se confirma citol\u00f3gica o histol\u00f3gicamente un carcinoma de la gl\u00e1ndula tiroides, se recomienda discutir los hallazgos en una junta interdisciplinar de tiroides, ya que las opciones de tratamiento se vuelven m\u00e1s complejas. La terapia y los cuidados postoperatorios \u00f3ptimos para el paciente pueden determinarse entonces por consenso. Este art\u00edculo ofrece una visi\u00f3n general del diagn\u00f3stico y el tratamiento del carcinoma tiroideo. Aqu\u00ed la atenci\u00f3n se centra en la terapia. Las directrices internacionales actuales sirven de base.<\/p>\n<h2 id=\"epidemiologia\">Epidemiolog\u00eda<\/h2>\n<p>El carcinoma de tiroides es un tumor poco frecuente con un bajo potencial maligno. Es el tumor endocrino m\u00e1s frecuente. En Suiza se registran unos 770 nuevos casos al a\u00f1o, lo que corresponde al 1,9% de todos los carcinomas. Las mujeres se ven afectadas con m\u00e1s frecuencia que los hombres en una proporci\u00f3n de 2,5:1 [3].<\/p>\n<p>La mortalidad del carcinoma de tiroides es de aproximadamente el 0,4% de todos los tumores malignos. Los carcinomas papilar y folicular de tiroides tienen unas tasas de supervivencia global a 5 a\u00f1os de casi el 100% y el 97%, respectivamente, con una terapia \u00f3ptima. Sin embargo, algunos subtipos histol\u00f3gicos muestran un pron\u00f3stico significativamente peor, con una mortalidad del 10-40% a los 10 a\u00f1os. En el caso de los carcinomas medulares de tiroides, la tasa de supervivencia global a 5 a\u00f1os es del 90%. En caso de met\u00e1stasis, el pron\u00f3stico es peor. A diferencia de los carcinomas diferenciados de tiroides, el pron\u00f3stico del carcinoma anapl\u00e1sico o indiferenciado de tiroides es extremadamente malo, con una tasa de supervivencia global a 5 a\u00f1os del 7% [1].<\/p>\n<p>El carcinoma papilar de tiroides es el carcinoma m\u00e1s com\u00fan de la gl\u00e1ndula tiroides con una incidencia del 60-80%, seguido del carcinoma folicular, medular y anapl\u00e1sico\/indiferenciado de tiroides. Este \u00faltimo es una rareza, ya que representa menos del 2% de todos los carcinomas tiroideos.<\/p>\n<p>La incidencia del carcinoma papilar de tiroides est\u00e1 aumentando en los carcinomas papilares peque\u00f1os &lt;2&nbsp;cm, pero en los de mayor tama\u00f1o la incidencia y la mortalidad son constantes. Esto puede explicarse por un diagn\u00f3stico m\u00e1s frecuente de n\u00f3dulos tiroideos cl\u00ednicamente no manifiestos. La prevalencia de n\u00f3dulos tiroideos cl\u00ednicamente no manifiestos aumenta con la edad en la poblaci\u00f3n. En los estudios de cribado, la prevalencia de n\u00f3dulos tiroideos supera el 50% en pacientes mayores de 60 a\u00f1os [6].<\/p>\n<h2 id=\"diagnostico\">Diagn\u00f3stico<\/h2>\n<p><strong>Examen cl\u00ednico: <\/strong>Si se sospecha la presencia de un n\u00f3dulo tiroideo, se recomienda realizar un breve examen cl\u00ednico de los tejidos blandos del cuello. Los n\u00f3dulos tiroideos mayores de 1,5&nbsp;cm suelen palparse bien. El diagn\u00f3stico cl\u00ednico tambi\u00e9n incluye el estado de los ganglios linf\u00e1ticos. Los ganglios linf\u00e1ticos ipsilaterales localizados en las regiones inferiores del cuello son sospechosos. La ronquera de nueva aparici\u00f3n tambi\u00e9n puede ser un signo de malignidad.<\/p>\n<p><strong>Diagn\u00f3stico qu\u00edmico de laboratorio: <\/strong>En el esclarecimiento de los n\u00f3dulos tiroideos con respecto a la malignidad, el estado de la hormona tiroidea desempe\u00f1a un papel subordinado, ya que sus valores no dicen nada sobre la benignidad o malignidad de un n\u00f3dulo. La tiroglobulina es un excelente par\u00e1metro de progresi\u00f3n tumoral en el postoperatorio del carcinoma de tiroides. Sin embargo, la tiroglobulina inespec\u00edfica es inadecuada para el diagn\u00f3stico. La situaci\u00f3n es bastante diferente con la calcitonina s\u00e9rica como par\u00e1metro tumoral para el carcinoma medular de tiroides. Por ello, en algunos centros se determina de forma rutinaria la calcitonina s\u00e9rica en el diagn\u00f3stico de los n\u00f3dulos tiroideos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-12607\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb2_oh5_s7.jpg\" style=\"height:289px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"530\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb2_oh5_s7.