{"id":335764,"date":"2019-09-04T02:00:00","date_gmt":"2019-09-04T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/retos-epidemiologicos-en-la-endocarditis-de-valvula-protesica\/"},"modified":"2019-09-04T02:00:00","modified_gmt":"2019-09-04T00:00:00","slug":"retos-epidemiologicos-en-la-endocarditis-de-valvula-protesica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/retos-epidemiologicos-en-la-endocarditis-de-valvula-protesica\/","title":{"rendered":"Retos epidemiol\u00f3gicos en la endocarditis de v\u00e1lvula prot\u00e9sica"},"content":{"rendered":"<p><strong>Los avances m\u00e9dicos tambi\u00e9n influyen en la epidemiolog\u00eda de la endocarditis infecciosa. Los implantes de v\u00e1lvulas con cat\u00e9ter (TAVI), en particular, constituir\u00e1n un reto importante en el futuro.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>La endocarditis infecciosa se refiere a una infecci\u00f3n del endocardio (especialmente de las v\u00e1lvulas cardiacas) o de implantes intracardiacos (por ejemplo, v\u00e1lvulas cardiacas artificiales, pr\u00f3tesis a\u00f3rticas y electrodos de marcapasos y desfibriladores) causada por bacterias en m\u00e1s del 90% de los casos. En la pr\u00e1ctica cl\u00ednica diaria, son principalmente las v\u00e1lvulas a\u00f3rtica y mitral las que se ven afectadas. Las v\u00e1lvulas cardiacas derechas s\u00f3lo est\u00e1n implicadas en un 5-10% de los casos, en este caso sobre todo la v\u00e1lvula tric\u00faspide. Los factores de riesgo de endocarditis derecha son principalmente el abuso de drogas intravenosas, as\u00ed como de dispositivos intracard\u00edacos como cables de marcapasos y cat\u00e9teres intravasculares (especialmente cat\u00e9teres venosos centrales). Los defectos card\u00edacos cong\u00e9nitos individuales (especialmente aquellos con patolog\u00eda valvular y\/o con una derivaci\u00f3n) tambi\u00e9n suponen un riesgo para la aparici\u00f3n de endocarditis [1,2]. La endocarditis de v\u00e1lvula prot\u00e9sica representa alrededor del 5% de todas las endocarditis infecciosas [1\u20134].<\/p>\n<h2 id=\"profilaxis\">Profilaxis<\/h2>\n<p>La endocarditis infecciosa fue descrita por primera vez por William Osler [5] en 1885. En la d\u00e9cada de 1920, se sospech\u00f3 por primera vez que las bacterias que circulaban por el torrente sangu\u00edneo tras los procedimientos dentales eran la causa de la infecci\u00f3n valvular y, en consecuencia, la AHA (Asociaci\u00f3n Americana del Coraz\u00f3n) public\u00f3 en 1955 las primeras recomendaciones para la profilaxis antibi\u00f3tica [6]. Desde entonces, las recomendaciones para la administraci\u00f3n profil\u00e1ctica de antibi\u00f3ticos se han adaptado varias veces. Se trata sobre todo de sopesar los beneficios de la profilaxis frente al riesgo de fomentar la resistencia a los antibi\u00f3ticos.&nbsp; En la \u00faltima revisi\u00f3n de 2007, las recomendaciones para la profilaxis antibi\u00f3tica en situaciones de riesgo eran muy restrictivas<strong> (Tab.&nbsp;1)<\/strong> [7,8].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-12258\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/tab1_cv4_s9.png\" style=\"height:986px; width:400px\" width=\"922\" height=\"2273\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sobre todo, se restringi\u00f3 el n\u00famero y el tipo de intervenciones y acciones para las que deb\u00eda administrarse profilaxis. La profilaxis antibi\u00f3tica sigue estando indicada para los procedimientos dentales que impliquen la manipulaci\u00f3n del surco gingival o la perforaci\u00f3n de la mucosa, as\u00ed como para los procedimientos en la regi\u00f3n orofar\u00edngea si se perfora la mucosa. Por otro lado, se ha retirado la recomendaci\u00f3n de profilaxis durante los procedimientos y manipulaciones del tracto urogenital, los procedimientos ginecol\u00f3gicos y los procedimientos gastrointestinales, como las endoscopias, siempre que no exista una infecci\u00f3n activa en estos sistemas org\u00e1nicos. Por lo dem\u00e1s, la profilaxis y la terapia adecuada son, por supuesto, necesarias.