{"id":336349,"date":"2019-04-29T02:00:00","date_gmt":"2019-04-29T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/noticias-sobre-la-epidermolisis-bullosa\/"},"modified":"2019-04-29T02:00:00","modified_gmt":"2019-04-29T00:00:00","slug":"noticias-sobre-la-epidermolisis-bullosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/noticias-sobre-la-epidermolisis-bullosa\/","title":{"rendered":"Noticias sobre la epiderm\u00f3lisis bullosa"},"content":{"rendered":"<p><strong>La terapia sigue centr\u00e1ndose en las opciones de tratamiento sintom\u00e1tico y en evitar los factores de provocaci\u00f3n. Las opciones terap\u00e9uticas moleculares, potencialmente tambi\u00e9n curativas, para la epiderm\u00f3lisis bullosa se encuentran a\u00fan en fase de investigaci\u00f3n. En el trabajo de diagn\u00f3stico de esta enfermedad autoinmune heterog\u00e9nea desde el punto de vista gen\u00e9tico y fenot\u00edpico, hay que tener en cuenta varias cosas.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>La epiderm\u00f3lisis bullosa (EB) es un grupo de genodermatosis heterog\u00e9neas desde el punto de vista gen\u00e9tico y fenot\u00edpico que se caracterizan por una excesiva fragilidad mec\u00e1nica de los tejidos epitelizados. Con una prevalencia de unos 500.000 casos en todo el mundo, la EB es una <em>enfermedad rara<\/em> [1,2]. Hasta la fecha, se han descrito mutaciones en m\u00e1s de 20 genes que codifican componentes implicados en el ensamblaje de los filamentos de queratina del citoesqueleto, las mol\u00e9culas de adhesi\u00f3n, los desmosomas, los hemidesmosomas y las fibrillas de anclaje de los epitelios.  <strong>(Fig.&nbsp;1).<\/strong>  En consecuencia, se deteriora la integridad estructural y funcional de la adhesi\u00f3n intraepid\u00e9rmica y dermoepid\u00e9rmica de la piel y las mucosas, lo que afecta a la funci\u00f3n de barrera, la interacci\u00f3n c\u00e9lula-c\u00e9lula y c\u00e9lula-matriz, la proliferaci\u00f3n, la regeneraci\u00f3n tisular y los procesos de diferenciaci\u00f3n.  [3\u20135]. El espectro combinatorio del tipo, la homocigosidad o heterocigosidad, el n\u00famero (herencia monogen\u00e9tica o digen\u00e9tica) y la localizaci\u00f3n de la mutaci\u00f3n en el segmento g\u00e9nico respectivo, as\u00ed como la perturbaci\u00f3n cuantitativa (ausencia o reducci\u00f3n) y cualitativa (p\u00e9rdida gradual de la funci\u00f3n) resultante de la expresi\u00f3n de la prote\u00edna, provocan considerables variaciones gen\u00e9ticas y, en consecuencia, fenot\u00edpicas de la EB. Adem\u00e1s del defecto gen\u00e9tico primario, los factores epigen\u00e9ticos y bioqu\u00edmicos secundarios (por ejemplo, la inducci\u00f3n de cascadas inflamatorias cr\u00f3nicas y la remodelaci\u00f3n tisular), as\u00ed como los factores ambientales, tambi\u00e9n influyen en la gravedad cl\u00ednica [6,7].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-11696\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/abb1_dp2_s17.png\" style=\"height:501px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"918\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/abb1_dp2_s17.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/abb1_dp2_s17-800x668.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/abb1_dp2_s17-120x100.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/abb1_dp2_s17-90x75.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/abb1_dp2_s17-320x267.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/abb1_dp2_s17-560x467.png 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dado que los genes \u00edndice afectados no s\u00f3lo se expresan en la piel y las mucosas pr\u00f3ximas a la piel, sino tambi\u00e9n en otros epitelios (tractos respiratorio, urogenital y gastrointestinal) y en el tejido mesenquimal (m\u00fasculos esquel\u00e9ticos), tambi\u00e9n son posibles las manifestaciones extracut\u00e1neas primarias. As\u00ed, la EB puede convertirse en una enfermedad sist\u00e9mica con una morbilidad y mortalidad significativas [8].