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb2_oh5_s7-800x385.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb2_oh5_s7-120x58.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb2_oh5_s7-90x43.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb2_oh5_s7-320x154.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb2_oh5_s7-560x270.jpg 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Procedimientos de diagn\u00f3stico por imagen: <\/strong>El principal m\u00e9todo de examen en el esclarecimiento de una masa en el cuello es la ecograf\u00eda. Esto permite una evaluaci\u00f3n de alta resoluci\u00f3n de los n\u00f3dulos tiroideos y un diagn\u00f3stico de localizaci\u00f3n muy preciso. Es aconsejable utilizar un sistema de clasificaci\u00f3n para evaluar los n\u00f3dulos tiroideos examinados ecogr\u00e1ficamente. El objetivo de un sistema de clasificaci\u00f3n de este tipo es una clasificaci\u00f3n cuantitativa de los n\u00f3dulos tiroideos con las consiguientes recomendaciones, una nomenclatura normalizada y un informe estandarizado. En nuestras latitudes se suele utilizar el TI-RADS (Thyroid Imaging-Reporting and Database System) estadounidense [7] o europeo [5]<strong> (Fig. 2, Tab. 1<\/strong> [5]).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-12608 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/tab1_oh5_s7.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/682;height:372px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"682\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/tab1_oh5_s7.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/tab1_oh5_s7-800x496.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/tab1_oh5_s7-120x74.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/tab1_oh5_s7-90x56.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/tab1_oh5_s7-320x198.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/tab1_oh5_s7-560x347.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la gl\u00e1ndula tiroides, siempre deben evaluarse ecogr\u00e1ficamente los ganglios linf\u00e1ticos cervicales y los dem\u00e1s tejidos blandos del cuello. Hasta cierto punto, los tejidos blandos del cuello tambi\u00e9n pueden evaluarse en busca de infiltraci\u00f3n en los carcinomas tiroideos infiltrantes.<\/p>\n<p>La TC y la RM tienen un valor limitado en el diagn\u00f3stico primario de los n\u00f3dulos tiroideos. Cuando la ecograf\u00eda alcanza su l\u00edmite f\u00edsico, la evaluaci\u00f3n de la localizaci\u00f3n anat\u00f3mica de las grandes gl\u00e1ndulas tiroideas que se extienden mediast\u00ednicamente y retrotraquealmente puede valorarse mejor que con la ecograf\u00eda. Los n\u00f3dulos tiroideos \u00e1vidos de FDG detectados aleatoriamente en la PET-TC deben puncionarse. El potencial maligno de estos n\u00f3dulos es de aproximadamente el 14-56% [6] <strong>(Fig.&nbsp;1)<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-12609 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb1_oh5_s6_0.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 882px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 882\/855;height:388px; width:400px\" width=\"882\" height=\"855\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb1_oh5_s6_0.jpg 882w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb1_oh5_s6_0-800x776.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb1_oh5_s6_0-120x116.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb1_oh5_s6_0-90x87.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb1_oh5_s6_0-320x310.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb1_oh5_s6_0-560x543.