<\/p>\n<p>Los grupos de riesgo de pacientes que deber\u00edan seguir recibiendo profilaxis tambi\u00e9n se definieron de forma mucho m\u00e1s estricta. En la actualidad, s\u00f3lo los pacientes de mayor riesgo deben recibir profilaxis y, en este caso, especialmente los pacientes con un alto riesgo de evoluci\u00f3n desfavorable cuando se produce una endocarditis infecciosa. Esto incluye a todos los pacientes tras una sustituci\u00f3n valvular (ya sea quir\u00fargica con pr\u00f3tesis mec\u00e1nicas o biol\u00f3gicas o intervencionista con v\u00e1lvulas transcat\u00e9ter). Los grupos de riesgo tambi\u00e9n incluyen a los pacientes que ya han sufrido endocarditis, los pacientes con vitia cong\u00e9nita (v\u00e9anse las listas separadas en las directrices [7,8]) y los pacientes tras un trasplante de coraz\u00f3n con nueva aparici\u00f3n de valvulopat\u00eda. En pacientes con afecci\u00f3n tras una reconstrucci\u00f3n valvular, se recomienda la profilaxis durante 6 meses hasta la endotelizaci\u00f3n. En cambio, la profilaxis antibi\u00f3tica ya no est\u00e1 indicada en pacientes con un defecto valvular, como la estenosis a\u00f3rtica o la regurgitaci\u00f3n mitral.<\/p>\n<p>El riesgo de que aumente la resistencia a los antibi\u00f3ticos de los tipos de g\u00e9rmenes m\u00e1s comunes se cit\u00f3 como la raz\u00f3n de la actitud significativamente m\u00e1s restrictiva hacia la administraci\u00f3n profil\u00e1ctica de antibi\u00f3ticos. De hecho, hay informes que muestran una disminuci\u00f3n de los g\u00e9rmenes resistentes a cerca del 10% desde la introducci\u00f3n de las nuevas directrices, aunque la causalidad es dif\u00edcil de probar [10]. El factor econ\u00f3mico y la seguridad del paciente tampoco deben subestimarse, ya que pueden producirse reacciones al\u00e9rgicas graves incluso durante la profilaxis antibi\u00f3tica. Como justificaci\u00f3n adicional de la postura m\u00e1s restrictiva, se destacan los estudios que muestran bacteriemia en la higiene dental incluso durante el cepillado normal de los dientes, que es de una magnitud similar a las intervenciones dentales sin implicaci\u00f3n del aparato gingival. Por lo tanto, la profilaxis no est\u00e1 justificada en situaciones que no superen el nivel de riesgo cotidiano normal.<\/p>\n<h2 id=\"incidencia\">Incidencia<\/h2>\n<p>La incidencia de la endocarditis infecciosa es de 3-10 por cada 100.000 personas al a\u00f1o. En la actualidad, casi el 40% de las infecciones de v\u00e1lvulas prot\u00e9sicas est\u00e1n asociadas a los hospitales. Asociada al hospital significa que la infecci\u00f3n surge en relaci\u00f3n con una estancia hospitalaria (por ejemplo, debido a cat\u00e9teres venosos, infecciones de heridas, neumon\u00eda, infecciones del tracto urinario). Adem\u00e1s, existen numerosas publicaciones que informan de un aumento de la incidencia en los \u00faltimos a\u00f1os [1,2,9,10]. Podemos confirmar muy bien esta observaci\u00f3n bas\u00e1ndonos en nuestra propia experiencia. Sin embargo, interpretar el aumento de casos con endocarditis prot\u00e9sica es dif\u00edcil, ya que son muchos los factores que pueden influir en estas cifras. En un estudio realizado en Inglaterra, se analiz\u00f3 el n\u00famero de infecciones y de prescripciones de antibi\u00f3ticos mediante un registro nacional tras la restricci\u00f3n de la profilaxis de la endocarditis. Se observ\u00f3 un descenso dr\u00e1stico de las prescripciones de antibi\u00f3ticos, pero al mismo tiempo un r\u00e1pido aumento de los casos de endocarditis [9].