<\/p>\n<h2 id=\"clasificacion-fisiopatologica\">Clasificaci\u00f3n fisiopatol\u00f3gica<\/h2>\n<p>El s\u00edntoma principal de la EB es el aumento a excesiva fragilidad de la piel y las mucosas frente a la tensi\u00f3n mec\u00e1nica con la formaci\u00f3n de ampollas, erosiones, ulceraciones, costras o cicatrices, dependiendo del subtipo. Seg\u00fan el nivel de escisi\u00f3n como funci\u00f3n y consecuencia de la mutaci\u00f3n subyacente, la EB se divide en cuatro tipos principales <strong>(Tab.&nbsp;1) <\/strong>[9]. Debido a la creciente disponibilidad de m\u00e9todos modernos de diagn\u00f3stico molecular (por ejemplo, la &#8220;secuenciaci\u00f3n de pr\u00f3xima generaci\u00f3n&#8221;), tambi\u00e9n se describen una y otra vez nuevos (sub)tipos de EB. As\u00ed, una mutaci\u00f3n en el gen KLHL24 que codifica un componente del complejo ubiquitina ligasa podr\u00eda asignarse a una variante autos\u00f3mica dominante de EB simplex, que da lugar a una ubiquitinaci\u00f3n y degradaci\u00f3n excesivas de la queratina 14 [10\u201312]. En un fenotipo similar al del s\u00edndrome de Kindler, tambi\u00e9n se identific\u00f3 recientemente una mutaci\u00f3n en el gen CD151, que codifica una tetraspanina de la zona de la membrana basal. Esta prote\u00edna transmembrana interact\u00faa con las integrinas y est\u00e1 implicada en los procesos de crecimiento, desarrollo y motilidad celular [13]. Adem\u00e1s, recientemente se ha descubierto una mutaci\u00f3n en el gen PLOD3, que codifica la lisil hidroxilasa 3 y regula el procesamiento postraduccional del col\u00e1geno de tipo 7. Cl\u00ednicamente, los individuos afectados muestran defectos extensos del tejido conjuntivo, contracturas articulares, malformaciones esquel\u00e9ticas y retraso del crecimiento. El nivel de formaci\u00f3n de ampollas es similar al de la EB distr\u00f3fica recesiva en la sublamina densa [14].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-11697 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/tab1_dp2_s18.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/938;height:512px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"938\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/tab1_dp2_s18.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/tab1_dp2_s18-800x682.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/tab1_dp2_s18-120x102.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/tab1_dp2_s18-90x77.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/tab1_dp2_s18-320x273.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/tab1_dp2_s18-560x478.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"algoritmo-de-diagnostico\">Algoritmo de diagn\u00f3stico<\/h2>\n<p>Especialmente en el reci\u00e9n nacido con formaci\u00f3n de ampollas, debe excluirse en primer lugar una g\u00e9nesis traum\u00e1tica, metab\u00f3lica, hematol\u00f3gica, infecciosa, medicamentosa y autoinmune [15]. Posteriormente, se aplica un algoritmo de diagn\u00f3stico:<\/p>\n<ul>\n<li>Historia (familiar) y cl\u00ednica<\/li>\n<li>Determinaci\u00f3n de la contaminaci\u00f3n microbiana (por ejemplo, frotis, PCR, serolog\u00eda)<\/li>\n<li>Biopsia perilesional para la evaluaci\u00f3n histol\u00f3gica de posibles diagn\u00f3sticos diferenciales<\/li>\n<li>Inmunofluorescencia directa paralesional para determinar el nivel de escisi\u00f3n y la expresi\u00f3n semicuantitativa de la prote\u00edna a partir de una ampolla inducida (por ejemplo, rotaci\u00f3n de la goma de borrar de un l\u00e1piz hasta que se desarrolle eritema) y fresca (no m\u00e1s de 12 horas) en piel no expuesta al sol.<\/li>\n<li>Microscop\u00eda electr\u00f3nica de transmisi\u00f3n para determinar el plano de clivaje y los defectos morfol\u00f3gicos<\/li>\n<li>An\u00e1lisis de mutaciones (en funci\u00f3n del caso como secuenciaci\u00f3n del genoma completo, exoma, cl\u00faster, panel)<\/li>\n<\/ul>\n<p>El (sub)tipo de EB respectivo puede determinarse en funci\u00f3n de los hallazgos recogidos. El plano de clivaje determinado por microscop\u00eda electr\u00f3nica de transmisi\u00f3n e inmunofluorescencia define el tipo principal de EB. El fenotipo cl\u00ednico se define indicando la gravedad relativa (leve, intermedia, grave) y el patr\u00f3n de distribuci\u00f3n (localizado, generalizado); en