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 882px) 100vw, 882px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Aspiraci\u00f3n con aguja fina (PAAF) y diagn\u00f3stico citol\u00f3gico:<\/strong> La aspiraci\u00f3n con aguja fina es de gran importancia para el diagn\u00f3stico y la determinaci\u00f3n del procedimiento posterior. Las c\u00e9lulas procesadas se eval\u00faan seg\u00fan una clasificaci\u00f3n estadounidense de 6 niveles (clasificaci\u00f3n Bethesda) o una clasificaci\u00f3n brit\u00e1nica de 5 niveles (clasificaci\u00f3n Thy). A partir de un resultado Thy3, ya no puede descartarse un carcinoma. El riesgo de carcinoma en este caso es del 15-40%, con un Thy4 del 60-70% y con un Thy5 del 97-100%.<\/p>\n<p>Diversas mutaciones y translocaciones se utilizan hoy en d\u00eda en el diagn\u00f3stico de los carcinomas tiroideos y ser\u00e1n cada vez m\u00e1s importantes en el futuro. Las mutaciones m\u00e1s importantes en la actualidad son RAS, B-RAF y hTERT. En funci\u00f3n del tama\u00f1o de la lesi\u00f3n focal y del diagn\u00f3stico citol\u00f3gico, se realiza una estratificaci\u00f3n del riesgo con respecto a la terapia y los cuidados de seguimiento.<\/p>\n<h2 id=\"terapia-del-carcinoma-tiroideo\">Terapia del carcinoma tiroideo<\/h2>\n<p><strong>Cirug\u00eda: <\/strong>La terapia primaria para el carcinoma de tiroides es la cirug\u00eda. Si el tumor se extirpa por completo tras el estudio histol\u00f3gico, se considera que el paciente est\u00e1 curado. Este es el caso si el tumor mide menos de 2,0&nbsp;cm en la muestra patol\u00f3gica tras una hemi- o tiroidectom\u00eda total, se ha extirpado completamente y muestra una diferenciaci\u00f3n cl\u00e1sica.<\/p>\n<p>En todos los dem\u00e1s casos, est\u00e1 indicada la tiroidectom\u00eda total bajo vigilancia recurrente, complementada con una disecci\u00f3n ipsilateral del cuello, generalmente de los niveles III-IV y VI, seg\u00fan el estado de los ganglios linf\u00e1ticos. Los riesgos intra y postoperatorios son bajos en cirujanos experimentados; se considera que el principal riesgo es el hipoparatiroidismo no reversible y la lesi\u00f3n del nervio lar\u00edngeo. En funci\u00f3n de la histolog\u00eda, el estado TNM y, cada vez m\u00e1s, los an\u00e1lisis gen\u00e9ticos, se determina el tratamiento postoperatorio y el r\u00e9gimen de seguimiento adecuados.<\/p>\n<p><strong>Ablaci\u00f3n con yodo radiactivo: <\/strong>Tanto la ATA [2] (Asociaci\u00f3n Americana de Tiroides) como la ETA [4] (Asociaci\u00f3n Europea de Tiroides) han elaborado directrices para la indicaci\u00f3n de la terapia postoperatoria con yodo radiactivo. En funci\u00f3n de la histolog\u00eda, el tama\u00f1o del tumor primario, la multifocalidad, el n\u00famero\/tama\u00f1o de los ganglios linf\u00e1ticos y la gen\u00e9tica, los pacientes se clasifican como de &#8220;bajo riesgo&#8221;, &#8220;riesgo intermedio&#8221; o &#8220;alto riesgo&#8221; para la ATA y de &#8220;muy bajo&#8221;, &#8220;bajo&#8221; y &#8220;alto riesgo&#8221; para la ETA. Existe acuerdo en pacientes de &#8220;muy bajo&#8221; y &#8220;bajo riesgo&#8221;, en los que el riesgo global de recurrencia en un plazo de 10 a\u00f1os es inferior al 3%, con o sin ablaci\u00f3n con radioyodo. Tambi\u00e9n hay acuerdo sobre los pacientes de &#8220;alto riesgo&#8221; para los que la terapia con yodo radiactivo reduce significativamente el riesgo de recidiva en el curso de 10 a\u00f1os. El gran desacuerdo es con los pacientes de &#8220;riesgo intermedio&#8221;. La ATA sugiere la ablaci\u00f3n con radioyodo s\u00f3lo en pacientes seleccionados, mientras que las directrices europeas no incluyen a los pacientes de &#8220;riesgo intermedio&#8221; y recomiendan un procedimiento m\u00e1s agresivo en general. Con ayuda de esta estratificaci\u00f3n del riesgo, se realiza la indicaci\u00f3n de una posible ablaci\u00f3n suplementaria con yodo radiactivo, se determinan los intervalos de examen en el seguimiento y se fija el objetivo post-terap\u00e9utico de TSH.