<\/p>\n<p>Otros estudios realizados en otros pa\u00edses no pudieron demostrar un aumento igual de r\u00e1pido de los casos de endocarditis, por lo que los propios autores del estudio ingl\u00e9s relativizan la referencia al cambio de las directrices de profilaxis [6].<\/p>\n<p>Es probable que el aumento de la edad de los pacientes, combinado con unas comorbilidades cada vez m\u00e1s complejas, sea uno de los cambios m\u00e1s importantes que expliquen el aumento significativo de los casos de endocarditis infecciosa. En el pasado, los pacientes m\u00e1s j\u00f3venes con valvulopat\u00edas reum\u00e1ticas estaban predispuestos a la endocarditis, pero hoy en d\u00eda, en las regiones con una buena atenci\u00f3n m\u00e9dica, son sobre todo los pacientes de m\u00e1s edad con valvulopat\u00edas degenerativas los que se ven afectados. Sin embargo, debido a la migraci\u00f3n, tambi\u00e9n se observa en nuestros hospitales un nuevo aumento de la prevalencia de las valvulopat\u00edas reum\u00e1ticas con la correspondiente predisposici\u00f3n. Otros factores de riesgo importantes son el uso creciente de procedimientos como la di\u00e1lisis y la inmunosupresi\u00f3n, as\u00ed como el aumento de pacientes a los que se les han colocado cat\u00e9teres intravasculares (cat\u00e9teres venosos centrales), implantes intracard\u00edacos como marcapasos, otros materiales extra\u00f1os como pr\u00f3tesis de cadera y rodilla y, por supuesto, v\u00e1lvulas prot\u00e9sicas [1,2,6,11,12]. En los pacientes m\u00e1s j\u00f3venes, se trata sobre todo de personas con administraci\u00f3n de f\u00e1rmacos por v\u00eda intravenosa.<\/p>\n<h2 id=\"diagnostico\">Diagn\u00f3stico<\/h2>\n<p>A la hora de realizar un diagn\u00f3stico, deben combinarse los hallazgos cl\u00ednicos, los resultados microbiol\u00f3gicos y los resultados de las pruebas de imagen. Deben utilizarse los criterios de Dukes<strong> (Tab.&nbsp;2)<\/strong> [1,2,7,13], que permiten interpretar diferentes modalidades y estimar la probabilidad de endocarditis. Se atribuye un papel cada vez m\u00e1s importante al diagn\u00f3stico por imagen, en el que la ecocardiograf\u00eda transesof\u00e1gica se ha convertido en el patr\u00f3n oro; con los avances t\u00e9cnicos y el aumento cualitativo de la resoluci\u00f3n de imagen, cabe esperar un aumento de la tasa de detecci\u00f3n y, por tanto, tambi\u00e9n del n\u00famero de casos. El diagn\u00f3stico por PET-TAC se utiliza cada vez m\u00e1s en casos de sospecha de infecci\u00f3n de pr\u00f3tesis vasculares, aunque a\u00fan queda mucha experiencia por adquirir en la evaluaci\u00f3n de los hallazgos de estos ex\u00e1menes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-12259 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/tab2_cv4_s10_0.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/1875;height:1023px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"1875\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/tab2_cv4_s10_0.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/tab2_cv4_s10_0-800x1364.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/tab2_cv4_s10_0-120x205.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/tab2_cv4_s10_0-90x153.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/tab2_cv4_s10_0-320x545.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/tab2_cv4_s10_0-560x955.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para los ex\u00e1menes microbiol\u00f3gicos, es importante tomar 3 series de hemocultivos, que deben realizarse r\u00e1pidamente a la menor sospecha. Con este triple cultivo, se detectan hasta el 98% de los g\u00e9rmenes de la bacteriemia [7,14].