su caso, tambi\u00e9n se indican s\u00edntomas caracter\u00edsticos como la pseudosindactilia. Adem\u00e1s de los hallazgos espec\u00edficos recogidos en la microscop\u00eda electr\u00f3nica de transmisi\u00f3n o la cartograf\u00eda de inmunofluorescencia, se enumeran la prote\u00edna y el gen espec\u00edficos afectados, el tipo de mutaci\u00f3n o la mutaci\u00f3n espec\u00edfica [9]. Los \u00e9xitos en la caracterizaci\u00f3n molecular de las bases patogen\u00e9ticas de los distintos tipos de EB tambi\u00e9n permiten un asesoramiento gen\u00e9tico, un pron\u00f3stico y un diagn\u00f3stico prenatal m\u00e1s precisos y son el requisito previo b\u00e1sico para intervenciones terap\u00e9uticas dirigidas innovadoras.<\/p>\n<h2 id=\"principios-terapeuticos\">Principios terap\u00e9uticos<\/h2>\n<p>A falta de opciones de tratamiento curativo en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica, la terapia de todas las formas de EB se centra en evitar los factores de provocaci\u00f3n y optimizar <em>los enfoques terap\u00e9uticos sintom\u00e1ticos <\/em>.  Estos incluyen una terapia local adecuada al estadio de la herida, la mejora o el mantenimiento de la barrera cut\u00e1nea mediante un cuidado optimizado de la piel, el alivio del dolor y el picor, la prevenci\u00f3n y el tratamiento de las infecciones (terapia antis\u00e9ptica y antibi\u00f3tica intermitente), el mantenimiento de una ingesta cal\u00f3rica y de nutrientes adecuada y, por \u00faltimo, la prevenci\u00f3n y el tratamiento de complicaciones como la anemia, la osteoporosis y el carcinoma agresivo de c\u00e9lulas escamosas. <strong> (Fig. 2)<\/strong> [16,17].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-11698 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/abb2_dp2_s19.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/960;height:524px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"960\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/abb2_dp2_s19.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/abb2_dp2_s19-800x698.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/abb2_dp2_s19-120x105.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/abb2_dp2_s19-90x79.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/abb2_dp2_s19-320x279.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/abb2_dp2_s19-560x489.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las perspectivas de opciones terap\u00e9uticas moleculares, potencialmente tambi\u00e9n curativas, para la EB son, en principio, alentadoras, aunque su aplicaci\u00f3n amplia, segura, (sosteniblemente) eficiente y practicable en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica diaria para los pacientes con EB sea a\u00fan dif\u00edcil de evaluar en la actualidad. El espectro de m\u00e9todos es complejo:<\/p>\n<p><strong>Terapia g\u00e9nica:<\/strong> En 2006, se realiz\u00f3 por primera vez una terapia g\u00e9nica mediante trasplante de queratinocitos corregidos por el gen LAMB3 en un paciente con JEB autos\u00f3mica recesiva (mutaci\u00f3n en el gen LAMB3) [18]. En esta <em>terapia de &#8220;sustituci\u00f3n gen\u00e9tica<\/em> &#8220;, se transfectaron c\u00e9lulas cut\u00e1neas cultivadas con un vector que conten\u00eda una copia de ADNc funcional del gen mutante causante y se trasplantaron en zonas heridas como equivalentes cut\u00e1neos epiteliales. La zona de uni\u00f3n dermoepid\u00e9rmica se ha mantenido estructural y funcionalmente estable durante el periodo de seguimiento de 14 a\u00f1os hasta la fecha, sin indicios de ampollas, inflamaci\u00f3n o reacci\u00f3n inmunol\u00f3gica al neoant\u00edgeno introducido terap\u00e9uticamente. En un estudio reciente, se cultivaron queratinocitos aut\u00f3logos seg\u00fan el mismo principio, se aislaron c\u00e9lulas madre epid\u00e9rmicas y se corrigieron gen\u00e9ticamente de forma espec\u00edfica, se expandieron y luego se trasplantaron en grandes zonas de heridas de un ni\u00f1o de 7 a\u00f1os con JEB (mutaci\u00f3n en el gen de la laminina 332). De este modo, se pudo lograr una reepitelizaci\u00f3n del 80% de la superficie corporal. La respuesta cl\u00ednica