<\/p>\n<p>El objetivo de la terapia complementaria con yodo radiactivo es encontrar y eliminar las c\u00e9lulas tiroideas o tumorales que han quedado tras la cirug\u00eda, por lo que se simplifica el seguimiento mediante ecograf\u00eda del cuello y mediciones de tiroglobulina. El is\u00f3topo natural <sup>131yodo<\/sup>utilizado para la terapia se administra por v\u00eda peroral en forma de c\u00e1psula y se acumula en 24 horas casi exclusivamente en las c\u00e9lulas tiroideas y en las c\u00e9lulas de carcinoma tiroideo bien diferenciado y se metaboliza en estas c\u00e9lulas. El requisito previo para ello es la estimulaci\u00f3n de las c\u00e9lulas mediante un aumento de la TSH, ya sea de forma end\u00f3gena mediante la abstinencia de hormona tiroidea o de forma ex\u00f3gena mediante rhTSH (Thyrogen). El m\u00e9todo que se elija depender\u00e1 de la estratificaci\u00f3n inicial del riesgo. Las c\u00e9lulas que absorben <sup>131yodo<\/sup>son destruidas y descompuestas por el organismo. De este modo, pueden tratarse con \u00e9xito los hallazgos residuales en la logia tiroidea, los ganglios linf\u00e1ticos, as\u00ed como las met\u00e1stasis a distancia. Se considera que el paciente est\u00e1 libre de tumor si no hay hallazgos yod\u00e1vicos seis meses despu\u00e9s de la cirug\u00eda o de la ablaci\u00f3n con radioyodo y el marcador tumoral no es medible bajo estimulaci\u00f3n (normalmente mediante rhTSH).<\/p>\n<p>Todos los pacientes reciben hormonas tiroideas (levotiroxina) en el postoperatorio. En pacientes de &#8220;muy bajo&#8221; (s\u00f3lo ETA), &#8220;bajo&#8221;, &#8220;riesgo intermedio&#8221; (s\u00f3lo ATA), se apunta a una TSH de 0,5-2,0&nbsp;mU\/l, en pacientes de &#8220;alto riesgo&#8221; entre 0,1-0,5&nbsp;mU\/l.<\/p>\n<p>Tratamiento de hallazgos residuales (enfermedad persistente), met\u00e1stasis y recidivas: Si aparecen met\u00e1stasis a distancia yod\u00e1vidas en el centellograma de cuerpo entero bajo ablaci\u00f3n con yodo radiactivo (con mayor frecuencia met\u00e1stasis pulmonares u \u00f3seas), se suele llevar a cabo una segunda terapia con yodo radiactivo 4-6 meses despu\u00e9s de la ablaci\u00f3n con yodo radiactivo, una vez excluidas las met\u00e1stasis no yod\u00e1vidas mediante FDG-PET\/CT o FDG-PET\/MRI. El efecto de la terapia puede medirse en la posterior gammagraf\u00eda de cuerpo entero y en la sangre mediante la determinaci\u00f3n de tiroglobulina. Con una buena respuesta, las met\u00e1stasis yod\u00e1vicas retroceden por completo y la tiroglobulina disminuye hasta que deja de ser medible al cabo de 3-6 meses <strong>(Fig. 3-5)<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-12610 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb3_oh5_s9.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/725;height:395px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"725\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb3_oh5_s9.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb3_oh5_s9-800x527.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb3_oh5_s9-120x79.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb3_oh5_s9-90x59.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb3_oh5_s9-320x211.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb3_oh5_s9-560x369.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-12611 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb4_oh5_s9.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/645;height:352px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"645\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb4_oh5_s9.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb4_oh5_s9-800x469.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb4_oh5_s9-120x70.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb4_oh5_s9-90x53.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb4_oh5_s9-320x188.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb4_oh5_s9-560x328.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-12612 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb5_oh5_s9.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/636;height:347px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"636\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb5_oh5_s9.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb5_oh5_s9-800x463.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb5_oh5_s9-120x69.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb5_oh5_s9-90x52.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb5_oh5_s9-320x185.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/abb5_oh5_s9-560x324.