<\/p>\n<h2 id=\"microbiologia\">Microbiolog\u00eda<\/h2>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, el espectro de pat\u00f3genos ha cambiado de los pat\u00f3genos anteriormente m\u00e1s comunes de la zona orofar\u00edngea a los pat\u00f3genos asociados a los hospitales. El Staphylococcus aureus ha superado a los estreptococos como pat\u00f3geno m\u00e1s com\u00fan. En la d\u00e9cada de 1960, la proporci\u00f3n de Staphylococcus aureus era del 18%, pero desde entonces ha aumentado hasta alcanzar el 38%<strong> (Tab.&nbsp;3)<\/strong> [1,2,4,15].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-12260 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/tab3_cv4_s11_0.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/745;height:406px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"745\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/tab3_cv4_s11_0.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/tab3_cv4_s11_0-800x542.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/tab3_cv4_s11_0-120x81.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/tab3_cv4_s11_0-90x61.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/tab3_cv4_s11_0-320x217.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/tab3_cv4_s11_0-560x379.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La endocarditis infecciosa de las v\u00e1lvulas prot\u00e9sicas, la llamada endocarditis prot\u00e9sica (EVP), se divide en infecci\u00f3n temprana en el plazo de un a\u00f1o tras la implantaci\u00f3n e infecci\u00f3n tard\u00eda, que se produce despu\u00e9s de un a\u00f1o de la implantaci\u00f3n [7,14]. Las infecciones tempranas se producen hasta en un 16% de las infecciones de pr\u00f3tesis. Las primeras infecciones directamente relacionadas con la cirug\u00eda suelen producirse en un plazo de 2 a 3 meses y suelen estar causadas por un estafilococo coagulasa negativo (SKN) o un estafilococo \u00e1ureo. En los implantes de v\u00e1lvulas por cat\u00e9ter transfemoral (TAVI), por otra parte, los enterococos se a\u00edslan con mayor frecuencia en las infecciones tempranas, aunque la situaci\u00f3n de los datos en este caso es a\u00fan relativamente escasa [1,2]. Las infecciones de pr\u00f3tesis que se producen despu\u00e9s de un a\u00f1o son infecciones de causa hemat\u00f3gena y corresponden al espectro germinal de la endocarditis de v\u00e1lvula nativa [16]. Tras la implantaci\u00f3n de una pr\u00f3tesis valvular transfemoral (TAVI), existe un riesgo del 5-6% de endocarditis en un plazo de 5 a\u00f1os. En comparaci\u00f3n, tras la implantaci\u00f3n de un marcapasos, existe un riesgo del 2% de desarrollar endocarditis en un plazo de 5 a\u00f1os. En el caso de las pr\u00f3tesis valvulares quir\u00fargicas, ya sean biol\u00f3gicas o mec\u00e1nicas, el riesgo es de aproximadamente un 3-4% en un plazo de 5 a\u00f1os.<\/p>\n<p>A pesar de todos los avances en cirug\u00eda cardiaca, enfermedades infecciosas y medicina intensiva, la mortalidad no ha cambiado significativamente en las \u00faltimas d\u00e9cadas: la endocarditis infecciosa sigue siendo una enfermedad sist\u00e9mica grave con una morbilidad y mortalidad correspondientemente altas. La tasa de mortalidad de la endocarditis infecciosa es del 20% y aumenta a m\u00e1s del 50% en el caso de la endocarditis prot\u00e9sica.<\/p>\n<p>Cuando se ve afectada una v\u00e1lvula cardiaca nativa, suele haber en primer lugar dep\u00f3sitos, las llamadas vegetaciones, que, dependiendo de su tama\u00f1o, pueden embolizar y, en el peor de los casos, provocar una lesi\u00f3n cerebrovascular s\u00e9ptica. Adem\u00e1s, puede producirse una insuficiencia aguda de la v\u00e1lvula afectada -por destrucci\u00f3n de la estructura- que provoque un deterioro hemodin\u00e1mico agudo. Las estenosis se observan con mucha menos frecuencia, ocasionalmente en conexi\u00f3n con grandes vegetaciones.