se correlacion\u00f3 con la expresi\u00f3n persistente de laminina 332 hasta la fecha [19]. La eficacia est\u00e1 limitada por el n\u00famero (demasiado) peque\u00f1o de c\u00e9lulas madre epid\u00e9rmicas en los cultivos primarios de pacientes con EB para garantizar una correcci\u00f3n permanente, que se agotan debido a las heridas cr\u00f3nicas y al avance de la edad, as\u00ed como por los aspectos de seguridad (en relaci\u00f3n con los vectores virales y la genotoxicidad o la mutag\u00e9nesis insercional inducida). En los estudios actuales se est\u00e1n evaluando los avances tecnol\u00f3gicos, que deber\u00edan mejorar el perfil de riesgo-beneficio de este m\u00e9todo, especialmente adecuado para heridas cr\u00f3nicas circunscritas muy sintom\u00e1ticas o con riesgo de complicaciones a largo plazo [20].<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n est\u00e1n en desarrollo el &#8220;silenciamiento g\u00e9nico&#8221; para las formas autos\u00f3micas dominantes de EB (es decir, silenciar el alelo mutante con &#8220;peque\u00f1os ARN de interferencia&#8221;), as\u00ed como enfoques de terapia g\u00e9nica t\u00f3pica de f\u00e1cil aplicaci\u00f3n. En este \u00faltimo caso, por ejemplo, el ves\u00edculas extracelulares, que se a\u00edslan a partir de c\u00e9lulas madre mesenquimales alog\u00e9nicas y pueden transportar tanto la prote\u00edna de col\u00e1geno tipo 7 que falta como el ARNm COL7A1 a las c\u00e9lulas diana [21, 22].<\/p>\n<p><em>Las tecnolog\u00edas de edici\u00f3n del genoma<\/em> que utilizan las propiedades de las nucleasas programables (por ejemplo, CRISPR\/Cas9, TALEN, nucleasas de dedos de zinc) se basan en la modificaci\u00f3n\/correcci\u00f3n de secuencias gen\u00e9ticas mutadas. En este proceso, se induce espec\u00edficamente una rotura de doble cadena en el ADN, se eliminan las secuencias mutadas y se insertan secuencias extra\u00f1as correctoras, o se corrigen bases individuales mediante mecanismos de replicaci\u00f3n celular. Sin embargo, los problemas de seguridad, especialmente en lo que respecta a la precisi\u00f3n insuficiente y a los posibles sitios de uni\u00f3n fuera del objetivo, no justifican a\u00fan su uso (in vivo) en humanos [23,24].<\/p>\n<p>Un fen\u00f3meno cl\u00ednico notable que puede darse en todas las formas principales de EB es la aparici\u00f3n (espont\u00e1nea) de zonas de piel sana sin ampollas como resultado de eventos gen\u00e9ticos correctores, lo que se denomina mosaicismo revertante o <em>&#8220;terapia gen\u00e9tica natural&#8221;<\/em>. Los intentos de trasplantar queratinocitos revertientes obtenidos a partir de biopsias en sacabocados en ensayos cl\u00ednicos de fase I a heridas EB afectadas tras su expansi\u00f3n in vitro no han cumplido hasta ahora las expectativas, debido principalmente a la p\u00e9rdida progresiva de c\u00e9lulas revertientes [25,26].<\/p>\n<p><strong>Terapia celular:<\/strong> Los primeros resultados del trasplante de c\u00e9lulas madre de m\u00e9dula \u00f3sea mostraron c\u00e9lulas donantes en la piel (presumiblemente c\u00e9lulas madre pluripotentes de m\u00e9dula \u00f3sea reprogramadas) y una buena respuesta, en parte durante varios a\u00f1os, en algunos pacientes con EB distr\u00f3fica recesiva, a pesar de la falta de pruebas de una concentraci\u00f3n de col\u00e1geno tipo 7 restituida. Este \u00e9xito, cuyo mecanismo subyacente a\u00fan no est\u00e1 claro, se vio mermado por una mortalidad periprocedimiento significativamente mayor. Las terapias de acondicionamiento y los protocolos de trasplante revisados deber\u00edan mejorar la tolerancia [27,28].<\/p>\n<p>Entre los sustratos de las terapias celulares alternativas se encuentran las c\u00e9lulas mesenquimales estromales alog\u00e9nicas y las c\u00e9lulas madre mesenquimales adipog\u00e9nicas aplicadas por v\u00eda intrad\u00e9rmica o intravenosa. Se pudo observar una mejora en la cicatrizaci\u00f3n de las heridas y una reducci\u00f3n de los signos inflamatorios en la piel, al menos temporalmente, lo que probablemente se deba principalmente a la inducci\u00f3n de procesos inmunomoduladores favorables [29]. Ya se ha demostrado un efecto cl\u00ednico en estudios iniciales con fibroblastos aut\u00f3logos de tipo salvaje o corregidos gen\u00e9ticamente inyectados por v\u00eda intrad\u00e9rmica, que tambi\u00e9n producen col\u00e1geno de tipo 7 adem\u00e1s de queratinocitos [30,31].