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si la tiroglobulina aumenta en el curso del seguimiento del tumor o aparecen ganglios linf\u00e1ticos sospechosos en la ecograf\u00eda del cuello, el diagn\u00f3stico debe confirmarse primero citol\u00f3gicamente. Se recomienda entonces la terapia con yodo radiactivo con el objetivo de tratar las met\u00e1stasis y completar o ajustar la estadificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Puede repetirse la terapia con yodo radiactivo mientras las met\u00e1stasis almacenen yodo y pueda documentarse un descenso de la tiroglobulina. Sin embargo, con cada terapia con yodo radiactivo aumenta el riesgo de que se formen c\u00e9lulas tumorales refractarias al yodo radiactivo. Adem\u00e1s, a partir de unos 22&nbsp;GBq de dosis focal acumulada (correspondiente a unas 4-5 terapias), aumenta el riesgo de desarrollar un segundo tumor. Las leucemias son las m\u00e1s frecuentes. El periodo de latencia es de unos 10 a\u00f1os. La terapia con yodo radiactivo est\u00e1 contraindicada si las met\u00e1stasis se desdiferencian, es decir, si ya no almacenan yodo o si la tiroglobulina ya no desciende.<\/p>\n<p>Carcinomas tiroideos radio refractarios: Los carcinomas tiroideos radio refractarios al yodo son raros. La incidencia se estima en unos 4 a 5 casos por cada mill\u00f3n de habitantes. Afecta principalmente a pacientes de edad avanzada con met\u00e1stasis extensas, carcinomas poco diferenciados y manifestaciones tumorales altamente \u00e1vidas de FDG. La tasa de supervivencia a 10 a\u00f1os de los carcinomas tiroideos refractarios al radioyodo es s\u00f3lo del 10% [6].<\/p>\n<p>Opciones terap\u00e9uticas y tratamiento de los carcinomas refractarios al yodo: En los carcinomas tiroideos refractarios al radioyodo, la supresi\u00f3n de la TSH s\u00e9rica es de gran importancia. En estas situaciones se recomienda la sustituci\u00f3n con levotiroxina con un objetivo de TSH de &lt;0,1&nbsp;mU\/l. Las opciones terap\u00e9uticas son la terapia sist\u00e9mica con inhibidores de la tirosina quinasa o la radioterapia percut\u00e1nea.<\/p>\n<p><strong>Radioterapia:<\/strong> La radioterapia percut\u00e1nea puede utilizarse para met\u00e1stasis \u00f3seas singulares, localmente cervicales si hay met\u00e1stasis diseminadas sin un correlato morfol\u00f3gico en las im\u00e1genes, o si el paciente ya no es operable.<\/p>\n<p><strong>Quimioterapia cl\u00e1sica:<\/strong> La quimioterapia cl\u00e1sica est\u00e1 menos establecida en el tratamiento del carcinoma tiroideo. Por ejemplo, los tratamientos con doxorrubicina muestran una respuesta del 0 al 20% con una toxicidad elevada. Las terapias combinadas con doxorrubicina y cisplatino tampoco son prometedoras.<\/p>\n<p><strong>Terapia de diana molecular: inhibidores de la tirosina cinasa [6]:<\/strong> La terapia sist\u00e9mica con inhibidores de la tirosina quinasa est\u00e1 m\u00e1s establecida en los carcinomas tiroideos refractarios al yodo. La indicaci\u00f3n de una terapia sist\u00e9mica depende de varios factores. La tasa de progresi\u00f3n de un tumor puede evaluarse con el tiempo de duplicaci\u00f3n de la tiroglobulina. No obstante, siempre debe recurrirse a la imagen para confirmar la progresi\u00f3n anat\u00f3mica del tumor mediante RECIST (Criterios de Evaluaci\u00f3n de la Respuesta en Tumores S\u00f3lidos). La progresi\u00f3n se define como un aumento del tama\u00f1o de las lesiones diana en m\u00e1s de un 20% o en m\u00e1s de 5 mm, una progresi\u00f3n significativa del tama\u00f1o de las lesiones no diana o la aparici\u00f3n de nuevas lesiones.<\/p>\n<p>En pacientes con met\u00e1stasis m\u00faltiples &gt;1-2&nbsp;cm y progresi\u00f3n RECIST en un plazo de 12&nbsp;meses, se recomienda la terapia sist\u00e9mica. En cambio, para las met\u00e1stasis escasas y peque\u00f1as &lt;1&nbsp;cm sin progresi\u00f3n RECIST en un plazo de 12&nbsp;meses, no se recomienda ninguna terapia sist\u00e9mica. En su lugar, puede adoptarse un enfoque de &#8220;esperar y ver&#8221; con controles regulares de imagen y laboratorio (&#8220;vigilancia activa&#8221;).