<\/p>\n<p>En la endocarditis prot\u00e9sica, las vegetaciones pueden causar tanto estenosis como insuficiencia en las v\u00e1lvulas mec\u00e1nicas al bloquear una valva. Las v\u00e1lvulas biol\u00f3gicas conducen a menudo a la destrucci\u00f3n de las bolsas valvulares y, por tanto, a insuficiencias graves. Una complicaci\u00f3n temida de la endocarditis prot\u00e9sica es la insuficiencia paravalvular debida a un absceso alrededor del anillo valvular. Esto puede provocar un aflojamiento completo de la v\u00e1lvula con el correspondiente fen\u00f3meno de &#8220;v\u00e1lvula basculante&#8221;. La abscesi\u00f3n se observa principalmente en la endocarditis por Staphylococcus aureus.<br \/>\nNo es infrecuente que se produzca un absceso valvular izquierdo en la uni\u00f3n aortomitral, con la correspondiente destrucci\u00f3n de la continuidad ventr\u00edculo-a\u00f3rtica y en la regi\u00f3n del tabique membranoso, con la correspondiente alteraci\u00f3n de la conducci\u00f3n AV hasta el bloqueo AV de tercer grado incluido.<\/p>\n<h2 id=\"cirugia\">Cirug\u00eda<\/h2>\n<p>La terapia quir\u00fargica para la endocarditis de v\u00e1lvulas nativas es necesaria en un 40-50% de los casos; la terapia conservadora con antibiosis puede conducir a la curaci\u00f3n de la v\u00e1lvula afectada hasta en un 60%. Con las v\u00e1lvulas prot\u00e9sicas, la situaci\u00f3n es mucho m\u00e1s peligrosa y la reparaci\u00f3n quir\u00fargica es necesaria con mucha m\u00e1s frecuencia. Los sistemas de marcapasos tambi\u00e9n deben retirarse en estos pacientes. La reimplantaci\u00f3n de un nuevo sistema de marcapasos depende de la indicaci\u00f3n respectiva y actual y puede realizarse en la misma operaci\u00f3n utilizando electrodos epic\u00e1rdicos. Debido a su curso extravascular, estos \u00faltimos son menos susceptibles a la reinfecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para los pacientes que requieren cuidados intensivos, es importante el traslado al centro con el tratamiento y la evaluaci\u00f3n interdisciplinarios adecuados. Adem\u00e1s, los estudios demuestran que una indicaci\u00f3n lo m\u00e1s r\u00e1pida posible con una realizaci\u00f3n adecuada de la operaci\u00f3n da como resultado una supervivencia significativamente mejor perioperatoriamente, pero tambi\u00e9n en el curso a largo plazo [17,18].<br \/>\nLas directrices europeas proporcionan orientaci\u00f3n sobre la indicaci\u00f3n de la terapia quir\u00fargica <strong>(Tab.&nbsp;4)<\/strong> [7]. La terapia quir\u00fargica est\u00e1 especialmente indicada en las siguientes situaciones:  [2,3,7]\n<ul>\n<li>Disfunci\u00f3n valvular con inestabilidad hemodin\u00e1mica,<\/li>\n<li>Infecci\u00f3n incontrolable a pesar de una terapia antibi\u00f3tica adecuada,<\/li>\n<li>Absceso creciente con insuficiencia paravalvular,  &nbsp;<\/li>\n<li>Prevenci\u00f3n de la embolizaci\u00f3n<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-12261 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/tab4_cv4_s12.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/1467;height:800px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"1467\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En cuanto a la prevenci\u00f3n de la embolizaci\u00f3n, tambi\u00e9n hay posibilidades de mejora en las directrices. Para las vegetaciones del lado izquierdo mayores de 10&nbsp;mm, la cirug\u00eda precoz debe indicarse de forma m\u00e1s generosa [17]. En los pacientes con apoplej\u00eda, la cirug\u00eda suele retrasarse demasiado, aceptando as\u00ed un mayor deterioro del paciente con un mayor riesgo de embolia. Tras un ictus sin hemorragia intracraneal y sin deterioro neurol\u00f3gico grave, la cirug\u00eda debe realizarse sin demora. En caso de gran isquemia o hemorragia cerebral, debe considerarse la conveniencia de esperar al menos 3-4 semanas.