<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n pueden derivarse c\u00e9lulas similares a las c\u00e9lulas madre embrionarias pluripotentes a partir de c\u00e9lulas som\u00e1ticas (por ejemplo, fibroblastos o queratinocitos) mediante la transfecci\u00f3n de tres o cuatro factores de transcripci\u00f3n embrionarios. El uso de las llamadas c\u00e9lulas madre pluripotentes inducidas (iPSC), que pueden diferenciarse de nuevo en varios tipos de c\u00e9lulas (por ejemplo, queratinocitos o fibroblastos), tambi\u00e9n se est\u00e1 investigando en EB en estudios precl\u00ednicos. El uso de c\u00e9lulas\/queratinocitos revertientes para la producci\u00f3n de iPSC tiene un gran potencial, ya que se puede prescindir de la correcci\u00f3n g\u00e9nica y de los riesgos asociados [32,33].<\/p>\n<p><strong>Terapias prote\u00ednicas:<\/strong> Tambi\u00e9n se intenta corregir la zona de uni\u00f3n dermoepid\u00e9rmica defectuosa mediante la sustituci\u00f3n de la prote\u00edna ausente o producida defectuosamente. Mientras que los estudios con la aplicaci\u00f3n de col\u00e1geno tipo 7 recombinante se encuentran a\u00fan en fase precl\u00ednica, la aplicaci\u00f3n t\u00f3pica de un gel que contiene un col\u00e1geno tipo&nbsp;7&nbsp;modificado que expresa el virus del herpes simple tipo 1, por ejemplo, ya se est\u00e1 probando en ensayos cl\u00ednicos [34,35].<\/p>\n<p><strong>Terapias basadas en ARN\/&#8221;peque\u00f1as mol\u00e9culas&#8221;:<\/strong> Las mutaciones sin sentido, que provocan un cod\u00f3n de parada a trav\u00e9s de una mutaci\u00f3n puntual del ADN y abortan as\u00ed la traducci\u00f3n, son responsables de alrededor del 10% de todas las enfermedades gen\u00e9ticas humanas. F\u00e1rmacos como los aminogluc\u00f3sidos (por ejemplo, la gentamicina) o el inmunomodulador amlexanox pueden provocar una &#8220;lectura&#8221; del cod\u00f3n de parada (por ejemplo, de la mutaci\u00f3n COL7A1) al unirse a los ribosomas en presencia de esta mutaci\u00f3n, permitiendo as\u00ed la producci\u00f3n de prote\u00ednas funcionales [36].<\/p>\n<p>Las modificaciones a nivel del ARN tambi\u00e9n se consiguen mediante la &#8220;omisi\u00f3n de ex\u00f3n mediada por oligonucle\u00f3tidos en antisentido&#8221; (eliminaci\u00f3n selectiva de exones que contienen mutaciones) y el &#8220;transempalme de ARN mediado por espliceosomas&#8221; (SMaRT) (correcci\u00f3n de segmentos de pre-ARN mutados). Esta \u00faltima tecnolog\u00eda ya se ha utilizado precl\u00ednicamente para corregir con \u00e9xito una mutaci\u00f3n del gen de la plectina en la EB simple y una mutaci\u00f3n COL7A1 en la EB distr\u00f3fica recesiva, as\u00ed como mutaciones autos\u00f3micas dominantes en el gen de la queratina-14 de una l\u00ednea celular de EB simple [37,38].<\/p>\n<p>Las llamadas &#8220;peque\u00f1as mol\u00e9culas&#8221; se utilizan como mediadoras de un efecto &#8220;modificador de la enfermedad&#8221;. Entre ellos se incluye el calcipotriol t\u00f3pico, que se cree que refuerza las defensas antimicrobianas end\u00f3genas y mejora la cicatrizaci\u00f3n de las heridas al aumentar la expresi\u00f3n del p\u00e9ptido antimicrobiano catelicidina  [39]  y la diacere\u00edna t\u00f3pica, un componente de la ra\u00edz de ruibarbo y un potente inhibidor de la proinflamatoria IL-1\u03b2, que ha demostrado reducir la formaci\u00f3n de ampollas en pacientes con EBS seg\u00fan datos preliminares publicados.  [40]. El inhibidor oral de la tirosina cinasa rigosertib tambi\u00e9n muestra una inhibici\u00f3n selectiva de las c\u00e9lulas tumorales de c\u00e9lulas escamosas de pacientes con EB distr\u00f3fica recesiva in vitro, y su eficacia y seguridad se est\u00e1n probando en un estudio en curso. El carcinoma de c\u00e9lulas escamosas altamente agresivo como complicaci\u00f3n de la EB cr\u00f3nica Las heridas son una de las principales causas de muerte, sobre todo en pacientes con EB distr\u00f3fica recesiva [41]. Adem\u00e1s del rigosertib, el anticuerpo monoclonal antireceptor PD-1 nivolumab se est\u00e1 sometiendo actualmente a pruebas controladas para comprobar su eficacia en el carcinoma de c\u00e9lulas escamosas localmente avanzado y metast\u00e1sico en la cohorte EB (EudraCT 2016-002811-16).