<\/p>\n<p>Los inhibidores de la tirosina quinasa son principalmente inhibidores antiangiog\u00e9nicos y conducen a la inhibici\u00f3n del crecimiento de las c\u00e9lulas tumorales. La supervivencia libre de progresi\u00f3n frente al placebo es de 18,3 frente a 3,6 meses para el lenvatinib, 10,8 frente a 5,8 meses para el sorafenib y 11,1 frente a 5,9&nbsp;meses para el vandetanib [6].<\/p>\n<p>La respuesta tumoral se observa principalmente en las met\u00e1stasis de los ganglios linf\u00e1ticos, el h\u00edgado y los pulmones. Las met\u00e1stasis \u00f3seas muestran una peor respuesta tumoral. Las met\u00e1stasis \u00f3seas suelen progresar durante la terapia con inhibidores de la tirosina cinasa, a pesar de la respuesta de las met\u00e1stasis en otros \u00f3rganos o ganglios linf\u00e1ticos. En estos casos, puede discutirse la administraci\u00f3n adicional de bifosfonatos o denosumab. En dos tercios de los casos, las complicaciones de las met\u00e1stasis \u00f3seas se desarrollan en el plazo de un a\u00f1o.<\/p>\n<p>Se desconoce la duraci\u00f3n \u00f3ptima de la terapia. A menudo, la terapia se mantiene hasta que los efectos secundarios (diarrea, fatiga, toxicidad cut\u00e1nea, hipertensi\u00f3n, aumento de la necesidad de tiroxina, toxicidad hep\u00e1tica, hemorragias, trombosis, formaci\u00f3n de f\u00edstulas gastrointestinales, insuficiencia cardiaca) se hacen prevalentes o se observa una progresi\u00f3n tumoral. No est\u00e1 claro si el tratamiento debe continuarse en caso de progresi\u00f3n tumoral leve \u00fanicamente o en caso de respuesta tumoral y progresi\u00f3n simult\u00e1neas. Los pacientes con interrupciones m\u00e1s largas entre ciclos de terapia muestran un mayor riesgo de progresi\u00f3n tumoral acelerada.<\/p>\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>Los pacientes con carcinomas tiroideos bien diferenciados suelen tener muy buen pron\u00f3stico.<\/li>\n<li>Una buena evaluaci\u00f3n preoperatoria sirve para optimizar la planificaci\u00f3n quir\u00fargica.<\/li>\n<li>La estratificaci\u00f3n del riesgo postoperatorio debe realizarse en un centro con una junta especializada en tiroides.<\/li>\n<li>La terapia postoperatoria y el seguimiento deben realizarse en un centro tiroideo para pacientes con una situaci\u00f3n de &#8220;riesgo intermedio&#8221; o superior.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\nLiteratura:<\/p>\n<ol>\n<li>ACS. Sociedad Americana del C\u00e1ncer [Internet]. 2019 [cited 2019 Sep 23];Disponible en: www.cancer.org\/cancer\/thyroid-cancer\/about\/key-statistics.html<\/li>\n<li>Haugen BR, Alexander EK, Bible KC, et al: 2015 American Thyroid Association Management Guidelines for Adult Patients with Thyroid Nodules and Differentiated Thyroid Cancer: The American Thyroid Association Guidelines Task Force on Thyroid Nodules and Differentiated Thyroid Cancer. Tiroides. 2016; doi:10.1089\/thy.2015.0020<\/li>\n<li>NICER. Instituto Nacional de Epidemiolog\u00eda y Registro del C\u00e1ncer [Internet]. 2019 [cited 2019 Sep 23]; Disponible en: www.nicer.org<\/li>\n<li>Pacini F, Schlumberger M, Dralle H, et al: Consenso europeo para el tratamiento de pacientes con carcinoma diferenciado de tiroides del epitelio folicular. Eur. J. Endocrinol. 2006; doi:10.1530\/eje.1.02158<\/li>\n<li>Russ G, Bonnema SJ, Erdogan MF, et al: European Thyroid Association Guidelines for Ultrasound Malignancy Risk Stratification of Thyroid Nodules in Adults: The EU-TIRADS. Eur. Thyroid J. 2017; doi:10.1159\/000478927<\/li>\n<li>Schlumberger M, Pacini F, Tuttel RM: Tumores tiroideos. 4\u00aa ed. tcgraphite; 2015.<\/li>\n<li>Tessler FN, Middleton WD, Grant EG, et al: ACR Thyroid Imaging, Reporting and Data System (TI-RADS): White Paper of the ACR TI-RADS Committee. J. Am. Coll. Radiol. 2017; doi:10.1016\/j.jacr.2017.01.046<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>InFo ONCOLoG\u00cdA Y HEMATOLOG\u00cdA 2019; 7(5): 6-10.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los carcinomas tiroideos pueden diagnosticarse bien hoy en d\u00eda gracias a las modernas t\u00e9cnicas de diagn\u00f3stico por imagen y suelen tener un buen pron\u00f3stico. 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