<\/p>\n<p>La sustituci\u00f3n valvular es el tratamiento de elecci\u00f3n para la endocarditis de la v\u00e1lvula a\u00f3rtica nativa. Si la v\u00e1lvula mitral nativa est\u00e1 afectada, puede intentarse la reconstrucci\u00f3n, siempre que el tejido no est\u00e9 completamente reblandecido y\/o destruido. Las pr\u00f3tesis valvulares infectadas deben sustituirse en cualquier caso. Las cavidades abscesales suelen cerrarse con parches de pericardio.<\/p>\n<p>En el futuro, es probable que la endocarditis de las v\u00e1lvulas transcat\u00e9ter se convierta en un problema cada vez mayor. Hasta hace poco, estas v\u00e1lvulas se implantaban principalmente en pacientes ancianos e inoperables que a menudo mor\u00edan antes de desarrollar una endocarditis. Y si se produc\u00eda endocariditis, estos pacientes recib\u00edan un tratamiento conservador. Dado que se espera que en el futuro se coloquen v\u00e1lvulas de cat\u00e9ter a un n\u00famero mayor de pacientes j\u00f3venes, tambi\u00e9n aumentar\u00e1 el n\u00famero de endocarditis prot\u00e9sicas tras TAVI. De hecho, cabe suponer que la incidencia ser\u00e1 al menos igual a la de las pr\u00f3tesis quir\u00fargicas convencionales.<\/p>\n<p>T\u00e9cnicamente, las intervenciones tras la implantaci\u00f3n de una pr\u00f3tesis TAVI pueden ser todo un reto, ya que estas v\u00e1lvulas contienen mucho m\u00e1s material extra\u00f1o y, en particular, malla met\u00e1lica, que a menudo se extiende hasta la ra\u00edz a\u00f3rtica o incluso m\u00e1s all\u00e1 de ella. En ocasiones pueden resultar extremadamente dif\u00edciles de eliminar. En cambio, tras la sustituci\u00f3n quir\u00fargica de la v\u00e1lvula, normalmente se puede desprender el anillo valvular e implantar una nueva v\u00e1lvula en el mismo lugar. Con las v\u00e1lvulas de cat\u00e9ter, el riesgo de da\u00f1os en la zona de la ra\u00edz a\u00f3rtica es mayor. Adem\u00e1s, si al final hay que implantar un injerto compuesto, el esfuerzo es significativamente mayor. La tasa de recurrencia tras una endocarditis de v\u00e1lvula prot\u00e9sica es del 6-15% [2].<\/p>\n<p>La lecci\u00f3n m\u00e1s importante en pacientes con un cuadro febril poco claro y una constelaci\u00f3n de riesgo potencial (portador de pr\u00f3tesis valvular, vitium valvular)&nbsp; es pensar en la posibilidad de una endocarditis infecciosa, aunque los s\u00edntomas no sean del todo t\u00edpicos. Especialmente en pacientes con pr\u00f3tesis valvulares, la endocarditis debe descartarse en cualquier caso de fiebre poco clara. Si hay signos de infecci\u00f3n o un estado general reducido con un nuevo soplo card\u00edaco, tambi\u00e9n es esencial buscar una endocarditis. En el futuro, es probable que el n\u00famero de pacientes de riesgo (aquellos con TAVI, pr\u00f3tesis vasculares de las grandes arterias o con injertos endovasculares de stent en la aorta) aumente significativamente.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es importante cuidar a los pacientes con implantes cardiovasculares, en lo que respecta a la instrucci\u00f3n sobre la profilaxis de la endocarditis -no s\u00f3lo mediante antibi\u00f3ticos cuando est\u00e9n indicados, sino tambi\u00e9n en lo que respecta a medidas higi\u00e9nicas como la higiene dental, pero tambi\u00e9n la prevenci\u00f3n y el tratamiento de lesiones cut\u00e1neas recurrentes o heridas cr\u00f3nicas.<\/p>\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>Los avances m\u00e9dicos est\u00e1n cambiando la epidemiolog\u00eda de la endocarditis infecciosa.<\/li>\n<li>En general, esperamos un aumento de los casos de endocarditis. El diagn\u00f3stico sigue siendo un reto.<\/li>\n<li>Las infecciones asociadas a los hospitales tambi\u00e9n se han convertido en un problema importante en la endocarditis infecciosa.<\/li>\n<li>El tratamiento quir\u00fargico de la endocarditis infecciosa resulta cada vez m\u00e1s complejo cuanto m\u00e1s material extra\u00f1o haya ya en el paciente.