<\/p>\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>La epiderm\u00f3lisis bullosa (EB) es una enfermedad heterog\u00e9nea desde el punto de vista gen\u00e9tico y fenot\u00edpico. Los cursos graves se convierten en una enfermedad multisist\u00e9mica con una pronunciada morbilidad y mortalidad. Las principales causas de muerte son las infecciones, la distrofia, el fallo org\u00e1nico y el carcinoma de c\u00e9lulas escamosas. Estos \u00faltimos aparecen precozmente y se multiplican en las heridas cr\u00f3nicas y muestran un curso agresivo.<\/li>\n<li>El diagn\u00f3stico se realiza en correlaci\u00f3n con la cl\u00ednica, la histolog\u00eda, la inmunofluorescencia y el an\u00e1lisis molecular. A pesar de los enfoques innovadores, en parte causales, de las estrategias de terapia molecular, la curaci\u00f3n sigue siendo una perspectiva de futuro indirectamente imprecisa. La inmunomodulaci\u00f3n, por su parte, es una estrategia de tratamiento prometedora.<\/li>\n<li>Los componentes epigen\u00e9ticos y bioqu\u00edmicos secundarios, as\u00ed como los factores ambientales, que pueden inducir, por ejemplo, cascadas inflamatorias cr\u00f3nicas y sist\u00e9micamente eficaces, tienen una gran relevancia patogen\u00e9tica. Como ocurre con otras enfermedades raras, ciertas caracter\u00edsticas dificultan la realizaci\u00f3n de ensayos cl\u00ednicos y, por tanto, la generaci\u00f3n de pruebas de alta calidad.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Fine JD: Epiderm\u00f3lisis bullosa hereditaria. Orphanet J Rare Dis 2010; 5: 12.<\/li>\n<li>Fine JD, et al: Epiderm\u00f3lisis bullosa y el riesgo de c\u00e1nceres potencialmente mortales: la experiencia del Registro Nacional de EB, 1986-2006. J Am Acad Dermatol 2009; 60(2): 203-211.<\/li>\n<li>Fine JD, et al: La clasificaci\u00f3n de la epiderm\u00f3lisis bullosa hereditaria (EB): Informe de la tercera reuni\u00f3n internacional de consenso sobre el diagn\u00f3stico y la clasificaci\u00f3n de la EB. J Am Acad Dermatol 2008; 58(6): 931-950.<\/li>\n<li>Bruckner-Tuderman L, et al: Progresos en la investigaci\u00f3n de la epiderm\u00f3lisis ampollosa: resumen de la Conferencia Internacional de Investigaci\u00f3n DEBRA 2012. J Invest Dermatol 2013; 133(9): 2121-2126.<\/li>\n<li>Uitto J, Richard G: Progresos en la epiderm\u00f3lisis ampollosa: clasificaci\u00f3n gen\u00e9tica e implicaciones cl\u00ednicas. Am J Med Genet C Semin Med Genet 2004; 131C(1): 61-74.<\/li>\n<li>Kuttner V, et al.: Remodelaci\u00f3n global del microambiente celular debido a la p\u00e9rdida de col\u00e1geno VII. Mol Syst Biol 2013; 9: 657.<\/li>\n<li>Odorisio T, et al.: Los gemelos monocig\u00f3ticos discordantes para el fenotipo de epiderm\u00f3lisis bullosa distr\u00f3fica recesiva destacan el papel de la se\u00f1alizaci\u00f3n TGF-beta en la modificaci\u00f3n de la gravedad de la enfermedad. Hum Mol Genet 2014; 23(15): 3907-3922.<\/li>\n<li>Pulkkinen L, et al: Nuevas mutaciones ITGB4 en variantes letales y no letales de epiderm\u00f3lisis bullosa con atresia pil\u00f3rica: missense versus nonsense. Am J Hum Genet 1998; 63(5): 1376-1387.<\/li>\n<li>Fine JD, et al: Epiderm\u00f3lisis bullosa hereditaria: recomendaciones actualizadas sobre diagn\u00f3stico y clasificaci\u00f3n. J Am Acad Dermatol 2014; 70(6): 1103-1126.<\/li>\n<li>He Y, et al: Mutaciones monoal\u00e9licas en el cod\u00f3n de iniciaci\u00f3n de la traducci\u00f3n de KLHL24 causan fragilidad cut\u00e1nea. Am J Hum Genet 2016; 99(6): 1395-1404.<\/li>\n<li>Lee JYW, et al: Las mutaciones en KLHL24 se suman a la heterogeneidad molecular de la epiderm\u00f3lisis bullosa simple. J Invest Dermatol 2017; 137(6): 1378-1380.<\/li>\n<li>Lin Z, et al.: Las mutaciones estabilizadoras de la ubiquitina ligasa KLHL24 causan la p\u00e9rdida de queratina 14 y la fragilidad de la piel humana. Nat Genet 2016; 48(12): 1508-1516.<\/li>\n<li>Vahidnezhad H, et al: Una mutaci\u00f3n recesiva en la tetraspanina CD151 causa una epiderm\u00f3lisis bullosa similar al s\u00edndrome de Kindler con manifestaciones multisist\u00e9micas, incluida la nefropat\u00eda. Matrix Biol 2018; 66: 22-33.<\/li>\n<li>Salo AM, et al: Un trastorno del tejido conjuntivo causado por mutaciones del gen de la lisil hidroxilasa 3. Am J Hum Genet 2008; 83(4): 495-503.<\/li>\n<li>Nischler E, et al: Errores diagn\u00f3sticos en reci\u00e9n nacidos y beb\u00e9s con ampollas y erosiones. Dermatol Res Pract 2009; 2009: 320403.<\/li>\n<li>El Hachem M, et al: Recomendaciones de consenso multic\u00e9ntricas para el cuidado de la piel en la epiderm\u00f3lisis bullosa hereditaria. Orphanet J Rare Dis 2014; 9: 76.<\/li>\n<li>D\u0103nescu S, et al: Correlaci\u00f3n entre la gravedad de la enfermedad y la calidad de vida en pacientes con epiderm\u00f3lisis bullosa. J Eur Acad Dermatol Venereol 2018. doi: 10.1111\/jdv.15371.  [Epub ahead of print]<\/li>\n<li>Mavilio F, et al: Correcci\u00f3n de la epiderm\u00f3lisis bullosa juntural mediante el trasplante de c\u00e9lulas madre epid\u00e9rmicas modificadas gen\u00e9ticamente. Nat Med 2006; 12(12): 1397-1402.<\/li>\n<li>Hirsch T, et al.: Regeneraci\u00f3n de toda la epidermis humana mediante c\u00e9lulas madre transg\u00e9nicas. Nature, 2017; 551(7680): 327-332.<\/li>\n<li>Siprashvili Z, et al: Seguridad y resultados de las heridas tras injertos epid\u00e9rmicos aut\u00f3logos gen\u00e9ticamente corregidos en pacientes con epiderm\u00f3lisis bullosa distr\u00f3fica recesiva. JAMA 2016; 316(17): 1808-1817.<\/li>\n<li>Rosa J, et al: Sistemas actuales de administraci\u00f3n no viral de siARN como tratamiento prometedor de enfermedades cut\u00e1neas. Curr Pharm Des 2018; 24(23): 2644-2663.<\/li>\n<li>McBride JD, et al: Mecanismo dual de transferencia de col\u00e1geno tipo VII por ves\u00edculas extracelulares de c\u00e9lulas madre mesenquimales de m\u00e9dula \u00f3sea a fibroblastos de epiderm\u00f3lisis bullosa distr\u00f3fica recesiva. Biochimie 2018; 155: 50-58.<\/li>\n<li>Hainzl S, et al: Edici\u00f3n de COL7A1 mediante CRISPR\/Cas9 en la epiderm\u00f3lisis bullosa distr\u00f3fica recesiva. Mol Ther 2017; 25(11): 2573-2584.<\/li>\n<li>March OP, Reichelt J, Koller U: Edici\u00f3n g\u00e9nica para enfermedades cut\u00e1neas: nucleasas de dise\u00f1o como herramientas para la terapia g\u00e9nica de los trastornos de la fragilidad cut\u00e1nea. Exp Physiol 2018; 103(4): 449-455.<\/li>\n<li>Gostynski A, Pasmooij AM, Jonkman MF: Trasplante terap\u00e9utico con \u00e9xito de piel revertante en epiderm\u00f3lisis bullosa. J Am Acad Dermatol 2014; 70(1): 98-101.<\/li>\n<li>van den Akker PC, et al.: Una &#8220;c\u00e9lula revertante tard\u00eda&#8221; explica la alta frecuencia de mosaicismo revertante en la epiderm\u00f3lisis bullosa. PLoS One 2018; 13(2): p. e0192994.<\/li>\n<li>Ebens CL, et al: El trasplante de m\u00e9dula \u00f3sea con ciclofosfamida postrasplante para la epiderm\u00f3lisis bullosa distr\u00f3fica recesiva ampl\u00eda el conjunto de donantes emparentados y permite la tolerancia de los injertos celulares no hematopoy\u00e9ticos. Br J Dermatol 2019. doi: 10.1111\/bjd.17858.  [Epub ahead of print]<\/li>\n<li>Vanden Oever M, et al: Del rev\u00e9s: medicina regenerativa para la epiderm\u00f3lisis bullosa distr\u00f3fica recesiva. Pediatr Res 2018; 83(1-2): 318-324.<\/li>\n<li>Ganier C, et al: La inyecci\u00f3n intrad\u00e9rmica de c\u00e9lulas estromales mesenquimales de m\u00e9dula \u00f3sea corrige la epiderm\u00f3lisis bullosa distr\u00f3fica recesiva en un modelo de xenoinjerto. J Invest Dermatol 2018; 138(11): 2483-2486.<\/li>\n<li>Petrof G, et al: La terapia celular con fibroblastos mejora la cicatrizaci\u00f3n inicial en heridas de epiderm\u00f3lisis bullosa distr\u00f3fica recesiva: resultados de un ensayo aleatorizado controlado con veh\u00edculo. Br J Dermatol 2013; 169(5): 1025-1033.