<\/li>\n<li>La endocarditis tras la implantaci\u00f3n de v\u00e1lvulas por cat\u00e9ter (TAVI) ser\u00e1 un reto importante en el futuro.<\/li>\n<li>La indicaci\u00f3n de la administraci\u00f3n de antibi\u00f3ticos debe estar siempre bien justificada.<\/li>\n<li>Por lo tanto, la administraci\u00f3n de profilaxis contra la endocarditis s\u00f3lo se recomienda de forma muy restrictiva.<\/li>\n<\/ul>\n<p>\nLiteratura:<\/p>\n<ol>\n<li>Cahill TJ, et al: Desaf\u00edos en la endocarditis infecciosa. JACC 2017; 69: 325-344.<\/li>\n<li>Cahill TJ, Prendergast BD: Endocarditis infecciosa. Lancet 2016; 387: 882-893.<\/li>\n<li>Wang A, et al: Perfil cl\u00ednico contempor\u00e1neo y resultado de la endocarditis de v\u00e1lvula prot\u00e9sica. JAMA 2007; 297: 1354-1361.<\/li>\n<li>Moreillon P, Que YA: Endocarditis infecciosa. Lancet 2004; 363: 139-149.<\/li>\n<li>Osler W.: Las conferencias gulstonianas, sobre la endocarditis maligna. BMJ 1985; 1: 577-579.<\/li>\n<li>Dayer M, Thornhill M: Pautas de profilaxis antibi\u00f3tica y endocarditis infecciosa: \u00bfmotivo de preocupaci\u00f3n? JACC 2015; 65: 2077-2078.<\/li>\n<li>Habib G, et al.: 2015 ESC Guidelines for the management of infective endocarditis: The Task Force for the Management of Infective Endocarditis of the European Society of Cardiology (ESC). Apoyado por: Asociaci\u00f3n Europea de Cirug\u00eda Cardio-Tor\u00e1cica (EACTS), la Asociaci\u00f3n Europea de Medicina Nuclear (EANM). Eur Heart J 2015; 36: 3075-3128.<\/li>\n<li>Fl\u00fcckiger U, Jaussi A: Directrices suizas revisadas para la profilaxis de la endocarditis. Medicina cardiovascular 2008; 11: 392-400.<\/li>\n<li>Dayer MJ, et al: Incidencia de la endocarditis infecciosa en Inglaterra, 2000-13: una tendencia secular, an\u00e1lisis de series temporales interrumpidas. Lancet 2015; 385: 1219-1228.<\/li>\n<li>Ostovar R, et al: Endocarditis: un problema cada vez mayor en cirug\u00eda cardiaca. Thorac Cardiovasc Surg 2019; publicaci\u00f3n electr\u00f3nica antes de impresi\u00f3n<\/li>\n<li>Slipczuk L, et al: Epidemiolog\u00eda de la endocarditis infecciosa a lo largo de cinco d\u00e9cadas: una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica. PLoS One 2013; 8:e82665.<\/li>\n<li>Fefer P, et al: Epidemiolog\u00eda cambiante de la endocarditis infecciosa: un estudio retrospectivo de 108 casos, 1990-1999. Eur J Microbiol Infect Dis 2002; 21: 432-437.<\/li>\n<li>Li JS, et al: Modificaciones propuestas a los criterios de Duke para el diagn\u00f3stico de la endocarditis infecciosa. Clin Infect Dis 2000; 30: 633-638.<\/li>\n<li>Vongpatanasin W, et al: V\u00e1lvulas cardiacas prot\u00e9sicas. NEJM 1996; 335: 407-416.<\/li>\n<li>Murdoch DR, et al: Presentaci\u00f3n cl\u00ednica, etiolog\u00eda y resultado de la endocarditis infecciosa en el siglo XXI: la Colaboraci\u00f3n Internacional sobre Endocarditis &#8211; Estudio prospectivo de cohortes. Arch Intern Med 2009; 169: 463-473.<\/li>\n<li>Butt JH, et al: Riesgo a largo plazo de endocarditis infecciosa tras la sustituci\u00f3n transcat\u00e9ter de la v\u00e1lvula a\u00f3rtica. JACC 2019; 73: 1646-1655.<\/li>\n<li>Carrel T.: La reparaci\u00f3n o sustituci\u00f3n valvular precoz no suele estar contraindicada en pacientes con endocarditis infecciosa e ictus con o sin hemorragia intracraneal. Eur J Cardiothorac Surg 2016; 50: 383-384.<\/li>\n<li>Carrel T, et al: \u00bfQu\u00e9 hay de nuevo en el tratamiento quir\u00fargico de la endocarditis infecciosa? Intensive Care Med 2016; 42: 2052-2054.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>CARDIOVASC 2019; 18(4): 9-13<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los avances m\u00e9dicos tambi\u00e9n influyen en la epidemiolog\u00eda de la endocarditis infecciosa. 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