<\/li>\n<li>Venugopal SS, et al: Ensayo aleatorizado de fase II controlado con veh\u00edculo de fibroblastos alog\u00e9nicos intrad\u00e9rmicos para la epiderm\u00f3lisis bullosa distr\u00f3fica recesiva. J Am Acad Dermatol 2013; 69(6): 898-908.e7. doi: 10.1016\/j.jaad.2013.08.014<\/li>\n<li>Itoh M, Kiuru M, Cairo MS, Christiano AM.: Generaci\u00f3n de queratinocitos a partir de c\u00e9lulas madre pluripotentes inducidas por epiderm\u00f3lisis bullosa distr\u00f3fica normal y recesiva. Proc Natl Acad Sci U S A 2011; 108(21): 8797-8802.<\/li>\n<li>Nakayama C, et al: El desarrollo de c\u00e9lulas madre\/estromales mesenquimales derivadas de c\u00e9lulas madre pluripotentes inducidas a partir de queratinocitos epid\u00e9rmicos humanos normales y de RDEB. J Dermatol Sci 2018; 91(3): 301-310.<\/li>\n<li>South AP, Uitto J: Terapia de sustituci\u00f3n del col\u00e1geno de tipo VII en la epiderm\u00f3lisis bullosa distr\u00f3fica recesiva: \u00bfcu\u00e1nto, con qu\u00e9 frecuencia? J Invest Dermatol 2016; 136(6): 1079-1081.<\/li>\n<li>NIH: Terapia g\u00e9nica t\u00f3pica con bercolageno Telserpavec (KB103) para restaurar el col\u00e1geno VII funcional para el tratamiento de la epiderm\u00f3lisis bullosa distr\u00f3fica (GEM-1), https:\/\/clinicaltrials.gov\/ct2\/show\/NCT03536143, \u00faltima consulta: 25 de marzo de 2019.<\/li>\n<li>Lincoln V, et al: La gentamicina induce la lectura de la mutaci\u00f3n sin sentido LAMB3 y restaura la laminina 332 funcional en la epiderm\u00f3lisis bullosa juncional. Proc Natl Acad Sci U S A, 2018; 115(28): E6536-E6545.<\/li>\n<li>Pek\u00edn P, et al: A Gene Gun-mediated Nonviral RNA trans-splicing Strategy for Col7a1 Repair. Mol Ther Nucleic Acids 2016. 5:e287. doi: 10.1038\/mtna.2016.3.<\/li>\n<li>Turczynski S, et al: La omisi\u00f3n selectiva de ex\u00f3n restaura la expresi\u00f3n del col\u00e1geno tipo VII y la formaci\u00f3n de fibrillas de anclaje en un modelo in vivo de RDEB. J Invest Dermatol 2016; 136(12): 2387-2395.<\/li>\n<li>Guttmann-Gruber C, et al.: Las dosis bajas de calcipotriol pueden provocar el cierre de heridas y efectos antimicrobianos y antineopl\u00e1sicos en los queratinocitos de la epiderm\u00f3lisis bullosa. Sci Rep 2018; 8(1): 13430.<\/li>\n<li>Wally V, et al: Desarrollo del medicamento hu\u00e9rfano diacere\u00edna para la epiderm\u00f3lisis bullosa simple: Un ensayo cl\u00ednico de fase 2\/3 aleatorizado, controlado con placebo y doble ciego. J Am Acad Dermatol 2018; 78(5): 892-901.e7. doi: 10.1016\/j.jaad.2018.01.019.<\/li>\n<li>Atanasova VS, et al: Identificaci\u00f3n del rigosertib para el tratamiento del carcinoma de c\u00e9lulas escamosas asociado a la epiderm\u00f3lisis bullosa distr\u00f3fica recesiva. Clin Cancer Res, 2019. doi: 10.1158\/1078\u20130432.CCR-18\u20132661<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA DERMATOL\u00d3GICA 2019; 29(2): 16-20<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La terapia sigue centr\u00e1ndose en las opciones de tratamiento sintom\u00e1tico y en evitar los factores de provocaci\u00f3n. Las opciones terap\u00e9uticas moleculares, potencialmente tambi\u00e9n curativas, para la epiderm\u00f3lisis bullosa se encuentran&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":88545,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Genodermatosis","footnotes":""},"category":[11310,11478,11364,11552],"tags":[29506,15689,29498,29509],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-336349","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-dermatologia-y-venereologia","category-formacion-continua","category-genetica","category-rx-es","tag-eb-es","tag-enfermedad-rara","tag-epidermolisis-bullosa","tag-genodermatosis","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-14 17:44:55","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/336349","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=336349"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/336349\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/88545"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=336349"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=336349"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=336349"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=336349"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}